Capítulo 17: Kanashii Ureshii
Pov Gaara
Alguna vez han llegado a pensar, que las personas constantemente cometen errores. Errores tontos que algunos se vuelven pecadores que al final terminaran destrozando la confianza de otras personas. Literalmente las personas o los seres humanos somos pequeños contenedores que no sabemos en qué momento nos hundiremos en un gran lago oscuro llevándose nuestras penas y desgracias. Mientras que otras sencillamente abren la pequeña caja de pandora que tienen guardado en su interior, para que al final hagan salir su verdadera personalidad retorcida. Ciertamente he llegado a pensar, que, si eso me ocurriera a mí, sería una desgracia, pero ciertamente eso me da igual. Lo que pase a partir de ahora, es lo que yo he decidido y si tengo que seguir cometiendo errores; eso ya es asunto mío.
- Gaara. –escuché una voz gruesa que giré encontrándome con esa cabellera rubia que me miraba desde la puerta de mi salón de clases y sonreía divertido. – Las chicas se han ido a almorzar juntas. –levantó su mano enseñándome una pequeña caja de almuerzo.
- Necesito terminar algunas cosas. –suspire mientras que terminaba de poner el ultimo Kotatsu a un costado de la ventana. –¿Terminaste tus deberes antes de venir a que te acompañe a almorzar? –me acerqué a mi bolso escolar y saque el obento que había hecho mi pequeña prima. Ya era una costumbre que ella hiciera este tipo de cosas, más cuando me dijo que haría el almuerzo para Haruto y para mí. –Naruto, ¿El idiota de Haruto llevo su almuerzo?
- No lo sé. –me respondió ingresando al salón dirigiéndose al bolso de mi compañero, que empezó a rebuscar sacando una caja de almuerzo. –Se olvidó, quizás pensó que no se quedaría mucho tiempo en el salón del consejo estudiantil.
- Idiota. –le quite la caja de almuerzo empezando a caminar para salir fuera del salón de clases mientras que escuchaba a ese rubio quejarse para que no lo abandone.
- Verdad, ¿Cómo ha quedado bien su salón de clases para el día de mañana? –me preguntó, caminando a mi costado y sonreía divertido. -¿Dónde sacaron los Kotatsu? Debe haber sido complicado buscar como diez.
- Algunos son comprados, los otros son de algunos compañeros que tenían más de dos o tres en su casa. –le respondí mirándolo de reojo.
- Me imagino, aunque sea lo de ustedes está interesante teniendo a dos del consejo estudiantil.
- Eso está de más Naruto. Se podría decir que, si nos ayudaron con el costo de los alimentos y de los Kotatsu, pero lo otro fue para los demás. Además, porque te andas quejando. –suspiré viendo que él se llevó su mano atrás de su cuello y lo sobaba mientras que me sonreía enseñándome sus dientes. –Hasta tu club de baloncesto está haciendo un pequeño evento de sorteos y tu clase hace una casa embrujada.
- Es que todo lo tuvimos que hacer nosotros, Haruto decía que la casa embrujada se hace a mano y si nos ayudaría a comprar algunos disfraces o cosas de terror, pero la decoración teníamos que hacerla nosotros. –me miro de una forma algo deprimente, pero si me imagino a mi mejor amigo diciéndole eso a este rubio hiperactivo. –Pero Sakura-chan nos ayudó con él club de baloncesto para la elaboración de sorteos y juegos en el club. Decían que el ex candidato para capitán de baloncesto no tenía corazón, si no que Sakura-chan debería ser la segunda manager y podrían tener la posibilidad de salir con ella, porque esta soltera.
- Típico de chicos que quieren encontrar ya una novia. –le respondí agarrando la manija de la puerta del salón del consejo estudiantil y deslizándola. –Oi Haru…
- Ya hay alguien que me gusta y no te veo como para un interés amoroso. –escuche su voz gruesa de mi mejor amigo que me quede sorprendido viendo que estaba con una chica, que salió corriendo y con lágrimas en los ojos.
- ¡Haruto-san no tiene corazón! –la escuchamos gritando mirando cómo se perdía por los pasillos.
- Y ahí se va otra fan de Haruto. –escuche al rubio que entro al salón y se acercó a mi mejor amigo jalando una silla y sentándose al frente de él que estaba en su escritorio checando algunas hojas que tenía en sus manos.
