Residencia Kagemori/Ogami.
Cualquiera que viera a Nazuna sentada en la sala, viendo la televisión, en el lapso de la tarde, en un día entre semana donde la mayoría de los adultos responsables deberían estar en el trabajo, realmente podría opinar mal de ella.
Pero ante tal afirmación, Nazuna solo respondería con evidente ofensa que estaba trabajando en este momento.
A los pies de la chica peli naranja con mechón rojo, que vestía en una blusa celeste y unos shorts blancos, sentado en la alfombra, había una personita, esta personita había sido traído al mundo por Michiru, después de once condenadas horas de dolorosa y agotante labor de parto, donde Shirou había estado aterrorizando a los doctores con la mirada para que hicieran todo menos doloroso para su pareja, todo mientras la sujetaba la mano y le decía que todo estaría bien.
Y este niño llevaba por nombre… Tomioka… así es… justo como esa ciudad en la prefectura de Gunma.
Aunque Shirou y Michiru (Y por alguna razón también Nazuna) habían pasado horas pensando en un nombre que sonara "imponente", alternando entre nombres occidentales (ya que algunos eran comunes en la ciudad) y japoneses (pues Michiru quería que tuviera uno de su patria) al final se decidieron por ese, pero de manera anticlimática la mayoría de las personas que conocían al pequeño, terminaron apodándolo "Tomi" como si lo llamaran "Tommy" … pero mal escrito.
Y ahora el pequeñín de tres años de edad respondía a ese apodo incluso mejor que a su propio nombre, para calvario de sus padres.
No importaba, después de todo, Nazuna tenía otro apodo para el… Azul.
Si tenias la fortuna de ver a este chico en su forma humana solo verías a un chiquillo de cabello negro como su madre y los ojos aceituna sin luz (O vida) igual a su padre… no era la combinación mas memorable para alguien que es hijo de alguien llamativamente albino y alguien con hermosos ojos ámbar.
Pero la historia cambiaba si lo veías con su forma beastman, no tendrías problemas para ver que el chico había salido a Michiru, aunque predominaban los rasgos animales en su anatomía contrario a la composición humanoide de la cara de la chica tanuki, lo que mas resaltaba era el color de la mayoría de su pelaje, Azul de todas las cosas con algunos ápices negros en sus patas y garras.
Michiru casi se muere de la emoción cuando en un solo estornudo mostro esa esponjada mini-cola y su mini-antifaz negro marcado en el patrón de su pelaje, no cabía duda de que era un tanuki, ambas se burlaron de Shirou, que solo había dicho una vez antes de que naciera que podía ser un lobo.
Tomioka imitaba la manía de su madre de pasearse por ahí cubierto de pelo, pese a la consternación de la chica volpe al respecto, Shirou no se lo tomaba como algo serio, pues había dicho que probablemente ya lo habría superado para cuando entrara a preescolar y se familiarizara con ambas formas.
Michiru solo dijo que él podía ir como quisiera… (sigh˜)
Por parte de Nazuna, quien se recuperaba lentamente de su mala racha en el mundo del espectáculo, había estado saltando entre trabajos de medio tiempo proporcionados por Marie (Que estuvieran dentro de sus capacidades físicas y no involucraran nada asqueroso u obsceno) mientras tenía un par de escazas presentaciones al mes, y para su buena fortuna, sus queridos amigos necesitaban una niñera, y la chica zorro podía decirlo con seguridad, este era el mejor trabajo del mundo.
Cuidaría mas niños si tuviera un lugar y la garantía de que todos serian como Azul, probablemente el era el hijo que todos los padres querían tener, no gritaba, no lloraba, era educado, fácil de distraer, claro también tenía algunas manías raras como mirar fijamente a los adultos o a los animales pequeños, y también tenía un habito de "correr" en cuatro extremidades… y era tan rápido que daba miedo, pero según Shirou eso también era normal para los beastman pequeños.
Su rutina era sencilla, ya lo había alimentado y llevado al baño (No más pañales, gracias al cielo), ahora Nazuna solo tenía que darle gusto viendo caricaturas con él hasta que fuera hora de la cena, impresionantemente ella parecía más interesada que el tanuki miniatura, que perdía intermitentemente el interés para hacer cualquier cosa y luego ser llamado de vuelta por el tonto programa que transmitían, en serio era tan tierno… el también tenia un apodo para ella, aunque había intentado que dijera su nombre, este la llamaba "Na-na" como un intento.
