Capítulo 6. ¿Quién eres realmente?
El hombre detrás del escritorio sonrió después de colgar el teléfono, la noticia recibida resultó más alentadora que el panorama de horas atrás, cuando creyó que sería más difícil de capturar nuevamente aquella hermosa presa que hace años logró atrapar, convirtiéndola en todo aquello con lo que siempre soñó, el negocio ideal: sexo, armas, drogas y el perfecto asesino, eso era Kim Jaejoong para él, su arma más letal
…
Changmin despertó a la mañana siguiente, temprano para irse al trabajo, mientras preparaba algo de desayuno Jaejoong dormía plácidamente, luego de unos momentos mientras apagaba la estufa llamaron a la puerta. Caminó hasta allá y abrió la puerta, encontrando a su amigo ahí, esta vez solo, ambos se sonrieron y lo dejó pasar
—No sabes cuánto te agradezco —dijo el menor de los dos, cerrando la puerta y yendo hacia la habitación para despertar a su inquilino
Junsu miró la trayectoria por la que se fue Changmin y sintió un nudo en la boca del estómago, no entendía qué le sucedía, pero tal vez se debía a la confusión del día anterior. Jaejoong salió tras de Changmin, tallándose los ojos, aún adormilado, al ver a Junsu sonrió emocionado y se aventó a sus brazos
—Ey tranquilo —pidió mientras el otro tallaba la mejilla en la suya, prácticamente restregando su cuerpo, para Jaejoong era normal, casi inocente, pero a Junsu lo hizo sonrojar
—Jaejoong basta —llamó Changmin sintiéndose celoso, era la primera vez que le sucedía algo así. El mencionado le dirigió una mirada y sonrió, alejándose rápido de Junsu, acercándose a él
—Te quiero Changmin —dijo con entusiasmo, aventándose a sus brazos, él sonrió, acariciándole la espalda
—También te quiero Jaejoong —respondió con ternura
Junsu los vio y apartó la mirada, por algún motivo le resultó difícil ver aquello, esos dos tan cerca, diciéndose esas cosas
—Cuando Changmin vuelva Jaejoong se pondrá muy feliz —dijo emocionado, moviendo discretamente su mano hacia la entrepierna de Changmin, exaltándolo
—Jaejoong, aquí está Junsu —susurró apenado, con todo el rostro rojo y alejándolo discretamente de él
—Tú prometiste…
—Lo sé, pero ahorita no ¿sí? —habló por lo bajo, mirándolo a los ojos— ¿Lo entiendes?
—Sí —aunque Changmin pensó que se entristecería, Jaejoong sonrió y afirmó moviendo su cabeza, lucía feliz
—Junsu, siéntense a desayunar —indicó a ambos chicos
— ¿No es tarde para ti? Nosotros podemos desayunar en otra parte ¿verdad? —preguntó mirando hacia Jaejoong, pero él parecía serio
—No quiero ver a Yoochun, no me agrada —respondió inquieto, mirando hacia Junsu, este parecía contrariado
— ¿Por qué? ¿Te hizo algo malo? —cuestionó Changmin preocupado, pero haciendo enojar a su amigo
— ¿Estás insinuando que mi novio se propasó con él?
—No, yo… —intentó explicar
—Yoochun es una buena persona
—Oye, nunca lo he dudado —respondió preocupado— Es solo que… no sé, Jaejoong se comporta ya sabes, así…
—Pues Yoochun será infiel, pero no se aprovecharía de nadie así
—Perdóname Junsu, no fue mi intención —continuó disculpándose
—Solo no vuelvas a decir cosas así —contestó sonrojándose, odiaba pelear con Changmin y no solía exaltarse fácilmente
—A Jaejoong no le gusta Yoochun porque a Yoochun no le gusta Jaejoong —habló por fin, haciendo voltear a verlo al par de amigos
— ¿Qué dijimos sobre hablar de ti en tercera persona? —inquirió algo molesto
—Perdóname —pidió afligido, agachando la mirada, Junsu se acercó a él y le acarició la mejilla
—Yoochun no vendrá esta vez ¿quieres desayunar con Changmin o en mi casa? —preguntó con voz tranquila, como si hablara con un niño
—Con Changmin —respondió sin pensarlo
—Entonces rápido, que entonces si puedo llegar tarde al trabajo —dijo el menor, yendo a la cocina para servir el desayuno de los tres.
…
Jaejoong miró la casa de Junsu sonriendo amplio, el otro día no llegaron a ir debido a que estuvieron con Yoochun escogiendo ropa para él. La construcción no era modesta pero tampoco un caserón, lucía elegante en la medida posible, Junsu vivía solo
— ¿Te gusta, Jaejoong? —preguntó al verlo emocionado, el chico entró corriendo, miró la sala, corrió a la cocina y finalmente salió al patio, mirando fijamente las flores, se agachó hacia una y la olió— Creo que sí —dijo Junsu al ver todas esas reacciones
Junsu tiró las llaves en la mesa de la sala y avanzó al patio, Jaejoong se levantó y miró un árbol ahí, no era grande pero daba buena sombra, así que se tiró sobre el pasto debajo de ahí, cerrando sus ojos. Junsu lo miró desde arriba, sonriendo amplio
—Te gusta la naturaleza ¿eh?
