La noche había llegado… desde que llegué a casa después de haber visto como ella estaba con ese chico de cabello rojo, no tenía humor para nada. Estaba echado en mi cama pensando en esa chica… todo giraba en ella que hasta llegaba a sentirme incómodo. Escuchaba como sonaba mi celular, lo cual lo agarré y vi que era mi mejor amigo…
-¿No crees que estas exagerando? –le pregunté mirando el techo de mi habitación.
-No creo que sea exageración. –lo escuche estaba serio. –Nos tiene preocupados a todos.
-Naruto, tu sabes… -solté un suspiro y llevé mi mano a mi frente sin dejar de ver el techo. –Vives más cerca, más simple a dos casas.
-Sé solidario de vez en cuando. –me dijo y escuche que soltó un suspiro.
-Sí claro, -le dije sentándome en mi cama y bajando mi mirada. -¿Pero pueden al menos apoyarlo más?
-Lo hacemos. –me dijo. –Pero siendo honestos, en realidad no quiere escucharnos y no sabemos qué hacer… así que ya sabes…
-Sí, lo sé Naruto. –le dije echándome en mi cama y colgando el teléfono.
Sí entendía perfectamente lo que está pasando esa persona, pero sentía que me estaba metiendo en algo que no sería nada bueno para mí. Me eché de costado en la cama y sentí que algo estaba acariciando mi espalda, volteé mi mirada y vi esa mota negra.
-¿Qué pasa ahora? –mire al gatito que se acercaba a mi casa. -¿No acabas de comer? –me di la vuelta y acaricie su cabeza mientras que se sobaba en mi cara ronroneando. –Eres muy suave… sólo una bola de pelo, ¿no?
Las horas habían pasado dando inicio a otro día de escuela, otro día en donde teníamos que enterarnos de muchas cosas y otro día en donde no soportaba a ese chico de cabello rojo….
-Muy bien, entonces… -escuche a mi mejor amigo que estaba adelante en la mesa del profesor con nuestras dos compañeras Yamanaka y Hyuga. –La sugerencia número uno para nuestra clase es "un café de mayordomos y doncellas con cambio de género" … -solté un suspiro llevando mi mano a mi mejilla apoyando mi codo sobre la mesa, hasta donde tenemos que llegar para hacer el ridículo. –Pero ya que a sólo tres clases por año se les permite vender comida y bebidas…. No sabemos todavía si hacerlo o no. –nos dijo mientras que Hyuga-san estaba anotando en la pizarra las siguientes opciones que eran… "Un café de mayordomos y doncellas con cambio de género", "Planetario" y "Centro de juegos". Aunque un Planetario sería genial.
-¿Cómo lo decidiremos? –escuche la voz de un compañero que levantaba la mano.
-Lo sortearemos de ser necesario. –le dijo mi mejor amigo mirando la hoja y con una mano en su barbilla. -… y creo que eso es todo lo que tenemos que decir por ahora.
-Oh, ¡Hay otra cosa, Naruto-san! –le dijo la chica de cabello rubio. –Ya dijimos que los representantes de la clase estarán a cargo de los preparativos de la noche del festival, ¿bueno? –nos miró a Haruno y a mí sonrojándose dejándonos sorprendidos. –Hay una reunión sobre eso a la que deben asistir hoy.
Genial… ahora tengo que asistir a la reunión con esa chica de cabello rosa, a la que no quería ver desde el día de ayer. En realidad, no me sentía muy cómodo con ella, de tan solo recordar que se reía muy feliz con ese tipo adicto a la Arquería.
-Esto es estúpido. –Suspire mientras caminaba con esa mota rosada por los pasillos. -¿Por qué los representantes de la clase tiene que hacer todo?
-Sasuke-kun… -me dijo mirándome de reojo.
-¿Cuál es el punto de tener tres miembros del comité de eventos? –me queje llevando mi mano a mis cabellos negros y desordenándolos.
