Capítulo 14. Diamante Negro
Dos días habían pasado desde que Kim cayó en las manos de su dueño temporal, en ese tiempo no se cansó de humillarlo, realizando sobre él, las infamias sexuales que se le antojaron, pero no se aburría aún, solo pensaba y trataba en nuevas formas de vejarlo, aquel era su principal pasatiempo.
Jaejoong estaba acostado en la cama, debido a su buen comportamiento, Siwon lo dejó dormir ahí, en lugar del suelo, amarrado como mascota, como durmió antes, Kim dormía, mientras su captor hacía negocios por teléfono.
—La junta puede posponerse, justo ahora estoy en mi semana de vacaciones —miró hacia Jae y se relamió los labios
—Te recuerdo que la firma es importante —respondió molesto el otro en el teléfono, pero Siwon no estaba acostumbrado a ser reprendido
—Mira imbécil, se hará a mí modo o retiro mi inversión, es casi el cincuenta por ciento de toda la operación, así que no molestes —respondió de forma soberbia
—Perdóname, es solo que tenemos el tiempo encima, los clientes se mueren por gastar su dinero en nuestras perras —explicó el desagradable hombre
—Tú aguanta —sonrió con perversidad— Cuando se abran las subastas, no se arrepentirán de la espera
Colgó sin recibir respuesta, luego avanzó a la cama, acarició el abdomen a Kim y luego le sujetó el miembro, comenzando a masturbarlo, aunque él seguía durmiendo, agotado tras tantas violaciones
—Es una lástima que seas tan exclusivo, lo bueno que yo sí puedo disfrutarte —musitó con emoción
Aunque Jaejoong era para ellos un producto, su principal captor solo lo vendía a las élites del país y lo usaba para sus transacciones más importantes, no como la demás "mercancía" que manejaban en el negocio.
Llamaron a la puerta, interrumpiendo lo que le hacía a Kim, Siwon bufó molesto, ni siquiera había logrado la erección del chico. Se acercó y abrió, viendo enfrente a un antiguo amigo, al que no veía hace años, sonrió ampliamente y lo dejó entrar
—Jung Yunho, viejo amigo, cuanto tiempo —saludó con emoción, el recién llegado se detuvo a media sala
—Regresé a Corea la semana pasada —informó, dejando su abrigo sobre el sillón, luego miró al otro— ¿Te interrumpo? —cuestionó al verlo vestido con una bata, seguramente estaba desnudo bajo eso
—Algo así —sonrió con morbo
—Seguro tienes al menos tres prostitutos esperándote en la cama, no has cambiado nada —negó con la cabeza, pero sonriendo, su amigo siempre había sido un depravado
—¿Quieres ver?
—No gracias, eso del voyerismo no es lo mío
—No hablo de verme teniendo sexo, quiero mostrarte algo —señaló hacia la habitación del fondo
Yunho enarcó una ceja, intrigado, pero lo siguió hasta la alcoba, ahí lo vio, un chico bastante atractivo, completamente desnudo, acostado en la cama, durmiendo pacíficamente, pero tenía la piel lastimada, Jung tragó saliva con fuerza, luego miró hacia su amigo
—Dime que está aquí por voluntad propia —habló confundido
Él no era ningún santo, en su vida había tenido encuentros y situaciones bastante insanas, sexualmente hablando, pero nunca contra la voluntad de alguien, Changmin había sido su mayor pecado, pues lo manipuló hasta que obtuvo de él lo que quiso
—A eso se dedica, no te preocupes
—Eres un fetichista —comentó asombrado, mirando las laceraciones de la piel del chico dormido
—Hey, despierta —acercándose a la cama lo movió con rudeza, hasta que finalmente despertó
Jaejoong talló sus ojos y los abrió, sentándose en la cama, con las piernas abiertas, miró a ambos hombres, pero no se alarmó ni reaccionó, estaba acostumbrado a que le hicieran cosas más de uno a la vez, tampoco hizo nada por cubrir su desnudez
—¿Descansaste? —preguntó como si le importara
—Sí señor —respondió con amabilidad
—¿Lo ves? Está aquí porque quiere
Yunho lo miró de pies a cabeza, era demasiado atractivo, parecía irreal, tragó saliva, luego trató de ignorarlo
—¿Quieres probarlo?
