"Cuando te importa algo ... empieza a ser agotador de muchas maneras"

Eso fue lo que dijo Sasuke-kun el viernes pasado…. Aunque parece que se divierte, lo notó demasiado extraño. Esta semana él estuvo realmente algo raro, ya que antes me esperaba cuando terminábamos los deberes que nos daba Hatake-sensei, pero al momento de entregarlo al aula de los profesores, el de iba rápido sin esperarme. No sé en verdad que le está sucediendo, pero él ha cambiado un poco. Acaso será… ¿Qué a él en realidad no le importan la escuela y sus amigos? Últimamente he visto a Naruto-kun sólo caminando a su club de baloncesto, varias veces le pregunte por Sasuke-kun y él solo me dijo que… se retiró del club. Lo cual me pareció raro ya que él decía que era su deporte favorito. Naruto-kun me dijo que no me preocupara, pero aun así estoy preocupada por él….

-¿De verdad dijo eso? ¿Uchiha-kun? –Me pregunto Ino-chan sorprendida mientras estábamos afuera del salón mirando por la ventana del pasillo.

-También tiene amigos que nunca mencionó. –Le dije apoyándome en la baranda de la ventana. –Siempre sale de noche….

-Sakura-chan… sabes muchas cosas. –Me dijo mi amiga sonrojada.

-Lo vi por casualidad, así que lo seguí. –Le dije soltando un suspiro mientras sentía que mis mejillas calientes.

-¿Lo… lo seguiste? –Escuche que me pregunto.

-Deambulaba por ahí y no estudiaba… -le dije poniendo un dedo en mis labios pensando en ese chico de cabello negro. –Me pregunto si sus exámenes del periodo tuvieron buenos resultados.

-No salieron bien. –Escuche una voz muy dulce apareciendo a mi costado.

-Hinata chan… -susurre sorprendida ya tenía una cara seria. -¿Cómo lo sabes?

-Hace un momento, Sasuke-san y Hatake-sensei estaban conversando. –Nos dijo mirándonos molesta. –Los había visto hablar por las escaleras y Hatake-sensei le dijo ¿Por qué los resultados del período de exámenes estaban bajos? Todos sus exámenes estaban debajo del promedio y si no mejoraba no podría avanzar para el segundo año, Lo cual Sasuke-san solo respondió que no lo molestara y si eso pasaba iba a dejar la escuela. –La mire preocupada por lo que había escuchado y lleve mis manos a mi boca asustada. –Pero Sasuke-san solo se río y dijo que era una broma, que solo estaba ocupado con algunas cosas y que iba a demostrar que sus notas a partir de ahora mejorarían. ¡Ese maldito mocoso! –Nos miró molesta. -¿Cómo se le ocurre hacer ese tipo de bromas al sensei?

-Pero, aunque sea una broma. –nos dijo Ino-chan seria. –No quisiera que él diga algo sobre irse… para Uchiha-kun, la excursión y además del tiempo que pasó con todos, ¿De verdad para él eso no significo nada?

-Estoy segura de que Sasuke-kun... –les dije mirándolas mientras que me ponía roja. –Tiene una buena razón para decir esas palabras. Pero está bien si nos aseguramos de que nunca las vuelva a decir. –las mire sonriendo.

-…De algún modo, -escuche a mi amiga rubia que estaba sonrojada. –Sakura-chan, te has vuelto más hermosa de lo que eras antes.

-¿Qué? –le dije sorprendida llevando mis manos a mis mejillas. -¿en serio? Me avergüenzas Ino-chan. –sentí que mis dos amigas se me quedaron viendo fijamente, poniendo más roja. –Pe… Pero me he estado poniendo un poco de maquillaje últimamente.

-Oh, eso es cierto. –me dijo Hinata-chan acercando su cara y acariciando mi mejilla haciendo que cierre los ojos.

-No creo que sólo sea por el maquillaje…. –la escuchamos a Ino-chan que me miraba sorprendida.

Pero en realidad quiero que Sasuke-kun se divierta… con nosotros…. Me quede mirándolo en plena clase, él se notaba muy concentrado, ¿Cómo podría integrarlo? Vi como él se volteó y se encontró que lo estaba mirando, agarro su cuaderno y escribió algo mientras me estaba mirando confundido.

-¿Qué estas mirando? –me mostró el cuaderno, lo cual escribir algo rápido para mostrarle.

