Pov Sakura

"Las cosas que sucedieron en el viaje escolar han dejado una sombra en mi corazón… realmente me estoy mareando."

El sábado, después de regresar de la excursión escolar, mi fiebre bajó, pero mis sentimientos estaban cambiando desde ese día cuando me perdí. Me moví entre las sábanas de mi cama y ni podía dejar de pensar en la conversación que tuve ese día con Ino-chan.

-Sabes, Uchiha-kun la encontró. –levantó entre sus manos mi mochila que había perdido viendo los llaveros que seguían ahí. –Y Sasori-sempai la llevó a nuestra habitación.

Cogí la mochila viendo que estaba sucia, pero ahí estaba el llavero con mi nombre y esa palabra que tanto había conseguido ese día.

Desde entonces he tenido cargo de conciencia por sempai, el hecho de acercarme a Sasuke-kun… creía que, si decía que era "como amigos", me excusaría. Sería una manera de justificarlo, suspiré cerrando mis ojos poniéndome boca arriba para ver el techo de mi habitación, Dios me he vuelto una persona realmente horrible…. Para empezar, en ese momento… ¿De verdad creí que era como "amigos"? ¿En serio? Llevé mis manos a mi cara y solté un largo suspiro.

-¡¿Cómo quiero distanciarme?! –grite con todas mis fuerzas sentándome en mi cama golpeando la sabana. -¡No me alejo para nada! ¿Por qué…? ¿Desde cuándo lo persigo otra vez?

Me tire boca arriba en mi cama cerrando mis ojos, pero realmente… ¿De verdad no lo entiendo? La mañana que salimos para el viaje escolar, en medio de la multitud, la primera persona que encontré fue a Sasuke-kun. Siento que… ¿Sempai… ya no es suficiente para mí…? Pero… sempai me dijo que no perdería contra nadie. ¿Verdad?

"No perderé ante quien está en tu corazón"

"Definitivamente tomaré su lugar"

Sempai dijo eso, por eso también voy… a corresponderle a sempai como se debe. Tengo que olvidarlo, debo hacerlo, tengo que sacar a Sasuke-kun de mi corazón por el bien de sempai.

Pov Hinata

No sé por qué estaba aquí, pero solo pensaba una sola cosa él no podía estar sólo, aunque hayamos hablado en el viaje escolar sentía que Naruto-san estaba dolido por la muerte de esa persona. Así que deseaba ser un apoyó para él en este preciso momento, suspiré entrando al Velatorio donde debía estar él con su familia y ahí lo vi vestido de un terno negro con su cabello rubio desordenado y unos ojos azules sin brillo.

-Naruto-kun… -lo llamé, viendo que él se giró al verme sorprendido.

-¿Eh…? ¿Hinata? –se acercó sonriendo, pero no era la misma sonrisa que recibía de él como siempre, es como ver a ese Naruto vació cuando teníamos sexo.

Me acerqué a él dándole un pequeño abrazo y dirigiéndome a rezar por la persona que estaban velando, nunca me vestía de negro, pero en estos momentos tenía un vestido negro para acompañarlo en su dolor, sabía que no era su verdadera abuela, pero era una persona muy importante para él.

-Me encontré con ella una vez. –suspiré mirando el cielo ya que estábamos sentados en una banca detrás del velatorio.

-¿Eh? ¿Cuándo? –me miro sorprendido.

-Un día en que no viniste a la escuela hace unos meses atrás. –sonreí recordando esos momentos en que Niisan entraba preocupado al salón de clases.

-¡Oigan! –escuche gritar a Niisan entrando al salón. -¿dónde está Uzumaki?

-No vino hoy. –escuche a su mejor amigo acercándose a Niisan.

-Ah, ya veo. –suspiro mirando una libreta en sus manos. –Es el único que no ha entregado su tarea. –nos miró a todos viendo que Sasuke-san se estaba retirando con Sakura-chan a su reunión. -¿Alguien puede llevarle esto? Sea como sea, necesito tener esto el lunes.