Hablando de Azul, este se puso de pie en su pequeña playera azul rey y pantaloncillos negros, mientras Nazuna seguía mirando la pantalla de su teléfono, este se acercó a ella con una taza con tapa ahora vacía…
"ma˜ma…" Articulando torpemente quiso llamar su atención, pero al escuchar específicamente esas dos silabas, Nazuna inmediatamente dejo de funcionar, rígida, volteo su cabeza hacia el estoico Tomioka que sujetaba su taza de jugo ahora vacía alzándola sobre su cabeza.
"¿…p-perdón?" pregunto a un inmutado niño.
"ma-má …" Este le mostro su taza de nuevo queriendo comunicar un mensaje que no podía transmitir con palabras.
Nazuna empezó a sudar frio… salto del sillón y se arrodillo frente a él para acercarse a su estatura.
"Nononononononono, no soy mamá, soy Nazuna, o na-na, ¿recuerdas Azul?" Intento explicarse con el pequeño, mientras su temple se quebraba como una galleta y le suplicaba que se detuviera.
Tomi paso su por alto su explicación e insistió con su taza "ma˜má" la llamo de nuevo fracturando un poco mas la integridad de Nazuna.
"T-tomi, mamá es Michiru, yo no soy mamá, no puedo ser mamá de nadie, yo no puedo… solo no pue…"
"¡MA˜!" El pequeño subió el tono obviamente frustrado, al lograr tener la atención de Nazuna este volvió a enseñarle la taza, Nazuna finalmente lo entendió.
Tiene sed… eso era lo único que le importaba, tenia tres años, el no entendía que tanto le alegaba su tonta niñera con problemas de mamitis.
Nazuna respiro hondo y tomo la taza para satisfacción del pequeño tanuki, le sirvió de la caja de jugo de uva cristalino que había en la nevera y se lo entrego, Azul solo se limito a abrazar su pierna como una especie de agradecimiento antes de volver a su lugar frente al sofá.
Nazuna se dirigió a él, se agacho y le toco la nariz con un dedo, luego le sonrió dulcemente "No te muevas de aquí, voy al baño" le advirtió juguetona a lo que el pequeño solo la miro plano igual que su padre, fingiendo entender que le habían ordenado, de todas maneras, las puertas y la cocina eran contra niños, ella no tardaría nada…
En breve estaba en el baño, frente al espejo, lavándose la cara con agua helada, ese niño no tenía idea de lo peligroso que era llamarla así, sobre todo para su corazón, mirando el lavabo sonriendo temblorosamente, le alarmaba lo feliz y aterrada que la había hecho sentir solo con una palabra…
No podía culparlo, pasaban una parte importante del día juntos desde que Michiru volvió a trabajar, esta vez como una trabajadora social oficial de la cooperativa (También entrenadora de los osos en sus divisiones de Beisbol y Basquetbol durante sus respectivas temporadas)
Solo esperaba que Tomioka no la llamara así frente a Michiru o Shirou, o los dos en el peor caso.
Una vez habiendo calmado sus aguas, Nazuna salió del baño de la planta baja, no dio ni dos pasos antes de encontrarse con algo en el pasillo…
Era una rata… no un beastman, una rata común, acicalándose en el pasillo, no era tan grande como alguno de los ejemplares más aterradores, pero Nazuna no podía dejar de visualizarla como una gigantesca rata de alcantarilla.
"… Si el universo es una persona, para él, probablemente mi vida es una broma que se cuenta así mismo, para reírse en la soledad de un infinito…" – Nazuna Hiwatashi.
¿Como mierda se metió? ¿Y porque de todos los animales que existen tenía que ser una rata?
"Que novedad, una chica a la que le dan miedo las ratas…" para Nazuna cualquiera que dijera eso era un idiota y no tenía una sola idea de que clase de monstruos eran las ratas, de que comían, donde vivían, que enfermedades transmitían y de lo que eran capaces con sus horribles dientes de roedor.
