"Me gustas, Sakura"
Pov Sakura
Me quede mirando a sempai sonrojada, no podía creer que le gustaba, nunca me había dado cuenta… Bueno ni siquiera soy una experta con los sentimientos o cuando le gustas a alguien.
-La Sakura que tiene mucha fuerza de voluntad… -me dijo sosteniendo aun mi mano y sonriendo con un rubor en sus mejillas. –La Sakura a la que a veces le falta voluntad… la Sakura que va y viene, pero que, a la vez, trata de avanzar para convertirse en si misma… me gustas. Sakura realmente me gustas. Desde hace mucho tiempo… pensando en que quería meterme en tu corazón…
Me sonroje llevando mi otra mano a mi mejilla que las notaba muy calientes. –Oh… está es la primera vez… que alguien me dice que le gusto, así que… no sé qué decir sempai… -cerré mis ojos por la vergüenza que tenia de verlo así. –No sabía que te sentías así… y yo no pienso en ti de esa manera…
-Por supuesto. –me dijo sonriendo acariciando con su pulgar mi mano. –Ya que, incluso ahora, sólo has estado mirando a Uchiha, Sakura. Así que… a partir de ahora, enfócate en mí. Aunque sea poco a poco, mírame… quiero que sepas algo. Déjame oír tu respuesta a mi confesión, después de esto.
El hecho de que haya alguien que me diga que me ama como soy hace que… realmente me des ganas de llorar.
Pov Sasuke
Escuche el sonido de la música de llamada, agarre mi teléfono y vi quien era esa persona. Realmente a esta hora esta chica es capaz de todo…
-Mm… ¿Qué pasa? –le pregunté al contestar su llamada.
Cuando corte la llamada, ella me había citado para vernos en la estación donde ella bajaba para irse a su casa. Estaba completamente oscuro y había poca gente que caminaba a altas horas de la noche. Nosotros estábamos apoyados en la pared de la estación mirando a la gente pasar.
-Sasu-kun, ¿Ya cenaste? –me preguntó haciendo que la mirara de reojo.
-Mm… no, pero es que no tengo hambre.
-Ya veo, ¿entonces puedo comer un poco de pan? –me pregunto abriendo su bolso escolar ya que ella aún se encontraba con su uniforme escolar.
-Claro. –le dije suspirando. –Karin, ¿No comes en casa? –ella se quedaba callada, sabía que quizás estaba inventando una mentira. -¿Cómo va la escuela?
-Um, bueno… no está mal… -me dijo terminando de comer su pan y cerrando su bolso. –Bueno, a veces siento que quiero evadirlo todo. Realmente no me importa nada, ni la escuela, ni hacer amigos.
-Karin… -le dije metiendo mis manos a mis bolsillos del pantalón.
-Lo entiendo Sasu-kun. –me dijo girándose para ver a otro lado y no darme la cara. –Lo entiendo… lo tengo claro en mi cabeza, pero puedo hacerlo bien. Ahora no puedo alcanzar ese tipo de sentimiento. Es raro, hacer amigos se me daba muy bien.
-A veces siento lo mismo… -le dije girando a verla.
-Creo que nada importa… -me dijo.
"No te obligues a simpatizar con ella en contra de tu propia voluntad"
Suspiré al recordar lo que mi mejor amigo me había dicho y tenía razón… no podía seguir así haciéndole creer a ella que a mí me pasaba lo mismo, pero no era así, tenía amigos que me ayudaron a afrontar el dolor, tuve a alguien especial que me motivaba, aunque la tratara de una forma cruel, ella estaba ahí para mí. Y quería que Karin sintiera lo mismo, pero ella es muy diferente, ella es una persona que le vale mierda las cosas, es así como ella ve la vida. La miraba y vi como ella suspiraba a cada rato, como sus acciones o sus movimientos eran uy exagerados.
-Como flashbacks. –me dijo sonriendo con los ojos cerrados.
-Sí. –le dije, ya que recordaba que a veces tengo algunos recuerdos de mi madre.
-Incluso cuando estoy comiendo, o cuando estoy leyendo un libro, todo se vuelve muy confuso de repente. Hay momentos en los que no quiero recordar. –me dijo mientras que miraba al frente.
-Si… he pasado por lo mismo, así que lo entiendo.
"No simpatices con ella"
-Pero ahora, siendo sincero, difícilmente siento algo ya. –le dije soltando un suspiro, Naruto tiene razón debo dejar de simpatizar con Karin.
-¡¿En serio Sasu-kun?! –me miro sorprendida.
-sí, como si nada.
-Ya veo, eso es bueno… sería genial si pudiera sentirme así pronto. –me sonrío con sus ojos cerrados. –Pero también tengo recuerdos, pero me acuerdo de las cosas tristes. Los sonidos, los olores, los colores, y lugares están ahí… incluso ahora, los tengo presentes sin importar qué, pero me pregunto si ese tipo de cosas estarán bien algún día. ¿Y a ti, Sasu-kun? ¿Ya no te pasa eso?
