Como un No muerto has vivido, como un Elegido fuiste seleccionado por tus defectos y virtudes, como Cazador te adaptaste al ambiente y como un Héroe serás recordado por tus acciones desinteresadas a lo largo del trayecto.


Ohayo, bienvenidos todos a otro capítulo de esta historia. Me satisface bastante el apoyo que está recibiendo este fic, honestamente no esperaba que a alguien le interesara esta historia de capítulos cortos que actualizo solo cuando se me antoja, muchas gracias y espero contar con más apoyo de aquí en adelante si quieren que siga trayendo más. Dejando eso de lado comencemos de una vez… Go.

Disclaimer: Los personajes de Boku no Hero Academia le pertenecen a su creado Kohei Horikoshi, por lo cual escribo sin lucro alguno y solo por diversión.


Capítulo 6: Otra Conexión

Una suave brisa mecía los lirios del jardín de una hermosa casa de dos plantas, un patio precioso con arbustos cortados cuidadosamente y con adornos de jardín para mejorar la ambientación del cómodo exterior.

Los residentes de la casa no se encontraban a estas horas de la tarde, algo bastante conveniente en estos momentos.

¡PAW!

Se escuchó el sonido de un puño impactando contra una cara y lo siguiente que se aprecia es a un niño peliverde de 9 años con uniforme de primaria saltando la cerca del jardín para correr por el patio de la casa.

-¡No te escaparás, mocoso!-, gritó enojado un adolescente con uniforme de secundaria y aspecto de vándalo saltando la cerca con sus dos amigos, por cierto tenia lagrimillas en los ojos y su mejilla derecha estaba bastante inflada por el golpe que el niño le propinó.

Los tres chicos perseguían a Izuku que los miraba con calma mientras corría para alejarse, pero ya no había necesidad de seguir huyendo, no ahora que los alejó lo suficiente para que no siguieran molestando.

Con eso en mente Izuku dejó de correr y se giró para encarar a sus perseguidores, quienes estaban por utilizar sus Quirks, pero los engranajes del mundo se detuvieron y volvieron a retomar su curso.

-¡Ahhhh!-, gritaban de dolor los tres chicos llevándose las manos a las entrepiernas ya que un agonizante dolor los estaba torturando.

¡Oh my God!, ¡justo donde más duele!

Es doloroso solo de verlo, pero fue lo más inteligente que podía hacer, no hay manera en que pudiera ganarles en una pelea

El niño tranquilamente escuchó los comentarios de Hermit Purple y Crazy Diamond mientras se limpiaba un rastro de sudor de su frente. Luego corrió para saltar la cerca y salir de ese jardín para no meterse en problemas en caso de que lo pillen los propietarios del hogar.

Corrió unos minutos más entre varios callejones para al final terminar ocultándose detrás de un contenedor de basura. Apoyó su espalda de la pared y se sentó en el suelo para tomar un respiro, eso fue bastante agotador.

Inhaló y exhaló para calmar el rápido latir de su corazón mientras que con tranquilidad miraba el cielo azul sobre su cabeza, al menos lo poco que puede ver dentro de ese callejón.

¿Cómo fue que llegó a eso?.


1 hora antes

Izuku caminaba tranquilamente en dirección a su casa sosteniendo su mochila en su espalda, acaban de terminar las clases en su nueva escuela y como su mamá le pidió iría directo a casa para contarle como le fue en su primer día.

El niño peliverde aun recordaba el motivo por el cual lo expulsaron de su anterior escuela: "Incendiar la cafetería", algo bastante absurdo si se le permite opinar. En primer lugar él no hizo nada, tan solo fue un accidente causado por Kacchan que estaba peleando contra unos chicos de años mayores. Uno de los Senpais escupió una bola de fuego de su boca y Kacchan provocó una explosión y en un parpadeo la cafetería estaba envuelta en llamas.

Izuku solo hizo lo que cualquier niño haría en esa situación de peligro: caminó entre las llamas luego de congelar el tiempo con Star Platinum, tomó un extintor mientras que Crazy Diamond y Gold Experience ponían a todos seguros y apagó el fuego. Para cuando el tiempo retomó su curso lo único que vieron los profesores que llegaron fue a él dejando caer el extintor vacío mientras que toda la cafetería estaba chamuscada.