Hoy era viernes, pero varios estudiantes se habían negado, ni siquiera Ino quería hacerse responsable. Pero Niisan se veía muy preocupado, además se notaba que era importante, debería ayudar a Niisan, ¿no? Sólo pude levantar mi mano, bueno aun no conocía su casa, además ya hace unos días habíamos tenido sexo en el almacén. Pero es extraño… en esta nota decía que estaba cerca, pero… no puedo encontrar la casa de Naruto-san. Voy a preguntar en esta tienda de dulces.

-¡Disculpes! –deslicé la puerta y vi a una anciana que estaba sonriendo.

-Sí, sí, bienvenida. –me sonrío haciendo más claridad sus arrugas de sus ojos y de sus mejillas.

-Ah, estoy buscando a alguien… um… la casa de los Uzumaki está en este sector… -hice una reverencia para después mirar que estaba aún sonriendo. –Lo siento, no soy un cliente.

-Conozco a los Uzumaki. –me dijo acercándose a mí y cogiendo mi mano con delicadeza.

-¿En serio? Eso es genial. –le sonreí. –Estaba un poco perdida.

-Pero toda la familia Uzumaki está fuera de la ciudad hoy. –me miro preocupada haciendo que soltara un suspiro, por la mala suerte que tenía. –Oh, ese uniforme significa que estás en la misma escuela de Naru-chan, ¿Has venido a verle?

¿Naru-chan…? ¿Se refiere a Naruto-san?

-Debo entregarle una tarea de Biología. –le enseñe la hoja que me dio Niisan.

-Entonces, se lo entregaré por ti. –me sonrío agarrando la hoja.

-¿Eh? ¿Le parece bien?

-Está bien, está bien. Cuando regrese, le diré que venga a recogerlo. –me sonrío mientras que agarraba de nuevo mi mano con delicadeza, realmente es muy amable.

-Muchas gracias Oba-chan. –le dije sonriendo y girándome para irme a casa. –Entonces me retiro.

-Oh, ¿Cómo es Naru-chan en la escuela? –me preguntó mirándome curiosa sin dejar de sonreír.

-Bueno… es brillante y optimista, él es el alma de la clase. –me sonroje al sólo pensar en ese chico que me estaba ayudando y yo lo estaba usando a mi voluntad. Si supiera está oba-chan me odiaría.

-Ya veo, sí, sí. –asintió sin dejar de sonreír. –Ya veo.

Miré a todos lados y vi que vendía unos bollos de carne que tenían caritas adorables de gatito, me recordaban a las mejillas que tenía Naruto-san, realmente se veía hermoso.

-¡Quiero este, por favor! –le pedí señalando los bollos de carne, no me podía ir sin las manos vacías menos a la oba-chan que me había ayudado.

-Ya que trajiste esto, quédatelo como recompensa. –me dijo guardando los bollos en una bolsa transparente.

-Eh… no eso es… -me quejé con mis mejillas sonrojadas, pero la oba-chan solo me sonreía feliz.

-Cuando Naru-chan era pequeño, era muy llorón. –me contó mientras que me comía un bollo de carne mirándola sorprendida. –Ah, en aquella época, era muy lindo, parecía un ángel de esas pinturas extranjeras. Ese mismo llorón cambió poco a poco desde que su prima Karin venía de visita a Tokyo con su familia, siempre le decíamos que tenía que volverse fuerte para que su prima se sintiera protegida, pero Karin-chan enfermó desde que sus padres se divorciaron, tenía comportamientos extraños y a veces manipulaba fácilmente a Naru-chan. Lamentablemente su Madre de Karin-chan se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo, así que tuvieron que irse a vivir a Kyoto por la salud mental de Naru-chan y de Karin-chan, esos dos eran como hermanos y Karin-chan pensaba como Naru-chan que debía mostrarse siempre brillante, optimista y ser enérgica. Debido a eso ha cambiado mucho, Karin-chan no fue la misma chica de antes…

-Naruto-san suena como un buen primo que piensa en su prima. –suspiré bajando mi mirada, no sabía que él pasaba por esas cosas, por ese el cuándo le dije esas cosas crueles, él no le importo.

