Habían pasado dos días desde salimos de vacaciones de verano, habíamos quedado con mis amigos en vernos para el festival que se realizaría pasado mañana… ya quería que llegue ese día y ver a Sasuke-kun, me moría de ganas de verlo…. El calor del verano se sentía muy fuerte, que al estar en casa el calor empeoraba, ya me había dado tres veces un baño por el calor y tenía un hermoso vestido de color blanco puesto y un gorro blanco dejando mi cabello suelto. Había salido a comprarme algo fresco en la tienda, no soportaba estar en casa con este calor y aunque sea sentir el aire. Mientras caminaba por las calles, me moría de ganas de encontrarme con Sasuke-kun por aquí. Caminar juntos por las calles tomados de la mano y ver esa sonría divertida. Me haría muy feliz, en eso sentí que choque con alguien, lo cual me sonroje ya que estaba en las nubes pensando en el chico que me gustaba.
-Lo siento… -le dije a la persona con quien me había chocado y vi esos ojos negros. –Niisan…
-¡Ah! –me señalo mirándome sorprendido. –¡La chica que abrió su corazón a Sasuke!
Me quede mirándolo poniéndome roja al ver cómo me miraba como si me examinara y sonriendo divertido con una mano en su barbilla.
-¡En el blanco! –escuche un grito atrás de mí, que volteé la mirada y me encontré con ese cabello rubio que me sonreía divertido. –Has mejorado mucho en este mes, Sasuke
Solté un suspiro y me sequé mi sudor con una toalla que tenía en mi cuello. –No lo suficiente… -le dije levantando el arco con la flecha mirando la tabla. –Tiene que dar todos al centro y voy tirando catorce veces al centro y veinte veces fuera del centro. –lance la flecha y viendo que dio en el centro.
-Aun así, me sorprendí que te hayas acostumbrado al peso del arco de tu hermano. –me dijo saltando del Dojo y caminando al tablero. –Iré a recogerlos.
-Sasuke-kun… -escuche una voz que se me hacía conocido así que gire y vi esos ojos verdes que me miraban sorprendida y tenía sus manos abrazando una bolsa.
Apreté el mango del arco con fuerza y miré a la persona que estaba a su costado, que me sonreía divertido. -¿Qué? –le dije mirando a mi hermano.
-La encontré de casualidad a esta hermosa chica que me dijo niisan. –me dijo sonriendo y caminando hacia mí. –Traje el almuerzo y cuando le comenté que estaba contigo, quiso venir a verte y compro algunas bebidas.
-Haruno… -le llame haciendo que ella se acercara a mí y me di cuenta que estaba con un vestido muy hermoso que le quedaba perfecto para su cuerpo y un sombrero de verano.
Sentí mis mejillas coloradas al verla acercarse a mí moviendo su cabello rosa largo. -¿Te gusta? –escuche la voz de mi hermano cerca de mi oreja alejándome de él mirándolo asustado. –Esa chica me gusta mucho para ti.
-Idiota. –susurré mirando cómo se iba al rincón del Dojo dejando las bolsas.
-Sasuke-kun… -me dijo esa mota rosa y la miré poniéndome más rojo ya que tenía su cara muy cerca a la mía que di un paso atrás. –No sabía que te gustaba la Arquería. –me hizo un puchero cuando sus mejillas estaban sonrojadas.
-Tonta… -le dije apretando su mejilla con mi mano. –Sólo lo hago por una persona.
-Duele Sasuke-kun… -me dijo agarrando mi mano para que la soltara mientras que yo soltaba el arco y apretando su mejilla con mi otra mano sonriendo divertido. –Sasuke-kun… -me miro formando sus labios como si fuera un pez… se veía linda…
-Sigo diciendo que me gusta… -escuche a mi hermano que me soplo la oreja haciendo que la soltara y me alejara asustado mientras que él se reía divertido. –Sakura-san, ¿Por qué no me ayudas?
-Sí, niisan. –le dijo sonriendo sonrojada y caminando a él.
-¡Oye! ¡Esa no es la chica que vi ese día! –me dijo Deidara sonrojado y acercándose a ella. -¡Quiero su correo!
Agarre mi arco cogiendo tres flechas y lanzando las tres seguidas una cada una dándolas al centro. –No puedes… -le dije sosteniéndolo de la camisa de su cuello y él me miro sorprendido. –Te falto traerme esas tres. –le señale sonriendo divertido.
-Pero… si acabo de recogerlas. –me dijo mirando sorprendido el tablero.
-Sin quejas Deidara, aquí eres el recogedor de flechas. –le dije sonriendo con una mirada de diablillo. -¡Anda y sé un buen recogedor!
Él me miro asustado y bajo su mirada. –Tenía que ser hermano pequeño de Itachi… -se quejó saltando el Dojo de nuevo.
-¡Sin quejas! –le dije riéndome por lo idiota que puede llegar a ser.
Sentí que agarraron de mi polo blanco que tenía ese día y volteé mi mirada encontrándome con ella que sonreía dándome una botella de agua. -¿Te gusta? –me preguntó mientras que agarraba la botella y abría la tapa. ¿La Arquería?