-Vamos, Sasuke-kun. –me dijo haciendo un puchero y deslizando la puerta del salón de audiovisuales y entrando. -¿No te parece? Estoy segura de que nos divertiremos una vez estemos trabajando.
-Sí, como no. –le dije siguiéndola y viendo que se quedó parada sorprendida.
-Ah, sempai. –la escuché susurrar y me puse al costado de ella viendo a ese chico de cabello rojo sentado al costado de una chica mirándonos. -¿Eres representante de clase, sempai? –le preguntó acercándose a él y dejándome solo. –No lo había notado.
-Nuestro representante dimitió. –le dijo sonriendo. –Así que…
-Estaba segura de que nadie quería hacerlo. –comentó su compañera que estaba a su costado y ese chico se puso rojo. –Pero Sasori-kun se ofreció voluntariamente. ¡Salvó el día!
-Ohh, ¿voluntariamente? –le preguntó Haruno cerrando sus ojos y sonriéndole, se notaba que tenía un pequeño sonrojo haciendo que apretara mis manos en puños, esto me estaba molestando. -¡Qué diligente!
-No soy para nada diligente. –le dijo Sasori mirándola sonrojado.
-Estás haciéndote el modesto de nuevo. –le dijo ella sonriendo.
Esto me estaba molestando, realmente me molestaba y mucho. Me acerque a ella y agarre su mano mirando a ese chico de cabello rojo. –Hola Sem-pa-i. –le dije mirándolo serio. –Vámonos. –volteé mi mirada y la jalé llevándola a los asientos de adelante, necesitaba mantenerlos alejados.
-¿Nos sentaremos aquí, Sasuke-kun? –me preguntó mirándome a los ojos, apreté su mano y me senté en la silla mientras que ella me seguía haciendo lo mismo.
Estaba muy feliz demasiado feliz, Sasuke-kun me tenía de la mano y estaba sonrojado con su mano en su barbilla con su codo sobre la mesa mirando al frente. Subí mi mano con la de él poniéndolo sobre la mesa y me di cuenta de sus arañazos.
-Tienes más arañazos que antes, ¿no? –le pregunté mirando su mano. -¿Fue el gatito de nuevo?
Él me soltó la mano y me la enseño. –Ha empezado a morder de repente. No lo entiendo. –me dijo sonriendo mirándome a los ojos haciendo que me acercara a él. –Mira un mordisco de mi dedo.
-Es cierto. –le dije cerrando mis ojos y sonriendo sonrojada.
Estoy feliz de tener la oportunidad de pasar tiempo con Sasuke-kun. El único problema es que Sasuke-kun… recibe más mensajes de texto que antes. Además, de llamadas ocasionales… y cada que lo escucho... me siento muy inquieta.
Había llegado los días en donde teníamos que arreglar todo para el día del Festival, después de haber esta con ella ese día, sentía que nos habíamos acercado más. A veces nos tomábamos las manos, nos mirábamos muy seguido a nuestros ojos cuando me cruzaba con ella en la hora de refrigerio o si no cuando volteaba a verla mientras que ella estaba concentrada en su sitio leyendo un libro. Solté un suspiro sentándome en el piso apoyado en la pared viéndola a ella sentada en una mesa afuera del salón.
-Me gustaría mucho que… -me dijo un compañero del salón sentándose a mi costado cogiendo un vestido de doncella. -… Sakura-chan usara este traje.
Lo ignore al sentir que algo vibraba en mi pantalón de E.F. sacando mi celular y revisando mis mensajes. Otra vez me estaba escribiendo…
-Ohh, sería bueno. –escuche a otro compañero.
-¿Verdad? –le dijo ese chico que me había querido sacar conversación.
-Tienes razón, es una pena que no la veamos vestida así. –le respondió ese chico.
