Ranma ½, sus personajes son obra de Rumiko Takahashi

Love Panic

Capítulo 1.

Ranma

Debería estar dichoso de haber ganado el primer puesto en el campeonato y bueno si, lo estoy, pero el orgullo de mi victoria se ve opacado y me encuentro corriendo a los camerinos solo por esquivarla, aunque no es que le importe mucho la privacidad de las personas, pero espero que estando tan lejos de casa al menos se comporte. Veo un letrero en uno de los pasillos, este debe ser, los demás competidores todavía se encuentran con sus familiares y amigos así que no creo que haya nadie dentro. Le doy un empujón a la puerta y me apresuro a quitarme la camiseta , doy una mirada rápida en busca de las duchas pero lo que veo me deja en estado de shock, esto está mal, muy mal, muevo las manos delante de mí, queriendo dar una excusa, balbuceo algunas sílabas sin encontrar la palabra exacta, retrocedo tropezando con algo, no recuerdo cómo se dice "lo siento" en inglés , maldito idioma, no recuerdo nada, tarde me doy cuenta que la chica desnuda frente a mí parece japonesa, trae el cabello largo negro aún húmedo lo que tapa parcialmente su pecho pero aun así veo … veo mucho , se acerca con el ceño fruncido y me da una sonora cachetada.

— ¡Pervertido!— chilla

Ahora sé que sí es japonesa, aun así no puedo responder nada, salgo corriendo de nuevo al pasillo, escucho otra serie de insultos y cosas que caen, no me atrevo a mirar atrás, doblo la esquina y llegó al área de calentamiento, me pongo la mano en el pecho, la carrera no fue nada, pero la mirada de esa chica daba miedo, entonces me doy cuenta que dejé mi camiseta y la mochila con mi ropa limpia dentro del cambiador. ¿Debería ir por ella?, bueno después de todo fue un error, le pediré una disculpa y ya está.

Dispuesto a poner mi mejor cara de cachorro y unas sinceras disculpas, ¿qué podría salir mal?

— ¡Airén! ¿Dónde estabas?

Siento que se me erizan los vellos de la nuca, justo lo que había estado evitando, me giro hacia ella tratando de fingir normalidad, se me da terrible esto —Sha… Shampoo

Ella me mira con sus ojos púrpuras que afila como una gata y los enfoca en mí.

—Y ¿por qué andas así?—pregunta señalándome con un dedo

— ¿así? — pregunto distraído mientras miro sobre su hombro hacia el pasillo

— ¡Ranma!— reclama ella poniéndose de mal humor y me aparta de mi lugar buscando algo con la mirada, ¿pero qué rayos le pasa?

—Encontré esto tirado en el pasillo— me lanza mi mochila.

La atrapo en el aire y me quedo petrificado por un momento. Esa chica debió tirarla

— Ah sí, ejem, gracias, debió caerse, mm, sabes, tenía muchas ganas de darme una ducha, por eso vine corriendo.

—Las duchas no están aquí—se planta con las manos en la cadera —están por el pasillo a la derecha "men"— A Shampoo se le da mejor el inglés que a mí.

La imagen del letrero "women" por el que pasé hace unos minutos llega a mi mente. Me paso una mano por la cara, cómo puedo ser tan torpe

— ¿sucede algo?

—No, no, no es nada, me voy a duchar, nos vemos más tarde— apresuro el paso. No quiero encontrarme con "esa chica" frente a Shampoo

— ¡Airen!—Shampoo corre y se me pega al brazo — ¡Felicidades!

—Gracias— digo tratando de zafarme sutilmente de su brazo

— ¿Quieres que te talle la espalda?—me susurra en el oído con su voz melosa

—Gra, gracias, pero yo me puedo bañar solo— veo cómo se va transformando su aura, de verdad no me gustaría meterme en problemas después de ganar este campeonato, ella tuerce la boca y se suelta de mi brazo —nos vemos— dice entre dientes y se marcha por fín.

Respiro tranquilo y me dirijo ahora sí al baño correcto, tendré que aprender algo de inglés antes de las próximas competencias.

