Capítulo 15. Despertares
**ADVERTENCIA** Este capítulo y los subsecuentes contienen escenas de violencia que pueden herir susceptibilidades. Esta historia es ficción y no representa a personas reales
Llamaron a la puerta la mañana del lunes, Changmin solo trabajaba en las tardes y noches, de momento, así que se encontraba en casa, abrió la puerta y para su desagrado, ahí estaba Yunho, sonriendo amplio, con un ramo de rosas en una mano, Shim respingó, hastiado
—Debe ser un chiste —comentó molesto, intentando cerrar la puerta
Pero Yunho metió el pie e impidió que se cerrara
—Que pocos modales —dijo con tranquilidad
Sin que se lo permitieran, Jung se abrió paso hacia el departamento y entró, Changmin no tuvo más remedio que dejarlo, luego cerró la puerta
—Para ti —expresó de forma galante, extendiendo las flores
El más joven agarró el ramo, lo miró unos segundos y luego lo tiró al suelo, pisándolo después, levantó la mirada y miró a su ex, sonriendo con triunfo
—¿También tirarás esto?
Quitándole importancia a lo anterior, metió la mano en su bolsillo del pantalón y extrajo una pequeña caja, la abrió, mostrando un costoso anillo con incrustaciones de piedras preciosas. Changmin miró asombrado el objeto, debía valer una fortuna, pero ni siquiera aquello lo deslumbraba, no quería a Yunho, no estaría con él nunca más
—No lo quiero —expresó con frialdad— Y si es todo, ya puedes irte
—Te haces el difícil
Sonriendo con superioridad, Yunho guardó de nuevo el artefacto y se acercó al menor, sin darle tiempo a reaccionar lo tomó de la cintura y lo pegó a su cuerpo, intentando besarlo
—Suéltame —ordenó molesto el más alto
—Deja de fingir —aspiró cerca de su cuello— La pasamos bien antes, recuerda mis labios
Hace tiempo que Changmin no se sentía asqueado por algo, a su mente acudieron imágenes que creyó olvidadas, recuerdos dolorosos de su juventud
—¡Aléjate! —haciendo uso de toda su fuerza, empujó a Yunho, casi tirándolo al suelo, lo miró con desprecio— No volverás a tocarme
—Eres idiota —con el orgullo herido le devolvió la mirada, luego se calmó, acomodó la corbata de su traje y sonrió falsamente— Mira esta pocilga, te daré todo lo que quieras, puedes pedirme el mundo entero, lo compraré para ti
—Patético —respondió hastiado, no quería a ese hombre cerca de él
—Entre más difícil Changmin, más apetecible me pareces —confesó sin pudor alguno— Te obtendré, lo verás
Shim no respondió aquello, pero sintió un poco de escalofrío, Yunho le dijo que estaba enamorado de él, pero aquello era una obsesión, eso no era amor
—Vete de mi pocilga —ironizó con burla, aunque le llamara así, era su hogar y jamás lo dejaría, si Jaejoong algún día volviera, sabría dónde encontrarlo— Y llévate tu basura
Con desprecio pateó el ramo de rosas, estas cayeron a los pies de quien se las regaló, pero Jung ni siquiera las miró, simplemente se dio media vuelta y salió del departamento, Changmin sintió alivio
—Por algún motivo siento temor de él —confesó para sí mismo, temblando un poco, algo había en la mirada de su antiguo amor que le daba miedo.
…
La escuela preparatoria no era el lugar favorito de Changmin, aunque tenía buena apariencia no era muy sociable, casi siempre se le podía ver en la biblioteca, haciendo tarea o simplemente leyendo, su único amigo en toda la escuela era Junsu, quién a diferencia de él, era mucho más sociable y tenía otros amigos, el hecho de venir de una familia rica ayudaba también
Aunque no convivía con muchas personas, Shim estaba enamorado en secreto de un chico, todo lo contrario a él, en extremo sociable, con carisma, todos hablaban de él, era popular, no solo por ser atractivo, simpático y millonario, sino porque para muchos era inalcanzable, si alguna persona podía presumir de haber estado en su cama, debía sentirse privilegiada
—Deja de soñar alto —sugirió un día Junsu mientras estaban en el almuerzo
A unas mesas de ellos, se encontraban los chicos del equipo de fútbol al que Junsu también pertenecía, pero no solía almorzar con ellos
—No sé de qué hablas —respondió Changmin, sonriendo tímidamente
—Siempre estás babeando por Yunho —rio divertido— No sucederá
—¿Tan mal estoy? —preguntó decepcionado
—Eres guapísimo —contestó rápido, mirándolo sonriente— Pero Yunho solo sale con personas de su nivel
—O sea que soy un miserable —cruzó los brazos, incómodo— Perdón por no nadar en dinero como tú
—Lo siento, no quise ofenderte —comentó apenado— Pero él es arrogante, no es lindo como yo —señaló hacia su persona, sonriendo adorable, Changmin lo perdonó por ese gesto lindo
—Es verdad, ni siquiera sabe que existo —expresó con tristeza
—Eres mejor que él y mereces otro tipo de persona —aseguró honestamente. A Junsu le gustaba Changmin, pero sabía que aquello no podía ser, por eso nunca se había confesado
—Gracias, eres el mejor amigo.
