Capítulo 5. Trastorno

Regresaron al departamento y dentro se soltaron las manos, Changmin no sabía cómo comenzar hablar o qué hacer, para que volviera a su lado le dijo a Jaejoong que le permitiría tocarlo, pero no quería acostarse con él, o más bien, no quería hacerlo en esas circunstancias, deseaba saber más de Jaejoong y entender su mente, saber si entendía que las cosas que hacía no estaban bien

— ¿Tienes hambre? —preguntó para distraer el recuerdo de la promesa hecha, Jaejoong sonrió y asintió con emoción, lo que causó el alivio de Changmin

Corrió a la mesa y se sentó, mirando hacia Changmin con una amplia sonrisa, él la devolvió y sirvió de la comida que preparó, sentándose a su lado, esta vez Jaejoong comió con mayor moderación, aunque de igual forma terminó con la boca sucia

— ¿Por qué tienes esos modales? —cuestionó intentando no reír, agarró una toallita de papel y le limpió la boca, Jaejoong le detuvo la mano y lo miró fijamente a los ojos, sonrió con picardía

—Solo quiero que Changmin me limpie —confesó divertido, sonrojándolo

— ¿Has estado fingiendo? —preguntó avergonzado, Jaejoong mostró una sonrisa mucho más inocente y se levantó del asiento, abrazando a Changmin, pegándose la cabeza al pecho, el menor pudo sentir el movimiento de sus respiraciones y quiso apartarse, pero no lo logró

—La primera vez Jaejoong realmente se ensució, pero Changmin se preocupó por él y lo cuidó, Jaejoong quiere que Changmin lo siga cuidando —explicó el por qué había fingido las demás veces, el otro no se pudo enojar, sonrió con ternura, abrazando la cintura de Jaejoong

—Eres muy peculiar ¿lo sabías? Eres especial —dijo con un poco de timidez, pero al oír eso Jaejoong se apartó de él, mirándolo con tristeza— ¿Qué pasa? ¿Dije algo malo? —no obtuvo respuesta, fue como si Jaejoong recordara algo, su mirada parecía distante, muy lejos de ahí...

Un niño de siete corrió por amplios campos verdes, mirando a veces hacia atrás, siguiéndolo había dos siluetas, una mujer y un hombre, le gritaban que esperara, que no corriera tan rápido, pero el viento estaba a su favor, agarró vuelo, escuchando su propia risa, la de sus padres…

Gritos ensordecedores y el rechinar de las llantas, a su alrededor todo dio vueltas, sintió deseos de vomitar pero no paraba de llorar, la sangre se extendía por todos lados: confusión, soledad y miedo…

La puerta se abrió, el hombre sonrió, buscándolo con la mirada sucia, se arrinconó en una esquina, temblando, tenía miedo, la noción del tiempo desapareció hace mucho, apenas podía recordar su propia identidad. El hombre le acarició el cabello, estaba desnudo y tenía frío, el terror lo invadía…

—Eres especial mi pequeño —relamió sus labios y lo tocó pese a sus rugidos, su llanto, las súplicas. Un grito desesperado y todo se destruyó a su alrededor, quedando la miseria…

Changmin exclamó un sonido de sorpresa cuando vio a Jaejoong alejarse un par de pasos, tocándose la cabeza, dejó caer su cuerpo de rodillas y comenzó a gritar, agitándose con terror, estaba teniendo una pesadilla estando despierto, imágenes sin orden, confundiéndolo, tirándolo al vacío

— ¡Jaejoong! —asustado se acercó a él y lo abrazó con fuerza, queriendo tranquilizarlo, sin éxito, gritaba como si estuviera apartado del mundo, la mirada perdida. Changmin sintió deseos de llorar y comenzó a acariciarle la cabeza, apoyándosela en el pecho— Tranquilo, todo está bien —habló en voz bajita

Poco a poco se comenzó a tranquilizar, pero los ojos estaban abiertos amplio, mirando a la nada, sin embargo se aferró a los brazos de Changmin, aunque lucía en estado catatónico. Lo llevó con esfuerzo a la habitación ya que todo su peso era muerto, Jaejoong no movía ni los pies, recostó su cuerpo sobre la cama y lo observó, parecía una estatua

—Reacciona por favor —suplicó asustado, acercándose le agarró las manos y apoyó la cabeza sobre la cama— Jaejoong ¿estás ahí? —se irguió y volvió a mirarlo, no respondió aún

Changmin se puso de pie y salió de la habitación, sacó el celular de su pantalón y llamó a Junsu, él no tardó en contestar

—Por favor ayúdame, no sé qué hacer —dijo incluso antes de saludar o ser saludado, asustando a su amigo

— ¿Le pasó algo a Jaejoong?