Sí me pasa Karin, intento no recordar cosas que me recuerden a mi madre o el mismo dolor estaría ahí, no soy fuerte como Aniki, no soy fuerte como mi padre, tan solo soy un chico de dieciséis años que perdí a su madre a los trece años, yo la vi caer, la vi ponerse enferma, pero no la vi morir, si no eso hubiera sido peor para mí. Mientras que tú con la forma de hablar y por lo que estás sufriendo estás haciendo que mis recuerdos regresen y eso a mí me pone mal… demasiado mal.
-Sí. –le respondí mirando a otro lado, lamentablemente estaba mintiendo… si tenía recuerdos que no quería recordar.
-¡Ya veo! ¡Eso es bueno! Me alegro por ti Sasu-kun.
Pov Itachi
Llegué cansado a casa había sido un día agotador en mi séptimo ciclo en la Universidad, además que tener mi propia cafetería hacía que mis días sean cansados, pero aun así tenía suficientes fuerzas para preparar la cena, aunque me gustaría que Sasuke me ayudara algunas veces, pero él dijo que no era bueno para la cocina. Ni siquiera me quiero imaginar cuando inicie la Universidad y se vea por el mismo. Papá se había ido a dormir, después de haber cenado, Sasuke nunca bajo a cenar, me tenía preocupado. Al terminar de lavar los utensilios, me dirijo al refrigerador para saber si él había comido algo que seguro lo lleno. ¿Eh? La provisión de alimentos no ha disminuido… ¿Sasuke ha estado comiendo afuera? ¡Ese chico no se alimenta bien, lo único que come es pura comida chatarra! Entre a su habitación, pero no lo encontré, este chico últimamente salía con la prima de Naruto y eso no me gustaba para nada, esa chica siempre tenía una actitud rara. Vi que había un tazón instantáneo de Ramen en su mesa. Diablos si comía un montón, como fue que termino así… limpia, ¡¿Quieres?! No soy tu criada idiota. Pero, bueno, por ahora, si está comiendo como se debe, entonces eso está bien… oh… cogí el tazón y vi el sabor del ramen, Sasuke no comería esto, el odia este sabor. Recogí el cuaderno que estaba en el piso viendo el nombre de esa chica de cabello rosa. Sasuke es un idiota.
Pov Sakura.
Ayer no pude dejar de pensar en la confesión que sempai, no sabía que le gustaba ni siquiera sabía que estaba enamorado de mí, es que nunca pensé que alguien tuviera el valor de decirme cosas muy bonitas, ni siquiera Sasu-kun me había dicho ese tipo de cosas, él solo me decía cosas crueles, aunque a veces era un poco amable. En toda la mañana pensé en lo que había sucedido, no podía concentrarme bien en clases porque estaba muy confundida, ya que, aunque Sasuke-kun me haya rechazado, aún tenía esos sentimientos por él.
-¿Eh? Perdí mi brillo de labios. –les dije a mis amigas cuando estuve revisando mi estuche de maquillaje que había comprado hace un tiempo. –Será que se me cayó en algún lugar cerca al espejo del baño.
-Hablando de eso, te acabas de aplicar, ¿verdad? –me dijo Ino-chan mirando ruborizada.
-Nunca pensé que llegaría el día en que Sakura-chan llevaría este tipo de bolsa. –me dijo mi amiga de cabello negro. –Y "La forma de ser de Sakura-chan" esa genial…
-Mooooo…. Ya entendí Hinata-chan. –le dije haciendo un puchero y levantándome de mi sitio. –Voy a buscar en el baño. –Me acerqué a la puerta del salón deslizándolo para poder ir a los servicios, pero me di un fuerte golpe en cabeza viendo a cierto pelinegro que estaba agachado cogiéndose la barbilla. -¡Sasuke-kun! Lo siento, ¿Estás bien? –le pregunté cogiendo su hombro y agachándome para verlo, él tenía sus ojos cerrados con una mueca de dolor.
Me quede sorprendida ya que ¿El cuerpo de Sasuke-kun está así de delgado? Que le había sucedido, él siempre tenía un cuerpo musculoso y ahora su cuerpo estaba perdiendo esa masa corporal.
-Eso es Haruno solo te pasa a ti. –me dijo levantándose y tenía una mirada irritada con su mano en la barbilla. –Incluso tu cabezazo es pesado.
-¿Eh?¨-me quede mirándolo haciendo un puchero. -¡Pero si hice dieta y perdí 1.5 kilogramos!
-Eh, ni lo había notado. –me dijo escaneándome con su mirada con una mueca de molestia.
¿Qué pasa con esa cara? Me haces enojar idiota…. Pero después de tiempo estamos hablando normalmente.
-Es imposible, así que es mejor que te detengas. –me dijo metiendo sus manos a sus bolsillos.
-Qué… -me quede callada ya que la chaqueta de Sasuke-kun aún le estaba faltando un botón además…. –Sasuke-kun… lo siento, tu camisa, junto al pecho…
Él bajo su mirada para ver su camisa y había dejado una marca de labial. -¡¿Qué es esto?! No es posible.
-Te ves como un playboy. –le dije empezando a reírme llevando mi mano a mis labios. Esto daba mucha risa ya qué sus mejillas se ruborizaron haciendo que me ría ya que se veía tan lindo con una marca de mis labios en su camisa.
