Habían pasado un buen rato esperando a que mi amiga se calmará ya que no podía dejar de llorar, me disculpe muchas veces al haberla asustado de esa forma, pero solo quería que supiera que no podía confiar fácilmente en las personas. Solté un suspiró y saqué mi celular eran casi las 22:00 horas… Era demasiado tarde para que dos estudiantes estuvieran a esta hora solos….

-Haruno. –La mire viendo que su mirada estaba fijada hacía el río. –Es mejor que te lleve a tu casa. ¿No crees que deben estar preocupados por ti?

Me miro confundida, tenía sus ojos rojos y se asustó abriendo su bolso escolar sacando su celular. –Lo siento… Sasuke-kun.

-Iré a comprar algo. –Le dije poniéndome de pie y viendo que marcaba un número en su celular.

Me acerqué a la máquina de bebidas y compré un agua. Abrí la tapa y bebí un poco hasta que sentí que alguien estaba a mi costado con una cara preocupada.

-¿Qué sucede? –Le pregunté mirándola y cerrando el agua con la tapa. –Te llamaron la atención por haberme perseguido y quedarte muy tarde Haruno.

Ella solo asintió y me miro sonrojada. –Estaré castigada este fin de semana por mi "rebeldía" –vi que, bajo su mirada, hasta que me acerqué a ella y le puse la botella de agua en sus ojos. -¿Sasuke-kun…?

-Cállate fea. –Le dije agarrando su hombro pegando más el agua a sus ojos. –Por haber estado llorando te vez muy fea. –Sonreí divertido ya que ella estaba intentando quitarse la botella helada de la cara.

-Es por la culpa de Sasuke-kun… -me dijo formando un tierno puchero en los labios. –Me tenías muy preocupada.

-Sigues con eso, eres una metiche. –Agarré su mano y puse la botella helada. –Ponlo en tus ojos hasta que llegues a casa.

Ella me sonrió con los ojos cerrados con un pequeño rubor, no podía negarlo ella es hermosa, pero en realidad ella me atraía mucho no solo por su físico sino también por su personalidad, solo que… cuando ella era así venían pequeños recuerdos de ella. Agarre su otra mano y la jale empezando a caminar.

-No digas nada, solo cubre tus ojos con esa botella. –Le dije con un pequeño sonrojo que me alegra que ella no lo haya visto.

Caminamos hasta la estación del tren, pague la tarifa de los dos ya que ella mantenía la botella en sus ojos, solo escuche que había murmurado algo. Nos paramos para esperar el tren que era el último que salía a esta hora, si no hubiera sido un problema quedarnos varados, aunque sabía que mi hermano nos podría recoger ya que tenía auto, pero eso le hubiera ocasionado a ella un gran problema con sus padres.

-Sasuke-kun… -escuche que me llamo y me quede mirándola con curiosidad ocasionando que soltara una pequeña risa al verla como tenía la botella en un solo ojo. –Yo… me quería disculpar por ser una necia y seguirte haciendo que te incomodaras.

-Da igual Haruno. –le dije mirando como venía a lo lejos el tren. –Aunque sea me hiciste compañía, pero no lo vuelvas a hacer.

-Pero… -me dijo mirándome preocupada.

-Voy a esos lugares a ayudar a mi hermano en su cafetería o quedarme a esperarlo hasta que salga. –le dije mirándola sería y viendo como el tren había llegado abriendo sus puertas. –No te metas en cosas personales de los demás, es fastidioso pareces una novia que una amiga.

-Ya sé que no me vez de ese modo. –me dijo mientras que la jalaba dentro del tren y sentándonos en asientos que estaban vacíos por la hora.

-Eres una chica, no tiene que ver de la forma en la que te vea, ¿no? –le dije soltando su mano y cruzándome de brazos. –No puedes estar hasta tan tarde fuera de casa es peligroso para una chica como tú.

Vi como bajo su mirada, parecía triste, pero es que era la verdad, no puede estar siguiéndome como una acosadora, es algo incómodo. Solté un suspiro y llevé mi mano a mi cabello desordenado…. Esta chica era muy problemática, en mis recuerdos ella era muy tímida y callada, pero ahora es muy arriesgada. Sentí que mi celular vibro, lo saque y vi que era el número de Aniki.

