Se alejó de mí a un metro de distancia para hablar con esa persona que lo llamaba seguido. Me siento extraña cuando escuche esa voz que me dan ganas de preguntarle a Sasuke-kun…. Qué es lo que está pasando.
-Vendrás a mi festival cultural pasado mañana, ¿Cierto? –le preguntó a la otra persona con quien hablaba por teléfono.
Suspiré al ver como él llevaba una mano al bolsillo de su pantalón y volteaba a verme de vez en cuando mientras que nuestras miradas se cruzaban. Subí mi mano a mi cuello acariciando con mis dedos la zona en la que había sentido su cálido beso, estaba muy colorada con mi corazón que latía muy rápido. Estaba feliz, él y yo estábamos más cerca que no sabía cómo reaccionar…. ¿Besó mi cuello? ¿Fue mi imaginación? O ¿Se molestó… porque estaba hablando con Sempai? Tenía tantas preguntas que hacerle… quiero preguntarle… pero puedo escuchar al otro lado del teléfono. Sólo una pequeña voz.
-Sí llegaras a confundirte, llámame. –le dijo Sasuke-kun soltando un suspiro y llevando su mano a sus cabellos negros acariciándolos. -¿sí?, Hablamos luego.
Colgó la llamada y se acercó a mi estirando su brazo para que tome su mano. Me levanté agarrando su mano y solo asentí con mi cabeza, mientras que el hacía lo mismo. Realmente me sentí incomoda, no sabía cómo reaccionar por haber escuchado esa voz, siento que destruyó mi confianza fácilmente. Por eso de camino a casa hablé de cosas sin sentido a propósito, aparentando que no pasaba nada. Esto se sentía tan extraño ya que a veces Sasuke-kun no respondía. Cuando llegamos a la calle donde dividía el camino a nuestra, no dijimos nada.
-…Bueno, adiós. –me dijo girándose y perdiéndose por la calle oscura.
Bajé mi mirada y suspiré. –Sí, adiós… -susurré girándome para irme a casa.
Pero, cuando escuche la voz de esa llamada. El vínculo entre el Sasuke-kun que no conozco y esa persona… de pronto se sentía tan real… y no me gustó.
-En este momento, soy la persona más egoísta del mundo… -mire al cielo oscuro que brillaba con las estrellas. -¿Qué debería hacer?
Suspiré y vi mi teléfono que tenía en la mano. Marqué el número y lo llevé a mi oreja.
-El número que intenta marcar, está fuera del área de servicio, o la batería… -colgué la llamada y apreté el teléfono en mi mano. Justo en este momento necesitaba hablar con él, pero no contesta, es un idiota.
Caminaba por las calles oscuras con mis manos en mi bolsillo, tantas cosas habían pasado hoy, pero no me siento satisfecho. Casi al llegar a casa vi un chico de cabello rubio en frente de mi puerta con una bolsa en la mano.
-Sasuke. –me dijo levantando su mano para saludarme. –Así que por fin regresaste.
-¿Naruto? –me acerqué a él, justo cuando estaba llamándolo y él estaba aquí al frente de mi casa. -¿Qué estás haciendo aquí? –le pregunté mientras que sólo me sonreía.
-Bueno… pensé en llamarte antes de detenerme en tu casa, pero… -me dijo con su mano atrás de su cuello. –Pero se le acabó la batería a mi celular… vine aquí sin avisar, pero no sabía cuándo regresarías así que pensaba regresar a casa. Pero… pero por alguna razón espere. Me preguntó por qué… pero supe que no te sentías bien desde esta tarde en la escuela. –me miro serio. -¿Me dejas cargar mi teléfono en tu casa?
-Lo sé… -le dije, él solo me vio sorprendido. –No contestaste el teléfono hace un momento.
-Maldición. –me dijo cerrando los ojos y sonriendo. –Es telepatía, oh, si es así hagámoslo otra vez. Además… -levantó la bolsa y me la enseñaba. -¡Papitas! ¡¿Estaba pensando en que querías, verdad?!