- No me interesa. –suspiro sentándose en su silla mientras que cerraba la puerta del consejo estudiantil y me acerque a ellos poniendo los obentos encima de su escritorio. –Ya se ha vuelto algo rutinario y estar rechazando cada chica que se declara. Realmente es una molestia, más al saber que estamos a horas de la fogata.
- Hay muchas chicas emocionadas. –suspiré agarrando la silla de mi prima y sentándome al costado de ese chico de ojos azules. –Bueno ya me imagino a cuantas rechazaras ese día.
- Pues tú no te quedas atrás, el capitán el club de Arquería tiene muchas chicas detrás de él. –escuche al rubio que abría su caja de almuerzo enseñándonos lo que le habían preparado. –Hinata, dice que es mejor que coma bien, en vez de comer pan de la cafetería o comer ramen instantáneo. –bajo su mirada enseñándonos un aura de depresión que daban ganas de sacarle una foto.
- Ella cuida de ti, deberías estar alegre. –le respondí abriendo el almuerzo que había hecho mi prima y sonriendo divertido al ver como se había esforzado cortando algunas verduras y la carne se veía jugosa junto con los huevos revueltos y los langostinos fritos con el arroz.
- Aunque sea Sakura-chan los alimenta bien. –se quejó el rubio metiendo un pedazo de carne a su boca cerrando los ojos.
- Aunque sea tienes una novia que se preocupa mucho por tu salud. –le respondió mi mejor amigo, que abrió su obento que lo dejo sorprendido que llevo su mano a su cara donde estaba un sonrojo que no podía ocultar. –Sakura…
Dirigimos nuestra mirada al obento que no pude evitar dejar caer mis palillos de comer y pude ver ese corazón que estaba decorando el arroz de mi mejor amigo. Me quedé mirando ese corazón que sentía una energía fuerte de mucho "LOVE" en todo el salón del consejo estudiantil, que no pude evitar mirar a mi amigo que aún estaba sonrojado mirando el obento. Miré a mi costado y vi a ese rubio que tenía la boca abierta de la sorpresa y con un sonrojo en sus mejillas. Miro el obento y de ahí a su obento que le habían hecho a cada rato.
- No sienten una presencia de mucho "LOVE" en este momento. –los mire esperando su respuesta, pero aún estaban en estado de congelados. –Haruto, ¿Por qué Sakura hizo eso?
- Pues yo… -me miro aun con sus mejillas rojas que solo giró su vista mirando a otro lado, dejándome algo confundido. Acaso Sakura y él….
- Eso no es lo importante en este momento. –escuchamos la voz del rubio que lo miramos que tenía en su mano el obento que mi prima había preparado. –No puedo creer como Sakura-chan expresó todos sus sentimientos en un almuerzo. Dios me siento tan celoso, muy celoso… ni siquiera Hinata hace eso por mí, pero Sakura-chan, nuestra Sakura-chan hizo esto con todo su amor. Me siento muy celoso de Haruto.
- Aunque te sientas celoso, esto es mío. –le quito su caja de almuerzo, cogiendo sus palillos, mientras que sostenía entre ellos un poco de arroz y dirigiéndolo a su boca. –Realmente… ella es increíble. –suspiro enseñándonos ese rubor que tenía en sus mejillas.
- ¡Me siento muy celoso! –escuche el grito de ese rubio hiperactivo que apretaba sus palillos entre la palma de su mano y señalaba a mi amigo que aún mantenía ese rubor y una pequeña sonrisa en sus labios.
Quizás… solo quizás ellos dos puedan ser felices como lo fueron hace años atrás.
El almuerzo fue un momento realmente estresante y ruidoso. Por cierto, rubio que quería robar de la comida de mi mejor amigo, mientras que él lo alejaba con su mano para que no se le ocurriera tocar su obento. Ya era una costumbre ver a esos dos discutir o debatir por alguna cosa que le parecía interesante a mi amigo. Realmente esos dos se habían vuelto muy amigos y no hay que olvidarse de mí. A veces Naruto era un dolor de cabeza, pero era un buen chico que podíamos hablar como si lo conociera de años atrás, como si nos hubiéramos conocido de pequeños, pero me alegraba el hecho de que Sakura encontrara buenos amigos. Aunque por cierto chico de ojos negros ónix, ese hombre fue el peor error de mi prima. Pero ahora veo que últimamente Sakura estaba muy unida a Haruto, que me hacía pensar que esos dos estaban juntos, pero porque no me dijo nada Haruto. ¿Piensa que me pondré en contra de ellos dos?
