Nunca me ha gustado los chicos y es peor ahora a finales de la escuela media. En realidad, esto no me está gustando para nada. Ellos son violentos, ruidosos y muchas veces conflictivos. Pero, entre todos estos chicos Uchiha-san de la clase de al lado, parece ser distinto. Él es una persona media alta y su voz es como casi una chica. Tan suave, es por eso que me siento bien con Uchiha-san.
El viento soplaba suavemente en mi rostro mientras caminaba con mis amigas yendo a casa. No soy mucho de comunicarme con las personas. Me costó mucho tener amigas… ¿El motivo? Era que la mayoría me odiaba solo por tener esta cara que decían que era muy hermosa…. Yo nunca me consideraba una belleza…. Terminaba muchas amistades por eso. Pero me hice amiga de una chica que se llama Megumi Nagasaki. Ella fue la primera amiga que tuve y que me unió a su grupo de amistades.
Las escuchaba como hablaban animadamente y riendo contando sus gustos y a veces hablaban de las personas que les empezaban a gustar. A esta edad para nosotras era fácilmente decir que los chicos nos gustaban, pero yo nuca me enamoré de nadie ya que le tenía miedo a los chicos…
-¡Piedra, papel o tijera!-escuchamos una voz a lo lejos.
-Ah…-dijo Megumi-chan a mi costado mirando a unos chicos que estaban reunidos en el parque. -¡Hey Takumi! ¿Qué están haciendo?
Nos acercamos y vimos que un chico rubio le sonreía y llevaba sus manos detrás de su cabeza.
-¡Jugamos a los policías y ladrones! Estamos armando a los grupos. -le dijo el chico rubio a mi amiga.
-¿¡Policías y ladrones!?-grito Megumi-chan sonriendo sonrojada.
¿Eh? Uchiha-kun está aquí…
-¿Cómo jugábamos hace 3 años atrás?-le preguntó Megumi-chan.
-Exacto. -sonrió el chico llamado Takumi.
-Yo también quiero jugar-sonrió Megumi-chan.
-Ehhh, ¿En serio? -la miro el chico rubio a mi amiga.
-¡Sakura-chan y las demás también deberían jugar!-me miro mi amiga.
Miraba a Megumi-chan muy sonrojada al chico rubio y ahí es donde me di cuenta a ella le gustaba mucho Takumi-san. Incluso cuando dijeron "Ehhh" todos estaban riendo, no me gustaba estar con los chicos…. Me miraban mucho incluido Uchiha-kun me miraba con esos ojos negros, pero su mirada era muy tranquila lo cual me sonroje un poco.
-¿Sakura-chan, quieres jugar?.- me pregunto Megumi-chan agarrando mis manos y sonriendo.
-Claro, no hay problema. - le dije sonriendo.
Como éramos ladrones empezamos a correr y buscar un escondite en el parque antes que los policías nos encontraran. Me pregunto cuanto tiempo ha pasado desde que jugué a esto…. Bueno la verdad es que solo jugué una vez con mis primos, pero lo deje cuando me mude con mi familia y solo estaba en casa estudiando…. Encontré un lugar donde esconderme era como una pequeña casita de madera así que corrí a la parte de atrás y me encontré que Uchiha-kun estaba aquí también escondiéndose. Nos quedamos mirando unos segundos lo cual reaccione.
-Lo siento, iré a otra parte. –le dije a punto de irme, pero, sentí que me agarraron del brazo.
-Espera, no puedes salir… llegaron los policías. –me dijo mirando un poco hacia atrás. Volteé mi mirada y si vi algunos chicos buscándonos.
-Ah, tienes razón. –le dije ocultándome atrás suyo. - gracias.
-Si.
Me acerque un poco a él y creo que Uchiha-kun es bastante fuerte, mire sus brazos que son delgados ah y su nuca es bastante linda.
-Woah, eso estuvo cerca. –me dijo retrocediendo. -Esto es malo ¡Nos van a encontrar!
Miré su nuca que estaba muy cerca de mi cara, me estaba sonrojando ya que sentí el olor de su Shampoo y un poco de sudor, supongo que así huelen los chicos… Vi como Uchiha-kun volteó su mirada y sus ojos con los míos estaban muy cerca. Él estaba muy callado mirándome con un pequeño rubor en sus mejillas haciendo que me sonroje un poco y bajara la mirada. ¿Qué debería hacer? Quizás él puede leer mis pensamientos… ¡Lo lamento Uchiha-kun! No seguiré pensando cosas extrañas, por favor deja de mirarme me estoy poniendo muy nerviosa y más roja que nunca.
-Oigan, parece que hay alguien ahí. –escuchamos a uno de los chicos acercándose a nuestro escondite. –Voy a echar un vistazo.
