¡Rayos! Se me había hecho tarde… Estaba corriendo por los pasillos de la escuela, si no hubiera ido a ver al gato al veterinario no estaría desesperado en llegar a clases…. Cuando pase por el cuarto de limpieza de la escuela escuche algo como si estuvieran golpeando y a alguien llorando. Me acerque un poco para saber que estaba pasando, pero en eso escuche unos gemidos de mujer. Mierda… ¿Qué carajos están haciendo en la escuela?
-¡Oye, Sasuke! –escuche la voz de mi mejor amigo que corría hacia mí. -¡Estamos legando tarde! –me golpeó la espalda.
Lo vi corriendo hacía el salón, así que lo seguí. No sé porque a los estudiantes se le está ocurriendo hacer ese tipo de cosas en plena escuela.
-¡Qué calor! –dije al entrar al salón y yendo a sentarme en mi lugar. –Eso estuvo cerca. –arrimé mi silla y me senté suspirando. –Casi llego tarde.
-Bien chicos. –nos dijo Hatake-sensei entrando al salón junto a Hyuga-san. –Hoy toca cambio de asientos así que levántense y cojas sus mesas.
Aquí vamos de nuevo, otro semestre cambiando de lugares, esta vez no me toco al costado de la chica Haruno, si no me sentaba en el segundo asiento de atrás casi cerca de la puerta de atrás y ella estaba sentada a una silla de mí que daba para atrás. Aunque no esté a su costado aun así siempre estábamos juntos. Acomodé mi mes ay me senté en la silla sacando un cuaderno para agitarlo en mi cara ya que hacía mucho calor.
Otra vez cambiando de sitio, pero estaba feliz tenía a Sasuke-kun más cerca solo nos separaba unos centímetros. Podía ver su espalda ya que yo estaba atrás de él, a su costado estaba Hinata-chan y yo estaba atrás de ella. Su cabello está hecho un lío….
-¿Te despertaste tarde? –le pregunté acomodando mis codos en la mesa y apoyando mis mejillas en mis manos.
Él volteó a mirarme y agito su cuaderno para darse aire. –Fui a ver al gato, entonces el tiempo se pasó volando… conservar un gato es peligroso.
-Parece que estás fascinado con ese gatito. –le dije sonriendo con un pequeño rubor en mis mejillas.
-Eso es lo que hago. –me dijo sonriendo sin dejar de agitar el cuaderno. –Una vez decido hacerme cargo de algo.
Suspiré y sonreí mientras veía como él se daba vuelta para sacar un libro. Sasuke-kun… ha cambiado un poco, en un buen sentido….
-¿Puedo acompañarte la próxima vez? –le pregunté sonrojada.
-Oh, claro. –me dijo dándose la vuelta y sonriendo. -¿Por qué no vamos todos juntos?
-¡Seguro! –le dije sonriendo con los ojos cerrados.
Aunque dijo que no quería cuidar de nadie, está cuidando al gatito ahora, y también nos ha aceptado a todos nosotros. Así que parece un buen cambio…
-El festival cultural es el mes que viene… -nos dijo Hatake-sensei haciendo que lo miráramos sorprendido, verdad ya se acerca el festival.
Mire como Sasuke-kun suspiraba y sacaba su celular. Últimamente estoy sintiendo que la distancia entre nosotros ha vuelto a ser la del inicio. Supongo que Sasuke-kun piensa en eso… como haberse dejado llevar por el momento de ese día… y nada más eh…
-¡Hay una reunión después de clase para los miembros del comité de eventos! –nos dijo sensei.
Cerré los ojos y solté un suspiro…. Además, hablando de cambios, hay algo más… en algún momento durante el verano, Sasuke-kun tomó el hábito de revisar su Celular constantemente. Abrí mis ojos y ahí estaba el echado encima de sus cuadernos con su teléfono en la mano. Nunca lo había visto de ese modo, la expresión de su cara en esos momentos…. Es una clase de atractivo abstracto y extraño. Es extraño y no me gusta para nada…
Las horas habían pasado dando inicio a la hora del refrigerio y como era verano mis amigas y yo se nos ocurrió almorzar sentada en el patio que daba a la cancha del Club de Arquería. Se sentía el gras fresco y el sol nos quería caer, pero nos refugiamos debajo de un árbol para no quemarnos.