—No gracias —respondió enseguida, aunque sí lo deseaba
—Tus ojos dicen lo contrario —comentó Siwon, sentándose en la cama junto a Kim, comenzó a acariciarle el pecho, luego se inclinó hacia él y frente a su amigo le comenzó a lamer las tetillas, mientras su mano derecha bajó hacia la entrepierna y la sujetó
—Puede venir —habló Kim como si estuviera poseído, estaba entrenado para satisfacer a quien fuera, lanzándole una mirada provocativa a Yunho
Jaejoong se metió dos dedos a la boca y los mojó, luego los introdujo en su ano, abriendo más las piernas, mientras Siwon lo lamía y masturbaba
—Yo, te espero afuera —respondió finalmente Yunho, sin sucumbir a sus deseos, aunque tuvo enormes ganas de unirse y entre los dos tomar a ese chico, se aguantó
Quería obtener a Changmin, a como diera lugar, ya una vez que lo lograra, quizás lo desecharía y buscaría un nuevo objetivo, no sabía, solo estaba seguro que de momento su ex era su perdición, su anhelado deseo y no descansaría hasta tenerlo de nuevo a sus pies.
…
Aunque no le gustaba ir, Junsu no tuvo más remedio que volver a acudir a su padre, la vez que lo abordó en la oficina, su progenitor fingió no saber de qué hablaba y lo corrió, pero su hijo sabía que mentía
Ahora Junsu llegaba a la mansión donde vivía su papá, la que dejó años atrás cuando se independizó, muchas cosas habían cambiado, los muebles que con dedicación su mamá compró cuando aún vivía, habían sido removidos, ahora la decoración era bastante fría y con pocos muebles
Lo que Junsu no sabía, es que su padre organizaba "fiestas", donde sus invitados eran bien atendidos por meseros especiales, y siempre, hacia el final de la noche, aquellas reuniones terminaban en orgías. Poco después de la muerte de su madre y del alejamiento de su hermano mellizo, la familia Kim se distanció mucho y el señor Kim fue quien cambió completamente, se metió a negocios sucios de los que ahora no podía salir
—Este lugar me da mala vibra —musitó extrañamente asqueado, había algo en el ambiente que no le gustaba en absoluto
—Por aquí señorito —indicó un joven sirviente, demasiado atractivo para ser eso, Junsu lo miró atento, si lo pensaba bien, todos los empleados de la casa con los que se había topado eran hombres jóvenes, más jóvenes que él
—Tenía tantos años sin venir —comentó Junsu mientras caminaba atrás del joven que lo guiaba al salón estudio— ¿Qué pasó con la señora Lee? Y los demás, ya no conozco a nadie
—No lo sé, tengo poco que llegué —respondió tranquilamente el muchacho
Junsu lo observó fijamente de espaldas, tenía buen cuerpo, era alto, delgado, con una cintura delicada, pero hombros amplios, aquello le dio mala espina
—Su padre lo espera, con permiso
Kim miró también con más atención el rostro del joven, era en extremo atractivo, luego que este se fue, finalmente entró en el estudio, su padre estaba tras el escritorio viendo unos papeles, al mirarlo llegar frunció el entrecejo
—¿Qué haces aquí Junsu? —cuestionó enojado— No me gusta que vengas a esta casa, trae malos recuerdos para ti
—Eso lo decido yo —respondió molesto también— ¿Acaso no puedo visitar a mi padre? ¿o escondes algo?
—Insolente —dijo golpeando el escritorio
—Cambiaste todo ¿Qué pasó con los sirvientes? ¿Y la señora Lee? Estaba con la familia desde antes que naciéramos Juno y yo
—A tu hermano ni me lo menciones —indicó con rabia— La señora Lee era vieja, pero no te preocupes, le di su buena liquidación, vivirá cómodamente sin trabajar el resto de su vida —explicó, aquello era verdad— Con el resto no estaba conforme, eran inútiles
—O quizás, no tan jóvenes y atractivos ¿no? —mencionó con ironía, sentándose en la silla frente al escritorio
—¿Qué tratas de decir?
—Papá ¿Qué te sucedió? ¿desde cuando te gustan los hombres?
—Cállate —reprendió, volviendo a alterarse
—Cuando supiste que soy Gay casi te infartas —sonrió con un poco de desprecio— Pero además de homosexual eres un viejo verde
—Idiota —completamente enojado, el señor Kim se levantó del escritorio y se acercó a la silla donde estaba Junsu, estrellándole una fuerte bofetada
Junsu se agarró la mejilla, sintiéndola caliente por el golpe, miró con enojo a su papá, ese hombre le era desconocido, pero necesitaba de él
—Lárgate
—Necesito un favor
—¿Qué? Después de venir aquí a decir estupideces ¿me pides un favor? —bufó divertido, que ingenuo era su hijo
—No quería creerlo —comenzó a hablar, sintiendo un nudo en la garganta— Pero viendo la situación de esta casa, he atado los cabos
—¿De qué estás hablando?
