-Qué hacemos… -escuchamos a Naruto-kun viendo a todos lados mientras que nosotros estábamos sentados descansando por haber caminado mucho. –Estamos perdidos.

-Nuestros teléfonos los decomisaron antes de la orientación. –nos dijo Yamanaka-san sobando sus brazos ya que corría aire frío.

Solté un suspiro y miré el mapa, si tan solo ellos me hubieran escuchado, ¿no nos hubiéramos perdido?

-La anciana de antes… nos estaba diciendo eso… -dijo Sasuke-kun mirándonos seriamente. –Dijo que no viniéramos por aquí.

-¡Sasuke, por qué no lo dijiste antes! –grito su mejor amigo que estaba molesto y agarrándolo de la camisa.

-No me habrías escuchado de todas formas. –le dijo mirándolo enojado y agarrando el brazo de Naruto empujándolo –Todo el rato estabas diciendo mi "intuición" pero acaso pensaste en que nos podíamos perder.

-¡Ya basta! –les dije poniéndome entre ellos y con mis manos empujando su pecho de cada uno. –No es hora de estar peleando por algo así.

-Ella tiene razón. –le dijo sentándose y apoyándose en un árbol mirando al chico de ojos azules. –Creo que no hay senderos en este bosque tan grande. Tenemos que encontrar la salida antes que anochezca. –llevo su mano a su mentón y miro a todos lados.

-Oye Uchiha-kun… -le dijo la rubia mirándolo. -¿De verdad estará bien caminar a la deriva de este modo? Además, toda es la culpa de ese idiota. –señalo a Naruto-kun el cual se puso colorado de rabia y miro a otro lado. –Además a esta altura, ¿no creen que sea mejor esperar a que los profesores nos encuentren?

Nos quedamos callados, bueno ella tenía razón quizás los profesores nos vengan a buscar porque no hemos llegado… Pero y si no llegan a encontrarnos porque nos hemos alejado mucho….

-Se escucha el sonido de un río. –escuchamos hablar a Hyuga-san mirándonos.

-Haruno, muéstrame el mapa de nuevo. –me dijo Sasuke-kun acercándose a mí.

-Esta bien. –le dije sacando el mapa de mi bolsillo dándoselo.

-De acuerdo a este mapa… -nos dijo mirando el mapa. –Si la meta queda en la laguna, al otro lado del río… entonces la salida también debe estar ahí, ¿no? –me dijo mirándome lo cual le sonreí. –Ya que sabemos hacia donde queda la salida, ¿Por qué no nos vamos acercando antes de que anochezca? ¿Te parece?

Vi que se acercó hasta Yamanaka-san y la miro poniéndose en cunclillas. –Una vez que anochezca, haremos lo que Yamanaka dice y esperaremos allí.

-Entendido. –dijo la chica rubia mirándolo sonrojada.

-Está bien… -le dije sentándome al costado de mi compañera de ojos verdes azulados. –Ya que estamos juntos.

La miré y vi como mi compañera de cabello rubios estaba muy asustada, es la primera vez que la veía de esa forma. Ya que ella se notaba que era muy hiperactiva y se veía que le gustaba molestar a los demás, pero aun así es una chica que tiene debilidades. El agarre de la mano y le sonreía haciendo que ella se sonrojara y mirara a otro lado, escuche un breve respiro y vi a Naruto-kun que nos miraba de una forma muy confusa y que estaba preocupado.

-De todas formas, será mejor si salimos antes de que anochezca. –le dije apretando su mano y sin dejar de sonreír, ella solo me sonrió.

-cl…claro. –me dijo temblando. Chica ruda, pero aun así es un pequeño gatito asustado.

Después de unos minutos que estuvimos caminando siendo guiadas por nuestros dos compañeros, llegamos hasta un río con piedras grandes.

-Ese es el río. –dijo el chico de cabellos rubios mientras que nos miraba sonriendo.

-La corriente no es muy fuerte, ¿verdad? –dijo Sasuke-kun mirando a su amigo. –Intentaré pasar primero.

-Sasuke ten cuidado. –le dijo Naruto-kun viendo como su amigo se subía a una piedra. –Pueden estar algo húmedas si no te torcerás el tobillo.

-Saldrá bien si al cruzar pisan las mismas rocas que yo. –nos dijo Sasuke-kun mientras que saltaba para cruzar el río.

