Como un No muerto has vivido, como un Elegido fuiste seleccionado por tus defectos y virtudes, como Cazador te adaptaste al ambiente y como un Héroe serás recordado por tus acciones desinteresadas a lo largo del trayecto.


Ohayo, bienvenidos todos a otro capítulo de esta historia. Pues solo un día después aquí les traigo la segunda actualización, lo tengo preparado desde hace meses, también el siguiente capitulo, y como no espero Reviews ni mucho apoyo puedo ir subiendo esta historia a mi propio ritmo, sin prisas. Por cierto algo que debo aclarar, Inko se llama originalmente Inko Cujoh, es que en el anterior capitulo se me escapó la "K". Dejando eso de lado comencemos de una vez… Go.

Disclaimer: Los personajes de Boku no Hero Academia le pertenecen a su creado Kohei Horikoshi, por lo cual escribo sin lucro alguno y solo por diversión.


Capítulo 2: Uno de Nosotros

Las aves cantan, el sol resplandece con ímpetu en esta tarde de verano donde Japón nuevamente vive su atesorada paz, esto gracias al esfuerzo de los héroes de la sociedad que luchan contra el crimen pero principalmente al hombre conocido como el héroe número uno, el símbolo de la paz All Might.

Pero comenzar a hablar del gran héroe sería irnos por las ramas, mejor concentrémonos en la casa Midoriya donde Inko se encontraba dándole un poco de avena a su bebé Izuku de un año de edad.

El pequeño de rizos verdes y grandes ojitos esmeralda estaba sentado en su asiento para bebés mientras que su madre pacientemente y con una cariñosa sonrisa le daba cucharada por cucharada al pequeño que reía dulcemente y le dificultaba el trabajo a la peliverde.

-Vamos cariño, deja de moverte o te ensuciarás más-, decía Inko divertida mirando a su bebé en lo que le limpiaba sus regordetas mejillas con una servilleta e Izuku reía y agitaba sus manitas entre balbuceos adorables.

-Ma-Ma-, decía el bebé con una sonrisa extendiendo sus manitas hacia Inko.

Ella sonrió enternecida y lo tomó entre sus manos para levantarlo y luego abrazarlo con cariño.

-Está bien cariño, mamá está aquí para consentirte-, decía la cariñosa madre acunando a su hijo y acariciándole la cabeza.

El pequeño Izuku tenía botitas y un pijama de color verde dejando solo descubiertas sus manitas, tenía una servilleta blanca en el cuello para evitar que se ensuciara con la avena.

La mujer consintió un rato más a su hijo para luego terminar de darle de comer y después dejarle tomar una siesta en su cuna.

Ella se sentó en el sofá de la sala con la cuna al lado estando Inko viendo televisión tranquilamente.

Era duro criar a Izuku ella sola ya que la mayoría del tiempo su esposo estaba trabajando, sabía que él trabajaba para mantenerlos a ambos pero aun asi quería que estuviera más tiempo presente como padre de su hijo.

Bueno, por lo menos tenía a su mejor amiga Mitsuki y a su esposo Masaru para charlar y también estaba su hijo Katsuki para que jugara con Izuku.

Inko recordó que no tenía comida en la nevera para hacer la cena, asi que contempló la idea de ir a hacer las compras y con eso en mente confirmó cuanto efectivo le quedaba en su cartera, pero lastimosamente no sería suficiente.

Ella suspiró. –Supongo que haremos una parada en el banco, Izuku-, le dijo Inko a su bebé con una pequeña sonrisa mirándole dormir chupándose un dedo, de verdad que es un niño demasiado adorable para ella.


Una hora más tarde nos encontramos con Inko con una carriola dentro del banco, dentro del carrito estaba Izuku jugando con un sonajero mientras que Inko se encontraba esperando pacientemente en la fila para ser atendida y retirar dinero en efectivo.

Inko observó cómo su hijo se llevaría el sonajero a la boca y sonrió divertida para apartárselo captando la atención de Izuku. -Vamos a ver cariño, ¿qué haré contigo?, no debes meterte eso en la boca, te vas a llenar todo de baba-, dijo ella sonriendo amable mientras que avanzaba un puesto delante de la fila.

-Ba-Ba-, dijo el bebé peliverde llevándose una manita a la boca mientras miraba con sus grandes ojos a su mamá.

Ella sonrió divertida cubriéndose la boca. –Si Izuku, baba, que listo eres-, dijo Inko mirando a su pequeño que soltó una dulce e infantil risa sacudiendo su sonajero.