- Sakura y tú… -ellos me miraron confundidos que no pude evitar soltar un suspiro y cerrar mis ojos. -¿Están saliendo? –él abrió sus ojos de la sorpresa y solo cerró su obento que estaba vació.
- No. –me respondió, lo cual abrí mis ojos y lo miré de forma seria. –No lo sé.
- ¿Cómo no puedes saberlo? –le preguntó el rubio confundido.
- No hemos hablado sobre eso. –suspiro llevando su mano a su cabello desordenándolo. –Sé que la mayoría piensa que estamos saliendo o somos novios, pero aún no le he dicho que si quiere ser mi novia.
- Creo que te estas demorando mucho. –suspiro el rubio recostándose en el respaldar de la silla. –Sakura-chan es muy popular, además que recibe muchas confesiones después de que termino con Uchiha.
- Ya lo sé, solo que no es tan fácil decirle: Sakura, se mi novia.
- ¿Por qué no? –le pregunte cruzándome de brazos y viendo como su rostro se notaba confundido.
- Sé que ha pasado mucho tiempo desde que termino con ese tipo, pero siento que ella aun no puede sentir algo así tan rápido. –suspiro cerrando sus ojos.
- El obento que hizo, se nota que le gustas. –le respondí soltando un suspiro. –Además como te dije una vez, prefiero que este contigo a que este con otro chico que pueda hacerle daño de nuevo. A Sakura… ella… creo que ella realmente te a…
Escuchamos como la puerta del consejo estudiantil se abrió de golpe dejando ver a una chica de cabello castaño y de ojos color negro. Su piel era blanca como la nieve y tenía un pequeño sonrojo en sus mejillas; se notaba muy nerviosa… que la vi como sus dedos blanquecinos se dirigían a un mechón de su cabello y lo ponía detrás de su oreja.
- Ahm… Lo siento por interrumpir. –su suave voz aguda se escuchó mientras que se acercaba a nosotros. – He venido a buscar a alguien.
- Si vienes a declararte, solo quiero decir que no estoy interesado. –le respondió mi mejor amigo moviendo su mano de un lado a otro.
- No vine a buscar a Kurosaki-san. –la escuchamos reírse y viendo que se acercó a mí, dejándome sorprendido. –Uzumaki-san, lo estábamos buscando para terminar lo de la casa de terror, me dijeron que se fue con Gaara-kun y lo vieron entrar al salón del consejo estudiantil.
- Oh, lo siento mucho Matsuri-chan. –le respondió el rubio guardando su obento y poniéndose de pie mientras que le sonreía a la chica que tenía un rubor en sus mejillas. –Bueno chicos, mejor me apuro o se me hará tarde.
Él solo salió del salón corriendo dejándonos a los tres solos donde todo se puso algo incómodo ya que nunca la habíamos visto y ella parece que nos conocía demasiado bien.
- Gaara-kun. –escuche su voz viendo que su cara estaba muy cerca a la mía haciendo que me alejara un poco. –A mí me gusta mucho la Arquería. –me dijo sonriendo con sus mejillas sonrojadas. –Podría tener la posibilidad de entrar a su club.
- Kaichou. –escuche una voz que entraba al salón viendo a su tesorero de mi mejor amigo que tenía varias hojas en su mano, mientras que esa chica se alejaba de mí y su mirada se dirigía a ese chico de cabello castaño. –No sabía que estaba ocupado, pero tenemos que ver algunas cosas para mañana.
- Tienes razón. –suspiro mi amigo poniéndose de pie acercándose al chico y varios de sus encargados entraban, haciendo que soltara un suspiro y me pusiera de pie. –Gaara, estoy ocupado, después…
- Si, ya lo sé. Te veo más tarde. –le dije cogiendo mi obento y el de él, me dirigí a la puerta deslizándola para poder salir del consejo estudiantil, pero no pude evitar soltar un suspiro al ver a esa chica de cabello castaño caminando a mi costado, mientras que sonreía divertida con sus ojos cerrados. –Oye, no ibas a ayudar a Naruto. –gire mi mirada encontrándome con esa sonrisa que tenía esa pequeña chica.