—Si no amara tanto a Changmin, sentiría asco de solo ver tu cara y me iría
—Deja de decir sandeces —reprendió el hombre
—Sexo, drogas, quien sabe cuánto más, estás involucrado en eso —esperó reacción de su padre, pero este permanecía serio, callado— Busco a alguien dentro de ese negocio
—No sé de qué hablas —fingió demencia
—Eso dijiste la última vez y quise creer, pero ahora estoy seguro que sabes perfectamente de qué hablo
El señor miró en silencio a su hijo, esperando que continuara
—Se llama Kim Jaejoong
Al instante que oyó aquel nombre, el señor Kim tuvo un cambio en su expresión que no pasó desapercibido en su hijo
—Lo necesito de señuelo ¿tú puedes contratarlo para mí?
—Estás loco —expresó con burla, volviendo a sentarse tras el escritorio
—Intuyo que volvió a donde pertenecía y creo que tú puedes conseguirlo
—Junsu, estúpido hijo mío —rio un poco, ya no tenía caso seguir fingiendo— Estás pidiendo al diamante negro, el más codiciado de este mundillo
—¿Qué? ¿Diamante negro? —cuestionó intrigado
—Perfectamente entrenado, dócil, moldeable, pero también letal, no tienes ni idea de lo que estás solicitando
—Eso suena escalofriante —comentó extrañado, no podía ni imaginar que se trataba del mismo Jaejoong que conoció
—Es único en su especie, nadie sabe cómo fue entrenado, pero es capaz de volverse una máquina autómata de sexo, no contradice, no se queja, aprende al instante. Como imaginarás, es bastante caro
Oír todo aquello fue muy repulsivo y por instantes Junsu pensó en dejar su plan a un lado, su padre hablaba de Kim como si solo tuviera valor por la cantidad de dinero que era capaz de generar
—¿Para qué lo quieres? Hablaste de ese muerto de hambre que fue tu novio ¿Qué pasó con el don nadie de Yoochun?
Que el señor Kim se expresara así de los dos hombres que había amado en su vida causó molestia en Junsu, pero si quería el favor de su padre, debía aguantarse las ganas de responder de mala forma
—Changmin lo busca, está enamorado de Jaejoong
—¿Lo conoce? Ese tipo no tiene en qué caerse muerto ¿Cómo pagaría por él?
—No lo hizo, lo conocimos por casualidad, pero Changmin se enamoró de él y yo amo a Changmin, lo necesito de señuelo para traerlo a mí, porque no me habla ahora —dio con tristeza
El hombre analizó a su vástago unos instantes
—Eres patético y débil hijo —comentó decepcionado— Pero te ayudaré
—¿En verdad? —emocionado olvidó el insulto anterior, sus ojos brillaron
—Le pediré a su dueño que me diga dónde encontrarlo y podrás llevar a tu amiguito ahí —sonrió perversamente
—Gracias papá —expresó emocionado, sin saber lo que acababa de provocar con aquella petición
Sin más que pudieran hablar, el señor Kim habló por teléfono una vez que su hijo se marchó de la casa, del otro lado, una voz serena le respondió
—Tenías razón, mi hijo sabía dónde estaba Jaejoong —informó con tacto
—Ya no hace falta, lo encontramos —sonrió ampliamente
—Quiero pedirte un favor…
Del otro lado, el hombre escuchó la petición de Kim, algo que le pareció sumamente interesante, él opinaba al igual que su amigo y socio, que Junsu podría tener una lección de valentía por haberse involucrado en lo que no le importaba
—Será por tu bien hijo —pensó convencido tras colgar la llamada
Llamaron a la puerta después, el señor Kim indicó a esa persona que entrara, se trataba del chico que atendió a Junsu, el hombre sonrió amplio y le pidió que cerrara la puerta
—¿Me mandó llamar señor? —cuestionó con tranquilidad
—Mi estúpido hijo me hizo enojar —respondió mientras quitaba los papeles del escritorio, guardándolos en los cajones— ¿Me contentas?