—Sí —respondió abriendo sus ojos— Ven conmigo
—No puedo, hay algo que debo hacer en mi computadora
— ¿Te vas a ir? —preguntó con tristeza
—Solo estaré arriba, puedes estar aquí como si fuera tu casa, no te preocupes, abre el refrigerador, la alacena y todo lo que quieras —indicó sonriendo, Jaejoong se levantó rápidamente y lo abrazó por el cuello
—Junsu es muy amable con Jaejoong… conmigo —corrigió al recordar las palabras de Changmin
—Es porque me caes muy bien
—También me agradas mucho —dijo con entusiasmo, dándole un beso en la mejilla y apartándose de él
—Si necesitas algo estaré arriba —sonrió antes de retirarse, Jaejoong lo miró irse y volvió a tirarse en el pasto, canturreando una canción.
…
Changmin miró la hora en el reloj de su computadora, ansioso porque ya fuese momento de salir del trabajo. Capturando unos requerimientos, no podía pensar en otra cosa que tener a Jaejoong de nuevo junto a él, recordó entonces lo de aquella mañana, su inquilino intentó volver a tocarlo y estaba seguro de que no desistiría, aunque se moría de ganas por tenerlo entre sus brazos y hacerlo suyo no podía permitirlo, así que debía idear un plan para darle lo que quería sin llegar tan lejos
—Oye Shim —llamó su jefe desde la oficina y cuando él volteó le indicó que se acercara, así lo hizo
—Dígame
— ¿Cómo está tu cachorro? —preguntó con una sonrisa, solía ser amante de los perros
— ¿Cachorro? —cuestionó contrariado, cuando vio la cara de confusión de su jefe entonces reaccionó, había olvidado la excusa del día anterior— Bien señor, acostumbrándose a su nuevo hogar —sonrió nervioso
—Vaya, espero no le esté costando mucho trabajo —comentó preocupado, dejando de sospechar de su empleado— Si alguna vez se te complica, yo puedo adoptarlo
—Gracias señor, no se preocupe, tengo quien me ayude
—Ya veo, en ese caso deseo que todo salga bien, puedes retirarte Shim
—Sí, con permiso —sonrió débilmente y salió de la oficina de su jefe, sintiéndose aliviado, volvió a su asiento y continuó con su trabajo, mientras sus ideas volvían a viajar hasta donde se encontraba Jaejoong.
…
Corrió con todas sus fuerzas, sin rumbo, sin detenerse, los pies le punzaban, respiraba agitado, huyendo de aquello, no lo soportaba más, prefería dejar de existir antes que volver. No miró atrás, nada le importaba, solo escapar
—Jamás podrás huir de mí —escuchó la terrible voz y decenas de pasos andando tras de él
Miró hacia atrás y lo vio, el enorme monstruo de sus pesadillas, el que lo torturaba, le obligaba a hacer todo aquello tan detestable, tan cruel
Gritó asustado y la sombra de aquel le dio alcance, cayó al suelo y se cubrió con ambos brazos, la mirada horrorizada, los ojos cubiertos de lágrimas, el cuerpo temblando, bañado en sudor…
— ¡Noooo! Suéltame —agitó con fuerza los brazos, desesperado, con los ojos cerrados, destilando llanto
—Jaejoong cálmate —llamó la voz de Junsu mientras intentaba tranquilizarlo, de rodillas en el suelo junto a él, pero recibió un par de arañazos
Desesperado le dio una bofetada y lo hizo despertar, Jaejoong cayó de espalda en la hierba, abriendo los ojos, mirando al techo de cristal, el sol en la cara
—Estabas teniendo una pesadilla —le dijo Junsu— Escuché gritos hasta arriba y vine corriendo, pero estás a salvo
— ¿Dónde estoy? —preguntó secamente, los ojos vacíos, su voz sonaba diferente, adulta, Junsu se preocupó
—En mi casa, soy Junsu ¿me recuerdas?
