"Vayamos juntos esta vez"
Me quede mirándolo sorprendida por lo que acaba de decir...
-Pero, ese día, Hinata-chan y Ino-chan saldrán con sus familias. –le dije mirándole sonrojada. –Y tal vez Naruto-kun también.
-Eso ya lo sé. –me dijo mirándome serio.
-Entonces, ¿Iremos… sólo los dos? –le pregunté sin dejar de mirar a sus ojos negros.
Hubo un momento de silencio, en donde el me vio sonrojado. –No importa si no quieres ir. –me dijo dándose la vuelta a punto de irse.
-¡No, espera! –le grite agarrando su camisa azul para que no se vaya y poniéndome roja. -¡Quiero ir!
Él se volteó mirándome sonrojado y me dio un golpe suave en la cabeza. –Debiste haberlo dicho desde el principio. Tonta. –me dijo sonriendo y agarrándome de la mano haciendo que comencemos a caminar.
¿Qué hago? ¡Estoy muy contenta! ¡Siento ganas de gritar! Sasuke-kun me dijo que vamos a ir al festival, ¡Sólo los dos! ¡En el festival! Me lleve mi mano a mi mejilla, estaba muy feliz, demasiado feliz y mi corazón estaba latiendo rápido al sentir su mano cálida.
-¿Debería usar… mi Yukata? –le pregunté mirándolo y soltándome de su agarre llevando mi mano a mi otra mejilla. –No me la puse hoy…
Si uso una Yukata, puedo hacer que mi cabello se vea más lindo y después…
-¿Pero si te pones eso, no te vas a parecer a un luchador de sumo? –me preguntó dándose la vuelta y sonriendo divertido.
-¡Qué grosero! ¡Discúlpate! –le dije dándole un pequeño golpe en su brazo y sonrojada, ni que estuviera gorda Sasuke-kun…
-No uses tus patitas de cerdo para golpearme. –me dijo llevando su mano a su boca y aguantándose las ganas de reírse.
-¡¿Patitas de cerdo?! –le grite poniendo roja, pero de lo enojada que estaba. -¿Qué quieres decir Sasuke-kun?
Escuche como se estaba riendo con los ojos cerrados y sonrojado , no paraba de reírse, no es la primera vez que lo veía así, hace tres años atrás tenía la misma risa cuando estábamos en el templo en plena lluvia. Sasuke-kun… al ver cómo te ríes… hace que no me moleste tanto. De algún modo la risa de Sasuke-kun parece diferente que antes… ver esa expresión de él…
-Debes usar… la Yukata –lo mire viendo como él se sonrojada y al verme miro a otro lado. –Quiero verte. –sentí como mi corazón palpitaba muy rápido estaba muy feliz que haya dicho eso, aunque le cueste un poco expresarse.
…Eso hace que mi corazón se acelere por ti Sasuke-kun.
Al llegar a la calle que nos dividía para ir cada uno a su casa, se sentía extraño el ambiente donde estábamos, él estaba sonrojado y yo también. ¿acaso esto significa algo? ¿Acaso podremos tener los mismos sentimientos como cuando teníamos trece años?
-Bueno… me voy por este lado. –le dije bajando mi mirada, no quería alejarme de él.
-Entonces así quedamos. –me dijo con esa voz gruesa que hacía que me sonroje.
-…Sí. –Asentí. Y otra vez este silencio… ¿Qué le puedo decir? ¿Qué debería hacer para que se quede un poco más conmigo?
-Bien… me voy. –lo escuche viendo como él estaba a punto de alejarse.
-¡Espera! -Le dije agarrando su camisa. –Quiero…. Quiero quedarme contigo un poco más.
-…. ¿Por qué? –me dijo mirándome sonrojado poniéndose al frente mío.
-… No quiero ir a casa aún. –bajé mi mirada ya que me estaba poniendo muy roja, pero acaso ¿Dije algo excesivo? –Es porque… ¡Porque de repente me dieron ganas! –le dije mientras que lo miraba a su cara que se notaba muy serio.
Sentí que me agarro de la mano y me jaló a su pecho. –Te lo dije antes, si les muestras a otros chicos tu lado vulnerable. –sentí como su otra mano estaba en mi espalda haciendo que me pegue más hacia él. –No sabes lo que podría pasar.
