Capítulo 18. El plan de Changmin
"El diamante negro brilló aquí"
Aquel mensaje dejado en la escena del crimen puso al negocio pies arriba, ya no se podía ocultar el sol con un dedo, algo grave pasaba y las cabezas más altas estaban atemorizadas. Las primeras horas de que se supo el suceso, el dueño de Kim recibió muchas llamadas de alarma, al principio creyeron que era una cruzada tramada por él, por lo que tuvo que excusarse
Todos sus socios exigían que se atrapara a Jaejoong o retirarían sus capitales, los clientes más importantes estaban amenazando con dejar de hacer negocios, la situación se le iba de las manos debido al miedo que sentían todos los involucrados
—¡Hijo de puta! —gritó alterado tras colgar una de ciento de llamadas que recibió ese día
—Señor, lo llaman de Lee & Jeon Incorporation
—Basta de llamadas por hoy —respondió alterado, tirando una pila de papeles sobre su escritorio, respiraba con dificultad
Otro de los empleados se acercó, no tenía buenas noticias
—No hay rastro, ha cubierto muy bien sus huellas
Por primera vez, aquel hombre lamentó haberlo entrenado tan bien, nunca creyó que se le iría de las manos de esa forma, estaba convencido que tenía que ver con el tiempo que estuvo desaparecido, probar una vida lejos de aquel negocio quebró su mente de alguna forma
—Te atraparé y lamentarás lo que estás haciendo ¿te crees un justiciero? —cuestionó entre dientes, los hombres que trabajaban para él compartieron miradas entre sí, nunca lo vieron tan molesto
…
Yunho continuaba en el Hospital, no le darían el alta hasta que se hubiese recuperado un poco, estaba totalmente aburrido, además deseaba volver a ver a Changmin, más que nunca estaba convencido que podía obtenerlo.
Un grupo de seis hombres entraron sin permiso a la habitación, sometiendo a los hombres que lo custodiaban, Jung no sabía quiénes eran, pero le dio mala espina aquello. De entre ellos sobresalió un sujeto con pinta de mafioso, se acercó a la cama
—¿Qué sucede? ¿Qué quieren? —inquirió asustado
—Te traemos un mensaje niño bonito —respondió con mirada amenazante— Vas a retirar tu denuncia, cambiarás tu testimonio y el retrato hablado, dirás que te confundiste por culpa del trauma, darás otras señas —ordenó como si fuese su jefe
—¿Qué? ¿Por qué haría eso?
—Lo harás y punto, no tienes idea de la situación en la que te metiste —sin escrúpulos lo agarró del cuello y apretó, Yunho no se pudo defender en absoluto, comenzó a desesperarse
El hombre lo soltó y se alejó dos pasos
—En un rato estará aquí la policía, más vale que sigas mis instrucciones
—¿Puedo al menos saber quién te manda? —preguntó mientras trataba de regular su respiración
—Quien te atacó es mascota de mi jefe y un asesino muy peligroso, con eso tienes —sin decir más, salió de la habitación junto con sus demás hombres
Jung se quedó perplejo, no tenía idea de en qué cosas turbias estaba metido Siwon, pero lo que le quedaba claro es que esas personas eran de peligro y era mejor no contradecirlas
La idea del jefe de toda la organización criminal era calmar el pánico que se estaba generando entre sus socios y clientes, por eso era necesario que las autoridades no estuvieran involucradas, se estaba valiendo de contactos dentro de la policía, ya que algunos altos mandos, así como políticos, eran clientes frecuentes del asqueroso negocio.
…
Jaejoong miraba las noticias desde la cama en la habitación de Hotel que acababa de pagar, esa vez usó una de las tarjetas de Siwon, aprovechándose que era sábado por la noche, estaría ahí hasta el lunes, muy temprano se iría, antes que los Bancos pasaran la alerta por el uso del plástico
Mientras pasaban notas que no le importaban, miró el celular, ahí tenía la lista que obtuvo de los archivos personales de su jefe, el muy estúpido le enseñó cosas muy útiles que ahora usaba en su contra, hackear para él no era cosa difícil y le facilitaba su venganza
Descansando un poco dejó el teléfono a un lado y cerró los ojos, de pronto la imagen de Changmin frente a él lo hizo abrirlos rápidamente, el sonido de su voz llegaba a él como un eco lejano, sintió deseos de vomitar, aquella extraña sensación le era desconocida y se preguntaba ¿Por qué ese tipo era tan importante para su otra personalidad?