Como nadie de sus compañeros pudieron ver lo que hizo exactamente ni tampoco supieron el origen del fuego, no hubo nadie que pudiera defenderlo ante las acusaciones del director y los encargados de la cocina.

No, en realidad hubo alguien que trató de defenderlo: Kacchan, sin embargo con groserías y faltándole el respeto al director solo se ganó también ser expulsado.

Su mamá le preguntó preocupada que fue lo que sucedió y él le contó todo, comprendiéndolo y diciéndole que no hizo nada malo. La mamá de Kacchan por su lado le regañó y le pegó en la cabeza al escuchar que era en parte el responsable del incendio.

Ambas no tardaron en encontrar una escuela nueva en la cual los inscribieron a ambos, de ese modo Izuku reanudó su cuarto grado en su nueva escuela como si no hubiera pasado nada.

No tenía muchos amigos en su anterior escuela de cualquier modo, solo Kacchan podía contar como uno e intercambiaba palabras con algún que otro compañero, honestamente el tener un Quirk categorizado como "Misterioso" no le daba mucha confianza a los demás para interactuar con él y luego estaba el detalle de que algunos se burlaban de la marca de nacimiento en su cuello.

A él no le importó nada de esto, le es indiferente si lo miran como a un bicho raro o algunos le tuvieran miedo, al menos Kacchan lo trataba como siempre.

Hablando de él, no asistió hoy al primer día de ambos en esta nueva escuela, más tarde iría a su casa a preguntarle el motivo.

Con eso en mente el niño siguió caminando por la calle con calma, le quedaba al menos 40 minutos para llegar a su casa ya que esta escuela está más lejos que la anterior.

Luego de caminar unos minutos se detuvo y fijó su atención en la fuente que está en medio de la plaza a la que llegó.

Allí observó cómo unos tres chicos de secundaria rodeaban a dos niñas de su misma edad y visten el mismo uniforme que él. Los mayores sonreían con malicia mientras se burlaban de la chica castaña tímida que se ocultaba detrás de la espalda de su amiga de largo cabello naranja que la resguardaba con valentía sin dejarse intimidar por los chicos mayores.

Izuku bajó la mirada al piso donde observó que había dado un paso adelante inconscientemente, luego volvió a fijar su atención en la escena y se percató de que ya se estaba acercando para intervenir… es algo molesto no tener control de su cuerpo cuando ve algo que no es correcto, pero no puede evitarlo, debe ser un caballero como su mamá lo educó y no puede permitir que molesten a unas niñas.

-Oigan -, llamó Izuku a los tres adolescentes con calma captando la atención de ellos y de las dos niñas. –Agradecería que por favor las dejen en paz, las están incomodando-, dijo el niño peliverde levantando la cabeza mirando a los chicos que son más altos que él.

Bien hecho Izuku, es bastante noble lo que estás haciendo

Al recibir la aprobación de The Passion, Izuku alegró internamente, ahora estaba más decidido que antes en detener este acto cobarde de los chicos mayores.

El líder del grupo alzó una ceja y se encorvó hacia adelante. -¿Eh?, ¿me estás hablando a mí, enano?, ¿acaso te quieres meter con nosotros?-, le preguntaba sonriendo amenazadoramente al niño que quería hacerse el héroe.

-No, como pueden ver soy más pequeño y débil que ustedes, pero aun así les pido por favor que las dejen en paz-, respondió el pequeño Izuku haciendo una reverencia educada para tratar de convencerlos de irse.

Sin embargo esta acción solo infló el Ego de los mayores que sonrieron con rastrera superioridad en sus rostros.

-¿Ho?, que valiente, pero las palabras no ayudan en una pelea, ¡asi que si no quieres problemas vete por donde te fuiste!-, amenazaba el líder con una sonrisa en su rostro mientras que amenazaba con un puño al niño que levantó la cabeza y los miró con… ¿lastima?.