-Pero Sasuke-kun… -le dije sobando mi mejilla en su pecho poniéndome roja. –No vas a hacer nada.
-Incluso si soy yo… -me dijo apoyando su mejilla en mi cabeza y sintiendo como sus dedos de su mano se entrelazaban con los míos. –No puedes estar segura.
-Pero… ¿qué tal si… -le dije levantando mi mirada y mirándolo a los ojos sintiendo su respiración en mi rostro. -… no te tengo miedo?
Él estaba completamente rojo, estábamos muy cerca que sentí su mano en mi mejilla acercándose a mí, era tan cálido que cerré mis ojos sintiendo sus dedos acariciándome la cara.
-Espera. –me dijo haciendo que habrá los ojos y empujando mi hombro con su mano para alejarme. –No puede ser… esto va a terminar en algo. –lo mire sonrojada y lleve mis manos a mis mejillas, acaso estábamos a punto de ¿Besarnos? Él estaba muy sonrojado que puso su mano encima de sus ojos. –Te llevaré a casa, vamos. –me dijo dándose la vuelta y empezando a caminar.
Acabo… de…. Decir algo que no diría normalmente… además, estaba a punto de besarme…. ¡¿Será que nos dejamos llevar por la noche de verano?!
-Gracias por acompañarme a casa. –le dije sonriendo mientras que estábamos al frente de mi casa.
Malinterpreté la atmósfera… y hacer algo así está mal.
-Verdad… -lo escuche al ver como se detuvo antes de irse. –Antes, parecías determinada a decirme algo. ¿Qué era?
Lo mire sonrojada y lleve mi mano a mi mejilla rascándola suavemente. –Oh… ¿De verdad? No importa Sasuke-kun.
Quiero decirlo de modo más lindo… esta no es una buena oportunidad.
-Entonces me voy. –me dijo sonriendo y empezando a caminar a su casa.
-Sí, nos vemos en el festival. –le dije sonrojada levantando mi mano para despedirme y el me miro de reojo haciendo lo mismo.
Se siente… tan perfecto, este sentimiento… Entre a mi casa y subí corriendo hasta mi habitación para tirarme en mi cama y abrazar mi almohada. Sasuke-kun… ¡Es exactamente esta clase de sentimiento! Poco a poco, nos estamos acercando, estamos a sólo un centímetro de distancia el uno del otro... me hace tan feliz… mi corazón se empieza a acelerar… de verdad lo espero con ansias… el día del festival, quiero usar mi Yukata con un lindo peinado y decir "Me gustas"
-¡Mamá! –grite poniendo de pies saliendo de mi habitación. -¡Saca mi Yukata!
Estaba muy emocionada contaba los días para estar con él, los dos solos sonriendo y quizás tomados de la mano, pero no todo era color de rosa…
-¡¿Qué?! –dije agarrando mi celular ya que Sasuke-kun me había llamado.
-Lo siento…. –me dijo con su voz gruesa. –No puedo ir a lo del festival.
-¡¿Por qué?! –le pregunté haciendo un puchero.
-Ha ocurrido un imprevisto, así que no puedo ir. –me dijo su voz se notaba extraña. –De verdad lo siento, Haruno.
-Ya veo… -le dije bajando mi mirada, estaba triste. –Comprendo.
Cuando colgó el teléfono, sentí que toda la felicidad que tenía hace diez minutos se había derrumbado. Me tiré en mi cama y vi por mi ventana las estrellas brillando ya que mi cortina estaba abierta. Él… estaba usando una voz tan sincera para decirme… no pude decirle nada. Pero…
"Debes usar… la Yukata"
"Quiero verte"
Dijo eso, ¿no? Si no puede ir, no hay nada que hacer….
-Tampoco pudimos ir esta vez. –susurré llevando mis manos a mis ojos, estaba realmente llorando.
Este sentimiento… de estar a sólo… un centímetro el uno del otro… se está desvaneciendo.
-¡Sakura-chan! ¡Hinata-chan! –escuchamos el grito de nuestra amiga rubia que venía corriendo hacia nosotras, ya que quedamos en encontrarnos en una cafetería.
-¡Ino-chan! –le dije sonriendo levantando mi mano.
-¿Entonces ya están aquí? –dijo Ino-chan sonriendo mientras que se sentaba frente a nosotras.
-Sí –le dijo Hinata-chan bebiendo su agua helada.
