CAPÍTULO 3
Ranma
El Nippon Budokan, al parecer tengo que empezar a entrenar allí para que mis patrocinadores y asesores puedan verme, o algo así dijo Cologne después de arrebatarme el teléfono para atender la llamada del señor Uchida esta mañana. Es increíble que no confíe en mí, solo por una simple decisión que tomé, al fin de cuentas es mi vida.
Tengo que hablar seriamente con ella. Después de la paliza que me dio, o que más vale que me dejé dar, no me dio tiempo de decirle nada más, solo me repetía "tienes una deuda conmigo, muchacho malagradecido"
Bla, bla, bla, bla, como si yo no lo supiera, lo sé desde que tengo 10 años, lo tengo muy claro. El día que llegué con Cologne escuché a mi padre y la conversación que tuvo con ella.
Respiro hondo, hoy no puedo dejarme llevar por pensamientos negativos, aunque una cosa no me deja tranquilo, si estaba tan enfadada porque no le conté de la llamada con Uchida y me dejó muy claro que de ahora en adelante ella manejaría todo lo del torneo, ¿por qué desapareció hoy y no quiso acompañarme?. Me encojo de hombros y salgo del tren.
Después de caminar unos diez minutos al fin diviso la gran puerta Tayassu moon con sus paredes en piedra y techo típico oriental, algunos turistas se acomodan para hacerse la mejor foto dentro o fuera de la puerta. El señor Uchida me espera en la entrada, cómo siempre va vestido de forma elegante con un traje negro y camisa roja, al menos por hoy ha dejado la corbata de lado, me hace señas con la mano y yo le respondo.
—me gusta que seas puntual— se cruza de brazos — Igual que ella
—¿Ella?
— Si, ella— Hasta ahora me doy cuenta de que hay una chica que se acerca, es una mujer delgada de cabello castaño corto, viste un pantalón azul y camisa blanca casual. Al verla llegar se me hace conocida… pero ¿de dónde?
— Tendo Nabiki...Saotome Ranma— Nos presenta el señor Uchida.
Hago una reverencia, la chica frente a mí me mira con una ceja levantada de arriba a abajo, luego sonríe.
— sí que sabe escogerlos señor Uchida— Tendo comienza a dar vueltas a mi alrededor mirándome como un bicho raro — déjame adivinar 1,83 cm pesas unos 75 kg
— Señorita Tendo, tiene usted un excelente ojo, así es, el joven Saotome mide 1,83 y pesa 74 kg, casi adivina perfectamente.
— De hecho subí un kilo porque estuve entrenando bastante— digo en voz muy baja, esta chica me está intimidando.
El señor Uchida me da un rápido vistazo y sonríe.
— se lo dije, yo siempre tengo la razón— afirma Nabiki Tendo, con una confianza que me hace pensar que esta chica puede dominar el mundo con un dedo.
Que tiene que ver esta joven en todo esto. Ella no parece pertenecer a este mundo de las artes marciales, demasiado arreglada, uñas perfectas, ninguna cicatriz, ¿será una inversionista de Samsara?
—Bueno, pero ¿Dónde está?— la voz de Uchida me saca de mis pensamientos.
Tendo mira entre la multitud — ya debe haber ingresado, vamos— ordena y empieza a caminar hacia el interior, nosotros la seguimos.
— Nabiki Tendo es una chica muy inteligente, graduada con honores, excelente negociadora y representante —explica Uchida mientras me tiende una tarjeta blanca con letras negras.
Nabiki Tendo
Administrador de Negocios Internacionales MBA
Cel. +(81)345234678
Edificio Okane, oficina 501, Shibuya Tokio
La guardo en mi mochila aún sin entender nada.
— A pesar de su ajetreada agenda la señorita Tendo siempre acompaña a su hermana. Tendo Akane, excelente artista marcial, entrenada en combate libre también.
—¿Combate libre?
—Así es, mírala, ella será tu pareja en el torneo, presiento que se van a llevar muy bien — me apunta a lo lejos una chica.