-Karin-chan debe recibir tratamiento psicológico, por eso la llevaron a Kyoto en donde estaban tratando la enfermedad de su Padre, esperemos que mejore poco a poco. –me sonrío. –Pero… como hoy es el día en que se va a ver a su prima, él se siente sólo… pero cuando está en la escuela es otro Naru-chan.

-Ya veo. –lo escuche suspirar poniendo sus manos detrás de su cabeza. –Así que fuiste tú quien trajo la tarea, ¿Y la abuela en serio habló de eso? Cielos, Oba-chan… sí, ella dijo que estaba muy feliz que tenga a Sasuke como mejor amigo. En realidad… se siente solitario aquí… pero…

-¿Vas a decir "con más razón tengo que seguir adelante?" –le pregunte mirándolo de reojo viendo que me estaba sonriendo.

-¡Sí! Ese es mi punto a favor. –cerró sus ojos mostrándome sus dientes con esa sonrisa que tenía.

-Naruto-kun… -acaricie su cabello suavemente viendo que estaba poniéndose rojo. –En realidad, eres una persona increíble.

-Ah, pero yo creo que tú eres increíble. –me dijo sonriendo con el rubor en sus mejillas. –La verdad es que cuando alguien me llevó la tarea, pensé que había sido Sasuke, pero el negó y la única que haría ese favor a Hyuga-sensei, eras tú Hinata. Además, pienso eso debido a ese día en donde me defendiste, Dios Hinata soy hombre, no tenías por qué haberlo hecho. –sonreí divertida al recordar ese día.

-Wow, ¿No es Naruto realmente molesto? –escuchaba a uno de mis compañeros que se estaba quejando en su sitio.

-¡Ah, lo es! Es ese tipo de chico intenso.

-¿Positivo? ¿Optimista? Sólo eso. No soporto estar cerca de él.

Dios… bueno… he sabido desde siempre que todo el mundo piensa así de Naruto-san, pero él es muy distinto y sé que nunca iba a cambiar.

-¿Qué hay de malo en ser optimista? –les pregunté a esos chicos que me miraron sorprendidos. –Tienen el descaro de hablar mal de alguien que no está, ustedes son bastante molestos, idiotas.

Dios no se callaban desde hace rato y no podía estar concentrada leyendo al estar escuchando a estos idiotas hablando mal de alguien, además hacen demasiado ruido. En eso escuche el golpe dela puerta que se estaba deslizando dejando ver a ese rubio de ojos azules que se estaba acercando a mí cogiendo de mis manos.

-Suéltame. –le dije, pero el sólo me sonreía divertido.

-De alguna manera, desde ese momento, te abriste un camino en mis pensamientos Hinata. –me sonrío con un rubor en sus mejillas. –Desde entonces, desde entonces fuiste una persona casi importante entre mis amigos…. Aunque te guste el sexo salvaje. –suspiro bajando la mirada poniéndome roja.

Esta persona dice este tipo de cosas sin vergüenza…

-Cuando Sasuke me dijo que Sakura-chan era su Heroína, sabes… no le entendía. –puso sus codos en sus rodillas para acomodar su barbilla en sus manos. Así que Sasuke-san dijo algo así, ese chico no tenía vergüenza en nada.

-Sigo pensando que no puedo aceptar que Sasuke-san sea tan bueno… -suspire bajando mi mirada. –Al final, dejó a Uzumaki-san de lado, ¿verdad?

-Hoy me dijo que iba a reunirse con Karin. –me miro de reojo.

-¿Eh? ¿en serio? –lo mire curiosa.