-Uchiha-kun últimamente juega mucho con su celular, ¿no? –nos dijo nuestra amiga de cabello rubio que abría su bento mirándonos.
La miramos sorprendida ya que estaba a mi costado ya que estaba al centro de ellas. –Ah… supongo que sí. –le respondí sonriendo.
-¡oh! Tu almuerzo se ve delicioso Sakura-chan… -me dijo Hinata-chan sonriendo y sonrojada, lo cual asentí. –Debes ser buena cocinando. –lleve mis manos a mis mejillas ya que estaba sonrojada.
-Aprendí ya que mis padres paran trabajando y tuve que hacerlo yo misma. –le dije cerrando mis ojos sonriendo.
-¡Sa-ku-ra-chan! –escuche la voz de mi amiga de cabello rubio, así que volteé a mirarla encontrándome que me señalaba con sus palillos asustándome. -¿Te estás conteniendo? Estás evitando el tema de Uchiha-kun… -me dijo bajando su mirada. –Dijiste que no harías eso.
-¡No estoy conteniéndome! –le dije poniéndome roja. –Pero hablarte de Sasuke-kun… todavía es un poco difícil.
-¿Acaso sientes lástima porque me rechazaron? –me pregunto mirándome muy cerca de mi cara. -¿Me tienes lástima?
-¡No, Ino-chan! –le dije mirando a otro lado. –No es así, pero… si hablo de Sasuke-kun… -me puse roja bajando mi mirada. –Me escu-escucharás. ¿verdad? Y enton-entonces terminarás animándome, ¿no? No quiero obligarte a hacer algo así, sólo yo me sentiría mejor. –la mire sintiendo mis mejillas muy calientes.
-Entonces una razón más para que hables libremente. –me dijo mirándome sonrojada. –Hablar de Uchiha-kun, no es sólo por tu bien, es por mi bien también. –sentí que cogió mis manos y se acercó más a mi cara poniéndome más roja. –Cuando hablo de Uchiha-kun contigo, me da la sensación de tener un "gran corazón" y me hace sentir mejor conmigo misma… es muy duro por supuesto, pero por favor déjame lucir bien también. –apreté su mano pegándola a mi pecho y cerré los ojos con mis mejillas calientes.
-Sí, Ino-chan. –le dije asintiendo. –Gracias.
Sentí que agarraron mis hombros asiendo que abriera los ojos y encontrándome a Hinata-chan mirándome sonrojada. –¿Puedo darte un abrazo?
-Woah, qué linda Hinata-chan. –le dije sonriendo sonrojada.
-¡Yo también! –escuche a Ino-chan que me estaba abrazando junto a Hinata-chan. -¡Sakura-chan es tan linda!
-Pero saben… -les dije sintiendo que rozaban sus mejillas con las mías. –Nunca puedo decir que está pensando Sasuke-kun. –ellas me miraron sorprendidas alejándose de mí.
-Tienes razón, Uchiha-kun es difícil saber qué es lo que piensa. –me dijo Ino-chan cerrando los ojos y comiendo de su bento. -¿y tu Hinata-chan, como te va con el chico que te gusta?
-Sigue igual… -nos dijo Hinata-chan suspirando y agarrando con sus palillos un tamagoyaki. –A pesar de que él no me toma en serio en ese sentido, se porta muy malicioso a veces como hoy.
-Naruto-kun… debe ser un chico realmente complicado. –le dije mirándola preocupada.
-Ah, si Naruto-san. –nos dijo mirando otro lado comiendo otro tamagoyaki, haciendo que Ino-chan se riera.
-¡Espera! –le dije a mi amiga de cabello negro. –Te estas comiendo mi bento Hinata-chan. –mire mi bento que me quedaba tres rollos de tamagoyaki.
-Lo siento… -me dijo sonriendo divertida. –Es que cocinas rico y no me contuve. –bajé mi mirada y me puse triste había preparado poco.
-Sí… básicamente los chicos… -escuche a Ino-chan riéndose. -…son sorprendentemente complicados, pero Hinata-chan es realmente divertida.
Las clases habían pasado rápido y vimos como el profesor de Química ya se estaba retirando así que decidí guardar mis cosas para irme con mis amigas.
-Tenemos esa reunión, así que te veremos más tarde. –me dijo Hinata-chan viendo como mi amiga de cabello rubio y Naruto-kun se acercaban.