¡PUM!

Luego de eso las puertas del banco se abrieron de golpe a causa de que tres hombres entraron con hostilidad, uno con cuchillas filosas en sus brazos, otro con cuernos y piernas de toro y el ultimo tenia piel roja y tenía dos armas de fuego en sus manos y tenía un cuerpo musculoso, concretamente tenía dos Ak-47 y los otros sujetos estaban desarmados.

-¡Todos arriba las manos, esto es un atraco!-, exclamó el de piel roja que aparentaba ser el líder diciendo esa frase tan cliché.

Todos los presentes se alarmaron mirando a los recién llegados, el líder disparó un poco contra el techo haciendo que todos estuvieran alerta mientras que el villano de cuchillas y el de piernas de toro se movilizaban alrededor del vestíbulo.

Inko temió por Izuku y lo sujetó de su carriola para abrazarlo protectoramente contra su pecho mientras que el pequeño lloraba por los contundentes sonidos de las balas que fueron disparadas.

-Muy bien todos, si colaboran van a vivir, si no lo hacen ya pueden hacerse una idea de qué les pasará-, decía el líder con una sonrisa maliciosa apuntando a los civiles y a Inko que se agruparon a causa de que los otros dos villanos los amenazaban.

-¡P-Por favor no nos haga daño!-, exclamó un hombre adulto un tanto regordete.

-T-Tengo esposa y dos hijos, por favor tenga piedad-, le pidió un hombre de traje al líder con suplica y miedo evidente.

Inko observó cómo alrededor de ella había varias personas más, 5 eran empleados del banco, había 4 hombres y 3 mujeres contándola a ella, una estaba claramente embarazada y otra es una mujer que trataba de proteger a su pequeña niña de largo cabello azul que estaba asustada ante la situación.

El líder miró a todos los rehenes uno a uno con seriedad sin bajar en ningún momento sus armas, luego giró la cabeza para ver al villano de piernas de toro.

-Revisa y asegura la entrada trasera para el escape y luego ve a la caja fuerte, tú en cambio asegúrate de que estos rehenes no escapen, yo me encargaré de vigilar cuando llegan los héroes y la policía, el tiempo corre, ¡vamos!-, gritó el líder con una sonrisa espeluznante disparando un poco contra el techo causando más pánico y sus colegas obedecieron sus órdenes.

Inko estaba realmente temerosa en ese momento, no por su vida o porque algo le podría pasar, sino por la vida de su pequeño Izuku que lloraba en su pecho y ella trataba de tranquilizarlo para no irritar a los villanos, tenía que sacarlo de alguna manera de allí a salvo.

Ella suplicaba que los héroes llegaran pronto.


Media hora después los rehenes estaban sentados en el suelo siendo vigilados por el villanos de brazos de cuchillas que cada cuanto los amenazaba o insultaba, estaban intimidados y mantenían el silencio mientras que se escuchaba como el villano con piernas de toro cargaba una bolsa con dinero de la caja fuerte que abrió uno de los empleados del banco.

El líder en cambio aun sostenía sus armas y caminaba alrededor del vestíbulo viendo a través de las ventanas en busca de alguna patrulla de policía o algún héroe.

Inko logró tranquilizar a Izuku que dormía en sus brazos y se estaba comenzando a impacientar.

-¿Dónde están los héroes y la policía?, ya deberían de haber llegado-, dijo ella para sí misma mientras miraba atentamente las cámaras de seguridad y también a los villanos.

-Ya saben lo que pasa aquí, pero piensan en entrar sin ser descubiertos para salvarnos a nosotros-, dijo una mujer de largo cabello azul recogido en una cola de caballo captando la atención de Inko que la vio sentada a su lado y con la pequeña niña sentada sobre su regazo.

-¿Cómo lo sabes?-, preguntó Inko con curiosidad a la madre de la niña.

-Mi esposo trabaja con la policía, se supone que cada banco tiene una alarma silenciosa que envía una señal a las autoridades y a los héroes, además tengo un comunicador que él me dio en mi bolso y lo presioné cuando comenzaron a disparar-, respondió la mujer con una sonrisa de lado mirando a Inko que se mostró un poco sorprendida.

-Pero entonces durante esta media hora ya deberían de haber hecho algo para sacarnos, estamos en peligro aquí adentro, ese hombre con armas parece agresivo-, dijo Inko manteniendo el tono de voz bajo para no captar la atención de los villanos.