…
Después de clases, Shim y Kim salieron juntos, aunque iban en distintos grados, siempre se esperaban, mientras recorrían los pasillos de la escuela rumbo a la salida, Changmin sacó una hoja de papel
—Mira lo que conseguí —extendió aquello hacia Junsu, al verlo, este se sorprendió bastante
—Es una copia del horario de Yunho —comentó asombrado— Eres un acosador —sonrió divertido
Oír esa palabra hizo que Changmin se sintiera apenado, quitó la hoja a su amigo y agachó la mirada
—Es verdad, está mal, lo tiraré —admitió avergonzado, con el rostro rojo
Shim intentó hacer bolita la hoja, pero falló y se le cayó de las manos, así que se agachó para juntarlo, sin embargo, al mismo tiempo vio una mano ajena que se le adelantó
—Esto se parece a mi itinerario escolar —comentó la voz junto a él
A Changmin se le heló la sangre, miró al frente y vio la mirada seria y acusadora de Yunho, todo su mundo se vino abajo, sintió demasiada vergüenza, tanta que se paralizó
—Nos desharemos de esto ¿sí? —avisó mientras rompía en pedazos la hoja, Yunho se puso de pie y arrojó los fragmentos sobre Changmin, luego se marchó como si nada
—Hijo de perra —musitó enojado Junsu, mirando a su amigo de cuclillas paralizado, con papelitos sobre él y en el piso
Los ojos de Changmin se enrojecieron, su primer encuentro de frente a Jung e hizo el ridículo, pero no lo culpaba a él. Kim ayudó a su amigo a ponerse de pie, luego le quitó algunos trocitos del cabello
—Es un idiota, olvídalo
—Fue mi culpa —justificó Changmin— No debí invadir su privacidad
—Mira, entiendo que estuvo mal, pero te humilló ¿Qué necesidad había de hacerlo? —cuestionó enojado
—Al menos ahora sabe que existo —comentó con optimismo
—No tienes remedio —rio divertido Junsu— Vamos a mi casa, compré un nuevo videojuego —animó para consolar a su amigo
Changmin estuvo de acuerdo y ambos salieron por fin de la escuela.
…
Solo quedaban dos días para que el tiempo de Siwon de tener a Jaejoong terminara, por lo que quería aprovecharlo al máximo, aunque a veces se aburría de lo mismo y ya le había hecho muchas cosas, aplicado fetiches, usado juguetes, se le estaban acabando las ideas y sabía que no podía dañarlo, hace un tiempo le hizo algunas heridas que dejaron cicatrices, quien se consideraba el dueño de Kim se molestó mucho aquella vez y casi pierden la asociación
—¿Qué más podría hacer contigo? —preguntó mientras se acercaba, Jaejoong estaba en el suelo de la sala, junto a una ventana, encadenado a uno de los barrotes, tenía un grillete en el cuello
—Lo que quiera, soy suyo —relamió sus labios, mirándolo con ojos vacíos
—Eres una buena mascota —sonrió contento, levantó el pie y le tocó los labios con el dedo gordo, luego le empujó la cabeza— Párate
Jaejoong obedeció, la cadena del grillete era de casi dos metros
—Date la vuelta —ordenó de forma arrogante
Sin chistar, Kim hizo caso, le dio la espalda y se agarró a los barrotes, separando las piernas
—Buen chico —expresó contento
Siwon se acercó y agarró parte de la cadena cerca del grillete del cuello, lo jaló hacia atrás y comenzó a mordisquearle el hombro, restregándole el pene en el trasero, frotando para ponerlo duro
—Tengo tantas ganas de golpearte —confesó de forma perversa— Que me supliques que pare, verte sufrir —aquel hombre era sádico, le gustaba hacer sufrir a sus presas, pagaba por prostitutos que se dejaran hacer todo lo que él quisiera, pero no había a quien deseara más que a Kim, lamentaba que su dueño lo cuidara bien en ese aspecto
—Máteme entonces —gimió excitado— Destróceme —incitó, recobrando por segundos la consciencia, prefería estar muerto que ser suyo cuantas veces se le antojara
—Eso quisiera —confesó sin escrúpulos, terminando de ponerse erecto
Pero su fiesta fue interrumpida, llamaron a la puerta, Siwon bufó enojado y frustrado, pero pocas personas conocían de ese departamento donde llevaba a cabo sus juegos sexuales, así que quizás era importante
—Ya vuelvo, perrita —dijo con desprecio, soltó la cadena y lo nalgueó con fuerza, poniéndole roja la piel de la zona
