Por las solitarias calles de la Reiwa nocturna, un lobo humanoide en un atuendo oscuro y un abrigo café, se mueve a gran velocidad de pendiente en pendiente a través de los techos de el área residencial del pueblo.

Esperaba que no hubiese tal cosa como cámaras de seguridad en las calles, se aseguraría de ser invisible evitando la luz artificial del alumbrado público.

Llegaría mucho mas rápido que en la van.

"Espera, ve mas despacio…" Michiru interrumpió sus pensamientos cuando llego a la misma azotea un poco detrás de él, sus extremidades convertidas en las de un felino para seguirle el paso, su indumentaria usual siendo reemplazada por un suéter y pantalón deportivos negros.

No pudo evitar quedarse viéndole como un bicho raro.

"¿Que ocurre?" Sintiéndose observada por el lobo de una manera extraña, le cuestiono en un susurro.

"Vamos a entrar a un mercado… no a un banco" Dicho eso con una inusual burla, dio un impecable salto aterrizando en la siguiente saliente, para luego dar un salto adicional y pasar a otra azotea.

Michiru dio un bufido de indignación antes de perseguir al mayor con una mayor dificultad, en breve nuevamente estaba en la misma azotea que él.

"Claro, un hombre lobo albino con ropas negras destaca mucho menos que yo" le reprocho acercándose al albino por la espalda.

No tuvo una de esas ingeniosas y afiladas replicas de vuelta, pues habían llegado al destino de esta repentina salida nocturna.

El mercado de Reiwa se veía distinto de madrugada, eso sumado a la reciente visita de los forenses ahora el lugar tenia una vista lúgubre, como un mal augurio desprendiendo de el.

Al llegar a una de las azoteas que componían uno de los locales del mercado, finalmente dieron con el callejón donde se concentraba la mayor cantidad de cintas policíacas.

Tras comprobar que no había cámaras, ambos bajaron de la azotea para ver el lugar a detalle.

A este punto la policía ya debía tener los escasos indicios que la escena podía proporcionar, así que probablemente su presencia aquí no debía empeorar o mejorar la investigación de los forenses.

"Vigila que no venga nadie" Había una sola entrada y salida de ese callejón, Michiru monto guardia en la salida fuera del mercado.

Todo había ocurrido en un rincón fuera de la vista de todos, y tan rápido que nadie se había percatado de lo ocurrido.

Se agacho tocando el suelo con la palma de su mano.

Cerró los ojos y vacío su mente, solo enfocándose en el aroma en el aire y el suelo.

Pudo verlo, una reconstrucción en reversa de los hechos, las siluetas de diversas personas yendo y viniendo según avanzaba el tiempo, luego un cuerpo solitario esperando a ser descubierto, finalmente atrapo el olor que buscaba, un encuentro entre dos personas, lo sabia, era un olor muy conocido, luego una confrontación tan rápida que no le dio tiempo a la silueta del oficial ni desenfundar, el cuello del uniformado ahora se inclina anormalmente hacia atrás mientras su cabeza golpea el suelo lo suficientemente fuerte para agrietarlo, la otra figura gigantesca se encoge y luego se va sin voltear atrás.

Se concentra para ver mas atrás, tenia que haber mas, la silueta grande permanece en el callejón, otra silueta de aroma similar se reúne con él antes de que llegara el oficial.

Algo raro ocurre, le entrega algo que… no tiene aroma…

Es todo.

Shirou se levanta, mirando adentro del mercado en dirección a donde se fue el homicida.

El rastro sale del mercado.

"Tenemos que movernos" Llamo a Michiru la cual volvio enseguida de la salida del callejón.

"¿Lo encontraste?" Pregunto expectante.

"Se adonde fue, lo encontraremos antes de que su rastro se disperse" Dio un salto a la pared volviendo a la azotea con Michiru siguiéndolo.


"¿Aun no piensan volver?" Una irritada Nazuna disfraza su preocupación con molestia, mientras susurra.