-Nada. No estaba mirando. –le señalé lo que escribí.

-¡Mentirosa! ¡Estabas mirando hace un momento! Fea. –cuando miré lo que escribió, me puse de mal humor.

-Como te dije, no estaba mirando. Calvo. –le escribí sacándole la lengua viendo que se le estaba formando un tik en su ceja.

-¡Yo no soy calvo! ¡El profesor Melocotón es el único calvo! –vi que había dibujado al profesor de Historia, lo cual me tapé mi boca para no reírme, ya que era igualito al sensei.

Al momento de escribirle algo, vi como el sensei se acercó a Sasuke-kun quitándole el cuaderno dejando a todos sorprendidos, ya que el profesor le llamo la atención diciéndole que no podía poner apodos raros a las personas adultas. Varios se rieron por el dibujo gracioso de Sasuke-kun, no podía creer que dibujara tan mal, pero era igualito al profesor… Ahí me di cuenta que a veces Sasuke-kun puede ser algo divertido, aunque tenga una expresión muy seria.

-Tonta. –escuche su voz gruesa cuando había acabado la clase él estaba al frente mío mientras que estaba sentada en mi sitio. –Por tu culpa me regañaron. Qué vergüenza. –me dijo poniendo sus manos dentro de su pantalón.

-¿Mi culpa? –le dije sorprendida cerrando mis ojos sonrojada. -¿No fue porque escribiste "Melocotón es el único calvo"?

-¡Pero él es calvo! –me grito molesto.

-¡Sasuke-kun el sensei sigue aquí! –le grite mirando al profesor que estaba a punto de retirarse.

-Da igual… -me dijo mirándome fijamente haciendo que me sonroje. -¿De algún modo tu cara luce diferente?

-Ah… sí –le dije poniéndome roja llevando mi mano a mi mejilla. –Me puse un poco de maquillaje… -volteé mi mirada y susurré. –Sólo por ti…

-Las chicas que usan maquillaje… tienen una razón… -escuche la voz gruesa de Naruto-kun que se acercó a nosotros sonrojado. –Es amor, ¿Verdad, Sakura-chan? –me sonrío con sus mejillas rojas. –Di en el punto.

Lo mire sonrojada llevando mis manos a mis mejillas para calmar lo colorada que estaba. No lo podía negar quería que Sasuke-kun me viera más femenina.

-"Aunque sólo eres tú, Haruno", eres una descarada, ¿no? –me dijo sonriendo divertido.

-¿Por qué remarcaste la frase "Aunque sólo eres tú, Haruno"? –le dije poniendo un puchero en mis labios y haciendo que él soltara una carcajada.

Escuché un suspiro y vi a Naruto-kun que tenía una cara seria al mirarnos. –Sasuke, vamos a comprar algo.

-Vamos. –le dijo dándose la vuelta seguido de su amigo.

Así que no tienes comentarios del maquillaje… Solté un suspiro y cerré los ojos me puse triste por su comportamiento. En eso sentí que acariciaron mis labios suavemente y abrí mis ojos encontrándome el rostro de Sasuke-kun muy cerca al mío haciendo que me ponga roja acariciando mis labios y mirándolo.

-Yo…

-No te ves bien con esos pintalabios. –me dijo sonriendo metiendo su mano a su bolsillo del pantalón. –Te ves mejor al natural.

Vi cómo se alejaba y desapareció por la puerta del salón de clases dejándome totalmente colorada. Acaricie mis labios porque podía sentir el tacto de su dedo cuando los acaricio. Eres muy cruel Sasuke-kun… Aun sentía mis mejillas muy rojas que mire a otro lado encontrándome que Ino-chan me miro sorprendida. Baje mi mirada apenada por lo que había sucedido.

No sé porque había hecho eso… sólo quise hacerlo…. No podía negar que ella se veía muy hermosa usando maquillaje, pero no quería que otros vieran esa belleza. Cuando Naruto se acercó y la vio, se notaba muy emocionado, lo cual me molesto mucho diciéndole eso que en verdad no era cierto. Solté un suspiro viendo de reojo a mi amigo que me tenía abrazo del hombro.

-Sasuke. ¿Quieres un pan con croqueta o quieres un pan yakisoba? –escuche la voz de mi mejor amigo que estaba sonriendo emocionado.

-Si tengo que escoger… entonces el Yakisoba. –le dije mirándolo serio, lo cual él me dijo que también quería ese pan.