Choi se colocó una bata y fue a abrir, su amigo Yunho estaba de nuevo ahí
—Menos mal eres tú, iba a matar a quien me interrumpiera —confesó cerrando la puerta cuando el otro entró
—Wow, no pierdes el tiempo —expresó Jung asombrado al ver al chico de la otra vez encadenado a la ventana— Termina, yo espero
Yunho se sentó en un sillón de la sala, quedando de costado al sitio donde estaba Jaejoong, podía ver todo el lateral de su hermoso cuerpo, tragó saliva, desde la primera vez que lo vio quedó fascinado con su belleza
—Si tienes sed, bebe lo que quieras —comentó Siwon mientras se quitaba la bata y luego se acercó a Kim— ¿En qué estábamos?
Sin pudor alguno sujetó su miembro y lo dirigió a la entrada de Jaejoong, introduciéndose de un solo movimiento, comenzando a moverse con fuerza, agarrándole las nalgas a Kim con ambas manos, empujándose con rudeza
Aunque Jung agarró una revista e intentó distraerse no pudo, la imagen ante él lo dejó mirando fijamente, por segundos Jaejoong miró hacia donde estaba él, tenía el rostro sonrojado y gemía perdido, sus ojos se cruzaron, era una invitación
—Espera —pidió Yunho mientras se ponía de pie
Siwon giró la cabeza hacia él y sonrió con malicia, la anterior vez lo rechazó sin precedentes, pero ahora parecía que se quería unir a la fiesta, así que se salió de Kim y se lo ofreció
Su invitado llego hasta Jaejoong y le besó los labios con arrebatado deseo, bajó la mano y le agarró el pene, comenzando a acariciarlo
—De repente sí me dio sed —miró hacia su amigo, Siwon asintió
Choi agarró a Jaejoong y le quitó el grillete del cuello, lo llevaron al sillón de la sala donde antes estaba sentado Yunho, ahí Siwon se sentó y Jaejoong de espaldas a él se subió también, volviendo a ser penetrado por su captor, mientras Yunho se hincó en el suelo frente a él
Jung agarró el pene de Jaejoong y lo lamió desde los testículos hasta el glande, luego lo metió a su boca y comenzó a succionar, mientras su ano era profanado por Siwon. Como siempre, Kim solo se dejaba llevar, sin sentir placer o deseo, su cuerpo reaccionaba, pero su mente no, aquello se sentía como comer o dormir
Tras unos pocos minutos, Siwon lo llenó con su líquido, hasta que sintió la última gota salir, al mismo tiempo que Jaejoong se corría en la boca de Yunho, éste lo bebió todo, lamiendo el miembro para quitar todo rastro, el pene de Choi salió del interior de Kim, tras este un chorro de su semilla, Jung se relamió los labios y no dudó en comer también de él, succionando con fuerza para sustraerlo todo, Jaejoong se estremeció, temblándole las piernas
—Olvidaba lo mucho que te gusta el semen —refirió Siwon, mirando a su amigo entretenerse allá abajo
Yunho lamió los restos del semen de los dos y luego discretamente se limpió la comisura de sus labios, levantándose después. Siwon dejó a Jaejoong en el sillón, Jung aprovechó para tomar su turno, sin desnudarse solo sacó su miembro erecto y también penetró a Jaejoong, pero no terminó dentro de él, se salió a tiempo y se corrió encima, luego le lamió todo el semen que dejó en él
—Ha pasado un tiempo desde que follamos juntos —recordó con emoción
—Cinco años, si no me equivoco —respondió Yunho mientras se acomodaba la ropa, el otro se quedó desnudo sin vergüenza alguna
—¿Buscaste al tal Changmin? —cuestionó intrigado
Al oír aquel nombre, Jaejoong reaccionó, saliendo de su letargo, aunque estaba acostado en el sillón, de costado, miró hacia el par de desagradables amigos, ambos frente a él, ignorándolo como si no existiera
—No quiere saber de mí, eso dice —sonrió triunfante, como si hubiera sido aceptado por su ex
—Quiere que le insistas, créeme, conozco a los de su especie —dijo convencido— Lo tendrás de nuevo en tu cama
—Lo deseo, me dejó caliente, por eso no me resistí esta vez —miró hacia el sillón donde estaba Jaejoong, este cerró los ojos en ese instante, fingiendo dormir— Volveré a buscarlo —afirmó mirando de nuevo a su amigo
—¿Tienes una foto reciente de él?
