Los ruidos de las zapatillas hacían eco en esa cancha, se podía ver a varios chicos corriendo y sudando. El olor a hombres sudados, era una droga para una chica que tenía las hormonas alteradas o para una chica que ya tuviera experiencia en tener sexo con alguien. Miraba atentamente desde la puerta principal de ese club y no podía dejar de ver esos brazos desnudos, esa enorme espalda que hacía que sus músculos se vieran pegado por su camiseta. Me sonroje al ver su rostro, ese rostro de hombre maduro, aunque a veces por su comportamiento parecía un niño. Lo vi saltar con la pelota en sus manos lanzándolo al arco de baloncesto, su sudor salpicaba y esos ojos azules brillaban con emoción.
Uzumaki Naruto-san era un hombre bien formado, es guapo con cabellos rubios desordenados y ojos azules como el océano. Es como ver una droga andando con tal belleza, si me dijeran pervertida no me importa, pero desde que ese hombre se acercó a mí hacia que me sintiera muy húmeda y necesitada de ser tocada. Llevaba mucho tiempo en abstinencia y era por culpa de mi hermano, ya que el dejo de tocarme desde ese día que me entregue por última vez a él. Ya que él acaba de comenzar una relación, el pacto que habíamos acordado los dos… tenía fin cuando uno de los dos se hubiera enamorado o empezar una relación amorosa. Estaba muy necesitada y ver a Naruto-san de ese modo me ponía caliente hasta el punto de querer ser de una vez suya. Solté un suspiro suave, miré directo a ese chico de cabello rubio y vi que me estaba mirando sorprendido, por favor Naruto-san no me mires de ese modo y todo agitado viendo como tu sudor resbala por tu cuello y se pierda en ese pecho bien formado. Cerré mis ojos y moví mis piernas sobándolas para calmar la picazón que tenía en este momento entre mis piernas, necesitaba tener sexo, necesitaba ser tocada por todas partes. Sentí mis piernas temblar, si me seguía mirando iba a tener un orgasmo en ese mismo momento.
-Hyuga-san. –escuche una voz gruesa que hizo que abriera los ojos mostrándole lo deseosa que estaba. -¿Qué te sucede? Estas muy roja.
Él estaba tan cerca de mi rostro que sentía su respiración agitada. –Naruto-san… si dijera que necesito tu ayuda… ¿Me harías caso?
-Claro. –me dijo sorprendido al verme que estaba muy roja. -¿Qué sucede?
-Primero necesito que me acompañes aun lugar. –le dije agarrando su mano suavemente y ver como él se sonrojaba. -¿Ya terminaste con tu horario del club?
El volteo la mirada y viendo que sus compañeros estaban guardando sus cosas. –Sí, acabo de terminar. –me dijo mirándome. –Recojo mis cosas y te acompaño.
-Está bien. –le dije sonriendo acariciando su mano con mi dedo y viendo como él se ponía rojo soltándose y yendo a recoger sus cosas.
Naruto-san… lo siento, por usarte para mis necesidades. Le esperé mientras que miraba como varios estudiantes de la escuela salían, hasta que vi de lejos un cabello rosa caminando al costado del chico guapo Sasuke-san. Sonreí al ver como ese chico que hacía suspirar a varias chicas estaba muy sonrojado, se notaba que le gustaba mucho esa chica.
-Vamos Hyuga-san. –escuche la voz de Naruto-san que estaba a mi costado y mirando a la misma dirección. –Sakura-chan…-lo escuché susurrar y viendo como estaba a punto de ir a esa dirección así que lo detuve agarrándolo del brazo, sabía de los sentimientos de ese chico rubio hacia esa chica. Pero yo lo necesitaba más.
Sentí que me miro confundido y solo le sonreí. –Vamos, dijiste que me ayudarías.
Él se quedó parado mirándome y sonrió con tristeza al ver como esas dos personas se alejaban de nuestra visión. Se acercó a mí y acarició mi cabeza como si fuera una niña. Por favor no hagas eso no me trates como a alguien importante mientras que yo estoy pensando en querer solo tu cuerpo sobré el mío gimiendo nuestros nombres. La mire sonrojada y lo jale llevándolo lejos del club. Caminamos un par de minutos en silencio, sentía como él me agarraba ahora de la mano, se notaba muy tranquilo…. Cuando llegamos al lugar donde quería venir con él, saqué una llave y abrí la puerta haciendo que él entre conmigo y cerrando la puerta con llave…. Él solo miro alrededor viendo que estábamos en un almacén donde guardaban cosas del club de atletismo.
