Capítulo 20: Fairy Tale
"Los cuentos de hadas son más que reales; no porque les enseñen a los niños que existen los dragones, sino porque les enseñan que se puede derrotar a los dragones"
Cuentos de hadas, dragones, príncipes convertidos en sapos, duendecillos mineros, una bruja atormentando a las princesas, la manzana envenenada, zapatillas de cristales, hadas madrinas, genios de la lámpara y un rey que gobierna en paz. Eso es tan patético y tonto. Un mundo donde todo es felicidad y encuentran a su verdadero amor... que gran mentira. Siempre... toda la vida... hacen este tipo de historias como si fuera verdad, solo para alegrar a los niños... y después pasa el tiempo... ellos empiezan a crecer con esa mentalidad que los padres les han hecho creer por estúpidas historias, pero se dan un fuerte golpe con la realidad, porque sufren como no tienen idea. En este mundo no existe el "vivieron felices por siempre comiendo perdices" solo existe el "vivió feliz pensando en ella misma"
¿Por qué me refiero a "ella"? Es porque ella sencillamente creía en esos cuentos de hadas, hasta que le dieron un tremendo golpe en el trasero, ¿Por qué razón? La respuesta es tan fácil, porque sencillamente si no luchas por lo que quieres, te quitan todo y me refiero literal a todo. No solo porque destruyen tus sentimientos, sino también tus sueños, los sueños de tus seres queridos, lo botan como si fuera una basura que ni siquiera se puede reciclar y no solo destruyen eso, sino también que destruyen a una familia completa por el simple hecho del poder... ¿Qué poder? El poder del dinero, en esta vida y en este mundo; si no tienes dinero no eres nada y si no eres nada, no vales ni un carajo. Eso es lo que pasa en la realidad, nada es como un cuento de hadas, pero... que puede pensar una niña de tan solo cinco años... que le cuentan este tipo de historias y después ver como su familia se hunde en la desgracia del dinero. Pero como dicen... aprendes con cada caída que te das y te levantas con fuerza, pero eso que debe entender una niña, una niña que solo sabe ir al baño, tomar su leche, aprender a escribir y leer.
Les cuento una pequeña historia... una historia que hizo cambiar a una niña tan pequeña y ver la vida de otra manera. Una niña de tan solo cinco años vivía con sus padres en Tokyo, Japón. Ellos eran una familia muy feliz y divertida, pero no todo es felicidad... todo se volvió en una terrible desgracia, que al final terminó en muerte. Pero a los padres de esa niña no les importaba como ella se sentía, sino que se desquitaban entre ellos mismos, mientras que la pequeña los miraba escondida detrás del armario, ¿Por qué ella estaba ahí? Por el simple hecho que quería darle una sorpresa a su padre cuando llegara a casa, pero no se imaginó que iba a encontrar a su Padre todo ebrio golpeando a su madre, desquitándose y gritando miles de insultos. Le echaba la culpa porque perdió su trabajo, le echaba la culpa porque gastaba dinero, le echaba la culpa por comprarle cosas a su pequeña hija, pero no conforme con eso, él se fue dejando a la pobre madre tirada en el piso de su habitación llorando. Desde ese día ella no volvió a saber nada de su padre... hasta que llego la mañana siguiente, ella se levantó como un día normal, se dirigió con su pequeña muñeca de tela al comedor encontrándose con su madre que la recibía con una bella sonrisa, pero sus pequeños moretones que tenía en la cara no podía ocultarlo, aunque se lo cubriera con maquillaje. Sonreía a su hija como para hacerla olvidar lo que ella observaba, pero un niño es curioso y siempre preguntaría, eso no podían detenerlo, pero esta niña era diferente, solo se quedaba callada y le decía a su madre "Todo estará bien mamá, yo estoy aquí contigo. Te amo." La madre solo pudo sonreírle y acariciar sus bellos cabellos dorados de su hija. Pero no todo es felicidad en esta historia, escucharon el timbre sonar, su madre se levantó acercándose a la puerta mientras que su hija miraba el televisor comiendo de su cereal con leche. Escuchaba pequeños ruidos en la puerta que llevo sus ojos donde su madre se había dirigido, llevada por la curiosidad camino hacía donde se escuchaba los ruidos y su quería madre se encontraba llorando mientras que los policías la miraban con pena. Ahí mismo se dio cuenta que su vida iba a dar una vuelta de 360° grados... Por el simple hecho que nunca más volvería a ver a su padre, el muy cobarde por no afrontar lo que vendría más adelante, se quitó la vida. La niña de cinco años no sabía el motivo, pero cuando empezó a crecer y ver como su madre se encargaba de pagar las deudas al banco, por el dinero que había sacado su padre por querer hacer un pequeño negocio, se dio cuenta de muchas cosas. Su padre peleo esa noche con su madre por las deudas, pero también discutió diciendo que le estaban robando, le estaban quitando el dinero que él había arriesgado en sacar. Pero... ¿Quién? Entonces la niña que ya había crecido volviéndose una jovencita de quince años lo descubrió cuando llego una carta pidiendo dinero, nunca olvidaría ese apellido, que condeno a su padre y lo que la enojo más es que su progenitor le había pedido dinero a esta persona. Y recién ellos necesitaban el dinero.