"En eso estamos" Habían hecho una parada mientras se aseguraban de que Nazuna siguiese montando guardia con respecto a sus padres, la chica en casa suspiro tocando el puente de su nariz. "Estas molesta"

"Para nada, adoro que jueguen a Batman y Robín fuera de la ciudad, con delincuentes de verdad" Un sarcasmo casi venenoso se destilo en su tono "Repíteme ¿porque no pueden dejarlo en manos de la policía?" le cuestiono.

"Tu sabes porque…" Le recordó lo que el mayor les había contado antes de salir de casa.

"¿Shirou esta seguro de que es un Beastman?" Quería dar el doble seguro con esa afirmación, pues podría significar muchas cosas de ser cierto.

Muchas cosas para los Beastman, su reputación y para el pueblo.

"No puedo discutir con su nariz" Por algo el examen de olfato era una cosa en Animacity, aunque probablemente se reirían de ellos si simplemente llegaran a la estación y les dijeran a los oficiales que pueden encontrar a un delincuente por su olor.

"Si tu lo dices…" el silencio se hizo en la línea, Michiru estuvo a punto de sugerir terminar la llamada antes de que Shirou se impacientara, Nazuna se le adelanto con un recordatorio "Mañana tenemos que reunirnos con mamá…"

"Ngh~ ¿Enserio tenemos que contarle?" La madre de Nazuna no era una mala persona, pero tampoco era la persona favorita de la confiable y correcta Michiru.

"Es eso o esperar a que ella hable con alguno de tus padres y se den cuenta de que estamos jugando a las tercias" Le recordó su posición, lo quisiera o no, su madre los tenia en la palma de la mano.

"Hay que movernos, el rastro es tenue y desaparecerá si no nos apuramos" Shirou le recordó asegurándose de que la chica al otro lado de la línea lo escuchara también.

"Tengan cuidado, los dos" Nazuna se adelanto y colgó antes de que Michiru pudiese decir nada mas.

Nazuna no era tan acomedida, ni siquiera con ella.

Cada vez había menos locales, se estaban acercando a una de las zonas mas viejas del pueblo y por ende con menos lugares para moverse, a este punto ambos podían transitar entre calles, solo Shirou mantenía su forma de beastman, pues era poco probable encontrar un peatón nocturno.

"Es ahí" Señalo el lugar en cuestión, un edificio que aparentaba ser un bloque departamental, en contraste con otros lugares, era un edifico completamente aislado casi teniendo un aspecto mas occidental, probablemente estando destinado a una oficina.

La palabra "Hotel" adornando la fachada de ladrillos desnudos del exterior era la única adición a la imagen, eso y un letrero en letras rojas que decía "Sin lugares disponibles" de querer entrar tendrían que pasar por la recepción.

Ambos se miraron brevemente para asentir entre ellos, el mayor adopto su forma humana para evitar conflictos, apenas entrar al edificio se encontraron con un recibidor fuera de personal debido a la hora.

Solo un mostrador, una oficina detrás del mismo, lo que parecía ser el recibidor de la correspondencia, algunas sillas atornilladas a la pared y una mesa de centro.

Ambos empezaron a revisar el lugar, Shirou empezó por el buzón, revisando los nombres de todos los inquilinos.

Michiru se aproximo al mostrador encontrando una campanilla, no tenían demasiadas opciones, si querían avanzar tenían que hablar con alguien del lugar primero.

Michiru toco la campana dos veces.

Shirou volteo a verla lanzándole una mirada de exasperación por la descuidada acción, este fue respondido por una mueca simplona diciéndole "Ups".

Un ruido en la oficina delato que había alguien, y ese alguien venia a recibirlos.

Un tipo salió de la oficina, aspecto descuidado, medio calvo con una escasa cabellera blanca y una gran entrada que lo dividía a la mitad, un abrigo color gris sobre una camisa blanca, pantalón de dormir negro y sandalias color café con calcetines blancos.