Él me vio molesto y empezó a acercarse a mí, me asusté así que retrocedí hasta que sentí que me cogió del hombro jalándome a su pecho. –Qué molesta eres Haruno. –me dijo acercándose a mi rostro poniéndome roja y sintiendo que con su otra mano me rosaba mis labios. –está jugando a la niña buena cuando en realidad no eres así, entonces deja ese tipo de cosas. –se alejó de mi pasando por mi costado para entrar al salón. –Tonta.
Me quede mirándolo sorprendida llevando mi mano a mis labios para acariciarlos, está vez fue su mano y no sus dedos, aun así, se sintió cálido, muy diferente a las caricias de sempai que eran frías. Pero… ¿Qué le pasa a Sasuke-kun? Me giré y salí corriendo a los servicios a buscar mi brillo labial. ¡No tenías que decirlo de esa manera, idiota! Cielos… solté un pequeño suspiro y me di cuenta que estaba corriendo en vez de caminar con tranquilidad.
"No tienes que fingir, Sakura, estás bien del modo en que eres"
Incluso si él dijo eso, si de repente me detengo, será un poco vergonzoso… y Sasuke-kun es un tonto por haberse interpuesto en mi camino al salir del salón de clases, es por eso que todavía sigo con mi plan de sacar a relucir mi actitud femenina de alguna manera. Al mirar al frente me di cuenta de un chico de cabello rojo que se estaba acercando a mí con sus manos en su bolsillo, sempai… esta es la primera vez que nos vemos desde que se me confesó. Pasé por su costado, pero me ignoro… acaso se arrepentía al haberse declarado a mí, ya que ni siquiera me miro. Suspiré… quizás no le haya gustado que aun pensara en Sasuke-kun…
-¡Lo siento! –escuche su voz haciéndome girar tomando mi hombro. -¡Hace un momento, pensé que eras otra persona! ¡Es que te vez muy diferente cuando te maquillas! –me dijo con un rubor en sus mejillas, mientras que lo miraba confundida, como es posible que se confundiera si era la única que tenía un extraño color de cabello. –Es que no quería que fuera incomodo, si intento mostrarme natural, entonces seré demasiado entusiasta o haré algo así. –sempai a veces era un tonto, aunque no se dé cuenta. –Lo de antes fue mi culpa, no era mi intención ser frío…
Es un tonto, pero… ¿Estaba mostrándose "natural"? ¿Eso? Además, nunca pensé que sempai tuviera una actitud fría. Me empecé a reír ya que sus mejillas se habían puesto coloradas y hacía que combinara perfectamente con su cabello.
-Ya lo has dicho todo, sempai. –se río y su mano estaba desordenando su cabello rojo.
-No quiero dejarte Sakura, quiero que me veas… ¿Sabes? –acaricio mi mejilla haciendo que me ruborice por su acercamiento ya que me acordaba de su confesión. –Demonios Sakura, realmente te quiero.
-Sempai… -susurré al sentir que su caricia se estaba volviendo más cálida mientras que cerraba mis ojos.
-Se me hace tarde, nos vemos. –sentí que alejo su mano y al abrir mis ojos lo vi irse, toqué mis mejillas y las sentía muy calientes.
Sempai es… tan genial y cálido…. Suspire y me gire para ir al salón, ya compraría otro tipo de labial, como dijo sempai se estaba haciendo tarde y tenía clases de E.F. al llegar al salón me encontré con los ojos negros de Sasuke-kun que me miraba seriamente, seguro se dio cuenta que estaba roja, pero no es por él era por sempai, que cada día estaba viendo cosas diferentes que me agradaban.
-Sasori-sempai es un tipo muy honesto. –nos dijo Ino-chan mirando a nuestras compañeras que estaban jugando Voleyboll mientras que las tres estábamos sentadas en el gimnasio. –Es un buen chico después de todo. Puedo ver por qué Sai-sempai lo recomendó.
-Ino-chan, recientemente estás mencionando mucho a Kurosaki-sempai. –le dije sonrojada mientras que nuestra amiga de ojos perla asentía.
Nos miró con sus manos en sus mejillas rojas. -¿En serio? ¿Estoy haciendo eso…? Yo solo… quiero que seas feliz, ya que decidiste terminar las cosas y seguir adelante.
-¿Qué tal si te enamoras de Akasuna-sempai? –mire a mi amiga de cabello negro que me estaba sonriendo poniéndome roja.
-¿Có-cómo puedo enamorarme de él? –le dije haciendo un puchero.
Ella me miro sorprendida al igual que Ino-chan. –Eh… ¿dices cómo? –las dos empezaron a reírse poniéndome más roja ya que había preguntado algo tan tonto, pero no sabía cómo enamorarme de sempai. –Entonces con Sasuke-san, ¿cómo te enamoraste de él?
Hmmm…. ¿Cómo me había enamorado de Sasuke-kun? Bueno… él dice cosas malas, es difícil de entender, es voluble, pero es muy agradable. Sin embargo, hay mucha gente que es mejor que él. De verdad, ¿Qué me enamoro de Sasuke-kun?
