Como un No muerto has vivido, como un Elegido fuiste seleccionado por tus defectos y virtudes, como Cazador te adaptaste al ambiente y como un Héroe serás recordado por tus acciones desinteresadas a lo largo del trayecto.
Ohayo, bienvenidos todos a otro capítulo de esta historia. Parece que la historia está siendo de su agrado, me alegro, pese a que sean cortos los capítulos trato de al menos hacer que sean fáciles de leer y un poco entretenidos. Aclaro que Gold Experience no tiene su Requiem, tampoco quiero hacer a Izuku tan jodidamente invencible; solo otro usuario Stand puede golpear a los Stands de Izuku, por lo cual muy difícilmente alguien pueda detenerlo; el hecho de que Izuku tenga a esos Stands tiene una explicación, una bastante lógica la verdad dentro de las reglas que plantea Jojo y BNHA. Dejando eso de lado comencemos de una vez… Go.
Disclaimer: Los personajes de Boku no Hero Academia le pertenecen a su creado Kohei Horikoshi, por lo cual escribo sin lucro alguno y solo por diversión.
Capítulo 5: Cambios Inevitables
Una agradable tarde de verano, donde el follaje de los árboles de la ciudad ondulaba por la fresca brisa. Las calles no estaban tan ocupadas como uno esperaría de esa hora del día, solo unos cuantos transeúntes por aquí y por allá, nada fuera de lo normal.
En un parque de la zona residencial se encuentran dos infantes, una Nejire de 9 años en lo más alto del tobogán mientras que un Izuku de 7 años la miraba desde el suelo.
-¿Entonces si quieres venir conmigo, Midori?-, le preguntó la niña peliazul a su mejor amigo con una sonrisa típica de ella.
El niño peliverde negó lentamente con la cabeza. –Lo siento Ne-chan, pero mi mamá va a llevarme al acuario, no puedo ir a la piscina contigo-, respondió Izuku tranquilamente viendo a su amiga que infló las mejillas en un puchero.
-Que aburrido, ahora no va a ser divertido si tú no vas-, se quejó la niña mientras daba vueltas sobre su sitio pateando un poco el suelo y aferrando sus manos sobre su vestido.
Luego la niña se subió a un respaldo de seguridad del tobogán para quedarse sentada, normalmente no podría alcanzar ese sitio, pero utilizando su Quirk para elevarse es un juego de niños. Nejire se cruzó de brazos algo molesta mientras unas lagrimillas se asoman en el borde de sus ojos.
Quería pasar más tiempo junto a Midori, quería divertirse más con él, pasar la mayor cantidad de tiempo posible con él antes de que ella tuviera que mudarse. Por supuesto no se lo podía decir todavía, aún tenía 6 meses antes de que eso sucediera, no quería que él se sintiera triste porque ella se iría a vivir a otro sitio.
Pero era ella la que más estaba triste cuando sus padres le dieron la noticia, al parecer a su padre le asignaron una misión en otro distrito y todos se mudarían hasta que él lograra atrapar a la organización de chicos malos.
Ella odiaba eso, odiaba tener que irse a otro sitio, odiaba tener que separarse de su mejor amigo, odiaba todo eso, pero no podía hacer nada al respecto, solo podía comportarse como una buena niña y mostrarse como siempre frente a Midori, ella siendo mayor que él no puede mostrarse triste.
-Midori-, llamó ella al niño pecoso que estaba mirando un nido de pajaritos en un árbol. -¡Midori!-, llamó Nejire alzando un poco más la voz, logrando que el niño le prestara atención y se volteara a verla. -¿Te sentirías triste si yo me voy?-, le preguntó la peliazul a su pequeño amigo.
Izuku no mostró signos de intriga o curiosidad por el motivo de su pregunta, directamente respondió. –Solo debo ir a tu casa para estar contigo, no estaría triste-, respondió inocentemente mirando a Nejire, la cual se mostró un poco apagada.