-¿En serio? ¿Sabor a pizza? –le pregunté abriendo la bolsa con él.
-¿Eh? ¿Qué? –me dijo sorprendido viendo la bolsa. –Te gusta el sabor a consomé, ¿Cierto?
-De algún modo, siento que no conoces bien mis gustos, mejor amigo. –le dije con sarcasmo haciendo que él me mirara y sonriera con una mueca de molestia. –Pero… bueno el sabor a consomé, no está mal.
-No creo que debas ser… sobreprotector. –me dijo mi mejor amigo comiendo una papita sentando en el piso mirándome ya que estaba al frente de él viendo la bolsa de papitas que están en la mesa de mi habitación. –Entiendo que quieras ayudarnos… más si esa persona está en una situación algo parecida a la tuya, pero… por su propio bien, creo que es mejor… que haga amistades en su escuela y en su mismo ambiente. ¿No lo crees? –estiro sus brazos y me miraba tan serio.
-Bueno si… -le dije con mi mano en mi cuello haciéndome masajes, me sentía estresado.
-Así que está bien. –me dijo sonriendo. –No te eches más carga encima Sasuke.
-Sí, por eso hasta que eso suceda, mientras se acostumbra a su nueva vida, no puedo dejarla sola y lo sabes. –le dije mirando a sus ojos azules que me miraban preocupado. –Pienso que mientras la situación es difícil, es bueno tener a alguien a tu lado.
-Ella me tiene a mí. –me dijo bajando su mirada y con su mano en su cabello desordenándolo. –Pero siento… que ella quiere estar más contigo, en vez de su familia. –me miro y vi que soltó un suspiro golpeando la mesa de mi habitación. –Sólo diré, no la ilusiones… Sasuke.
-Lo sé, solo la veo como una hermana pequeña. –le dije soltando un pequeño suspiro.
-Eso fue muy doloroso, eh. –lo escuche mirándolo sorprendido. –Desearía haber hecho más para que no te sientas en deuda con ella y hubiese estado ahí contigo más tiempo.
Me sonroje llevando mi mano a mi cara y soltando una pequeña carcajada mirando a otro lado. –El gato… ¿Quieres verlo, idiota?
Él me miro sonriendo divertido. –Oh, muéstramelo, muéstramelo, quiero ver ese gato que te hace sonreír.
-Espera un momento. –le dije levantándome y acercándome a la puerta. –Iré a traerlo.
-Está bien. –lo escuché cuando cerré la puerta.
Sonreí al ver como mi mejor amigo salía de su habitación echándome en el piso para esperarlo. Me quede pensando que debería detenerla ya que estaba viendo a un Sasuke completamente extraño, pero la conversación de ahora, no explica por qué estaba tan molesto en la escuela hoy… no siento que haya mucha conexión como antes. Giré mi mirada y vi que debajo de su cama había una caja que decía su nombre. Estire mi mano y saque la caja viendo varias cosas de su primer semestre en la escuela media.
-Una grabadora… ¡Qué nostálgico! –sonreí divertido sacando cuadernos y viendo lo ordenado que era. –Me preguntó si no hay escrito nada raro.
Saque un cuaderno y me quede sorprendido tenía un nombre escrito poniéndome rojo al saber de quién era ese nombre. Lo sabía… pero no quería darme cuenta… a él…
-Lo traje. –escuche su voz viendo como la puerta se abría y estaba el mirándome sorprendido con un gato en su hombro.
-Sasuke… -le dije mirándolo sonrojado, ¿Qué debería hacer? –A ti… Sakura-chan…
Me arrebato con fuerza el cuaderno haciendo que el gato saltará encima de la cama. -¡Lo escribí hace mucho tiempo! –me grito poniéndose rojo mirando a otro lado.