-Quizás estén esperando a los héroes para actuar, aunque también me parece raro que no haya llegado ninguno tampoco, quizás estén esperando el momento justo para entrar y sacarnos-, dijo la mujer de cabello azul con un poco de seriedad mientras acariciaba el cabello de su hija.

-Mamá, ¿papá viene?-, preguntó la pequeña niña mirando a su mamá con un poco de tristeza ya que le daba miedo los hombres malos que entraron.

La madre le sonrió cálidamente a su pequeña. –Claro que sí, seguro está haciendo todo lo posible por salvarnos-, dijo mirando a su hija para tranquilizarla.

Inko por su parte bajó su mirada a Izuku para moverle un rizo a un lado y apreciar su dormida carita, estaba preocupada, temía que esa podría ser la última vez que le veía dormir.

-¿Cuántos años tiene?-, preguntó la mujer peliazul mirando a Inko que se volteó a verle.

-1 año, ¿y la tuya?-, preguntó Inko tratando de distraer su mente para no desanimarse.

-3 años-, respondió la madre acariciando el cabello de su hija.

-Es una lástima que se vean en estas situaciones-, comentó Inko disgustada con la situación donde la vida de su hijo y la niña estuvieran en peligro solo por estar en el lugar equivocado en el momento equivocado.

-Y que lo digas, pero no podemos hacer nada, si hacemos algo sospechoso ese hombre no dudará en dispararnos, si tan solo pudiera utilizar mi Quirk…-, decía la mujer un poco molesta mirando al líder de los ladrones.

-Yo solo puedo atraer objetos pequeños, no creo que sea de ayuda-, dijo Inko discretamente para no atraer la atención del villano de brazos de cuchillas que estaba dándoles la espalda.

-Yo puedo manipular cantidades considerables de aire, si no tuvieran armas y hubiera más espacio podría utilizarlo sin miedo de lastimar a nadie-, dijo la peliazul un poco frustrada viendo los pilares que si por mala suerte cedían podría hacer que algún escombro del techo golpeara a su hija.

-De cualquier manera los únicos que pueden usar sus Quirks son los héroes, nosotras no-, dijo Inko algo desalentada recordando esa ley.

-Tch, en momentos como este deberían haber excepciones, nuestras vidas están en riesgo-, comentó la mujer un poco molesta y sintiéndose impotente al no poder hacer nada.

-¡Ustedes dos ya cállense!-, les gritó el villano con brazos de cuchillas a las dos mujeres que intimidadas se quedaron en silencio cubriendo con sus brazos a sus pequeños, Izuku por el grito se despertó y comenzó a llorar y la niña estaba tentada a también romper en llanto.

Luego de eso una estrepitosa risa provino del exterior.

-¡JAJAJAJAJAJA!-

En ese momento todos los presentes ensancharon sus ojos, los villanos con miedo y los rehenes con alegría al reconocer de inmediato la riza del símbolo de la paz.

Luego una persona aterrizó al frente del banco levantando polvo y después esa persona se irguió en toda su altura, un hombre musculoso de gran tamaño y cabello rubio con dos antenas levantada en forma de "V", tenía un traje como salido de un comic americano y su mera presencia resultó intimidante para los ladrones del banco.

-¡Ya no hay nada que temer, porque estoy aquí!-, gritó el héroe All Might con las manos sobre su cintura y siendo la esperanza para los rehenes que lo vieron, Izuku al escuchar esa voz se calmó un poco pero se quedó sollozando.

-¡Mierda, muévanse ustedes dos!, ¡nos vamos de aquí con el dinero y no podrá tocarnos por los rehenes!-, exclamó el líder viendo a sus compañeros solo para sorprenderse de ver a varios policías en el vestíbulo esposando a los villanos que fueron tacleados contra el suelo.

Un hombre de lacio cabello azul oscuro hasta los hombros, de chaleco antibalas negro y pistola lideraba al escuadrón y se colocó al frente de los rehenes.

-Lo lamento Ritgu Rubawara, tal parece que desconocías que hay otra salida de emergencia accesible desde el estacionamiento de empleados, lo bueno es que All Might nos dio la oportunidad de escabullirnos exitosamente-, decía el hombre al mando con una sonrisa tranquila mientras que sus hombres se llevaban a los compañeros y se llevaban a los rehenes por la parte trasera.