Tomé un poco el agua de la botella y miré el tablero. –No me molesta. –le dije sonriendo. –Es algo nuevo, pero se podría decir que es entretenido… ya que me he dado cuenta que tengo muy buena vista.
-Entiendo… Cuándo vi la postura de Sasori-sempai, me empezó a gustar. –me dijo sonriendo con un pequeño sonrojo en sus mejillas haciendo que apretara la botella de agua que tenía sostenida y la miraba serio. –Pero aun no me uno al club… creo que en ese instante Sasuke-kun me tenía preocupada… y deje de pensar en el club. –me miro sonriendo con los ojos cerrados.
-¿La postura de Sasori? –escuche la voz de mi hermano que estaba al costado de ella. –Ese no es su estilo… -le dijo mirándolo serio haciendo que ella lo mirara sorprendida. –Ese estilo es el mío… -agarro el arco que tenía en mi mano y una flecha para poder lanzarla mostrándonos su estilo de arquería. –Este estilo es cuál te gusto… –lanzo la flecha dando al centro del tablero dejando a un rubio asustado ya que estaba retirando las flechas. –Es mío… él copio mi estilo.
Ella lo miro sorprendida llevando sus manos a sus labios. –Lo hace hermosamente niisan. –le dijo sonriendo haciendo que mi hermano se sonrojara y desordenara su cabello dándome su arco guiñándome el ojo.
-Y eso que no has visto el estilo de Arquería de Sasuke. –le dijo mi hermano poniendo su mano en mi cabeza desordenando mi cabello. –Su estilo es más hermoso que el mío…
-¿En serio? –le dijo ella sonriendo sonrojada y mirándome con sus ojos que brillaban. –Quiero verlo Sasuke-kun…
-No. –le dije alejándome de ellos y yendo a sentarme donde estaba mi mochila.
-Pero Sasuke-kun… -la escuche acercándose a mí arrodillándose al frente mío. -¿Por qué no?
-No. –le dije mirándola serio. –Estoy cansado. Debería descansar un poco mañana tengo que enfrentarme a Sasori.
Solté un suspiro y vi cómo me miraba haciendo un su típico puchero. Volteé mi mirada viendo como el amigo de mi hermano se acercaba a él quejándose de lo que había hecho, mientras que Aniki se reía divertido mirándome de reojo. Después de que Haruno se cansó de pedirme que le enseñara el estilo que había aprendido, conversaba muy feliz con mi hermano y su amigo. Ella se reía emocionada por las cosas que escuchaba y me miraba sonrojada.
-Me gustaría mucho ver las fotos de Sasuke-kun de niño. –le dijo a mi hermano sonriendo, lo cual bote un poco de mi agua mirándolos molesto.
-Era adorable cuando venía corriendo gritando niisan, niisan mira lo que atrape. –le dijo mi hermano sonriendo divertido haciendo que esa mota rosa se sonrojara.
-Sasuke de niño, era tranquilo, aunque cuando estaba con su hermano, nunca quería dejarlo solo. –escuche a ese rubio que se estaba riendo mientras comía la comida que Aniki había traído.
Solté un suspiro poniéndome de pie, agarrando el arco y cogiendo una flecha. Separe mis pies, me puse derecho y eleve el arco con la flecha pegándolo cerca de mi cara al estirar la flecha, mire detenidamente el tablero, respire un poco y solté la cola de la flecha dejando mi mano derecha estirada hacía atrás.
-¡En el blanco! –escuche el grito de mi hermano mirándolo de reojo y viendo a esa chica que estaba completamente roja.
-Sasuke-kun… tu cabello se movió cuando lanzaste la flecha fue hermoso. –me dijo llevando sus manos a sus mejillas rojas.
-No era más hermoso el de Sasori. –le dije mirando a otro lado cogiendo otra flecha. –Te gustaba más el estilo de él, ¿no?
Sentí que se quedaron callados, lo cual volteé mi mirada viendo como ella bajo la mirada sonrojada. –Ya te dijo que le gusto, pero ese era el estilo de mi Arquería. –escuche a mi hermano mirando serio.
-Él de Sasuke-kun me gusta más. –la escuche mirándome sonrojada. –Me gusta más Sasuke-kun.
-¿Es una confesión? –preguntó Deidara mirando sorprendido a mi compañera de clase mientras que ella se ponía colorada.
-¡No! No lo es… -nos dijo completamente roja. –Me re… refería que me gusta más el estilo de Sasuke-kun.
-Ya veo. –le dijo mi hermano acariciando su cabello. –Tranquila, entendemos. ¿No, Sasuke? –me miro sonriendo divertido ya que me puse rojo por lo que dijo esa mota rosa.
Miré a otro lado para que no noten lo avergonzado que estaba, pero sentí como mi corazón latía muy rápido que dolía. Será que… ¿Me estoy enamorando de ella? Solté un suspiro y lleve mi mano a mi cabello desordenándolo y no haciendo caso a lo que decían. Me concentré solo en mejorar con este deporte y demostrarle a Sasori que es mejor usar tu propio estilo y no copiar estilos que te estén malogrando tu futuro. Quería que habrá los ojos y deje de hacer sentir mal a mi hermano. Las horas habían pasado que no me había dado cuenta de que ya estaba atardeciendo, solo mi mirada estaba en ese tablero viendo las flechas que había lanzado y la mayoría había dado al centro…. Caí sentado en el piso del Dojo mirando mi mano izquierda que sostenía el arco y parecía que me querían salir ampollas. Esto ya no era por mi hermano, esto era por mí, Sasori me ponía los nervios y más por el hecho de como mira a Haruno.