-¿Por qué hay tantos idiotas últimamente?-, preguntó Izuku mirándolos de forma condescendiente, trató de hablar con ellos, trató de resolver esto de la forma pacífica sin que nadie saliera herido, trató de ser educado, pero parece que hay personas que no entienden a menos que sea con los puños.

-¡¿Qué dijiste?!-, gritó el niño mayor con furia dirigiéndole un golpe a la cara al pecoso niño de ojos verdes, quien en un parpadeo se encontraba de pie a 3 metros de donde estaba antes, causando que los adolescentes y las niñas abrieran los ojos.

-¿Cómo fue que llegaste allí?, mocoso-, dijo Izuku monótonamente mirando al bravucón del medio que le iba a pegar.

-¡¿Cómo fue que llegaste allí?!, mo!- ¡!-, el adolescente gritaba enojado hasta que quedó perplejo al notar como el niño había adivinado lo que iba a decir.

Este acierto, provocó que Izuku sonriera ligeramente, divirtiéndose con la incredulidad de los chicos mayores que ahora lo miraban con enojo por burlarse de ellos.

-¡Me las vas a pagar!-, gritó el líder seguido de sus dos amigos que comenzaron a correr hacia Izuku, quien sujetó bien su mochila y comenzó a correr para escapar de los iracundos chicos.


Cierto, así fue como llegó a terminar escondiéndose junto a un contenedor de basura.

Bueno, al menos logró su objetivo, corrió lo suficiente como para permitirles a las niñas irse sin tener que preocuparse porque esos chicos vuelvan para molestarlas. Lo único malo de toda esta experiencia es que llegaría un poco tarde a casa de lo que tenía previsto y su mamá se preocuparía.

-¿Estas bien?-, la pregunta captó la atención del niño peliverde que giró su cabeza hacia un lado y observó como de pie allí estaba la niña de largo cabello naranja ofreciéndole la mano.

-¿Qué haces aquí?, ¿no deberías estar con tu amiga?-, le preguntó Izuku a la niña con calma mientras él por su cuenta se pone de pie.

La niña sonrió al ver que no parecía lastimado. –Le dije a Koko-chan que fuera a su casa, yo seguí a esos tontos para evitar que te hicieran daño, pero parece que me preocupé por nada Midoriya-san, cuando los vi estaban retorciéndose de dolor mientras caminaban, bien hecho-, le decía la pelinaranja al niño que alzó ligeramente una ceja.

-¿Cómo sabes mi nombre?-, le preguntó con curiosidad a la niña, quien se vio un poco sorprendida y luego soltó una leve risita.

-Je, entonces no sabes quién soy, eso hace que tu gesto fuera más heroico, y yo que pensé que querías ayudarme porque soy tu compañera de clases-, decía divertida la niña mientras entrelaza sus manos detrás de su espalda. –Soy Itsuka Kendo y estoy en la clase 4-C contigo, estaba sentada tres asientos por delante de ti-, se presentó Kendo con una linda sonrisa.

Oh, cierto, ahora que hace memoria recuerda haberla visto durante unos momentos cuando se tuvo que presentar ante toda la clase. Quizás pudo haberla conocido en los descansos donde podría haber interactuado con los que serían sus nuevos compañeros de clases, pero él se mantuvo en su asiento observando el cielo desde la ventana, no tiene sentido tratar de hacerse amigo de aquellos que antes de conocerle ya estaban murmurando comentarios sobre él.

-Te agradezco mucho tu ayuda hace un rato, gracias a ti no tuve que pegarles a esos tontos-, le agradecía Kendo al niño delante de ella, quien abandonó sus pensamientos para prestarle atención.

-¿Sabes pelear?-, le preguntó Izuku a la niña con una pizca de curiosidad, la verdad se le dificulta un poco imaginarse como ella siendo tan pequeña en comparación con aquellos chicos grandes podría hacerles algún daño.

No la subestimes solo por ser una niña, Izuku

Es cierto Izuku, por ejemplo mi madre era una mujer bastante ruda

Él ignoró los comentarios de Stone Free y Crazy Diamond ya que tal parece que lo malentendieron, solo es realista, ella no parece capaz de vencer a un chico tan grande como ellos, él mismo tampoco podía por la clara diferencia de fuerza física, solo podía recurrir a trucos como golpearles en los bajos.