Pov Sasuke
Genial hoy a los chicos les tocaba dar unas cuantas vueltas al campo de futbol, realmente como dijo Haruno si mi cuerpo ya no era el mismo ya que había dejado de comer, Karin había hecho que recordara cosas que me quitaban el apetito y en este momento me siento muy lento, cansado y me veo tan patético. Estaba realmente sólo, mi mejor amigo ya no me hablaba desde que habíamos discutido en mi habitación así que el empezó a distanciarse. Aunque sea su primo, él se preocupaba más por mí que por ella. Sentía que me faltaba la respiración al estar corriendo y eso que estaba en mi segunda vuelta. ¿Cuándo va a terminar esta tortura?
"Los sonidos, los olores, los colores y lugares están ahí"
"Incluso ahora, los tengo presentes, sin importar qué"
"¿Ya no te suceden esas cosas Sasu-kun"
Mierda… ¿Por qué? Claro que recordaba los sonidos del teléfono en casa, el olor del esterilizador cuando llevaba a mamá al hospital, el color de la puesta de sol cuando me daban la noticia. La casa en Kyoto sin mamá. La verdad está ahí, no importa lo que haga sigue siendo algo malo.
"No simpatices con ella"
"No la consolaras de esa manera"
¿Qué quieres decir con "consolar" Naruto? ¿Dije que la estaba consolando? No sabes nada, idiota. Mierda me sentía tan cansado, tan débil realmente soy tan patético… miré a mi mejor amigo que corría más adelante y no pude soportar… estaba mal… demasiado mal…
"Sasuke-kun"
Cerré mis ojos y la vi a esa mota rosada sonriendo con sus mejillas coloradas y sus ojos verdes achinados mientras que su cabello se movía al ritmo del viento… de ahí todo se volvió negro.
¡Sasuke-kun!
Abrí los ojos y me quedé mirando el techo que era blanco… Qué… este lugar…. ¿Es el hospital? Vi las cortina que estaban alrededor mío, No, no es el hospital ¿eh? Es la enfermería. Cerré mis ojos y sentí el olor del esterilizador. Ah… esto es malo, otra vez empiezo a recordar cosas que quiero olvidar, realmente soy un desastre.
"La puesta de sol es muy bonita, Sasuke"
Ese día había un hermoso atardecer que le gustaba mucho a mi madre, había bajado de peso, pero aun así ella se comportaba como si no pasara nada. Pero ella sabía muy bien que no le quedaba tiempo y que quería aprovechar el tiempo conmigo… pero… desde ese día no volvería abrir de nuevo sus ojos ya que era su ultimo día en esta vida.
"Sasuke, te quiero mi bebe"
Ya basta, basta… no lo quiero ver, no quiero recordar. ¡Basta! Cerré mis ojos con fuerza. No quería recordar cosas que dolerían, ya no, no lo quiero.
-¿Sasuke-kun? –abrí mis ojos y me encontré con esos hermosos ojos verdes que me miraban preocupada y su cabello rosa se movía con el viento que entraba por una ventana de la enfermería. –¿Qué es? ¿Anemia? –se sentó en la cama donde estaba echado. -¡Eres una niña, idiota! –se levantó arrimando las cortinas acercándose a una vitrina de la enfermería. –La compresa… dónde está la compresa…
Me empecé a reír ocultando mi rostro en la almohada, cuando estaba mal ella siempre estaba ahí, siempre estaba ahí cuando estaba solo. Ella era como un ángel apareciéndose cuando estaba mal. Ella realmente es increíble.
-¿Mm? ¿De qué te ríes? –me levanté viendo que ella tenía una mueca graciosa.
-¿Está herida? –pregunté mirando que se estaba poniendo la compresa.
-Mm… me torcí… –me enseño su dedo anular que estaba rojo como si fuera un tomate. –El dedo mientras jugaba voleibol en el gimnasio, mira esto parece un tomate maduro.
Sonreí divertido moviendo mi mano. –Te estás poniendo en una compresa, pero quedo toda colgando, déjame ver, la pondré por ti. –se acercó sentándose en la cama. –Genial Haruno, ¡Está muy hinchado, ya no es un dedo! –agarre su mano poniendo la compresa.
-Sasuke-kun, has perdido, pero. –escuche su voz levantando mi mirada viendo un pequeño rubor en sus mejillas. –Tienes que comer algo.
-¿Qué, tú también estás diciendo eso? –suspiré acariciando su dedo, aunque sea tengo un pequeño contacto con ella. –Bueno, no soy el único que ha estado comiendo poco.
-No estoy anémica. –me dijo haciendo un puchero tan lindo mirando a otro lado haciendo que sonriera. –No quiero que me digas eso cuando fuiste tú el que se desmayó, Sasuke-kun.
-No me gusta… cuando las chicas pierden peso. –le dije poniendo el curita en su dedo anular.
-Entonces… Sasuke-kun, tienes que comer algo, así que vas a comer mucho. –la escuche al terminar de vendar su dedo acariciando su mano viendo que ella temblaba por mi caricia. –Si no comes nada, entonces perderé más peso.