-No en ese sentido Midori, si yo me fuera a vivir a otro sitio y no nos pudiéramos ver, ¿estarías triste?-, preguntó ella de nuevo mirándolo y esperando su respuesta.
El niño de grandes ojos verdes estuvo en silencio unos segundos y luego se acercó unos pasos al tobogán mientras miraba a su amiga. –Voy a ir a visitarte todas las veces que pueda Ne-chan, me sentiré un poco solo pero sigues siendo mi amiga, ¿verdad?, no tengo motivos para estar triste-, le dijo Izuku a la niña con una tenue sonrisa en su cara.
Nejire ensanchó los ojos ante esa respuesta, él lo sabe, es imposible que la señora Inko se lo dijera ya que su mamá todavía no se lo ha dicho, pero de alguna manera Midori respondió como si ya supiera sobre su mudanza. Ella sabe que es posible, diría que sabe mejor que nadie lo inteligente y perceptivo que es Midori, quizás con su pregunta obtuvo suficiente información como para deducir el contexto.
-Ne-chan, ¿por qué estás llorando?-, le preguntó Izuku a su amiga peliazul que estaba sollozando y trataba de contener el llanto mientras se frotaba los ojos.
-N-No es nada Midori, Snif, s-solo me entró una basurita en el ojo -, respondió ella tratando de hacerse la fuerte mientras que trataba de limpiarse las lágrimas que no dejaban de salir de sus ojitos.
Izuku en silencio trataba de pensar en alguna forma de animar a Nejire, no le gusta verla así, pero al poco tiempo recordó unas palabras que siempre la alegraban, desde que tiene memoria puede recordar como ella se animaba cuando le dice aquellas palabras.
-Ne-chan-, llamó Izuku a Nejire que se quitó las manos de la cara sutilmente para ver al niño peliverde. –Te amo-, le dijo el niño a la peliazul con una inocente sonrisa.
La niña amplió los ojos sorprendida mientras que un rubor se formaba en sus mejillas, tal fue su sorpresa que perdió el equilibrio y cayó hacia atrás, quedando en un proceso de caída en cámara lenta que terminaría con ella dándose un buen golpe contra el suelo.
De cualquier manera ella no estaba preocupada por eso, su mente estaba tan confundida en ese momento que ni se le ocurría la idea de activar su Quirk para salvarse del golpe, está más enfocada en lo que acaba de suceder.
¿Por qué ella se sorprendió?, no lo comprendía, desde pequeños Midori le ha dicho "Te amo" porque ella se lo ha pedido, es como su hermanito después de todo, eso la hace feliz, ¿entonces por qué en esta ocasión se sintió diferente?, ¿qué es eso que ella sintió en su pecho?.
Los engranajes del tiempo se detuvieron y volvieron a su curso habitual.
Entonces en un abrir y cerrar de ojos Nejire se dio cuenta de que estaba en el suelo, pero no sentía algún dolor en su cuerpo, por el contrario sentía una acogedora calidez envolviéndola y se percató de que Izuku la estaba sosteniendo la espalda y la miraba preocupado.
Oh, de nuevo lo hizo, volvió a utilizar su extraño Quirk para salvarla. Ella ya se ha acostumbrado hace años a sobrellevar lo sorprendente que es el misterioso poder de su amiguito, en ocasiones devuelve las cosas a cómo eran antes, en otras le da vida a objetos convirtiéndolos en animalitos, en otras hace que el tiempo se congele y él sea el único que se puede mover en ese momento, etc, ella estaba bastante intrigada en como su particularidad puede hacer todas esas cosas, pero la señora Inko dijo que al parecer Midori es un caso especial y ni el doctor sabia como trabaja su Quirk.
-Ne-chan-, llamó Izuku a Nejire sacándola de sus pensamientos para que le mirara a los ojos, esos grandes ojos verdes que la ven. -¿Estás bien?, casi te das un buen golpe, debiste utilizar tu Quirk, sería malo que te lastimaras-, le decía el niño a la peliazul que de nuevo sintió las lágrimas venir.