Ella asintió con orgullo. –¡Claro que sí!, mi papá tiene un dojo donde enseña Judo, yo he estado aprendiendo desde los cinco años, ¡les hubiera dado una paliza!-, dijo Kendo mientras se sostiene un brazo con la mano en muestra de poder, aunque haga eso sigue pareciendo una niña con demasiada confianza en sí misma.

-¿Entonces por qué no les pegaste?-, le preguntó el pecoso niño con esa interrogante en su mente, si ella es tan buena como dice ser, entonces fácilmente pudo librarse de ellos.

Ella ladeó la cabeza haca un lado con inocencia. -¿Por qué?, pues ellos no me pegaron, no puedo responder con violencia sin que el otro lado tenga intención de agredirme físicamente, de eso trata la defensa personal-, respondió la niña mirando a Izuku, quien internamente alabó esa mentalidad.

Ella no se degradaría a usar los puños contra alguien que no la ataca primero, algo bastante sorprendente si se tiene en cuenta que cualquier niño con poder para defenderse no dudarían en ser los primeros en atacar antes de que el otro tenga esa oportunidad.

-Tú hiciste casi lo mismo, trataste de usar las palabras primero, pero cuando te iban a golpear respondiste humillándolos y luego dándoles una lección-, decía la niña mirando con emoción al niño que fue bastante valiente para hacer eso, sobre todo considerando que lo hizo desinteresadamente a pesar de que no fuese su problema. -¡Por cierto fuiste demasiado rápido para esquivar su golpe!, ¡nunca vi a alguien esquivar así un ataque!-, exclamó Kendo con entusiasmo recordando como en un parpadeo Midoriya se alejó 3 metros de donde estaba parado. -¿Esa es la habilidad de tu Quirk?-, le preguntó con intriga a Izuku, quien se rascaba ligeramente la cabeza.

-No tengo Quirk-, respondió sencillamente el niño, causando sorpresa en la niña de cabello naranja.

-¿Por qué dices eso?, toda la clase hablaban del rumor de que con tu Quirk incendiaste la cafetería de tu anterior escuela-, decía la niña con más intriga que antes mientras mira al niño supuestamente peligroso que fue expulsado por ser mala conducta y por insultar al director.

-Primero: no inicié el incendio, segundo: lo único que hice fue caminar cuando Star Platinum detuvo el tiempo-, respondió tranquilamente el niño de rizos verdes mientras levanta primero un dedo y luego el otro.

-¿Star Platinum?, ¿es el nombre de tu Quirk?-, preguntó Kendo con curiosidad al niño que cada vez la estaba confundiendo más.

-No, es el nombre de uno de mis amigos, él detuvo el tiempo cuando se lo pedí-, aclaró Izuku algo cansado de tener que explicar esto cuando debería estar caminando hacia su casa.

La niña se le quedó mirando confundida durante unos segundos. -… ¿Aun tienes amigos imaginarios?-, preguntó la pelinaranja tocando una fibra en Izuku que lo hizo tener una expresión carente de sentimientos.

-Adiós-, se despidió sin nada de tacto ni con el ánimo para ser educado con la niña mientras se acomoda su mochila y se encaminaba hacia la calle que está afuera del callejón.

Siempre es lo mismo cuando le cuenta a alguien de sus amigos, ni siquiera Kacchan le creía del todo aun cuando él ha visto las cosas que ellos pueden hacer.

Una vez Inko lo llevó a una revisión al psicólogo cuando él tenía 8 años ya que estaba bastante preocupada de que aun a su edad pareciera estar hablando con sus "amigos", a los cuales llamaba Star Platinum, Crazy Diamond, Hermit Purple, Gold Experience, Stone Free y The Passion. Ella decidía ignorarlo antes ya que es normal que un niño que solo tiene a su madre en casa tuviera la necesidad de crear amigos imaginarios con los cuales jugar, pero ya resultaba preocupante que siguiera interactuando con esos supuestos amigos a su edad.