—Sí, le tomé una el otro día —respondió orgulloso
Cuando eran jóvenes condenó la acción de Changmin de quererlo stalkear, pero ahora él lo hacía sin prejuicio, lo vigilaba desde que lo reencontró. Yunho encontró la mejor foto que tenía de todas las que le tomó en secreto, la mostró a su amigo
—Es muy guapo —admitió maravillado— Si lo follaría
—Él es solo mío —respondió con seriedad
Jaejoong abrió de nuevo los ojos y pudo ver la foto en el celular cuando Siwon devolvía el aparato a Jung. Sus pupilas se dilataron por completo, ese de la foto era su Changmin, sintió deseos de llorar, lo extrañaba
—Caerá, ten fe —animó a Jung, sabía que ese chico era la reciente obsesión de su amigo
—Sí, odiaría tomarlo por la fuerza, pero si no me deja opción —respondió sin pensarlo un segundo, ya había analizado la posibilidad
—A veces las fieras solo se doman así —comentó Siwon sin escrúpulos
Ambos hombres comenzaron a reír, Jaejoong pensó en aquello, no sabía la historia detrás o como se conocían, pero lo que oyó le dejó bien en claro que Changmin no quería nada con él
Imaginó al hombre que amaba siendo sometido por alguien a la fuerza, él sabía lo que era eso, lo repulsivo y asqueroso que se sentía, lo deshumanizante, la humillación y el dolor, no quería que Changmin sufriera lo mismo que él, lo amaba demasiado
Un fuego que nació desde su interior lo invadió, su mente comenzó a colapsar, como si una lucha interna se llevara a cabo dentro de su cabeza. Aturdido se sentó en el sillón, sujetándose las sienes con fuerza
—¡Basta! —gritó con una voz grave, diferente a la que usaba cuando se escondía en la máscara de un niño asustado
Siwon y Yunho miraron hacia él, sorprendidos, Jung giró luego la cabeza hacia su amigo, extrañado
—¿Qué le diste? ¿Alguna droga?
—Nada —respondió confundido
Jaejoong dejó de agarrarse la cabeza y miró al par de hombres con ojos adustos, ya no era el anterior a quien sometieron entre los dos
—Es él, pero ¿Cómo? Solo hay una forma de perder el control sobre su voluntad —comentó Choi casi horrorizado
En aquel negocio, para los altos mandos no era ninguna sorpresa que Jaejoong, o el diamante negro como lo conocían, era un experimentado asesino, pero acceder a esa parte de él solo era posible por un método y nadie lo conocía salvo el verdugo que había tenido a Kim durante su vida
—Dime que está pasando —pidió Yunho aturdido, aquel hombre de repente parecía demasiado amenazador
Jaejoong sonrió, moviendo ligeramente hacia un solo lado los labios, se paraba del sillón sin dejar de mirar a los otros dos, parecía un jaguar analizando a sus presas antes de atraparlas, sus movimientos eran lentos pero precisos
—¿Terminaste de divertirte? —preguntó hacia Siwon, su voz adulta y serena daba miedo, el aludido tragó saliva
—Eres libre de irte, vete —dijo con tono tembloroso
—Que generoso —comentó con burla, ignorando por completo a Yunho, pero este estaba aterrado, de repente la situación era extraña— Devolveré tu gentileza
Sin dar tiempo a que reaccionaran o hicieran cualquier movimiento, Jaejoong se acercó a Siwon y de frente lo sujetó por ambos brazos, sin problema lo levantó y aventó hacia la pared contraria, la cual estaba a casi cuatro metros de distancia
—Imposible —musitó Jung al ver aquella acción, jamás había visto a un hombre tan fuerte. Estaba paralizado del horror
Jaejoong no tardó en llegar hasta donde estaba Siwon, lo levantó con facilidad y le agarró un brazo, rompiéndolo sin esfuerzo alguno, Choi gritó del dolor, aunque la fractura no estaba expuesta, podía verse la forma de su extremidad contraria a la natural
—Perdón —dijo con frialdad, luego lo empujó agarrándole ese mismo brazo para empujarlo
Miró con tranquilidad como el otro intentaba huir, pero no lo iba a dejar marcharse, observó por unos segundos y cuando Siwon llegó hasta la mitad de la sala, Jaejoong agarró la cadena conque antes lo amarró y con el grillete apuntando a su presa lo golpeó en las rodillas para hacerlo caer al suelo. Siwon miró hacia arriba, dirigiendo sus ojos suplicantes hacia su amigo