-¡Papi!-, exclamó la niña peliazul mirando a su padre con alegría levantándose para abrazarle una pierna.

-Nejire, gracias a dios tú y tu madre están bien-, respondió el hombre aliviado mirando a su familia que por suerte se encontraba bien, al recibir la señal del comunicador de su esposa movió a todo su escuadrón para planificar una forma de entrar, pero para ello necesitaban una distracción en el frente y por suerte All Might acudió a ayudarles.

El símbolo de la paz entraba al banco con su gran sonrisa y con las manos en la cintura mirando al líder de los villanos que parecía arrinconado por el cambio de las tornas, no tenía a sus compañeros, no tenía rehenes, no tenía dinero y estaba completamente rodeado por la policía y el mismísimo héroe número uno.

-Baja la armas, ya no tienes a donde escapar maleante-, dijo All Might mirando al líder de los villanos que comenzaba a sudar nervioso y dio unos pasos hacia atrás.

-E-Eso piensas tú, señor símbolo de la paz-, respondió el villano con una sonrisa agresiva para que luego su cuerpo darse la vuelta apuntando sus armas a los rehenes.

All Might no esperó un momento para dirigirle un golpe a la espalda para detenerle, pero al impactar notó que el cuerpo del villano se separaba en una clase de sustancia roja que se dividió en dos partes de igual tamaño y se formaron dos villanos con la misma apariencia y ambos cargaban una Ak-47 en sus manos.

-¡Si quieres salvarlos vas a tener que quitarte de la salida!-, gritaron ambos villanos al unísono como una sola mente y ambos dispararon sus armas.

Las balas salieron de los cañones y el sonido ensordecedor les siguió causando que Izuku rompiera en llanto, el líder del escuadrón de policía con preocupación abrazó a su esposa e hija para protegerlas haciendo él de escudo, Inko con miedo cerró los ojos y cubrió a su Izuku para protegerle con su cuerpo.

-¡NOOOO!-, gritó All Might abriendo los ojos en pánico ignorando la presencia del villano para correr lo más rápido que se podía permitir para alcanzar las balas y ponerse en su camino para proteger a los civiles.

Normalmente podría lograrlo pero la distancia entre las balas y los rehenes es muy reducida y si él llegaba a correr a su máxima velocidad entonces el edificio podría venirse abajo y aun había rehenes siendo evacuados, por lo tanto podría poner sus vidas y las de los policías en riesgo, a su velocidad actual no podría proteger a los pocos que serían alcanzados por las balas.

Él apretó los dientes con fuerza pero no lo lograría, el tiempo transcurría lento para el héroe rubio que veía con impotencia como no podría salvar esta vez a los civiles, no se debió haber confiado y tuvo que noquear al villano a la primera oportunidad.

Los dos villanos de misma apariencia disparaban con sonrisas psicópatas para luego comenzar a correr hacia la salida que ya no estaba custodiada por All Might, su escape seria exitoso.

Las 20 balas disparadas se acercaban en cámara lenta a Inko, a la familia del jefe del escuadrón y a un par de civiles de alrededor, aunque el policía tuviera un saco antibalas había algunas que impactarían mortalmente en su cabeza y en las de su esposa e hija, en ese momento morirían.

El bebé Izuku lloraba con fuerza y por un segundo su marca de estrella se iluminó y luego de eso…

El tiempo se detuvo y los engranajes del mundo se detuvieron.

Las balas quedaron congeladas en el aire y absolutamente todos los presentes se encontraban congelados en ese momento del tiempo a excepción del pequeño peliverde que dejó de llorar y miró con sus grandes ojos verdes como al frente de él flotaban dos figuras como espíritus.

Uno es de apariencia de un hombre grande y musculoso de perfectas proporciones de coloreado violeta variante en su cuerpo, pues las líneas onduladas de su piel se extienden desde cada brazo hasta el frente de su torso continuando por sus piernas. Es de largo cabello que fluye con una sombra más oscura sobre sus ojos y nariz difuminando la distinción entre su cabeza y su pelo que ondulaba hacia arriba. Tiene una cinta metálica de color dorado sobre su frente, una bufanda corta y circular, hombreras doradas con diseño en espiral, guantes negros con clavos amarillos en el dorso, protectores de rodilla y codos, un tapa rabos y botas cortas hasta la rodilla.

El pequeño bebé al verlo supo de inmediato cuál es su nombre.