-Tienes razón es más fácil. –le dijo su amigo de ojos azules saltando y pisando las mismas rocas.

-Entonces sigo yo… -les dije saltando. –Esto parece fácil… -sentí que me deslice y casi me caigo, pero me sujetaron antes que caiga sentada al río. –Lo siento… -mire a esos ojos negros que se notaba fastidiado.

-Debes ser cuidadosa hasta el final. –me dijo jalándome del brazo y saltando con él para llegar al otro lado.

-Hyuga-san… puedes deslizarte así que ten cuidado. –le dije volteando mi mirada y viendo que Naruto-kun la estaba ayudando a cruzar.

-Sólo falta Yamanaka-san –nos dijo Sasuke-kun mirando al otro lado viendo que nuestra compañera estaba con una cara de asustada.

-Oye ven rápido. –le dijo Naruto-kun levantando su mano. –Si tienes miedo, espera iremos por ti.

-¡Tengo miedo! –grito asustada intentando cruzar. -¡Es imposible! Me voy a mojar-

-Y pensar que ella me estaba molestando y es una miedosa. –susurró Naruto-kun desordenando su cabello.

-Parece un bebe asustadizo –dijo Sasuke-kun soltando un suspiro.

-La roca de la derecha Yamanaka-san. –le dije mirándola.

-¡Solo salta idiota! –le grito Naruto-kun.

-No debería ir uno a ayudarla… -dijo Hyuga-san mirándonos asustada. –Tiene mucho miedo…

-¡Tengo miedo! Prometo no volver a molestarlos… -grito asustada y cerrando los ojos sonrojada. –No volveré a molestar a Naruto-san.

-Bueno si dice eso iré a ayudarla… -dijo el rubio sonriendo aliviado dejándonos a los demás con una cara sorprendida.

-Te vendes fácil idiota. –le dijo Sasuke-kun sonriendo divertido. –Iré por ella, ¡Yamanaka, no te muevas! –vimos que comenzó a saltar las rocas hasta llegar a nuestra compañera. –Oye, ¡toma mi mano! –estiro su mano para alcanzarla.

-Pero Uchiha-kun…. Pero tengo miedo…

-Está bien tonta… -vimos como la jalo del brazo y la pego a su pecho. -¡Solo ven aquí!

-¡Me voy a caer! –grito con fuerza. –Que miedo, no más…

-Sí, así se siente ahora… pero ahora estarás bien. ¿Verdad? –vimos como Sasuke-kun le sonrió y la empezó a ayudar a cruzar para que no se caiga.

-Yamanaka tu puedes. –le dijo Naruto-kun ayudando a su amigo para que nuestra compañera no se lesionara.

-Ten cuidado. –le dijo Sasuke-kun aun agarrando su mano. –No te vayas a resbalar.

-Yamanaka-san, ¿Estas bien? –le pregunté acercándome a ella.

-Gracias a Uchiha-kun logré calmarme. –me dijo sonriendo sonrojada.

-Ya veo, que gusto que estés bien. –sonreí

-Bueno ahora que Yamanaka está bien, ya no volverá a molestarme. –sonrío divertido nuestro amigo rubio.

-Yo dije que si Naruto-san me salvaba no volvería a molestarlo. –le dijo sonriendo divertida y sacando la lengua.

-¡¿Qué?! –grito Naruto-kun y bajo su mirada mientras que murmuraba algo.

-Bueno, entonces sigamos. –dijo Sasuke-kun empezando a caminar y soltando la mano de la rubia. –Será mejor si nos apresuramos.

Empezamos a caminar hasta que sentí un dolor fuerte en mi pie derecho el cual me había resbalado. Esto es malo… el pie que me acabo de torcer… ¡Me duele mucho cuando camino…! Pero tengo que seguir, tenemos que salir antes de que se haga de noche…

-Vamos a descansar. –escuche la voz de Sasuke-kun que miraba a su amigo.

-¿Qué estás diciendo Sasuke? –le dijo su amigo mirándolo sorprendido. –Acabamos de tomar un descanso.

-Lo que pasa es que… -dijo la chica de cabellos negros que me miro preocupada. –Sakura-san… te lastimaste el pie, ¿no?