Por supuesto es difícil de creer que el niño ve espíritus reales que están con él todo el tiempo, y es más difícil creer que son ellos los que hacen las hazañas tan increíbles que se le atribuían al Quirk de él. Por eso el psicólogo dio dos posibles opciones, la primera es que esos "amigos imaginarios" fueran un medio por el cual él se acostumbró a controlar la variedad de usos de su misteriosa particularidad, la segunda opción es que Izuku tuviera un trastorno esquizofrénico al hablar con "voces" que solo están en su mente, como si delirara.

Izuku escuchó todo desde la sala de espera donde su madre le dijo que la esperara, fue tan fácil como usar un hilo extendido de Stone Free que hizo atravesar la cerradura de la puerta para ingresar al consultorio, el sonido se convierte en vibración y viaja por la cuerda hasta volver a convertirse en sonido en su oído, sencillo de entender.

A él no le molestaba que pensaran que estuviera loco o algo por el estilo, pero le ofende que piensen que los espíritus que considera como su familia y le han ayudado siempre fueran solo producto de su imaginación, él sabe que no es así y no se esforzaría en tratar de convencer a los demás.

-¡E-Espera!-, pidió la niña corriendo hacia Izuku para detenerlo al colocarle una mano en el hombro. -Lo siento si dije algo que te molestara, no fue mi intensión, solo tenía curiosidad, ¡lo lamento!-, decía apenada Kendo mientras agachaba su cabeza para expresar su arrepentimiento. –Por favor disculpa si no entendió muy bien lo que dices, pero aun así me gustaría saber más de ti, por lo que parece esos rumores sobre ti son falsos y quisiera conocer al verdadero Midoriya-san, por eso…-, dijo la pelinaranja levantando la cabeza con una sonrisa ligeramente nerviosa. -¿Podrías ser mi amigo?-, le preguntó Itsuka a Izuku, quien se sorprendió en cierta medida por la pregunta.

-¿Por qué yo?, yo no tengo un Quirk propio y no creo que sea buena idea tenerme cerca-, le decía el niño de ojos verdes con seriedad a la niña que parece olvidar que el resto de la clase lo miraban a él como un bicho raro a causa de los rumores que se esparcieron.

-No me importa, no es por si tienes un Quirk o si fueras un Quirkless, sencillamente sé que eres una buena persona si estuviste dispuesto a ayudarnos a Koko-chan y a mí-, aclaró Kendo mirando con seguridad al niño peliverde que se quedó en silencio unos segundos mientras la mira.

Di le que sí Izuku, parece una chica agradable

Además mira lo linda que es, ¡aprovecha esta oportunidad Izuku!

No lo molesten, dejen que elija por su cuenta

Escuchó las voces de Stone Free, Hermit Purple y Star Platinum y se tomó unos segundos para meditar la oferta.

No tiene nada en contra de hacer nuevos amigos, los únicos que tiene son Kacchan y Ne-chan, y a ambos los conoce desde que tiene memoria, además Kacchan cada vez está un poco más distante y Ne-chan vive a más de 5 horas de viaje en metro, por lo cual solo podía verla en persona como máximo 2 veces por mes por lo ocupada que está ahora que se va a graduar de primaria… no le vendría mal hacer una nueva amiga.

El niño mostró una tenue sonrisa en su rostro. -De acuerdo, me gustaría ser tu amigo-, aceptó Izuku mirando a Itsuka, a quien se le iluminaron los ojos y se mostró bastante contenta.

-¡Eso es genial!, honestamente pensé que no aceptarías-, decía la niña pelinaranja mientras que sus manos aumentaban notoriamente su tamaño, cosa que no pasó inadvertida por Izuku.

-Tus manos-, fue lo único que comentó mientras que no podía dejar de ver como se hacían más grandes.

La niña se dio cuenta de que activó su particularidad y se avergonzó. -Oh, jeje, disculpa es mi Quirk, hace que mis manos crezcan, no es muy genial y cuando me emociono lo activo por accidente-, dijo la pelinaranja sonriendo algo apenada mientras mira a niño. -¿Podrías contarme más sobre lo que hacen esos amigos que mencionaste?-, le pidió Kendo con curiosidad a su nuevo amigo.