—No puedo distraerme en tonterías —susurró enojado
Agarró de nuevo el teléfono, buscó noticias en internet y nadie habló del asesinato que cometió horas atrás, tampoco en las noticias dijeron algo, Kim ya lo temía, seguramente su verdugo tomó cartas en el asunto y no le sorprendía, él mismo llegó a "entretener" a altos oficiales de la policía, en los medios de comunicación también había clientes, dueños de importantes televisoras y ediciones impresas estaban coludidos
—Te cortaré la cabeza —determinó con una escalofriante sonrisa, tenía tanta sed de venganza que lo estaba consumiendo, aunque al final perdiera su propia vida, se cobraría por todas las que ese asqueroso hombre le había hecho.
…
Desde que compartía celda con otro ser humano, Jaejoong aprendió mucho más del mundo, Taecyeon le enseñaba palabras, le explicaba cosas que no entendía, gracias a sus pláticas recordaba otras tantas. Incluso comenzó a enseñarle a leer y escribir, existía un rincón en aquel lugar donde dejaban que se acumulara el polvo, con el dedo marcaba las letras y los números, Kim ya sabía escribir su propio nombre
Cada semana les daban de comer, las porciones eran como para cuatro días, así que debían racionalizar para que les ajustara para los siete, mientras que el agua no era problema, se podía beber del baño, siempre salía limpia. Nadie entraba a golpearlos o humillarlos, no les torturaban, solo los ignoraban
Cada mes les daban un cambio de ropa distinto, en el baño tenían jabón, pero nunca les daban shampoo, lavaban su cabello con lo mismo que limpiaban su cuerpo
Pasaron un par de meses, cada vez se llevaban mejor, nunca pelearon por nada, a veces Jaejoong se enojaba, hacía berrinches como niño, pero Taecyeon era muy tolerante con él, su paciencia y cariño hacían sentir a Kim que por fin tenía una familia, lo quería mucho
Una tarde la puertecita de la parte de abajo de la puerta se abrió, era por donde les ponían la comida, ambos miraron extrañados, no hace mucho les dejaron comida, por lo que era raro. Empujaron hacia dentro un pequeño pastelito con velas, Jaejoong se asustó
—¿Qué es eso? —preguntó mirando con rareza el objeto
Taecyeon sonrió amplio y agarró el pastel, lo colocó en la cama de Jaejoong, pues decía su nombre
—¿Qué dice ahí? —señaló las letras, Kim leyó su nombre y respondió con eso— Cuenta las velas, estas son velas —Jaejoong hizo lo que le pidieron— Parece que estás de cumpleaños, felices diecisiete —expresó con una gran sonrisa y lo abrazó
—Cumpleaños —repitió asombrado, luego sonrió
—Cuando alguien cumple años se le regala un pastel, se puede comer —agarró un poco de betún con el dedo y lo dirigió a la boca de Kim, este comió y sonrió emocionado
—Dulce, me gusta
—Pide un deseo y sopla las velas
—¿Deseo?
—Algo que quieras que suceda —respondió divertido, Kim era adorable
—Quiero…
—No, así no —interrumpió antes que continuara— Debes cerrar tus ojos y pensarlo con mucha fuerza, no lo digas
—De acuerdo —asintió y luego hizo lo indicado— Deseo que Taecyeon y yo salgamos de aquí pronto —pensó con entusiasmo, haciendo mucha fuerza como le dijeron
Sopló las velas y luego Taecyeon las quitó por él
—Cómetelo —sonrió y luego fue a su cama, ahí se acostó
Jaejoong miró el pastel y luego a su amigo, así que fue hasta la cama y se sentó ahí, junto al otro
—Tú también come
—¿De verdad?