-¡Llevas un bolso grande! –le dije mirando ese bolso que traía consigo.
-¡Es porque traje un montón de regalos! –nos dijo sonriendo con los ojos cerrados y sonrojándose.
Hoy… intercambiamos regalos entre nosotras. Pero… Sasuke-kun no ha dicho nada desde la última vez… hasta hoy. Esa vez pensé que teníamos una buena atmósfera. Solté un suspiro y cerré mis ojos, estaba muy triste… Quizá fui la única que lo creyó así.
-Sakura-chan, ¿A dónde fuiste el otro día? –me preguntó mi amiga de cabello rubio.
-Oh… a ningún lado en especial. –le dije sonriendo, aunque no me sentía tan cómoda.
-Así es… -la escuche a Hinata-chan y viendo que me miraba preocupada.
Solté un suspiro y bajé mi mirada. –En realidad… se suponía que Sasuke-kun y yo iríamos al festival de verano, pero algo le pasó, y no pudo ir. –levanté mi mirada y vi a mi amiga rubia. –Y Ino-chan… no estabas allí cuando hicimos la promesa, lo siento…
-Sakura-chan, eres muy sincera al respecto. –me dijo Ino-chan seria mientras que mire a otro lado, no podía verla.
-Es porque la otra persona eres tú. –le dije poniéndome roja. –Si no fueras tú, no diría esto. A pesar de que diga eso, aún quiero salir con Sasuke-kun… sin que Ino-chan sepa.
Levanté mi mirada y vi que mi amiga de cabello rubio estaba riéndose. –Sobre eso… ya no voy a pensarlo demasiado. –la miramos sorprendida por lo que había dicho. –Porque yo… ¡Ya me confesé! –se sonrojo mirando a otro lado.
-¡¿Qué?! –le dijimos Hinata-chan y yo sorprendidas.
-Aunque me rechazó. –nos sonrió cerrando los ojos y sacando su lengua.
Vi como Hinata-chan acarició el cabello rubio de nuestra amiga haciendo que ella se sonroje y sonría divertida. No sé qué decir… en un momento como este.
-Sólo escogí una buena oportunidad para confesarme y lo hice. –nos dijo Ino-chan sonriendo. –Sakura-chan debes hacer lo mismo. –la mire sonrojada. –No debes preocuparte demasiado por eso.
En realidad, sabe… que me hace sentir más a gusto…. Ino-chan es muy fuerte.
-Tienes razón. –le dije sintiendo mis mejillas muy calientes. -¡No debo preocuparme!
Ino-chan empezó a reírse mientras que sus mejillas estaban rojas. A lo cual nos unimos, hasta que me di cuenta de algo raro, el hombro de Hinata-chan tenía algo morado.
-¿Hinata-chan, te golpeaste? –le pregunté mirándola preocupada. –Tienes algo morado en el hombro, no lo note mucho ya que tienes puesto un polo no escotado.
Vi como ella se puso tensa y se cubrió esa zona. –No es nada. –nos dijo bebiendo su agua.
-Ten más confianza en contarnos las cosas. –le dijo Ino-chan mirándola sería. – Por algo son las amigas, ¿no?
-Ya dije que no es nada. –nos dijo mirando a otro lado. –Verdad… recibí un mensaje de Naruto-san, me dijo que no podía venir hoy.
-¿Eh? ¿Por qué no? –le pregunto Ino-chan mirándola sorprendida.
-Últimamente no ha contestado mis mensajes. –nos dijo metiéndose un pedazo de pan a su boca. –Dice que está ocupado, tampoco quise preguntarle mucho… pero, aunque no sea de inmediato, igual contesta a veces.
-¿Pasó algo? –dijo mi amiga rubia preocupada. -¿Te contó algo mas Hinata-chan?
-No. –soltó un suspiro y nos miró seria. –No me ha dicho nada.
Naruto-kun… y Sasuke-kun… ¿Les habrá pasado algo? ¿fue algo que hicieron? ¿O sería algo más? En realidad… necesito ver pronto a Sasuke-kun… no dejo de preocuparme.
Al final, sin poder contactar a Sasuke-kun, las vacaciones de verano terminaron. Y dio inicio al segundo semestre… mostrándonos que ninguno de los dos había llegado.
-¡Todos hagan una fila! –escuchamos la voz gruesa de Hatake-sensei que había ingresado al salón. –Vamos a la asamblea, ¡Debemos ponernos en marcha, chicos!