Tendo Nabiki continúa delante de nosotros y se aproxima a la joven de conjunto deportivo negro, ella se gira para decirle algo a su hermana y su largo cabello gira también hasta posarse sobre su hombro descubriendo su rostro. Detengo mi avance y los latidos parecen detenerse también por un momento para luego agolparse en mi garganta, me ahogo, tropiezo con mis pies. Uchida continúa avanzando sin percatarse de mi estado de perplejidad. No puede ser ella, no ella, no aquí, no en el torneo. Los pocos metros que me separan parecen alargarse de repente y luego volver a su lugar, miro mis pies, mis zapatos, los cordones atados perfectamente, pero nadie tiene por qué saberlo. Me agacho mirando al lado contrario, detrás del señor Uchida mientras el grupo se saluda y pretendo amarrarme los cordones, desato el nudo, lo amarro, lo vuelvo a deshacer y lo amarro de nuevo. La pesada mano de Uchida me toma de la camiseta y me pone frente a ella.
— Saotome Ranma— me presenta antes de poder siquiera pensar en un plan.
Me arden las mejillas, tal vez ella no se acuerde de mí, pero su repentino cambio en el rostro me hace pensar que no es así, frunce el ceño y un leve tic se instaura en su ceja izquierda, se marcan los músculos de la mandíbula de la fuerza que está haciendo, veo el temblor en su mano apretada.
Su hermana parece notar lo que sucede — discúlpenos un segundo— Tendo Nabiki la sujeta del brazo y la obliga a caminar a una distancia bastante prudente. La chica sorprendida se deja llevar hasta una esquina. Miro al señor Uchida quien se encoge levemente de hombros. A lo lejos puedo ver cómo Tendo Nabiki parece preguntarle algo a su hermana, luego me miran y yo doy un respingo, la menor manotea y la otra habla sin mostrar alguna emoción, para luego sacar algunos papeles y señalarlos. De nuevo la menor manotea, se lleva las manos a la cabeza y se hala el cabello. ¡Cómo deseo poder leer los labios en este momento!. Nabiki se le acerca y le dice algo al oído, al parecer algo molesto porque la chica retrocede totalmente roja y le grita algo, a lo que Nabiki responde otra cosa con la cara muy seria. Tendo Akane se inclina y deja caer los hombros, regresando las dos finalmente a nuestro lado.
— Discúlpenos, es que teníamos unos papeles que poner en orden...algo urgente— dice la hermana mayor sin perder su seriedad — ella es mi hermana Tendo Akane.
La chica hace una reverencia sin decir palabra
— Señorita Akane. ¿La puedo llamar por su nombre?— le sonríe ampliamente Uchida.
Ella le devuelve la sonrisa. Qué sonrisa tan cálida —claro que sí señor Uchida.
—llámenme Kiyoshi
Tal vez de verdad ella ya olvidó todo y solo tenía que arreglar asuntos con su hermana. Sonrío y la miro.
—Señor Uchida— dice Tendo Akane
—Kiyoshi— la corrige él
—señor Kiyoshi...¿vamos a entrenar solos o alguien nos acompañará?
—La idea queridos jóvenes— nos toma con la mano a cada uno por el hombro –es que ustedes hagan una pequeña demostración de sus habilidades, hoy hay altos directivos de Samsara.
En la gradería se pueden ver algunos hombres y mujeres de mediana y avanzada edad con trajes formales, esperándonos. Mi corazón empieza a latir un poco fuerte, tengo que esforzarme en dar un buen espectáculo.
—Señor Uch...Kiyoshi— dice en voz baja Akane —quisiera pedirle un favor.
El señor Uchida baja los brazos y la mira —Claro Akane lo que quieras.
—Quiero que sea un combate.
—¿Un combate dices?... Pero no hay otras competidoras del torneo aquí.
Ella niega con la cabeza, luego levanta un dedo y me apunta —Un combate entre los dos
Se me escapa una risa que acallo de inmediato al ver el semblante serio de la chica.
—¿Quieres pelear conmigo?—interrogo incrédulo
—Así es, que sea una demostración interesante.
—pero... Pero, yo no peleo con chicas.
Akane me ignora y se dirige solo al señor Uchida —¿Usted cree que se podría?
—bueno… — El señor Uchida se rasca la mejilla —es algo inusual, pero si quieres que la demostración sea así, no hay problema— se acerca a ella y le susurra algo en el oído, que no parece hacerle gracia.
—no se preocupe señor Uchida— responde estoica.
Pelear con una chica, no estoy muy seguro de eso, solo he tenido batallas con Cologne y Shampoo, pero con ellas es diferente. Supongo que debo ir con cuidado.