-Mañana, es el día deberías fijarte bien en tus manos. –escuche la voz gruesa de mi hermano que se puso de cunclillas a mi costado y cogió mi mano viendo las casi ampollas. –Te voy a echar alcohol y te la vendare.
Asentí a lo que me dijo y volteé mi mirada viendo que Deidara se había quedado dormido, pero ella ya no estaba. –Y… ¿Dónde está esa chica?
-Ah… Sakura. –me dijo mi hermano vendándome la mano. –Se fue rápido, la llamaron por su celular, parecía que su mamá estaba muy preocupada por ella ya que no llegaba a su casa.
-Esa tonta… -solté un suspiro mirando mi mano ya vendada. –Sólo piensa en ella misma, en vez de los demás.
-Parece que ella estaba muy preocupada por ti. –me dijo poniéndose de pie y metiendo sus manos a sus bolsillos de su pantalón. –Me pregunto… desde cuando estabas practicando. –lo mire sorprendido y el me miraba de reojo. –Le dije desde hace un mes, que venías después de la escuela al Dojo de mi Universidad… le expliqué el motivo de porque te metiste a aprender este deporte. –me puse de pie mirando el tablero sintiendo como el sol naranja me caía a la cara y a la de mi hermano. –Ella solo dijo que quería ir a verte.
-Esto es entre nosotros, terceros no se deberían meter. –le dije mirándolo enojado. –Pero se lo dijiste, ¿no?
Él me miro y sonrío divertido. –Si le dije a qué hora sería y donde. –lo miré y solté un suspiro. –Sería genial que una chica tan hermosa como ella te apoye, ¿no?
Agarre el arco de mi hermano con algunas flechas que estaban tirados en el piso. –No me importa. –le dije dejando el arco parado al costado del rubio.
-¿Te gusta? –me pregunto mirándome, mientras que bajaba del Dojo y lo ignoraba. -¿Te gusta Sakura? –volvió a preguntar haciendo que me quede parado y no ir al tablero a recoger las otras flechas que estaban clavadas.
-No lo sé… -le dije volteando mi mirada y viendo su rostro sorprendido. –Antes me gustaba cuando tenía trece años, pero ahora en este momento… no lo sé.
-¿Trece años? ¿A qué te refieres? –me pregunto mi hermano cruzándose de brazos. -¿Ya se conocían?
-La conocí cuando estaba en la escuela media. –le dije mirándolo serio y metiendo mis manos a mis bolsillos del pantalón. –Antes que me mudara con mamá… ella me gustaba mucho… pero ahora no lo sé.
Vi que tenía una cara de sorprendido, me volteé y me acerqué al tablero sacando las flechas. En realidad, no lo sabía… sé lo que sentía por ella en ese tiempo, pero ahora no lo sé. Siento celos cuando esta con Naruto o cuando esta con Sasori. Me gustaría agarrarla y alejarla de todos. Pero eso también sentía por Karin la veía como una hermana pequeña, quizás con Haruno era lo mismo. No lo sabía… ¿Necesito saberlo? Y si me gusta esa chica… ¿Qué debería hacer? Además… a mi mejor amigo le gusta ella, pero ahora él está muy distante, aun así, no puedo… o no debería importar nadie más si no pensar en mí mismo y enamorarme de ella… No sé qué hacer…
La mañana había llegado dejando ver el bello sol que había…. Me levanté emocionada ya que hoy sería la competencia de Sasuke-kun…. Ayer que me habían llamado la atención por haberme desapareció, pero le llegue a explicar a mis padres que estaba ayudando a un compañero para una competencia que tenía hoy. Ellos se sorprendieron ya que no sabían que estaba haciendo amigos y a la vez se alegraban, pero me dijeron que vaya con cuidado por el temor que me puede pasar algo cuando estoy sola. Me levanté de mi cama y corrí desesperada al cuarto de baño que tenía en mi habitación para darme un baño. Por lo que me había dicho Niisan es que Sasuke-kun la competencia empezaba a las once de la mañana, que solo estarían sempai, niisan, Deidara-san y Sasuke-kun. Estaba muy emocionada ya que cuando vi la postura de Sasuke-kun me gustó mucho, ya que su estilo era muy elegante y el de sempai era igual, pero no sabía que Sasori-sempai había copiado el estilo de Niisan. Debe haber un motivo algo que lo haya sido, no creo que lo haya hecho por envidia o por otra cosa. No sabía nada de ellos, pero es mejor dejar que se entiendan entre ellos mismos.