-Eh, ¿Qué, qué? –escuche a mi mejor amigo acercándose a nosotros. -¿De qué están hablando? –les preguntó sonriendo divertido.
-Sólo esa ropa verdad… -le dijo un compañero.
Levanté mi vista para otra vez mirarla y ahí estaba ella comiendo un Pocky y mirándome que se pudo roja al verme y volteó su mirada. Sonreí divertido a veces sus reacciones son lindas.
-Oye, Uchiha. ¿Escribiendo mensajes de nuevo? –me preguntó un compañero abrazando mi hombro. -¿A tu novia quizás?
-No… -le dije mirándolo serio.
-¿No? –me miro y sonrío divertido. –Y de todas formas, ¿Cómo te va en ese sentido?
-¿Qué? –lo mire alejando su mano de mi hombro.
-¿Te gusta alguna chica? –me preguntó haciendo que me pusiera rojo y mirara al frente para ver a mi compañera de cabello rosa.
-¿Qué? No, no en realidad… -le dije guardando mi celular en mi bolsillo del pantalón y cruzándome de brazos.
-¡Oh!, ¡¿Ella está en nuestra clase?! –me grito mirando al frente y mirándolo completamente rojo. -¡¿En serio?! –vimos como pasaban estudiantes por los pasillos tapándola a ella y dejándolo que soltara un suspiro bajando mi mirada.
-Dije que no… -le dije mirando al frente y viendo otra vez a Sasori hablando con ella. Apreté mis manos en un puño, ¿Por qué otra vez él?
A veces lo miraba y cuando él se daba cuenta volteaba mi mirada. Me metí un Pocky a la boca y me lo comencé a comerlo mientras que sentía mis mejillas calientes. Lo mire de nuevo y él estaba hablando con nuestros compañeros de la clase. Solté un suspiro y saqué otro Pocky para querer comerlo.
-Ah, Sakura. –escuche una voz haciendo que volteara y lo vi sempai estaba mirándome.
-Oh, sempai. –le dije sonriendo y mirando las bolsas que tenía en sus manos. Además, estaba con un chico de cabello castaño que me miraba sonrojado. -¿Haciendo mandados, sempai?
-Sí. –me dijo sonriendo y viendo que bajo su mirada a mi mano. –Eso se ve bien…
Bajé mi mirada y vi el dulce que tenía en mi mano. -¿Quieres un poco? –le pregunté.
-Oh, gracias… -me dijo acercando su cara a la mía y mordiendo el Pocky sin dejar de verme. –Gracias Sakura, nos vemos después.
Se fue dejándome sorprendida y un poco sonrojada. En realidad, no vi venir eso… pensé que lo tomaría con su mano. Pero tiene ambas manos ocupadas, supongo que… ¿…Esto es normal entre la gente joven? Bueno… supongo que así es. Mire el Pocky que tenía en mis manos que había mordido. ¿Debería comerlo o botarlo? Me puse completamente roja dejando ese pedazo en la basura.
-Sabes, Sasori… -escuche la voz de mi compañero que estaba a mi costado mientras subíamos las escaleras para ir a nuestra clase. –Si hacer eso te da tanta vergüenza, creo que sería mejor que no hicieras esa clase de cosas en primer lugar… -me dijo mirándome de reojo y viendo que estaba completamente rojo mientras que masticaba el dulce que tenía en mi boca. –También a mí me dio pena.
-¡Bueno, lo siento! –le dije mirándolo y suspirando.
Apreté más fuerte mis manos, me molestaba mucho que él haya hecho eso… y ella no hizo nada solo se puso roja y miro el maldito dulce mordido.
-Oye… -escuche a ese chico de mi clase. -¿Escuchaste? Uchiha. Definitivamente está en nuestra clase, ¿no? ¿Quién es? ¡Te ayudaré!
-Puedes cerrar tu maldita boca. –le dije mirándolo enojado haciendo que él me mirara asustado. Mierda… esto me está volviendo loco. –No, lo siento. –volteé mi mirada por que el ambiente se había puesto algo incómodo.
