Que Michiru estuviese tan seria de repente era inusual y por supuesto no pudo evitar preocuparse por el repentino cambio de la atmosfera tan placida de antes a… bueno… esto.

Al de llegar a la pequeña pieza en la azotea, ambos se adentraron a la oscuridad de la misma, después de una corta búsqueda por el esquivo interruptor de la pared junto a la entrada, al palparlo y presionarlo finalmente la luz invadió la extensión de la pequeña habitación, debido a la resaltada premura de Michiru para que hablaran a solas, ninguno se había cambiado el atuendo, aun sin saber cómo iniciar esto, ambos se sentaron en el sofá para más cercanía, el abrigo de Shirou tomo lugar en el respaldo del sofá.

Cinco minutos de divagar y mirar a los alrededores habían pasado, y Michiru aun no decía una sola palabra, solo escapando del contacto visual del mayor.

Había una alerta que le decía que presionarla para hablar no era buena idea, pero la expresión en la cara de Michiru gritaba "Pandemonio" a los cuatro vientos.

"Ugh~" Abrazo su estómago mientras los nervios la llevaban al límite, muy difícil, esto era muy difícil y lo odiaba, sentía el estómago revuelto como un batido.

"Michiru…" Intento tocar su hombro para calmarla, pero antes de siquiera tocarla, Michiru pareció intentar hablar de nuevo.

"E-eto… es-estoy…" De un momento a otro sintió como algo empezaba a subir por su garganta.

La imagen que vio Shirou fue de ella con las mejillas infladas, antes de que esta intentara correr a la salida de su habitación para ir al baño.

Esta demás decir que no llego más allá de la mitad de su recamara…


Al volver a la habitación después de haberse lavado los dientes y volver a su muda de ropa icónica, luego de cambiar su ahora mancillada blusa nueva, por la cual de seguro Nazuna la bombardearía con lloriqueos, esta llego con la cabeza cabizbaja mirando a un Shirou pensativo de pie junto a un trapeador y una cubeta… aparentemente habiendo terminado de limpiar su pequeño accidente… al menos había saboreado bien la cena antes de desperdiciarla.

Paso frente a el a paso veloz y se hecho en la cama, como una niña esperando un inevitable regaño.

"Estas embarazada…" Shirou lo dijo de una manera que podía confundirse con una reprensión, pero este era su modo usual de comunicarse, se lo había preguntado antes de pedirle que fuera a cambiarse y a lavarse... a lo cual ella solo pudo asentir apenada.

"si…" Con una voz diminuta y temerosa se lo confirmó "ughhhh˜ quiero morirme…"

Shirou suspiro pesadamente dándole un escalofrió a Michiru.

"No es bueno que bromees con eso justo ahora" Le reprendió sin subir demasiado la voz "Me preguntaba cuanto te tomaría decírmelo"

"¿…eh? … ¿¡T-t-t-t-t-tú lo sabias!?" Michiru volvió a ser ella mientras salía de su crisálida tímida y se sobresaltaba al instante.

"No lo sabía… pero cuando volví Melissa me dijo que vas mucho al baño, que te encierras en casa todo el día, además de que empezaste a discutir con algunos de los consultantes, incluyendo a la hiena" El rojo empezó a subir desde las mejillas hasta su frente.

"Ughhhh˜ ¿¡Porque no me dijiste!? ¡Podrías haberme ahorrado la vergüenza!" Pataleo mientras le pegaba insistentemente al colchón con la otra mano en una adorable rabieta.

"Claro que no, es vergonzoso" Por un momento su humor se volvió más cálido y eso fastidio más a Michiru "Además, yo soy el que debería preguntarte lo mismo" en un momento Shirou ya estaba dentro de su espacio personal, sentado en la cama, mirándola intensa pero comprensivamente a los ojos, esperando una respuesta.