Cuando llegué a la estación del tren, comencé a correr rápido ya que se me había hecho tarde, eran las once y media de la mañana, me había demorado ya que había perdido el tren y tenía que esperar el otro. Me costaba correr ya que me había puesto un vestido rosa y correr con tacones era difícil. Me cansaba muy rápido… pero aun así no me iba a rendir quería que Sasuke-kun ganará…. Cuando llegué a la escuela corrí al Dojo del club de Arquería, podía ver en esas rejas que estaban Sasuke-kun y sempai en posición para disparar. Me quede quieta viendo como los dos dispararon, pero me quede sorprendida ya que sempai tenía otra postura diferente al que vi ese día, su disparo era muy agresivo…. El sempai tenía una mirada sería disparando, mientras que Sasuke-kun lo hacía tranquilamente. Corrí al Dojo, que cuando llegue entre y mire como esos dos se miraban seriamente…
-Fallaste una… -escuche la voz gruesa de sempai mirando serio a Sasuke-kun. –Dijimos todos los disparos tienen que dar en el blanco y fallaste una… en tu tiro cuarenta y cinco fallaste Sasuke.
-¿Qué? –dije mirándolos sorprendida llevando mis manos a mi boca. –Niisan… -mire al hermano de Sasuke-kun que me miro de reojo.
-Tenían que dar todos en el blanco, pero Sasuke fallo. –me dijo mirándome serio. –Lo cual… Sasori gano ya que sus cincuenta tiros fue al centro… pero, usaste tu estilo de Arquería. –miro a sempai cruzándose de brazos.
-Sasuke dijo que nos pusiéramos serios. –dijo sempai sonriendo divertido. –Lo cual perdió… porque él no sabía que con mi estilo iba a ganar, si usaba el estilo de Itachi-sempai, no lo iba a lograr ya que empeoraría mi lesión. –nos dijo mirando su brazo izquierdo que estaba vendado. –Entonces Sasuke sabes lo que pasaría cuando perdieras.
-Lo sé. –escuche la voz gruesa de Sasuke-kun que miraba seriamente a Sasori-sempai. –Me tengo que unir a este club de Arquería.
-Exacto. –le dijo sempai sonriendo dejándome sorprendida y mirando a Sasuke-kun. –Me gusta tu estilo de Arquería se ve más elegante que el de Itachi-sempai, pero te falta mucho para mejorar. –le dijo acercándose a niisan y a mí. –Si te quedas aquí te puedo enseñar… pero eso sí, al ver cómo te esforzabas solo por tu hermano, lo dejaré… dejaré de usar el estilo de mi sempai y mejorare mi propio estilo. –agarro una mochila que estaba a mi costado y se agacho a mi altura. –Tú y yo necesitamos hablar. –susurró en mi oreja poniéndome roja.
Sentí que alguien me cogió del brazo y me pego a su pecho. Volteé mi mirada y me encontré con esos ojos negros, pero no era Sasuke-kun, si no era niisan. –La estás poniendo incomoda, Sasori –le dijo mirándolo enojado. –Por favor, no seas muy impulsivo.
Escuche que sempai empezó a reírse mirándome a los ojos. –Sempai… solo voy a hablar con ella.
-Sera otro día, tengo que llevarla a su casa. –me dijo Sasuke-kun que me cogió del brazo y me puso atrás suyo. –Ahora tenemos que hacer otras cosas, Sasori.
-Eres muy confianzudo Sasuke. –le dijo sempai sonriendo divertido. –A partir del segundo semestre debes llamarme con respeto, seré tu sempai así que se más respetuoso, ko-u-hai. –deletreó la última palabra con sarcasmo y se fue dejándonos a los tres solos.
Sentí que Sasuke-kun me había soltado mi brazo y llevo sus manos a su cabello desordenándolo. -¡Rayos! ¡Si hubiera maniobrado más el arco con la flecha habría caído al centro! –nos dijo mirando a otro lado cogiendo el arco que lo había dejado en el piso.
-Bueno… lo intentaste. –le dijo niisan acercándose a él y desordenando los cabellos negros de Sasuke-kun. –sólo te queda cumplir con el trato que te dio Sasori. Además… te va a gustar.
-No sé, si es gustar, pero cuando estuve practicando contigo, me pareció interesante. –le dijo sonriendo divertido. –Probar otro tipo de deporte, algo ¿nuevo?
-Sasuke-kun… -le dije acercándome a él y sonriendo. –Yo apoyare tus decisiones.
-Gracias. –me dijo acariciando mi cabeza y sonriendo haciendo que me sonroje.
-Realmente, parecen pareja. –nos dijo niisan sonriendo divertido.
-No es mi novia. –le dijo Sasuke-kun alejándose de mí y guardando el arco en una mochila especial de Arquería. –Aniki… ¿Puedo seguir usando tu arco? Me acostumbre al peso.
-Úsalo, no volveré a poder usarlo de nuevo. –le dijo niisan sonriendo cruzándose de brazos. –Ahora es tuyo, cuídalo.
-Gracias. –le dijo Sasuke-kun.