Llegamos al lugar demarcado, frente a nosotros unas 10 personas que nos van a observar, hacemos las reverencias y saludos pertinentes.
Adoptamos la posición de defensa. En menos de lo que puedo pensar ella se abalanza sobre mí con una serie de golpes seguidos uno detrás del otro, los esquivo rápidamente lo cual no parece sorprenderle en lo absoluto. Pasa ahora a patear, es rápida, pero yo soy más, la esquivo, la bloqueo, salto por encima de su cabeza y termino detrás de ella. Gira y trata de barrerme por abajo, salto y ella me intercepta en el aire con una patada, la bloqueo con mis brazos. Veo al público, al menos ha funcionado esta estrategia, están todos con los ojos fijos, veo alguien con la boca abierta, no puedo evitar sonreír.
—oye no te distraigas— murmura entre dientes Tendo.
¿Unos minutos más de presentación serán suficientes?. Tal vez deba atacar yo también. Parece que ella me lee el pensamiento.
—Vamos atácame—me reta.
Me mido bastante, doy un golpe hacia su cabeza que esquiva ladeándola hacia un lado, repetimos esto en varias ocasiones, voy aumentando la velocidad porque ella parece soportarlo bastante bien. Se escucha un ¡oh! ahogado entre las personas que nos acompañan.
Akane me toma por la cintura, pretende darme la vuelta por encima de su cuerpo. No sé si dejarme. Pensándolo bien...umm, no. Me plantó con las piernas en flexión y no la dejo moverme ni un centímetro. Tendo gruñe y veo una gota de sudor recorrerle el rostro. Me parece bastante agradable verla con esa cara toda enfurruñada. Aprieto la boca tratando de no reír lo que ocasiona que mi compañera se ponga más tensa, me suelta de la cintura y ahora me toma por los brazos, con un agarre fuerte, yo también la tomo de los brazos y forcejeamos, ella intenta empujarme, sus pies rechinan en el suelo. Es fuerte, tal vez al nivel de Shampoo… no, no al nivel de Shampoo, definitivamente esta chica es mejor. Al ver que no puede moverme, se lanza hacia atrás en un mortal e intenta conectarme una patada, esquivo de nuevo, pero ella salta de inmediato. Muy bien, combate aéreo. Salto también y cruzamos varios golpes en el aire. Después de varios minutos ya puedo ver que comienza a agitarse un poco su respiración. Hora de terminar el encuentro. Estamos cerca, me acerco a ella, pero no retrocede, salto lo más rápido que puedo y quedó a su espalda, la tomo del brazo, en cuestión de segundos está en el suelo, me quedo sobre ella sentado a horcajadas sosteniendo su brazo, de aquí no puede salir, la veo retorcerse y murmurar cosas entre dientes. El público comienza a aplaudir de pie, entonces la suelto, le tiendo la mano para ayudarla a parar, pero ella me ignora, se pone en pie de un salto y realiza una reverencia que yo imito, luego hacemos lo mismo hacia el público.
Uchida se acerca nuevamente junto con la hermana mayor y nos dedican algunas palabras a modo de felicitaciones, al parecer todos los accionistas y demás están complacidos.
Después de saludos formales, preguntas típicas de dónde entrenamos, cómo, con qué Sensei y demás, al fin nos dejan retirarnos.
Camino a los vestidores, ella va delante de mí, solo veo su largo cabello mecerse de un lado a otro, no ha dicho una sola palabra y yo la verdad tampoco sé qué decirle.
—Pervertido… y mentiroso— me dice Akane sin voltear a verme recalcando la y
—¿Perdón?
—Si— grita de forma aguda girando bruscamente —así como lo oyes eres un ¡Pervertido y mentiroso!
Miro a lado y lado esperando que no haya gente cerca —oye, si es por lo de-de-de las Vegas, yo no
Akane enrojece y aprieta las manos —Esa no era tu verdadera fuerza… ¡Dime por qué no peleaste de verdad!
Me quedo en silencio analizando la situación —¿O sea que estás enojada porque no pelee con todas mis fuerzas?
—¡Pues claro!
—pe-pero era una demostración.
—¡No me interesa!— se acerca más a mí y me empuja con rabia.
Pero que rayos le pasa a esta chica, ¿Está loca?
—oye cálmate, te hubiera hecho daño.