- Sí eso hago. –abrió sus ojos negros como la noche, mientras que llevaba sus brazos detrás de su espalda sin dejar de sonreír. –Por aquí también se va a mi salón de clases. –Solté un suspiro asintiendo a lo que me había respondido mientras que caminábamos en silencio hasta llegar a su salón. –Cierto Gaara-kun, lo que te pedí sobre la Arquería.
- Tendría que verte en una práctica, después del festival escolar, podemos acordar una fecha y hora para tu examen a ver si eres apta para el club. –suspiré dándome la vuelta para irme.
- Gracias, Gaara-kun. –la escuche, mientras que levantaba mi mano y me alejaba para ir al salón de clases.
Podía ver como mis compañeros corrían de un lado al otro mientras llevaba una bandeja donde tenía un plato con los fideos de Soba recién hechos y un plato de Gyudon que estaba caliente, casi sentía la calentura en mis dedos cuando sostenía la bandeja, mientras que en mi otro mano traía una Jarra de Aloe vera que habían solicitado la pareja de chicos, suspire al llegar a la mesa dejándoles los platos de comida con la Jarra y sus respectivos vasos pequeños. Cuando me dispuse a irme no pude evitar escuchar como la chica se quejaba con su novio diciéndole que no era justo que no vendiéramos bebidas alcohólicas, pero bueno es normal es una escuela de secundaria o bachillerato. Aun somos estudiantes, tonta chica de universidad. Me acerqué por la pequeña puerta que hicimos para entrar a la zona de cocina y vi como mi prima sonreía mientras que cocinaba y su amiga de cabello negro le ayudaba al cortar algunas verduras. Esa pequeña de mota rosa se giró a verme brindándome esa sonrisa que brillaba con intensidad, ya no se notaba deprimida o destruida. Realmente Haruto la cambió, me acerque a ella y acaricie su cabello escuchando sus quejas, mientras que su amiga se reía. De pronto se escuchó una pequeña música, viendo como sacó su teléfono móvil y abrió esos brillosos jades de la sorpresa.
- ¡Rayos! –se quejó quitándose el delantal que tenía dejándolo encima de una mesa y corriendo a la puerta del salón donde estaba la cocina que bloqueaba la atención de los demás. –Hinata-chan, ya vengo. Voy a traer más mercadería. Mooo… Haruto-kun me avisa recién.
- ¡Sakura! –la llame, ya que la podría acompañar, pero esa pequeña chica ya se había desaparecido. –Esta mocosa. –suspiré.
- Ahora viene Gaara-san, por mientras ve llevando un pedido de té verde que están solicitando en la mesa. –giré a ver a esa chica de cabello negro que me señalo la hoja que habían puesto con el pedido, suspiré mientras me acercaba a preparar el pedido.
- Oi Haruno. –escuché que me llamaban mientras que llevaba una bandeja con el pedido que habían solicitado, giré encontrándome con un compañero que me llamaba desde la puerta del salón de clases. –Te están buscando. – dirigí mi mirada y vi que era esa chica de cabello castaño que me sonreía con los ojos cerrados, mientras que movía su mano en forma de saludo.
- ¿Qué estás haciendo aquí? –le pregunté apoyándome en la pared de mi salón de clases cruzándome de brazos y miraba como varias personas e estudiantes caminaban por los pasillos viendo los salones de clases que estaban adornados.
- Gaara-kun, te queda bien la Yukata. –me dijo sonriendo mientras que apoyaba su mano en mi brazo, mientras que sonreía de una manera divertida, con su mano en sus labios y con esos ojos que los achinaba.
- Es algo que tengo que usar por la cafetería tradicional que hicimos en mi salón de clases. –suspire estirando mi brazo para que me suelte y mirándola sin ánimos, porque esta vez me sentía algo incómodo, desde hace horas esa rubia ni me miraba, paraba de aquí para allá con los pedidos. Ignorándome, como si no existiera, volteé la mirada a mi salón de clases encontrándome que ella estaba mirando a nuestra dirección. Se notaba algo confundida, que solo se volteó y se alejó. Estaba extraña desde hace horas. Eso era raro.