El tipo se restregó los ojos, buscando aclarar la imagen frente a el, después de analizar a ambos brevemente se resolvió a hablar.

"Si necesitan una habitación debo dejarles claro, no somos ese tipo de lugar y aun si lo fuéramos estamos llenos, váyanse" Intento volver a su oficina, dispuesto a reanudar sus horas de sueño.

"N-no estamos aquí por…" La mano de Shirou en su hombro la detuvo.

"Están llenos, pero tienen diez buzones y solo cuatro tienen nombres…" Dijo sin rodeos, usando ese subtono acusador de siempre.

Al tipo no pareció gustarle.

"Bien chico listo, aun si tuviésemos lugar, ¿porque debería dártelo a ti?" Se aproximo al mostrador como si estuviese dispuesto a saltarlo para empezar una pelea.

"Porque se que es este lugar" Shirou no retrocedió en lo mas mínimo, Michiru estuvo tentada a tomarlo del abrigo y arrastrarlo lejos de él.

"¿Y que seria eso?" Con una voz desafiante coloco un brazo sobre el mostrador.

"… Es un santuario" Shirou finalmente respondió, un silencio sepulcral se hizo en la recepción.

El concurso de miradas serias permaneció por varios segundos.

"Tsk~ Jajaja, ya veo… ¿están de paso o algo así?" Una familiar transformación revelo a un sapo humanoide, Shirou se transformo en lobo, guiada por la situación Michiru también se transformo

La tanuki suspiro de alivio al ver una pelea evitada, por un segundo juro que Shirou le lanzo una sonrisa un tanto arrogante por encima del hombro.

"El nombre es Bufford, bienvenidos al mejor (Y único) santuario de bestias en Reiwa" Le extendió la mano al mayor, Shirou la tomo sin pensárselo mucho.

"Ogami, ella es Kagemori… mi compañera y mi pareja" No tuvo muchos reparos en admitirlo.

"Es un placer" Viendo como Shirou se presentaba por los dos, Michiru se limito a saludar y tomar otro apretón de manos del recepcionista "¿Y… que es exactamente un santuario?"

"¿Eres nueva en el mundo o algo así niña?" El anfibio no parecía tener problemas en ser sarcástico "Los santuarios son pequeñas sociedades de Beastmans esparcidas por todo el mundo, nos cuidamos las espaldas y nos ocultamos de los humanos, algunas son gigantescas con mas de mil miembros, aunque también hay pequeñas como esta, mi familia compro este edificio junto con otras dos familias de beastman y desde entonces este funge como el santuario del pueblo, esta demás decir que es un secreto para los humanos" Luego de la explicación Bufford se volvió a su escritorio.

"Entonces, ¿que los trae aquí?" Bufford se sentó detrás del escritorio, les dio un largo vistazo a ambos mientras sacaba unas botanas sobrantes de un cajón "Están muy bien vestidos para ser fugitivos"

"Bueno, nosotros… veníamos a hacer algunas preguntas" Bufford levanto una ceja ante la afirmación de la tanuki, Michiru sintió que estaba tentando al aparente mal temperamento del sapo "… si no es molestia claro"

"Responderé si es que lo se y mas importante si es que quiero contárselos…"

"B-bueno… en realidad" Shirou puso una mano en el hombro de la chica… y luego la jalo hacia atrás, Michiru le lanzo una mirada afilada al mayor.

"En realidad no eran preguntas para usted, queríamos hablar con los otros residentes, ¿cree que sea posible?" Decidió que sus intenciones serian incógnitas por el momento.

Bufford pareció pensárselo por extensos segundos.

"Es bastante tarde para eso, puede golpear a sus puertas, pero si no quieren responder no me culpe, no hagan escandalo o los sacare yo personalmente, yo vivo en el ultimo departamento, ahí esta mi hijo, no lo molesten" Esa ultima advertencia parecía seria.