-Lo siento… -susurré bajando mi mirada, por mi culpa nos vamos a demorar más…

-¿En serio, Sakura-chan? –me preguntó Naruto-kun mirándome preocupado. -¿Por lo de ahora? –yo solo asentí como respuesta. –Anochecerá pronto, no lo lograremos a este ritmo. –llevo su mano a su mentón y se quedó en silencio mirando a su amigo. –Entonces buscaré la salida… y traeré al profesor.

-No podemos separarnos Naruto. –le dijo Sasuke-kun mirándolo serio. –Sí se hace de noche mientras buscas la salida, ¿No será peligroso?

-Ya veo… -dijo desordenando su cabello rubio.

-¡No se preocupen por mí! –les dije mirándolos sonrojada –Ya puedo caminar.

-Naruto, sostén esto. –dijo Sasuke-kun dándole el mapa y acercándose a mi dándome la espalda y poniéndose en cunclillas. –Sube. Te voy a cargar, así que sube.

Lo mire sonrojada. –Estoy bien Sasuke-kun… ¡Eso es muy vergonzoso!

-Ahora mismo lo que menos nos importa es tu vergüenza. –me dijo mirándome de reojo y suspirando fastidiado. –Si no quieres hacer esperar a todos, súbete ya.

-Sakura-san es mejor que hagas caso o si no te vas a lastimar más el pie. –me dijo Hyuga-san preocupada.

-Entonces, cuento con ustedes. –les dije sonrojada y acercándome a Sasuke-kun. –Peso mucho, ¿Sabes?

-No importa, sube. –me dijo sintiendo que me abrace a su cuello dejando mi peso en su espalda y levantándose. –No eres pesada, tonta. Eres muy liviana, aunque puedo sentir que estás aquí.

-Qué forma más rara de terminar. –le dije haciendo el volteara a verme un poco y sonrió divertido.

Pero… que me haya dicho que puede sentir que "estoy aquí", es algo que no me desagrada. Qué raro… acomodé mi cara entre su cuello y pude sentir el olor que sentí hace mucho tiempo, respiré profundamente y me sentía tan bien. Aunque tenga este olor que me gusta, debo pensar que no es la persona que quería si no otra.

-Sasuke, ¿Estás bien? –escuche la voz de Naruto-kun que estaba al costado de nosotros. -¿Deberíamos cambiar?

-No. –escuche a Sasuke-kun que me tenía sujeta mis piernas. –Aún estoy bien.

-Pero si la llevas todo el camino, será agotador, ¿no? –le dijo su amigo serio.

-Chicos, ¡Puedo ver la luz! –grito nuestra amiga rubia. -¡Es la luz de la carretera!

-¡Vamos! –grito Naruto-kun corriendo hasta ese lugar seguido de los demás.

-Salimos… -susurré mirando la nuca de Sasuke-kun.

Sentimos como nuestro amigo rubio comenzó a gritar de felicidad mientras que abrazaba a Sasuke-kun que estaba a punto de caerse conmigo que estaba en su espalda.

-Oigan… -escuchamos una voz que se nos hacía conocido. Volteamos a ver quién era y vimos esa cabellera plateada acercándose a nosotros con algunos profesores de otro salón.

-Es Hatake-sensei. –dijo Yamanaka-san sonriendo

El sensei se acercó y vio que estaba en la espalda de Sasuke-kun, lo cual pregunto qué sucedió. Le contamos lo que había pasado y como nos perdimos inconscientemente y que me doble el tobillo al cruzar un río, por lo cual el profesor me agarro cargándome y metiéndome en un auto con mis compañeros para llevarnos al lugar donde nos estábamos quedando. Al llegar me llevaron a la cafetería donde me vendaron el pie diciendo que solo me lo doble, pero que no había ningún daño lo cual sonreí ya que quería estar bien cuando iniciara con mi nuevo club. Junto con mis dos compañeras me ayudaron al llegar a la habitación, lo cual nos metimos a nuestro propio futón.

-Yamanaka-san, ¿Estás despierta? –pregunté mirando donde estaba mi compañera quien volteó a verme.

-Sí, estoy despierta. –me dijo sonriendo.

-Pasaron muchas cosas hoy, pero fue divertido –le dije sonriendo. –A pesar de que fuimos los últimos…

-Tienes razón. –me dijo mirándome a los ojos seria. -¿Cómo está tu pie, Haruno-san?

-Está bien, la medicina está funcionando. –le dije sonriendo con los ojos cerrados.

