Capítulo 19. Un esperado encuentro
Para su mala suerte, solo le pidieron llenar un formato, y de requerirlo, le pedirían que se presentara para una entrevista, había tantas solicitudes que seguramente quedaba entre el mundo de papeles. Changmin estaba decepcionado, aquello fue un fracaso y perdió su tiempo
Derrotado se dirigió hacia la salida, mientras atravesaba el estacionamiento al aire libre frente al edificio de la televisora, divisó a unos metros de ahí a alguien muy parecido a Jaejoong, solo que su forma de andar era totalmente distinta a la que conocía. Apresuró el paso y a cierta distancia comprobó que era realmente él, caminaba con cautela, mirando a su alrededor de forma discreta, pero en alerta
—¡Jaejoong! —gritó Changmin hacia él acelerando su andar
Al oír aquella voz diciendo su nombre, Jaejoong se paralizó unos instantes, Changmin también dejó de caminar, se miraron a los ojos unos momentos, como si el tiempo se hubiese detenido, Shim sonrió, pero Kim apartó la mirada y siguió caminando, a mayor velocidad
—Espera —pidió, ahora corriendo tras él
Pero el mayor era demasiado rápido, caminaba deprisa y Changmin corría, con todas sus fuerzas, no estaba dispuesto a perderlo de nuevo
—Maldición, el estúpido de la otra vez —musitó enojado
A punto de ponerse el semáforo peatonal en rojo, Jaejoong cruzó la calle sin importarle que pudieran atropellarlo, Changmin ni siquiera lo miró, se cruzó sin cuidado alguno
El sonido de llantas derrapando hizo que Jaejoong mirara hacia atrás, viendo como Shim era aventado por un automóvil, aunque éste frenó en el último momento, alcanzó a golpearlo, por lo que cayó al suelo
Ni siquiera lo pensó, Kim se regresó, esquivando dos autos que iban en el sentido del otro extremo de la calle, llegó hasta Changmin, este estaba consciente. El conductor se bajó a ver al herido
—Eres imbécil —espetó Jaejoong hacia el asustado hombre
—Él se atravesó, no lo vi venir —se excusó el preocupado conductor— Llamaré a una ambulancia
—No —alcanzó a hablar Shim, con voz adolorida— Estoy bien —intentó levantarse, pero no pudo
Jaejoong lo levantó y se pasó el brazo de Changmin por detrás de sus hombros, sus ojos se encontraron por un segundo
—Idiota —expresó Jaejoong hacia quien fue su salvador
Ambos ignoraron al conductor y cuando el semáforo peatonal se puso en verde, cruzaron hacia el otro lado, caminaron unas cuadras más y se detuvieron en un parque, ahí Kim soltó a Shim
Sin aviso de nada, Jaejoong levantó la camisa de Changmin y lo comenzó a palpar, él se sonrojó por completo, no pudiendo ni siquiera expresarse
—No pareces tener costillas rotas —dijo tras revisarlo bien— Si hubiese fractura de algún hueso estarías llorando de dolor
—Jaejoong, te estuve buscando, yo…
—Aléjate de mí —interrumpió, mirándolo fríamente— No eres nadie —dio media vuelta y comenzó a alejarse
—Regresaste a ayudarme ¿de verdad soy nadie para ti? —preguntó mientras caminaba tras él
Jaejoong se detuvo, quedándose quieto, hasta que Shim le dio alcance, se colocó frente a él, buscando en su mirada un pequeño rastro de su otro yo
—¿De verdad no me recuerdas? —cuestionó con tristeza
Kim no respondió algo, solo lo agarró por la muñeca y lo jaló, guiándolo hacia un sitio que Shim no sabía cuál sería, pero Jae solo quería alejarse lo más posible de la televisora, pues estaba seguro no tardarían en rodear la zona
—¿Por qué venimos aquí? —cuestionó intrigado cuando las letras Motel se mostraron ante él
No obtuvo respuesta alguna, Jaejoong pagó por una habitación usando dinero en efectivo, pues no podía usar las tarjetas si habría que huir rápido, con Changmin junto a él sería imposible
Kim empujó a Shim hacia el interior y cerró rápidamente, como si los estuvieran siguiendo, confundido el menor miró atento a Jaejoong, pareciéndole que estaba ante un completo extraño
—¿Qué quieres? —cuestionó de mala gana
Changmin quiso responder, pero Jaejoong no lo dejó, colocándole una mano en el pecho lo empujó con fuerza, Shim no entendía que estaba pasando, lo miraba confundido, queriendo decirle mil y una cosas, pero ninguna salió de sus labios. Shim chocó con el borde de la cama y cayó acostado boca arriba, Kim le siguió, subiendo una rodilla, justo en medio de las piernas del más alto, el otro pie aún por fuera
—¿Acaso quieres cogerme? Eso buscan todos —comentó con la mirada fija sobre el otro
No hubo respuesta, Jaejoong sonrió sarcásticamente y se quitó la camisa, luego movió la mano hacia la hebilla del pantalón del menor y quiso desabrocharlo, pero Changmin colocó su diestra sobre la otra y la apartó