-Hyuga-san… ¿Estás en el club de atletismo? –me dijo volteándose para mirarme. ¿Necesitas que te ayude con algo?
-Naruto-san… -le dije acercándome a él poniendo mi mano en su pecho y podía sentir lo duro que era. –No estoy en el club de atletismo. –lo empuje viendo como caía sobre una colchoneta. –Naruto-san… ¿Tú ya has tenido sexo?
Él me vio sorprendido y se puso rojo. -¡¿De que estas hablando Hyuga-san?!- me dijo apoyándose en sus codos para levantarse, pero no lo deje ya que me senté en sus piernas poniendo mis manos en su cuello.
-Naruto-san… te deseo. –le susurre en su oreja mordiéndolo suavemente y viendo cómo se ponía colorado. –Necesito que me hagas tuya…
-Hyuga-san… -me dijo agarrando mis hombros para alejarme. –Esto está mal… tú amas a otra persona y a mí me gusta Sakura-chan.
-Naruto-san… -le dije empujando su pecho con mi dedo haciendo que caiga boca arriba y sentándome en su cadera. –Puedo amar a niisan, pero el ya ama a otra persona… además a Sakura-san no le gustas, si no le gusta tu mejor amigo. –le dije acercándome a su rostro lamiendo sus labios.
-Aun así, aunque sean, así las cosas, hacer esto… -me dijo mirándome con sus mejillas todas rojas. –No deberías hacer esto con la persona que amamos.
Agarre su mano y lo lleve dentro de mi camisa escolar poniéndolo en mi seno. –En serio… quieres que no hagamos esto. –sentí que apretó suavemente mi seno haciendo que soltará un gemido.
Sentí que me empujo agarrando mis muñecas y poniéndose encima de mí, tenía una mirada penetrante y deseosa. Sus ojos brillaban con intensidad, pero tenía una oscuridad profunda, se notaba demasiado excitado…. Me levanté un poco y lamí sus labios mordiendo su labio inferior.
-Si sigues así, no podré contenerme… –me dijo mirándome deseoso.
-No quiero que te contengas. –le dije moviéndome un poco haciendo que mi falda de levante enseñándole mi ropa interior. –Sabes Naruto-san hagamos una promesa…
-¿A qué te refieres? –me preguntó mirando mis piernas y mi ropa interior que las tenía húmedas.
-Hay que satisfacernos y tener sexo hasta que… -le dije zafándome de su agarre y abrazándome de su cuello. –encontremos a una pareja.
Me separé de él y vi que estaba dudando con su mirada, llevó sus manos a su cabello rubio desordenándolos.
-Me estás diciendo que tengamos sexo hasta que llegue a tener una novia. –me dijo mirándome sorprendido. -¿Qué pasaría si llegas a que me enamore de ti por compartir este tipo de juego?
-Eso no pasará… y si pasa Naruto-san… -le dije agarrando su mano y uniendo mi dedo meñique con el suyo. -… nos alejaremos para no hacernos daño… ya que uno puede tener sentimientos, pero el otro quizás no los corresponda.
Me miro sorprendido y soltó un suspiro. –Me gusta Sakura-chan, pero ella no corresponde a mis sentimientos… cuando tengamos sexo no quiero ver que pongas una cara si nombró su nombre.
-Lo mismo te digo si nombró a niisan. –le dije sonriendo sonrojada y pegándome a él. –Entonces… ¿lo hacemos?
Él solo me agarro de la mano tumbándome en la colchoneta y sintiendo su peso. Sentí como acariciaba mis piernas y acercándose para besarme con tanta pasión. Sabía en lo que me estaba metiendo, sabía que jugar de esta manera con esta persona no iba a llegar a nada bueno. Él estaba arriesgando sus sentimientos al querer hacer esto conmigo, pero es hombre y quiere satisfacerse. Lo siento Naruto-san solo pensé en mi misma y en mi propio placer para estar jugando de esta manera contigo.
Hace unos minutos que había hecho que Sasuke-kun se bajará del tren mintiéndole que había olvidado algo en la escuela. Me senté en una banca que había en la estación esperando por el chico que me gustaba ya que él había ido a comprarse algo. Sentí un peso en mi cabeza y vi que había una botella de agua que Sasuke-kun lo tenía sosteniendo. Estoy enamorada de la misma persona que mi mejor amiga.
-Creo que te sentirás mejor si bebes algo, ¿No te parece? –me dijo entregándome la botella de agua.
-Gracias. –recibí la botella viendo como él se sentaba a mi costado. –ah, el dinero…
-Oh, ¡Está bien! ¡No te preocupes! –me dijo soltando un suspiro.
-…Gracias. –lo mire mientras que destapaba la botella.