—Sí, señor —habló sonriente, mientras se acercaba al escritorio
El chico se quitó la ropa al tiempo que caminaba, llegando desnudo hasta el señor Kim, este lo agarró de la cintura y lo sentó en el escritorio, con las piernas abiertas, desabrochó sus pantalones y dejó caer estos junto con la ropa interior al suelo, mirando al joven con perversidad lo comenzó a tocar, mientras le chupaba con fuerza los pezones
—Fólleme, por favor —suplicó excitado el joven, sonriendo con dulzura, así le gustaba a su patrón
Kim les pagaba bastante bien a sus empleados por servir en diversas funciones, no solo hacían limpieza en la casa o servían comidas y bebidas a los invitados especiales, también ofrecían sus servicios sexuales a la hora que a su jefe le apeteciera y con quien les ordenara
Olvidó por completo la incómoda visita de su hijo y se dedicó a divertirse un poco, tomando al chico con violencia, hasta satisfacer todos sus deseos.
…
Changmin llegó a su departamento después del trabajo, había vuelto un poco a la rutina porque ya no tenía nada de dinero, trabajaba de mesero en un lujoso restaurante y la paga no era mala
Acostado en su cama, como cada noche, pensó en Jaejoong, preguntándose si estaría bien, si acaso no había sido atrapado, si estaba comiendo bien, o si estaba asustado, miles de dudas le llenaban la cabeza. Pensando en él se quedó completamente dormido
La noche siguiente era sábado, en el restaurante hubo mucha clientela, a Changmin le pidieron atender una mesa grande, al parecer reservada a un grupo importante de empresarios, aunque no fue el único, aquella fue asignada a otros dos compañeros también, para que estuvieran bien atendidos
Shim caminó hacia la mesa y antes de llegar por completo vio al señor Kim, padre de su amigo Junsu, este lo observó a su vez y no parecía sorprendido, como si supiera que lo iba a encontrar ahí. Tratando de no mostrarse ansioso, Changmin trabajó con discreción, evitando mirar con desprecio a aquel hombre, sabía que algo tenía que ver en el negocio donde obligaban a Jaejoong a participar, él lo mencionó cuando vio su fotografía
Terminó la noche y el grupo de empresarios se fue, pero mientras recogían la mesa, el jefe de Changmin se acercó a él y le pidió que saliera, que alguien quería hablar con él, entonces el chico fue sin dudarlo. El papá de su amigo sonreía afuera de su auto, Shim se acercó
—¿Quería verme?
—Niño, he oído cosas de ti —comentó sonriendo más
—Y yo de usted —respondió sin dejarse intimidar
—Me comentaron que te estás metiendo en terrenos peligrosos que no conoces ¿Cómo está tu departamento? —inquirió, haciendo alusión a aquella vez que fueron a amenazarlo
Changmin apretó el puño, ahora no tenía más dudas, ese hombre era parte del círculo asqueroso de negociaciones ilegales
—Sé dónde puedes encontrar algo que buscas
—¿Algo que busco? —cuestionó intrigado
El señor Kim sacó su teléfono celular y le mostró una foto a Changmin, se trataba de Jaejoong, estaba desnudo y amarrado al estilo shibari en una cama, parecía semi inconsciente, se movía un poco, como si quisiera desamarrarse. Aquella imagen causó una gran impresión en Shim que casi lo hace perder la razón, siendo capaz de matar a golpes a ese señor en ese momento
—Usted —enojado dio un paso al frente y lo sujetó de la solapa de la chaqueta que traía puesta
Enseguida dos de sus guaruras se acercaron a Changmin y le sujetaron los brazos con fuerza, alejándolo
—¿Dónde lo tiene? —cuestionó alterado
—Yo no lo tengo —respondió sonriente— Pero sé dónde puedes encontrarlo, espera instrucciones
—Lléveme con él —ordenó, como si pudiera hacer algo
El papá de su amigo rio divertido, luego hizo una seña a sus guaruras que lo soltaran y así lo hicieron, empujándolo tan fuerte que cayó al suelo
—No trates de jugar al héroe niño, te contactaré —dijo por último, subiéndose al auto
Changmin corrió al coche e intentó seguirlo, pero no pudo, así que se quedó a media calle, Shim respingó, molesto, pero también preocupado, no sabía en qué condiciones estaría Jaejoong, pero por lo que podía intuir de la foto, seguramente nada bien.
Gracias por seguir esta historia, espero les haya gustado este capítulo. Sé que a Jaejoong le ha ido mal, pero la suerte le sonreirá después, lo prometo. Dejen sus comentarios