—Ayúdame —pidió estirando su mano no quebrada hacia él
Pero el otro estaba completamente paralizado, no podía mover sus pies
—Pobrecito, acabaré tu sufrimiento —con tranquilidad se sentó sobre la rabadilla de Siwon y le jaló el cabello
Jaejoong miró hacia Yunho, pese a los gritos de auxilio de Siwon
—Ya, tranquilo —soltó su cabello y lo acarició, peinándolo, luego bajó sus manos hacia el cuello y sin dejar de mirar a los ojos de Jung, le rompió el cuello a Choi con total facilidad
—No puede ser —susurró con terror, mirando a su inerte amigo en el suelo
—Te mataré también —dijo sonriente— Te daré segundos de ventaja mientras me visto —dijo con tranquilidad, jugaría un poco
Kim se levantó del cadáver y buscó algo de ropa, no le importaba de quien o si le quedaba, solo necesitaba ponerse algo encima. Yunho corrió de prisa hacia la salida, ni siquiera notó que dejó caer su celular al suelo
—Esto servirá —pensó mientras sustraía un pantalón y una camisa, sin ponerse ropa interior, también se colocó zapatos
Caminó paciente y al llegar a la sala vio el teléfono de Jung, lo juntó, luego miró la cartera de su difunto captor y se la guardó también, suspiró y salió campante del departamento, caminó al elevador y miró en qué piso iba, sonrió triunfante y se dirigió a las escaleras, así como era fuerte, era veloz
Bajó con tanta agilidad que llegó antes que el elevador, era la planta del estacionamiento, solo había autos lujosos, no sabía cuál era de su próxima víctima, así que esperó escondido en uno de los pilares
Yunho llegó pocos segundos después, aliviado de no haber sido alcanzado por el lunático del asesino de su amigo, con nerviosismo sacó las llaves y quitó la alarma, abría la portezuela cuando escuchó un fuerte golpe sobre el toldo de su coche, miró hacia arriba, Jaejoong acababa de saltar sobre él, permanecía con una pose de cuclillas
—Lento —dijo sonriente
—Aléjate —desistiendo de entrar en su auto, corrió hacia la salida
—Por las malas entonces, a veces las fieras solo se doman así —repitió la última frase que escuchó de Siwon
Llegó hasta Yunho y con una patada giratoria le alcanzó el rostro, pero éste repelió el ataque con un movimiento defensivo, sabía artes marciales, Jaejoong sonrió divertido, pero sabía que incluso así, él tendría la ventaja
Solo para entretenerse, Kim peleó al nivel de Jung, después de algunos cuantos movimientos se aburrió, alejándose dos pasos, se miraron fijamente a los ojos, de frente
—No soy tan fácil —comentó Yunho confiado, creyendo que no podría con él
—¿Alguna vez has visto a una persona con sus cuatro extremidades desarticuladas? —cuestionó con un tono de voz perverso
—¿Qué? —expresó confundido, la mirada del otro no ayudaba en absoluto— Estás enfermo
—Comiste semen ajeno dentro de mi ano y el enfermo soy yo —bufó divertido, aunque no siempre tenía recuerdos de todo lo que le pasaba con su otra personalidad, últimamente tenía más de ellos entre ambas
Yunho intentó correr, pero Jaejoong se lo impidió, con un movimiento rápido y sin darle tiempo al otro de saber lo que estaba pasando, sujetó su brazo derecho y lo quebró sin problema, haciendo lo mismo enseguida con el izquierdo, Jung gritó con fuerza, sintiéndose morir
—Que frágil —expresó con burla
Aun con dolor, intentó huir, pero el otro no lo permitió, le dio una patada con fuerza en el estómago y lo hizo caer al suelo de espaldas
—Por favor no, perdóname —suplicó mientras unas lágrimas salían de sus ojos, estaba muy asustado y no quería morir— Te daré dinero, todo lo que tengo
Jaejoong lo pensó unos instantes, no aceptaría la oferta, pero metió la mano en el pantalón de su próxima víctima y sustrajo la cartera, sin ver el interior la guardó junto con la otra. Yunho creyó que lo había convencido, pero no fue así, mostrando una sonrisa sardónica se acercó hasta él y se agachó, sujetó su pierna derecha y la volteó con fuerza, el hueso de la rodilla crujió al momento en que lo volteó, dejándole la pierna hacia un lado