-Ah, no. –escuche su voz si se sentía incómodo. –No importa, sólo te estaba molestando, lo siento.
-Verás, Sasuke es como un crio. –le dijo mi mejor amigo que me estaba abrazando del hombro y sonriendo haciendo que ese chico lo mirara sorprendido. –cosas así lo avergüenzan. Pero te diré quién es la chica que me gusta… -se sonrojo acercándose al chico.
-¡No es necesario, Uzumaki! –le dijo poniendo su mano en la frente de mi amigo alejándolo. -¡Ya sabemos que es Sakura-chan!
-Sí Sakura-chan es la más linda. –le dijo otro chico acercándose a ellos.
Suspire al ver como esos chicos se habían retirado y estaban viendo los vestidos de doncellas burlándose que les quedaría raro, a mí me parecía realmente grotesco ponerme eso.
-¿Entonces, qué paso? –me preguntó mi amigo de cabello rubio. –No actúas como siempre Sasuke. –suspiro y me miraba muy serio. –Usualmente, esquivas esa clase de cosas fácilmente.
-Mmmm… -le mire de reojo pensando que le podría decir a mi mejor amigo sobre la chica que le gustaba. ¿Acaso perderíamos nuestra amistad, si le dijera que tal vez me había enamorado de ella?
-Bien. –me dijo sonriendo mostrándome sus dientes. –Si te sientes deprimido o algo. Estoy aquí para escucharte. –se puso de pie y me puso su mano en mi hombro. –Ya lo sabes, amigo.
Metió sus manos a los bolsillos de su pantalón de E.F. y se estaba alejando. –Naruto. –lo llame haciendo que el volteé a verme. –Gracias hermano.
-¡Cuando quieras, idiota! –me dijo sonriendo mientras que se iba caminando a ayudar a los demás.
¿Qué debería hacer con estos sentimientos que están naciendo? ¿Cómo debería afrontarlo si me enamoraba de la persona que le gusta a mi mejor amigo? Lleve mi mano a mi cabello negro desordenándolo. Esto es complicado…
-Todos los representantes de clase… -escuche la voz de Hatake-sensei que se había acercado a mí. –deben empezar con los preparativos para la noche del evento, infórmale a Uchiha. –me dijo sonriendo mientras que se estaba yendo a la sala de profesores.
Las horas habían pasado y ya estaba anocheciendo….
-Supongo que esto es todo lo que haremos por hoy. –les dije a mis compañeros que estaba tomando sus bolsos de la escuela para retirarse e ir a sus casas. –Buen trabajo, yo terminaré de cerrar todo. –les sonreí despidiéndome de ellos.
Caminaba por los pasillos de la escuela buscando a Sasuke-kun que nunca regresó… se alejó en medio de los preparativos para el evento… y se fue. Me preguntó si dejó lo demás y se fue a casa…. Vi que se había alejado con el teléfono en su mano… quizás le paso algo… a la persona del teléfono…. Entre al salón donde está mi clase y me acerqué a la ventana viendo como era de noche y se podían ver las estrellas, siempre me habían gustado… me hubiera gustado a ver hecho el planetario en vez del café, pero todos votaron por esa opción. Puse mi mano sobre la ventana y me sonrojé viendo el cielo oscuro con esas brillantes estrellas. Suspire, en este momento se siente raro, un poco emocionante, pero es realmente solitario estar aquí sin nadie. Volteé mi mirada viendo el traje que usarían los chicos, estaban todos en una caja bien doblados. Cogí el vestido, era muy bonito, me gustaría ponérmelo…. Bueno ahorita no hay nadie en el salón, podría aprovechar, aunque se veía muy grande…. Sonreí divertida y me puse el traje encima de mi uniforme de E.F.; me acerqué a la ventana ya que me podía reflejar era como un espejo. Y me puse la diadema que combinaba con el vestido, me quedaba bonito, aunque se viera muy grande y aunque lo ajustara el lazo de atrás se me veía raro. Solté un suspiro y bajé mi mirada. En realidad, no se me ve bien. Levanté mi mirada y vi un bolso de escuela encima de una mesa. Espera… ¡¿No son las cosas de Sasuke-kun?! Esa cartuchera definitivamente es suya… aún está aquí en algún lado…. Si él está aquí…. Eso quiere decir que me puede ver con este traje que me queda horrible. ¡Tengo que cambiarme! Sentí mis mejillas calientes… si Sasuke-kun me ve así… quién sabe qué dirá. En eso oí como la puerta de mi clase de deslizaba, haciendo que me volteara quedándome sorprendida ya que estaba sempai mirándome con su cara completamente roja.