¿Alguna vez escucharon de la peste negra? Así de horribles son, para Nazuna; los que hicieron Ratatouille no tienen una sola idea, para ella era una película de terror.
Resistiéndose a todos los impulsos de salir corriendo a cualquier habitación tras ella y encerrarse hasta que volvieran esos dos a rescatarla, retrocedió de espaldas de vuelta al baño solo para volver con una escoba "Es sencillo… golpearla hasta que deje de moverse, sin dejar que trepe por el palo de la escoba y que te salte encim…"
Si seguía así terminaría por salir corriendo… se acerco un par de pasos temblorosa al inadvertido animal.
Apenas se acerco un poco, el animal dio unos pasitos en cuatro patas en proporción a la distancia que se había acercado Nazuna… "es una hija de…"
Volvió a acercarse blandiendo la escoba, para ser respondida de la misma manera.
Nazuna emitió un sonido muy parecido a un sollozo…
Se estaban acercando a la sala, solo podía pensar en que tenia que matarla antes de que se acercara a cierto niño en aquel lugar, intento acercarse con mas velocidad, pero el roedor capto sus intenciones y salió corriendo justo al lugar donde no tenía que ir…
El miedo de Nazuna se convirtió en pánico, que mas daba, solo la molería a palos, salió corriendo detrás de la criatura que parecía intentar ir a la salida, el rostro de Nazuna se ilumino, si salía por debajo de la puerta nadie tendría que salir lastimado… o eso pensó.
En cuanto el animal se acercó al sillón, Tomioka, en cuatro extremidades, le salto encima deteniendo su escape por la puerta, la atrapo entre sus extrañamente crecidos caninos y empezó a sacudirla en el aire con vehemencia, la rata solo emitió algunos dolorosos chillidos antes de ser silenciada para siempre, para terminar de adornar la vista, le puso las garras de sus manos encima sujetándola contra el suelo, luego, con sus fauces, tiro del lomo de la misma arrancándoselo, una vez se cercioro de que el intruso ya no volvería a moverse la dejo en paz, soltando el pedazo del animal en su boca.
Después de tan horrible demostración, se paró en sus patas traseras y fue corriendo torpemente a su lugar frente a la tele, como si nada de eso hubiese pasado, con algo de sangre en la cara… sin mencionar las manchas en el suelo de madera y el ahora irreconocible cuerpo del animal…
Nazuna se cayo de posterior al suelo dejando caer la escoba junto a ella, terminando sentada en el mismo, su cara indicaba que estaba a punto de desmayarse…
Tomioka volvió a su campo de visión, se le acerco con la boca llena de sangre, este traía su taza en sus manos, la estiro hacia ella para pedirle a su niñera otra ronda de jugo…
Temblorosa… y a punto de quebrarse, Nazuna le puso una mano en la cabeza dándole suaves palmaditas "P-p-primero vamos a li-limpiarte… y a lavarte los dientes" le dijo en el tono más maternal posible.
A la vista de un abate lenguas acercándose a su rostro, y después de haber recibido varios análisis incomodos para asegurarse de que su bocadillo no tenía alguna enfermedad o infección, Tomioka mostro los dientes mientras gruñía y sus pupilas se encogían, una mujer de cabello negro largo, con anteojos de empollón, vestida en bata, que respondía al nombre de Amalia, la pediatra que la alcaldesa les recomendó, aparto la mano espantada…
Un masculino suspiro breve se escuchó detrás de ella.
"Tomi, abre la boca..." Shirou tomo el abatelenguas de mano de la doctora logrando una reacción más cooperativa del infante.
Gracias a esto la doctora tuvo acceso a esa pequeña cavidad, en la que había unos dientes con el suficiente volumen para despedazar un lomo de cerdo.
"Era mas obediente la ultima vez, también tenia menos colmillo" Analizo divertida viendo a fondo la boca del chiquillo de los Ogami… o Kagemori… aún era confuso.
"Por lo general se porta muy bien con nuestros amigos" una preocupada Michiru, un poco más alta, que aun usaba un conjunto bastante deportivo lo excuso, ahora usaba una playera ajustada blanca con mangas cortas grises y una franja naranja en el pecho, su chaqueta roja seguía presente, pero ahora usaba shorts negros ajustados que llegaban hasta sus muslos y unas zapatillas deportivas nuevas totalmente rojas con detalles blancos.