Extrañaría esto, lo extrañaría a él, a su mejor amigo, a su Midori, lo extrañaría bastante.
Por eso la niña la niña lloró abrazada a él, sin control de sus emociones solo podía liberar sus lágrimas que ha estado tratando de retener desde que le dijeron que tendría que despedirse de él.
Izuku por su lado la abrazó y la consoló con calma y amabilidad, según Gold Experience ella no estaba lastimada físicamente, por lo cual daba crédito a que su llanto se debe a que en serio ella estaba triste por su mudanza.
Pero él silenciosamente mantenía sus palabras, la visitaría todas las veces que su mamá pudiera llevarlo, se sentiría solo sin ella, pero la distancia no quita el hecho de que son amigos, saber que en algún momento la volvería a ver le ayuda a no sentirse triste.
-Ne-chan-, llamó el niño a la triste niña luego de varios minutos donde su llanto fue disminuyendo a meros sollozos. –Por favor ven conmigo y mi mamá al acuario, será divertido-, le dijo Izuku a Nejire con tranquilidad, sorprendiendo a la niña, quien se frotó los ojos para limpiarse las lágrimas restantes y luego asintió fuertemente con la cabeza.
-¡Claro Midori!, ¡le diré a mi mamá que me deje acompañarlos!-, dijo Nejire casi revitalizada al escuchar la invitación del peliverde, pues la gran mayoría del tiempo es ella quien toma la iniciativa para que se divirtieran, que él la invitara significa mucho.
Sin necesidad de más palabras ella lo aceptó, tendría que despedirse de él dentro de 6 meses y quizás no se verían tan seguido como ahora, pero al menos puede aprovechar todos los días que quedan para disfrutar al máximo con su Midori.
Izuku la ayudó a ponerse de pie y ambos se pusieron en marcha a la casa de la peliazul, quien sostuvo la mano del niño pecoso y no la soltó en todo el camino.
Akiko no tuvo problemas en dejar que Nejire fuera al acuario con Inko e Izuku, de tal modo que la madre Midoriya recogió a ambos niños y los tres luego de tomar el tren llegaron a su destino.
-Muy bien niños, ya llegamos-, dijo Inko con una sonrisa mirando a su hijo y a Nejire con un poco de diversión, pues Nejire no ha soltado la mano de Izuku y parece un poco más cariñosa de lo usual, que lindos son.
-¡Mira Midori!, ¡allá adentro hay muchísimos peces y tiburones y pulpos y… muchos peces!-, decía emocionada la niña de cabello azul mirando al niño de 7 años a su lado, el cual sintió calmadamente con la cabeza mientras que internamente estaba algo emocionado.
Inko sostenía la otra manita de su hijo y les habló. –Recuerden que no debemos separarnos, si alguno se pierde griten y si hay algún animal que quieren ver, solo díganlo-, les decía la amable y linda mujer a los pequeños que asintieron con sus cabecitas.
-Yo estoy bien con lo que sea que elija Midori-, dijo Nejire alegremente mirando a la mamá de Midori que sonrió divertida.
-Muy bien, ¿qué quieres ver, Izuku?, ¿a las ballenas, los tiburones o las tortugas?, tú eliges-, le decía Inko a su adorable hijo que agachó un poco la cabeza.
-D-Del….-, decía el niño en voz baja hasta el punto en que ni Nejire ni Inko pudieron escucharle.
-¿Qué?, habla más alto Midori-, le pidió Nejire a su amigo que parecía avergonzado por algún motivo, no es que le molestara, se ve también lindo de esa manera.
El niño levantó ligeramente su rostro para mirar a su mamá. –Delfines, quiero verlos-, dijo Izuku pidiéndolo también con esos grandes ojos verdes.
Inko difícilmente se contuvo de apachurrar a su pequeño y decirle lo lindo que es, se abstuvo de hacerlo por estar en público y porque no quería avergonzarlo frente a Nejire. La Midoriya le sonrió felizmente a su hijo y le acarició el cabello.