—Estaba gritando, de repente se paralizo y no se mueve —explicó a grandes rasgos, sintiéndose nervioso

—Voy para allá —indicó y colgó rápido. Salió de su oficina y se dirigió a la de su padre en ese edificio

—Junsu ¿qué quieres? Ya te he dicho que no me interrumpas —regañó muy enojado, golpeando el escritorio

—Padre, necesito abandonar mis deberes un momento

—De ninguna manera —contestó enojado, dejando de mirarlo observó hacia el escritorio, Junsu se acercó más

—Es importante —de nuevo su padre lo miró y gruñó

—Si tiene que ver con el vago de tu novio olvídalo —señaló enojado

—No tiene nada que ver con Yoochun, un amigo necesita ayuda

— ¿Y solo tú puedes ayudarlo o qué? Dile que no moleste —espetó más enojado aún. Para el padre de Junsu el tiempo valía oro y los negocios lo eran todo

—Vendré a trabajar el domingo próximo de ser posible, necesito ir —suplicó más, mostrándose desesperado, su padre suspiró con cansancio

—Ya, está bien hijo, ve, pero recuerda que tus obligaciones están antes que cualquier cosa ¿me oíste?

—Lo sé, siempre están incluso antes que la familia —dijo con tristeza, su padre lo miró ceñudo y le indicó con la mano que se fuera. Junsu no dijo más y se fue rápidamente

Mientras manejaba su auto, recordaba el día en que su madre, sumida en la depresión, tomó varias pastillas intentando suicidarse, antes de eso llamó a su esposo pidiéndole que fuera a verla, pero él se negó debido al trabajo, de haber ido ella ahora estaría bien, pero el medicamento la afectó tanto el cerebro que ahora estaba en estado de coma

Solo recordar le provocaba deseos de llorar, no odiaba a su padre, no como lo odiaba su hermano mellizo, quien se fue del país hace mucho tiempo y con quien aún se mantenía en contacto, él sí quería a su padre, pero le tenía un gran resentimiento debido a lo malo que podía llegar a ser.

Changmin se sentó en la sala a esperar a Junsu, agachado mirando al suelo, sintiéndose nervioso, preocupado y triste, ver así en ese estado a Jaejoong era doloroso y no entendía por qué le importaba tanto, apenas lo conocía, pero sentía hacia él un cariño inusual, no solo la atracción evidente que lo tenía frustrado, sin poderlo tocar debido a sus heridas mentales, ahora más evidentes que nunca

Cuando escuchó que llamaban a la puerta se levantó rápidamente y abrió, Junsu lo vio tan desesperado que evitó incluso el saludo, entrando enseguida

—Tiene casi cuarenta minutos así, gracias por venir —aclaró mientras iban hacia la habitación, al entrar Junsu vio a Jaejoong acostado, parecía un robot sin batería, los ojos sin luz, si no fuera por su claro respirar sin duda creería que estaba muerto, por fortuna no era así

—Changmin, tienes que llevarlo a un Hospital, está en estado catatónico —dijo al acercarse, moviendo la mano frente a Jaejoong pero él seguía ido

—No puedo, si lo hago harán preguntas, es arriesgado —contestó con angustia, sentándose a su lado le agarró la mano y la besó— Reacciona, vuelve en ti, por favor

Junsu miró a su amigo, era muy raro verlo actuar así, estaba sorprendido

—Entiendo cómo te sientes, pero no podemos ayudarlo

— ¡No lo llevaré a un Hospital! —gritó nervioso— Perdón

—Sé que estás preocupado pero ¿Qué podemos hacer nosotros?