- Venía para poder enseñarte esto. –escuché esa voz aguda que no pude evitar girar a ver a esa chica de ojos negros que tenía una revista en sus manos. Abrí mis ojos de la sorpresa y le quite mirando cierta foto, sin duda era yo el que aparecía en esa portada donde decía "El Arquero que gano las nacionales, participara este año para las Nacionales." –No te parece genial, me imaginó que Gaara-kun nos llevará a las Nacionales. –escuché que empezó a reír que no pude evitar seguirle la risa, una por la emoción y otra es porque me estaban haciendo conocido por mi arduo trabajo en ese deporte que me apasionaba.
- Claro tonta. –le respondí dándole un golpe en su cabeza con la revista y sonriendo a esa pequeña chica de cabello castaño. –Esta vez esta escuela ganará las Nacionales.
- Gaara-kun lo logrará. –me sonrió cogiendo de mis manos y con esas mejillas sonrojadas, dejándome sorprendido al contacto con ella que aleje mi mano.
- Verdad, ¿Solo viniste por eso?
- No. –sonrió negando con su cabeza. –También quería ver a Gaara-kun. Además, le quería mostrar mi disfraz de brujita. –me dijo dándose una vuelta y guiñándome el ojo.
- Te queda bien.
- ¿Solo bien? –me hizo un puchero que no pude reír ante esas mejillas hinchadas y sonrojadas.
- Vale, vale. Te vez bonita. –sonreí dándole pequeñas palmaditas a ese cabello castaño que ella solo se sonrojo, así que aleje mi mano por la incomodidad de ese momento. –Lo siento, me deje llevar.
- No te preocupes, me gusta que Gaara-kun me mime. –me sonrió agarrando de mis manos, mientras que sentía mis mejillas rojas por ese contacto de esa chica que recién conocí ayer por ese rubio hiperactivo. –Gaara-kun… yo… me… gus…
- Gaara… -escuché esa voz aguda que giré encontrándome con esos ojos verdes que me miraban algo molesta, así que solté la mano de la chica aun sintiendo el calor en mis mejillas. –Tenemos mucha gente, necesitamos tu ayuda. –levanté mi mirada viendo a la chica Hyuga corriendo por aquí y por allá; mientras que varios de mis compañeros hacían lo mismo.
- Tienes razón Ino. –respondí, así que giré a ver a esa pequeña chica de ojos negros que se notaba algo fastidiada. –Ya hablamos después. –ella solo asintió y se giró para dirigirse a su salón de clases. Suspire llevando mi mano a mi cabello y lo acaricie mirando de reojo a esa mota rubia. -Oye…
- A la próxima si deseas coquetear, hazlo en tu hora de descanso Haruno-san.
Me quede sorprendido por la conducta de esa chica de cabello rubio, hace un rato ella estaba ignorándome y no me hacía caso cuando la llamaba, pero cuando hablaba con alguien siempre se ponía en ese plan, muy intensa…. Suspiré acercándome a la parte de atrás donde estaban los alimentos y algunas infusiones de té, que ya habían preparado.
- Esta celosa Gaara-san. –escuche la voz aguda de Hyuga-san que se acercó a mí y me sonrió dándome palmaditas en mi espalda. –Deberías pedirle de una vez ser novios. –me quede sorprendido por lo directa que podía ser la amiga de Sakura que solo me sonroje. –Se nota de lejos que se gustan.
La vi irse mientras se reía, dejándome sorprendido. Pero… quizás tenga razón… vamos mucho tiempo haciendo cosas que harían los novios, pero en ningún momento… nos hemos puesto a pensar en los dos. Creo que ya era hora de que demos un paso adelante. ¿Debería yo confesarme?
Pov Matsuri
Pude ver la reacción de ese chico que me quitaba los sueños y del cual estaba enamorada desde hace meses atrás. El me atraía desde la primera vez que lo vi, cuando se presentó frente a todos, su cabello rojo como el fuego y esos ojos turquesa llamaron mi atención. Pero cuando empezó a dialogar y presentarse ante todos. Su voz gruesa que salía por la ayuda de la manzana de Adán que tenía, era tan excitante… no era la única que había quedado encantada con esa voz tan seductora. Gaara Haruno, llegó a conquistarme como no tienen idea. Suspiré y me giré para ir a apoyar a mis compañeros de clase. Pero al momento de girar no pude evitar soltar un sonido de dolor, ya que había chocado con algo o con alguien. Sentí el piso frío, por el motivo que había caído de sentón que hasta me dolía terriblemente mi trasero que no pude evitar acariciarlo un poco. Suspiré y mire a la persona que sería el culpable de haberme hecho caer. Pero mi enojo terminó cuando vi a esa persona de piel blanca como la nieve, esos ojos verdes como el jade que cualquiera caería a esa maravillosa mirada de inocencia, sus labios carnosos de color rosa que los tenía abierto de la sorpresa. Su cabello largo de un color exótico, ella era hermosa… no… ella siempre sería la chica más hermosa y misteriosa. Un árbol de Sakura's inalcanzable.