El grito fue ensordecedor y el dolor le nubló la vista, Yunho sintió que se desmayaría en cualquier momento, ni siquiera sintió tan agudo el dolor cuando Jaejoong quebró la otra pierna. Kim no mostró piedad alguna, no sentía empatía al sufrimiento ajeno, lo habían entrenado así
—Ahora lo verás —dijo mientras oía los lamentos de Yunho, pero este seguía sin desmayarse
Sacó el teléfono del otro y se levantó, tomó una foto de su cuerpo herido y luego se puso de cuclillas, mostrando la imagen. Yunho miró horrorizado su propia figura, con las extremidades dislocadas
El guardia del edificio tenía puestos sus audífonos, por eso no alcanzó a oír nada de lo que sucedía afuera, oía música a todo volumen, su caseta de vigilancia estaba en ese piso de estacionamiento, sin embargo, miró las pantallas luego de hacer una pausa en su juego de celular. Vio la terrible escena, un hombre herido en el piso, otro cerca de él, así que agarró su pistola y salió corriendo para intervenir
—Terminaré con tu sufrimiento —informó, sintiéndose indulgente, dispuesto a matarlo de una vez por todas, ya se había divertido lo suficiente.
Jaejoong iba a quebrarle el cuello al igual que hizo con Siwon, era la forma más rápida de asesinarlo, sin embargo, antes de hacerlo escuchó la voz del guardia de seguridad, pidiéndole que se alejara
—¿Me hablas a mí? —inquirió con burla, estaba de espaldas a él
—Dispararé —respondió el vigilante, tenía un arma sujetada con ambas manos
Aunque fue amenazado, Kim no obedeció, se agachó dispuesto a terminar con su objetivo, pero el guardia disparó, dándole un rozón en el hombro, la sangre brotó, pero la bala no entró, terminó incrustada en la llanta de un automóvil
Molesto porque fue interrumpido, Jaejoong se levantó y giró hacia atrás, su mirada apagada y dispuesta a cualquier cosa asustó al otro hombre, las piernas le temblaron. Jae avanzó a paso lento y el otro retrocedía, sin soltar el arma
—¿Quieres vivir? —preguntó al asustado guardia
Atemorizado no pensó en nada más, soltó otro balazo, pero vio con horror como Kim lo recibió como si nada, esta vez la bala sí entró, cerca del mismo sitio donde rozó la primera
—Mala respuesta —dijo con burla, con un movimiento rápido se agachó y usando su pierna derecha, pateó los pies del guardia, haciéndolo caer al suelo, este soltó el arma, luego Kim la pateó lejos
—No me mates —suplicó asustado
—Haremos esto —sonrió ligeramente— No harás nada tonto, me iré de aquí ¿de acuerdo? Míralo —señaló a un herido Yunho— Puedo matarlos a los dos sin arma alguna
—Sí, solo vete, vete por favor —imploró, no deseaba morir, tenía familia
—Eres listo —aduló contento, luego se marchó tranquilamente, ignorando la sangre que se deslizaba por su hombro
Jaejoong entró a la cabina de vigilancia, miró el sistema de video, concluyó en qué no era del tipo que estaba conectado en tiempo real con la policía, sonrió y luego agarró la silla, estrellándola varias veces contra las pantallas, buscó los dispositivos de almacenamiento y los destruyó también
Salió de la caseta y miró al hombre, lo observaba con temor, no se había atrevido siquiera a moverse un poco, Jaejoong asintió, conforme con la forma en que actuó el hombre, luego se acercó a él
—Lo prometiste —habló asustado el hombre, creyendo que lo mataría
—Tu camisa —ordenó, señalándolo
El vigilante no dudó en quitarse la prenda, dándosela a Jaejoong, él la usó para amarrarla en su brazo, para contener la hemorragia, luego simplemente se marchó, como si ellos dos no existieran
Apenas se marchó Kim, el guardia se levantó rápido del suelo, comprobó que el otro seguía con vida, solo que finalmente se había desmayado por el dolor. Regresó a su caseta y vio el desastre, agarró el teléfono y llamó al servicio de emergencias, solicitando una ambulancia para el pobre hombre en el suelo.