¿Me estaba amenazando? Eso es jugar sucio Haruno, estaba enamorado de ti, pero aun así me amenazas para que cumpla eso. Suspiré y solté su mano.
-Lo entiendo. –le dije mirándola y viendo que nuestras miradas se cruzaron.
Pov Sakura
Al contrario de sus palabras pronunciadas con una voz un poco áspera. La mano de Sasuke-kun, que me estaba curando… siempre fue suave. ¿Cómo me enamoré de Sasuke-kun? ¿Algún día me enamoraré de una persona que no sea Sasuke-kun?
-Gracias. –mire mi dedo viendo que lo había curado muy bien.
-No hay de qué.
Los días habían pasado desde que tuve esa conversación con Sasuke-kun en la enfermería y la hinchazón de mi dedo… casi ha desaparecido. Me tire en mi cama viendo mi mano donde había sufrido ese pequeño accidente. Me sonroje al solo recordarlo él me ayudó a vendármelo tan gentilmente, que me enoja. Pero si lo hubiese vendado con indiferencia igual me sentiría molesta. Ahora que lo pienso, ¿Por qué sigo pensando en alguien que me rechazó? Ah… soy una tonta.
"Me gustas"
Además, al recordar la confesión de sempai me pone nerviosa ya que él es una buena persona. ¿Pero esa clase de sentimiento… puede convertirse en algo similar a lo que siento por Sasuke-kun? Ni siquiera sé porque me gusta Sasuke-kun, así que en realidad no lo entiendo…. Agarré mi almohada y empecé a golpearlo con mis puños, ¡estoy pensando en Sasuke-kun de nuevo! ¡No puedo seguir así! ¡Ya he sido rechazada por Sasuke-kun y él tiene a Uzumaki-san a su lado! ¡No debería molestarme por esos idiotas! Primero, voy a olvidarme de que le gusto a sempai. ¡Necesito disfrutar con alegría mis dieciséis! No puedo ir dejando siempre las cosas de lado. Necesito terminar esto, terminar estos sentimientos que tengo por Sasuke-kun.
Pov Naruto
Desde hace tiempo no volví a hablar con mi mejor amigo, aunque fui yo quien lo llevo a la enfermería cuando se desmayó. Tenía que dejar que él se diera cuenta de las cosas, lo veía caminar a la escuela y se notaba que estaba recuperando un poco su masa corporal. Quería hablar con él, pero aún me siento un poco… incómodo. Iré a la tienda a esconderme un poco. Me gire encontrándome con una chica de cabellos negros que me miraba curiosa. -¡Hinata! Bu-buenos días.
-Buenos días. –me dijo sonriendo mirando detrás de mí. –Estaba pensando… ¿Se han peleado ustedes dos? Sasuke-san y tú. –me puso colorado ya que se había dado cuenta de algo. –No se han hablado en la escuela… los últimos días.
-Se podría decir que nos peleamos. –sonreí nervioso desordenando mi cabello mientras que me sonrojaba. –Es más como que soy incapaz de aceptar las cosas que hace.
-Que complicados… -suspiró.
-A decir verdad, ni siquiera sé si las cosas que hizo son buenas o no. No estoy seguro de eso… pero estoy empezando a pensar que su situación no es como parece… y que en realidad eso es lo que él desea hacer. –la veía que se estaba poniendo irritada, está chica ni siquiera le importa lo que le digo, solté un suspiro. –Pero ya dije todo lo que tenía que decir, no hay nada más que hablar sobre eso. Y ya no quiero hablar de eso tampoco.
-Naruto-san, incluso si crees que Sasuke-san no piensa de esa manera… -me miro sonriendo divertida. –Mira para atrás.
Me giré y vi a mi mejor amigo mirándome con su cara de aburrido. –Sasuke…
Cuando llegamos a la escuela quiso conversar conmigo en la cancha de futbol ya que no había nadie. Aunque ya haya tocado la campana decidimos falta el primer periodo.
-Al inicio, no tenía idea de que estaba pasando. –se sentó al costado mío en el gras. –Me dijiste "No seas tan pretencioso". Antes, no me desmayé por tener anemia, siempre he odiado el olor a desinfectante. La enfermería… siempre me hace pensar en la época en que mi mamá estaba en el hospital. Esos amargos recuerdos que no requieren palabras. Incluso la sola idea de olvidar la sala donde estaba mi madre era insoportable para mí. El olor a desinfectante… mientras estaba ahí, fui atrapado en un lugar oscuro, y entonces… Haruno entró. Ella sólo dijo "¿qué te pasa? ¿Tiene anemia? ¿Acaso eres una niña, idiota?" –sonreí divertido al imaginarme la cara de Sakura-chan regañando a este idiota. –Para ya entonces, ya estaba consumido en medio de mi desesperación. Sin embargo, a esa chica tonta no le importó, y empezó a vendarse su herida. Mientras la observaba… en ese momento, sentí mucha calma y serenidad. –sonrío mientras me mostraba su rubor en las mejillas dejándome sorprendido.