Kim asintió varias veces, luego agarró la mitad del pastel y se lo empezó a comer, embarrándose un poco en la nariz y mejillas, mientras el otro lo comió con normalidad, al notar que se había ensuciado rio divertido
—¿Por qué te ríes? —preguntó haciendo puchero
—Deja que te limpie —el otro chico se puso de pie y usando su mano limpió el rostro de Jaejoong— Ya está
El pastel se acabó pronto, pues era en realidad muy pequeño, ese día ya habían comido su porción y debían dejar para los demás, aunque los dos se quedaron con hambre, no lo dijeron
Taecyeon miró hacia afuera, no tardaba en ocultarse el sol por completo, generalmente se dormían cuando las estrellas brillaban más de lo normal, no tenían reloj ni forma de saber la hora, así que usaban algunos métodos algo rudimentarios para guiarse
—Oye Jaejoong, cuando salgamos de aquí ¿Qué quieres hacer? —preguntó luego de volverse acostar en la cama
—Buscaré a mi mamá —respondió sonriente— Es a quien más recuerdo —se dejó caer acostado en la cama y miró el techo— Sé que es mujer, pero ella no lucía aterradora, estoy seguro —comentó con inocencia
Kim no recordaba que sus padres estaban muertos, pues lo sacaron del auto antes de estallar en llamas, pero pensar en ellos le ayudaba a esperar por un mejor mañana. Taecyeon lo miró con tristeza, él suponía que seguramente si estaban muertos
—¿Tú que harás? —miró hacia él
—Tal vez sonará raro, pero buscaré a la niña que me gusta, ella olía siempre muy bien —recordó con nostalgia— Pero no sé si me recuerde, o me acepte
—¿Por qué? —cuestionó con curiosidad, ladeando su cabeza
—Por lo que ellos me han hecho —respondió con voz bajita
—¿Qué te hicieron? —preguntó confundido
Taecyeon se dio media vuelta en la cama, dándole la espalda a Jaejoong, nunca había hecho algo así, por eso Kim se asustó, más aún cuando lo escuchó sollozar
—Ya no quiero estar aquí, me quiero ir —gimoteó antes de llorar más fuerte
Jaejoong se asustó más y corrió hacia la cama, se acostó atrás de él y lo abrazó fuerte por la espalda
—Taecyeon abraza a Jaejoong cuando está triste, por eso ahora Jaejoong abraza a Taecyeon —dijo casi a punto de llorar también
Nunca había hablado de sí mismo en tercera persona, pero tampoco había experimentado antes ese tipo de angustia, si la persona más fuerte entre los dos se quebraba, él se quebraría aún más.
…
En un descanso de su turno, Changmin buscó entre los libros de registros del restaurante, las reservaciones anotadas el día que el papá de Junsu fue ahí a cenar con sus socios, buscó el número de mesa que les asignaron y comenzó a anotar el nombre de la persona que quedó registrada, no había más que una, un sujeto de apellido Khang
—¿Qué haces? —preguntó uno de sus compañeros
Shim se quedó perplejo, lo habían descubierto viendo los registros, él no era el Hostess, no tenía por qué tener aquello, pero trató de improvisar lo mejor posible
—No le digas al jefe por favor —suplicó apenado— La otra noche, una chica hermosa hizo una reservación, quería saber cómo se llama —explicó por lo bajo, tratando de sonar convincente, por fortuna nadie ahí sabía que era Gay
—Ah, la tetona ¿verdad? También la vi —respondió el otro mesero de forma desagradable
—Sí, esa misma —guiñó un ojo mientras hacía con las manos una seña de senos grandes, tratando de sonar más convincente
—No diré nada, suerte campeón —palmeó varias veces el hombro de Shim
En cuanto le dio la espalda, Changmin hizo un gesto de desagrado, luego volvió a lo suyo, terminando de anotar el nombre y el teléfono que quedó registrado en el libro. Sonrió emocionado, al menos podía comenzar por algo.
…
Ya era lunes de madrugada, la noche anterior Jaejoong no pudo conciliar el sueño y ni siquiera supo por qué, quizás es que sentía que debía estar en alerta, pensando también que dormir en la calle podía ser mejor solución que estar pagando hoteles
—Creo que seguirás tú —musitó mientras veía la lista, señalando uno de los nombres de ella— Eres el cerdo al que le gustaba que le orinaran encima —recordó divertido— Te daré lo que te gusta
Rio para sus adentros, hace mucho que no se divertía tanto. Afuera de la habitación se escucharon algunos murmullos y pasos misteriosos, Jaejoong tenía muy buen oído y se puso en alerta
Se levantó de la cama, juntó lo más importante en la funda de una almohada y lo echó ahí, luego caminó hacia la ventana, estaba en un tercer piso, el más alto del precario edificio, miró hacia abajo, había autos ahí, aunque no eran buenos amortiguadores, de algo le iba a servir
No dudó ni un instante, saltó en el momento que entraban con violencia en la habitación, casi derrumbando la puerta. Cayó sobre el toldo de un automóvil con la maestría de un felino, miró hacia arriba y vio a un hombre asomarse por la ventana, Jaejoong le sonrió en señal de desafío y luego echó a correr
—Parece ser que el banco está más al pendiente de lo que creí —pensó mientras escapaba de prisa
En las instituciones bancarias también había personas en el negocio, hombres de gran poder económico e influencias en el país, aunque Kim no los conocía a todos, al menos tenía la lista de los más importantes, que eran los más infames también.