-Uchiha. –escuche la voz de alguien que me llamaba así que volteamos a ver a dos chicos que nos miraban sorprendidos. –Ha pasado tiempo.

Me quede mirándolo sorprendido ya que no los veía hace tiempo. -¿Tus amigos? –me pregunto Naruto mirándome sorprendido.

-Mis ex compañeros de la academia. –le dije mirándolo serio.

-¿De las clases que llevabas en la escuela media? –me preguntó sonriendo mirando a esos chicos.

-Pensaba que este año ibas a agarrar clases avanzadas. –me dijo un chico empezando a reírse. –No puedo creer que siendo un genio ya te mezclas con los de las clases normales, ¿no Uchiha? No pareces fuera de lugar para nada. –lo mire serio, tampoco era para decir esas cosas. –Bueno tus calificaciones cuando estabas en la academia no eran tan buenas. ¡Realmente eres más adecuado para las clases normales!

-Cuando iniciaste la academia siempre estuve pensando ¿Por qué esta aquí, si no le gusta estudiar? –escuche al otro chico que se estaba riendo haciendo que mis manos se formaran un puño, ellos no entendían por lo que estaba pasando.

-Bueno, la razón por la que entraste a la academia seguro es porque tu hermano Itachi Uchiha fue el número uno y los profesores pensaron que serías igual que él. –me dijo empezando a reírse con su amigo.

-¡Cállense! –escuche la voz de mi mejor amigo que tenía agarrado de la camisa a ese chico. -¡Eso está fuera de lugar!

-Oye, cálmate, era una broma… -escuche al chico que tenía sujetado mi amigo.

-Entonces no tienes sentido del humor. ¿Entiendes? –le dijo haciendo más presión a su agarre.

-Naruto. –le dije agarrando su brazo antes que haga algo que se arrepentiría. –Cálmate. ¿Por qué eres tú el que se enoja?

-Cuando alguien dice algo así de mi mejor amigo... –me dijo soltando su agarre y mirándome molesto. -¡Por supuesto que me enoja!

-Huyeron como cobardes. –me dijo mirando por donde se había ido esos chicos. -¡Esa clase de chicos no tienen corazón!

Lo vi como estaba haciendo muecas extrañas, golpeé su cabeza con mi mano y sonriendo. A veces Naruto no le importaba ganarse un castigo si no defendía a sus amigos. Es un idiota al querer defenderme sabiendo que no me importa lo que digan los demás.

Las clases habían terminado y no volví a ver a Sasuke-kun cuando termino la ultima hora de clases, solté un suspiro, llegando a los casilleros de los zapatos con Hinata-chan.

Vi que había un chico sentado apoyado en los casilleros. -¿Naruto-kun, que pasa?

Él se acercó a mi mirando seriamente a mi amiga de cabello negro. -¿Están libres este Sábado? –nos preguntó dejándonos sorprendidas a las dos.

Un día tranquilo de relajación antes de ir a encontrarme con mi hermano para practicar ese deporte, ya que él estaría libre para la noche. Estaba tan relajado en mi cama durmiendo tranquilamente, en eso escuche que mi celular estaba sonando, lo cual me eche de costado contestando la llamada.

-¿Quién llama? –pregunte con mis ojos cerrados.

-¡Sasuke! –escuche que me gritaron alejando el celular de mi oreja, esa voz se me hacía conocida. -¿Dónde estás?

-Naruto… como jodes. –le dije cubriendo mis ojos con mi brazo echándome boca arriba. –Estoy en casa… idiota.

-¡Genial! –me grito. –Iremos hoy a tu casa a estudiar. ¡Estamos cerca! ¡Nos vemos! –escuche que colgó y lo deje encima de mi cama.

Me eche boca abajo abrazando mi almohada y con mi otra mano desordenando mi cabello. Este chico… siempre jodiendo desde temprano…. Abrí mis ojos asustado, espera un momento acaso dijo que venían a estudiar a mi casa… ¿fue un sueño? En eso escuche el timbre de mi casa sonando. Lo voy a matar... me levanté para recibirlos abriendo la puerta de mi casa y matando con la mirada a ese rubio que noto mis instintos ya que se encendió atrás de Yamanaka. Al llegar a mi habitación ellos se sentaron alrededor de la mesa pequeña que tenía en mi habitación, mientras que me tiraba en mi cama intentando dormir, lo bueno es que me había puesto una camisa y un pantalón para andar en casa sería una vergüenza recibirlos en ropa interior.