-Qué bueno… -me dijo sonriendo. –Me alegra, no te va a dificultar cuando inicies en el club.

-Sí tienes razón. –le dije mirando el techo levantando mi mano intentando alcanzar algo. –Quiero hacer la misma pose que Akasuna-sempai.

-¿El estilo de Sasori-sempai? –me preguntó mirándome sorprendida, lo cual asentí sonrojada.

-Él lo hace muy hermoso. –le dije volteando y sonriendo aun sin detener mi sonrojo.

-Sasori-sempai es el capitán y es muy bueno. –me dijo sonriendo. –A veces es un chico serio, pero es una buena persona.

-Me alegra, no me gustaría ocasionarle problemas. –le dije mirándola. –Es mi primera vez haciendo un deporte, espero ser buena.

-No te preocupes, yo también te ayudare para que mejores todos los días. –me dijo agarrando mi mano. -¿Qué tal si compartimos nuestros correos y números?

-Está bien, gracias Yamanaka-san. –le dije sonriendo.

-Dime Ino, ya que estamos juntas en el mismo salón y club. –me sonrió. –Serás mi primera amiga Sakura-chan.

-Gracias Ino-chan. –le dije cerrando mis ojos y aun con su mano sujetada.

Ha pasado tanto tiempo desde la última vez… que sostuve así las manos de una amiga…. Me senté en la cama sobándome mi ojo, tenía demasiada sed y aún está oscuro… Salí de la habitación y me dirigí a la cafetería a ver si había algo para tomar. Me dirigí a la cocina, abrí el refrigerados y saqué una botella de agua bebiendo un poco. Giré mi vista y vi un reflejo por la ventana que estaba caminando afuera. Caminé despacio y vi una cabellera negra parado viendo las montañas con sus manos en su bolsillo de su pantalón.

-Sasuke-kun. –lo llame acercándome a él viendo cómo se giraba al verme.

-Haruno. –me dijo sin dejar de verme.

-¿Qué estás haciendo a esta hora? –le pregunté poniéndome a su costado mirándolo.

-No podía dormir… -me dijo mirando de nuevo a las montañas. –Pensé en ver el amanecer. ¿Tu pie está bien? –me miro de reojo.

-Ya está mejor. –le dije mirando las estrellas que aun podía apreciar. –El cielo está un poco iluminado.

-No puedes decir si es el amanecer o el atardecer. –me dijo Sasuke-kun también viendo el cielo.

-De cierto modo, el cielo es como tú. –le dije sin dejar de mirar las estrellas.

-¿Qué? –me preguntó sintiendo que me estaba mirando.

-En realidad no entiendo si eres agradable o no. –le dije sonriendo sin dejar de mirar el cielo que se estaba aclarando.

-Pasa igual contigo, ¿no? –me dijo mirando de frente y haciendo que lo mirara sorprendida. –No puedo decir si eres perezosa o valiente.

Lo miraba con curiosidad y podía ver que en su mirada estaba muy rejalado mientras que el aire de esa madrugada hacía que sus mechones de cabello se movieran, me sonroje al verlo ya que siempre Sasuke-kun era hermoso, no podía negarlo él es muy guapo, por eso que todas las chicas se enamoraban de él, por su físico. Sasuke-kun estamos en medio de… el atardecer y el amanecer.

Sentí que me pusieron algo en mi cabeza y solo me lo quité mirando que es una polera de color negra.

-Te vas a resfriar, usa eso. –me dijo Sasuke-kun que se puso de cunclillas mirando al frente.

-¿Pero no tienes frío, Sasuke-kun?. –le pregunte abrazando su polera.

-Estoy bien. –me dijo sin mirarme.

-Gracias. –le dije sonrojada poniendo su polera.

–Parece que falta aún para que amanezca. –lo escuche decir que me miraba con un pequeño rubor en sus mejillas.

Lo miré y sonreí divertida entrando de nuevo a la casa de campo corriendo hacia la habitación de las chicas llamando a Ino-chan y a Hyuga-san para que salgan conmigo a ver el amanecer con Sasuke-kun. Cuando llegamos vimos que ya no estaba solo si no que estaba con su mejor amigo que se estaban riendo.

-Oye… -me dijo acercándose a mí. –Aunque fuiste a la habitación, ¿No trajiste nada con que abrigarte?

