Capítulo 9. Álter Ego
Aunque habían discutido recientemente y las cosas no parecían estar del todo bien, Junsu se vio con su novio en un café aquel sábado por la tarde, luego de su cita fueron a casa de Yoochun, ahí se quedaría Junsu a dormir, mientras que su propia casa la prestó para que Changmin durmiera ahí ese día, ya que en toda la semana no volvió de visita, aun protegiendo a su inquilino, aunque aquellos desagradables hombres no se aparecieron de vuelta, de momento.
Descansando acostados en la cama, Junsu abrazando a su pareja, miraban un programa de televisión, pero solo el mayor de los dos prestaba atención en él, por alguna razón que le era desconocida, Junsu no podía hacerlo igual, distraído veía las imágenes en la pantalla, pero no tenía ni idea de que estaba mirando.
Junsu no podía dejar de pensar en qué estarían haciendo Changmin y Jaejoong en su casa, una inquietud extraña e incómoda lo invadía, haciéndolo sentirse mal.
El programa terminó y Yoochun apagó la TV, pronto comenzó a acariciar a Junsu, no lo habían hecho antes y pasaron días desde la última vez, pero a Junsu no le despertó la pasión, miró hacia su novio y sonrió tímido
— ¿Tienes muchas ganas? —preguntó, el otro lo miró atento
— ¿Tú no? —cuestionó extrañado, ellos siempre tenían ganas
—No muchas —confesó avergonzado, Yoochun sonrió
—Está bien —besó su frente y se levantó de la cama— Iré a comer algo —salió de la habitación, Junsu suspiró
— ¿Qué me está pasando? Apenas él me toca me enciendo, ahora nada —pensó preocupado
Dudas extrañas acudían a su mente y aunque no quería pensar en atroces posibilidades era imposible, no podía dejar de pensar en Changmin, en los celos que le producía pensarlo cerca de Jaejoong.
…
Molesto por completo, aquel hombre tiraba las cosas al suelo mientras proliferaba toda clase de malas palabras y expresiones de odio. En los últimos días había perdido tanto dinero que estaba por volverse loco, alguien tan sediento de poder como él no se podía permitir todo eso.
—Si lo encuentro lo mataré, tengan por seguro que lo mataré —gritó a dos de sus empleados, estos estaban temblando, nunca lo vieron tan enojado
—Hemos buscado lo mejor posible —dijo uno de ellos
—No lo suficiente, son una bola de inútiles, fuera de mi vista —ordenó colérico
Aquel hombre sacó su teléfono celular y llamó a uno de sus socios comerciales, aquel que le prometió darle una semana gratis con Jaejoong si lograba encontrarlo
—Hola, que sorpresa —saludó del otro lado
—No estoy de muy buen humor, más vale que me tengas buenas noticias, lo harás por mí ¿cierto? —habló en tono burlón, el otro rio
—Nunca te he fallado —sonrió amplio— Tenemos una pista, muy importante
—Te escucho —habló emocionado
—Hay un chico, se llama Shim Changmin, trabaja en una oficina gubernamental a medio tiempo, también hace trabajos independientes de fotografía
—Y qué con él —cuestionó confundido
—Se le vio junto a Jaejoong cerca de donde él reside, mis chicos fueron a darle una visitadita pero al parecer no se está quedando con él, seguimos vigilando la zona. Además conseguimos el video de vigilancia del sitio nocturno donde se les escapó a tus hombres, se los vio irse juntos —explicó a detalle
—Y entonces ¿Qué esperan? Agarren a ese chico y que confiese, tortúrenlo de ser necesario —dijo molesto
—Vamos ¿Por qué tanta agresividad? No te esperas a la mejor parte
—Habla de una vez, sin rodeos
—Es amigo de Kim Junsu, hijo de uno de nuestros clientes, incluso más que eso, fueron novios o algo parecido, así que su relación es muy íntima, suponemos —explicó emocionado
—Ya veo —esta vez sonrió amplio— Es probable que también sepa ¿cierto?
—Así es, estamos esperando. En una semana tendremos junta de negocios del conglomerado donde tiene participación accionaria el Señor Kim, tendrá que ayudarnos quiera o no, la vida de su hijo y su propia reputación estarán en riesgo —rio perverso, había ideado aquella estrategia
—Espero valga la pena, ya he perdido demasiado dinero —comentó indignado
—Calma, una vez que lo recuperes podrás sacar mayor ventaja, súbele el precio —hizo ver su suerte y al hombre le gustó la idea
—Es verdad, me tengo que beneficiar aún más de todo esto —habló emocionado.