-La habitación de Sasuke-kun es muy espaciosa, ¿verdad? –la escuche a esa mota rosa que estaba sonriendo emocionada a sus amigas sentándose en el piso poniendo cuadernos en la mesa.

-Hasta tuviste tiempo que ocultar tus cosas sospechosas. –escuche a mi mejor amigo mirando a todos lados. –Incluso en poco tiempo. –lo mire seriamente, claro como si fuera el pervertido de Naruto.

-Sasuke-kun. –escuche que me llamo esa chica de ojos verde. -Si estudiamos juntos será divertido! –me dijo enseñándome sus cuadernos, lo cual me volteé en mi cama dándole la espalda. -¡Mira! ¡compramos bocadillos! –la ignore cerrando mis ojos. -¡Chocolates también!

-¡Uchiha-kun! –escuche la voz de esa chica rubia llamarme, pero no le hice caso. –Ya que está medio dormido no puede ayudarnos, Sakura-chan.

-Ya veo. –escuche su voz, parecía triste.

-Así que vamos a empezar sin el por el momento. –dijo Naruto parecía estar divirtiéndose.

No paraban de hablar sobre quien era mejor en cada materia, lo cual me estaba fastidiando, eran muy ruidosos… así no podría dormir, estaba muy cansado ya que me quede hasta tarde practicando con Deidara y Aniki. Me puse boca abajo y giré mi cuerpo poniéndome de costado viendo algo que me puso realmente incómodo. Mi mejor amigo estaba demasiado cerca de Haruno, demasiado cerca y parece que se estaban divirtiendo ya que ella sonreía.

-¿Cómo haces eso? –le preguntó Naruto a ella acercándose demasiado, no me gustaba…. No me gustaba para nada esa cercanía.

Quiero alejarlos… no quiero que estén cerca, odio lo que siento, pero los quiero separados que no se toquen, que ella no le sonría. Solo hazlo conmigo, solo sonríe para mi Haruno, no lo hagas con otro chico. Estire mi mano acercándome a esos dos y separándolos para alcanzar un bocadillo, sentí que me miraron sorprendidos, lo cual baje mi mirada sentándome en mi cama metiéndome el bocadillo a mi boca.

-Esto sabe a consomé. –le dije mirando a mi amigo molesto y el me miro sorprendido.

-¡No puedes comer si no estudias, Sasuke-kun! –me dijo Haruno sonrojada y con un lindo puchero que me quede mirándola.

-¡Cierto! ¡Cierto! –escuche la voz de mi amigo.

-Entendido. –le dije sonriéndole a esa chica de ojos verdes. –Muévete, idiota. Estás demasiado cerca…–empuje a Naruto sentándome al costado de ella para que ellos dos no estén tan cerca haciendo que mi amigo se pegara a la chica de ojos perla y viendo como él se sonrojaba.

Me quede mirándola con curiosidad cogiendo su cuaderno. -¿Sasuke-kun?

-¿Entonces? ¿cuál es tu punto fuerte? –le pregunté apoyando mi codo en la mesa y apoyando mi cabeza en mi mano.

-¡Química! –me dijo sonriendo con los ojos cerrados sonrojada. Ella es hermosa…

-Hmmm. –la mire, esta vez no estaba usando maquillaje, pero tenía un hermoso collar en su cuello del color de sus ojos y su cabello rosa era largo y brillante. -¡Eso es sorprendente!

-¡Tal como has dicho! –me dijo emocionada con ese rubor en sus mejillas.

-Entonces… ¡Enséñame Química! –le dije sonriendo divertido viendo cómo se ponía roja, era muy graciosa verla así de nerviosa. –Rápido, rápido. –me eche encima de la mesa sin dejar de mirarla.

-Espera… -me dijo haciendo ese tierno puchero que daban ganas de apretar su mejilla.

-¡Uchiha-kun! –escuche que me llamaron, volteé mi mirada y vi a esa chica rubia que estaba sonrojada. -¿Puedes traer vasos para todos? –me preguntó sacando una botella de jugo de aloe vera.

Solté un suspiro, gracias Yamanaka por malograrme los minutos más interesantes de mi vida. –Ah, bueno… -le dije poniéndome de pie. –Entonces iré a buscarlos.