En realidad, no. No me siento para nada indispuesta… Tomé de la botella el agua y solté un suspiro pensando que había perdido la oportunidad de decirle…
-Haruno. –me llamo y lo mire que tenía la mano estirada. –También quiero agua.
-¡¿Ehhh?! –lo mire sonrojada.
-No me digas "¡¿Ehhh?!" –me dijo agarrando la botella y quitándomela. –Yo la compré, así que también quiero beber.
Cómo debería decirlo… ¿No es… eso… un beso indirecto? Me le quedé mirando al ver si iba a tomar de la misma agua, sus labios estaban muy cerca del pico de la botella, llevé mis manos a mi mejilla poniéndome roja.
Vi que me miro sorprendido. -¿Qué pasa? –me preguntó
-No… es solo qué… -le dije mirando a otro lado y aun sentía mis mejillas calientes.
-¿Tienes algún problema o qué? –me dijo sintiéndolo que estaba molesto. –Eres fastidiosa.
Lo miré inconscientemente… pero… es que no… no es eso.
-La tengo. –escuche que había dicho viendo como abría la boca y tiro el agua de frente a su boca, se atoro lo cual empezó a toser, sí que era un idiota. -¡Está fría! Me moje.
-¡¿E- estás bien?! –le pregunté mirando cómo no dejaba de toser. –Te daré una toalla… aquí tienes Sasuke-kun. –estire una toalla para que lo agarrara.
-Gracias. –me dijo mirándome a los ojos. –Algunas veces eres linda.
Me sonroje al ver como se limpiaba con mi toalla, pero ahora que lo pienso, Megumi-chan dijo esto antes… "querer que los chicos crean que eres linda… es algo natural." Esas palabras, de verdad las entiendo ahora…. Lleve mis manos a mi mejilla y oculte mi sonrojo.
-¿Oye, aún te sienten mal? –me preguntó mirándome de reojo y haciendo que me oculte poniendo mis dos manos en mi mejilla izquierda para que no me mire.
-¡No! ¡Ya estoy completamente bien!- le dije aun tapándome porque mi sonrojo no bajaba.
Sentí que agarro mi mano y lo alejo para que vea mi cara. -¿en serio?
-De verdad. –le dije mirándolo y viendo como él estaba demasiado cerca de mí, sentí un fuerte viento que venía de un tren que había pasado haciendo que los cabellos de los dos se movieran.
-¿Estás usando perfume? –me pregunto mirándome sonrojado. –Qué inesperado.
-No… yo no… -le dije mirándolo sorprendida por lo que me dijo. –No estoy usando nada.
-Ahh… -me dijo volteando su mirada. –Es el champú… -llevo su mano a su cabello desordenándolo. -¿Y eso?, Es bastante sexy.
Me le quede mirándolo sonrojada por lo que había dicho, el acaba de decir que tengo un olor ¿Sexy? Me puse más roja. El me miro y su mirada cambio a una de sorpresa poniéndose rojo. Se veía hermoso…
-Tonta… normalmente dirías algo en este momento. –me dijo ocultando su rostro con su mano, esa expresión se me hacía conocido haciendo que mi corazón comenzara a palpitar con rapidez. –Si no me veré como un pervertido.
-Entonces dilo en tono de juego, para que entienda que es una broma… le dije sonrojada y sonriendo. –no supe cómo reaccionar.
¡A pesar de que es champú barato del supermercado! Si es una broma o lo que sea, debería haber dicho algo mejor… que discretas… son las chicas enamoradas…
-¡ah sí! Ahora que lo dices Sasuke-kun… -le dije sonriendo. –Acabo de recordar. ¡Dije que compraría champú de camino a casa!
-¿No es genial?, te acordaste. –me dijo mirándome serio.
-Entonces, me detendré en una farmacia. –le dije poniéndome de pie.
-¿Estás segura de que te sientes mejor? –me preguntó agarrando su mochila.
-¡Estoy bien! –le dije empezando a caminar. –Nos vemos mañana.
-Adiós. –me dijo viendo por donde me había ido.
La verdad es… que quería ir a casa con Sasuke-kun. Pero no le he dicho nada a Ino-chan aún…. Debido a eso no puedo hacerlo, me hace sentir que estoy haciendo algo malo…. Mañana, le diré cómo me siento. Le diré que también me gusta Sasuke-kun…. Caminé por los pasillos del supermercado viendo los champús que podría comprar. Había algunos que estaban en oferta… hasta que vi uno que tenía fragancia a cereza y venía con una crema para el cuerpo del mismo aroma. Olía delicioso y sonreí sonrojada, quizás a Sasuke-kun le guste y diga que es sexy. Cuando estás enamorada… incluso las cosas triviales importan. Se supone que te tienes que contener… y te preocupas mucho por tu apariencia. Al salir del supermercado no podía dejar de pensar que tenía que hablar con mi amiga sobre mis sentimientos hacia Sasuke-kun… ¿Qué dirá? Quizá me odiará… pero… si es Ino-chan…
-¿Sakura-chan…? –escuche una voz dulce que me llamo y volteé mi mirada encontrándome con una chica de cabello castaño.