…
Changmin empacaba sus cosas aquel lunes al mediodía, ya no volvería al restaurante donde trabajaba, tenía un mal presentimiento de que ahí ya no estaba seguro, si Jaejoong estaba haciendo algo que hizo molestar aún más a sus captores, estaba seguro que no tardarían en buscar pistas con él, como antes
—Lo lamento mucho señor, pero volveré un día a pagar mi deuda —musitó avergonzado cuando pasó por la oficina de administración del edificio
Por fortuna no había de momento nadie ahí que lo viera marcharse, además Shim no tenía muchas pertenencias, por lo que irse era más fácil
Buscó un lugar donde quedarse mientras encontraba algo que pudiera pagar, pero su dinero era muy escaso. Pagó en una casa de asistencia, una señora de setenta años rentaba habitaciones en su casa e incluía una comida al día
La alcoba que le asignaron era muy pequeña, pero tenía cama y un pequeño escritorio en un rincón, Shim no necesitaba más que eso. Sacó su teléfono celular y acostándose en la cama buscó en internet el nombre del amigo del papá de Junsu que hizo la reservación la otra noche
—Así que es dueño de esta televisora —leyó la biografía— No sé si sea parte del negocio ese —analizó con cuidado— Pero debe tener conexiones con algunos que sí
Changmin trazó su coartada perfecta, buscaría trabajo ahí, esperando lo contrataran de inmediato o al menos con un día de diferencia, la verdad es que no quería perder tiempo.
…
Sin muchas opciones a dónde ir, Jaejoong decidió mientras quedarse en algún callejón o azotea, para su suerte el clima no era malo y no era temporada de lluvias, así que no la pasaría mal. Eligió un barrio no muy bonito y subió por las escaleras para incendios, ahí divisó donde podía quedarse
Recordaba que semanas atrás estuvo recluido en un cuartito de azotea, cuando recibió el balazo de un policía en la pierna, pero no sabía en qué sitio específicamente estaba eso. Jaejoong no conocía muy bien la ciudad, siempre que salió iba acompañado de guardias o de su captor, por fortuna tenía aquel celular robado y podía ver mapas en línea
Dejó sus pocas pertenencias y registró ese sitio en el teléfono, así sabría a dónde volver. Fue rumbo al lugar marcado, usando una gorra y el cubrebocas oscuro, no iba vestido completamente de negro, así no levantaría sospechas, también compró junto con un cargador para el teléfono, un par de audífonos, se los colocó, aunque no oía nada, necesitaba estar en alerta, pero quería aparentar ser un joven común y corriente de esos que existían en Seúl, ensimismados, oyendo música o jugando videojuegos mientras caminaban
—Entrega especial, señor Khang —musitó al llegar a las oficinas de aquella conocida televisora
Antes de llegar ahí, Kim pasó a recoger algunas cosas que necesitaba para vengarse de aquel asqueroso sujeto, le daría una sopa de su propio chocolate
…
Changmin llegó hasta el lugar dónde pediría trabajo, la oficina de recursos humanos, ahí lo mandaron después de preguntar en las oficinas principales, pero las contrataciones y entrevistas eran ahí
—Siéntate y espera tu turno —indicó una joven mujer, señalándole un pequeño sillón en una sala de espera
Changmin miró hacia su lado, al menos otras cuarenta personas estaban ahí, eso lo desanimó, seguro que una televisora tan grande como aquella tenía cientos de solicitudes de empleo
—Me costará días averiguar lo que quiero, eso si me dan empleo —pensó desanimado, pero no tenía otro remedio que esperar.