-¿Eh? ¿Qué situación es esa? No lo entiendo. –le dije divertido, es como ver otro Sasuke.
-Hmm… ¿Cómo decirlo? –me dijo llevando sus manos hacía atrás para apoyarse en el gras. –Sentí que todo el sufrimiento que tenía se desvaneció. Como si no fuera gran cosa, no sé cómo describir ese sentimiento.
-Ah… creo ahora lo entiendo, dime si exagero, pero, ¿Dejaste de preocuparte por todo lo que te ha sucedido hasta ahora… porque la vida continua, Sasuke?
-Algo así… Pero ¿Qué tal si no quiero pensar en eso? ¿Por qué no digo que no puedo recordar esas cosas? En mi corazón, tenía el presentimiento de que algo malo estaba por pasar…. Escuchar las situaciones que tu prima estaba atravesando… una vez más me recordó a mi mamá, y una vez más me sumergió por completo en la depresión y la tristeza. A través de eso, sin saberlo recibí una sensación de seguridad. –lo mire sorprendido, acaso el… -Al inicio intentaba estar al lado de Karin por su bien… pero creo que ahora, lo estoy haciendo por mí. Me di cuenta de que ese comportamiento frívolo, no está nada bien. –me dijo mirándome seriamente haciendo que sonriera ya que al fin de había dado cuenta.
-¿Entonces qué va a pasar con mi prima? –le pregunté sonriendo, quería escucharlo de su propia boca.
-Hablaré con ella apropiadamente, si acabo haciendo más cosas que desordenen y enreden todo, sería incluso más irresponsable de mi parte.
-¿Entonces ahora puedes aceptar honestamente tus sentimientos por Sakura-chan? –le pregunté mirando que se ponía colorado mirando a otro lado. -¿Puedes decir con confianza que te gusta ahora?
-Sí, yo sé lo diré… apropiadamente.
-De verdad… -suspiré desordenando mi cabello rubio.
–Sí, creo eso es lo mejor. –me dijo mirándome decidido.
-Respecto a eso, debes apresurarte y aclarar eso con ella. Incluso si te dan una paliza, está bien. –le dije mirándolo serio. –Porque si no lo hacer pronto, la perderás por Akasuna, Sasuke. Recupérala.
Vi que el bajo su mirada, sabía bien que ahora la tenía bien difícil… por idiota la suceden estas cosas. Lo abrace del hombro sonriendo viendo que él me sonreía, él sabía que lo apoyaba por cualquier cosa.
Pov Sakura
El primer periodo había terminado y no habían ingresado Sasuke-kun ni Naruto-kun, pero cuando ya iba a iniciar la segunda clase entraron los dos riéndose como si no hubiera pasado nada y eso que desde hace días no se hablaban.
-Eso es todo por hoy. –nos informó Hatake-sensei. –Hoy los líderes del comité tienen una reunión, así que los miembros de comité vayan por favor…
-Haruno, vamos. –escuche la voz gruesa de Sasuke-kun que se había acercado.
-Oh… lo siento, adelántate. –lo mire sonrojada ya que nunca se había acercado a mí, para ir juntos siempre había sido yo. –Aún tengo cosas que hacer.
-Está bien. –se giró y salió del salón.
-¿No vas también? –se acercó mi amiga de cabello rubio mirándome sorprendida.
-Mmm… creo, que ahora es cuando debería rendirme. –la miré y suspiré. –Así que he decidido hacer lo que sea necesario… para actuar naturalmente cuando esté cerca de él. Mi corazón siempre está pensando en ese chico que escogió a alguien más. ¡¿No es eso muy romántico e ingenuo?! –las mire sonrojada a mis amigas que me miraban sorprendidas.
Me levanté y salí del salón para dirigirme a la reunión. Necesito saca a Sasuke-kun de mi corazón. ¡Fuera sentimientos! ¡Adiós, Sasuke-kun! ¡Tú época ha terminado, así nada más! Cuando llegué a la sala de reuniones, me alegré que haya llegado a tiempo, es probable que ya haya alguien ocupando el lugar junto a Sasuke-kun… al abrir la puerta me encontré con la mirada de Sasuke-kun…
-¡Qué lenta! Ya empezaron, sabes. –me dijo mirándome molesto.
Tenía que sentarse en el puesto cerca de la puerta…
-¿Qué estabas haciendo, tonta? –me preguntó mirándome de reojo cuando me senté a su costado, pero no hice nada…
Al ordenar mi cuaderno de notas sobre la mesa mire al frente y vi que sempai me estaba saludando con su mano así que lo salude también poniéndome roja. Me sonrío alegremente… que respuesta tan rara… me estoy empezando a sentir un poco apenada.
-Mira hacia el frente, el comité está hablando. –me miro Sasuke-kun molesto.
Sasuke-kun me estaba vigilando, ¿Pero no eres tú el que nunca escucha? Realmente no sé qué le pasaba… estaba muy raro. Que no podía dejar de verlo… tenía una cara de molesto todo el rato.
-Con esto terminamos la reunión del comité. –nos informó el sensei saliendo del salón.
Estaba ordenando mis notas para poder salir del salón y viendo que Sasuke-kun se había levantado.