-…Megumi-chan -le dije sorprendida.
Megumi-chan es una chica de mi clase en la escuela media. Cuando todos me empezaron a evadir… ella siempre estuvo a mi lado. Megumi-chan fue una persona importante para mí. Pero un día ella me dejo de hablar… no entendía el motivo. Al final me quede sola, sin ningún amigo.
-No te he visto desde la graduación, ¿Verdad, Sakura-chan? –me dijo mientras estábamos sentadas en una banca de un parque.
-…Sí. –le dije bajando mi mirada.
-¿Recuerdas a Takumi? –me preguntó y la mire.
-Era el que te gustaba, ¿no? –le pregunté.
-Siempre me diste muchos consejos en esa época… -me dijo mirando al cielo. –Qué nostalgia…
-Sí. –le dije mirando al frente. –Es muy nostálgico.
Es una mentira… no podría pensar en eso con nostalgia. Porque no entiendo el motivo por el que se alejó de mí. En realidad… ¿De qué puedo hablar con ella? No sé…
-¿Sabes qué? –me dijo. –Siempre quise disculparme contigo… -la miré sorprendida. –Esa vez unas chicas decían que se rumoraba que te gustaba Takumi. Pero me habías ayudado hasta entonces, así que no había forma de que pudiera ser cierto. Cuando quise asegurarme contigo de eso… vi cómo seguías a Takumi con la mirada. En ese momento solo pensé "A mí me gustó primero…" –bajo su mirada y vi que apretó su mano con fuerza. –Sé que no importa si te gustaba de antes o no. Pero entonces sin ninguna razón… empecé a molestarme mucho contigo, aunque sabía que te quedarías completamente sola si te dejaba. Lo siento…
-Megumi-chan, a mí… nunca me gusto Takumi. –le dije bajando mi mirada, sentí su mirada, pero no quería verla.
Sólo pensé que… ya que él se había llevado tan bien con Sasuke-kun… quizá hubiese escuchado algo de él. Siempre quise preguntarle, pero al final no pude…. Probablemente Megumi-chan lo malentendió… pero ahora…
-Sakura-chan… -escuche su voz. –Lo siento…
-Sí –le dije.
No me importa nada de eso. Lo que me preocupa es… me gusta la misma persona que mi amiga. Semejante cosa…. Sin razón y completamente odiosa… pensé que ya lo había decidido, pero no estoy nada preparada… pero mis sentimientos por Sasuke-kun ya no cambiarán. Si es así… ¡Sólo puedo decírselo…! Tengo que hablar con ella… Lo había decidido, pero desde esta mañana cuando me encontré con ella… no tuve el valor de decírselo… ¡Soy tan tonta! ¡Estúpida! ¡Estúpida! Lleve mis manos a mi cabello y me lo amarre en una coleta, viendo como Sasuke-kun estaba sentado en su sitio leyendo un libro, se veía muy guapo. Solté un pequeño suspiro viendo como mi amiga de cabello rubio entraba al salón. Ino-chan es mi amiga… en realidad es duro de perder…
-Yamanaka. –escuche la voz gruesa de Sasuke-kun viendo como él se levantaba y se acercaba a mi amiga. –Traje el CD que me pediste ayer en el mensaje. –estiro su mano donde tenía un disco dándoselo a Ino-chan. –Ten.
-¡Ah! ¡Gracias! –le dijo sonrojada.
¿Eh…? Esos dos… intercambiaron correos electrónicos…. Vi cómo se puso muy roja al recibir algo de Sasuke-kun…. Qué lindo Ino-chan lo tiene más fácil con su personalidad dulce…. Solté un suspiro mientras que la miraba muy enojada. Yo hasta ahora nunca Sasuke-kun me ha tratado así, le tenía mucha envidia lo caballero que puede ser con ella…. ¿Acaso estoy celosa? Empiezo a entender cómo se sentían Megumi-chan y las demás… pero comprendo que Ino-chan quiere verse linda… las entiendo a ambas… me siento mal… Me recosté sobre mi mesa ocultando mi rostro con mi brazo.