-Haruno-san, quédate aquí. –me susurró y vi que salió corriendo siendo perseguido por los policías.
Lo vi correr y reír esquivando a sus compañeros para que no los atrapen. De pronto se tiraron encima de él haciendo que callera al piso sin dejar de reírse, se veía muy gracioso y divertido. Realmente él se dejó atrapar… por mí. Vi que estaba en cunclillas alrededor de un círculo, si un compañero lo toca, él podrá escapar. Muy bien, tengo que ayudarlo… Espérame Uchiha-kun ahora mismo, lo haré…
-Lo siento, yo te quería salvar, pero…-baje mi mirada ocultando mi rostro que estaba sonrojado.
-Entiendo.
Me preguntó que deberíamos hablar en un momento así supongo que debería decir algo.
-…Um. –escuche su voz lo cual lentamente levante mi mirada y lo veía de reojo. La forma de su nuca…-Gracias. –… es muy linda. –Cuando vi a Haruno-san correr hacia mí, me sentí bien… quiero decir, muy feliz.
Uchiha-kun es distinto a los otros chicos. Se siente bien estar junto a él.
-Si. –susurre pero de seguro que lo escucho aunque mi voz temblaba. –Si.
-Si. –lo escuche.
Realmente Uchiha-kun no me molesta. Los días habían pasado desde que habíamos jugado, últimamente me sentía muy extraña cuando caminaba con mis amigas por los pasillos de la escuela. Desde esa vez, cuando me encontraba con Uchiha-kun nuestras miradas se cruzaban y nosotros siempre apartábamos la vista un momento y luego nos mirábamos otra vez. Un día cuando ya habían acabado las clases y estaba caminando a casa empezó a llover, empecé a correr para no mojarme y buscar un lugar para que no empapar mi ropa. El clima de hoy decía soleado por eso que no había traído mi paraguas. Encontré una entrada a un templo y corrí entrando por el camino y buscando un lugar seguro. Hasta que lo encontré… al fin me refugiare un momento. Cuando volteé mi mirada y encontré a otra persona al otro extremo parado ocultándose también de la lluvia. Pero si era Uchiha-kun que también se está protegiendo de la lluvia… él pareció que noto mi presencia ya que me miró y solo pude ver que, hacia una pequeña reverencia, lo cual yo hice lo mismo.
Los minutos pasaban y no dejaba de llover, además que ninguno de los dos hablaba. A veces lo miraba un poco y me sonrojaba.
-Está lloviendo muy fuerte. –me dijo, lo cual lo miré y vi que miraba al suelo con un pequeño rubor en sus mejillas.
-…si. -le respondí.
Tendría que haber dado una mejor respuesta, no "si", soy una torpe. Aunque no me desagrada Uchiha-kun, me siento un poco nerviosa. Por qué… es como si yo… por Uchiha-kun… Me puse roja ya que mi mejilla la sentía muy caliente como si tuviera fiebre. ¡Eh! Imposible, ¿Yo? ¡no puede ser! ¡Esto es vergonzoso! Lleve mi mano a mi mejilla y cerré mis ojos, necesitaba hablarle de algo ya que se siente muy incómodo estar callados.
-¿¡Uchiha-kun, vas a ir al festival?!-grite con mis mejillas rojas y un poco ocultando mi rostro.
-¿Huh…?-lo escuche y sentí su mirada lo cual me puse más colorada.
¡Eso sonó como si lo hubiera invitado a salir!, ahora que lo pienso, ¡es vergonzoso!
-Me preguntó si Megumi-chan irá creo que le preguntaré. -le dije mirando al cielo y haciendo que bajar un poco lo colorada que estaba. Qué vergüenza esto no está funcionando, me preguntó que estará pensando Uchiha-kun…
-Puedes usar esto. -escuché su voz muy cerca mía y sentí algo suave en mi cabeza.
-¿Eh?-levante mi mirada y toque lo que tenía en mi cabeza.-¿Tú ropa de gimnasia?
-Podrías pescar un refriado, usa esto para secar tu cabello. -me dijo mirándome sonrojado. –No te preocupes, no lo he usado… en el día de hoy.
-¡Uwah!-lo mire sonrojada. -¿¡Pero está usado!?
Vi que el empezó a reírse al ver mi cara asustada y sonrojada. Sorprendente, supongo que él también puede reír a carcajadas.
-No importa, la usaré. –le dije roja bajando mi mirada y agarrando su polo de gimnasia y sobando mi cabello. –Quiero decir... gracias.
-Si adelante. –me dijo mirando al frente y un pequeño sonrojo en su mejilla.