-Oh cierto. –le dije mirándolos. –El comité de eventos, diviértanse…
Comenzaron a salir del salón mientras me levantaba para irme, pero vi como Sasuke-kun estaba a punto de irse. De cualquier modo…
-¡Sasuke-kun! –lo llame haciendo que se volteara a verme.
-¿Sí? –me preguntó mirándome curioso.
Necesito confirmar…
-Los demás están ocupados hoy, estoy aburrida. –le dije mirándolo sonrojada. -¿Quieres que vayamos a algún lado juntos?
-Mmmm… estoy un poco cansado. –me dijo llevando su mano a sus cabellos desordenándolos.
...cuál es la distancia que hay entre los dos ahora.
-¿Para compensar lo del festival? –le pregunte sonrojándome, ya que no sabía que más decir.
-Oh, ¿Eso es todo lo que quieres? –me preguntó mirándome divertido ya que estaba sonriendo.
-¿Qué? –le mire sorprendida. -¡Es-Espera! ¡No importa, haremos algo más para compensar eso! –le dije sonrojada mirando a otro lado. -¡Olvida lo de hoy!
-…Sólo estaba bromeando, Haruno. –me dijo mirándome dándome un pequeño golpe en mi cabeza. –Está bien vamos a algún lado. –se dio la vuelta y empezó a caminar. –Tengo hambre de todas formas.
Empecé a seguirlo poniéndome a su costado. ¡Perfecto! ¡Fue un éxito! Sonreí alegremente sujetando con mi mano mi bolso que tenía cargado en mi hombro. Pero aún, no puedo decir… cómo se siente respecto a mí. ¿Desde qué punto alguien empieza a ser especial para él?
Las clases habían terminado, lo cual mis compañeros me invitaron a comer algo con ellos. El Dojo de Arquería aún estaba cerrado por remodelaciones y porque estaban ingresando más estudiantes que querían practicar ese deporte, además había agarrado popularidad ya que quede en el segundo lugar para las Nacionales. Solté un suspiro agarrando mi vaso descartable que tenía un sorbete que mordí al tomar mi bebida.
-Ahora que lo pienso. –escuche a mi compañero de cabello castaño, mientras miraba a otro lado. –Me pregunto quién será el representante de nuestra clase.
-Oh. Se quedaron sin representante. –le dijo Sai a mi amigo.
-Sí, Yahiko, dimitió. –le dijo sonriendo. –Dijo que necesitaba estar concentrado en sus estudios, para la universidad.
-Sempai, ¿Por qué no lo haces? –me preguntó mi Kouhai de cabello negro sonriendo. –Ser el representante de tu clase.
-Qué, no… -le dije poniendo mi vaso sobre la bandeja. –No estoy hecho para ese tipo de cosas. Además, me quitará el tiempo de estar como capitán en el Dojo. –solté un suspiro llevando una papita frita a mi boca. –No deben elegir una persona al azar para darle apoyo.
-¿En serio? –me dijo Sai sonriendo con los ojos cerrados. –Pero creo que te quedaría sorprendente bien, además ganarías puntos para el ingreso de la universidad.
-Qué agradable… -escuchamos a nuestro amigo de cabello castaño que miraba donde estaban los cajeros para pedir la comida. –Una cita después de la escuela, eh… quiero una. –nos dijo sonrojado. –Tan linda…
-Ah, esa chica… -dijo Sai mirándome sorprendido. –Es la que quería entrar al Club de Arquería y también es la misma que sempai le habló en el festival de verano, ¿verdad?
Volteé mi mirada y ahí estaba ella con el mocoso comprando algo en Mc. Agarré mi vaso y bebí de mi bebida…. Quizás ellos dos sean pareja…
-Tiene novio, Sasori. –me dijo mi amigo de cabello castaño haciendo que me atorara con la bebida y empezará a toser. -¡Es muy malo para ti!
-¡Ya les dije! –los mire sonrojado. -¡No le hablé por eso!
-Supongo que no. –me dijo mi amigo de mi clase. –En realidad no puedo imaginarte con una chica tan hermosa. –puso sus codos en la mesa y sonrío divertido.