-¡Sakura-chan! –escuche su voz que me hacía sentir un poco molesta. -¡Le pedí prestado un CD a Uchiha-kun!
Levante mi mirada y la vi muy feliz con su mejilla sonrojada. Ino-chan sólo… está dando lo mejor de sí…. No soy capaz de contarle, estoy siendo cruel.
-… ¡Eso es genial! –le dije mirando a otro lado.
-Mmmm… Sakura-chan… -la escuche con esa voz que me molestaba mucho.
Me puse de pie y sin hacerle caso me salí del salón y me fui por los pasillos para calmarme un poco, no quería iniciar un ataque de celos en frente de Sasuke-kun…. Llegué al patio y me senté al costado de una ventana subiendo mis piernas para acomodar mis brazos y apoyar mi mentón. No quería alejarme de ella, pero también quiero gustarle a Sasuke-kun… querer ambas cosas es tan egoísta… de veras. Pero Sasuke-kun tampoco me ve como una chica así que no habrá ningún progreso…. Entonces quedarme de este modo, no contarle a Ino-chan y seguir pensando en Sasuke-kun en secreto... Cerré mis ojos y respiré un poco para calmarme y no pensar en nada más.
Escuché un pequeño golpe a mi costado y vi una cabellera negra que había saltado por la ventana iba a gritar del susto hasta que sentí una mano en mis labios y un peso encima de mí. –No hagas ruido Haruno.
¿Qué está haciendo Sasuke-kun aquí? Y… ¡¿Por qué esta encima de mí?! Me puse completamente roja ya que él estaba muy cerca… ¡Muy cerca! Él estaba encima de mí con todo su cuerpo cubriéndome, me sentí muy mareada, esta posición es muy pervertida…
-¡Uchiha! –escuche un grito y pasos acercándose.
-Mierda, está aquí… -lo escuche murmurar levantando su mirada para ver por la ventana.
Volteé mi mirada viendo unos cabellos plateados que se perdían por los pasillos. –Hatake-sensei…
Sentí su cuerpo más pegado al mío que podía ver su cuello blanco que le bajaba una gota de sudor y se perdía por su ropa. Intente mirar para otro lado, pero al sentir su aroma me estaba embriagando. Levante mi mirada y me encontré con sus ojos.
-¿Por qué te estas escondiendo de Hatake-sensei? –le pregunte volteando mi mirada hacía la ventana.
-Insiste en que le ayude con algunos deberes… -me dijo mirando a la ventana para ver si sensei estaba por ahí.
-¿Y porque no le ayudas? –le dije mirándolo haciendo que el volteé a verme y viendo que estaba muy cerca que nuestras respiraciones se mezclaran.
-¿Cambiaste de champú? –me preguntó mirándome curioso y haciendo que me sonroje.
-Es porque quería que pensaras que soy linda… -le dije mirándolo sonrojada y viendo que su expresión había cambiado de sorpresa.
Se puso rojo y se levantó sentándose a mi costado, creo que se dio cuenta de nuestra posición…
-¿En serio? –me miro de reojo. –Cuando dices tales bromas sin el tono adecuado… es incómodo, ¿no? –llevándose su mano a su cabello desordenándolo. –Parece que sensei ya se fue así que me voy.
Se levantó dándose la vuelta y entrando por la ventana que había saltado…. Pero… ¿Qué paso con eso de "pensar en secreto en Sasuke-kun"? Parece que intento que se dé cuenta… cambié de champú porque quería que él pensara "ella huele bien" e incluso sin haber hablado con Ino-chan al respecto.
-Verdad… Yamanaka te está buscando. –escuche la voz de Sasuke-kun mirándolo sorprendida. –Parece un poco preocupada por algo. ¿Pasó algo entre ustedes?
¿Ino-chan está preocupada? Después de todo ella es esa clase de chica. En realidad… Qué Ino-chan es esa clase de chica… ella siempre fue muy amable conmigo, mientras que yo… solo pensaba en mi misma. Esa es la razón por la que no quiero separarme de ella. Pero precisamente porque ella es importante…. Tengo que contarle todo y si vamos por diferentes caminos… ella tendrá que decidirlo.
-Entonces terminamos por ahora. –escuchamos al profesor que se estaba retirando del salón.
-¡Sakura-chan! –escuche su voz mientras que estaba parada al frente mío. - ¡La tienda de enfrente de la estación tiene una oferta especial! ¿Quieres que nos vayamos juntas hoy? –la vi sonriendo sonrojada, tengo que afrontar esto sola.
-Sí… -le dije sonriendo con los ojos cerrados. –Vamos.
Puede que hoy… pierda a una amiga importante….