Desde ese día no volví a ver a Sasuke-kun, la última vez que tuve contacto con él fue cuando me dejaron en la puerta de mi casa y sólo él dijo nos vemos en el festival. Lo cual llego este día y está noche, habrá fuegos artificiales…. Habíamos acordado encontrarnos en el centro comercial a las cuatro de la tarde. Camine tranquilamente y pude ver a mi amiga de ojos perla que estaba saludándome apoyada en una pared, tenía un hermoso vestido color azulino, habíamos acordado ir vestidas lo más cómodas posibles para poder caminar tranquilas por el festival. Me había puesto algo cómodo un vestido color perla.
-¡Ah! Por aquí Sakura-chan. –me dijo Hinata-chan acercándome a ella.
-Oh, ¿Sólo has llegado tú, Hinata-chan? –le pregunté sonriendo cuando llegué a ella.
-Sí. –me respondió sonriendo.
Esta es la primera actividad en lo que puedo ver a mis amigos desde que iniciaron las vacaciones de verano.
-¡Sakura-chan! ¡Hinata-chan! –escuchamos la voz de nuestra amiga de cabello rubio.
-Oh, ya llegó Ino. –me dijo mi amiga de cabello negro mirando atrás de mí, a lo cual volteé.
-Llegaron temprano. –nos dijo sonriendo sonrojada y usando una hermosa Yukata morada con flores de lirios.
-¿Ino-chan, estás usando Yukata? –le pregunte mirándola sonrojada ya que se veía muy bonita. -¿No habíamos quedado ese día en no usar Yukata cuando nos encontramos?
-Yo no dije que no iba a usar la mía… -me dijo llevando una mano a su mejilla sonriendo.
Mmmm… ¿En serio?
Un día después de haber salido de vacaciones de verano, habíamos acordado las tres en ir a comer un helado.
-¿Por qué no usamos Yukata la noche de fuegos artificiales? –les pregunté sonriendo con los ojos cerrados.
-Es muy problemático moverse con eso. –me dijo Hinata-chan moviendo su mano para darse aire por el calor.
-Es verdad, tienes razón. –le dije sonriendo.
Bueno tenía razón ella ese día estaba muy callada… y es verdad, no lo dijo… pero….
-Ser la única que usa Yukata es malicioso. –le dije haciendo un puchero mientras que me sonrojada y mi amiga de cabello negro asentía dándome la razón.
-Sakura-chan, tuviste la oportunidad de estar con Uchiha-kun y seguirlo… -me dijo Ino-chan mirándome con sus mejillas rojas. –Es por eso que… ¡Voy a dar lo mejor de mí!
Ella tenía razón, siempre he estado atrás de Sasuke-kun, hasta viendo como él se entrenaba para ganarle a sempai…. Pero no quería perder contra Ino-chan…
-Las encontré, ¡Las encontré! –escuchamos el grito de Naruto-kun que se acercaba hacia nosotros mientras que Sasuke-kun lo seguía detrás. -¿Así que ya estamos todos?
Se acercaron a nosotras y se quedaron sorprendidos. -Ah. Yamanaka está usando Yukata. –le dijo Sasuke-kun mirándola sorprendido con sus manos en su bolsillo del pantalón.
-Sí, ¿Es raro? –le pregunto mi amiga de cabello rubio sonrojándose.
-No, se ve bien. –le dijo Sasuke-kun sonriendo.
-¿En serio? –le dijo Ino-chan sonriendo sonrojada. –Uchiha-kun se ve muy bien con esa camisa azul, te queda bien.
-Ah, gracias. –le dijo Sasuke-kun.
Me quede mirándolos sorprendidos ya que se veían que estaban en un buen ambiente. Siento como si Ino-chan estuviera haciendo un montón de avances hoy….
-Esa sensación de no querer perder… -escuche a Hinata-chan que estaba a mi costado mientras mirábamos que esos tres estaban empezando a caminar. –Todo el mundo la tiene. Si crees que es injusto tienes que esforzarte más. –me dijo sonriendo. –Tú, puedes Sakura-chan.
La mire… ella tenía razón…. Hablando de esforzarse… hoy. Ino –chan está más determinada que nunca.
-Uchiha-kun, mira… -le dijo Ino-chan agarrando su brazo y señalando los puestos de comida.
No puedo ir a la par con ella…
-Uchiha-kun, ¿De qué sabor es el tuyo? –le preguntó Ino-chan mirándolo y sonriendo.
-Vainilla. –le dijo Sasuke-kun con una cuchara en su boca.
-Quiero probarlo. –le dijo mi amiga de cabello rubio con una mano en su mejilla sin dejar de sonreír. -¿Quieres un poco del mío?
¿Por qué Dios? ¿Por qué…? ¡Se comportan como si fueran una pareja! Baje mi mirada viendo mi vaso de helado dándole vuelta y metiendo un poco a mi boca. Levanté mi mirada y vi que Sasuke-kun me miro.
-¿Quieres un poco? –me preguntó estirando su mano para que probara su helado, me emocione y le sonreí. –Ah, no te gusta este sabor. –se dio la vuelta y me arrepiento al haber no reaccionado a tiempo. –Yamanaka, quieres más. –le dijo a mi amiga acercándose a ella que asintió emocionada.