"pensé que…" Ahora que estaba por decírselo de frente, se dio cuenta de que eso sonaba mucho peor de lo que había anticipado, su lengua se bloqueó dándole lugar a un silencio incomodo.

"¿Creíste que iba a abandonarte?" Pregunto con una sutil pero notoria amargura, Michiru mantuvo el silencio, pero tampoco lo negó "… eso duele" Con una sonrisa irónica, se llevo una mano a la nuca.

"… perdón… enserio…" Su voz se llenó de angustia, estaba tan poco acostumbrada a ser intima con Shirou que a veces tendía a distorsionar su impresión de él, no había considerado sus sentimientos en absoluto, pero en Shirou ese sentimiento fue bastante insignificante, la tomo de la cintura, dándole un pequeño susto, para luego sentarla en su regazo, cosa que la avergonzó un poco, pero encontró comodidad sobre él.

"Vivimos en el mismo edificio y la ciudad es diminuta en comparación con el resto de ciudades, no tengo muchos lugares donde ir, además Melissa y Barbara me harían pedazos si lo hiciera" A pesar de decirlo con tanta seriedad, no pudo evitar sonreír un poco al solo imaginárselo "Además… realmente no quiero ir a ningún lado" Michiru empezó a sentir algo poco usual para ella en particular, la sensación de como su estómago se llenaba de pequeñas mariposas,

"¿… enserio podemos hacerlo?" Pregunto con una extrema inseguridad, se refería al aspecto monetario del asunto, ella quería poner de su parte, pero siendo realista probablemente sus ahorros podrían hacer poco o nada por ellos, el ánimo de Shirou decayó sutilmente y ella lo noto de inmediato mirándolo con recriminación mientras un puchero se formaba en su cara.

"tendré que exprimir un poco mis activos…" Lo dijo con algo de resignación, pero volvió a esa expresión estoica de siempre "… pero si, podemos hacerlo"

Para Michiru, fue como si le hubiesen quitado un peso enorme del pecho, aun tenia todas las cuestiones respecto a sus capacidades para ser madre, pero si Shirou estaba con ella estaba mas segura que nunca de poder resolverlo, dejo salir un enorme suspiro de alivio mientras se dejaba caer sobre un inadvertido Shirou, derribándolo en la cama.

"Cargabas con bastante tensión ¿no?" Pregunto burlón viendo a su novia desplomarse como un saco de harina sobre él.

"Waah˜ no tienes idea…" gimoteo dejando salir todo su alivio sobre Shirou, al tenerlo cerca no pudo evitar que una última interrogante la inquietara "¿no tienes miedo?"

"Estoy aterrado… pero también emocionado" Replico manso y reconfortante, mientras acariciaba la cabellera azul de Michiru "Cuando Barbara me llamo hace quince años para proteger y vigilar la construcción de la ciudad, ella me dijo que aquí, todos los involucrados podrían asentarse, sentar cabeza y formar familias, incluso yo" Rememoro con cierta extrañeza en su voz "en ese momento le dije que no lo necesitaba… pero aquí estas tú, volteando mi vida de cabeza y dándome una familia… heh˜… me alegra que seas tu Michiru" le sonrió simple pero cálidamente, en esa sonrisa, Michiru se sumió en un sueño lucido mientras se volvía mas corporal con el mayor y se acercaba a su rostro.

El contacto físico y la cercanía de sus cuerpos empezó a incitarlos a hacer otras cosas.

Fueron solo unos miseros minutos, minutos donde se sumieron en un mundo donde solo existían ellos dos… tanto que olvidaron que la puerta no tenía seguro.

"¡Chicos, ya volvimos! ¿Quieren bajar por pastel de la junta vecinal?" Gem prácticamente se apareció por la puerta sin darles tiempo de cambiar de posiciones.