Me preguntó que expresión tendrá la cara de Uchiha-kun… el está un poco sonrojado. Me preguntó si Uchiha-kun es… si Uchiha-kun… siente lo mismo… o no…. Me puse completamente roja y bajé mi mirada. Desde ese día los encuentros con él eran los mismo miradas y sonrojos. Cuando ya tenía su ropa de gimnasia lavada y seca, lo fui a buscar a su salón de clases.
-Toma. –le dije dándole una bolsa donde estaba su ropa. –Tu uniforme de gimnasia, gracias por prestármelo ese día.
-De nada. –me dijo agarrando la bolsa.
-Entonces…-le dije bajando mi mirada.
-¿Irás al… festival de verano?.- me preguntó haciendo que lo vea un poco sonrojada.
-¿Huh?
-¿O has hecho planes con tus amigos?
-¿Eh? Aún no… -le dije mirándolo a sus ojos negros.
-A las siete en punto. –me dijo ocultando su rostro con su mano derecha. –Donde está el reloj… Del parque Sankaku.
Bajo su mano y vi que estaba muy rojo. ¿Eh? ¿Qué? Esto es… ¿Me está pidiendo… que vaya al festival con él…? Al menos eso parece… Quizás estoy equivocada.
-¡¿Oooh?!-escuchamos una voz a nuestro costado y estaba ese chico rubio llamado Takumi-san. -¿Qué están haciendo ustedes dos?
-Sólo me estaba devolviendo algo que le presté. –le respondió Uchiha-kun al chico entrando a su salón de clases.
-Eh, ¿Eso es todo? Que…-le dijo el chico rubio.
Sólo pude bajar mi mirada sonrojada pensando en lo que me había dicho Uchiha-kun… Creo que acabamos de acordar una cita… ¿Y ahora qué?
-Hey… -escuché la voz de ese chico rubio y lo miré. -¿En serio no pasa nada… entre ustedes dos? ¡Dime!
Ah… realmente no me agradan los chicos, él único que no me molesta es Uchiha-kun…
-Vamos, dime. –dijo el chico sonrojado.
Sólo Uchiha-kun… sólo él…
-¡Detente, eres molesto!. –le grite al chico totalmente roja. –¡Es por eso que no me gustan los chicos!
Los demás son desagradables.
-¡Son todos unos idiotas!-le seguía gritando al chico. -¡Por eso los odio!
Vi como un chico salía del salón de clases y era Uchiha-kun que me veía sorprendido y el chico rubio me miraba asustado al haberlo gritado. Vi como Uchiha-kun bajo su mirada y se fue con sus amigos dejándome sola. ¿Habrá escuchado eso? Pero, Uchiha-kun sabe que con él es distinto ¿Cierto? Está bien ¿No es así? Porque…
Nuestras miradas siempre se cruzan de esta forma, pero, desde ese día Uchiha-kun ya no volvió a mirar atrás…. Pero yo no me daba por vencida seguía pensando que nos íbamos a encontrar a las siete en punto en el reloj del parque Sankaku.
-A las siete… en el parque Sankaku… donde está el reloj. –susurre bajando mi mirada y caminando por los pasillos de la escuela.
No te preocupes Sakura, él definitivamente lo sabe. Uchiha-kun sabe… incluso cuando no lo he dicho… incluso si no se lo he dicho. El día del festival de verano, me había puesto muy bonita, incluso quería ponerme una Yukata, pero sabía que me demoraría y no quería llegar tarde a mi cita con Uchiha-kun…
Las calles se veían oscuras y estaba parada debajo del reloj. Pero como pensé quizás el me malinterpreto… tal vez me odia… o quizás… ¿Él nunca me invitó a salir realmente? A las siete, donde está el reloj en el parque Sankaku…. Desde lejos podía escuchar autos y una ambulancia, pero él nunca llego y eso que ya había pasado una hora. Tal vez eso no fue una promesa ni nada de eso. Si lo pienso de esa forma yo… quiero saber lo que realmente quiso decir. Comencé a caminar a casa, aunque me dolieran las piernas por quedarme mucho tiempo esperándolo.
Los días habían pasado y ya quería que las vacaciones de veranos terminen pronto… eso era lo único que pensaba. Estaba siendo impaciente…
-¡huh!. –escuche que gritaba ese chico rubio llamado Takumi-san. -¿¡Uchiha se transfirió a otra escuela!? ¿¡Durante las vacaciones de verano?!
-¡Eh! Nosotros tampoco sabíamos… -dijo otro chico
-Me preguntó si le sucedió algo…
Me quede mirando al chico rubio sorprendida y escuchaba todo lo que decían mis compañeros de la escuela…
-¿Y nadie sabe dónde vive? ¿En serio? -preguntó el chico rubio.