—¡Idiota!
¿Idiota? Esta chica ya está colmando mi paciencia, nunca nadie me había hablado de esa manera ¿Pero quién se cree?
—mira Tendo, lo de las Vegas fue una simple equivocación, quien en su sano juicio quisiera ver una chica tan plana como tú.
No acostumbro hablar así, Menos a una chica. Veo como me mira con los ojos desorbitados y la boca entreabierta, pero ya es tarde no puedo detener mi bocota.
—y si es por la pelea pues no te preocupes seguramente así como te ves de marimacho has de tener una fuerza de gorila eso no lo dudo además…
Me quedo con el resto de palabras hirientes que tenía preparadas porque ella me da un golpe seco en el abdomen que me deja sin aliento, la veo perderse tras los vestidores y me quedo intentando recuperarme. ¡Qué mujer más brusca!, grosera, marimacho. Me devuelvo sobre mis pasos, ya todos se han ido y me apetece entrenar de verdad.
Patada, puño, patada, salto, giro, puño, patada, mortal hacia atrás. Derecha, izquierda, derecha.
Siento una presencia a mi lado. No me digan que… pero… ¿Por qué no se ha marchado?. No me detengo, es más ni siquiera la quiero mirar. Tendo se ubica del otro lado donde yo estoy y también se pone a entrenar. La ignoro por completo y vuelvo a lo mío, empiezo a hacer algunas katas más y más complejas. Doy un giro en el aire y caigo, el piso tiembla a mis pies. Escucho otro golpe seco, miro de reojo y la veo caer en mi misma posición ¿pero qué hace?. Me pongo en pie e intento ahora otra serie de movimientos elaborados, para mí sorpresa ella también los realiza, es muy precisa, ¿Quién dijo que era su Sensei?. Si piensa que se puede burlar de mí, ¡de mí!, Ranma Saotome, entrenado por la mejor de las guerreras amazonas con todo y sus 300 años, está loca, ya verá lo que puedo hacer.
He realizado todas las combinaciones de katas y otros ejercicios de artes marciales mixtas, todo lo que me pasa por la cabeza, pero esa niña me imita una y otra vez, parece un maldito clon, así que ella se lo ha buscado. Salto con toda la fuerza de mis piernas, casi parece que vuelo, en el aire realizo 2 vueltas completas que estoy seguro que no cualquier puede identificar qué exactamente hace mi cuerpo, patada, puño con la derecha, izquierda, patada y giro completo del cuerpo. Aterrizo perfectamente en el suelo y le dedicó una sonrisa de medio lado. Puedo ver qué resopla, se limpia la cara frotando con fuerza una toalla y luego la arroja. Lo sabía, soy imposible de supe… ¿Pero qué rayos hace? Se eleva del suelo, da las vueltas de forma tan grácil que casi parece que no costara nada, realiza a la perfección el maldito ejercicio que me costó tanto pensar.
En el último segundo de su perfectamente ejecutada acrobacia cae con un pie sobre la toalla que lanzó y resbala, intenta darse estabilidad con las manos, bueno, más vale parece que aletea. Apoya el otro pie con tan mala suerte que también pisa la toalla y cae.
Doy un paso para acercarme pero veo que se levanta como un resorte. Que mujer tan torpe, meneo la cabeza y ella me fulmina con la mirada. No tengo la culpa de su torpeza.
—¡Jóvenes, ya vamos a cerrar!— grita un anciano de larga barba vestido con un overoll de jean, desde una de las puertas, mientras sostiene una escoba en la mano.
Ella y yo lo miramos. Rayos. ¿Cuánto tiempo estuve… estuvimos entrenando?.
Por hoy es suficiente, estuvimos actuando como dos adolescentes , se supone que seremos equipo. Me dirijo dónde está ella
—oye...— a quién engaño, tengo la madurez de un adolescente, miro mis zapatos y me hago el distraído —¿Estás bien? … digo, nadie puede igualarme en técnica. ¿En qué estabas pensando?— rayos, creo que eso no era lo que tenía pensado decirle.
—hmpt, pervertido y engreído. estoy perfectam...—
Da un paso y parece temblar de pies a cabeza, sus ojos se cristalizan, pero la muy testaruda, continúa caminando sin poder dejar de cojear.
—pues no parece que estés bien— replico acercándome más.