De un solo movimiento, Shim se levantó hasta sentarse y abrazó con fuerza a Jaejoong, desconcertándolo por completo
—Tenía tanto miedo de no volverte a ver —sollozó cerca de la piel de su cuello, aferrándose a él, como si así pudiera evitar que se marchara
—¿Por qué? ¿Por qué eres tan importante para él? —musitó Jaejoong, refiriéndose a su otra personalidad. Sin darse cuenta, algunas lágrimas estaban saliendo de sus ojos, pero no era él, no su yo consciente
—Te amo Jaejoong —confesó, apartándolo un poco para mirarlo
Se sorprendió de ver lágrimas cayendo y creyó que se trataba del Jaejoong de siempre, pero aquel frente a él lo empujó con fuerza y bajó la rodilla de la cama, secándose las lágrimas
—Lo heriste, pero aun así te quiere —espetó mirándolo con dureza
Changmin no entendió de qué rayos estaba hablando
—No eres diferente a los demás que nos han lastimado —dijo con frialdad, refiriéndose a sus dos personalidades
En los últimos días, Jaejoong experimentaba una mezcla de recuerdos, entre lo que vivió su segunda personalidad y los propios, aunque al revés era distinto, el inocente Jaejoong que Changmin conoció, ignoraba que era un asesino despiadado, después de todo, esa personalidad nació para protegerse
—No sé de qué hablas —comentó confundido, realmente no tenía idea
—Volvió contigo, te buscó, pero estabas con otro —explicó con seriedad, pero solo de recordarlo sentía enojo y no sabía por qué, después de todo, ese frente a él le era desconocido
—¿Con otro? —analizó en silencio, tratando de descifrar que significaba eso, entonces lo pensó, quizás se refería a Junsu, pero era imposible, él no pudo haber visto aquello
Jaejoong rio con ironía, negando con la cabeza, permaneció sin camisa y se alejó hacia la ventana, corrió un poquito la cortina para mirar hacia fuera, en silenció miró los autos en la avenida
—Es imposible que me haya visto con Junsu, ya no estaba ahí, escapó, bueno, escapaste tú ¿recuerdas? Saltaste por la ventana —explicó, acercándose a él
—Te digo que volvió, tuve un percance y me desestabilicé, por eso apareció él, te buscó y ese tipo te besaba la entrepierna, él lo vio
—¿Qué? ¿Junsu lo vio vernos y no me dijo? —completamente decepcionado pensaba en esa posibilidad, se sentía traicionado también
Changmin estaba muy molesto, porque además de la vez que tuvo sexo con su amigo, Junsu lo intentó incluso antes y él ni siquiera podía recordarlo, seguramente fue la vez que bebieron alcohol y él se durmió
—Ya no importa, él no volverá, me aseguraré que desaparezca para siempre
Su expresión de desprecio hacia él desmoronó a Changmin, si realmente el otro Jaejoong iba a desaparecer para siempre, él no sabía que iba hacer, lo amaba demasiado, aunque su otra personalidad también lo asustaba, pero aun así quería ayudarlo, rescatarlo
—Quita esa cara —expresó con burla, alejándose de la ventana se acercó a Changmin y le sujetó el mentón con la mano derecha— Dejaré que se despidan, como agradecimiento por el tiempo que lo cuidaste, permitiré que te lo folles —susurró lo último
—No quiero —esta vez dejó de ser tan dócil y le apartó la mano de su rostro
—¿Tienes idea de cuánto cuesta un solo minuto con mi cuerpo? Para ti será gratis —se burló, divertido
—Su cuerpo era de hombre, pero su mente no, mentiría si dijera que nunca lo desee, pero tengo principios, no los romperé ahora —determinó, completamente decidido
Jaejoong lo miraba confundido, jamás conoció a alguien así, toda su vida estuvo expuesto a hombre ruines que nunca temieron tocarlo, hacerle infamias, profanarlo de las maneras más crueles que se les antojaron, pero él no quería eso, ese sujeto era diferente, aquello confundía a Kim
—Solo vete —ordenó, sujetándose las sienes, le provocaba dolores de cabeza tener a ese chico frente a él, su otra personalidad luchaba por salir
—Te quiero ayudar, déjame ayudarte —respondió alterado, queriendo acercarse a él
—Aléjate —regañó, apartándose de él— No tienes idea de nada, tu vida corre peligro —lo miró a los ojos, un pequeño rastro de su otro yo apareció, un ligero brillo que hizo sonreír a Changmin, pero aún se sentía triste de verlo así
—No me importa, solo quiero tu bienestar —expresó desde el fondo de su corazón, pero el otro negaba con la cabeza
—Ni idea tienes de lo que son capaces esos hombres, esta es mi lucha, no tuya —dijo esta vez volviendo a ser completamente él
—¿Los matarás a todos? —preguntó con tristeza, sabía que eran personas malvadas que no merecían compasión alguna, pero no quería que Jaejoong siguiera siendo un asesino— Puedes denunciar con la policía, que encuentren su castigo
Ante tales palabras Jaejoong rio fuerte, confundido Shim lo miró fijamente