-Dime Itachi. –le dije contestando el teléfono con mi compañera que me miraba curiosa. –Si te espere, pero tuve un percance… ¿Qué? No es mi novia, el idiota de Deidara diciendo cosas estúpidas. –mire de reojo a la chica de ojos verdes que estaba sonrojada. –Sólo es una amiga que me vio por ese lugar. ¡Ah! Si dijo que nos veríamos el Domingo. Sí, sí lo que digas Aniki, te veo en casa. –corte la llamada y estaba realmente irritado.

-Lo siento… ocasiones problemas ¿no? –me dijo mi compañera sonrojada.

-No te preocupes, igual no dejara de molestar por un tiempo. –solté un suspiro guardando el celular en mis pantalones.

-Entonces… ¿Qué harás el Domingo? –me pregunto mirando a otro lado.

-Que curiosa… -le dije cruzándome de brazos y con un pequeño tik en mi ceja. -¿No estarás tranquila hasta que te lo diga? –la mire y vi que asintió varias veces sonrojada. –Iré con mi hermano a ver una competencia de Arquería, parece que un kouhai de él estará participando para ir a las Nacionales. –le dije mirándola y viendo como sus ojos estaban muy brillosos.

-¡Quiero ir! –me dijo emocionada acercándose a mí con esos ojos verdes irritados por haber llorado.

-No –le dije mirándola serio.

-Pero quiero ir Sasuke-kun –me dijo sintiendo que estaba muy pegada como una lapa.

-Ya te dije que no. –golpeé su frente con mi dedo. –Acuérdate que estas castigada por ser una acosadora.

Ella solo hizo un puchero gracioso que hizo que me riera de ella, no podía negar sus expresiones eran divertidos, que no haría sin ella y su manera de ser…. Haruno Sakura era una chica realmente… interesante, pero además hizo que sintiera algo más importante por ella. Mis recuerdos poco a poco estaban volviendo y sabía porque me había enamorado de ella, pero preferiría guardarlo como un recuerdo. Aunque ella despertara el deseo que tenía ganas de abrazarla o besarla no podía no me sentía listo como para volver a querer a alguien… no estaba listo para volver a amar a alguien aún no.

Al llegar a nuestro destino agarre su mano y comenzamos a caminar por las mismas calles que llevaban a mi casa. Solo que la casa de ella estaba doblando una esquina. Vi que aún tenía la botella en sus ojos y tenía un pequeño rubor en sus mejillas.

-Haruno. –le llame haciendo que la mire a los ojos que ya no lo tenía hinchado. -¿Cuál es tu casa?

-La de ahí. –me dijo señalando la casa. –Gracias Sasuke-kun desde aquí puedo ir sola.

-Está bien. –le dije soltando su mano y dándome la vuelta para irme a casa.

-Espera… -sentí que me sujetaron de mi camisa. –Yo te quería preguntar si me darías tu número y correo electrónico. –vi que se puso roja y bajo su mirada.

-¿Por qué? –le pregunté mirándola de reojo.

-Pues… como iras a esa competencia, quisiera que mandaras fotos. –me dijo soltando mi camisa y llevando sus manos a su mejilla.

Solté un suspiro y saqué mi celular del bolsillo de mi pantalón. –Prende tu infrarrojo. –Abrí la tapa de mi teléfono juntando con el suyo. –Ya está. Me tengo que ir. Nos vemos.

Comencé a caminar dejándola a ella en su casa y dirigirme a la mía. Era muy tarde, aunque en este momento no habría nadie en casa ya que a veces mi padre llegaba tarde. Cuando llegué a mi casa, abrí la puerta y entre.

-Ya estoy en casa. –anuncié mientras que me quitaba las zapatillas y me ponía las pantuflas para estar en casa.

-Bienvenido a casa. –escuche a mi padre saliendo de la cocina sorprendido. -¿y Itachi? –me preguntó

-No pude esperarlo, tuve un imprevisto. –le dije pasando por su costado y subiendo las escaleras a mi habitación.

-¿Ya cenaste? –me preguntó asomándose al inicio de las escaleras.

-No. –le dije desordenando mi cabello. –Tengo sueño.

-No puedes ir a dormir con el estómago vacío. –me dijo sorprendido y lo mire que tenía una mirada insistente. –Come algo y después vas a dormir.