-Buenos días. –escuchamos una voz conocida que volteamos las tres al ver a ese chico de cabello rubio que entraba al salón desordenando su cabello. – Sasuke, no está aquí.
Lo miramos y se notaba que estaba bien, se ve como el mismo Naruto-kun de siempre. –No contesta mis llamadas. –le dijo Ino-chan llevando su mano a su mentón preocupada.
-Quizá solo se quedó dormido. –nos dijo Naruto-kun dejando su bolso escolar encima de su mesa y saliendo del salón lo cual lo seguimos.
Él estaba bien no se notaba nada raro en Naruto-kun solo que parecía que se había despertado recién, pero… Sasuke-kun… ¿Qué paso? Quizás… Esto no puede ser… ¿Otra vez desapareció de repente? Se parece a la última vez…. Cuando la asamblea había terminado y nos habían dicho que regresemos a clases. Salí corriendo pasando por la gente, necesitaba encontrarlo. Definitivamente llegó tarde, definitivamente llegó a la escuela. Así tiene que ser. Cuando llegue a nuestro salón, deslice la puerta y él estaba ahí sentado en su sitio.
-Oye. –me dijo mirándome haciendo que me acercara a él.
-¡En serio! –le dije dándole un golpe en su cabeza. -¡¿No sabes lo preocupada que estaba?!
-No uses tus patitas de cerdo. –me dijo sonriendo divertido haciendo que me sonroje.
-Qué cruel. –le dije mirándolo. –Sólo olvídalo.
-Estaba en Kyoto. –me dijo bajando su mirada.
-Oh, el lugar donde te mudaste. –le dije mirándolo sorprendida, él solo asintió.
-Allá, estuve ayudando en una tienda. –me dijo sonriendo.
-Eso fue… ¿Por qué no lo mencionaste antes? –le pregunté mirándolo sonrojada.
-¡Ah, Sasuke! –escuche la voz de Naruto-kun que se acercó a nosotros. -¿Qué pasó? ¿Te quedaste dormido?
-No, salí a tiempo. –le dijo Sasuke-kun sonriendo divertido. –Pero en el camino, vi un gato en la estación. –me quede mirándolo sorprendida. –No se veía bien, así que lo llevé al veterinario y por eso llegué tarde.
-¿Te refieres al gatito negro? –le pregunté mirándolo sonrojada.
-Sí. –me dijo sonriendo. –El veterinario dijo que no estaba comiendo bien, pero ya me estoy encargando de eso. –puso su codo sobre su mesa y apoyo su mejilla con su mano sin dejar de sonreír. –El único que puede cuidarlo soy yo.
-¿Lo llevaste a tu casa? –le pregunté mientras que me acercaba más a él.
-¿Ya pensaste en un nombre para él? –le dijo emocionado Naruto-kun. –Si no, ¡Déjame escogerlo!
-Ni loco. –le dijo Sasuke-kun mirándolo serio.
-¿Qué? ¿Por qué no? –le preguntó su mejor amigo.
-Porque saldrás con algo raro. –le dijo sonriendo divertido.
Él estaba bien… Me sonroje al verlo como si fuera el Sasuke-kun del pasado. ¿La sonrisa de Sasuke-kun cambió de nuevo?
A la hora de receso había ido al baño para lavarme las manos, pero no me podía quitar la sonrisa de Sasuke-kun de mi mente, me mire al espejo y estaba sonrojada que lleve mi mano a mi cabello arreglándomelo. ¿Estoy pensando demasiado en su sonrisa? Solté un suspiro y salí del baño dirigiéndome al salón.
-¿Sakura? –levanté la mirada y me encontré con los ojos caramelo de sempai. -¡Gracias por lo de él día de los fuegos artificiales! –me dijo sonriendo, mientras que me quede mirándolo sorprendida. –Las vacaciones de verano ya terminaron.
-Ah, sí… -le dije mirándolo confundida.
-Ah… lo siento. –me dijo llevando su mano a su cabello desordenándolo. –Nunca nos hemos presentado bien. –me sonrío haciendo que me sonroje. –Soy Akasuna no Sasori.
-Tiene razón sempai. –le dije sonriendo, no sé, pero sempai se sentía muy diferente al de antes. –Soy Haruno Sakura. –quizás Ino-chan tenía razón, quizás sempai sea diferente si lo conozco más.