—Tal vez es cuestión de esperar —contestó ya con calma— En algún momento se quedará dormido ¿no? —miró de nuevo a su amigo

—No lo sé Changmin, no puedo hacer más nada, perdón por no ser de ayuda

—Gracias por venir —dijo negando, intentando sonreírle

—Me quedaré contigo ¿está bien? —su amigo accedió y Junsu se acercó a él, abrazándolo con ternura— Todo saldrá bien —dijo amablemente

Changmin soltó a Jaejoong y se giró a Junsu, abrazándolo también, él estaba sentado y su amigo de pie. Distraídos, no se dieron cuenta cuando Jaejoong reaccionó, mirándolos de reojo, luego se levantó como si fuera un autómata, al sentir el movimiento Changmin soltó rápido a su amigo y sujetó los hombros de Jaejoong con fuerza, moviéndolo un poco

— ¿Estás bien? —preguntó desesperado, Jaejoong lo miró a los ojos y estos se enrojecieron, asintió y luego se aventó a los brazos del menor

Junsu sonrió tranquilo al verlo despierto, Jaejoong levantó la cabeza y lo observó fijamente, como nunca solía hacerlo, causándole un poco de incomodidad, así que optó por hablarle

—Jaejoong ¿te sientes bien? —él no respondió a la pregunta de Junsu, entonces Changmin lo alejó de él para mirarlo a los ojos, dándose cuenta que observaba fijo a su amigo

— ¿Qué te sucede? Junsu te preguntó algo, respóndele —pidió amable, pero Jaejoong negó rápido, como niño emberrinchado, les dio la espalda a ambos y se acostó boca abajo en la cama, abrazándose a la almohada— ¿Qué tienes?

—Creo saberlo —interrumpió Junsu, pidiéndole a Changmin que se apartara y así lo hizo, entonces Junsu se sentó junto a Jaejoong, tocándole el hombro— Estás celoso ¿verdad? —no hubo respuesta, Changmin se sonrojó, él nunca hubiera concluido eso

—Junsu, no creo que

—Escúchame Jaejoong —interrumpió a su amigo— Changmin y yo nos queremos mucho porque somos amigos, pero yo tengo a alguien más, lo sabes ¿cierto? Yo amo a Yoochun

—Estás mintiendo —respondió dolido

—Claro que lo amo —reafirmó, pero el hecho que no le creyera lo hizo sentirse confundido y extraño— Jaejoong ¿tú amas a Changmin?

—Sí —contestó soltando la almohada e incorporándose, Changmin estaba más sonrojado que antes, aunque oír eso lo hizo sentirse bien

—Entonces no te pongas celoso ¿sí? —acarició su rostro y Jaejoong finalmente se puso de humor, aventándose a los brazos de Junsu

—Jaejoong, tú abrazas así a Junsu y no lo amas ¿cierto? ¿Por qué no puedo abrazar a Junsu si es mi amigo? —cuestionó Changmin avergonzado, Jaejoong soltó a Junsu y miró a su protector

—Porque a Junsu le gusta Changmin —respondió con tristeza, rápidamente Junsu negó, sonrojándose, su amigo lo miró y rio

—No digas incoherencias Jaejoong por favor, eso no es cierto —dijo con amabilidad, se acercó y lo acarició, Junsu los observó juntos y lucía preocupado, no entendía porque Jaejoong decía tales cosas si él solo tenía ojos para Yoochun

—Estás confundido —aclaró Junsu, pero Jaejoong no volvió a decir nada. De un salto salió de la cama y fue a la cocina por helado, los amigos voltearon a verse, sintiéndose un poco raro e incómodo el ambiente

—No le hagas caso —habló finalmente Changmin

—Creo que tengo que irme —avisó con algo de tristeza en su voz, Changmin asintió y se acercó, colocándole una mano sobre el hombro

—Gracias por venir —sonrió tranquilo— Creo que vernos juntos lo despertó

—Eso parece —sonrió también.

Salieron de la habitación, Jaejoong se sirvió demasiado helado pero Changmin no lo regañó, el chico estaba sentado a la mesa, comiendo sin parar, Junsu se acercó a la puerta, desde ahí se despidió del otro par y salió enseguida, al hacerlo se apoyó sobre la puerta, suspirando

Anteriormente su novio le echó en cara que aún quería a Changmin, y ahora Jaejoong insinuaba que le gustaba y además no le creía que amaba a Yoochun, todo eso lo hizo sentirse confundido, así que no regresó a la oficina, se fue directamente a casa a meditar por un buen rato.


Gracias por esperar por esta historia :D estaré ocupada en otras actualizaciones, ya me cuentan que les pareció