- ¡Lo siento! –grito avergonzada con ese rubor que tenía en sus mejillas coloradas, estiro sus pequeñas manos a los productos que estaban esparcidas en el piso, mientras que los ponía dentro de la jaba de plástico color negro.
- Uhm. –me arrodille acercándome a ella, agarrando una botella de salsa de soja y estirándolo hacia esa cabellera de algodón de azúcar. Me miro con esos ojos inocentes que sentí mis mejillas calientes y ella solo sonrió agarrando la botella de vidrio apretándolo en su pecho.
- Gracias. –asintió sin dejar de sonreír. La ayude poniendo los productos dentro de la jaba escuchando que ella tarareaba una canción como si fuera una niña de escuela media. –Gracias por ayudarme, lamento haberme chocado contigo, es que ando ocupada con mi clase.
- No te preocupes. –le respondí ayudándola a cargar la jaba de plástico. –Tampoco me fije que había chocado con alguien, estaba distraída.
- Entiendo. –me sonrió con sus mejillas con un pequeño rubor de color rosa. –Cuando iniciamos estas festividades siempre se acumulan los deberes para cada clase. -se giró viendo la ventana que no pude evitar hacer lo mismo, abrí los ojos de la sorpresa ya que tenía razón. Los estudiantes estaban emocionados corriendo por todo el campus para llamar gente a sus puestos de comida. –Es sorprendente como las personas se olvidan de muchas cosas y se enfocan en tener un buen festival escolar, ¿no?
Sólo asentí a lo que me dijo, ver como estaban nuestros compañeros de otros años, riendo, bailando para atraer gente. Ella tenía razón… nosotros no sabíamos que cada persona quizás tenga problemas familiares, amorosos o depresiones. Pero en este momento siempre preferimos olvidarlo enfocándonos en otras cosas.
- Bueno, me tengo que ir. –la escuche, gire y ella tenía una hermosa sonrisa con sus ojos cerrados mientras que me quitaba la jaba de plástico. –Muchas gracias, ¿eh? Uhm…
- Matsuri.
- Matsuri-chan, tienes un bonito nombre. Yo soy Sakura, Haruno Sakura. –abrió sus ojos verdes jade y paso por mi lado. –Espero que un día podamos seguir conversando, fue un gusto haberte conocido. –ella se empezó alejar que no pude evitar girar a verla como su cabello se movía al compás del viento frío de otoño.
- Sakura, ¿eh? La prima de Gaara-kun… Realmente es una belleza exótica.
- ¡Sakura! –escuché un grito detrás de mí, que pude ver una espalda ancha correr hacía ella, esa cabellera negra y esa piel blanca que varías estaban interesadas en él. El Presidente del consejo estudiantil estaba con ese botón de cerezo.
Cuando llego hacía ella, le quito la jaba de plástico para poder cargarlo, mientras que le llamaba la atención a esa chica. No pude evitar soltar una pequeña sonrisa al verlos, parecían una pareja. Una pareja muy tranquila… una relación que yo quería tener algún día con su primo… Con Gaara-kun…
Pov Haruto
Cuando me dijo esas palabras que se habían quedado en mi mente, no podía sacarlo. Sabía que ella quería formalizar lo que teníamos en este momento, pero a la vez no sabía si confiar lo que realmente ella sentía por mí, dijo que me quería, que le gustaba, pero acaso ella me amaba… ¿Ella realmente me amaba? ¿Sakura Haruno me amaba? Sé que las cosas que hacíamos, no era solo sexo, era más que eso, la hacía mía, era mi mujer, ella me pertenecía en cuerpo, pero en ¿alma? Tengo aun mis dudas, tengo el miedo que todo lo que le doy a ella, no pueda ser correspondido. Pero a la vez, no la quiero dejar ir, ya la había recuperado, aunque ella no se acordara de mí.