-Sakura. –miré al frente y me encontré con sempai que me miraba sonriendo. –Hay algo que quiero decirte. Esto… -vi que miro atrás de mí así que me giré y me encontré con el pecho de Sasuke-kun que estaba parado.
-Sasuke-kun, puedes regresar al salón primero, estaré bien. –le dije sonrojada ya que él tenía una mirada seria que me ponía nerviosa. –Nos vemos mañana.
-Entiendo. –nos dijo saliendo del salón, se notaba muy fastidiado.
-Entonces, ¿De qué quieres hablar conmigo sempai?
-Ah… -llevo su mano atrás de su cuello y se había sonrojado. -¿Estás libre este fin de semana? Si es así, ¿Quieres salir y divertirte un poco? –al escucharlo, me puse nerviosa sintiendo mis mejillas calientes. –Antes, dije eso, incluso si es un poco, quiero que me conozcas un poco mejor. Sakura con esta oportunidad, a mí me gustaría ser alguien en quien puedas confiar. Digo… a pesar de lo mucho que diga, honestamente sólo quiero pasar tiempo contigo. ¡No tienes por qué obligarte! Si piensas que será incómodo si estamos solos los dos, entonces puedes decirle a Ino o al resto que nos acompañen. Está bien para mí. Puedo decirle a Sai que venga también.
-Umm… sempai… -le dije mirándolo sonrojada. -¿Está bien si me dejas pensarlo un poco?
-¡Sí! –me dijo sonriendo. –Por supuesto, Sakura.
La calidez y el ambiente de sempai… ya se podrían considerar sus puntos fuertes. Si empezáramos a salir, probablemente tendríamos una relación estable…. Suspiré y deslicé la puerta de mi salón de clases encontrándome con la figura de Sasuke-kun sentado en su sitio, me acerqué para ir a mi sitio.
-¿No te has ido aún? –le pregunté poniendo mi cuaderno de notas en mi mesa.
-Estoy esperando a Naruto. –lo escuche mientras que agarraba mi bolso escolar para guardar mis cosas.
-¿Quedaron de salir a algún lado? –me senté en mi sitio dejando mi bolso encima de la mesa.
-Uh… sí…
-Tengo que esperar a las chicas también, así que está bien que la reunión del comité haya terminado temprano. –suspiré evitando su mirada.
Qué digo… pretender que no importa y que no pasa nada es más difícil de lo que pensé.
-¿Qué fue lo que te dijo? –me preguntó haciendo que lo mirara curiosa, ¿a qué se refería? –Hace un rato, ese chico…
-¿Eh? –lo mire sonrojada. Jamás me imaginé que Sasuke-kun se atrevería a preguntarme eso. -¿Por qué? ¿Acaso te importa? –seguro me respondería que era una tonta.
-Sí… me importa. –me quede sorprendida al ver su cara tan sería. –No, sólo estaba bromeando. Pero si dijera eso entonces estaría mintiendo. Oh, pero lo que dije antes fue una mentira también.
-Sí, si… -suspiré mirando al frente, qué tal, me estaba molestando a propósito.
Escuchamos algunos pasos viendo a mis amigas entrando al salón de clases. -¡Perdón por la tardanza, Sakura-chan! –me dijo mi amiga rubia abrazándome detrás de mí. –Estábamos en una discusión del viaje escolar del próximo mes, se nos pasó el tiempo.
-Eso creí. –sonreí sonrojada al tener a Ino-chan encima de mí abrazándome.
-Ah… eso tardó siglos. –escuche la voz de Naruto-kun que estaba entrando. -¿Eh? ¿Sasuke? ¿no te has ido a casa?
-¿Qué tan lento puedes ser? Te estaba esperando hace rato. –le dijo Sasuke-kun poniéndose de pie. –Y ahora estoy muy enojado.
-¡¿Eh?! ¡Entiendo! Déjame agarrar la maleta. –le dijo Naruto-kun cogiendo sus cosas y saliendo detrás de Sasuke-kun. -¡Adiós chicas!
Mis amigas se despidieron de él, pero… ¿No habían quedado de encontrarse? Mmm… no lo parecía… Sasuke-kun se ha portado raro hoy… además, estaba muy nervioso por lo que me dijo sempai… les había comentado a mis amigas cuando caminábamos a la estación y ellas solo me miraban sorprendidas.
-¿Eh? ¿Sasori-sempai te invitó a salir? –me pregunto Ino-chan mirándome sonrojada. –Sí Sai-sempai y el resto van entonces voy. Pero si no estás interesada, Sakura-chan…
-Oh… -la mire con un rubor en mis mejillas. -¿Qué hay de ti, Hinata-chan?
-No tengo planes para ese día. –me dijo sonriendo con un pequeño sonrojo.
Suspiré y bajé mi mirada. –oh, en serio… entonces lo pensaré.