—Desde algunos operativos hasta altos mandos están dentro, son clientes ¿crees que puedes confiar así de fácil? Eres estúpido e ingenuo —reclamó molesto, luego caminó hacia la cama y se sentó
—Entonces te ayudaré a desmantelar esa organización, no lo hagas solo
Esta vez Jaejoong miró fijamente a los ojos de Changmin, no con enojo ni desdén, simplemente trataba de entender como un completo desconocido quería poner su vida en riesgo por ayudarle, no tenía sentido
—No recuerdo mi vida en la infancia —comenzó a narrar— Mi primer recuerdo es encerrado en un calabozo, sin ropa, encadenado, me trataban como animal, solo procuraban mantenerme vivo
La forma tan fría e indiferente de Kim para contar aquello hizo sentir a Changmin un nudo en el estómago, pero no lo interrumpió, permaneció de pie frente a él, mirándolo fijamente
—Pretendían que no tuviera percepción alguna del mundo real, como si aquello fuera todo lo que debiera conocer, golpes, humillaciones, tortura, desprecio…
—Basta —esta vez sí lo interrumpió, no podía escuchar aquello
—Me dejaron conocer a otro como yo, o eso creí —sonrió con ironía al recordarlo— Cuando ya no les sirvió, le destrozaron la cabeza ante mis ojos
Oír eso dejó a Changmin helado, no podía concebir la idea de que aquello fuese real, esos hombres eran unos monstruos
—Los recuerdos después de eso son tan confusos, mi otra personalidad se niega a traerlos de vuelta. Lo que mejor recuerdo después de eso es su entrenamiento para convertirme en lo que soy —dejó de hablar para analizar el rostro de Shim, esperando que desistiera de ayudarlo
—Puedes ser diferente, tener una vida normal —expresó con ilusión, él quería lo mejor para Kim, pero de nuevo este se burló de él
—Normal —repitió con una sonrisa burlona— Después de todo lo que he hecho y de lo que me han hecho, normal es mucho más de lo que puedo aspirar
—Jaejoong, entiendo si quieres vengarte, pero después de eso ¿Qué sigue?
—La muerte —respondió con tranquilidad— Nada ni nadie me une a este repugnante mundo
—Escucha —habló con voz amable, acercándose a él. se hincó frente a sus piernas y le colocó una mano sobre la rodilla— Si me lo permites, puedo ser ese enlace entre tu existencia y este mundo, existen muchas cosas maravillosas por las cuales vivir
Todo ese positivismo pintado por Changmin, le era incomprensible a Jaejoong, después de todas las cosas horribles que vivió, no podía entender como aún tenía salvación. Por un segundo, aquella personalidad oscura y negativa anheló ser rescatado, estiró las manos y sujetó el rostro de Shim
—¿Quién eres? ¿Por qué me haces sentir así? —cuestionó intrigado, pero no era aquel chico que Changmin conoció, no, seguía siendo el asesino despiadado que no pararía hasta terminar con todos los que le hicieron daño, pero su mirada en esos momentos fue una luz, Shim sabía que aún había salvación, aunque el otro lo negara
—Porque sentimos lo mismo, solo que no recuerdas —contestó con tono amoroso, luego agarró por las muñecas las manos que sujetaban su rostro y lo abrazó por la cintura, apoyando su rostro sobre el abdomen de Kim— Regresa a mí
—Está bien —habló con tono seco, emocionado Changmin se apartó y lo miró a los ojos, sonriendo amplio— Pero seguirás mis instrucciones al pie de la letra, y si te matan, no sentiré culpa alguna —determinó, aunque en el fondo sabía que no sería así
—Sí, de acuerdo —se levantó del suelo y se sentó junto a Jaejoong en la cama— Háblame de esa organización, cómo opera
—Tienen dos fracciones —se levantó del mueble para no estar cerca de Changmin, avanzó hacia la camisa que se había quitado y la colocó, luego se apoyó en la pared frente a la cama, cruzando los brazos
—¿Dos fracciones? —el aludido asintió
—Un grupo de chicos se dedican solo a actividades sexuales, son vendidos, rentados, subastados o intercambiados, desde temprana edad hasta un máximo de veinticinco años, la mayoría de clientes son pedófilos o buscan hombres jóvenes de facciones delicadas. Esta fracción de jóvenes no es entrenada en absoluto, solo son prostituidos
Aquella primera parte de la explicación dejó horrorizado a Changmin, ni siquiera quiso indagar en la edad de los que se refería como temprana edad, le parecía de lo más repulsivo
—La otra fracción, a la que pertenezco, solo tiene en activo a tres, contándome, o al menos es el último dato que tengo, nos llaman las Joyas del Negocio, yo soy el diamante negro, supuestamente el de mayor rango —explicó ante la mirada confundida de Changmin— Los otros son Zafiro y Berilo rojo
—Las joyas —repitió, tratando de encontrarle sentido a eso— ¿En qué consiste?