Lo escuché viendo cómo se dirigía a la cocina, solté un corte suspiro y me dirigí a la cocina, últimamente mi padre se ha estado haciendo cargo de nosotros desde que mamá falleció. Aunque él trabaje hasta tarde nunca ha dejado de ser un padre para nosotros, la mayoría de las veces él llegaba temprano a casa o a veces llegaba tarde. Lo cual desde la escuela media me quedaba solo en casa o mi hermano venía después de la universidad a cocinar. Entonces cuando él estaba ocupado yo tenía que prepararme mi propia comida. Nuestra vida cambio completamente tan solo haber perdido a mamá…. Solté un suspiro y me tiré en mi cama viendo el techo oscuro, ni me daban ganas de prender la luz. Me quite la camisa y los pantalones tirándolos al piso; me gustaba dormir solo en ropa interior, creo que fue una costumbre a veces cuando hacía eso cuando era joven me llamaba la atención mi madre diciendo que no era bueno para mi salud ya que me podría resfriar, lo cual tenía que usar un pijama. Sonreí divertido al recordar eso echándome boca abajo en la cama. A veces me ponía triste ya que la extrañaba, perder a mi madre en plena adolescencia es algo fuerte. A veces ni me daban ganas de nada si Naruto y Karin no hubieran estado conmigo en ese tiempo quizás haya perdido las ganas de estudiar. Aunque hay a veces que ni puedo ver lo que quiero en mi futuro… mi padre pago para que estudie en una academia ya que mis notas eran muy buenas estudiaba hasta tarde sin hacerle caso a mi madre cuando me llamaba a que cenara con ella ya que a veces nos quedábamos solos porque Aniki o mi Padre llegaban muy tarde de casa. Me hubiera gustado haber aprovechado pasar más tiempo con ella.

-Lo siento… -susurre cerrando mis ojos. –Por no haber sido un buen hijo…

El fin de semana fue muy aburrido, un sábado realmente tranquilo para la familia, mi padre llegando a casa después de haber ido a trabajar, mi hermano mayor en casa estudiando en su habitación y yo despertándome tarde por ser una persona que le gusta estar tranquilo en casa sin preocuparse por nada, sencillamente una vida de un estudiante que no se preocupa por su futuro, solo estudiar y sacar buenas notas. A veces Aniki me llamaba la atención por solo estar encerrado en mi cuarto y saliendo solo a comer o beber agua. Siento que en mi vida pasada he sido un gato que solo sabe comer, dormir y hacer mis necesidades; era como un gato callejero que no le importaba nada.

De ahí llego el día Domingo, el día más estresante de mi vida, ¿por qué? Simplemente el hecho de que fui botado de mi cama por una patada que me dio Aniki para mi es el peor día. Solté un bostezo mientras que estaba sentado como copiloto en un auto negro.

-Quita esa cara de aburrido. –escuche la voz de mi hermano mayo mientras que ponía música en la radio. –Sabes tienes que dejar de ser un vago y concentrarte en los estudios.

-Falta mucho Niisan –le dije apoyando mi brazo en la ventana poniendo mi mentón en mi mano.

-Te falta dos años para que pienses en tu futuro. –me dijo mirándome de reojo mientras que tenía una mirada aburrida. ¿Qué es lo que quieres estudiar cuando acabes la escuela?

-No lo sé… -le dije soltando otro bostezo. –Por el momento no sé qué quiero hacer.

-Sasuke –me llamo haciendo que lo mire. –Hace unos días tu profesor nos llamó, nos ha dicho que tus notas han bajado.

-Ha. –le dije volteando mi mirada. En realidad, no sabía lo que quería en mi futuro, aun no tenía ni idea, pero tenía razón mis notas han bajado mucho y no es porque quiera, es que ya está cerca ese día.

-Sasuke. –escuche que su voz se puso más gruesa, cuando eso ocurría es que se estaba poniendo de mal humor. –Papá está ahorrando mucho dinero para la universidad que quieras ingresar.

-Ya lo sé niisan. –le dije soltando un suspiro. –Intentare mejorar en mis notas, pero déjame pensar bien lo que quiero realmente.

Escuche un pequeño suspiro de él, deteniendo el auto, abrimos la puerta y bajamos del auto. Giré mi vista y vi un estadio grande con una pancarta que decía "Campeonato Regional de Arquería". Miré como mi hermano empezó a caminar a la puerta principal mientras que lo seguí metiendo mis manos a mi pantalón negro. A lo lejos vi que estaba su amigo de mi hermano que se saludaron, comenzaron a reírse, me acerque a ellos y salude a ese chico rubio que ayer estaba de molestoso con mi amiga.

-Sasuke, viniste. –me dijo desordenando mi cabello con su mano. –Ayer te fuiste muy rápido.

-Sí. –le dije apartando su mano sonriendo divertido.

-Me contaron que te fuiste con una chica muy bonita. –me dijo mi hermano riéndose haciendo que me sonroje, porque si era cierto Haruno era hermosa.