-Perdón. –lo escuche mirándome son sus ojos color caramelo y sus mejillas sonrojadas. –Estaban encendidas las luces… estaba revisando si aún había alguien…
-Oh… lo siento… -le dije mirándolo sorprendida.
-Sakura… ¿Usarás eso en el festival? –me preguntó curioso.
-¡No, no! Las chicas se vestirán de mayordomos. –le dije sonriendo. –Sólo me estaba preguntando cómo me quedaría, así que me lo probé. –lleve mis manos a mis mejillas sintiendo que estaban calientes. -¡como sea, es bueno que no vaya a usar esto!
-¿Por qué? –me preguntó acercándose a mí.
-A qué te refieres con "¿Por qué?" mira esto sempai. –le dije levantando el delantal del vestido. –Ponerme este traje que me queda un poco grande, no se me vería muy bien y que yo use esto es tan gracioso como el que los chicos lo usen. –me quite la diadema acomodando mi cabello para que no se levantara.
-¿Cómo que no se te ve bien? –me preguntó sonriendo con un rubor en sus mejillas. –Sakura… se te ve bien, aunque te quede grande. Estas hermosa.
-¡Qué! ¿Qué estás diciendo, sempai? –le dije llevando mi mano a mi boca apunto de reírme. –Lo dices solo por cumplido.
-No es por cumplido. –me dijo mirándome serio haciendo que me pusiera roja. –Sakura, tu eres muy hermosa.
Bajé mi mirada y estaba muy nerviosa que apreté la diadema con fuerza. –… Gra-Gracias.
Nos quedamos en silencio, estaba muy nerviosa… sempai había dicho que soy hermosa…. Si lo sabía, sabía que atraía al género masculino solo por mi físico, pero ¿Por qué no se fijaban en mi personalidad en vez de mi físico?
-Disculpe. –escuche esa voz gruesa que hacía latir mi corazón haciendo que levantara la mirada para ver esos ojos negros. -¿Puedo pasar?
-¡Sasuke-kun! –le dije acercándome a él. -¡¿Dónde has estado?! ¡Te saltaste todo el trabajo! –el paso por mi costado ignorándome para acercarse a sus cosas. ¿Qué le pasaba?
-Bueno, me voy. –me dijo sempai caminando hasta la puerta del salón. –Adiós.
-Adiós. –le dije viendo cómo se iba dejándonos solos.
Volteé mi mirada para hablar con Sasuke-kun, pero vi que se sacó su polo de deporte viendo su espalda desnuda que se notaba que se ejercitaba mucho por sus brazos musculosos. Mire a otro lado sintiendo que estaba muy colorada…. ¿… no vas a decir nada? Suspiré y siento que él no va a decir nada de lo que estoy usando.
-¿Qué estás usando? –escuche su voz haciendo que me pusiera más roja.
-Só-Sólo quería probármelo un momento… -le dije intentando voltear a verlo, pero él seguía sin camisa. -¿Có-Cómo me queda, Sasuke-kun? Pregunté bajando mi mirada.