-¡¿Sakura-chan te gustaba antes?! –le grite asustado, pero no dejaba de estar rojo. -¿Y ahora? ¿Qué hay de ahora? ¿Te gusta todavía? –pregunté agarrándolo de su polo, él solo me miro llevando su mano a su boca y poniéndose más colorado.
-Deja de gritar, idiota. –me dijo sentándose en el piso dejándome sorprendido.
¿cómo debería reaccionar? Estaba demasiado sorprendido que me puse rojo. Lo sabía… sabía que sus sentimientos eran mutuos. Yamanaka me lo dijo también, pero no quería darme cuenta… ¿Qué debería hacer? Me gustaba Sakura-chan no lo podía negar, pero mi mejor amigo también le gusta…. Y sus sentimientos son correspondidos, pero él no se da cuenta. ¡¿Qué debería hacer?! Lo mire y estaba demasiado rojo viendo el nombre del cuaderno. Bajé mi mirada y suspiré; tenía que hacer algo, él siempre me había apoyado en todo, me había ayudado en muchas cosas. ¿Debería renunciar a este amor no correspondido? ¿Debería ya darme cuenta, que ella amaba a mi mejor amigo? Debo renunciar, tengo que dejar que de una vez por todas Sasuke sea feliz, ya tuvo mucho dolor en el pasado, por una vez debe ser feliz. Tengo que dejarte ir Sakura-chan, sufriré, pero prefiero ver a mi mejor amigo feliz. Seguiré adelante y te olvidare.
-¡Es genial! –le dije sonriendo, aunque me esté muriendo por dentro. –confiésate Sasuke. De todas formas, Sakura-chan no tiene novio, ¿Verdad?
-Pero… ¿Tú estás enamorado de ella? –me preguntó mirándome sorprendido, si lo estaba, pero por ti estoy dejándolo ir.
-No, desde que me rechazó, solo la apreció como una amiga. –le dije sonriendo, fingir es difícil. –Además, me está empezando a gustar otra persona. –cerré los ojos y le sonreí mostrándole mis dientes. Soy un mentiroso…
-¿Quién? –me preguntó mirándome serio.
-Hinata. –le dije sonriendo y poniéndome sonrojado al recordar que a veces me acostaba con ella. Él me miraba, como si no me creyera. –Nos hemos estado conociendo y siento que me gusta.
-Entiendo… -me dijo mirándome sonrojado. –Pero siento que no es el momento indicado para algo así.
-¿Qué? –lo mire sorprendido, debería aprovechar ya que sus sentimientos eran correspondidos.
-Bueno, ya te dije sobre ella. –me dijo soltando un suspiro. Lo mire serio.
-Eso no tiene nada qué ver. –le dije mientras que veía como él se ponía tenso. -¡Una cosa es esto y otra cosa es eso! Sakura-chan…
Escuchamos una música que venía de su teléfono y él lo agarraba mirándolo. –Oh, es ella de nuevo… lo siento… voy a contestar.
Tomé su teléfono y contesté la llamada. –Hola, estoy con él… deberías dejar de llamar y hacer tu vida, ¿no crees? –vi que se quedó callada y corto la llamada. – Sasuke… -le dije a mi mejor amigo tirándole su teléfono a su mano, mientras que el me miraba sorprendido. –Tienes que parar. Debes dejar de involucrarte tanto.
-Está bien… -me dijo mirándome serio. –Porque voy a tener cuidado de que lo que estás pensando no vaya a suceder.
Había salió de su casa dirigiéndome a la mía…. Suspire mientras que caminaba por las calles oscuras, sabía bien que Sasuke es un idiota… ¿Por qué no lo entiende? No importa cómo lo vea, es malo… comportarse de ese modo. Es un completo idiota y ella le está haciendo daño.