-Ella en realidad es muy hermosa. –dijo Sai sonrojada sin dejar de ver a esa chica, no podía negarlo era hermosa, su belleza es exótica por su cabello y sus ojos. El maldito mocoso tiene suerte.
-¿No creen que se vería mejor con otro tipo de chico? Les pregunté mientras que apoyaba mi codo poniendo mi mejilla en mi mano viendo a otro lado, mientras que ellos me miraban sorprendidos.
Nos sentamos con nuestras bandejas en un bar que daba para la calle, él había pedido solo una bebida, mientras que en mi bandeja había una bebida y un sándwich.
-¿Sólo vas a tomar una bebida? –le pregunté mirándolo preocupada. -¿no dijiste que tenías hambre?
Él me miro de reojo apoyando su codo en la mesa del bar apoyando su mejilla en su mano. ¿Lo hice?
Me quede mirándolo hasta que me sonroje. ¿Es posible… que dijera que tenía hambre… sólo como excusa para salir conmigo? Sería feliz si fuera así. Me había retirado al baño para lavarme las manos antes de consumir la comida, pero cuando llegué a la mesa del bar, vi aun Sasuke-kun echado encima de la mesa con sus brazos cruzados escondiendo su cara. Me senté a su costado, ¿Se habrá quedado dormido? Dijo que estaba cansado, pero…
-Sasuke-kun… -lo llame moviendo su hombro, pero él no despertaba tenía los ojos cerrados y un pequeño sonrojo.
Me puse roja al solo verlo dormir es que se ve absolutamente adorable… sería una lástima despertarlo. Apoyé mis codos en la mesa del bar y puse mis mejillas sobre mis manos sin dejar de mirarlo. Eso es tan pervertido, pero ver al chico que te gusta dormir es algo lindo. ¡Ah, me gusta tanto que me hace un lío la cabeza! No sé qué hacer qué alguien me ayude…. Su mano tenía muchos arañazos, seguro que se divertía mucho con el gatito. Sonreí y acerqué mi mano a esos arañazos que tenía y comencé a acariciarlos. Es divertido imaginarlo jugar con un gatito. Con mi dedo delineaba sus cicatrices lentamente hasta que sentí que sus dedos habían agarrado mi dedo. ¿Estaba medio dormido? Ya que tenía su ojo abierto y me estaba mirando poniéndome roja. Sentí como sus dedos acariciaban suavemente hasta llegar a mi mano entrelazando nuestros dedos. Estuvo… ¿Estuvo despierto todo el tiempo? Me estaba dejando llevar por una pequeña caricia de él, ya que su pulgar acariciaba mi mano.
-… Tus manos son pequeñas. –me dijo mirándome y empezó a levantarse.
-No nos pequeñas. –le dije sonrojada sintiendo como me acariciaba. –Son nor-normales.
Me soltó y se puso derecho llevando su mano a su cabello llevándolo hacía atrás poniéndome nerviosa… Aun sentía lo cálido que era su mano cuando me estaba acariciando.
-Voy al baño. –me dijo poniéndose pie y metiéndose las manos a los bolsillos.
Asentí viendo cómo se alejaba, así que me di la vuelta para mirarme las manos. ¡Qué clase de demonio negro juega así! Me sonroje viendo que tenía mis uñas pintadas y siempre usaba cremas para tener la piel suave. Saque un espejo de mi bolso y veía si mi cabello estaba bien o lo tenía despeinado. Siento que mi corazón estaba palpitando muy rápido cuando él me acariciaba, quería sentir más caricias de él, quería que él me amara y me besará. Pero no sé lo que siente el en verdad…
-Oye, ¡¿Viste eso?! –escuche que hablo con voz fuerte mi amigo de cabello castaño. –Es un bastardo afortunado.
Lo empuje para que se apurara en salir, sí que lo había visto y estaba incomodo que ellos dos estuvieran juntos. Los dos siendo novios y expresando sus sentimientos así es incómodo. Me sentía molesto y celoso.
-¡En fin, sólo vámonos! –le dije empujando a la saluda. –Quieres ir a la tienda, ¿cierto?
Gire para verla y ella estaba sonrojada mirándose en un espejo, se veía hermosa… ese mocoso era un suertudo. Solté un suspiro saliendo del establecimiento junto con mis amigos viendo como Sai sonreía divertido al ver a nuestro amigo irritado.