Los años habían pasado, su madre tiene una florería y se casó de nuevo con un hombre que la venía a buscar para pedirle flores para su madre, se enamoraron y ahora vive con ese hombre, dándole un pequeño hermano menor. Todo ahí era felicidad para esa chica, hasta que llego esa carta dándole otro golpe a la realidad que sabía muy bien nunca iba a terminar, porque su padre los había entregado al mismo demonio en persona, porque esa chica le parecía el demonio, ese demonio que le quito la vida a su padre y con el que había jugado sucio llevándolo a la muerte. Pero ese hombre se hacía el inocente, él que sentía lastima por esa familia que aún sigue en deudas que su madre tiene que pagar, porque el dinero es demasiado, aunque su esposo la ayude no le alcanza el monto, porque ese tipo aumento los intereses. Ella lo odio, aun lo sigue haciendo y lo hará hasta que esa persona sufra como su familia sufrió, ya no le importa nada... en ella solo vive la venganza y aunque digan que eso envenena. No le importa, ella le quitara a él lo que en verdad el ama con toda su vida y eso mismo es destruir a su hija hasta que ella se suicide como su padre. No va a descansar hasta conseguirlo, le quitó todo y su hija también le ha quitado muchas cosas. Así que esa chica tiene que desaparecer.
- Una triste historia. –escucho suspirar a una chica de cabellera rosa mientras que hacía un pequeño ruido dejando su taza encima del plato. –Una historia que se merece leer en un libro.
- No seas patética. –respondió cerrando sus ojos apoyando el mentón en su mano mirando la ventana donde caía los copos de nieve. –Aunque sea triste, no lo es... porque todo acabara en un vivió feliz por siempre.
- Aunque eso llegue a convertirte en una asesina, porque lo que estas tratando de decirme es que la vas a matar.
- ¿Le tienes miedo a la muerte, Yun? –preguntó mirándola de reojo y viendo que la chica achino sus ojos jade.
- No.
- Entonces, deberías estar feliz. –sonrió cerrando sus ojos y llevando un mechón de su cabello detrás de su oreja. –Si ella se muere, no tendrías a Sasuke, él sería todo tuyo o dejaras que se vaya de nuevo con ella, te hago recordar que hace unos meses atrás te dijo que la amaba a ella.
- Aunque la ame... el sigue siendo mío. –golpeó despacio la mesa con su mano dejando a la rubia sorprendida abriendo sus labios. –Aún sigue siendo mío, su cuerpo me pertenece.
- Pero sus sentimientos no. –sonrió divertida acariciando sus labios. –Eres tan patética, cariño. Solo es sexo, seguro en pleno acto la nombra a ella.
- Eres una perra.
- Por favor, ese vocabulario Yun. Eres una señorita. –la escucho mientras que la rubia se levantaba de su asiento, agarrando su abrigo. –Pero no soy una perra, soy una perrita y una maldita desgraciada. –le guiño el ojo poniéndose su abrigo para poder retirarse de la cafetería pasando por la ventana donde estaba esa chica de ojos jade que la miraba molesta mientras que ella le mandaba un beso. –Sí... una maldita perra desgraciada, esa es la verdadera Ino Yamanaka.