…
—Buenas tardes —saludó Kim a la secretaria, aparentando ser un chico normal
—Dígame ¿en qué puedo servirle? —respondió la chica, mirándolo atento, ya que le pareció demasiado atractivo, quizás incluso era idol, aunque estaba acostumbrada a ver muchos, le emocionaba tener uno tan cerca
—Me dijeron que aquí puedo encontrar al Sr. Khang, me han dicho que me puede ayudar a que pueda presentar mi canción y que salga al aire, porque no vengo de una agencia grande y ya sabe, no es barato presentarse en horarios tan estelares —explicó fingiendo timidez
En el mundo del entretenimiento, los favores especiales o los "patrocinadores" no era algo poco común, por lo que aquella petición no sonaba extraña en absoluto, Jaejoong ya sabía que no podía usar el mismo truco dos veces, pues seguro ya muchos de los socios de su dueño estaban sobre aviso
—Espere un poco —sonrió incómoda y llamó al interior de la oficina— Lo buscan, un favor especial, viene de agencia pequeña —explicó mirando de soslayo a Jaejoong— Hombre, yo calculo unos veinticuatro —dijo por lo bajo— Bastante lindo, pero trae cubrebocas y gorra ¿le pido que se los quite para verlo mejor?
Aunque la chica trataba de hablar en voz baja, Kim escuchaba a la perfección, esperando que aquella última pregunta la respondieran con un No, y que además no preguntaran de qué agencia iba porque no sabía el nombre de ninguna
—Está bien, yo le digo —colgó y miró a Jaejoong— Dice que pase, pero no le dará mucho tiempo, está ocupado
—¿No le preguntó si traigo mi canción? —cuestionó, aunque burlándose, era obvio que a aquel sujeto eso era lo que menos le importaba
—No —sonrió nerviosa
—De acuerdo, entraré —antes de abrir la puerta se acercó a la chica y le susurró al oído— Eres muy hermosa, me encantaste —expresó en tono sexy
La secretaria se sonrojó por completo y solo lanzó una sonrisa extrañada, Kim le guiñó un ojo y entró en la oficina
—Ay, qué vergüenza —apenada por completo, se levantó de la silla y corrió al baño, necesitaba echarse un poco de agua fría
Jaejoong la miró marcharse antes de cerrar la puerta, seguro que con eso la alejaba un poco mientras él trabajaba
—Vaya, pareces toda una estrella ¿Por qué no estás en una agencia grande? —preguntó mientras se ponía de pie, mirándolo de pies a cabeza, acercándose a él
—No lo sé, ya sabe como es este mundo del entretenimiento —respondió fingiendo timidez
—¿Por qué no te quitas esto para que vea tu carita —cuestionó mientras le quitaba la gorra, luego quiso proceder con el cubrebocas
—Me salió un fuego labial, no querrá ver eso —contestó hábilmente
—Bueno, igual podemos ver otras cosas, enséñame
—¿Quiere que baile? ¿o le muestro mi canción? —inquirió fingiendo no saber de qué hablaba, el otro hombre rio
—En verdad eres nuevo ¿no? Será muy difícil que te presentes en un programa musical como los míos —se retiró dos pasos, aventando la gorra lejos de ahí— Veamos tu cuerpo, anda, no seas tímido
—¿Mi cuerpo?
—Sí, es un talento también, si no tienes buen cuerpo, no tendrás fans, aunque tu canción sea buena —explicó tratando de sonar lógico
—De acuerdo —dejó la mochila que traía con él en el suelo, con cuidado, luego se comenzó a quitar la ropa
Primero la camisa, mostrando su trabajado cuerpo, aunque tenía algunas marcas, no se veían demasiado desde ahí. Prosiguió con los pantalones, los quitó de un tirón, no traía ropa interior
La mirada lujuriosa de aquel sujeto era bastante desagradable, tal cual la recordaba, se lo comía con la mirada
—Maravilloso —expresó fascinado, acercándose a él
Sin aviso ni nada, el hombre colocó las manos en el pecho de Jaejoong y lo acarició, luego le masajeó los pezones, emocionado
—¿Es esto necesario? —cuestionó aún en su papel de quien no sabe nada
—Estoy seguro que te explicaron más que bien de qué trata pedirme favores —respondió divertido, se relamió los labios y comenzó a lamerle las tetillas, mientras sus manos bajaban a su entrepierna
El desagradable hombre le agarró los testículos y los acarició
—Estás firme por todos lados —acarició su trasero, agachándose un poco
Se hincó ante él y le agarró el pene, acariciándolo después, intentando ponerlo duro, pero no pudo hacerlo, así que miró hacia arriba
—¿Qué pasa? ¿te desagrado? —preguntó en tono molesto
—No, lo que pasa es que… —hizo una pausa— Quiero orinar, por eso no puedo, creo —explicó, sabiendo que aquello seguro emocionaba al asqueroso hombre
—Ah, con que es eso —sonrió maliciosamente y le soltó el miembro— Hazlo, orina primero
—¿Dónde está el baño? —se agachó para subirse los pantalones, pero el otro lo detuvo
—No te preocupes, hazlo aquí, oríname encima si quieres
—¿Qué? —cuestionó fingiendo sorpresa y confusión— Si tiene alguna botella mejor, no quiero ensuciar su ropa
—No te preocupes por eso —ni tardo ni perezoso, el hombre se desnudó por completo, aventó la ropa lejos— Hazlo ya, encima de mí, vamos
—¿Le gustan esos juegos señor? —inquirió en tono travieso— Si es así, traigo agua, puedo tomar mucha y orinarlo más —dijo de forma comprensiva
—Conque eres así —expresó emocionado— Sí hazlo, toma mucha agua —relamió sus labios, ansioso por aquello
A Jaejoong le pareció en extremo repulsivo, pero se había preparado muy bien antes de ir. De la mochila que traía sacó una botella de agua y dio varios tragos, casi se la terminó
—¿Qué tal si lo hacemos más interesante?