La mañana había llegado dando inicio a otro día donde teníamos que acabar de arreglar todo para el día del Festival Cultural. No había hablado con Sasuke-kun durante todo el día, porque no sabía que decirle y además no teníamos tiempo ya que andábamos ocupados con tener todo listo para nuestro salón y por el evento de la noche del festival. Suspire mientras que me tomaba un juego de fresa cuando caminaba por el patio de la escuela sentándome en las escaleras que dirigían a la cancha de futbol donde sería el evento. Me sentía muy cansada, pero por fin tengo un descanso, a pesar de que somos los responsables de los preparativos de la noche del festival, no he visto a Sasuke-kun para nada. Bueno, aunque si encuentro a Sasuke-kun, no sé qué le diré. El festival cultural… es mañana. Mañana, la persona del teléfono vendrá… estoy un poco asustada… porque esa voz era…
-¿Qué pasa? –escuche una voz gruesa haciendo que girara a ver ese cabello rojo que se estaba moviendo por el aire fresco y sus ojos caramelo tan claros. –No te vez muy contenta.
-Oh, sempai. –le dije mirándolo y soltando un suspiro. –Oh… sí, hay muchas cosas que no entiendo.
-¿Cosas que no entiendes? –me dijo sentándose a mi costado y mirándome sorprendido.
Me quede callada un momento mientras que agarraba una coleta y me amarraba el cabello ya que tenía mucho calor por el clima que teníamos en este momento.
-Sempai. –le llame poniéndome sonrojada. -¿Puedo preguntarte algo extraño?
-Claro, ¿Qué es? –me preguntó haciendo que baje mi mirada.
-Ustedes… los chicos…
-¿Sí? –vi que se estaba acercando a mí.
-…Incluso si no sienten nada por una chica… -le dije poniéndome roja ya que mi mejilla se sentía calientes. -¿Serían capaces de besarla?
Gire para verlo y él estaba completamente rojo. -¡Qué! ¿Te… besaron? –me preguntó con sus mejillas coloradas.
-No es eso, sempai. –le dije poniéndome nerviosa. -¡No a mí no me pasó! Sólo… me preguntaba si es algo que los chicos… pueden llegar a hacer. –mire a otro lado ya que sentía mucha vergüenza hablar de esto con él.
Escuche que suspiró. –Sinceramente… creo que hay muchos chicos… que pueden hacerlo por curiosidad o si la situación los lleva eso. –me dijo mientras que yo miraba como los estudiantes estaban poniendo algunos puestos de comida. –Incluso si no les gusta la chica.
¿Eh? Incluso si no les gusta…
-Ya veo. –le dije poniéndome triste, porque quizás a Sasuke-kun…
-¡Oh! Pero no todos son así. –me dijo haciendo que lo mirara y vi que estaba serio. –Hay muchos chicos que piensan que no tiene sentido si no es con la persona que les gusta. Yo soy así.
Me sonrojé al escucharlo y sonreí. –Es verdad, hay gente que puede hacerlo y otro que no…. Tienes razón, sempai. –suspiré y cerré los ojos sintiendo el aire en mi cara. –Siento haberte hecho una pregunta tan ridícula, por favor olvídalo sempai.
-De nada, Sakura. –me dijo mirando al frente y soltando un suspiro.
En el caso de Sasuke-kun, puede que se haya dejado llevar por la atmósfera. Incluso dijo "perdí la cabeza", tal vez se sentía cansado por otras cosas….
-no puede ser… cielos… -solté un suspiro y miré las nubes que se movían en el cielo. –Tomé la determinación de tener más confianza y dar mi mejor esfuerzo, pero cuando algo pasa inmediatamente vuelvo a ser débil. –giré y le sonreí cerrando mis ojos. –No he madurado nada… al final no he cambiado ni un poco…
-Estás cambiando poco a poco. –me dijo mirándome con un sonrojo en sus mejillas. –Es sólo que no lo has notado.
-¿Lo… cre-crees, sempai? –le pregunté viendo como él apoyaba sus codos en sus rodilla apoyando su barbilla en sus manos.