Esto ya no me parece divertido, me pone triste. Ellos son como una pareja real…. Empezaron a caminar dejándome atrás mientras que Hinata-chan y Naruto-kun estaban viendo otros puestos…. Ino-chan se ve muy linda en Yukata con su cabello rubio amarrado con un moño. Deseo poder ser más bonita al expresarme como ella. Solté un suspiro y me comí mi helado. Estaba… preocupada porque Sasuke-kun decía que el maquillaje no me quedaba, así que no use nada.
-¡Ah! –escuchamos gritar a Ino-chan que parecía que se había tropezado, pero Sasuke-kun la había sujetado a tiempo.
-Oye, oye –le dijo soltando su mano mientras que Naruto-kun la miraba comiendo su helado. –Deberías tener más cuidado.
-¡Eso me asustó! –le dijo Ino-chan sujetándose de la camisa de Sasuke-kun.
-¿Ino, estás bien? –le pregunto Hinata-chan acercándose a ella.
-Estoy bien gracias a que Uchiha-kun me agarró. –le respondió poniéndose roja y apretando más la camisa de Sasuke-kun.
Por favor para Ino-chan no lo sigas agarrando así… no me hace bien ver eso…. Después de haber caminado mucho, nos sentamos en unas bancas que daban cerca para ver los fuegos artificiales. Todo el tiempo Ino-chan siempre estaba al costado de Sasuke-kun… ¿Qué hago… está sentado justo a su lado? Bajé mi mirada y me puse triste, lo bueno es que Hinata-chan estaba a mi costado y me cubría de ellos tres.
Me arriesgue, quería ganar con este juego, necesitaba también hacer que Uchiha-kun me mirara, quería ganarle a Sakura-chan. Sonreí me estaba divirtiendo al ver su cara de ella asustada por usar Yukata y lucir muy bonita. Hasta a Uchiha-kun demostraba más preocupación en mi que en ella.
-¡Estoy entusiasmada por los fuegos artificiales! –le dije mirándolo y sonriendo con mis mejillas sonrojadas. Todo o nada Sakura-chan.
-Sí. –me dijo estirando sus brazos y llevándoselos atrás de su cabeza.
Uchiha-kun parece… ansioso por verlos también. Eso es genial. Mírame más Uchiha-kun, solo a mí.
-¿Qué? –me dijo mirándome ya que no dejaba de verlo.
-No es nada. –le dije sonriendo con los ojos cerrados.
-Eres rara Yamanaka. –me dijo mirando a otro lado.
También puedo… ser igual de cercana… que Sakura-chan. Comparada con ella, puedo ser más… más linda.
Me sentía muy triste…. Se que tuve a Sasuke-kun hace unos días estábamos juntos, pero quería estar con ´él, hablar con él y decirle que me gustaba mucho. Hoy quería declararme, pero teniendo a Ino-chan que no se despegaba de él. Me hacía poner triste.
-Ah. Sakura. –escuché una voz gruesa que hizo que levantara la mirada y vi esos ojos caramelo con ese cabello rojo.
¡¿P-por qué tenemos que encontrarnos en un lugar así?! Sasori-sempai estaba mirándome ansioso… es tan vergonzoso sempai… desde ese día… que querías hablar conmigo… por favor vete rápido. Me puse colorada y mire a otro lado.
-Sakura. –lo escuche llamándome otra vez poniéndome nerviosa y lo mire. –Necesito… decirte algo –me dijo mirándome serio.
-¿Sasori? –escuche que sus amigos que habían venido con él al festival lo estaban llamando.
-Lo siento, esperen un momento. –les dijo sonriendo y volteó a verme de nuevo señalando el campo donde llevaba al lago donde se verían los fuegos artificiales. -¿Podemos… hablar es ese lugar?
-…Sí –le dije levantándome y siguiéndolo.
Entonces… ¿Qué me va a decir? Lo mire poniéndome roja, ya que no pudimos hablar durante estos días, de lo que había sucedido en la biblioteca.
-Vamos… -me dijo mirándome sonrojado. –A olvidarnos de eso.
-¿Qué? –le dije mirándolo sorprendida.
-Sobre ese incidente, ya sabes. –me dijo llevando su mano a ese cabello rojo.
Me puse roja poniendo mis manos a mis mejillas. -¡P- Pero es imposible! ¿Cómo puedo olvidarme de algo así, sempai? Haber hecho esa cosa… ¡fue mi primera vez! –le dije tapándome la cara con mis manos para que no me mire.
Escuchamos como empezaron los fuegos artificiales, que no escuchaba lo que decía sempai. Estaba muy avergonzada, era la primera vez que hacía ese tipo de cosas.
-No, soy el que quiere olvidar… -escuche la voz de sempai haciendo que lo mirara y él estaba sonrojada.
-Mejo dame una explicación. –escuchamos la voz de Sasuke-kun que se había acercado a nosotros y lo había agarrado a sempai de su camisa. –Hacer algo y esperar que la otra persona lo olvide… eso no es propio de un hombre, Sasori. –le dijo jalándolo hacía él, Sasuke-kun parecía muy molesto.
-¡Espera… Sasuke-kun! –le dije separándolos y explicándole lo que en verdad había pasado y lo avergonzada que estaba ya que fue mi culpa.
-¡Tonta! –me dijo mirándome molesto. -¡Eres lo peor! –se dio la vuelta y se alejó de nosotros, poniéndome triste.