-¿Me crees?-, le preguntó Izuku con un poco de sorpresa reflejada en su rostro.

La niña entrelazó sus manos detrás de su espalda. –Bueno, no parecía como si estuvieras mintiendo, asi que debes estar diciendo la verdad, por eso quisiera escuchar más sobre eso-, se expresó Itsuka con una linda sonrisa en su rostro.

Es una niña bastante buena, ¿no lo crees, Izuku?

Izuku asintió lentamente en respuesta a la pregunta de Gold Experience, ella es la primera que parece genuinamente interesada en entender la explicación del cómo puede hacer lo que hace.

-Es bastante sencillo, en esencia yo no hago nada, solo son mis amigos quienes utilizan sus habilidades para ayudarme cuando los necesito, son como unos espíritus que están conmigo desde que recuerdo-, explicaba el peliverde de la forma más clara posible para que ella entendiera.

-¿Cómo es eso posible?-, le preguntó Kendo con intriga al niño peliverde, quien se detuvo en seco y se quedó así durante varios segundos.

-No… lo sé-, respondió agachando la cabeza luego de haberlo pensando un rato sin tener una respuesta a esa pregunta.

¿Acaso un bebé se pregunta cómo es que está respirando?, ¿un niño se pregunta cómo funcionan sus ojos?, ¿un ave se pregunta cómo es que vuela?, este caso es lo mismo.

Él desde que tiene uso de razón recuerda que ellos siempre estuvieron con él, quizás desde antes a cuando era un bebé, siempre estuvieron allí y ha sentido sus presencias acompañándolo y protegiéndolo, por eso los siente como su familia.

Ha pensado en más de una ocasión que hay misterios que no puede responder con respecto a ellos, por ejemplo sus verdaderos nombres, ¿por qué están con él? o ¿Por qué son capaces de mantener conversaciones con él mediante su mente pero sus cuerpos de espíritus son prácticamente mudos?.

¿Cómo es posible que él pueda interactuar con ellos en primer lugar?.

Itsuka notó como el niño estaba un poco decaído, no lo culpaba, ella también se sentiría afligida si se percatara de que no sabe el motivo por el cual sus manos se pueden agrandar.

Con eso en mente, ella se propuso el objetivo de animarlo de alguna forma. –Oye Midoriya-san, ¿podrías enseñarme alguna otra habilidad que tengan tus amigos?-, le pidió amigablemente al niño con una sonrisa, logrando llamar su atención.

-¿Eh?, si claro, emm… Gold Experience puede hacer esto-, decía Izuku sin mucha emoción mientras se agachaba para tomar una roca del suelo, la envolvió con ambas manos y al abrirlas salió volando una hermosa mariposa que revoloteó frente a la asombrada Kendo.

-¡Vaya!, ¡es muy bonita!-, exclamó con emoción la niña de ojos jade mientras ve a la mariposa volar y volar hasta que de nuevo se convirtió en una piedra por voluntad de Izuku y cayó al suelo. -¡Eso fue increíble!, ¿qué más pueden hacer?-, preguntó Itsuka con bastante curiosidad mientras se acerca unos pasos a Izuku que retrocedió uno.

El niño se sintió ligeramente acorralado, ¿qué otra cosa la sorprendería?, hacer algún truco con Stone Free o Hermit Purple seria tedioso, no la lastimaría para mostrar las habilidades de Crazy Diamond, detener el tiempo sería algo que ya le mostró junto con la creación de vida, por ultimo The Passion no tenía alguna habilidad para poder enseñarle a ella.

-¡Star Platinum, Za Warudo!-, gritó el pequeño Izuku entrando en pánico y en reacción los engranajes del tiempo se detuvieron por obra de Star Platinum, quien se materializó junto a él con los brazos cruzados.

Izuku se volteó a ver al espíritu. -¿Qué hago para sorprenderla? -, le preguntó a Star Platinum necesitando su ayuda, solo quiere sorprenderla una vez más para luego irse a su casa.