-Porque cuando oscilas entre la confianza y la debilidad, ¿No significa que puedes ver las cosas desde diferentes ángulos? –me dijo soltando un suspiro. –Los cambios sólo ocurren cuando las cosas se mueven, ¿verdad? Es por eso que, al estar entre la confianza y la debilidad, te estás moviendo, y estás cambiando, eso es lo que creo. Así poco a poco, probablemente todos cambiamos. –me miro y sonrió divertido. -¿Si quieres cambiar entonces no es bueno seguir moviéndote? Si te mueves lo suficiente, puede que descubras algo nuevo que no habías notado antes.
-¿Algo nuevo…? –lo mire y me sonroje, él solo asintió. –Eso… eso es verdad. –me puse de pie y le sonreí. –Ir y venir, ¡Genial! Por algún motivo siento que puedo decir que no estoy tan mal. Me siento un poco aliviada. Gracias sempai. –me gire dándome la vuelta para regresar a mi clase. –Bueno… regresaré a mi puesto…
La vi irse se notaba muy feliz cuando le dije eso… pero definitivamente ella no captó mi punto. Parece que de ese modo ella nunca se fijará en mí, a menos que sea directo…. Será que él, que casi beso a Sakura fue ese chico…. Ese maldito mocoso… me preguntó si también le gusta Sakura. Desearía… que te movieras más… y más… y así te empezara a gustar Sakura.
-Ya casi terminamos aquí. –me dijo una compañera de tercer año. –Está bien, regresa a tu clase.
-Está bien. –le dije sonriendo mientras que entraba a la escuela y caminaba por los pasillos dirigiéndome a mi clase, pero lo vi ahí estaba él sentando en el piso clavando unos clavos a una madera que estaría puesto en la entrada de nuestra clase.
Lo miré y lo vi tan concentrado, realmente me gusta… este chico realmente me gusta…. Me puse roja al verlo y necesito tener confianza, pero era débil. Tal vez todos son así, Ino-chan, Hinata-chan, Naruto-kun y todos los de la clase; mientras van y vienen. Tal vez todos nos estamos convirtiendo en adultos poco a poco….
Entre al salón de clases y me acerqué a la lista donde estaban nuestros nombres escritos para ver en que teníamos que ayudar. –A ver… donde me toca ir…
-Oh… Sakura-chan. –escuche la voz de Naruto-kun que se acercó a mí y me señalo hacia atrás de él. –Sasuke te estaba buscando.
-¿Qué? –lo mire sorprendida a sus ojos azules. -¿En serio? ¿Para qué?
-No lo sé. –me dijo con su mano en su cabello rubio desordenándolos. –Mejor ve.
Camine hasta donde estaba el chico que me gusta mucho y lo llame. –Sasuke-kun…
-¿Qué? –el me miro sorprendido. -¿Qué pasa?
Ella se había acercado a mí y tenía las mejillas sonrojadas, no sé qué hacía ahí conmigo, de seguro estaba buscando perder el tiempo. Giré mi vista y me encontré a Naruto que movía sus manos de forma extraña que no entendía, la señala a ella y movía sus manos a otro lado hasta que vi que movía su boca. "Esto es esto… y lo otro es lo otro" me puse rojo por lo que estaba haciendo, pero este chico… es un idiota.
-Eh. –escuche su dulce voz de ella que me miraba confusa. –Supongo que no me estabas buscando.
-Espera. –le dije agarrando su mano. –Sí te buscaba, voy a incrustar el clavo y puedes sostenerlo de ese lado. Me miro y sonrió caminando al otro extremo y sintiendo que nuestras manos se separaban mientras que sentíamos una pequeña caricia de nuestros dedos.
-¡Lo tengo! –me dijo mirándome con sus mejillas coloradas.
-Oh, espera un momento. –le dije quitándome los guantes que estaba usando y se los tiré en sus manos de ella. –Te puedes clavar una astilla, usa esto.