Me fulmina con la mirada y se dirige a los vestidores a paso de tortuga
—les dije que ya voy a cerrar, los vestidores ya no están disponibles—refunfuña el viejo de hace unos minutos desde otro rincón del estadio.
Tendo y yo nos miramos, solo un segundo, para después corregir el camino. Me adelantó y tomo mis cosas, también las de ellas y le estiró la mano con su bolso.
—Gracias— suelta de forma seca
—espera— me agacho para ver mejor su tobillo.
Ella me mira desconfiada, se aparta dando saltitos en un pie y saca de su bolso una venda. Se sienta en el suelo y comienza a darle vueltas a la venda por su pie.
—¡Listo!— exclama victoriosa, mientras se pone en pie.
¿Pero qué?... Por Kami, ¡se puede ser tan torpe!, más parece una pelota de fútbol que un pie. Me rasco la cabeza y nuevamente me inclino frente a ella.
—tranquila, soy experto en lesiones— no quiero decirle que ni mi papá ni Cologne me llevaron al médico, tuve que aprender a fuerza a curarme fracturas, luxaciones, dislocaciones y toda clase de heridas.— si te sientas puedo ver mejor— casi que le ordeno mientras tiro de su brazo— Nos sentamos en el suelo, deshago el vendaje y puedo observar un poco de inflamación. Muevo su pie hacia un lado lo que ocasiona que suelte un quejido, de inmediato posa su mano sobre la mía, solo por un instante. La retira y mira hacia otro lado.
—lo siento— no se porque siento el calor agolparse en mis mejillas.
—e-e-esta bien
Camino despacio, no es que me preocupe su tobillo, creo que le hice un buen vendaje, tampoco la estoy siguiendo, es solo que necesito refrescarme un poco antes de salir hacia la estación, si eso es, solo refrescarme, nada de seguir a nadie, menos a una chica grosera y marimacho.
Tendo se gira con el ceño fruncido —¿Qué haces?
Me apunto con el dedo a modo de pregunta
—claro tú, ¿Quién más?
—Salgo de aquí— señalo la salida
Ella se voltea y murmura unas cuantas cosas ininteligibles para mí .
Suspiro — vivo en Oizumi ¿Vives cerca?
Llegamos a la salida, ella parece tan sorprendida como yo de ver qué ha caído la noche, no me responde y saca su teléfono.
—vamos, vamos,vamos, ¡Nabiki!— dice entre dientes —contesta, contesta, contesta—por un momento creo que va a romper el teléfono, pero resopla y lo guarda en el fondo del bolso —Nerima… vivo en Nerima
—¿Quieres que te lleve?
Ella niega con la cabeza —Gracias
—Vamos— me pongo en cuclillas delante de ella para que se suba.
—¡Qué! No,no, no, no, ni loca
—¡Ay vamos! que así te llevo fácil hasta la estación.
Ella menea la cabeza y las manos, retrocede un paso y se estremece del dolor.
.
Bajo las escaleras de dos en dos y luego camino hasta la estación rápido, quiero pensar en otras cosas y no en las miradas de los que van pasando. Supongo que Tendo no la está pasando mejor, la oigo resoplar en mi oído cada que alguien cuchichea. Son solo 10 minutos como máximo a la estación Kudanshita, los 10 minutos más largos de mi vida, me sudan las manos y por momentos se me resbalan por sus piernas, la reacomodo pero creo que mi mano está muy arriba, la bajo y vuelve a resbalar. ¡por Kamisama!
Al fin llegamos a la estación me apresuro a dejarla en el suelo y me limpio las manos en el pantalón.
—lo siento— susurro evitando mirarla
—esta bien… gracias
Compro los tiquetes y caminamos a su paso hasta el andén. Este silencio me está matando.
— entonces…¿sanas rápido?
—¿Eh?
—digo, deberías estar bien en unos días ¿No?
—si… no es nada.
Por fortuna el tren está lo bastante lleno para no tener que sentarnos juntos. Desde dos asientos más atrás solo puedo ver su espalda. Durante 50 minutos trato de relajarme un poco, pero se aproxima la parada de ella. No voy a acompañarla, yo creo que ya puede ir sola, si así es, ya fui demasiado amable por hoy con esa niña maleducada.
Me encuentro de pie junto a ella quien me mira con sorpresa.
—¿No te bajas en la siguiente parada?