-Entonces está decidido, iremos a ver a los delfines-, dijo Inko poniéndose de pie con la mirada puesta en ambos niños.
-¡Sí!, ¡vamos a saludar a los delfines, Midori!-, le dijo Nejire con entusiasmo al peliverde a su lado que asintió mostrándose más emocionado que antes.
De esa manera la mujer y ambos niños entraron al acuario, mientras estaban de camino a la zona de delfines observaban las grandes peceras donde habían distintos ejemplares de vida marina, caballitos de mar, salamandras, caracoles, tortugas, cangrejos y mariscos, entre un gran etcétera.
Nejire los señalaba y hacia algunos comentarios divertidos sobre los animales mientras que Izuku los apreciaba en silencio, tanto para su madre como para su amiga era más que obvio cual era el único animal que él de verdad quería ver.
Al final no se dieron más rodeos y luego de caminar un poco llegaron, al frente del tanque donde estaban los delfines.
-¡Wow!, ¡mira lo lindos que son!-, exclamó Nejire con emoción acercándose al vidrio y sujetando la mano de Izuku para que se acercara con ella.
El niño de 7 años mostró asombro en su carita y se le iluminaron sus ojos mientras colocaba una manita sobre el cristal. Son criaturas hermosas, son aún más increíbles que en la televisión, honestamente se quedó sin palabras.
Izuku se volteó a ver a Star Platinum que está al lado suyo también contemplando a los delfines con los brazos cruzados. Aunque por su ruda expresión no se notara, Izuku podía ver a través de él y sabía que también se sentía emocionado por esos mamíferos marinos.
No podía ver al resto, pero puede escuchar como Stone Free, Crazy Diamond y Hermit Purple parecen reírse un poco de Star Platinum, algo extraño considerando que el último literalmente es una enredadera sin boca, pero por algún motivo puede presentir que está riendo.
De cualquier manera el niño no le dio importancia al motivo por el cual se reían de Star Platinum, después de todo los delfines son increíbles y parece que ambos comparten ese gusto en común.
Un delfín se fijó en el pequeño niño de cabello verde y comenzó a acercarse lentamente, causando sorpresa y emoción en Izuku quien abría la boca mientras dejaba la mano en el cristal, la criatura tocó ese lugar del cristal con su boca y luego hizo una pirueta para disfrute del niño que tenía una sonrisa dibujaba en su cara.
El delfín luego se alejó, dejando a un emocionado Izuku mirando su partida mientras que Nejire a su lado le hablaba junto con su madre, sin embargo el niño no les prestaba atención al estar tan absorto viendo el tanque.
Después se volvió a girar para ver a Star Platinum que también se giró a verle, en ese momento ambos se vieron y se dieron un pulgar en alto, los dos tenían el mismo pensamiento en sus mentes: los delfines son lo mejor.
Al par de horas su visita al acuario terminó, de modo que Inko sostenía la mano de Izuku y la mano de Nejire mientras salían del recinto con algunas cosas compradas en la tienda de regalos.
Nejire tenía un gorrito de tiburón blanco con diseño amigable para los infantes. Inko tenía puesta una playera celeste que dice "Momy Dolphin" mientras que Izuku tenía una que dice "Little Dolphin", además que sostiene entre sus manos un peluche de un delfín morado bastante lindo.
Normalmente un niño de su edad trataría de no cargar esas cosas en público por vergüenza, pero él no sentía tal cosa y no se dejaba afectar por pensamientos de terceros. La playera se la compró su mamá asi que quiere usarla como agradecimiento, además el peluche de delfín es algo que de verdad quería llevarse a casa, como agregado tiene el mismo color que su marca de nacimiento asi que el peliverde no podía estar más satisfecho.
Parece que le contagiaste tu gusto por los delfines, Jo*a#o.
Izuku escuchó la voz de Hermit Purple y observó sus manos por si hizo acto de presencia, pero no, no está allí, lo que significa que está en su cabeza con los demás. ¿Acaso están conversando entre ellos?, bueno, no es algo extraño, en algunas ocasiones ha escuchado algunos fragmentos de sus conversaciones antes de irse a dormir.