Las duchas empiezan a llenarse, algunos de los competidores me miran con odio, pero ¿yo que culpa tengo que sean tan débiles?, ellos se lo buscaron por no entrenar como es debido, en fin. Dejo que el agua me quite el sudor, pero no puedo evitar que llegue una imagen, aquella chica, se nota que era una deportista, con esas piernas largas, esa piel suave... sacudo la cabeza tratando de alejar esos pensamientos, por Kami si ni la conozco. Shampoo siempre deja la puerta abierta cuando se está cambiando y algunas veces, más de las que puedo contar, se le ha caído la toalla frente a mí, así que no es que sea algo tan extraño, pero...

A lo lejos me llega una conversación dónde me mencionan, estiró la cabeza tratando de captar mejor.

—¿vieron a la novia de Saotome?— un par de chicos silban a la vez y comienzan a decir cosas que no son dignas de mencionar.

—es una diosa..

—es la mujer más sexy que he visto.

Etc etc etc, ya estoy acostumbrado a esto en Japón, Shampoo siempre llama la atención y le encanta que todos la miren, así que ni me molesto en seguir escuchando hasta que…

—Ella y yo íbamos al mismo instituto, me contó que está comprometida con Saotome y se van a casar, por eso está participando en torneos para ganar patrocinadores y dinero para la boda.

Nunca pensé que los japoneses fueran tan chismosos, ruedo los ojos hastiado y termino de ducharme rápidamente.

Parece que al fin se han dado cuenta de mi presencia, mientras me visto cesan los murmullos, más de uno se nota temeroso, pero no soy estúpido, no buscaría una pelea que me desacredite como campeón… es un torneo internacional, no puedo evitar sonreír, es lo que he buscado toda mi vida, seguro que mi padre debe estar en algún lado jactándose de su hijo, como si me hubiera ayudado en algo, podría apostar a qué está diciendo "mi hijo es un digno Saotome, yo le enseñé todo lo que sabe, es igual a mí", me da asco la sola idea de verlo nuevamente, espero que sus cobradores le hayan dado alcance, tal vez encuentre uno igual de astuto a él y le dé su merecido, maldito viejo.

Uno de los competidores me mira y le da un codazo a su amigo, de inmediato se marchan a medio vestir, ¿tan mala cara tengo?, no puedo evitar sentir algo de rencor por mi papá, sacudo la cabeza y doy un largo suspiro tratando de recobrar el buen humor.

Cologne me está esperando a la salida, apoyada en su bastón con su usual vestido verde. Me indica que me acerque rápido, a su lado un hombre de unos 40 años, alto y vestido de traje negro; también está Shampoo, quien parece contenta, el hombre debe ser algún patrocinador, eso espero, necesito el dinero y lo necesito pronto, recompongo mi postura, que me vea como el gran Ranma Saotome, me acerco a paso firme.

—Ranma— dice con su voz senil, me gusta que me llame por mi nombre y no como yerno, eso significa que es algo serio, son negocios —él es el señor Uchida, tiene una muy buena propuesta de trabajo

Hago una reverencia con el mayor de los respetos y me presento —Saotome Ranma

—ya lo sé muchacho, quien no conoce tú nombre el día de hoy, llegaste como un don nadie y le diste la paliza de sus vidas a todos tus rivales.

Asiento con la cabeza, me pone un poco nervioso tantos halagos

—Vamos a hablar de negocios muchacho, pero primero una buena cena para el campeón, —Vamos—dice indicándonos el camino hacia una camioneta negra.

La vieja momia se adelanta y Shampoo se acerca a mí. —Mi abuelita estuvo hablando con varios patrocinadores, todos quieren que lleves su marca, pero este sin duda tiene el mejor de los tratos— dice entusiasmada y sonríe ampliamente, quiero preguntarle pero entramos en la camioneta y siento que debo esperar — los dos salimos ganando— susurra Shampoo antes de acomodarse a mi lado.

¿Los dos? Pienso yo, bueno supongo que sí…

La ciudad se ve agradable, empieza a anochecer y todas las luces de la ciudad que nunca duerme empiezan a destacar, se parece un poco a Shinjuku en Tokio lleno de gente bares y todo eso, la verdad es que nunca me interesé mucho por esas cosas, aunque los muchachos del instituto siempre me invitaban y Shampoo alguna vez también me obligó a ir, pero no es que sea particularmente mi estilo de vida, siempre el arte primero.