-Sasuke piensa que la manera en que hizo las cosas está mal, ¿verdad? Si se da cuenta de sus errores, tiene que hacer las cosas bien, incluso si alguien sale lastimado, incluso si es demasiado tarde.

Pov Sakura

Estaba poniéndome una ropa cómoda para poder salir… además, corría aire frio y quería ir a comprar un par de mocasines.

-¿Eh? –escuche la voz de mi madre que se había acercado a mi habitación. -¿Vas a salir, Sakura?

-Si. –le dije mirándome en el espejo para ver si estaba bien con esta camisa crema con mi abrigo de color blanco y mis pantis negras con mi falda jean. –Me voy a comprar un par de mocasines.

-Ah, ya veo. –sonrío agarrando una canasta de ropa sucia. –Abrígate, hace poco atrapaste un resfriado.

-Sí, voy a usar una bufanda. –le dije cogiendo la bufanda que había usado en el viaje escolar.

Me la envolví en mi cuello, pero… en cierto modo… huele a Sasuke-kun. Me sonroje a solo recordar esos días que estuve con él… pero ya no podía… ya lo había decidido, agarre la bufanda y la tire al suelo. Necesitaba borrar todo de Sasuke-kun si de verdad quería iniciar algo con sempai. Bajé las escaleras de mi casa y me dirigí abrir la puerta principal.

-Oh, Sakura, ¿No ibas a llevar una bufanda? –me preguntó mi madre desde la puerta de la cocina.

-No, estoy bien Mamá, me voy. –suspiré saliendo de casa con mi bolso.

Incluso si no me pongo una bufanda, voy a estar abrigada. Suspiré apretando el as de mi bolso con mi mano, realmente estaba siendo agresiva… pero necesitaba hacerlo, lo hacía para que sempai se sintiera seguro y esta vez las cosas serían diferentes. Sentí que estaba sonando mi teléfono así que vi quien me estaba llamando y no era nada más y nada menos que sempai.

-¿A qué hora tienes practica sempai? –suspiré mirando a los niños que se subían a los juegos de ese parque.

-Tenemos que encontrarnos en el Dojo a las 16:00. –me sonrío con sus manos dentro de su abrigo. -¿Son mocasines? ¿Los compraste? –me pregunto mirando la bolsa que tenía en mis manos.

-Ah, si son mocasines. –suspiré mirando la bolsa.

-No te arriesgues así otra vez, ¿De acuerdo? –me miro acariciando mi cabello suavemente.

Bajé mi mirada, no tenía el derecho de verlo después de eso. –Perdón por haber hecho que te preocuparas.

-Hm… bien. –suspiró, se notaba realmente incómodo.

-Sempai. –gire para mirarlo estaba sonrojada por lo que le iba a decir. –Sabes, yo… el día en el parque de los templos…

-Ah. –giro su mirada viendo detrás de nosotros a varios niños acercándose a la mochila donde guardaba su arco. -¡Eso es importante para mí! No lo rompan. Demonios… estoy preocupado. –se fue corriendo dejándome con la palabra en la boca, sólo baje mi mirada escuchándolo que ya estaba a mi costado.

-Los niños tenían mucha curiosidad. –le sonreí con los ojos cerrados, pero cuando los abrí él estaba mirando a otro lado.

-Estuvieron felicitándome, diciendo que el arco era genial.

-Ah… sabes… -vi que, bajo su mirada, poniéndose en cunclillas.

-Mi zapato está suelto… -suspiró amarrándose los pasadores.

En esta ocasión también… no sé qué le pasaba… quizás sea que está molesto, ya que sabe que me fui con Sasuke-kun a pasear por el distrito donde él vivía antes… pero necesitaba aclarar las cosas con él o si no esta relación que teníamos se iba a volver un problema.

-Sempai… -lo llame, pero sentí que puso un dedo en mis labios, él solo me estaba sonriendo como si no pasara nada.