—Junsu —susurró aturdido, la lejanía de su mente lo trajo a su nueva realidad, cerró los ojos y se golpeó la cabeza con la mano derecha en dos ocasiones
El dueño de la casa observaba asustado, no tenía la menor idea de lo que estaba sucediendo, temió lo peor, que Jaejoong tuviera un trastorno de la personalidad, que realmente fuera un psicópata o algo así
Jaejoong cambió el brillo de su mirada, levantó la espalda hasta sentarse y miró a Junsu, lucía como siempre, ojos inocentes, su mundo era otro, el menor sonrió aliviado, sabía que había vuelto a la normalidad, o quizás lo raro era esa personalidad infantil, pero de momento la prefería, no sabía que se escondía detrás de esos ojos tan apagados y esa voz sombría
— ¿Estás bien Jaejoong? —preguntó angustiado, temiendo que como la otra noche, cayera en estado catatónico
—Sí —sonrió dulcemente y se limpió las lágrimas
—Casi es hora de comer, ven, preparemos algo que te guste —extendió su mano hacia él, Jaejoong la agarró y los dos se pusieron de pie
Junsu le soltó la mano y avanzó primero, pero a medio camino se detuvo, sintiendo los brazos del otro rodearle los hombros, poniéndole las manos sobre el pecho, tragó saliva, sintiendo en su trasero el miembro del otro, pues plegaba el cuerpo contra el suyo
— ¡Jaejoong! —exclamó nervioso— No me abraces así por favor
—Tengo hambre —susurró cerca de su oído, lamiendo tras la oreja después, haciéndolo estremecer por completo
Jaejoong sonrió, deslizando ambas manos hacia abajo, agarrándolo de la cintura, luego moviéndolas al frente, metiéndolas por debajo del pantalón. Junsu estaba asustado, aquella era una insinuación sexual muy directa
— ¿Por qué no me llevas a tu habitación? —cuestionó con voz sexy, Junsu tragó saliva, sintiendo que en cualquier momento su cuerpo le traicionaría
—No ¡Basta! —reaccionó finalmente, apartándolo con brusquedad, dio un paso al frente y temió darle la cara
—Junsu es malo —dijo con voz llorosa, el mencionado volteó, Jaejoong tenía algunas lágrimas en las comisuras de los ojos
—No Jaejoong escucha, no creo que sepas lo que estás haciendo —comentó aterrado, pero el otro sonrió amplio
— ¿Qué es lo que no sé? ¿Sobre sexo? —volvió a sonreír, con labia, Junsu abrió más los ojos, volvió a tragar saliva— No lo entiendes, necesito esto, necesito que me lo hagan, házmelo Junsu —se acercó de nuevo e intentó abordarlo, pero Junsu dio un paso atrás
—Eso pondrá triste a Changmin ¿Quieres verlo triste? —inquirió alzando la voz, deteniéndolo, Jaejoong se comportó enseguida, luego negó
—No quiero que esté triste
— ¿Lo ves? Si te lo hago, él se pondrá triste
—Jaejoong quiere a Changmin, lo quiere mucho, quiere verlo feliz
—Entonces no vuelvas hacer esas cosas, por favor —dijo sonrojado, el otro chico asintió, sonriendo amplio, luego se abalanzó hacia él y le dio un abrazo cariñoso, sin intenciones sexuales. Junsu suspiró aliviado, esperando que con eso ya no intentara de nuevo que se acostaran.
…
La hora de salir llegó por fin, Changmin llamó a Junsu mientras se dirigía a casa, pidiéndole que llevara a Jaejoong al departamento. Caminó algunas cuadras y llegó al edificio, antes de subir los primeros peldaños hacia su piso, un par de hombres vestidos de negro y con lentes obscuros lo abordaron, Changmin se dio cuenta pero antes de reaccionar, uno de ellos lo sujetó por atrás, inmovilizándole ambos brazos, el otro lo miró de frente, sonriendo amplio
— ¿Qué quieren? No tengo dinero —habló nervioso, el hombre al frente rio divertido y negó con la cabeza
—Tienes algo que nos pertenece —dijo convencido, rápidamente Changmin pensó en Jaejoong y tragó saliva, pero manteniendo la calma
—No sé de qué habla —contestó intentando ser frío, pero el otro hombre no se andaba con juegos, sin decir nada le dio un fuerte golpe en el estómago que lo inclinó al frente, enseguida le agarró del cabello arriba de su cabeza y lo irguió, mirándolo a los ojos
— ¿Ya lo recordaste?
—Ya les dije que…
No pudo hablar nada más, el hombre le dio otro golpe en el estómago, luego uno en la cara, Changmin escupió sangre pero se mantuvo
—Mira mocoso, es mejor que cooperes ¿de acuerdo? Sabemos que folla bien, pero no es para que arriesgues tu vida por él —dijo con descaro, riendo, el otro hombre también se rio
— ¿De qué habla?
— ¡Te han visto con él! Más te vale que dejes de fingir ¿cuál es tu departamento?
—Tercer piso, no sé qué buscan pero no encontrarán nada, soy inocente
Los hombres se miraron mutuamente, ninguno de ellos había visto a Changmin con Jaejoong, solo fue la instrucción que les dieron junto con un retrato hablado, pero existía posibilidad que se hubiera equivocado
—Llévanos —ordenó soltándole el cabello, dándole un par de pequeñas bofetadas— Y más te vale no tener un truco
El otro hombre le soltó los brazos, Changmin se sobó pero no le dio mucho tiempo, lo empujaron por la espalda para que avanzara, él comenzó a caminar rumbo a su departamento, deseando que Junsu se atrasara más de lo normal, al menos hasta que hubiera pasado el peligro
—Jaejoong ¿Quién eres realmente? —pensó abrumado, pero dispuesto a no dejárselos tan fácil, no dejaría que le volvieran a hacer daño, así tuviera que sacrificarse.
Gracias por esperarme, les gustó el capítulo? Poco a poco se descubrirán los secretos de Jaejoong, tengan paciencia, nos leemos en el próximo, sigan dejando sus comentarios, me encantan!