¡Izuku tengo una idea!, romperé el contenedor y luego lo reparo

Convertiré esa roca en un Hámster

¡Dale un beso!, ¡eso seguro la sorprenderá!

El niño agradeció las ideas de Crazy Diamond, Gold Experience y no tanto la de Hermit Purple, pero es Star Platinum quien la mayoría del tiempo da una respuesta sencilla y eficaz.

Star Platinum flotó hasta estar detrás de la niña y la alzó un metro sobre el suelo mientras que el tiempo volvía a su curso normal.

-¿Por qué gritast ¡Wahhh!-, gritó sorprendida la niña al darse cuenta de que está suspendida en el aire mientras que Izuku la ve desde el suelo. -¿U-Uno de tus amigos me está cargando?, siento unas manos grandes sosteniéndome-, decía la niña un poco nerviosa y con un sonrojo en sus mejillas viendo al niño.

-Sí, es Star Platinum, gracias ya puedes bajarla-, le indicó Izuku con una ligera sonrisa al espíritu que fácilmente dejó a la niña en el suelo y luego desapareció.

En realidad ahora que lo piensa, Izuku puede utilizar esa misma táctica de levantar a alguien para hacer que dejen de pensar que sus amigos son imaginarios… no, mejor no, esperaría a tener una explicación al motivo por el cual puede comunicarse con ellos para no preocupar a su madre.

Izuku levantó la mirada al cielo y apreció que estaba comenzando a atardecer. –Será mejor que nos despidamos por hoy, tengo que ir a casa, mi madre estará preocupándose por mí-, le dijo el niño a su nueva amiga con calma.

En respuesta ella asintió con una sonrisa en su rostro. –De acuerdo, de nuevo gracias por ayudarme hace un rato, es bueno ver que todos se equivocaban contigo Midoriya-san, ¡nos vemos mañana en la escuela!-, se despidió la pelinaranja con alegría para luego irse corriendo haca la salida del callejón mientras sacude su mano en el aire.

El niño la observó irse con serenidad desde su sitio, luego se acomodó la mochila en sus hombros y comenzó a caminar hacia la salida del callejón. Pero antes de llegar a salir, se detuvo y fijó su mirada en un punto del suelo.

-Me gustaría saber más de ustedes, por favor quisiera que me explicarán por qué puedo hablar con todos, quiero saberlo-, les pidió Izuku a todos los espíritus que sabe que le están escuchando, no escuchó nada durante casi un minuto entero, hasta que…

Solo espera un poco más, Izuku

Recibió una respuesta colectiva de sus 6 amigos, sacándole una pequeña pero feliz sonrisa al niño de 9 años que levantó la cabeza y caminó llegando a la calle en dirección a su casa.

Será paciente, confía en que ellos sabrán cuando es el momento de revelarle la verdad.

*Fin del Capítulo*


Y eso ha sido todo amigos. Bueno, ya nos estamos acercando al punto de inflexión donde Izuku conozca a sus antepasados y se aclaren varias dudas, y como ya algunos se habrán dado cuenta, daremos un salto de 2 años para el siguiente capítulo, ¿qué puedo decir?, no es que esta sea una situación tan conveniente para que a la semana o al mes le revelen todo a un niño de 9 años, es mejor esperar a que crezca un poco más y tenga más madurez mental (aunque Izuku ya es bastante maduro para su edad).

Aclaro unos detalles sin importancia aquí porque me niego a hacerlo en el siguiente capítulo, ¡momento!, se me ocurrió una mejor manera de mostrárselos.


*Omake*

-¿Por esto fue que no fuiste a clases?-, preguntó Izuku con una expresión sin emociones mientras ve las varias piezas de cerámica que alguna vez fue el valioso jarrón chino de la señora Mitsuki.

-Si maldición, traté de arreglar esa basura pero es demasiado complicado-, respondió Bakugou con notoria molestia mientras se cruza de brazos y mira fijamente el jarrón que rompió por accidente al salir de la cocina de forma no muy cuidadosa.