-Sí, era una Diosa. –se rio Deidara llevando sus brazos atrás de su cabeza. –Pero ella parecía preocupada por él.

-¿Preocupada por Sasuke? –le preguntó mi hermano sorprendido. -¿Por qué?

-No lo sé, parecía como si fuera su novia. –se río el chico de cabello rubio. –Oye, ¿Cómo se llama?

-Haruno Sakura. –les dije llevando una mano a mi boca para ocultar mi bostezo.

-Combina perfectamente con su físico, muy linda. –escuche un silbido del rubio. –Esta para un puntaje de diez.

-¿Haruno Sakura? –vi a mi hermano poniendo una mano en su mentón, tenía una cara como si conociera ese nombre. –Me parece conocido… pero no me acuerdo. –Espera… -se quedó viéndome sorprendido. –Ese nombre no estaba escrito en un cuaderno tuyo en la escuela media.

Me quede sorprendido por lo que dijo. -¿Qué dices? ¿Cómo sabes eso?

Él se rio divertido y me abrazo por el hombro. –Me acuerdo que hace tres años, te pase un cuaderno que decía "Cerezo" pero a la siguiente hoja decía "Haruno Sakura" encerrado en un corazón. –me miraba con una sonrisa pícara y sonrojado haciendo que su amigo se lleve su mano a su boca aguantándose la risa.

-No me acuerdo de eso. –le dije alejándome de él, en realidad solo vi el que decía "Cerezo", pero no vi nada más. Tenía pequeños recuerdos de ella que estaban volviendo como imágenes… pero en realidad ¿Sí la quería?

-Bueno vamos entrando o no encontraremos buenos lugares. –nos dijo Aniki mientras que ingresaba por la puerta principal con sus manos en el bolsillo de su pantalón.

Lo seguimos mientras que escuchaba las bromas no tan graciosas de su amigo. Creo que cuando llegue a mi casa buscaré ese cuaderno y lo quemaré, me está poniendo de mal humor, lo idiota que era en ese tiempo. ¿Tanto me ha gustado esa chica? Para cometer la idiotez de haber escrito su nombre y poner un corazón. Lleve mi mano a mi cabeza estaba realmente irritado al ver lo idiota que era en ese tiempo. Cuando llegamos al campo del estadio, encontramos asientos arriba donde se podía ver un Dojo de Madera en la esquina derecha y en el lado izquierdo había un campo verde que daba a una pared donde estaba pegado las tablas de Tiro. Gire mi mirada viendo el Dojo que había varios estudiantes formados en fila y un jurado al frente de nosotros al otro extremo del estadio.

-¡Ah! ¡Esto me trae recuerdos! –escuche a Deidara estirarse mientras que miraba fascinado. –Y pensar que antes nosotros estábamos ahí.

-Sí, no lo negare. –dijo Aniki riéndose divertido, sus ojos estaban brillando de emoción. –Además me acuerdo aun Sasuke de seis años y un Sasori de ocho años animándonos. –se río.

-Sí y Sasuke decía quiero ser como tú. –escuche al rubio mirándome y desordenando mi cabello haciendo que aleje su mano.

-No me acuerdo, tenía seis años a esa edad a veces no te acuerdas de las cosas. –les dije cruzándome de brazos. –Verdad, niisan ¿Por qué dices eso, si yo solo practicaba el baloncesto?

-Bueno. –me dijo sonriendo con los ojos cerrados. –Lo que pasa es que mamá, tenía miedo que te lastimaras con una flecha ya que las cogías emocionado sin importarte en hacerte daño o no.

-Verdad me acuerdo que un día cogió tu arco y casi se cae por el peso. –se río Deidara. –Sasuke era muy hiperactivo en ese tiempo, hasta competía con Sasori para que tú eligieras el mejor.

-Tienes razón –lo escuche mirándolo de reojo formando una sonrisa triste. –Pero bueno mamá alejo esos sueños de Sasuke para meterlo en otro deporte para que no se lastimara.

-Mamá siempre se preocupaba por nosotros. –le dije suspirando y apretando mis manos para formar un puño. –Espera… ¿Quién es Sasori? –le pregunté.

-¿Qué? –me miro el rubio asombrado. –Hasta te olvidaste de tu competencia.