Shirou usaba lo mismo de siempre, venia del trabajo y realmente estaba apegado a su estilo.
"Mhhh, supongo que es normal para un lobo, solo confían en conocidos o sus propios padres" Dijo la pediatra con bastante sosiego y algo analítica, mirando al interior de las fauces del infante que parecía perder la paciencia al verse atosigado por la mujer.
"la ultima vez dijo que era un tanuki" Shirou evidencio su consternación y algo de molestia.
"se veía como un tanuki, el patrón de su pelaje es el correcto, pero esos dientes son de un depredador, un canido grande para ser exactos" Se excuso tomando distancia del albino.
"¿Como es posible?" Siguió Michiru de parecer enormemente confundida e invadir su espacio.
Les dio una señal para que la dejaran respirar.
"No estoy segura… si le dijera a alguien en la facultad que ese niño existe y que lo vi yo misma, probablemente se burlarían de mi…" Les explico con su buen humor y nerviosismo mezclados, de por sí que hubiese niños con el pelaje azul ya era inusual, luego su expresión se volvió preocupada mientras se acomodaba los anteojos "este es el campo de Barbara, deberían hablar con ella, yo no podría hacer ninguna afirmación segura por mi cuenta, lo siento" se excusó mientras tomaba distancia y le daba una paleta de su bolsillo a un desconfiado… cachorro.
Mientras la doctora fue al archivero, Michiru s acerco a la mesa de observación y le dio un abrazo a su desubicado hijo, luego lo levanto y lo llevo con su padre, que los envolvió a ambos en un abrazo.
Sea lo que fuese no cambiaba nada, Tomioka seguía siendo su descendencia y estaba ileso… eso era todo lo que importaba.
"¿Dónde está Nazuna?" Después de recibir la llamada de pánico de su amiga, la pareja fue por ambos en un taxi para llevar al infante al hospital, había perdido a Nazuna de vista en la entrada del mismo, pero la urgencia por tratar cualquier cosa que le pasase a su hijo la había abrumado.
"Creo que vi donde se escondió, quédate con Tomi, yo iré por ella" Shirou salió por la puerta del consultorio sin prisa, estando solos, Michiru solo le dedico una mirada mimosa a su inalterable cría.
En el mismo hospital, cerca de las escaleras del segundo piso, Nazuna se ocultaba entre dos maquinas expendedoras, un niño se acercó con la intención de comprar algo en una de las maquinas, pero al notar la presencia de la afligida chica este se dio media vuelta y corrió a donde estaba su madre.
Mientras estaba distraída con su mirada fija en el suelo, noto como un calzado familiar se detuvo frente a ella, al mirar arriba se encontró con el rostro de desprecio de Shirou Ogami.
"solo tenias UN trabajo…" mascullo en una voz espeluznante casi fulminándola con la mirada, obteniendo una expresión aterrada de la chica peli naranja.
Ok, si antes no tenía suficientes razones para llorar, ahora estaba a punto de hacerlo.
La cara de Shirou volvió instantáneamente a su expresión circunspecta "¿esperabas algo así no?"
El estrés mortal que casi se apoderaba de Nazuna empezó a bajar mientras su aflicción se convertía en enfado "Tienes un sentido del humor enfermizo ¿lo sabias?" gimoteo mientras el mayor se sentaba junto a ella en el suelo.
"aun trabajo en el…" Dijo sin mirarla, tomando acomodo entre las maquinas.
"¿…como esta?" Pregunto con obvia urgencia, si algo le pasaba no se lo perdonaría.
"Esta bien… no es el primer niño beastman que se come algo que se mueve" la reconforto a su manera "los beastman vienen con ciertos instintos grabados en sus genes al nacer, incluyendo el de cacería, por lo general se aprende a reprimir algunos instintos al crecer, pero los niños no saben eso" Nazuna escucho atentamente, pero aún no parecía tener intenciones de ponerse de pie "¿qué pasa? no pareces aliviada"
"me llamó mamá…" le dijo como si fuese algo apremiante, no ocultando su mezcla de felicidad y vergüenza, Shirou no pareció ni impresionado.