Los dos mezquinos hombres rieron divertidos, aquello simplemente tenía que salir bien para ellos, después de todo siempre resultaban ganadores.
…
Llamaron a la puerta y Changmin se apresuró en recoger la pizza que pidió para él y para Jaejoong como cena, pagó y dio un poco de propina, el repartidor se fue y él cerró la puerta, Jaejoong esperaba sentado en el sillón de la sala, emocionado porque vería una película con Changmin
—Mira, llegó al fin —presumió abriendo la caja, los ojos de Jaejoong se iluminaron
—Tengo hambre —dijo con emoción y su estómago gruñó con simplemente percibir el aroma a carnes frías y queso gratinado
—Llévala, iré por jugo —dio la caja al chico y se alejó a la cocina
Changmin abrió el refrigerador y sacó un envase de cartón con jugo de naranja, lo sirvió en dos vasos y regresó a la sala, Jaejoong ya se devoraba un pedazo
—Ey, no me esperaste —regañó en broma, el chico sonrió avergonzado
—Come —estiró el trozo que le quedaba hacia Changmin y él le dio una mordida, sonrió hacia Jaejoong— Me gusta mucho Changmin —dijo sincero— Ahora pareces feliz, sonríes más a menudo
—Es que estoy contento de verte, mi semana fue difícil —explicó aun sonriente
—Yo también soy el más feliz —se aventó a sus brazos y besó la mejilla
—Ya, veamos la televisión —dijo antes que se pusiera más cariñoso como solía ser.
Los dos se sentaron en el sillón y Changmin encendió la TV, eligió una película en el sistema streaming que tenía contratado Junsu, una comedia clasificación A, no infantil. Jaejoong miró por un tiempo mientras comían, se reía y parecía muy atento, en cambio Changmin lo miraba de reojo de vez en cuando, sonriendo discretamente.
Poco antes de finalizar la película el mayor se quedó dormido, con la cabeza en el hombro de Changmin, él apagó el aparato y encendió la luz de la lámpara. Con cuidado agarró la cabeza de Jaejoong y la quitó de él, se levantó suavemente y lo acostó en el sillón.
Changmin contempló al chico unos momentos, de pie junto a él, sintió de pronto una enorme tristeza, un sentimiento de soledad lo invadió, como si sintiera que pronto lo perdería.
—No te vayas nunca de mi lado —susurró con ternura, acariciando sus cabellos oscuros.
Limpió todo el desastre que hicieron en la sala y lavó algunos trastos, dejó limpia la cocina y finalmente regresó a la sala, Jaejoong aún dormía, así que lo levantó en sus brazos, aún dormido se agarró al cuello de Changmin con una mano y se acurrucó en él.
Con dificultad Changmin subió las escaleras para llevarlo a la habitación de Junsu, esta tenía una cama muy amplia. El cuerpo de Jaejoong no era muy pesado debido a lo delgado que era, pero aun así no estaba acostumbrado.
Recostó al chico en la cama y le quitó los zapatos, lo contempló un momento mientras se removía en la cama, encontrando su sitio se quedó quieto. Changmin salió de la habitación y bajó a la sala, ahí dormiría, haciendo guardia, aun sentía mucha desconfianza debido a lo vivido en su departamento.
Movimientos dentro de la casa lo pusieron en alerta, Changmin abrió los ojos y se levantó de un movimiento, mirando alrededor, escuchó pasos sigilosos, casi inaudibles, pero tenía muy buen sentido del oído. Vio una sombra dentro de la cocina y se preocupó.
Changmin miró hacia las escaleras, pensó primero en correr hacia arriba y asegurarse que Jaejoong estuviera con bien, pero temió poner en alerta al intruso de que alguien más estaba en la casa, así que caminó a paso lento hacia la cocina.
Apenas entró dos pasos a la cocina, sintió que alguien lo jalaba con fuerza hacia atrás, su espalda chocó automáticamente con el pecho del intruso, el frío de una hoja de metal se sintió sobre su cuello y sintió temor.
—Dime quién eres y qué hago aquí —preguntó una voz totalmente familiar, pero con un tono completamente distinto al que estaba acostumbrado, una voz madura y lúgubre
— ¿Jaejoong? —inquirió nervioso, temiendo mover aunque sea un poco su cabeza y que aquel cuchillo cortara su cuello
— ¿Cómo sabes mi nombre? —cuestionó suspicaz
—Soy yo, Changmin ¿no me recuerdas? —preguntó con tristeza.
La mano que no sostenía el cuchillo le tembló, aquel nombre le hizo un click en el cerebro, pero no claudicó.