Lo mire sin entender ya que no me acordaba de ese chico. –Sasori, era tu amigo desde que tenías seis años, siempre venía a jugar a casa ya que quería que le enseñe la Arquería. –me dijo sonriendo divertido mirando el Dojo. –Sasori siempre demostró siendo bueno en ese deporte lo cual te ponías celoso ya que te costaba cargar mi arco… Aun así, le decías que seriamos mucho mejor que él y que un día se lo ibas a demostrar.

Se río llevando su mano a mi cabello desordenándolo, fue la primera vez que veía a niisan muy feliz con ese recuerdo, pensé que siempre me había gustado el baloncesto, pero nunca creía que realmente lo que en verdad quería era la Arquería. Además, Sasori creo que siempre espero que llegara a alcanzarlo o ganarle…

-¿Así que Sasori? –susurre mirando el Dojo, donde vi a un chico de cabello rojo que se me hacía conocido.

-¡Ah! Si es Saso-kun-escuche al rubio mirando al Dojo moviendo sus manos- ¡Saso-kun! –grito haciendo que mi hermano se levantara. -¡Saso-kun!

-Ha crecido mucho…. –escuche a mi hermano que estaba sonriendo mirando el Dojo donde levanto la mano como un saludo y un chico de cabellos rojos levanto la mano saludando.

Así que ese era Sasori… podía ver que teníamos la misma estatura, su cabello rojo como el fuego, sentí que me miro y sonreía divertido….

-Parece que ya va a empezar. –escuche a mi hermano que se sentó mirando al frente viendo al jurado.

-¿Pasará a las Nacionales? –preguntó Deidara mirando de reojo a mi hermano quien sonrío divertido.

-Esperemos que sí, él es muy bueno por eso lo nombraron capitán. –le dijo mi hermano

-¡Estamos empezando la competencia de Kyudo, para las Nacionales! –escuchamos en los altavoces del estadio. –Tenemos en este momento a la Escuela Ainomiya, el capitán de tercer año de preparatoria, Akasuna no Sasori… -vi como el chico de cabello rojo hacia una reverencia mientras que otros estudiantes hacían lo mismo.

Se estaban formando en una fila para el lado izquierda dependiendo en las posiciones de las escuelas, ese chico parecía totalmente concentrado en los que estaba haciendo, ya que la postura que puso para empezar a lanzar las flechas se me hacía conocido, creo haberlo visto antes…

-Itachi… -escuche la voz del chico rubio que tenía una mirada asustado. –Esa no es…

-¡Qué mierda está haciendo ese idiota! –escuche a mi hermano gritar haciendo que lo mire sorprendido ya que estaba demasiado molesto.

-¡Dio en el blanco! –escuchamos por los altavoces. -¡Que buen tiro hizo ese chico de la Escuela Ainomiya!

-Itachi su brazo está sangrando… -se puso de pie Deidara mirándolo asustado.

-No puedo creer que haya hecho esa idiotez. –vi que mi hermano se puso de pie y empezó a caminar. -¡Me va a escuchar ese mocoso!

-¿Qué pasa? –le pregunte al chico rubio que estaba a punto de seguir a mi hermano.

-Sasori, está votando a la basura los años que le llevo hasta llegar donde está ahora. –me dijo siguiendo a mi hermano mirándolo sorprendido.

No entendía lo que estaba pasando, así que vi a ese chico de cabello rojo que miraba seriamente al arco mientras cogía su mano izquierda que se notaba que estaba sangrando, ¿Por qué llego a lastimarse? Vi cómo se retiró del Dojo.

-Oye, viste eso. –escuche una voz que estaba detrás de mi asiento.

-Sí, pobre parece que esta lesionada. –respondía la otra persona.

-Sí no ve esa herida, quizás tenga que dejar la Arquería. –volteé mi mirada sorprendido mirando a esas dos chicas que se fijaron que las estaba observando.

Me pare sorprendido y entendí por la reacción de mi hermano y su amigo. Sí esa lesión que haya llegado a sangrar quizás no pueda sostener ese arco o más simple no pueda coger ningún arco en su vida. Conociendo a niisan como es cuando estaba molesto, sabía en qué iba a terminar todo esto. Corrí por donde se habían ido esos dos, pero no los encontraba… había muchos estudiantes por los pasillos de ese estadio caminando con sus arcos y kimonos de Kyudo.

-¡Que mierda te pasa! –escuche los gritos de mi hermano. -¡Estas malogrando tu futuro, idiota!

Cuando entré a la habitación que decía Escuela Ainomiya, vi que mi hermano estaba golpeando a un chico de cabello rojo en el piso y varios estudiantes estaban asustados.