-¡E-tar Patidu!-, bueno, el problema es que no sabía pronunciar el nombre ni tampoco sabía el significado, pero asi como sabía que la mujer que le abraza es "Ma-Ma", sabe que ese espíritu se llama…

Star Platinum

El otro espíritu tenía una contextura y físico similar al de una mujer esbelta, es enteramente de un color azul marino, tiene un par de gafas de sol que cubren sus ojos, cuatro protuberancias de tipo cuchilla se extienden desde la parte superior de su mandíbula hasta la parte posterior de su cuello bordeando los ojos, a los lados de su cabeza en la región de las orejas sobresalen unos conos truncados. Lleva hombreras elípticas plateadas con un patrón serpenteado y también tiene puesto rodilleras hexagonales. Varios remiendos de su cuerpo revelan un interior fibroso enrollado horizontalmente, además su frente, cuello, brazos y el área desde su vientre hasta sus pies tiene pequeños pernos/protuberancias.

-¡Es-ton Fii!-, dijo el bebé Izuku con una sonrisa llena de emoción sabiendo el nombre del espíritu que guardaba cierta relación con Star Platinum, esa figura se llama…

Stone Free

Ambos espíritus en silencio comenzaron a moverse en ese tiempo congelado desafiando cualquier lógica.

Star Platinum con mirada estoica se acercó a Izuku y a Inko para recoger las balas con sus dedos y lo mismo hizo con las demás, mientras tanto Stone Free comenzó a liberar un hilo de su dedo incide como si estuviera hecho de ese material y dicho hilo delgado se alargó alrededor de los dos villanos rojos para comenzar a enrollarlos.

El bebé peliverde observaba asombrado infantilmente y con una inocente sonrisa como los dos espíritus estaban trabajando mientras que el resto del mundo estaba congelado.

Star Platinum terminó de recoger todas las balas y las reunió en su puño derecho para presionarlas con fuerza, causando que dichas balas por la presión se volvieran una masa sin forma e inofensiva.

Stone Free terminó de capturar a los dos villanos amarrándolos con fuerza entre sí y colgándolos del techo frente a la salida sin ninguna posibilidad de que escapen.

Luego ambos espíritus se acercaron al bebé Izuku que aplaudía feliz y reía dulcemente mirándolos a ambos.

Star Platinum y Stone Free esbozaron leves sonrisas de sus rostros y saludaron con un breve gesto de sus manos al bebé antes de desaparecer.

Luego el tiempo retomó su curso.

PLINK

Fue el sonido de la masa sin forma que antes eran las balas al caer al suelo.

-¡Pero que rayos!-, exclamaron ambos villanos de color rojo alarmados y descolocados al darse cuenta de que estaban amarrados por una especie de hilo mientras estaban guindando del techo.

All Might observó incrédulo por varios segundos como todos estaban ilesos y luego giró su cabeza para ver al villano atrapado sin posibilidad de escape.

El líder del escuadrón al notar que las balas nunca llegaron se alejó un poco de su esposa e hija solo para darse cuenta de que estaban sanos y salvos y no les sucedió nada, le estaba por agradecer a All Might pero notó que estaba tan descolocado y confuso que no era posible que lo hubiera hecho él.

Inko estuvo abrazando a su hijo queriendo protegerle de las balas, pero al no notar ninguna herida ni oír ningún grito se inquietó un poco y abrió los ojos para ver a su alrededor y observar como todos los presentes parecían no saber lo que acababa de suceder.

Lo que captó la atención de cada persona dentro del banco es la inocente risa del bebé de cabello rizado que aplaudía con las manitas y se movía inquieto en los brazos de Inko que le miraba un poco sorprendida de verle tan alegre y animado pese a que hace tan solo un segundo estuviera llorando con tanta fuerza.

Eso saltó como una alarma en la mente de All Might y los adultos presentes, hace no más de un segundo ese bebé estaba llorando y ahora estaba riendo, y al parecer ese cambio de ánimo coincide con la repentina sorpresa de que todos estaban a salvo y el villano estaba apresado.

¿Acaso…?

No, es imposible, no es como si fuese remotamente posible que ese bebé haya salvado a todos, sencillamente no hay manera de que eso sea la verdad, pero aunque la lógica diga eso, es ineludible que ese bebé estaba relacionado con el resultado favorable, ¿quizás fue su Quirk?.

Sí, esa es la única explicación posible, lo manifestó por esa peligrosa situación extrema, pero la verdadera pregunta que surgió luego de reconocer al pequeño héroe es…

¿Cuál es su Quirk?.