— ¿Verdad Saotome?— el señor Uchida me mira sonriente

—eee…— de que me perdí

—Claro que nos encanta la ciudad— se apresura a responder Shampoo dándome con el codo

— sí, si— me aclaro la garganta —no hemos podido ver mucho pero si, es hermosa, aunque el calor me recuerda el verano en Japón

—es cierto Saotome, siempre hace calor aquí, ¿Dónde me dicen que se están hospedando?

—Ellis Island— responde Cologne mientras continúa mirando por la ventana.

—Nada de eso, haré que traigan sus cosas aquí.

El carro se detiene y yo me siento de pronto como en otro mundo, o en otra época, las columnas de un blanco impoluto, las estatuas talladas a la perfección, Cologne y Shampoo parecen impresionadas también, caminamos detrás del señor Uchida quien saca su celular y comienza a impartir órdenes en un, para mí, perfecto inglés, le pregunta a Cologne de nuevo por el hotel y el número de habitación. Nunca pensé que terminaría pasando las dos noches restantes de mi viaje en el Caesars palace. Pasamos al lobby, rodeamos las estatuas y llegamos a la recepción. Una mujer rubia saluda a Uchida, él le hace un gesto con la mano para que lo espere y se dirige a mí, aprovechando que Shampoo y su abuela están entretenidas observándolo todo. Uchida me pone una mano en el hombro y me dice de forma discreta

— ¿Una habitación para ti y tu prometida?, Tu sabes somos japoneses pero las cosas cambian y lo que pasa en las Vegas…

Intento controlar el sonrojo en mis mejillas pero es imposible, antes de que pueda responden el señor Uchida se me adelanta

—Entiendo Una habitación para el campeón y otra para las damas

—Gracias— murmullo apenado

De verdad que este lugar no deja de sorprenderme, el ascensor continúa subiendo, el señor Uchida sonríe sabiendo que todo esto es nuevo para alguien tan simple como yo.

—Hemos llegado a su piso—nos entrega las tarjetas llave — En unos momentos vendrán a dejarles un cambio de ropa, nos vemos a las 8 pm en el lobby para cenar y hablar de negocios. Se retira por dónde llegó, se nota que se mueve como pez en el agua ¿Cuántos años llevará en esta ciudad?. No he podido ni preguntar por el acuerdo de patrocinio, supongo que la señora Cologne se encargará de dejar todo claro dentro de poco, me encojo de hombros dispuesto a descansar antes de la cena, de pronto parece que mi cuerpo recuerda todas las peleas de hoy, estoy cansado.

La vieja momia se ha ido llevándose a Shampoo quien insistía que debía quedarse en mi cuarto, suspiró aliviado, antes de dirigirme a la Suite tengo que hacer algo, saco mi celular y marco con desespero el número

— ¿Adivina?

Solo escucho gritos del otro lado, está eufórica

—Claro que sí, soy el mejor, ¿No lo sabías?

— ¿Lastimarme a mí?, Pfff, nunca, solo me duele que no estés aquí.

— está bien no sabía la hora, ve antes que te regañen.

Sonrío tranquilo, solo por ella estoy aquí, quiero lo mejor para ella.

A lo lejos escucho un gruñido, me giro buscando pero solo alcanzó a ver el cabello de una chica al parecer entrando a otra habitación a lo lejos.

Por Kamisama esta Suite es más grande que el restaurante y la casa en Japón, quedo con la boca abierta mientras miro la sala, la mesa de billar, pero si es un sauna, ¡wow! de verdad que esto me deja sin palabras, aquí cabíamos perfectamente hasta 20 personas, pero agradezco que el señor Uchida haya puesto en otro lugar a Shampoo un poco de aire me cae bien.

De haber sabido cómo saldrían las cosas, habría ahorrado más para traerla… ella se merece todo, me invade un poco la nostalgia y me dejó caer en la inmensa cama, repaso las fotos del celular, mi vida no ha sido mala después de todo.