Bufford se devolvió a la oficina y cerro la puerta detrás de él.

"No es él, tendremos que ver puerta por puerta hasta que encontremos a quien corresponda con el olor" Le susurro a Michiru quien asintió levemente para él.

Ambos siguieron adentro hasta el pasillo que conectaba con los departamentos, Michiru golpeteo la primera puerta.

"¡Voy!" Una voz femenina se escucho al fondo.

Paso un minuto completo antes de que la puerta se abriera, una chica de piel clara, cabello negro largo con dos mechones a los lados, al igual que sus ojos y una estatura incluso menor que la de Michiru se mostro en el marco de la puerta, vestida en una blusa blanca y un short negro.

"¿Hola?" Supuso que lo mejor era saludar, aun si no había visto a ambos en su vida.

"H-hola, sabemos que es tarde y es super raro, pero ¿podemos hacerte algunas preguntas?" Michiru se adelanto buscando tener un primer contacto mas amigable, tratándose de alguien que parecía de su edad pensó que seria mejor que el acercamiento brusco de Shirou.

Viendo al hombre alto de cara aterradora detrás de la amable chica que acababa de conocer…

"Seguro…" No pudo decir que no.


El nombre de la chica resulto ser Haruna, la inquilina mas joven del santuario, una Beastman conejo enano blanco de veinticuatro años (Michiru se sorprendió al saber que estaba una liga arriba de ella)

"Ya veo..." Después de una corta presentación y explicación, Haruna estaba al tanto de lo ocurrido, tan al tanto como Michiru pudo ponerla, pues Shirou se limito a hacer un interrogatorio directo, aunque a Haruna no pareció molestarle en absoluto, parecía tener una actitud un tanto despreocupada ante el par, podría ser la razón por la cual no había tenido problemas en recibirlos tan tarde.

"No suelo acercarme al barrio comercial, trabajo en un mini supermercado cerca de aquí, de ahí es donde obtengo mi despensa así que no supe mucho al respecto" Explico a ambos en su sofá de mobiliario, de ser una hora mas oportuna les habría ofrecido algo para tomar "Lamento no ser de mas ayuda…" Fuera de las preguntas generales y la situación del oficial Saikawa, no pudieron obtener mas información.

Además, Shirou ya había verificado su aroma, así que podían descartar a Haruna…

"Esta bien, lamentamos la intrusión" Shirou se dispuso a marcharse, Michiru se puso de pie también, Haruna los detuvo de manera inesperada.

"Si van a hablar con el resto, debería ir con ustedes, pueden ser algo… difíciles" Haruna se puso de pie y se adelanto al pasillo

"Yo no podría…" Shirou quiso denegar, pero Haruna puso un alto con su mano.

"Insisto, al menos eso puedo hacer" Haruna salió del departamento, Michiru le siguió antes de que Shirou fuera tras ellas pasando una mano por su cara.


En el área común del edificio ahora estaban reunidos cinco individuos además de el dúo conocido.

Haruna había llamado a Bufford de la recepción que no parecía nada feliz con lo que había escalado la presencia de aquel par, además de a un hombre adulto de aspecto delgado y cabello rojo con una cara tan de pocos amigos como Bufford, vestido con una camisa blanca de tirantes y un pantalón de dormir negro.

También a una mujer de cabello castaño rizado vestida en un camisón, acompañada por un hombre tan alto como el propio Shirou, de cejas tupidas y cabello negro, ambos genuinamente preocupados por la urgencia de la reunión vecinal.

"¿Nos despertaste en la madrugada para darle la bienvenida a los nuevos Haruna?" El hombre pelirrojo no oculto su disgusto o su falta de sueño.

"Son de Animacity, señor Cletus… son investigadores" La chica conejo le aclaro al hombre que ahora se sabia, se llamaba Cletus.

Dicho por Haruna, un hombre de pésima actitud y algo conflictivo, aun así es de los miembros mas viejos del santuario junto con Bufford.