—mmm, no, me acordé que tengo que comprar unas cosas para el restaurante.
—¿Tienes un restaurante?— pregunta mientras salimos del tren
—mmm, no, bueno vivo ahí y trabajo —gratis —pero no es mío.
—ya veo—responde más por decencia, no creo que en realidad me haya entendido.
Veo que camina un poco mejor pero todavía cojea. Las calles están solas a esta hora, miro a la derecha y a la izquierda y me agacho frente a ella.
—vamos te llevo, así llegamos más rápido.
—no, no es necesario, mi casa está a unas 5 cuadras de aquí —apunta hacia adelante —además tienes que hacer las compras.
—¿Compras?
—del restaurante
—… ¡ah sí! Las compras. Pero no me tardo mucho
El teléfono de ella suena, mira la pantalla ,Nabiki, chasquea la lengua y lo guarda nuevamente.
Pronto vemos una sombra a lo lejos que se acerca.
—ya veo porque no contestas — Su hermana mayor aparece con el teléfono en la mano—voy a salir por si quieren retomar su amorío, en casa no hay nadie más— le guiña un ojo y continúa su marcha.
Tendo está roja hasta las orejas —¡Nabiki ya te dije que no lo conozco ni tengo nada con él!
—Ajá lo que tú digas hermana— replica con aburrimiento a lo lejos, mientras bate una mano en el aire.
Caminamos sonrojados otras dos cuadras hasta que mi teléfono empieza a sonar y sonar y sonar. Tendo me mira de reojo pero no dice nada.
— Shampoo
— Airen ven a casa pronto, hoy hicimos el especial de la casa
—Ajá
— ¿Entrenaste muy duro hoy?
— mjum
Shampoo suelta algunas palabras en su idioma
— ¿Shampoo se te olvida que aprendí algo mandarín?— le respondo en ese idioma
—Shampoo lo siente, es que te extraño, ya deberías de estar aquí
—¿Acaso no está cerrado ya el restaurante?, Dile al pato que limpie por mí, Adiós
Guardo el celular en mi bolsillo
—Entonces… ¿vamos?
Entrecierro los ojos para ver hacia el fondo de la calle, no veo a nadie, avanzo unos pasos y no se ve un alma.
—¿Tendo? …¡Ohe, Tendo! ¡Tendo!... Tsk
Parece que se la trago la tierra, me asomo por las calles continuas pero nada.
—Nitooooo, Nito— suena un grito desde arriba, alzó la vista y veo a Hayami en un tejado, de inmediato brinca y queda frente a mí
—¿Qué haces aquí?
—Lo mismo digo Nito
—hmpt..Vamos, ¿quieres comer algo?
—¿Hamburguesa?
—ok
—¿con papas grandes?
— está bien
—¿Y malteada?
—oye cálmate, te vas a poner como ballena
Me mira con sus ojotes azules, que puedo decir, ella me maneja a su antojo. Suspiro
—esta bien, pero tendremos que ir a pie porque no me alcanza para el tren.
—te has vuelto perezoso, si estamos muy cerca.
—¿Una carrera?
— está bien, pero no te enojes si pierdes enana
Continuará
Bueno esta vez no me demoré tanto o sí? Jejeje. Cómo saben escribo desde el celular y me cuesta encontrar tiempo. Además me pongo a buscar los lugares, la distancia, etc. Cosas pequeñas que no tendrían importancia , pero que puedo decir, me gusta buscarlas.
El Nippon Budokan existe, es un lugar en el centro de Tokio para entrenar todo tipo de artes marciales, se encuentra dentro de un parque.
Los barrios de Ranma y Akane son contiguos en este Universo Alterno. No se porque tenía grabado que el barrio era Nereima y no Nerima , ¡ay no se! Busqué tanto que empecé a dudar de mi propio nombre, bueno ahí me disculpan si está mal.
Ranma llama a Akane por su apellido porque en Japón es así, a menos que sean muy conocidos y aquí apenas si se han visto.
Alguna vez leí que Shampoo no hablaba tan mal el japonés que solo fue al hacer el anime que lo pusieron así , lo único que hacía era llamarse a sí misma como Shampoo . Si fue producto de mi imaginación me avisan.
Saludos a
CARO, Benani0125, Nigth37, Guest, Alexandra 417, CarolFVargas, An3li y Alejandracereceres