Tocan a la puerta, no puedo tener un momento de paz, me arrastró y abro

Que pasa Shampoo.. —no termino de abrir bien y entran 3 jóvenes de cabello rubio recogido en una coleta, vestidas en traje negro, parecen trillizas. Una de ellas me mira de abajo a arriba

—Mmmm, talla L

Las demás asienten y empiezan a sacar de unas maletas camisas, trajes, zapatos, medias

En algún momento las tres chicas empiezan a desvestirme y ponerme toda clase de ropa, a pesar de mis protestas, están tan concentradas en su tarea que no veo el caso y me dejó vestir y desvestir como un muñeco, finalmente las 3 se miran y parecen complacidas con lo que ven

—8:00 pm en el restaurante Nobu

—Gracias — supongo

Así como llegan se van, no sin antes organizar en el closet ropa como para un mes

—Shampoo y Cologne 708— dice la chica que se encuentra en la puerta leyendo su libreta, las 3 asienten como robots y salen marchando

Me miró en el espejo, hay que reconocer que el trío robótico sabe lo que hace. Traje formal azul cobalto, camisa blanca y corbata azul cielo, no me acostumbro a tener un nudo en el cuello, lo estiro un poco para aflojarlo. Aún tengo tiempo, creo que puedo aprovechar ese Sauna para relajar mis músculos.

Pero la felicidad es efímera ¿No?, justo después de salir del baño

—Aireeen , mírame, ¿Dónde estás?— No quiero averiguar cómo hizo para entrar a la habitación. Termino de vestirme apurado antes de avisar en dónde me encuentro, ella entra a la habitación y da vueltas enseñando su vestido rojo, parece que las empleadas del señor Uchida la vistieron, peinaron y maquillaron

— ¿Y?—me pregunta cogiendo el borde del vestido con la punta de los dedos.

La vieja momia entra también con un vestido blanco que arrastra, yo creo que los robots no imaginaban encontrar una señora de tan baja estatura.

—Como todas unas estrellas de Hollywood, ¿No yerno?

—seguro—sin querer arrastró las palabras y empiezo a sentir un aura de combate de parte de Cologne, giro como un automata hacia donde se encuentra ella y puedo verlo con claridad, voy a morir , hoy voy a morir — Ma-mestra usted sabe que siempre está espectacular , pa -para sus 100 años se ve mu-muy bien.

—hmpt

Shampoo cruza los brazos y me mira seria, desde cuándo fue que se puso tan caprichosa, recuerdo que cuando éramos niños no actuaba tan, tan, no sé cuál sea la palabra, ¿Atosigante?

—Maestra, ¿Cuál es la propuesta del señor Uchida?— trato de cambiar sutilmente de tema

—Yerno, hoy diste un buen espectáculo, seguro el señor Uchida quiere ser tú único patrocinador , eso incluye entre otras cosas tener que hacer publicidad, entrevistas y por supuesto pelear con contrincantes mucho más fuertes, pero hay una pequeña modificación que quieren incluir este año… No te preocupes, él te explicará todo

—Está bien, entonces ¿Vamos?—extiendo mi mano hacia la puerta

El restaurante Japonés está lleno de gente, algunos nos miran con curiosidad, somos los únicos vestidos de aquella forma tan elegante, busco con la mirada al señor Uchida pero él nos encuentra primero y nos conduce a una parte del restaurante, reservado exclusivamente para nosotros.

El señor Uchida se ve bastante bien para su edad, casi de mi altura, se nota que hace ejercicio, tal vez fue entrenador, aunque no recuerdo haberlo visto, su gesto siempre amable, espero que no solo sea el gesto. Llama a la camarera y le pide algo que no alcanzo a escuchar. En cuestión de minutos desfilan ante nosotros una cantidad enorme de platillos japoneses, muero de hambre, mi estómago protesta.

La vieja momia ríe de todos los chistes bobos del señor, Shampoo ha pedido sake y yo solo agradezco poder degustar comida japonesa al fin.

—Mira Ranma... ¿puedo llamarte Ranma?