Segundo semestre… Uchiha-kun ya no está aquí…
-Uchiha-kun era el de contextura media ¿Cierto? -preguntó Megumi-chan.
Los días pasaban, igual que los meses…. De ahí llego el año… y a comienzo de veranos empezaban las lluvias y como siempre me olvidaba mi paraguas, lo cual estaba corriendo por las calles para llegar a un lugar seguro. Vi de lejos el templo que me oculté la primera vez y corrí hacia allí al mismo lugar que siempre.
-Otra vez…-suspire sacudiendo las gotas de lluvia de mi ropa de escuela.
Mire a mi costado donde antes estaba la silueta de Uchiha-kun esa vez cuando nos encontramos en el mismo lugar. Suspiré, es imposible que él esté aquí…. Comencé a reír mirando al frente. "Está lloviendo muy fuerte" escuchaba su voz en mis recuerdos…
-…No tendría que haber dicho sólo "sí" -sonreí sonrojada sin dejar de mirar al frente. –La próxima vez…
Mire al cielo mientras que estaba lloviendo y di un paso dejando que la lluvia me cayera encima de mí. Le daré una mejor respuesta… la próxima vez…. Sentí como mi visión se nublaba y empecé a llorar… ¿Cuándo será la próxima vez? ¿Nunca más lo veré?
-Lo quiero ver ahora mismo, pero aun así… -lleve mis manos a mi cara y no podía dejar de llorar, sentía la lluvia cayendo en mi cuerpo ya mojado.
Realmente… realmente me gustaba mucho Uchiha-kun…. Incluso cuando era un vago y torpe amor…. Me gustaba mucho… pero ni siquiera comenzamos algo, nada en absoluto….
No podía dejar de llorar y sentía mis piernas débiles cayendo al piso que estaba mojado y ocultando mi rostro.
-¡Uchiha-kun! ¡Me preguntó, ¿Qué tipo de expresión… tiene tu cara ahora mismo?!-grite con todas mis fuerzas sin dejar de llorar…
Uchiha-kun… se ha mudado durante el verano de mi primer año de la escuela media, antes de poder decirle como me sentía…. Ya han pasado tres largos años desde aquel entonces. Incluso ahora, el existe dentro de algún rincón de mi corazón, y hay veces donde sueño… con volver a esos días…. Pero cuando llego ese día que lo volví a ver él no me recordaba para nada y no sé por qué…
La mañana era cansado, levantarse, cambiarse, desayunar, decir buenos días, agarrar el bolso de la escuela y partir rumbo a los estudios. Parecía una hormiga atravesando su día a día, suspiré y fui al metro, tenía que llegar a tiempo ya que había iniciado el club de basquetbol con el idiota de mi mejor amigo. Me puse mis audífonos mientras que ingresaba a esperar el tren, en ese momento sentí que alguien se colgaba de mi brazo y la vi a esa mota de cabellos y ojos rojos.
-Buenos días Sasuke-kun. - me sonrió muy feliz.
-Buenos días Karin. - le sonreí, ella era mi mejor amiga de la escuela media y era prima de mi mejor amigo. -¿Estás yendo a la escuela?
-Sí, aunque estoy triste me hubiera gustado haber ingresado a la misma escuela que Naruto y tú. - hizo un puchero, se veía muy graciosa.
-Bueno esta vez fue porque no aprobaste el examen y estás en otra preparatoria. - me reí y acaricié su cabello rojo.
-Y eso que no puedo creer que Naruto lo haya pasado tan fácil y eso que no es bueno en los estudios.
-Bueno eso fue porque tu querido primo me copio casi todo el examen. - suspiré y bajé mi mirada.
-Me compadezco de ti Sasuke-kun. - sentí que me daba palmaditas en mi espalda. - Que en paz descanses Sasu-chan.
-Eso no me ayuda Karin. - sonreí mientras que tenía un tik en mi ceja.
En eso vimos que llego el tren y entramos al vagón para sentarnos en algunos asientos vacíos. Me alegré que no fuera la hora punta si no sería muy molesto, aunque sentía que mi brazo derecho se estaba acalambrando gracias a una mota roja.
-Oye Karin, puedes soltarme en serio siento mi brazo muerto. - le dije mirándola y viendo que se quedó dormida. - Esta chica como siempre no mide el peligro de quedarse dormida, lo bueno es que no soy un pervertido, que le haría algo. - suspiré y sonreí divertido. - Enana eres muy viva.
-Sasuke-kun…. - escuché que me llamaba, pero en sus sueños y eso hizo que me sonrojara y con mi otra mano pude ocultar mi rostro.
-Tonta…. - suspiré mirando a otro lado para calmar el estado que estaban mis mejillas.