Pov Ino
Los meses habían pasado llegando las vacaciones de invierno, estos meses que pasaron me di cuenta de muchas cosas... cosas malas realmente malas. Una de esas cosas fue que descubrí a Sai con una chica de cabello negro y ojos de color ónix como los de cierto Uchiha. Ella es hermosa y verla con la camisa blanca coral que usaba ese chico que amo con todo mi corazón, sentí un pequeño dolor en el pecho mientras que me llenaba de ira, agarrando el cabello negro de esa chica entrando a la casa de la familia Kurosaki, ahí la vi a ella saliendo de la cocina con esos ojos jade abierto de las sorpresas acercándose a nosotras mientras que observaba que también estaba con una camisa negra que le llegaba debajo de su trasero. Solo reí al ver como ella intentaba quitar mi mano de los cabellos negros de esa perra que se andaba revolcando con mi novio, pero me llevé una sorpresa grande cuando lo vi a él, correr hacía nosotras empujándome con fuerza, mientras que abrazaba a esa chica, mientras que esa perra de cabellos rosas intentaba calmarlo. Pero no había vuelta atrás, porque sencillamente la persona que amo con todo mi corazón, me saco de la casa a empujones haciendo que chocara con su hermano menor, que me miraba sorprendido y a la vez preocupado. Pero me importo una mierda, porque lo maldije, maldije a ellos cuatro, los odie y aún sigo odiándolos, pero lo que me saca de mis casillas es que, aunque odie a Sai por lo que hizo, sigo amándolo, sigo queriéndolo y quiero seguir con él. Sé que mi amor es obsesivo y enfermizo, pero no me importa, sino tengo a Sai nadie más lo puede tener. Él es mío y siempre será mío.
Después de ese día... no volví a comunicarme con ellos, ni siquiera contestaba las llamadas de esa chica de cabellos rosas, para mi ellos se podían ir al mismo infierno. Y Sakura Haruno por mí que se muera en este invierno mismo. Sonreí al solo pensar tener mis manos en su cuello y estrujarlo hasta que no pueda respirar. No pude dejar de reír observando como las luces de esa habitación estaban prendidas dejándome ver a ese chico de cabellos negros que estaba quitándose la camisa, aunque ya no lo tenga en mis manos y acariciarlo... aún recuerdo cuando me hacía suya. Joder tenía tantas cosas que hacer... pero no sé por dónde empezar, recuperar a Sai o deshacerme primero de Sakura.
Era Sakura o Sai, lo pensaba detenidamente que no pude evitar el dolor de cabeza que se avecinaba con fuerza, llevé mis manos hacia el dolor y cerré los ojos. Era tan difícil decidir por quien empezar mi venganza. Abrí los ojos al sentir que el dolor había pasado y entonces lo vi... y ahí me di cuenta... primero era Sai, no podía dejarlo más tiempo con esa perra de cabello negro y menos ver como se entregan como unos lobos hambrientos. El penetrándola y ella pegada a la ventana abrazándolo, maldita la hora en la que apareciste maldita desgraciada.
Lo que importa era Sai, esa chica de cabellos rosas podía esperar. Sai volvería hacer mío y no de esa tipa.
Pov Haruto
Si me dijeran que es la felicidad... les diría que es lo mejor del mundo. ¿Por qué la razón? Es sencilla... Soy feliz y con la única que puedo expresar esa felicidad es con ella. Con esa chica de cabellos rosas, que tiene esos hermosos ojos de color esmeralda que en este momento está dormida entre mis brazos, tan tranquila, tan hermosa, tan inocente viviendo una vida tranquila sin problemas junto a mí. Pero lamentablemente ella no se daba cuenta de la maldad que se estaba acercando porque su vida estaba a punto de cambiar. Pero... no lo permitiría, no haría que ella vuelva a ese sufrimiento que vivió hace meses. Porque está vez no la dejaré hundirse a esa oscuridad que ella tanto temía y la que yo estoy temiendo en estos momentos. Porque como dicen... a veces las aguas andan turbias.