-Gracias. –me dijo sonriendo mientras que se ponía los guantes.
La mire bien y tenía amarrado su cabello rosa, aunque le quedaba bien me gustaba más cuando estaba suelto, se veía más hermosa… ella es hermosa, pero sus actitudes la volvían más hermosa de lo que era.
Es verdad, todavía no me he confesado… aún no se ha definido nada. Mañana tal vez, mi confianza regrese y será genial si así pasa.
-¡Bienvenido… a casa… señor! –escuchamos un grito que era la de Naruto-kun que estaba vestido como doncella con una peluca rubia y larga; me reí al verlo y me acerqué a él.
-Naruto, deberías usar leguis. –escuche la voz de Sasuke-kun que se había acercado a nosotros y estaba con ese vestido con una peluca negra y larga que se veía raro, pero guapo. –Es desagradable.
-No quiero. –le dijo su mejor amigo haciendo una voz femenina haciendo que me riera y que Sasuke-kun me mirara molesto, es que no podía evitar reírme por cómo se veían. –Me depilé las piernas y están suaves, así que está bien.
-Bueno chicos cálmense. –les dije sonriendo con los ojos cerrados y viendo a mis amigas que tenían pelucas cortas de su mismo color de cabello. –Hinata-chan se ve genial, ¿no?
-Sakura-chan se ve más guapo. –me dijo Ino-chan acercándose a mí y viendo que me había puesto una peluca roja. –Si fueras un chico, me hubiera enamorado de ti.
-Gracias, Ino-chan. –le dije sonriendo y viendo que se puso roja llevando sus manos a sus mejillas y viendo su corta peluca rubia. –Ino-chan también se ve guapo.
-Bueno, pero Sakura-chan atrae al sexo femenino. –me dijo señalando la puerta de nuestro salón y viendo varias chicas mirándome con corazoncitos en sus ojos. -¿No tienes un hermano mayor, Sakura-chan?
Negué riéndome de sus ocurrencias de mi mejor amiga y me acerqué a una mesa para atender a las clientas. –Bienvenidas Princesas. –les sonreí mientras que ellas se sonrojaban.
Estoy realmente contenta de que todo haya salido bien… pero…. Suspiré y miré el reloj… ¿Cuándo vendrá? ¿La persona del teléfono? Probablemente pronto. No puedo calmarme después de todo… estoy nerviosa.
-Oh, ¿No te perdiste de camino aquí? –escuche la voz gruesa de Sasuke-kun, así que gire mi mirada para verlo y él estaba en la puerta del salón con alguien.
-No, no me perdí… -escuché esa voz de nuevo que hizo que mi corazón latiera con fuerza.
-Eh, ¿Quién está ahí? –escuche la voz de un compañero que tenía a mi costado. -¿algún conocido de Uchiha?
-Este traje es increíble… -escuche su voz haciendo que me acercara a ellos y viendo una mano muy femenina en el pecho de Sasuke-kun. –Esa peluca… qué desagradable. –escuche su risa.
-Deberías entrar ya de una vez. –le dijo Naruto-kun que se acercó a ellos tapando con su cuerpo a esa persona que no me dejaba verla.
-Sí, sí, entra. –le dijo Sasuke-kun alejándose de esa mano y haciendo que entrara al salón.
-Bueno, entonces… ¡Con permiso Naruto-oniichan y Sasu-kun! –les dijo entrando al salón y viendo una hermosa chica que tenía un vestido rojo suelto que combinaba con su cabello rojo y sus ojos del mismo color. Ella es muy bonita, aunque tenga unos lentes negros puestos.
Me quede sorprendida sin moverme… y viendo como ella me miraba y se sonrojaba…. Nuestras miradas se cruzaron y ahí me di cuenta… la voz del teléfono… la persona es… una chica bonita…. ¿Qué debería hacer ahora?