-Lo siento, te regresaré tu abrigo. –le dije bajando el cierre y apunto de quitármelo.

-Está bien, sigue usándolo. –me dijo tapándome la cabeza con su capucha haciendo que me sonrojara y yendo al costado de su amigo.

En realidad, no tenía idea, de que estaba siendo amable… Dice cosas crueles… y pretende ser desagrable. Pero la verdad es que es agradable. Ese es el Sasuke-kun de 16 años…. Me acerque a los demás, viendo como él se sentaba en una roca que estaba cerca de él y poniéndome a su costado.

-¡Está empezando a amanecer! –dijo Naruto-kun señalando a lo lejos que se podía ver el sol saliendo.

-¡Ya viene!. –escuche a mi nueva amiga que estaba sonriendo sonrojada.

El maravilloso cielo se comenzó a aclarar dejando ver el brillo del sol saliendo por las montañas, el aire se sentía muy fresco, era frío y relajante.

-La noche se ha desvanecido, ¿no? –les dije sonriendo.

-Es un nuevo día… -escuche susurrar a Hyuga-san que estaba al costado de Naruto-kun.

Cerré mis ojos y respiré el aire de esa mañana. La esencia del rocío de la mañana… el aroma de las flores… y el olor de un amanecer de mayo…. El amanecer que compartí con todos, jamás olvidaré este momento.

-Algún día, espero que todos recordemos este momento… como un instante divertido. –les dije sonriendo ganándome la atención de cierto chico de cabellos negros. -¡Experimentando la misma calidez juntos! Me gustaron esas palabras… es la sensación de la "juventud", ¿Cierto Sasuke-kun? –le mire sonrojada sin dejar de sonreír.

El me miro sorprendido y se puso rojo mirando a otro lado. –Das vergüenza…

-Estás perdido si eso te da pena. –escuchamos la voz de su mejor amigo que estaba aguantando al no reírse. –Eso es más vergonzoso. –estiro sus brazos y soltó un bostezo. -¡El frío lo sentiremos cuando seamos viejos!

Lo miramos sorprendidos a este rubio hiperactivo lo cual soltamos un suspiro por sus ocurrencias.

-Aun cuando seas viejo, no parece que vayas a cambiar. –le dijo Sasuke-kun riéndose al ver la actitud de su amigo.

-Eso es molesto Sasuke. –se quejó Naruto-kun haciendo un puchero y que nos riamos de él.

Ahora tenemos el recuerdo de haber compartido la misma calidez…

Las horas que nos quedamos viendo el amanecer fue poco, ya que los profesores nos llamaron para recoger nuestras cosas y estos cortos días que estuvimos juntos conociéndonos entre nosotros se habían acabado. Nos dirigimos a nuestro autobús de clase…. Lo cual mis compañeros de grupo se sentaron al último ya que para ellos nos volvimos muy unidos cuando nos perdimos.

-No olvidaron nada, ¿cierto? –vimos a Hatake-sensei que nos miraba desde la puerta que daba al conductor del autobús. –Entonces nos vamos.

Estaba muy cansado ya que me había levantado en la madrugada y había caminado un poco… llevé mi mano a mi noca y solté un bostezo cerrando mis ojos.

-Pareces cansado… -escuche a mi compañera de cabello cerezo que me miraba preocupada ya que se había sentado a mi costado.

-Sasuke si quieres puedes recostarte en mí. –escuche a mi mejor amigo que estaba a mi otro costado que me miraba.

-sí babeas… limpiaré por ti. –me dijo esa mota rosada riéndose divertida.

-Entonces… -les dije poniendo mi capucha para tapar mi cara y dormir. –Sí me pasa, lo dejo en sus manos…

-Está bien. –me dijeron los dos sonriendo.

Cerré mis ojos, no sé cuánto habrá pasado creo que tan solo 15 minutos… Les dije eso… Pero si con esta chica la mañana que partimos para ir a la excursión… se había quedado dormida, porque volví a confiar de nuevo en ella… y también en el amigo idiota que tenía… ¡Me lo imaginaba! Estaba muy irritado y molesto… ¡Además que están muy pegados! ¡Qué demonios es esto! Los cuatro se habían quedado dormidos y se habían pegado mucho a mi…. Solté un suspiro y levanté mi puño con cólera para darle un golpe a mi amigo, ya que era al único que podía pegar ya que ni loco le haría eso a una mujer ellas son como un pétalo de una rosa.