A veces me pongo a pensar, porque motivo hay tanta maldad en una sola persona, que anteriormente se comportaba como una amiga y como una hermana. Aunque como dicen nunca llegas a conocer bien a una persona hasta que sucede algo que quizás te arrepientas o al revés que esa chica a quien conocías y pensabas que era distinta resultó siendo un demonio. Un demonio sin descontrol.
- No permitiré que ella te haga daño. -acaricié su mejilla viendo que hacia muecas, estaba a punto de despertar y no pude evitar besar esa nariz que esa pequeña mota rosada solo arrugó sus cejas y sonrió. -Siempre estaré para ti y te protegeré Sakura.
- ¿Se podría saber de qué me vas a proteger? -su dulce voz hizo eco en mi oído que no pude evitar ver esos hermosos ojos abiertos y achinados por su sonrisa.
- Es algo que quizás no entenderías. -suspire cerrando mis ojos y sintiendo sus dulces dedos acariciar mi sien con delicadeza pasando por mi cabello y enrollando algunos mechones en sus dedos. -Sakura...
- Un rato más por favor. -sus labios rosaban mis mejillas sintiendo su peso ponerse encima de mí haciendo que la mirara desde abajo y ella sonreía sin dejar de besarme mientras que acariciaba esas caderas desnudas que me volvían loco. -Me gustaría saber qué es lo que le preocupa a mi novio hermoso, claro si es que a él le gustaría decirme. -se echó encima de mi torso mientras que sus manos acariciaban mis brazos sintiendo esas uñas deslizarse ocasionando que me relajará.
- No creo que sea el mejor momento de explicarte. -era la verdad no sabía cómo decirle que su gran amiga era solo una bomba de tiempo que tarde o temprano iba a explotar y hacerle daño de una manera que no podría cómo explicarlo. -Dame tiempo, Sakura.
- Tiempo es lo que piden todos. -levanto su mirada y vi esos ojos molestos, sabía que iba a meter una rabieta. Estos meses que pasé con ella pude conocer un lado molesto y encabronado, como dicen algunos guardaban su otro yo bien escondido. Gracias maldita caja de pandora de Sakura Haruno.
- No me refiero eso pequeña. Si no...
- No sé cómo va a reaccionar, solo sé que eso la va a destruir y causará un trauma... si es que ella intenta hacerle daño. Haruto, protege a Sakura y como su primo lo haré, además sabes que ellos también lo harán.
- ¿Acaso te comió la lengua el gato? -suspire y acaricie su mejilla viendo que se estaba relajando.
- Pues de comer... -agarre su muñeca tumbándola en la cama y poniéndome encima suyo. - Ando antojado de una mota rosada con un cuerpo tan delicioso. -le di una ligera palmada a ese trasero que me volvía loco y lo apreté. Dios esta mujer hace que me ponga duro en unos segundos. Me acerqué a su oreja y mordí su óvulo. -Tengo ganas de comerte y hacerte gritar como una gata en celo en este momento y sé que, si lo hago, tendrás los mejores orgasmos y te juro Haruno que te correrás más de 6 veces. -ella solo acaricio mi cabello y susurro un "Hazlo" en mi oreja que no pude evitar abrir sus piernas y penetrarla tan fuerte que ella se estiró y soltó un delicioso gemido. -Oh, sí bebe solo gime como una gata, solo para mí.
- Oye Haruto. A qué no sabes... papá nos mandó un correo quiere que vayamos a verlo en Navidad. -Escuche al estúpido de mi hermano que mire hacia la puerta encontrándome con esos ojos abiertos de la sorpresa y su novia toda colorada.
- ¡Carajo, Sai! ¡Acaso tengo que poner una estúpida prenda en la puerta para que aprendas a tocar! -le grite agarrando la sábana y ocultando el cuerpo de mi novia que se puso toda roja de la vergüenza. ¡Maldito idiota, espero que te quites de la mente el cuerpo de MI NOVIA!
- Lo sentimos, no sabíamos que ustedes a esa edad... -escuche la voz de mi futura cuñada que solo suspiré y le tire una almohada a ese idiota que tenía la boca abierta.
- Te vuelvo a advertir o quitas de tu mente el cuerpo de Sakura o ni llegas a convivir con Katsura cuando vayan a la Universidad. -el solo miro a su novia que se empezó a reír y se dio media vuelta.