—Claro

—estamos pensando en hacer una competencia, algo nunca antes visto, queremos tener a los mejores, no importa su especialidad, tampoco el tipo de arma, todo vale por supuesto las armas de fuego no, pero además queremos que sea en parejas

— ¿Parejas? Pregunto dejando mis palillos a un lado. Miro a mis acompañantes quienes tienen una sonrisa cómplice, definitivamente esto no las toma por sorpresa

—Tienes la buena suerte de tener una amazona por prometida, ustedes dos serán invencibles— dice levantando un puño

Me da vueltas la cabeza y siento que se me retuerce el estómago

–es cierto, nadie a podido vencerme estoy segura que le traeremos un premio a SAMSARA

–Me encanta tu confianza Shampoo, mi empresa estará dichosa de tenerlos. ¿Es un trato?

Una mesera se acerca y deja una botella, se agacha y le dice algo al señor Uchida, este se gira mirando hacia la barra donde una joven de cabello corto le levanta una copa.

–Discúlpenme un momento– se acerca la chica, ella se gira en el banco y cruza elegantemente las piernas, parece que comparten algo gracioso, luego ella saca una tarjeta de su bolso y se la pasa, el señor Uchida la guarda y haciendo algunas reverencias regresa a la mesa.

—Lo siento, los negocios me persiguen a todas partes y esta chica en particular es toda una negociante— comenta mientras se sienta nuevamente

— ¿Cuándo sería mi próxima pelea?

—Pueden regresar a Japón, allí se realizará la primera competencia, tienen 3 meses para entrenar, todo está en el contrato — de un portafolios negro saca 3 sobres con el logo de la empresa y nos los entrega —piénsenlo estos 2 días, el viernes debo entregar los contratos firmados.

Terminamos la cena sin más charlas de negocios y nos despedimos del señor Uchida.

La comida me renovó la energía, pero empiezo a bostezar —bueno iré a descansar, nos vemos mañana— mientras me quito la corbata y la meto en el bolsillo

—Pero qué tonterías dices—Shampoo me lleva por el hotel halándome de un brazo —que descanses abuelita

—Diviértanse — agita su bastón mi maestra a lo lejos

—oye, oye, yo puedo caminar solo, ¿Adónde vamos ?— me enderezo y acomodo el saco

—Ranma, pero si estamos en las Vegas y nos vamos en 2 días, tenemos que disfrutar, hay una discoteca dentro del hotel, tenemos que conocerla— Shampoo hace un puchero

.

Me siento bastante fuera de mi elemento, la música suena alto, la pista se ha ido llenando poco a poco, algunos ya están ebrios y no son ni pasadas las 10 de la noche, no reconozco ni la mitad de las canciones que ponen, ya perdí la cuenta de los bostezos que he dado, pero Shampoo insiste en que hay que celebrar que esto es las Vegas, que yo gane la pelea, en fin.

–Ranma, se bueno y tráeme un margarita

Resongo pero de inmediato me paro, cualquier cosa que me sirva de distracción en este momento.

de repente no puedo disimular la cara de bobo, ¿esto es real?, Mi corazón se acelera, lo escucho más fuerte que la música en mis oídos, ahí está la "chica desnuda", sentada en la barra con un vestido corto de color rojo, revuelve su bebida y mira sin interés a la pista. ¿Se acordará de mí?, ¿Debería acercarme? Estoy plantado a unos metros de ella, mis pies parecen no querer colaborar, ¿pero que me pasa? ¿Acaso soy un adolescente de 16 años? Trago saliva con fuerza dispuesto a dar esa disculpa, doy una última mirada a la mesa y siento como un baldado de agua fría ¿Es en serio? Shampoo saca de su escote algo y lo pone en mi bebida, ahh no, no señor, no de nuevo, la última vez que intento drogarme tenía 15 años, acababa de entrenar y me bebí una botella de agua que ella me pasó, estuve vomitando toda la noche. Doy un paso atrás y me dirijo a grandes pasos a la mesa.

Shampoo me hace gestos preguntándome por qué no traigo la bebida, ¿se puede ser más descarado?