Me quede a solas con Sasori-sempai, mientras que le pedía disculpas por ese día y el solo me decía que a veces los accidentes ocurrían. Que quería hablar conmigo desde hace tiempo, pero no encontraba el momento indicado y el día del desafió, no pudo acercarse a mí por respeto a su sempai. Sempai era muy bueno, pensaba que me quería hacer algo malo ya que se notaba muy ansioso conmigo.
Al llegar con mis compañeros me senté y solté un suspiro. No sabía que ella hubiera hecho eso, aunque haya sido un accidente.
-Sasuke. –escuche la voz de mi mejor amigo. -¿Qué pensaste que era? ¿Creíste que esa "esa" clase de situación? –lo miré y vi que estaba sonriendo divertido. –Nosotros ya sabíamos lo que había pasado, estábamos con ella en la biblioteca, ese día que te escapaste.
-Qué vergüenza. –le dije mirando a otro lado.
-¡No, eres muy interesante!. –me dijo empezando a reírse.
-Sólo olvídalo. –le dije soltando un suspiro y volteando mi mirada viendo que aún seguían hablando. -¿Aún no han terminado de hablar? –susurré despacio, me sentía muy molesto al verlos a ellos hablando. -¿No que odiaba a los chicos? Esa tonta. –me puse de pie y metí mis manos a mi bolsillo del pantalón. –En fin, iré por algo de comer, ¿Qué quieren chicos? –les pregunté mirándolos mientras que me decían que querían.
-¡También quiero ir! –grito Yamanaka haciendo que me asuste.
Quería estar solo, no tenía ganas de aguantar a nadie, pero tampoco podía desquitarme con esa chica por culpa de Haruno. Solo asentí alejándome de los demás y ella corriendo atrás de mí.
Cuando había terminado de hablar con sempai, me acerqué donde debían estar mis amigos, peor no vi a Sasuke-kun con ellos. Ni Ino-chan…
-¿En dónde están Sasuke-kun y Ino-chan? –les pregunté mirando a todos lados.
-Fueron por algo de comer. –me dijo Hinata-chan mirándome seria.
-¿Ambos? –les pregunté poniéndome realmente nerviosa ya que se fueron solos…
-No te preocupes, también te traerán algo. –me dijo Naruto-kun sonriendo, haciendo que me ponga más nerviosa, no es eso… no quería dejarlos a ellos dos solos.
Mientras habíamos caminado para comprar algo de comer para los demás. El ambiente se sentía extraño… podía ver de reojo a Uchiha-kun… no parece muy feliz… esta todo decaído mirando hacia abajo… ¿Será porque Sakura-chan se fue a hablar con Sasori-sempai? Realmente intenté acercarme a él… pero es inútil. A pesar de que me puse Yukata…
Sentí un terrible dolor en mi pie, había caminado mucho. -¿Qué paso? –me preguntó Uchiha-kun que me miraba preocupado.
-Es mi zapato… ¿Puedo ponerme un curita rápido? –le pregunté apoyándome en un muro que estaba cerca de nosotros, mientras que dejábamos la comida encima del muro.
-¿Llevas curitas? –me preguntó mirándome sorprendido.
-Sí, siempre cargo algunas. –le dije sacando una de mi bolso que había llevado.
-De verdad eres muy femenina, Yamanaka. –me dijo Uchiha-kun mirando la bolsa de comida, hasta que escuchamos una música, lo cual el saco su celular que tenía en el bolsillo. –Es Naruto.
A pesar de que me considera femenina, no se enamorará de mí. No tiene sentido… este juego ya me está aburriendo.
-¿Qué? –lo escuche y lo mire se había alejado un poco, pero estaba gritando por la culpa de los fuegos artificiales. –Los fuegos artificiales están muy fuertes, no puedo oírte. De todos modos, Yamanaka se lastimó. ¿Qué? Naruto, no importa, estamos regresando, nos vemos. –colgó la llamada y volteó a verme acercándose. -¿Entonces, ya lo hiciste? ¿Te la pusiste?
-Lo siento, ¿Puedes esperar un poco? –le dije intentando agacharme. –Es por la Yukata.
-Dámela, te ayudaré. –me dijo agarrando el curita y agachándose donde estaba mis pies sintiendo como me agarraba el pie.
-Perdona, es porque estoy usando esto hoy… -le dije mirándolo sonrojada por como cogía mi pie.
-¿Qué estás diciendo? –me dijo levantando su mirada y sonriendo. –Las Yukatas se usan en actividades como esta. No te preocupes.
Me quede mirándolo y me sonroje, él es genial, realmente es un buen chico. Uchiha-kun, en realidad está… enamorado de Sakura-chan. ¿Por qué…? Me esforcé mucho por lucir bien con mi Yukata y mi cabello… por qué de… Sakura-chan que no tiene nada especial, solo su físico…
-¿Ya está mejor? –me dijo poniéndose de pie y mirándome, lo sé… tengo una mirada muy rara. -¿Qué pasa? ¿Te duele mucho? ¿Quieres ir a la enfermería?