Ambos niños estaban dentro de la habitación de Katsuki, Izuku llegó hace unos 10 minutos y el rubio lo hizo subir para explicarle la situación.

-¿Entonces qué se supone que haga yo?, dile a tu mamá que lo rompiste-, le preguntó Izuku a su mejor amigo con sencillez ya que después de todo este asunto no es problema suyo.

Katsuki le sujetó un brazo mientras le señalaba el jarrón roto. –¡Repáralo con tu Quirk!, ayúdame aquí Deku, esa bruja me va a matar cuando se entere-, le pedía el niño de la forma menos brusca posible ya que de verdad necesita la ayuda de su mejor amigo.

Izuku observó la desesperación en el rostro de su amigo y luego soltó un suspiro. –Me debes una-, le dijo a Bakugou mientras que Crazy Diamond aparecía y tocaba las piezas de cerámica que se juntaron y como por arte de magia volvieron a ser el valioso jarrón chino sin alguna mínima evidencia de que fue destruido.

Katsuki sintió toda la tensión abandonar sus hombros y respiró más tranquilo. -Maldición, eso estuvo cerca-, masculló el niño mientras deja caer sus hombros.

-¿Ho?, yo no diría eso-, la voz femenina desde la puerta hizo que Katsuki se congelara y maldijera para sus adentros cuando se giró y vio a su madre, sonriendo con una vena hinchada en su frente. –La próxima vez cierra la puerta si no quieres que te descubran, niño idiota-, le dijo Mitsuki a su hijo con un tono asesino.

Izuku dio un paso hacia atrás para alejarse de su amigo que ya estaba perdido. –Te lo iba a comentar, pero ocultarlo solo sería extender lo inevitable, si ella me lo preguntaba le iba a decir la verdad-, le decía el pecoso a Bakugou con una ligera sonrisa ya que Crazy Diamond también aprovechó para abrir la puerta antes de reparar el jarrón.

-M-Maldito Deku, ¡me traicionaste!-, exclamó enojado el rubio cenizo para luego ser receptor de una colleja en su cabeza propinada por su madre aún más enfurecida.

-¡Cállate trozo de mierda!, ¡Izuku es un buen amigo por ayudarte en primer lugar!, ¡sé un poco más como él en vez de estar rompiendo mis cosas!-, reprendía la enojada mujer a su hijo como una fiera mientras le sujeta la oreja con firmeza. –Por cierto gracias por reparar mi jarrón Izuku, ¿te gustarían unas galletas?, mi esposo las puso en la mesa del comedor-, le preguntó gentilmente al niño peliverde, quien asintió ligeramente.

-Claro señora Mitsuki, con permiso-, aceptó educadamente el niño con una leve sonrisa para luego salir caminando de la habitación en dirección a las escaleras para bajar al piso de abajo.

El niño de ojos verdes se sintió ligeramente complacido al escuchar los insultos de su mejor amigo siendo reprendido por su madre, eso le pasa por haberlo dejado solo en el primer día de clases, a causa de su ausencia los rumores de su mala conducta fueron redirigidos hacia él, cosa que se solucionará mañana cuando Kacchan les muestre su explosivo carácter a sus nuevos compañeros de clase.

Por supuesto no está enojado, ni con su mejor amigo ni con sus compañeros de clase, solo que cree en el Karma. Katsuki es regañado hoy y mañana todos en la clase se darán cuenta de quién de los dos es el verdadero chico problema.

Todo encaja en su lugar.

(Vaya, estas galletas de verdad están deliciosas), pensó el niño con infantil asombro mientras que al frente suyo está el señor Masaru ofreciéndole amablemente leche tibia para acompañar.

Si, sin duda todo encaja en su lugar.

*Fin*


Y allí tuvieron ese pequeño agregado de mí para ustedes, era solo una escena extra que tenía en mente y no encontraba manera de introducirlo en el capítulo en sí ya que me parecía que está bien como está. Por cierto por algunos errores en anteriores capítulos en vez de Gold Experience dice "Golden", lo corregiré ahora.

Espero que les haya gustado, si es así comenten en los Reviews sus opiniones. Sin nada más que decir me despido hasta la siguiente… Sayonara.