La cara de Gem paso de cordialidad a una monstruosa incomodidad al ver lo que estaba interrumpiendo, el atuendo de Michiru, aunque aun sobre ella estaba desarreglado y uno de los tirantes de su camiseta desmangada estaba fallando en sujetar la prenda, Shirou aunque enteramente vestido, estaba en su forma animal con la joven chica sentada sobre su regazo, la única manera de describir lo que estaban haciendo era que Michiru parecía intentar tragar la lengua de Shirou casi metiendo su cabeza en sus fauces, ambos se separaron instantáneamente al ser descubiertos.

Ninguno dijo absolutamente nada… no sentían que nada que dijeran podía servir para hacer esto menos… escandaloso, Gem, aun con una expresión de "Esto es demasiado para mi" salió de la habitación cerrando delicadamente la puerta tras el sin dirigirles la palabra.

La sensación de pesadez empezó a desaparecer cuando estuvieron solos.

"e-eso arruino el momento… ¿no te iras verdad?" Pregunto mientras acomodaba su tirante, esperando que Shirou no se hubiese incomodado lo suficiente como para querer dejarla sola y escapar a su oficina.

"No creo que pueda ir abajo esta noche…" Tampoco ver a los Gem a la cara por el próximo mes.

Aunque sentía simpatía por Shirou y compartía su dolor, no pudo evitar sonreír involuntariamente.


Los siguientes días fueron, bueno… aun intentaban adaptarse a su nueva realidad.

¿Por dónde empezar?

Paso una semana entera, Shirou parecía más atento que nunca con ella, a pesar de que seguía desempeñando las labores de tutora beastman, él no le permitía excederse de ninguna forma, eso significaba que cualquier trabajo que requiriera de mano dura o fuera mínimamente riesgoso, seria relegado inmediatamente a Shirou, mientras que Michiru se encargaría de los trabajos de consejería y de los que requirieran su característico tacto y cuidado, Melissa no tuvo objeciones al respecto, realmente se notaba quien era su favorita.

Además, ahora el peli níveo actuaba mucho más afectuoso con ella en público… bueno, para el estándar de Shirou, también era más flexible con ella y podía llegar a mimarla sin darse cuenta, ahora podía llevar a Shirou por "voluntad propia" a lugares donde usualmente se negaría o se excusaría, realmente esperaba que eso no fuese pasajero.

Por su intimidad, realmente no había mucho que pudiesen hacer al respecto, era ella o era el, pero estaban seguros de que por mucho que se reprimieran alguno de los dos terminaría por explotar en algún momento, pero no… no habían intimado en un buen tiempo… y eso los estaba volviendo locos.

Dejando eso de lado, aun no le habían contado a nadie directamente de su noviazgo (Aunque la naturaleza de su relación ya no era tan secreta para Gem o Melissa) o del pequeño regalo que venía en camino, eso sería algo "Super secreto" hasta que ambos reunieran suficiente valor para decirles a los Horner y disculparse por concebirlo bajo su techo.

Sep, sería un nuevo pendiente para después… al menos esta vez el más aterrado al respecto era el lobo.

También había planes para conseguir un lugar para ellos dos solos… seria triste dejar atrás la cooperativa, pero el espacio era fundamental debido a su situación.

Pero aun si no lo sabían, sus amigos, parecían felices y aliviados de la milagrosa recuperación de Michiru, quien estando abatida la mayor parte del tiempo volvía a ser ella misma, aunque nadie pudo evitar que por medio de chismes, este hecho se relacionara con el regreso de Shirou... su secretito no resistiría mucho más.

Todo parecía ir bien, pero algo no le permitía a Michiru ponerse cómoda…

Y era el hecho de que se sentía bien… demasiado bien, sin ninguna dolencia, malestar o incomodidad…

Todos sus síntomas se habían ido.

Sin pensarlo en absoluto se lo dijo a Shirou y sin perder el tiempo, el mayor decidió que era momento de buscar una confirmación más fiable.


¿Algo anda mal?

Espero verlos después, si les gusto… apoyen la historia, voten y dejen comentarios, así se que hay interés, hasta pronto.