-Ah, ya regresaste, Sasuke-kun –le dije mirándolo sonrojada ya que se sentó a mi costado.
Nos quedamos callados ya que no sabía que decirle. –Di algo. –me dijo mirándome de reojo.
-¿eh? –lo mire sonrojada haciendo que el volteara a verme y sonriera. –No puedo salir con algo sólo porque me lo dices…
-Si puedes. –me dijo bebiendo de su vaso.
-Entonces… -le dije llevando mi dedo a mi mejilla pensando. -¿Por qué fuiste a Kyoto? Claro…. Si puedo preguntar –mire a otro lado sonrojada
-Sí, seguro. –me dijo mirándome serio. –El papá de uno de mis ex compañeros falleció…. Así que fui al funeral.
-Oh… ya veo… -le dije mirándolo apenada.
-Por un tiempo él estuvo en el mismo hospital en donde estaba internado. –me dijo mirando hacia la calle. –Así que nos conocimos muy bien cuando nos encontrábamos en los pasillos. –soltó un suspiro. –Ese hombre tuvo muchas cirugías, así que pensé que podía mejorar, pero, bueno…
-¿Entonces la persona con la que te has estado enviando mensajes de texto últimamente es tu es compañero? –le pregunté mirándolo como el bajo un poco su mirada.
-Sí –me dijo llevando su mano a su mentón. –No vivimos tan lejos ahora, ya que se fue a vivir con su madre. Sus padres eran divorciados, además, parece que las cosas aún están un poco difíciles y está aquel asunto de que no se está sintiendo muy cómodo en su escuela este segundo semestre. –vi como estaba preocupado. –Entiendo cómo se siente mejor que nadie.
Ah… es verdad. Todo esto hace parte de algo que no puedo entender, aunque lo intente. Su compañero debió atravesar muchas cosas de las que le es imposible hablar con otra persona. Lo mire sonrojada y empezó a sonar una música haciendo que Sasuke-kun sacará su teléfono.
-Hablando del diablo, supongo. –me dijo mirándome teniendo su celular en la mano. -¿Te importa?
-Adelante. –le dije sonriendo viendo que el se daba la vuelta cuando contesto.
-Hola…. –lo vi suspirar.
Muchas cosas que sólo le puede decir a Sasuke-kun…
-Mira este no es un buen momento… -escuche como hablaba y se ponía serio. –Estoy con una amiga ahora mismo.
-Sasuke-kun, está bien. –le dije poniendo mi mano en su hombro haciendo que él me mire alejando su teléfono. –Si sucede algo, vete
-No, pero… -me dijo mirándome preocupado.
-¡Está bien! –le sonreí cerrando mis ojos. -¡Vete!
-… Perfecto, discúlpame, entonces. –me dijo agarrando su bolso escolar y saliendo del Mc.
Al verlo salir y viendo como pasaba al frente mío para irse, sentí como que lo estaba perdiendo, pero esa persona está atravesando un momento difícil después de todo… lleve mis manos a mi cara y suspire. No es como si Sasuke-kun que intenta servir de apoyo, estuviera haciendo algo malo. En realidad, se está portando increíble. Pero por alguna razón aún me siento abandonada…. Eso probablemente me vuelva una egoísta….
Estábamos viendo algunas revistas de universidades ya que mi compañero de cabello castaño aun no sabía a cuál entrar. Estábamos al frente del Mc y vi cuando ese mocoso había salido dejando a su chica sola y ella tenía una cara muy triste. ¿Se habrán peleado? Dejé la revista en su lugar y me dirigí a la salida de la tienda.
-Lo siento chicos, me tengo que ir. –les dije saliendo por la puerta.
-¿Qué paso? –dijo Sai mirándome sorprendido.
-¿Sasori? –escuche la voz de mi compañero.
Corrí y crucé la pista rápido para entrar al Mc. Al entrar camine hasta donde estaba ella que seguía con las manos en su cara.
-¿Qué le pasa? –me preguntó el amigo de sempai que tenía al costado.
-¿Regresó al lugar donde estábamos? –le pregunté mirando como sempai corría rápido y viendo que se acercaba a esa chica que tenía novio. -¿Crees que sempai… entrará a la competencia? –me sonroje mirando al chico de mi costado que se puso rojo.
Esto me está pareciendo raro, sempai se metería en problemas si el novio de esa chica regresa….