Jaejoong tomó el primer taxi que vio pasar, el conductor no reparó en que tenía una herida sangrante, Kim indicó que lo llevara a un Hotel y él obedeció
—Una habitación —pidió al acercarse a la recepción
—Su nombre por favor —respondió la mujer que le atendía, luego vio la herida y se alarmó— Señor, pero
—Tú no viste nada —ordenó con mirada amenazante, la mujer sintió escalofríos, Jaejoong agarró una de las carteras en su bolsillo y agarró un puño de billetes, dándoselo como soborno
—Está bien —afirmó la mujer, comenzando con el registro— Su nombre
—Jung Yunho —respondió tras ver la identificación dentro de la cartera
El efectivo que había en las billeteras fue suficiente para pagar la habitación, no era un lugar lujoso, no quería llamar la atención, ya luego descifraría las contraseñas de las tarjetas, también fue entrenado para ese tipo de asuntos
Recibió la llave y entró en la habitación, ya dentro pidió servicio de comida, un corte de carne grueso, estilo occidental, así se garantizaba que recibiría un cuchillo como cubierto. Se preparó lo mejor que pudo para sustraer la bala de su hombro, pero perdió más sangre de la que creyó y casi se desmaya, pero pudo terminar sin otro contratiempo, solo esperaba que no se infectara
No tenía con qué suturar la herida, así que solo amarró bien para no seguir perdiendo sangre, ya idearía la forma de recibir atención adecuada sin exponerse en un Hospital como la última vez. Sintió que perdió mucha fuerza, pero se mantuvo lo más hidratado posible, sabiendo que necesitaría también consumir mucho hierro, no podía recibir transfusiones porque se expondría, por fortuna la pérdida de sangre no era grave.
Jaejoong agarró el teléfono que robó y vio la última foto que tomó, sonrió triunfante, había valido la pena, se vengó de esos dos degenerados, no solía tomar justicia para sí mismo, sus asesinatos siempre eran premeditados y ordenados por su dueño, luego comenzó a pasar las fotos, las que seguían eran de Changmin, las miró con detenimiento
Entrecerró los ojos, como si quisiera recordar a aquel apuesto muchacho, de pronto acudió a él un recuerdo, Shim lo miraba con ternura mientras limpiaba helado de la comisura de sus labios. En otro flash lo vio frente a él, le sonreía mientras acariciaba su cabello, como si fuera un niño pequeño, siempre lo trataba bien
Confundido se agarró la cabeza, de pronto lo recordó en otro momento, con otro él, en una casa, antes que saltara por la ventana y huyera
—Mírame ¿de verdad no me recuerdas?... Quiero ayudarte, desde que te conocí, quiero saber de ti
Aquellas palabras retumbaron en su cabeza, junto con la mirada fija y amorosa sobre él. Pronto las imágenes se fusionaron, con los sucesos entre ambas personalidades, pero fue más confuso aún, sin embargo, todas llevaban a un nombre, que sonaba especial
—Changmin —musitó, agobiado por tantos sentimientos encontrados
Acostado en la cama cerró los ojos y no tardó en quedarse dormido, estaba cansado, más de lo que estuvo en toda su vida, solo quería que todo terminara y convertirse en nada, desaparecer.
¡Hola! Queridas lectoras, y lectores, creo que tengo jejeje, espero les haya gustado el capítulo y ojalá no haya descrito muy violentas las escenas, no soy buena en ello, pero habrá más de ese tipo, trataré de poner nombres al azar y no de artistas, perdón Siwon jeje, solo es ficción. Gracias por seguir leyendo este fic, hasta la próxima