- Solo... quería decirte que iremos a ver a Papá en Navidad. -cerro la puerta yéndose con mi cuñada haciendo que soltará un suspiró y me tirará al costado de mi novia que seguía colorada de la vergüenza.
- Con esto se me quitaron las ganas. -me senté acariciando mi cabello.
- Vamos Haruto-kun. -la escuché cantar mi nombre sintiendo sus labios en mis brazos. -Ya lo hemos estado haciendo toda la noche, además irás a ver a tu Padre en Navidad. ¿No es genial?
- Me gustaría pasar nuestra primera Navidad juntos, solo los dos. -acaricie su mejilla, no quería dejarla sola, menos con esas dos locas y ese Uchiha por Tokyo.
- Eso lo podemos hacer la próxima Navidad. -sonrió haciendo que soltará una pequeña risa. - ¿Qué sucede?
- Ven conmigo...
- ¿Qué?
- Ven conmigo a Kyoto, Sakura. Vamos a pasarla juntos. Déjame decirles a tus padres.
- Está bien. -la mire sorprendido y ella solo estaba sonriendo con esos ojos brillantes. -Igual mis padres no se van a quejar, sé que Gaara-niisan sí, pero...
- Llevemos a Gaara, igual pasa a visitar a su mamá. – le sonreí emocionado, estaba muy emocionado... espere muchos años por esto y sé que nadie me quitaría este momento. Porque estaba con la persona que tanto amaba.
- Pareces un perrito moviendo su cola de la alegría. -se río haciendo que la tumbara de nuevo en la cama.
- Si quieres puedo ser tu perro, pero en este momento seré un lobo y te comeré. Porque no saldremos de esta cama hasta cumplir la promesa de que llegues a los 6 orgasmos mi nena hermosa.
- Espera... haru ah...
Si me preguntarán que significa tener paciencia les diría que es la capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse. Pero en este momento tengo demasiada paciencia al ver a estos chicos conversando y aún rubio hiperactivo que estaba a punto de ocasionar que mi paciencia terminará. Pero lo que me fastidiaba en este momento fue que no estaría a solas con mi novia en Kyoto visitando a mi Padre, sino que ella tuvo la brillante idea de traer a su séquito de amigos. Bueno... también eran mis amigos, pero imaginaba que solo íbamos a ir con Gaara como si fuera un perro callejero. Pero el perro vagabundo tuvo la grandiosa idea de traer a Naruto con su novia mandona y con su nueva adquisición que aún no afirmaba si eran novios o solo simples amiguitos con beneficio, ya que últimamente estaban juntos por todos lados desde que la rubia enfermiza se había alejado de nosotros. Pero me tranquilizaba que Sakura no preguntará por ella.
Suspiré para mantener la calma y ver cómo los copos de nieve caían encima de los techos de los vagones, mientras que la bulla de las personas combinado con la música de los villancicos hacía que algunos recuerdos de algunos días atrás volvieran con fuerza que no pude evitar ver a mi mejor amigo que me veía preocupado. De tan solo haber sabido hace un tiempo sobre la mentalidad enferma de Ino Yamanaka, hubiera detenido lo que le hizo a mi compañero que era como un hermano para mí y para el futuro de la persona que tanto amaba. Si tenía miedo. miedo de volver a perderla, miedo que ella no vuelva a ser la misma chica que salve de la oscuridad que estaba hundida.
- Oye... ¿Estás aquí? -sus labios tocaron los míos formando una calidez acogedora que lleve mis manos a su cintura y apoye mi frente en su hombro. - ¿Pasa algo? -sucedían muchas cosas, quería contársela, pero quizás no podría evitar lo que se vendría y no quería verla destruida no otra vez.
- No pasa nada bebé. -le di un beso en su mejilla y sonreí alejando mis manos de su cintura para acariciar ese pequeño gorro blanco que ocultaba su hermosa cabellera rosada.
- Pensé que estabas molesto porque vinieron los chicos y yo...