No quiere tener esta conversación, porque sempai lo sabe. Mis sentimientos por Sasuke-kun no han desaparecido por completo, puede que no quiera tocar el tema. Sinceramente, soy la única que quiere aclarar las cosas… así que no tocará el tema y lo dejará pasar… esta es la manera de sempai de hacer que la presencia de Sasuke-kun desaparezca. Pero esto significa que no puedo avanzar, este tipo de relación no es constructiva, esto… no es para nada bueno.

-Sempai. –lo llame poniéndome al frente él cogiendo de sus manos. –Escucha lo que tengo que decir.

-Sakura. –me miro sorprendido y a la vez con un rubor en sus mejillas, ya que es la primera vez que hacía este tipo de cosas con él, siempre era él que me cogía la mano.

-Escucha sempai. –solté un suspiro apretando más sus manos. –Entonces podremos hablar apropiadamente. Perdón por escaparme en el parque de los templos, si dijera que fue "como amigos", podría excusarme, pero… ¡Aún tengo sentimientos por Sasuke-kun, es algo que no se puede perdonar! ¡Lo siento mucho sempai! Porque sé que está en algún lugar de mi corazón, creí que debía evitar mis propios sentimientos. Hice lo mismo que tú. Pero creo que es raro salir contigo fingiendo que no sé lo que pasa en realidad. –vi que bajo su mirada estaba triste, pero no podía quedarme callada necesitaba contarle las cosas. –Eso no quiere decir que mis sentimientos por Sasuke-kun hayan desaparecido por completo, estoy muy enojada conmigo misma, pero… me dijiste que no perderías… dijiste que sólo debía salir contigo, dijiste que harías que sólo pensará en ti, al grado que olvidaría que me gustaba Sasuke-kun. Quiero que sea así, si es así, creo que tengo una razón más para seguir adelante. Um… pero…

-Sí. –soltó mi mano dejándome sorprendida. –En el momento en que escuché tu respuesta a mi confesión, sabía que todavía estabas confundida. La mitad de mí era consciente de que te estaba presionando. –levantó la mirada y estaba sonriendo con un rubor en sus mejillas. –Tenía miedo, así que evité hablar de Uchiha, pensé que se iría haciendo eso. Eso no fue bueno, ¿verdad? Es por eso que a partir de ahora…

-Miremos hacia adelante sempai… -lo mire sonrojada, esta vez las cosas serían diferentes.

-Sí, miremos hacia adelante.

-Vamos a hablar mucho más. –sonreí con mis ojos cerrados.

-Vamos a hablar mucho. –sentí que acaricio mi mejilla dándome un beso en los labios. –Lo hemos decidido. –vi que puso una mirada triste… era como si estuviera perdido en sus pensamientos.

-¿Sempai? –lo llame, pero me beso de nuevo abrazándome de mi cintura haciendo que lo mirara sorprendida ya que tenía sus ojos cerrados, se separó de mí y sólo me pego en su pecho estaba temblando y no sabía porque.

Sempai estaba extraño ya que no dejaba de besarme y pegarme a su pecho como si me fuera a ir, pero no lo haría estaba con él.

-No puedo respirar sempai. –le dije alejándome de él, ya que me estaba apretando mucho a su pecho.

-Lo siento. –me miro preocupado, yo sólo me reí él estaba completamente rojo de la vergüenza y se veía muy adorable.

Pov Sasuke

Estaba esperando casi media hora de retraso ya que se estaba demorando la prima de Naruto, nos habíamos citado en la estación cercana a su casa de ella y era el momento de poder terminar con todo esto y cada uno seguir con su vida. La vi de lejos que se estaba acercando y sólo tenía una pequeña mirada, pero andaba ida en sus pensamientos, pero lo siento Karin es momento de decirnos adiós de la mejor manera posible.

-Por fin podemos reunirnos y hablar. –suspire viendo sus ojos que andaba decaídos y aunque me ponga esa mirada ya no me importaba nada de ella, la única que me importaba era Sakura.