Pero el niño aún tenía dudas, conoce sus nombres, Star Platinum, Stone Free, Hermit Purple, Gold Experience y Crazy Diamond, pero dentro de su mente se han hablado entre ellos con otros nombres, como: "Jo!y*e", "Jo*e&h", "Jo*a#o", "Jo*u+e" y "Gio*€o"… hasta en ocasiones ha escuchado una sexta voz a la que llaman "Jo*a^han".
Izuku no podía escuchar aquellos nombres correctamente, es como si una estática imaginaria le impidiera escuchar claramente y le dejara un filtro distorsionado.
Se siente algo frustrado, sus amigos que le han ayudado tantas veces tenían otros nombres, pero él no los conoce y por ende no puede referirse a ellos por sus verdaderas identidades. Al menos con el pasar de las semanas la distorsión parece ceder lentamente, llegará el momento en que pueda llamar a sus amigos por sus verdaderos nombres y con suerte poder mantener conversaciones con ellos.
Ya que Nejire se mudaría, solo los tendría a ellos y a Kacchan, aunque su mejor amigo pareciera estarse distanciando poco a poco, como si estuviera construyendo un muro entre ambos. No es tonto, sabe que llegará el momento en que su mejor amigo se aleje para cumplir su sueño de volverse un héroe que supere a All Might, pero hasta que ese momento llegue, sería su amigo y lo apoyaría.
-Midori-, la voz de Nejire sacó a Izuku de sus pensamientos y él se percató de que ella está al frente suyo sonriendo feliz. –¡Gracias por invitarme!, me divertí bastante, por eso quería decirte que… ¡te quiero mucho Midori!, ¡seamos amigos para siempre!-, le dijo la linda niña al pecoso peliverde que casi podía verla irradiando luz propia.
El niño sonrió satisfecho, así es como ella debe ser, alegre y animada como siempre lo ha sido, Ne-chan no tiene que llorar, tiene que sonreír y ser la niña tan curiosa y optimista de siempre.
Al menos Izuku tiene la certeza de que ella seguiría siendo su amiga, aun si Kacchan dejaba de ser su mejor amigo, tendría a Nejire, al resto de espíritus en su mente y a su cariñosa mamá… no está solo.
Con ese tranquilizador pensamiento el niño sujetó un mechón de su cabello con su mano libre y agachó la cabeza ligeramente para ocultar su rostro y por ende el alivio que sentía de estar rodeado de personas y espíritus tan amables.
Ba-dump Ba-dump
Izuku ligeramente ensanchó los ojos¸ sentía una rara sensación de calor en su cuerpo, la sangre bombeaba más rápido, sus sentidos van más rápido que su cuerpo y durante ese instante sintió una punzada de dolor en las sienes.
No comprende lo que sucede, es como si el mundo se hubiera congelado a su alrededor pero esto no es obra de Star Platinum, es él quien acaba de llegar a una revelación tan sorpresiva que sus sentidos lo hicieron ver el mundo congelado.
No, es erróneo decir que él llegó a esa revelación, la revelación llegó a él como si hubiera estado esperando este momento para hacer acto de presencia.
Es raro, bastante raro, Izuku apenas comprende lo que sucede pero sabe que está bien, que está a salvo, que no está en peligro y que esto que sucede debe ser algo que estaba destinado a suceder.
Él encontró la conclusión y la conclusión lo encontró a él.
Comprendió el hecho de que no está solo, nunca lo estaría, tiene amigos, ya sean Kacchan o Nejire, los espíritus que están con él desde que tiene memoria o hasta su propia madre que le brinda un puro amor maternal… Izuku Midoriya no conocería la soledad.
Pero comprendió también que asi como no está solo, él forma parte de algo más grande que él, que hay unos personajes importantes a quien debe conocer a como dé lugar, porque es su derecho, porque nació en este mundo con la posibilidad de poder hablar con ellos.