Salí de mi habitación no tan contento, estaba en la mejor parte de ver a Haruno tan nerviosa ya que seguro no era buena enseñando. Cuando llegué a la cocina vi que no había lavado las cosas que usamos mi familia. Abrí el grifo para lavar los vasos rápidos ya que quería estar con esa chica… no sé qué me estaba pasando….

-¿Estás bien? ¿Necesitas ayuda? –me preguntaron y gire para ver quién era y ahí estaba esa rubia.

-Ah, lo siento. –le dije mirándola de reojo. –Hace tiempo que no tenía a muchas personas en casa, así que estoy lavando algunos vasos.

-Entonces te ayudaré a secarlos. –me dijo poniéndose a mi costado.

-Ah, está bien. –le dije soltando un suspiro.

Me apure en lavar rápido los vasos para subir a mi habitación ya que seguro el idiota de Naruto se estará acercando a Haruno y eso me ponía incomodo, no me gustaba pensar que un chico se acercara a ella. No sé qué me pasaba, pero me sentía irritado. Algunos recuerdos de ella venían como imágenes, verla paseando por los pasillos de la escuela toda sonrojada o cuando cruzábamos miradas hacía que mi corazón latiera.

-… oye, Uchiha-kun… -escuche la voz de la rubia sacándome de mis pensamientos. -¿Te gusta Sakura-chan? –me preguntó dejándome sorprendido con el vaso debajo del agua… ¿Qué?

Respire y agarre la manija del grifo de agua cerrándolo. -¿Qué? No te escuché por el ruido de la llave. –le dije mirando el vaso para que no vea que estaba sonrojada. Era un mentiroso… se había quedado callada y sentí que me estaba mirando. -¿Yamanaka? –la llame mirándola.

-Ah, lo siento… -me dijo mirando a otro lado. –No es nada. –vi que agarro dos vasos y se giró para irse. –Entonces llevaré estos. –giré mi mirada y vi que había tirado con su pie la bolsa que había comprado Aniki anoche. –Lo siento, derribé la bolsa.

-Torpe. –le dije viendo como ponía los vasos encima de la mesa que tenía en la cocina y viendo todas las patatas tiradas por todos lados.

-Las recogeré rápidamente. –me dijo agachándose y recogiendo las patatas que estaban tiradas.

-No te lastimaste el píe, ¿cierto? –la mire caminando por toda la cocina recogiendo.

-Sí, estoy bien. –me dijo mientras que la ayudaba a recoger lo que había tirado, hasta que vi que se quedó dentro de la sala mirando y giro su vista mirándome sonrojada.

La mire sorprendido y me acerque a ella…

Los minutos habían pasado y ellos no habían regresado. Me tenían preocupada ya que solo tendrían que haber traído los vasos…

-Ese par están un poco demorados. –les dije a mis dos compañeros poniéndome de píe. –Iré a verlos.

Salí de la habitación y bajé las escaleras con rapidez, estaba asustada tenía una sensación fea en mi pecho cuando me di cuenta que se habían demorado mucho. Entre a la cocina, pero no había nadie.

-Sasuke-kun… -le llame mirando a todos lados. -¿Ino-chan?

Escuché un pequeño ruido en la sala que estaba oscura y me acerqué viendo como en está salía Sasuke-kun mirándome sorprendido.

-¡Ah, allí estás! –le dije mirándolo sonrojada. -¿qué paso? Se están demorando. –el no dejaba de mirarme, lo cual me hizo sentir realmente rara. -¿y… en do… dónde está Ino-chan? –le pregunté juntando mis manos a mi pecho.

En eso vi una cabellera rubia saliendo de la misma sala que salió Sasuke-kun… escondiéndose atrás de él. Vi que él bajo su mirada y camino hasta la mesa de la cocina cogiendo tres vasos.

-De verdad no hice nada. –me dijo saliendo de la cocina sin mirarme.

Volteé a ver a mi amiga que tenía las mejillas muy rojas, me acerqué a ella, pero dio dos pasos atrás.

-¿Pasó… -le dije mirándola asustada. -…algo con Sasuke-kun?

Ella me miro molesta y aun con las mejillas rojas agarrando dos vasos y saliendo por la puerta. –No pasó nada. –la escuche sin dejar de mirar la puerta de la cocina sentándome en el piso.

Aunque ella dijo eso… no parece que no haya pasado nada…