-¡Por qué mierda no entiendes Sasori! –grito mi hermano dándole otro golpe en la mejilla del chico.

-¡Sasuke ayúdame! –escuche al rubio agarrando del cuello de mi hermano que estaba furioso.

-Oye, Itachi suéltalo. –le dije agarrando su mano que tenía el puño levantado y alejándolo del chico de ojos caramelo.

-¡Suéltenme, este mocoso necesita una lección! –nos dijo intentando soltarse de nuestro agarre.

-¡Solo lo hice por sempai! –grito el chico mirándonos serio dejándonos sorprendido. -¡Quería que sempai viera que con su postura de Kyudo podía llegar a las naciones!

-¡¿Pero tienes idea que si sigues así no podrás volver a coger un arco?! –le dijo Deidara mirándolo serio. -¿Qué pasaría con tu futuro?

-¡No querías llegar a ser el mejor con tu estilo! –le grito mi hermano enojado. -¡Qué paso con entrar a la Universidad Touhou! ¡Cómo vas a entrar con ese brazo dañado!

-No siento dolor. –le dijo el chico dejándonos sorprendidos viendo como su mano tenía una herida ensangrentada. –Esto no es nada para mí.

-¡Estás loco, se nota a lejos que si sigues así usando ese estilo de Arquería malograras tu brazo! –le dijo mi hermano soltándose de nuestro agarre y bajando su mirada. –Sasori esto no es lo que te enseñe hace tiempo…

-¡Solo déjeme usar su estilo para que lo haga ganar las nacionales!- le grito el chico acercándose a él. -¡Siempre fue su sueño!

-No quiero que uses ese estilo, solo por compromiso. –le dijo levantando su mirada mostrándonos lo decepcionado que estaba.

-¡Sempai, déjeme demostrárselo! –le grito el chico de cabello rojo. -¡que puedo ganar!

-Suficiente… -le dije al chico golpeándolo en la mejilla viéndolo caer al piso. –No tienes idea de cómo Aniki vino tan lejos para verte triunfar, pero lo estas decepcionando con ese estilo.

-¿Eres Sasuke? –me pregunto mirándome sorprendido mientras que lo cogía de su kimono blanco.

-Deja de ser un idiota y haz las cosas bien… -le mire enojado apretándolo con fuerza. –Tienes un futuro por delante y aun así lo estas dejando a un lado solo por tu egoísmo en ser igual a mi hermano. –me reí divertido al recordar a este idiota. –Y pensar que antes me decías que nadie podría contra ti. –le solté mirándolo desde arriba y metiendo mis manos a mi pantalón. –Entonces demuéstralo, te reto Sasori aun duelo.

-¡Qué diablos! –escuche el grito de mi hermano, mire que estaba sorprendido. –Ni siquiera sabes usar un arco.

-Aprenderé, no creo que sea difícil. –le dije sonriendo divertido. –Si gano, dejaras de ser la copia de Aniki y usaras tu propio estilo. Pero si pierdo me uniré a tu estúpido club.

Él chico de cabello rojo limpio su labio que estaba sangrando y se levantó del piso sonriendo. –Trato hecho Sasuke. –me dijo estirando su brazo con su mano al aire. –veremos quién es el mejor con más de cincuenta lanzamientos, gana el que pase ese número de flechas. –le di la mano sonriendo. –Pero que todas las flechas caigan al centro, si ganas dejare ese estilo de arquería. Nos vemos en un mes en el Dojo de la escuela Ainomiya.

Soltó mi mano dándose la vuelta y saliendo de la habitación sin mirar a mi hermano que estaba muy molesto mirándome. Me acerque a su amigo y a él.

-Nunca has sabido usar ese tipo de deporte. –escuche que me susurro mirándome molesto.

-Serías mi Sensei. –le dije sonriendo poniendo mi mano en su hombro. Haciendo que su amigo se empezara a reír.

-Después de la escuela, nos vemos en mi Universidad. –Me dijo saliendo de esa habitación. –Separare el Dojo de Arquería.

-Sasuke. –Escuche a Deidara riéndose dándome un golpe en la cabeza. –Por tu hermano siempre haces locuras.

Lo vi salir de la habitación mientras los seguía para salir del estadio. Vi como mi hermano estaba un poco calmado ya que dejaba a su amigo rubio colgándose de su hombro. Técnicamente me he metido en problemas… no tenía idea de ese deporte…. Pero como dicen a veces entre hermanos nos necesitamos ya la vez nos ayudamos. Cuando Aniki tiene problemas, siempre estoy para él, como él está para mí.