—Ah jovencito, eres bueno —sonrió ampliamente— ¿Qué quieres hacer?
—A usted le gusta que lo orinen, a mí me gusta amarrar, me excita —explicó acercándose de nuevo a él para ayudarlo a ponerse de pie
—Hazlo, no te controles —con entusiasmo fue hasta su silla y se sentó ahí
Kim fue hacia la ropa del sujeto, agarró la corbata y el cinturón, con uno le amarró un brazo a la silla y con lo otro el brazo contrario, luego tomó la camisa y con esta le amarró los pies
—Bien, aquí vamos —se agarró el pene y comenzó a orinar sobre el asqueroso hombre, mientras él reía emocionado, disfrutando de aquello
…
Changmin miró a muchas de las personas marcharse, unas porque las habían atendido y otras porque no quisieron esperar más, ya solo faltaban menos de diez para que fuese su turno
—Hola amiga —llegó una chica saludando a la recepcionista
—¿Qué haces acá? Te va a regañar el señor Khang —expresó la otra sorprendida— No le gusta que dejes tu puesto
Al oír aquel nombre, Changmin puso mayor atención en aquella conversación
—No te preocupes, está con uno de sus asuntos especiales
—Con asuntos especiales ¿te refieres a…?
—No lo digas —calló la otra con discreción— Es un secreto a voces, pero suena horrible si lo dices
—Pobres, lo que hacen por cumplir sus sueños —dijo la otra con tristeza
Changmin no entendía muy bien de qué hablaban, hasta que comenzó a atar cabos, seguro en la industria del entretenimiento también había lados oscuros de los que no quería ni enterarse, le parecía muy triste.
…
La cara de satisfacción del asqueroso hombre luego de recibir la orina de Jaejoong fue realmente espeluznante, pero aquello era parte de su plan
—Maravilloso —expresó con emoción— Ya puedes desatarme, quiero cogerte —dijo con voz depravada, mirando con mórbido deseo su cuerpo
—Espera, tengo algo para ti
—¿Para mí? —preguntó extrañado, no entendía
—Sí, te fascinará —caminó hacia la mochila que traía y la abrió
Ante los estupefactos ojos del sujeto, Kim se colocó unos guantes de látex y lentes de plástico transparente que sacó del morral, luego sustrajo un frasco, aparentemente con orina, o eso creía el hombre, pues el color era extraño
—¿Qué es eso?
—Le gusta la orina ¿eh? —cuestionó sonriendo ampliamente, aunque el cubrebocas le tapaba, se notaba que sonreía, y su mirada no era nada inocente tampoco
Jaejoong abrió el frasco y lo giró un poco, para que el hombre pudiera ver lo que tenía escrito, al leerlo abrió más amplio los ojos, horrorizado
—¿Qué tal orina de animal? Puede probar algo nuevo —sonrió emocionado— Se dice que la orina de rata produce grandes focos de infección como el Hantavirus ¿lo sabía?
—Estás loco —dijo asustado— ¡Ayuda!