-¿Eh? –me dijo volteando a verme encontrándose con mis ojos que lo estaban mirando. - ….. –se puso rojo girándose mientras que se ponía su camisa de la escuela. –No te queda bien.
Esto me parece muy familiar… es la secuela del incidente del maquillaje… es la segunda vez que me dice eso…. Suspiré y cerré mis ojos para intentar calmar lo sonrojada y nerviosa que me encontraba.
-No te emociones tanto sólo porque un chico te dijo hermosa. –me dijo sintiendo que su voz se escuchaba molesta. –Te ves realmente patética. –baje mi mirada, al escuchar esas palabras que me decía, me dolían. –Y además dijiste que no te llevabas bien con los chicos, pero no parece, con eso de que siempre andas por ahí con ese tipo. –llevé mis manos a mis ojos y caí de rodillas al piso sentándome sobre mis piernas. –Si quieres coquetear, ve a hacerlo a otra parte, tonta…. –todo se volvió silencioso ya no decía nada… se había quedado callado. -…No, no quería decir eso. –escuche como se estaba acercando a mí haciendo que baje mi mirada. –Yo… ¡Me retracto! Lo siento… supongo que fui un poco… no, definitivamente… me pasé hace un momento. Discúlpame.
En realidad… no estoy llorando… si me dolieron sus palabras. Moví un poco mis manos para ver entre mis dedos lo que estaba haciendo… sólo quiero hacerlo sentir un poquito culpable….
-Perdón, Haruno-san. –lo vi bajar su mirada. –Haruno-sama… -acercó su rostro al mío.
Dios mío…. Me llamó Haruno-sama… siento que me voy a reír… Empecé a temblar porque sentía que no iba a soportar mucho y terminaría riéndome.
-Oye, en serio, no llores. –me dijo Sasuke-kun abrazándome con fuerza poniendo su frente encima de mi hombro, haciendo que bajara mis manos de mi cara y quedándome sorprendida. –De veras… ¿Por qué dije algo así? –sentí que con sus manos acariciaba mi espalda suavemente. –Haruno… lo siento.
¿Sentir felicidad en esta situación… es bueno… o es malo?
-No llores. –me dijo agarrando mi cabello dejándome mi cuello expuesto para que sintiera sus labios sobre él.
Me quede sorprendida y estaba completamente roja… ¿Él beso mi cuello? Qué… en este momento…
-En serio, de verdad lo siento. –me dijo susurrando en mi oreja, poniéndome más roja.
-Sasu… -le dije viendo que se alejó un poco sintiendo que rozo su nariz con la mía.
-…No estás llorando…. –me dijo mirándome sonrojado.
-Sasu-Sasuke-kun… -le dije agarrando su brazo y apretándolo ya que tenía su mano sobre mi hombro. -¿Qué… acabas de hacer?
Él miro a otro lado y tenía sus mejillas rojas mientras que yo sentía las mías muy calientes. Él volvió a mirarme y empezó a acercar más su rostro al mío.
-Haruno… yo… -me dijo mirándome y acercándose más poniéndome más roja de lo normal. –yo… -cerré mis ojos pensando que al fin podríamos besarnos, pero escuché una música que se me hacía muy conocida.
Abrí mis ojos viendo que Sasuke-kun tenía una cara sorprendida con sus mejillas aun coloradas, se alejó de mí y se empezó a reír mientras que estaba sonando su teléfono…
-Supongo que así es, eh. –me dijo sonriendo mientras que me miraba. –Esto es lo que pasa siempre con nosotros, ¿no?
Se levantó sacando su teléfono del bolsillo de su pantalón de escuela dejándome sorprendida viendo que contestaba la llamada. En realidad, no entiendo… ¿Qué quiso decir?
-Hola. –le dijo a la persona que estaba en la otra línea.
Cuando contesto la llamada… pude escuchar… el sonido de la voz al otro lado de la línea….