- No es eso, será divertido. -le guiñe un ojo metiendo mis manos dentro de los bolsillos de mi abrigo marrón oscuro. Realmente si me molestaba, pero en este momento lo pensé: para que molestarme si lo que me molestaba era otra cosa y no tenía nada que ver con nuestras amistades. A veces era un idiota al comportarme de esta manera y hacer sentir mal a mi pequeña novia. -Nuestros amigos no tienen nada que ver, es otra cosa, así que no te preocupes.
- ¿Otra cosa? -vi esos ojos achinarse de la preocupación y de la ansiedad que tenía por saber la respuesta. - ¿Es algo de nosotros? ¿De nuestra relación?
- No para nada. -respondí acariciando esas mejillas blancas con ese rubor que se le hacía notar por el aire frío del invierno. -Quizás en algún momento te lo diga, pero por favor ten un poco de paciencia.
- A veces la paciencia no es algo que se pueda tomar a la ligera.
- Pero es algo que tenemos que entender.
Sus mofletes se inflaron enseñándome ese puchero habitual de ella. Estaba curiosa, pero a la vez enfadada por qué no quería decírselo. Aunque tenía que entender que no era el momento de decirlo, menos cuando Navidad se acercaba y nos estábamos dirigiendo a pasarlo con él. Mi padre alguien que su temperamento no era común, pero era realmente extraño que nos haya invitado. Eso me hacía dudar si fue buena idea decirle a Sakura sobre ir o quedarnos a pasar juntos está celebridad con sus padres en Tokyo.
Los chillidos de los parlantes de la estación empezaron a sonar ya era el momento de abordar el tren para dirigirnos a la ciudad, la risa del rubio hiperactivo se escuchó fuerte llamando la atención de todos para poder entrar a los vagones y partir. Pero mi mirada se puso pálida al encontrarme a cierta rubia que nos miraba con una intensidad de que sus ojos verdes azulinos se notaban rojos de la furia, creo que nadie la noto o no la vieron, pero yo sí. Estaba sonriendo de una manera que cualquier persona se asustaría al verla. Sus intenciones no eran buenas, pero que, hacia acá, nadie le dijo de nuestra partida, pero ella estaba ahí. Cómo dicen el mismo Lucifer en persona intimidaba hasta los mismos demonios de su calaña. Y eso era Ino el mismo Lucifer en persona.
Pov Sasuke
Los días pasaron, llegando a los meses. La temporada de Invierno daba sus frutos y su helado clima ocasionaba que las personas ya no salieran de sus casas por el motivo del clima gélido. Pero lamentablemente por motivo de fiestas navideñas, la población salía de sus casas abrigadas para ir a comprar los regalos para sus hijos o familiares. Aunque eso no era el motivó del cual yo me encontraba fuera de casa, si no que alguien me había citado para conversar. Esa persona que me saco de mi abrigada casa pensando en esa pequeña mota rosada llamada Sakura. Era nada más y nada menos, que la persona que se parecía tanto a ella. Si esa chica llamada Yun Mitarashi.
Sé que no volvimos a conversar como esa vez que le dije de mis sentimientos al final del festival escolar. Nos distanciamos, pero nos frecuentamos solo por sexo y nada más. Ella pedía mucho por la relación, pero yo solo amaba a alguien que realmente perdí hace mucho tiempo y que soy consciente que tengo que recuperarla.
- No crees que es una noche demasiado fría. -tome un poco de café expresso mirando como los copos de nieve caían sobre las calles de la ciudad asintiendo lo que me decía. -Sé que no hablamos mucho del tema.
- Creo que ya te dejé en claro mis sentimientos. -suspire, dejando la taza sobre el plato haciendo un pequeño ruido. Observando esos ojos jades que me miraban con tristeza, lo cual me trajo recuerdos, pero no era ella. -Sé que te he hecho pensar cosas con las acciones que he tenido contigo, pero sabes bien que los dos ya no estamos juntos. Nuestros encuentros son casuales y solo es de sexo.
- Pero podemos intentarlo, déjame conquistarte. Sasuke yo...
- Aunque solo digas que me amas, son tus sentimientos no son los míos.
- Pero una vez dijiste...
- Se lo que dije y no sabes cómo me arrepiento de mis acciones. -suspire al recordar que mi antigua novia lloraba de una manera que hizo que mi corazón se paralizara.