Antes de darse cuenta, el dolor en su cabeza se estaba haciendo insoportable por la corona de espinas que rodea su cabeza. Solo visible para él, ni Nejire ni su madre se podrían percatar de la espinosa corona purpura que por unos segundos le permitió ver el rostro de uno de sus antepasados.
-The Passion-, fue el nombre que escapó de los labios del niño mientras que observaba con asombro el rostro gentil de un hombre de cabello oscuro que lo saludaba desde algún sitio fuera de este plano de realidad.
Le resultó familiar aquel hombre, pero Izuku no tuvo más tiempo para pensar, ya que la corona se fue desvaneciendo lentamente hasta esfumarse por completo. Sus sentidos volvieron a la normalidad y el dolor en su cabeza se desvaneció como si de una ilusión se tratara.
-Izuku, ¿estás bien?, no te ves muy bien-, le decía Inko a su hijo que se percató de que la mujer estaba arrodillada al frente suyo tocando su frente con la palma de su mano para revisar su temperatura. –No parece que tengas fiebre, ¿te duele algo?-, le preguntó ella con preocupación a Izuku que lentamente negó con la cabeza.
Nejire se acercó mirando preocupada al niño. –Estabas algo raro Midori, parecía como si hubieras visto a un fantasma-, le dijo la peliazul a Izuku mientras le tomaba la mano para reconfortarlo de lo que sea que lo haya asustado.
Izuku aun trataba de procesar lo que acaba de ocurrir, pero no tardó en llegar a una conclusión: The Passion debe ser la sexta presencia llamada "Jo*a^han" con la cual él no ha interactuado.
Pero dejó de pensar mucho en eso y enfocó su atención en su madre y en Nejire, ambas seguían preocupadas por él, es algo que no puede permitir. –Estoy bien, solo me sentí mareado-, les dijo el niño con una suave sonrisa mirándolas. –Me divertí mucho, gracias por traerme mamá y también gracias a ti Ne-chan por venir conmigo-, les decía el pecoso con gentileza y bondad propia de un alma pura como la suya.
Inko y Nejire al ver que Izuku parece estar bien, se aliviaron y comenzaron a caminar con él en dirección a la estación de trenes. De forma algo inesperada Izuku se puso más conversador de lo normal como si algo muy bueno le hubiera ocurrido.
¿Cómo no estar feliz?, ahora sabe que tiene otro amigo que conocer cuando llegue el momento. Aunque no se podía quitar esa rara sensación de que más que sus amigos, esos espíritus parecen ser más como...
Su Familia.
*Fin del Capitulo*
Y eso ha sido todo amigos. Bueno, este fue un capitulo un poco más diverso, ¿no lo creen?, solo porque quiero aclararlo, yo escribo esto conforme la idea venga a mi mente, al principio solo quise dejarlo en la parte donde Izuku y Nejire hablaban sobre la mudanza de la niña y se hacían una promesa o algo así, pero eso está muy visto y no quise hacerlo, luego me vino la imagen de Star Platinum junto a Izuku viendo a los delfines y por dios, sabía que tenía que escribir eso jaja, la última escena donde The Passion hace aparición fue completamente improvisada, ósea me poseyó el espíritu de Rohan y lo escribió por su cuenta. Pero no tienen que darle mucha importancia, digamos que esa fue la "presentación" de The Passion luego de que Izuku comprendiera que no estaría solo (desconociendo que su familia siempre ha estado con él).
Esto fue solo otro capítulo de la infancia de Izuku, prometiéndose proteger su amistad con Nejire y enterándose de que tienen a otro espíritu con el cual contar, debo decirlo, hubiera sido bastante molesto para mi introducir a The Passion más adelante en la historia cuando él tuviera más edad, así que con esto me quito un peso de encima.
Espero que les haya gustado y si es así comenten en los Reviews sus comentarios. Sin nada más que decir me despido hasta la siguiente… Sayonara.