"¿Vienen a hacer propaganda?" Pregunto el otro varón de cejas tupidas, usando un subtono poco amigable pero inseguro.

"Paul… relájate antes de que digas algo tonto" La mujer que lo acompañaba intento evitar que siguiera hablando, por lo que intuía ese era Paul y por lo que Haruna había dicho… la mujer era Beth, el matrimonio de los Fowler.

"No nos interesa ir a Animacity" Paul lo remarcó sin escuchar a su mujer.

"No venimos a hacer propaganda" Shirou rompió su silencio, Michiru no sabia si Shirou pondría a todos a la defensiva en el momento de tocar el tema delicado "El homicidio del barrio comercial, tengo indicios de que el responsable habita en este edificio"

"Oye oye, para un poco ahí, ¿creé que nosotros lo hicimos?" Cletus preguntó obviando la afrenta, subiendo la voz y asustando a Haruna.

"N-no! No es eso!" Michiru quiso corregir, Shirou se coloco frente a ella asegurándose de que Cletus tuviese su atención en él.

"Al menos de los presentes, no" Shirou remarco eso ultimo, miro a todos los habitantes del santuario "¿Falta alguien aquí?"

Todos hicieron silencio, esquivando el contacto visual con el albino.

"Falta Vanko, no lo vemos desde ayer" Paul admitió inseguro.

"¿Vas a vender al viejo sin mas Paul?" El hombre pelirrojo le recriminó con los brazos cruzados al otro varón, ganándose una mirada desafiante del mismo.

"Solo no quiero problemas para mi o Beth" Paul se excuso.

"No los tendrán" Shirou le garantizo "¿alguna idea de donde puede estar?" Paul parecía limitado de decir más… fue Bufford el que se pronuncio levantando su mano para llamar la atención del lobo.

"El viejo es reservado… no habla demasiado y rara vez se involucra con nosotros, trabaja en la carnicería al final del distrito comercial, puedes empezar por ahí"

Era algo con que comenzar.

"Se lo agradezco, lamento haberlos molestado a esta hora" Shirou se dispuso a retirarse con Michiru detrás de él

No notaron sonido alguno de la multitud que dejaban atrás.

De vuelta en la acera, aun con el frio nocturno decembrino vertiéndose sobre ellos, empezaron una caminata de vuelta a su vecindario… seria todo un viaje considerando que pasaron casi dos horas siguiendo el rastro de su "Sospechoso"

"¿Cual es el siguiente paso?" Le cuestiono siguiéndolo lo mas cerca que podía.

"Indagaremos sobre Vanko mañana"

"Sabemos donde vive, tal vez ahora podamos dejarlo en manos de la policía" Aun tenia dudas, dudas sobre si ellos eran los que debían atender esto… sobre todo con sus padres de por medio.

"Eso significaría evidenciar a la gente del santuario…" Respondió corto y sin rodeos.

Michiru pronuncio un impresionado "Oh… " no lo había pensado, que le esperaría a los demás si se sabia del santuario, aun le faltaba un poco de previsión para actuar como detective.

Siguieron el camino a casa en silencio.

Hacia bastante frio… era algo fácil de olvidar cuando estaban tan centrados en un asunto tan enredoso.

Abrazo su cuerpo y froto sus brazos incesantemente para subir su temperatura, dio un largo suspiro dejando una estela de vaho con su aliento.

Esta llamo la atención de Shirou, esta caminaba un poco detrás de él quedándose progresivamente atrás, haciendo cierto esfuerzo por seguir el paso veloz que llevaba el mayor.

Probablemente Rose lo patearía por olvidar su etiqueta con Michiru.

Disminuyendo la distancia de sus pasos dejo que se acercara a él, una vez junto a ella la rodeo con su brazo abarcando su hombro por completo mientras seguía su andar, la acción en si descolocó a Michiru por completo, viendo su expresión abochornada e incomoda, podía saber que Shirou no tenia idea de lo que hacia.