- Todos cometemos errores, pero podemos sanarlo de otras maneras. Comenzando de nuevo. -sentí sus dedos acariciando el dorso de mi mano que descansaba en la mesa de la cafetería donde nos habíamos encontrado. -Un nuevo amor y una nueva vi...
- No saques conclusiones tan a la ligera. -aleje mi mano de la suya, realmente me sentía sorprendido he irritado por la forma en la que ella piensa las cosas, como si nosotros podríamos estar para siempre juntos. A penas éramos jóvenes ni siquiera éramos adultos para afrontar lo que ella desea. -Piensas en un futuro cercano, algo que dudo que sucederá, porque solo piensas en ti. ¿Acaso piensas en lo que yo quiero? Te escuchas lo que hablas Yun.
- Yo deseo un futuro contigo Sasuke. – sonrió con esas mejillas sonrojadas. -Solo imagínate con un bebé, cuidándonos entre los tres, una vida tranquila de solo los tres.
- Yun sabes lo que estás diciendo. -su expresión se notaba alegre con esos ojos brillosos, para ella era tan sencillo planear algo que nunca lo he tenido planificado para mi futuro. Tener un bebé, una familia, pero y mis metas. Mi futuro... yo tengo que tener un trabajo antes de tener un hijo. ¿Qué les daría a ellos? -Creo que estás imaginando cosas sin sentido.
- Sasuke en verdad si deseo un futuro contigo.
- ¡Pero yo no! -grite llamando la atención de los demás clientes que estaban tomando algo caliente en esta cafetería en plenos días para Navidad, observaban sorprendidos y otros comentaban por qué había levantado la voz. -Creo que fue una mala idea habernos encontrado Yun. -agarre mi billetera y mi móvil guardándolo en los bolsillos de mi abrigo negro para después deslizar mis brazos en las mangas del abrigo.
- Espera Sasuke aún no hemos terminado de conversar. -se levantó de la silla agarrando mi mano con suavidad, pero lo aleje de golpe.
- Para mi está conversación terminó desde que dijiste sobre hijos.
No lo dude más, me aleje de ella escuchando como gritaba de la ansiedad soltando muchas cosas dejándome como el malo de la película, mientras que las personas reunidas en esa pequeña cafetería murmuraban cosas dejándola a ella como la víctima y yo como el desgraciado que la abandonó unos días antes de Navidad. Pero era lo mejor, si llegué a quererla, pero amarla no. Ese sentimiento es más fuerte con otra persona, con Sakura y haría de todo para volver a estar con ella. Porque con ella podría encontrar paz en mi vida y la recuperaría, aunque hiciera que ese chico me odiara a muerte. Porque soy el único que puede hacerla feliz.
Pov Sai
Han escuchado la frase "De los errores se aprende" Pues yo aprendí muchas cosas, más cuando elegí mal a la persona que quería en mi vida, ¿Por qué? Porque en realidad buscas a alguien que te apoyé, que esté ahí aconsejando lo que sería bueno para tu futuro. No solo era amor y sexo, es brindarle la confianza a la persona que quieres y siempre querer lo mejor para él. Pero entendí de maneras muy malas, que lo que tenía antes con esa rubia llamada Ino no era amor, era una relación tóxica, que solo ella quería que este todo el tiempo con ella, que le brindará atención, pero... ¿Acaso yo no podía pensar en lo que quería en realidad?
Era mi último año, ya no sería lo mismo, necesitaba estar enfocado en los exámenes para la universidad, la carrera que había elegido, pero ella... se ponía en una actitud que yo no le tomaba atención que solo la ignoraba. Ahí me di cuenta que ella solo pensaba en sí misma, nunca pensaba en lo que yo quería en realidad. Estaba metido en una relación realmente tóxica e infidelidades de parte de ella. Pero como dicen... todo llega a cansar y me cansé. Me harté. Aunque la decisión que había tomado me dolía, era lo mejor para mí. Tenía que enfocarme en mí, en mis sueños, en mi vida y en el futuro que yo quería.