-Cielos, tengo mucha hambre. –me dijo sonriendo con los ojos cerrados se veía muy guapo. –Que las clases terminaran más temprano. ¿No crees que la ceremonia de apertura era algo innecesario?
Sempai… ¿Siempre fue tan abierto? Parece una persona diferente. Mmmm… tengo que conocerlo más.
-Gracias. –le dije sonriendo mientras que el me miraba confundido. –Oh… pensé que me estabas hablando para que no me sintiera avergonzada… perdón si me equivoque, sempai.
-¿Cómo lo supiste? –me dijo poniéndose rojo y mirando a otro lado dejándome sorprendida. -¿Fue tan evidente?
En serio… que le pasa a sempai… se puso rojo… ¿Se estará forzando?
-Mi cara está súper roja, ¿verdad? –me dijo mirándome sonrojado y me comencé a sentir confundida. –Me sonrojo con facilidad, y es una molestia. –llevó su mano a su cabello poniéndoselo atrás, lo cual me sonroje ya que no podía negar que sempai era muy guapo.
-Pero pareces más accesible de esa manera, creo –le dije sonriendo. –Como que no eres muy masculino, sempai.
Él me miro sorprendido, pero su mirada había cambiado, estaba serio. –Un chico al que le dicen que no es muy varonil… no se sentirá feliz de escucharlo.
-¡No, no! –le dije poniéndome roja de la vergüenza. –No quería decir que no fueras… varonil, sempai… me refería a qué… -baje mi mirada sonrojada no sabía cómo arreglarlo. –Lo siento, sempai.
-Qué sincera eres. –lo escuche suspirar.
Al levantar mi mirada para decirle algo a sempai, vi por la ventana a un chico de cabello negro caminando a la puerta principal de la escuela.
-¡Sasuke-kun! –grite apoyándome en el muro de la ventana y haciendo que él volteara a verme. –Las actividades de la escuela aún no se han terminado.
-El gato. –me dijo sonriendo. –Estoy preocupado por él, así que voy a regresar. –vi como poco a poco su sonrisa se apagaba y me miraba serio. –ya me voy.
-¡Oye Sasuke! –escuche una voz que estaba a mi costado, volteé mi mirada encontrándome con sempai. -¡Acuérdate que ya tienes que iniciar con el club!
Sasuke-kun se volteó y lo miro serio. –Sí, sí lo que digas Sasori –le dijo mirándolo enojado.
-¡Que te he dicho, de que tienes que llamarme con respeto! –le grito sempai mirándolo serio.
-Está bien… -le dijo soltando un suspiro y deletreando unas palabras que eran "sem-pa-i".
-Este mocoso insolente. –susurró sempai molesto.
-Ah, mañana. –le dije mirándolo sonrojada. -¡No puedes llegar tarde de nuevo, Sasuke-kun! –él me saco la lengua y se fue.
Sasuke-kun es como un gato, lo mire sonrojada viendo como su figura se comenzaba alejar poco a poco. Solté un suspiro y llevé mis manos a mis mejillas.
-Bueno, ya me voy. –me dijo sempai alejándose.
-Ah… bueno. –le dije sonriendo.
Cuando empecé a caminar para ir a mi salón, ella no volteó a verme se quedó mirando por la ventana donde ese mocoso se había ido. Solté un suspiro y llevé mis manos a mis bolsillos del pantalón. Al inicio, creí que era fastidiosa, pero es diferente de lo que pensé. Esa chica estaba empezando a atraerme, no creí que pudiera hacer una expresión como esa, cuando miraba al mocoso. Me sorprendió… Deslice la puerta de mi salón encontrándome con mi compañero.
-Llegas tarde. –me dijo mi compañero. -¿Pero qué te paso, Sasori? Tu cara está muy roja.
-¿Qué? –le dije mientras que el me miraba sorprendido y sintiendo como mis mejillas se estaban calentando.
Me quedé mirando por donde se había ido Sasuke-kun… sentí el aire en mi cara y cerré los ojos recordando lo que sucedió ese día. Esa noche, estábamos a sólo un centímetro de distancia… si tan sólo… pudiéramos permanecer de esa manera… sería muy feliz. Sasuke-kun… cuando será el día que podamos besarnos o tomarnos de la mano como ese día. Te necesito…