A la risa de Izuku se le sumó la de la pequeña niña de cabello azul que estaba alegre de que todo estuviera bien y con eso otros civiles que aliviados por seguir con vida se sumaron a la euforia.

El padre de la niña y su esposa sonrieron aliviados de que su pequeña estuviera bien y la abrazaron.

All Might con esfuerzo salió de su estupor para no perder la compostura como símbolo de la paz y sonrió ampliamente para comenzar a emitir su icónica risa.

Inko por su parte no paraba de mirar con asombro a su bebé, ¿él la salvo?, eso era un suceso sorprendente, pero esas cosas perdieron importancia gracias a la creciente felicidad de saber que su hijito estaba sano y salvo y ya no estaba en peligro.

-Te amo Izuku, me alegra que estés bien-, dijo Inko con una cariñosa sonrisa abrazando a su pequeño en lo que una lagrima de alivio bajaba por una de sus mejillas.


El final del día llegó y la noche ya había caído en la ciudad.

Inko se encontraba sentada en el sofá de la sala mientras estaba pensativa mirando al techo, ya había logrado que Izuku se durmiera ya que estuvo muy inquieto y enérgico luego de lo que pasó en el banco.

Después de lo sucedido ella y el resto de civiles involucrados fueron escoltados por el escuadrón de policía hasta la comisaria donde estuvieron bajo protección en todo momento, All Might se fue de allí luego de verificar que todos estuvieran bien y sin heridas.

Ella pudo hablar con la mujer que conoció en el banco, se llama Akiko Hado y estuvieron hablando hasta que decidieron intercambiar números de teléfono para mantener el contacto, su esposo se llama Arata Hado y era el líder del escuadrón que les salvó, la pequeña niña de tres años se llama Nejire y estuvo jugando con Izuku mientras esperaban hasta poder irse.

Luego llegó el momento en que Arata, Akiko y ella hablaran sobre lo que pasó en el banco para tratar de encontrar una explicación, luego de contar los sucesos un par de veces llegaron a la misma conclusión, lo que pasó estaba relacionado de alguna manera con Izuku y la primera vez que manifiesta su Quirk.

Como es obligatorio ella tendría que llevarlo al hospital a que le hicieran unas pruebas para tratar de concluir qué es lo que hace.

Con eso aclarado Arata le explicó que mantendrían lo sucedido en secreto ya que sería contraproducente para ella e Izuku que se hiciera pública la noticia de que el bebé salvó un banco, por lo cual el crédito se le daría a All Might.

Inko por supuesto no tuvo problema y aceptó, no quería que los medios comenzaran a acosar a su hijo cuando solo quería para él una vida normal, además ya estaba el asunto de descubrir cuál es su Quirk.

Ella suspiró y se puso de pie. -Hijo, hoy fue un día muy largo para ambos-, dijo Inko con una pequeña sonrisa mirando a su bebé que descansaba en su cuna con su chupete. –Mejor vámonos a dormir y mañana le cuento a tu padre lo que pasó, se pondrá como loco-, dijo ella divertida mirando a su bebé para proceder a cargarlo con cuidado de no despertarlo y se lo llevó al dormitorio.

Ella se cambió y se acostó en su cama para luego acunar a su bebé contra su pecho y con la tranquilidad de tenerle dormido a su lado ella logró conciliar el sueño.

Lo que la cariñosa y atenta madre ignoraba es que su pequeño bebé dormía calmado con una pequeña sonrisa recordando a los espíritus que le salvaron, no sería la última vez que los vería, pues todo el tiempo está siendo protegido.

Al pequeño Izuku le esperaba una infancia muy poco común.

*Fin del Capitulo*


Y eso ha sido todo amigos. ¿Qué tal?, se lo esperaban, ¿cierto?, tenía planeado contar en todo este capítulo la infancia de Izuku a medida que crece pero prefiero dejarlo para los siguientes capítulos ya que me quedaría muy largo. Las preguntas serás respondidas más adelante como por ejemplo, ¿Izuku tiene un Quirk o un Stand?, ¿Cómo es posible?, ¿Cómo demonios Inko y él son Joestars?, ¿Por qué Star Platinum y Stone Ocean estuvieron con él?.

Espero que les haya gustado el capítulo y si es así comenten en los Reviews. Sin nada más que decir me despido hasta la siguiente… Sayonara.