Los meses habían pasado, ella realmente cambio, no voy a negar que aún la amaba, aunque supiera que se revolcaba con el primo de Haruno. Y... eso hizo que explotará al tal punto que la humille e insulte en el festival de verano, verlo con él hacía que mi sangre hirviera de la cólera que tenía. Porque a mí me llevo tiempo olvidarme de ella, porque la amaba, pero ella que hacia... ya se revolcaba con otro. Pienso... que quizás ella nunca fue la indicada en mi vida y tuve que pasar los peores días para olvidarme de ella. Me puse en academias para poder tener mi mente ocupada en los estudios y no pensar en ella. Entonces... ahí la conocí, a esa chica de cabello negro, con unos hermosos ojos marrones oscuros.
Hermosa... es lo único que me salía de los labios cuando la vi, ella era tímida, bueno era demasiado tímida, cuando me acerqué a ella a entablar una conversación amena. Su inocencia me daba ternura, la manera en la que hablaba y lo gracioso de todo es que ella también iba para mí misma carrera, en la misma Universidad. Sorprendido quede al ver que tenía con quién conversar de cosas muy interesantes. Pero lo chistoso ante todo es que en nuestras salidas que le invitaba, ella siempre iba con algunos dulces preparados por sus propias manos, siempre ha sido tan respetuosa, nunca fue grosera. No humillaba a nadie, ella era como un pequeño conejito sumiso e inocente. Pero cuando iniciamos una relación, en la cama e intimidad era una gata, me volvía loco hasta tal punto que le dije que la amaba, ella se puso colorada por lo que le dije en plena intimidad, pero era la verdad. La amo, ella me hace feliz, siento que con ella puedo vivir en paz, porque ella siempre apoya mis opiniones y siempre estamos hablando de cosas interesantes. No de sexo o como follar. Si no esta chica era demasiado inteligente y eso me encantaba de ella.
Pero cometí el peor error de mi vida... y fue seguirle el juego a mi ex novia Ino, tuvimos sexo, ella dijo que era como una despedida o no me dejaría en paz. Y yo para poder librarme de ella, lo hice. Y me arrepiento demasiado que se lo conté a Katsura, ella lloro, aun me acuerdo, no me habló en días y estaba desesperado. Sabía que había malogrado la relación bonita que tenía con ella. Así que la busqué y de arrepentido pedí perdón de rodillas. Si de rodillas. Le dije que no volvería a pasar, que era un idiota y que a partir de ahora todo iba a ser distinto. Ella solo respondió: Lo pensaré.
Pasaron algunos días y me llamo por el móvil para poder encontrarnos. Tuve miedo que me dijera que hasta acá habíamos llegado, si tuve miedo que hasta pensaba en no ir. Pero fui, aunque sea pedirle disculpas otra vez y dejarla ir, aunque me duela hacerlo. Pero cuando llegue ella me abrazo, me dijo que realmente me amaba y que me iba a perdonar, pero que si lo volvía a hacer... ella se alejaría para siempre. Yo... solo la abracé y me puse a llorar a decirle que no lo iba a hacer. Que había aprendido la lección de mis acciones y que está vez iba a ser distinto. Así lo hice, bloqueé el número de la rubia, cuando la veía por los pasillos de la escuela la ignoraba como si no existiera. Porque no iba a hacer que ella se sintiera mal, no iba a hacer sufrir nunca más a mi conejita.
Los mejores días empezaron cuando decidí entablar una relación seria con mi novia, no lo negare siguen siendo los mejores días de mi vida, hasta habíamos planeado irnos juntos a Kobe para buscar un departamento cerca de la Universidad e iniciar una nueva vida. Aún me acuerdo cuando se lo dije, ella grito de la emoción, estaba feliz demasiado feliz. Mi vida iba a cambiar cuando lleguemos a Kobe. Todo iba a ser distinto, porque pensaba más adelante decirle a Katsura para comprometernos.
Pero no todo es felicidad en mi vida...
- ¿Qué estás haciendo aquí? -sus ojos verdes con toques azulinos brillaron de la emoción y me agarró de mi abrigo para empujarme dentro del servicio higiénico del tren bala.
- Tu y yo tenemos muchas cosas que hacer Sai.
- Realmente Yamanaka, nunca me vas a dejar en paz, ¿no? -agarre de su muñeca para alejarla, pero sentí un empujón fuerte que me tumbó en el asiento del inodoro y ella se sentó en mis piernas.
- Tu eres solo mío.