Aunque puse todo mi esfuerzo para ganar este juego. No sirvió de nada. Pero…
-Yamanaka. –me llamo lo cual lo mire sonrojada cogiéndolo de su pecho y acariciándolo. -¿Qué haces?
Si no digo nada, algún día. Me pondré celosa e Sakura-chan y me convertiré en una molestia para todos.
-Uchiha-kun… -le dije mirándolo sonrojada sin dejar de acariciar su pecho duro. –Me gustas.
Antes de eso, antes de volverme una molestia, quiero decírtelo y acabar con esto de una vez.
-Me gustas Uchiha-kun. –le dije viendo como el se quedaba mirándome sorprendido.
-Gracias, pero no te veo de la misma forma. –me dijo cogiendo mi mano y alejándose de mí. –Lo siento, Yamanaka.
Ya lo sabía… es mejor terminar con este juego ahora.
-Uchiha-kun, a ti…
-¡Ino-chan! –escuche que gritaron mi nombre y volteé a ver quién había sido. Era ella… esa chica.
La vi acercarse a mí, estaba asustada… me decía si estaba bien o si estaba herida…. No, dejó de llamarme. No me perdió de vista… vino por mi bien… porque de eso, nada más… me importa ya. Le sonreí y me sonroje, en verdad fui muy cruel al jugar este tipo de cosas sabiendo que esta chica siempre pensaba en mí y en que no me sienta mal. Ella es realmente increíble. Desde ahora en adelante seré otra persona diferente y me enfocare solo en sempai.
-Entonces Ino-chan sólo se lastimó el pie por el zapato. –le dije mirándolo mientras que él tenía sus manos en su bolsillo del pantalón. –Qué alivio.
-Sólo dije que estaba lastimada. –me dijo Sasuke-kun mirándome de reojo.
-Por eso me precipite. –le dije poniéndome roja.
-"Se lastimó" es "se lastimó" –me dijo mirándome serio. –No me equivoqué, Haruno.
-¡Es tu culpa por decir tal cosa! –le dije haciendo un puchero.
-Sí, Sí –me dijo mirando a otro lado.
A pesar de que Ino-chan y Sasuke-kun hablaron casualmente. Ella ya no se quedó junto a Sasuke-kun. Por eso tengo la sensación de que Ino-chan pudo haber dicho algo. Pero Sasuke-kun aún parece normal. No debo hacer ninguna suposición, ¿Pero Ino-chan se confesó? O quizá ella no…. Él estaba completamente en silencio mientras caminábamos por las calles que nos llevaban cada uno a casa. Si fuera yo, ¿Sería capaz de confesarme? Las palabras "¿Me gustas", se las diría? Llegamos hasta una estación donde pasaban trenes de carga y estaba en rojo poniendo la seguridad para no acercarnos. ¿cómo se sentirá… decir me gustas?
Vi que paso el tren delante de nosotros y no pude evitarlo. –Me gustas… -susurré sintiendo mis mejillas calientes.
-Oh, ahí viene otro. –me dijo soltando un suspiro. –Hay muchos trenes, ¿no?
Lo miré de reojo y sonreí divertida ya que no se había dado cuenta lo que dije, de ahí paso otro tren y no pude evitarlo. –Me gustas… -susurré un poco más fuerte.
-¿Qué? –me dijo acercando su rostro al mío poniéndome roja. -¿Qué acabas de decir? –me puse nerviosa que retrocedí asustada, pero él me abrazo pegándome a su pecho. –Hay alguien detrás de ti.
-Lo- lo siento. –le dije poniéndome roja poniendo un mechón de mi cabello atrás de mi oreja. –Gracias.
-Presta atención. –me dijo alejándose de mí y caminando cuando ya pudimos pasar ya que no iba a pasar ya ningún tren. –Tonta.
Sasuke-kun me había sorprendido, pensé que me había escuchado, pero me alegra que no. Tenía miedo que me rechazara, todo el camino directo a casa era muy silencioso, no decíamos nada hasta que vi un anunció sobre otro festival de verano, que me quede parada.
-Es el festival al que nunca fuimos. –escuche la voz gruesa de Sasuke-kun que se puso a mi lado viendo el anunció.
-Sí. –le dije acordándome lo que había sucedido. –Esa vez, tus palabras fueron muy vagas. –lo mire de reojo y me sonroje. –Y me preocupaba si habíamos hecho planes o no… siempre me pregunté por qué no me pediste confirmación.
-Siete en punto, en el parque Sankaku, en el reloj. –lo miré y sonreí divertida.
-Ah, esa fue la frase. –le dije sonriendo volteando mi mirada y viendo el anunció. –Ya que nunca dijiste nada más, fue muy difícil de interpretar.
-Siete en punto, en el parque Sankaku, en el reloj. –me dijo mirándome serio y haciendo que cerrara los ojos riéndome.
Baje mi mirada y lleve mis manos a mis mejillas que estaban coloradas. -… difícil de interpretar. –le dije mirándolo sonrojada, el solo sonreía.
-Quiero invitarte de nuevo. –me dijo mirándome sonrojado sin dejar de sonreír. – Quiero renovar nuestra promesa. –me puse más roja. –Vamos juntos esta vez.