"claro que lo eres…" volteo alarmada por esa afirmación "y tiene sus razones, pasas más de la mitad del día con él, lo alimentas, lo bañas… además, te adora" le dijo mirando al frente, aunque eran pocas visitas a la cooperativa, los Horner se habían encantado la primera vez que vieron a la bola de pelo azul, tanto que habían jurado que podían atender sus deberes y cuidarlo al mismo tiempo, pero el chico aún tenía predilección por Nazuna, así que al final la habían convertido en su niñera oficial.
Aun lo llevaban con los Horner de vez en cuando.
Nazuna sonrió ampliamente buscando esconder un sonrojo del anticuario viviente, Shirou supuso que ya estaba mejor "ven vamos, Michiru ya se preocupo por ti" se levanto y luego le extendió la mano.
Nazuna la tomo y dejo que la ayudara a ponerse de pie.
Después de un corto recorrido, todos se encontraron en el camino de vuelta al consultorio, Michiru no pareció querer esperar, así que llevo a Tomioka con ella a encontrarse con el par que iba a buscarla.
"Dijo que ya podíamos irnos… tal vez sea bueno hacerle esa visita a la alcaldesa" le informo algo preocupada, luego miro de igual manera a su amiga.
"perdón… por lo de la rata" Se acerco a Michiru y le hizo un mimo en la mejilla a la pequeña sabandija que le había dado ese susto mortal.
"Tranquila, dijeron que no había peligro… aunque es mejor mantenerlo un tiempo alejado de todo lo que esté vivo y mida menos de la mitad de su estatura" Después de un silencio momentáneo ambas aguantaron algunas risas escandalosas, las mantuvieron bajas considerando que era un hospital.
"vamos a casa, Gem dijo que estaba bien si salíamos antes hoy" El albino les recordó que ahora tenían el ocaso libre.
"¿podemos pedir algo para la cena?" Michiru pregunto con algo de ilusión, Shirou le dedico una mirada de reproche, dos de ellos eran perfectamente capaces de cocinar (Nazuna y Shirou, específicamente) pero realmente no sería productivo decirle que no, sobre todo considerando que Nazuna se pondría inmediatamente de lado de Michiru y serian dos contra uno y uno neutral.
"sí como sea" solo siguió andando por el pasillo en dirección a la escalera al piso inferior, las chicas chocaron las manos detrás de él mientras ocultaban unas risillas a su espalda.
Les dio el gusto sabiendo que al final, Tomioka, su hijo había resultado ser de su estirpe… o bueno, la mitad.
No soy bueno haciendo OC,s así que ayudo mucho que tenga tres años y muy pocos diálogos, se las implicaciones del nombre, sobre todo porque por lo que investigue si es bastante poco común en Japón, pero el nombre me gusta un montón así que no pude evitar usarlo.
Azul es por como llamaba Piper al protagonista de Fallout 4.
Probablemente ya muchos habrán visualizado a Tomi como un Riolu pero sin algunos elementos del mismo (Las cosas raras de su cabeza y las de sus brazos) además de una forma de cuerpo más robusta. (No se hacer OC pero hacerlo café o blanco sonaba muy aburrido)
La ausencia de un apellido es porque Shirou y Michiru siguen sin estar casados XD
Perfil -
Tomioka Ogami/Kagemori (Depende de a quien le preguntes).
Especie; Beastman, ? (probablemente un canido)
Genero; Masculino.
Edad; Tres años
Nacimiento; 20 de diciembre 20XX (Jodidamente cerca de navidad)
Aspiraciones; No muchas por el momento.
Ocupación; Ser Tomioka
Le gusta; Sus padres, Nazuna, los Horner, Jackie, Nina, Aya, Barbara, los osos, (Para resumir, todos los amigos de Michiru) también le gusta la comida con carne picada de cualquier tipo, como las albóndigas, estofado o las croqueta, la comida frita y también el refresco de cola (No le den).
No le gusta; Tofu, jugo de vegetales, desconocidos, ratas, aves (Pingua le desagrada un poco porque rara vez se aparece en la ciudad), el cartero y repartidores.
Espero verlos luego, si les gusto este extra no duden en comentar y darle su apoyo, los veré luego porque aun hay otro extra para esta historia.