—Oh, silencio
Jaejoong dejó sobre el escritorio los frascos y luego agarró los calcetines que antes traía puesto el hombre, los usó para meterlos en su boca y callarlo. El sujeto intentó moverse, pero el estar amarrado también de los pies le fue completamente imposible
—A ver si me recuerdas —quitó de su cara el cubrebocas y mostró su rostro un segundo, luego se lo colocó de nuevo
Rápidamente la mirada de horror del hombre se apareció, comenzó a moverse mucho en la silla, realmente asustado
—Me preguntó si me desagrada, la verdad es que sí, usted me da asco, es repulsivo
Enojado abrió uno a uno los frasquitos con orina de rata y los colocó sobre el escritorio, luego le echó el contenido encima de todos y cada uno de ellos, el hombre intentaba cerrar los ojos, pero no pudo con todos los líquidos, le entraban por la nariz también, no podía dejar de respirar
—¿Estás sufriendo? Creí que lo disfrutabas —hizo un puchero, como si estuviera decepcionado
Ya que había terminado con su obra, escribió el mismo mensaje que con su otra víctima y lo dejó en el escritorio, luego se alejó del aturdido hombre y con cuidado se quitó los guantes y los aventó, luego se quitó los lentes y también los tiró, se dejó el cubrebocas, de la mochila sustrajo un frasco con alcohol y se lo colocó en las manos, tallándolas
Como si no tuviera a una persona sufriendo terror cerca, se colocó la ropa de prisa, pero con actitud calmada, una vez vestido volteó hacia el horrorizado hombre, lloraba y suplicaba con la mirada que lo ayudara
—Maté a dos antes de ti —explicó sonriente— Pero no te preocupes, te dejaré vivir, solo que tú sí desearás estar muerto —no pudo evitar reír
Jaejoong se colocó la mochila al hombro y caminó a la puerta, abrió un poco y se asomó, la secretaria no había vuelto y no había gente afuera, el hombre intentó avanzar con la silla, haciendo ruido, Kim se giró hacia él y lo miró con fastidio
—Debes esperar a estar lo suficientemente expuesto a eso —explicó como si fuera malo querer escapar— Pero traje algo para que te tranquilices
Abrió de nuevo la mochila y sustrajo un pequeño frasco
—Cloroformo —explicó al hombre, este comenzó a negar con la cabeza— En las películas desmayan de inmediato a alguien con esto —negó varias veces— Pero a mí me enseñaron a usarlo bien, solo te debilitará un poco y dejarás de hacer fuerza
Abrió el frasco, se cubrió la boca a pesar de traer el cubrebocas y dio un paso al frente, aventando desde ese sitio todo el contenido del frasco, el que le cayó en la cara al hombre, sus gestos de miedo fueron un festín para Jaejoong
—A partir de ahora, espero pienses mejor antes de jugar con los sueños de las personas —dijo como despedida
Finalmente se marchó de ahí, en el camino se topó con la secretaria, a quien miró de forma seductora, ella lo miró ilusionada, creyendo que la invitaría a salir o algo así
—Oye nena, tu jefe está ocupado con alguien más ¿Por qué no me acompañas a la salida? —guiñó un ojo hacia la chica
—Claro —sonrojada y tímida lo acompañó
Caminaron juntos hasta la salida, Jaejoong se giró hacia ella
—Pronto seré famoso, me verás en la televisión —explicó cuando llegaron a la puerta del edificio— Te daré mi autógrafo
Sacó de su mochila papel y bolígrafo, escribiendo ahí
—¿Diamante negro?
—Nombre artístico —sonrió galantemente y se quitó el cubrebocas para que le viera la cara
La chica corroboró que efectivamente era alguien muy atractivo, luego Kim se lo volvió a poner, lo que quería es que viera su rostro para cuando indagaran sobre lo sucedido en la oficina, ya no les quedara duda que se trataba de una cacería de brujas
—Adiós —se despidió alzando la mano— Por cierto —llamó antes que la chica se alejara— Yo que tú no entraba a la oficina de tu jefe, primero llama a la unidad de enfermedades infecciosas —sugirió tranquilamente
—¿Qué? —inquirió confundida
Jaejoong no respondió, simplemente se marchó de ahí, ante la mirada preocupada de la secretaria, él se giró un poco hacia atrás y la vio correr hacia dentro del edificio, entonces sonrió.
Hola a todos! Espero les haya gustado el capítulo :D dejen sus comentarios por favor. Gracias por leer