¿Por qué… cuando pienso en la oferta de sempai, me siento tan vacilante? Es porque si salimos en esa cita… y soy incapaz de enamorarme de él… ¿Será difícil rechazar sus sentimientos? No… no puede ser… es por los sentimientos que aún tengo por Sasuke-kun. Aún estoy enredada en esos sentimientos, supongo. Estaba muy confundida, ni siquiera he podido estar tranquila en el trayecto a mi casa. ¡Hablando de Sasuke-kun, su actitud de hoy se pasa! ¡¿Cómo puede tratas así a una chica a la que rechazó?! ¡Es verdad! ¡Todo es culpa de Sasuke-kun! ¡Así es! En eso sentí como me caía lluvia a mi cuerpo, demonios estaba empezando a llover y todavía estaba muy fuerte. Me puse encima mi bolso escolar y empecé a correr. ¡Qué pasa con esta lluvia, qué frío! ¡Debo encontrar un refugio cercano! Corrí para buscar un lugar para ocultarme de la lluvia hasta que vi la entrada al templo así que corrí hasta el escondite que siempre usaba hasta que parara la lluvia. Cuando llegué me quedé sorprendida bajando mi bolso escolar dejando que la lluvia me mojara. Eh… quién pensaría que Sasuke-kun y yo nos refugiaríamos de la lluvia aquí… no puede ser esta gran coincidencia… Kami-sama… estás exagerándolo…
-Hola… -le dije mirándolo parado donde yo me ocultaba y me acerqué a él. Sentí un peso encima de mi cabeza.
-Te vas a resfriar así, usa esto para secarte. –me dijo mientras que llevaba mi mano a mi cabeza.
-¿Otra vez con la camisa de gimnasia qué ya usaste? Le pregunté mirándolo sonrojada. –No la usare de nuevo.
-La he usado dos veces. Yo mismo me he secado con ella. –me dijo sonriendo divertido.
-¡No me des algo así! –grite agarrando su camisa y tirándoselo en la cara. -¡Dármela es inútil!
-¡¿A dónde la lanzas?! –grito quitándoselo de la cara y jalándome el brazo poniendo la camisa otra vez en mi cabeza. -¡Es mejor que nada!
-¡No seas así, espera un momento, traje una toalla! ¡Soy una chica, sabes! –le dije sintiendo que estaba frotando su camisa en mi cabello para secarlo.
-Apuesto a que es muy pequeña, ¿no? ¿Qué tan grande puede ser la toalla de una chica? –me preguntó sin dejar de frotar su camisa.
-Basta, ¡Basta ya! ¡Puedo hacerlo sola! –agarre su mano para que dejará de frotar su camisa en mi cabello.
Levanté mi mirada, sintiendo que la punta de nuestras narices se estaba rozando, estábamos tan cerca que sentía su olor tan cerca que me estaba empezando a marear. Su mano acariciaba mi mejilla haciendo que me sonrojara y empezara a cerrar los ojos. No podía negarlo, aun lo quería que era fácil caer en sus caricias. Sentí su respiración tan cerca… demasiado cerca… sabía que tarde o temprano me iba a arrepentir, peor ya estaba condenada. En eso escuchamos un ruido que hizo que abriera mis ojos de golpe y girara a ver al arbusto donde se escuchaba el ruido.
-¡¿Qué es eso?! –grite asustada pegándome a Sasuke-kun que me había abrazado con fuerza, me decía que me calmara, pero no podía tenía miedo, hasta que vimos saltar a un mapache que se estaba rascando la cabeza. -¡No me asustes pequeño mapache! ¡Qué despreciable! ¡Apestoso, mapache! –abrace a Sasuke-kun intentando calmarme. –Eso me asustó, no pensé que hubiera mapaches en un lugar así. –giré a ver a Sasuke-kun y me solté para dejar de abrazarlo. –Oye… ¿Qué sucede? Ya pasó. Puedes soltarme ahora.
-No quiero. –me dijo pegándome más a su pecho.
-Sasuke-kun… -lo llame poniéndome roja al sentir que me pegaba más a su pecho. –Estás portándote raro hoy. ¿Sabes qué estás haciendo esto con alguien que rechazaste? ¡Suéltame! –le grite empujándolo con fuerza. Lo miré y vi que tenía una mirada triste. –Sasuke-kun, es difícil ver que alguien a quien le gustas… se aleje de ti, ¿verdad? Incluso si no tienes intenciones de corresponderme… quieres seguirme gustando, ¡¿Eso es lo que quieres?! ¡Ya no me tomes por tonta, incluso si soy yo! –sentí que abrió sus ojos de sorpresa y abrió su boca quería decirme algo, pero ya no lo iba a permitir. -¡Si crees que siempre me vas a gustar así, entonces estás terriblemente equivocado! -Le grite saliendo corriendo de ese lugar ya no me importaba mojarme con la lluvia, solo quería huir de él. Al llegar a casa… sólo tenía planeado hacer algo…. Agarre mi teléfono y marque su número.
-Sakura, ¿Qué pasa? –escuche la voz de sempai.
-Sí… estoy libre el fin de semana sempai.
Pov Sasuke
Ya no quería perderla… ya no. Quería recuperarla, tenerla de nuevo conmigo y para eso lo mejor sería alejarme de Karin. Marqué su número y me contestó rápido.
-Karin, soy yo. Necesitamos hablar.