–Puedes tomarte la mía – le apunto mi vaso conteniéndome

Ella sonríe nerviosa, una ceja empieza a temblarle

–E… es que no me gusta, quiero una Margarita– apunta a la barra

–Anda, toma un poco de la mía – insisto cogiendo el vaso y aproximándoselo

Ella lo toma y empuja también, empezamos a hacer un pulso con el vaso, Shampoo se levanta y separa un poco las piernas para darse soporte, es obvio que yo tengo más fuerza que ella, el vaso se me resbala ella lo toma y también se le resbala, doy un manotón para tomarlo pero termina volando, da dos vueltas y derrama su contenido, unas cuantas gotas alcanzan a caer sobre Shampoo con tan mala suerte, para ella, que le caen en la boca. Abre los ojos y se apresura a tomar a tomar una servilleta para limpiarse, luego adopta una postura recta y sonríe

– ¿Ves? Que no tenía na…

Shampoo agacha la cabeza y el flequillo le tapa los ojos, la llamo varias veces pero no responde, le paso las manos por delante de la cara pero parece estar en un trance, miro a todas partes, ya empiezo a preocuparme, será una pócima de obediencia o tal vez una para quitar la fuerza, ummm ya se tal vez es una de quietud.

–rayos ¡Sahmpoo! Reacciona ya

Ella empieza a parpadear varias veces, levanta la mirada y sonríe, sonríe como si le hubiera dicho algo sumamente tierno

–¡Airen mi amor!

Genial, dejó caer la cabeza y ella aprovecha para echarme las manos al cuello, trato de despegármela empujándola por los hombros, pero parece pegamento súper rápido.

–Airen, vamos a la habitación– me susurra casi ronroneando.

–Aja– digo arrastrando mis palabras y me dispongo a llevarla

Al pasar por la puerta la veo de reojo, la "chica desnuda" está bailando con otras 2 chicas en la pista, parece animada, suspiro.

El camino se me hace eterno, lo bueno de las Vegas es que a nadie parece sorprenderle nada, así que dos jóvenes que van pegados como lapas no es nada interesante

– ¡Shampoo deja las manos quietas!

–Arien tiene un lindo trasero

Retiro la mano de Shampoo pero lo único que logró es que la ponga en otro lugar, al menos en la espalda es más decente

Llegamos a la habitación de Shampoo pero ella se niega a darme la tarjeta, ya está situación es el colmo

– ¡Vieja momia!– grito sin importarme nada

La señora abre la puerta con un camisón de flores y el cabello alborotado, si no fuera porque tengo esta rémora pegada a mí, me reiría con ganas

– Se puede saber que pasa aquí Yerno– dice Cologne con la voz rasposa mientras se frota los ojos

–lo mismo quisiera saber yo… que clase de droga quería ponerme Shampoo– intento separarme para que la abuela vea que me es imposible, ella se lleva una mano a la barbilla pensativa

– La poción de "siempre juntos" – dice chocando las manos

– ¿si-si-siempre ?– miro a Shampoo con preocupación quien mantiene sus manos en mi cintura y me aprieta

–Shampoo está feliz de compartir todo con Ranma– me dice restregandose descaradamente en mi pecho

–No te preocupes Yerno, solo dura una noche – me cierra la puerta en la nariz y yo me quedo de piedra, miro el reloj son las 12:15, cuento con los dedos, digamos unas horas más. ¡Ay por favor! Que alguien me saque de esta locura, me llevo las manos a la cabeza revolviéndome el cabello.

Recorro resignado el pasillo hasta llegar a la Suite, los ojos me pesan, las manos me duelen de tanto intentar quitarme la de encima, pero es como un elástico que va y viene hacia mí. No me queda más remedio que sentarme en el sofá, veo a Shampoo pelear por no quedarse dormida

–Vamos Ranma, no seas tímido , soy tu prometida

–no digas bobadas Shampoo, está vez te pasaste –digo serio

Ella da un largo bostezo –lo que pasa es que le tienes pánico al amor… Love Panic

–hmpt, qué ridículo, a lo que le tengo pánico es a que me trates de envenenar. Yo soy un artista marcial por ahora solo tengo que dedicarme a entrenar y tú deberías hacer lo mismo, no andar pensando en bobadas como el amor, yo-yo-yo no te correspondo y tú lo sabes– Me ha costado mucho hablar de esto y todo para girarme y ver cómo Shampoo se ha quedado completamente dormida, ruedo los ojos y dejó caer la cabeza en el respaldar del sofá ¡Que amanezca ya!

.

.

.