—Explícame que hago aquí ¿Dónde están mis hombres? —indagó enojado
—No sé de qué hombres me hablas
—Los que me vigilan, se dicen ser mis guardaespaldas, pero sería capaz de matarlos en segundos —sonrió arrogante
Changmin se estremeció por completo, no tenía la más mínima idea de lo que estaba pasando, ese Jaejoong no era para nada el que él conoció, incluso le infundía miedo.
—Mira, nos conocimos en un centro nocturno, te tocaba un grupo de hombres y me pediste que te llevara, escapamos de ahí, has vivido conmigo los últimos días —explicó lo más rápido y menos nervioso posible
Jaejoong analizó esa historia, había una gran y extraña laguna mental en su cabeza, poco a poco aflojó el cuchillo y ya no hubo riesgo de lastimar a Changmin. Se alejó unos pasos, sin soltar el arma, Changmin se giró hacia él.
Al ver los grandes y profundos ojos del menor, Jaejoong apartó la mirada, confundido y extrañamente atraído por ese sujeto que le era desconocido
—Mírame ¿de verdad no me recuerdas? —preguntó Changmin, sintiendo un vuelco en el corazón
Jaejoong lo miró en silencio, con su mano apretaba con fuerza el cuchillo, pero parecía completamente inmóvil, como quien analiza una presa antes del ataque
—A Junsu ¿ya lo olvidaste?
— ¿Junsu? —inclinó un poco la cabeza al preguntar
—Te mostraré —estiró las manos con cuidado y comenzó a avanzar, Jaejoong no dejó de apuntarlo con el cuchillo
Changmin salió de la cocina y fue hacia la sala, buscó una foto donde estuviera Junsu y encontró una, estaba él con su hermano, papá y mamá, la fotografía fue tomada justo antes de que su familia se desintegrara, pero no había una más reciente cerca
—Mira, es él —estiró el marco con la foto, acercándose a él.
Jaejoong volteó solamente la mirada y observó, frunció el entrecejo, mirando hacia Changmin levantó de nuevo el cuchillo, amenazándolo
—Trabajas para él ¿no es cierto? —lo miró con desconfianza, Changmin no entendió a qué se refería
—Él… ¿de quién hablas?
—El hombre de la foto, no finjas, ese sujeto desagradable – hizo la seña con la cabeza, Changmin miró la foto y entendió que se refería al señor Kim
—No, él —señaló a su amigo— Es Junsu, nuestro amigo
Jaejoong dudó
—Mira, no sé en que anda metido su papá, pero explícame, quiero ayudarte, desde el primer día, desde que te conocí, quiero saber de ti, déjame que te ayude, pero primero necesito comprenderte —explicó desesperado
El corazón de Jaejoong latió de forma inusual ¿Quién demonios era ese tipo? ¿Por qué lo hacía sentir cosas tan extrañas si no sabía ni quién diablos era?
Alterado dejó caer el cuchillo y se agarró la cabeza con ambas manos, flashes de diversas épocas de su vida se entremezclaron y la realidad fue tan retorcida que ya no supo en qué creer. Su infancia, los abusos, su vida que le era desconocida, los últimos meses, los últimos días, la tristeza, la felicidad, el enojo, la decepción, el miedo y la frustración, todo se unió en una sola pieza
Gritó en medio de la sala, Changmin lo quiso ayudar, acercándose a él, pero Jaejoong lo empujó con tanta fuerza que lo hizo caer al suelo a casi cinco metros de él. Quiso salir huyendo, pero la puerta estaba cerrada con cerrojos internos y no había llave
Corrió escaleras arriba, Changmin se repuso y corrió tras él, pero tropezó con un mueble antes de llegar a la habitación principal. Volvió a reponerse y entró, pero la ventana estaba abierta de par en par, un aire frío y descorazonador se colaba hacia dentro, moviendo las cortinas tétricamente.
—Jaejoong —susurró asustado.
Changmin caminó hacia la ventana y con temor se asomó, temiendo encontrarlo en el piso sobre un charco de sangre, pero no fue así, ni siquiera había rastro de él, había desaparecido, huyó. Ni siquiera podía explicarse como saltó de aquella altura sin hacerse daño ¿Quién era realmente él? ¿Por qué tenía esas habilidades? ¿Por qué había mostrado una parte tan fría de él que le heló por completo el alma?
Su más reciente y triste temor se hizo realidad, Jaejoong se fue, desapareció, así como llegó se había ido, dejándolo devastado. Un par de lágrimas se resbalaron por su rostro, pero las limpió rápido, lo buscaría, así fuese lo último que hiciera en la vida, encontraría a Jaejoong y lo ayudaría a matar los demonios que atormentaban su mente y su corazón.
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