Y aun así le pareció estúpidamente adorable.

Devolvió el abrazo mientras seguían su andar, con un sonrojo leve en sus mejillas. Y apoyando su cabeza en su hombro.

Seria una larga pero agradable caminata a casa.


Por un momento Michiru se tambaleo en su propia silla victima del insomnio, siendo detenida rápidamente por Nazuna quien la sostuvo por los hombros.

Shirou por su lado no parecía ni remotamente cansado, como si no hubiese dormido solo las tres insignificantes horas que habían reposado en la cama con Nazuna antes de que saliera el sol.

El llamado de su madre al desayuno fue como un martilleo en la cabeza de la trasnochada Michiru.

Su padre ya se había ido al trabajo… seguía algo esquivo a tratar con Shirou directamente, aun si se había resuelto a saludarlo.

"Michiru… te quedaste despierta hasta tarde usando tu teléfono?" desde su punto de vista, Minorin se teletransportó junto a ella antes de notar lo evidentemente extenuada que estaba su hija y regañarle con obviedad.

"S-solo un poco…" Aun somnolienta recordó mentir, tenia la excusa en bandeja así que la uso aun si eso significaba ser sermoneada por eso en lugar de un castigo por salir de madrugada a la calle.

"Se que no tienes escuela, pero Shirou y Nazuna también están ahí, se mas considerada" Le sermoneo aludiendo a sus invitados.

"No me di cuenta" Shirou respondió corto, en una manera discreta de defender a Michiru.

"Yo tampoco" Nazuna le siguió, mirando a Michiru cómplice.

"Chicos, no sean tan complacientes" La mujer les recrimino en broma.

El desayuno paso y ahora los tres estaban a punto para irse.

"La mama de Nazuna nos invito a almorzar" ante la curiosidad de su madre, una mas lucida Michiru le dio una verdad a medias.

"Oh ¿enserio? ¿Pero invito a Shirou también?" Minorin pregunto mirando al mayor que no pudo pensar en una excusa lo suficientemente rápido.

Nazuna salto adelante.

"¡Si!… es que… Shirou conoció a mi mama y parece que le agrada" Nazuna le respondió rápido, intentando no dar lugar a otras contemplaciones… y pareció funcionar.

"Oh vaya… ¿ella esta en casa? hace tiempo que no veo a tu madre, salúdala de mi parte" La mujer de cabello azabache le pidió coloquial.

Nazuna encontró una oportunidad para otra propuesta, puso la expresión mas inocente que pudo.

"… En realidad, estaba pensando… ¿porque no pasar la navidad juntas? … las dos familias, mama esta en descanso y seria una pena que estuviese sola" Nazuna le propuso, apelando a la bondad inherente de la mujer con un tono meloso y que para Michiru y Shirou estaba lleno de embustería.

Minorin sonrió cálida pero insegura.

"Nazuna, es una idea maravillosa, pero ¿tu mamá estará disponible?" Pregunto evitando cualquier ofensa indirecta

"Ugh~… bueno… dijo que lo estaría…" Desvío la mirada tocando la parte trasera de su cabeza

Minorin solo tuvo que pensárselo un poco, pues no encontró ninguna razón para negarse.

"Esta bien, me encantara discutirlo con ella"

Por un segundo los ojos de Nazuna se iluminaron.

"Gracias señora Kagemori!" En una voz jocosa le agradeció.

"Tenemos que irnos, volveremos después" Shirou les recordó de mala gana.

Michiru le dio una despedida rápida pero significativa a su madre.

"Los veré luego" Se despidió una ultima vez antes de volver adentro.

El trío empezó a caminar en rumbo fijo al centro del pueblo, optaron por caminar pues aunque con un viento frío, el día estaba agradable


Espero que fuese de su agrado, lamento la larga espera, los vere en el próximo capítulo