-¡Adiós! –nos dijo Naruto-kun despidiéndose. –Tengo que ir a hacer las compras. Nos vemos Sasuke.

-Nos vemos en la escuela. –hizo una reverencia Hyuga-san subiendo al auto de su familia.

-Adiós Sakura-chan y Uchiha-kun. –se despidió Ino-chan después de que hayamos compartido número y correo.

Mi celular empezó a sonar así que conteste y vi que era mi mamá, ya que le mande un mensaje diciéndole que me había lastimado el pie.

-¿Cuánto tardarán? –me preguntó Sasuke-kun ya que se quedó para hacerme compañía.

-Probablemente se demoren un rato, pero ya vienen. –le dije sonriendo guardando mi celular en la mochila que había llevado.

-Ya veo. –me dijo sentándose en una banca que había fuera de la estación del tren. –Qué bien que vengan a recogerte en auto. –miro mi pie que seguía vendado.

-Pero ya no me duele… -le dije bajando mi mirada para ver mi pie.

-Bueno, es mejor que no te sobre esfuerces aún, ¿Cierto? –me dijo mirando a otro lado. –Más por el deporte que practicaras.

-Sí, tienes razón. –le dije mirándolo sonrojada. –Sasuke-kun, ¿No irás a casa?

-Ah… -bajo su mirada y había un gatito negro pequeño mirándolo. –Un gato.

-¿Puede que me estés acompañando? –le pregunté mirando cómo se sentaba en el piso y le hacía cariño al gato. –Si ese es el caso entonces estoy bien… puedes regresar primero, Sasuke-kun…

-Oye, mira este chico… -me dijo levantando al gato y poniéndose de pie. –Tiene un calcetín en está pata. –levanto la pata derecha del gatito enseñándomelo.

Lo mire sonrojada ya que tenía una mirada muy simpática cuando cargo al gatito… ¿Qué hay son esa apariencia inocente? Bueno… no importa, que esperemos juntos. Me acerqué a él y me puse de cunclillas mirándolo.

-Aún es pequeño, ¿cierto? –le dije haciendo cariño al gatito que se echó boca arriba maullando.

-¿Será que se perdió? –me preguntó Sasuke-kun que estaba sonriendo mirando al gatito. –Creo que tiene nombre…

Poco a poco he empezado a entender a Sasuke-kun… odia el apio… ama los gatos… no quiere decir lo que dice…. La verdad es una persona agradable. Escuche un claxon que se me hacía conocido así que gire mi vista y vi el auto de mi mamá que se estaba acercando.

-Llegó el auto de mi familia. –le dije poniendo de pie y mirando el auto.

-Entonces me marcharé también. –me dijo Sasuke-kun poniéndose de pie y dándose la vuelta para irse.

-Espera, Sasuke-kun ¿No quieres que te llevemos? - le pregunté viendo que se quedó quieto y se volteó mirándome serio.

-No tengo que hacer algo. –me dijo girándose para irse. –Nos vemos.

-Sasuke-kun. –lo llame poniéndome roja. –Gracias por esperar conmigo.

Entonces Sasuke-kun seguro dirá…

-¿Qué? Sólo estaba jugando con el gato. –me dijo girando y mirándome con una seriedad única.

Lo miré y sonreí cerrando mis ojos sonrojada. -¡Creí que dirías eso Sasuke-kun!

Éste no es el Sasuke-kun de antes. Su voz y su altura también han cambiado… he llegado a conocer al Sasuke-kun de 16 años… El me miro sorprendida y sólo me sonrió divertido haciendo que me sonroje… Este Sasuke-kun… quien hizo acelerar mi corazón fue el Sasuke-kun de 16 años…. Por Sasuke-kun, siento…. Sentí que i celular vibró y vi que tenía un mensaje de Ino-chan…

Mensaje entrante…

Ino-chan

Asunto: Gracias por lo de hoy.

¿Cómo sigue tu pie? Pasaron un montón de cosas en el curso de inducción, pero fue divertido. ¡Verdad! De algún modo siento que me estoy llevando mejor con todos. Aunque me guste molestar mucho a Naruto-san, los demás son muy divertidos. Además… pasó una cosa muy rara… creo que… ¿Me he enamorado de Uchiha-kun?

¿Qué…?

…To be continued…