La miré de reojo, ella estaba sonriendo con esos ojos cerrados mientras caminábamos a nuestro salón de clases, se notaba feliz, estaba contenta, debe ser por el festival escolar o por la respuesta que le dije el día de ayer. Me detuve, apretando con mis manos la jaba de plástico que le había quitado, ella giro a verme y pestañaba con esa mirada de confundida. Me acerqué a ella pegando la jaba de plástico en su vientre y apoyando mi frente en la suya, era tan pequeña, era un bebe pequeño de cabello rosa y ojos verdes jade que tenía las mejillas rojas de la vergüenza, que no pude evitar reír por lo nerviosa que estaba en ese momento. Cerré mis ojos oliendo esa fragancia que tenía, era una esencia de toques floreales, como si me llevara al día en donde ella recogía flores en el parque de Kyoto.
- Haruto-kun. –escuche esa suave voz que siempre me había gustado, me tranquilizaba y a la vez me relajaba; pero a veces sus gritos eran algo estresantes cuando estaba molesto, ella era realmente una chica que mostraba sus sentimientos o actitudes por su voz o como su cuerpo reaccionaba. - ¿Sucede algo? –si sucedían muchas cosas, demasiadas eso es lo que diría, tenía miedo Sakura, tenía terror entregarte todo y al final no recibir nada, pero a la vez tenía miedo perderte como lo hice años atrás. Siento que algo malo iba a suceder, tenía el presentimiento, pero solo son ¿suposiciones mías? –Haruto-kun… nos están viendo. –realmente no me importa si me están observando como soy en realidad con la persona que quiero, con la persona que amo, acaso eso realmente importa. Me importa una mierda lo que los otros piensen u opinen; lo único que me importa es lo que tu realmente piensas pequeño cerezo. Pero lo he decidido, daría hasta mi vida por ti, no volvería a dejarte sola de nuevo y no volvería a perderte de nuevo, por eso… lo he decidido.
- Sakura… -me aleje de ella mirando como esos ojos verdes como el jade me miraban con curiosidad insistiéndome que terminara lo que quería decirle. –Lo he decidido. –ella me miro sorprendida y sus mejillas se ponían más rojas de lo normal, sonreí me gustaba verla así y que yo sea el único que la haga reaccionar de esa forma. – Sakura yo…
- Sakura… -escuche una voz gruesa que se me hacía conocida que giramos los dos al ver a ese chico de cabello rojo como el fuego que se movía al compás del viento y esos ojos caramelo que nos miraba sorprendido y a la vez de una forma que no me gustaba para nada. Porque, aunque haya sido un senpai, el aún estaba atrás de la chica que realmente amaba.
- ¿Sasori-senpai? –gire a verla, apretando con fuerza la jaba de plástico que tenía en mis manos, mientras que ella tenía las mejillas rojas y sabía perfectamente que no podía confiar en ese chico que fue mi Senpai. Iba a luchar por Sakura, aunque los tenga a esos dos como piedritas en el zapato. Pero no lo iba a permitir.
Dejé caer la jaba de plástico al piso brindando un fuerte sonido llamándote la atención de todos, que no pude evitar jalar del brazo de mi pequeña chica abrazándola de la cintura y robándole un beso en frente de todos. A la mierda, ya no me importaba nada, ella era mía y se lo iba a demostrar a todos, no volvería a perderla de nuevo, no lo iba a permitir. La jale hacía mí sintiendo como su lengua se unía a la mía y jugábamos sin importarnos lo que estaban cuchicheando o la voz de ese chico que soltaba su nombre. Ahora solo éramos ella y yo.
Pov Sasuke
- Sasu-kun… -la mire estaba con sus mejillas rojas y sus ojos abiertos de la sorpresa, agarrando la mano de ese albino que me miraba sonriendo divertido. Había pasado mucho tiempo, después de que nos despedimos en ese parque, de ahí no volví a saber nada de ella, ni siquiera por él.
- Karin…
Ella solo sonrió cerrando sus hermosos ojos rubí con sus mejillas rojas como el color de su exótico cabello, aun no dejaba de ser hermosa, aunque su belleza fue opacada por mi botón de cerezo.
- Ha pasado mucho tiempo Sasu-kun.n/p