Al fin en Japón, todo parece estar igual, Mousse se ha encargado muy bien del restaurante, como siempre, la abuela se encarga de revisar las cuentas con él ni bien pisamos la entrada, no sé cómo se la aguanta Mousse, tantos años de malos tratos, él ya podría haberse ido de aquí, regresar a China o al menos no dejarse tratar así, presiento que tiene que ver con Shampoo, el muy bobo no es capaz de declararse, pero tampoco debería rebajarse tanto.

Akane

Se siente bien estar en casa después de tantos días, nunca había estado en un torneo internacional y me da mucha satisfacción estar de regreso con el trofeo femenino, mis esfuerzos no han sido en vano, lo abrazo y lo dejo junto al altar, yo quiero creer que mi madre estaría orgullosa de mí, al fin de cuentas estoy estudiando y también entrenando para ser la mejor.

–oye Akane no te relajes tanto– Nabiki se encuentra recostada en la puerta de brazos cruzados, ¿Cuánto llevará ahí?

–¿Por qué lo dices hermana?

– he estado haciendo algunos contactos y espero que pronto tengamos otro torneo, ya sabes, dinero hermana dinero

– ¡Nabiki! ya sabes que no lo hago por eso

– Hermanita por favor, eres muy ingenua, menos mal que me tienes a mí si no desperdiciarías tú talento, así como tú vida amorosa

– Eso no es de tú incumbencia– digo girando bruscamente la cara, de verdad que Nabiki puede ser bastante molesta

Ella parece no importarle lo incómoda que estoy y se acerca a mí para hablarme casi al oído

–apuesto a qué ningún hombre te ha visto desnuda

Abro los ojos desmesuradamente, siento que me van a estallar las mejillas, ante mi silencio, mi hermana se echa a reír

–me refiero a que todavía eres virgen

– ¡Ya sé a qué te refieres! No soy estúpida –digo estallando mientras me alejo dos pasos

– ¿entonces si lo eres?

–Yo-yo, ¡ay cállate por favor!– me tapo los oídos como si tuviera 15 años y me dispongo a irme, puedo escuchar la escandalosa risa de Nabiki a lo lejos

– ¡no se sabe quién es más lento si tú o Shinnosuke!– grita. A lo lejos

–Él es solo un amigo – digo cerrando el dojo y dejándola adentro, lo sé, estoy actuando como una niña pequeña.

Me voy a mi cuarto, estoy cansada del viaje, pero esa Nabiki y su bocota se han metido en mi cabeza, acaso soy la única virgen de 20 años, imposible, que ella se acueste con el que le dé la gana no quiere decir que yo también, además recuerdo que Kasumi no tuvo novio sino hasta que cumplió mi edad y desde entonces solo ha estado con él

Nadie te ha visto desnuda, si supiera la bochornosa verdad sería peor, maldito chico pervertido, como pudo hacer eso. Tomo un cojín de mi cama y me lo pongo en la cara, grito tan fuerte como puedo. Odio a los hombres, todos son iguales y además mujeriegos.

Ese pervertido, porqué tuve la mala suerte de encontrármelo en el hotel también, ¿que no hay suficientes hoteles en las Vegas? El muy presumido vestido de traje elegante , con la chica más linda del hotel colgada de su brazo, pero por supuesto, no podía ser de otra forma y tiene el descaro de llamar a otra, cómo quisiera haberle dado la paliza, el muy, muy–Agghhh

– ¡Akane, la cena está lista!– grita Kasumi desde las escaleras

Me encuentro llena de plumas por toda la habitación, rayos, en medio de mi desahogo he dañado la almohada. Una última pluma queda en el aire y cae en mi nariz haciéndome estornudar

Ranma

Estoy en el restaurante atendiendo desde la caja, hoy ha sido un día ajetreado, el teléfono suena

–restaurante Nekohanten, habla Ranma Saotome

–Ranma muchacho que bueno que contestas

–Señor Uchida

–tenemos un problema

Continuará...

Hola a todos, después de algunos ¿Años? ¿Meses?, Bueno no sé, esta historia es cortita y sencilla, solo para entretenerme un rato, me gustaría hacer publicaciones más largas y tramas complejas pero el tiempo no me da para ello. Espero que puedan disfrutarla

Espero leer sus comentarios.