La razón por la que he sentido que la distancia entre Sasuke-kun y yo se incrementa… es porque él tiene otra cosa en mente ahora. Considerando eso, supongo que tendría que haberle dicho… cuando tuve la oportunidad esa noche. Si tan sólo la distancia entre nosotros se hubiese reducido a cero….
"en el ferrocarril cuando estábamos cruzando…"
"¿Qué intentabas decirme?"
Entonces esta situación nos habría afectado de forma diferente….
-Saku… -escuché que llamaban así que volteé la mirada pensando que era Sasuke-kun.
-¿Sempai? –me quede mirándolo sorprendida.
-Qué… ¿Qué pasó? –me pregunto sentándose a mi costado. –Vi que tu novio se fue… ¿Tuvieron una pelea o algo?
-¿Novio? –le pregunte sonrojada llevando mis manos a mis mejillas. -¡No, no, Sasuke-kun no es mi novio! ¿nos vemos de ese modo?
Él soltó un suspiro y me sonrío. -¡¿No son pareja?!
-Bueno nos llevamos muy bien. –le dije sonriendo y aun con mis mejillas sonrojadas. –Ambos somos representantes de la clase y esas cosas…
-Ya veo. –me dijo sonriendo. –Entonces así son las cosas. ¿Entonces qué te pasaba? –me preguntó preocupado. –Parecías muy deprimida, el mocoso te hizo algo.
-No, no es nada. –le dije mirando al frente con mis mejillas rojas. –Sólo me sentí triste por un segundo, pensaba en algo que debía haber hecho diferente. Pero en vez de andarme lamentando… debo busca como arreglar las cosas. –le sonreí con los ojos cerrados.
Baje mi mirada y me puse triste, pero no quería que sempai me viera así… lleve mi mano a mi cabello jugando con las puntas.
Me quede mirándola sorprendido, es que esta chica realmente parece que no se siente tan bien como dice, pero aún está esforzándose por reponerse… Sakura es increíble… si es así cuando se enamora… en verdad… quiero gustarle… a esta chica.
Ella había dicho que me vaya, pero yo no quería hacerlo, me quería quedar más tiempo con ella. Hace tiempo no estaba con ella así a solas en donde podíamos entendernos bien, pero… esta persona me necesitaba. Saque mi celular de mi bolsillo y suspire. Haruno o esta persona….
Marque el número que tenía en llamadas hasta que me contestaron. –Oye, soy yo… lo siento… hoy no se puede después de todo. –le dije soltando un suspiro llevando mi mano a mis cabellos desordenándolo. –Estoy con una amiga con la que hice planes primero… ella tiene prioridad. Lo siento.
Colgué la llamada y guardé mi celular empezando a correr donde estaba el Mc. Sólo espero que ella aun siga ahí y le comprare un helado como una disculpa. No tuve que haberla déjalo sola, menos a ella….
-Sakura. –escuche a sempai que me miraba sonriendo divertido. –Tu flequillo se levantó.
-¿Qué? –me puse roja y lleve mi mano para arreglarlo.
-¡Aún sigue ahí! –me dijo riéndose haciendo que me ría también.
-Bueno, qué más da. –le dije cerrando mis ojos sonrojada sin dejar de reír. –Desde que sea sólo mi flequillo… De todas formas, gracias sempai. –volteé a mirarlo y él estaba sonrojado bajando su mirada. -¿Te pasa algo, sempai?
Él me miro sonrojado y solo sonrío. –Oh… no, no es nada.
Había dicho que no quería dejarla sola, pero… ella no estaba sola. Podía verla estaba en el mismo lugar que la deje, pero estaba con ese chico riéndose… ¿Por qué él? ¿Por qué esta con ella? ¿Por qué ahora?
-Sasori… -susurré mirándolos apreté mis manos formando en un puño, si yo no me hubiera ido, él no estaría con ella si no yo… estaría riéndome con ella y ese tipo no. -…¿Qué es lo que quiere Sasori con ella? –solté un suspiro y me di la vuelta. –En realidad no entiendo a las mujeres.
Quiero que las cosas cambien entre Sasuke-kun y yo… quiero crear unos lindos recuerdos con él…. Pero y si la distancia entre nosotros vuelve a ser la del inicio, entonces… definitivamente la cerraré de nuevo.