—Atrapan a chicos desde niños, los deshumanizan por completo hasta que pierden su identidad, no tenemos nombres, somos números, nuestra concepción de todo es prácticamente el negocio mismo, a diferencia de los otros, no se nos prostituyó desde el inicio, se nos entrenó y muy pocos han sobrevivido para convertirse en un proyecto exitoso, algunos mueren y otros pierden la cordura por completo, eso los vuelve inservibles, en toda la historia de la organización, solo hemos sido cinco los proyectos no fallidos
Todo aquello para Changmin sonaba como una película policiaca, haciéndolo sentir muy ignorante, pues ese tipo de negocios existían desde hace muchos años, pero jamás creyó que hubiese uno tan específico como aquel
—Hablas de entrenamiento ¿Cómo es?
—Primero te enseñan cultura general, eso solo dura unas semanas, la enseñanza va desde saber vestirse a conocer el nombre de cosas que antes ignorabas, ya que te mantienen cautivo por años, eres como una máquina ignorante a la que se debe programar
—Suena tan frío —expresó con tristeza, ni siquiera parecía que hablaba de personas
—Ya que nos usan para entretener, ese aprendizaje incluye conocer de vinos, comidas y artículos de uso sexual, como si fuese igual de normal —continuó explicando— Después de eso comienza el entrenamiento para volverte un asesino, de ser necesario, nos usan para quitar del negocio a socios o clientes que han incumplido con contratos o deben sumas importantes de dinero
—Por eso eres tan hábil —a eso Kim asintió
—El entrenamiento se lleva a cabo en secreto en bases militares supuestamente abandonadas, algunos generales del ejército también están en este negocio, ellos ayudan al adiestramiento de esta fracción. Nos adiestran no solo para matar, sino para torturar también. Al mismo tiempo nos enseñan a borrar huellas, hackear sistemas sin dejar rastro
—Eso es sorprendente, no en el buen sentido —aclaró rápidamente
—Después de eso, cuando eres una especie de máquina, te estrenan
—¿Estrenan?
—Tu cuerpo, lo preparan para convertirse en un objeto de placer, eres incapaz de oponerte, es como él, mi otro yo, no tengo control sobre mí, ellos me programaron para eso, mi mente, pero por alguna razón, lo perdieron, por eso soy autónomo en este momento
—Eso quiere decir que, en cualquier momento, ellos pueden volverte a hacer obediente ante ellos —Kim asintió
—Es la razón del por qué no puedo enfrentarlo a él en este instante, primero debo encargarme de los otros, no debo arriesgarme a que puedan controlarme otra vez —explicó con seriedad
Changmin trataba de procesar toda aquella información
—¿No hay mujeres? —inquirió, de pronto le surgió la duda
—No con mi jefe, pero con otros socios sí, algunos se dedican al tráfico de drogas, órganos, trata internacional de personas. La organización de la que es dueño mi jefe se especializa en lo que te expliqué y solamente en este lado de Asia, pero es un negocio aún más redondo a gran escala
Con aquella imagen completa, Changmin podía entender porque Jaejoong creía que todo el mundo era nauseabundo y no valía la pena vivir en él
—¿Y no tienes miedo que manden a las otras joyas a buscarte? —inquirió preocupado, porque así como mandaban a Kim a matar a otras personas, seguro podían mandarlo matar a él
—Zafiro está en China, ahí opera él, Berilo rojo en Japón, seguro tienen cosas más importantes que hacer
—Dijiste que fueron cinco ¿Qué pasó con los otros dos?
—No tengo esa información, no hay registros, pero si dejaron de servir, seguro están muertos —explicó tranquilamente— Tal vez no tardan en clasificarme a mí como un fracaso
Hubo silencio en la habitación, Jaejoong se alejó de la pared y caminó por la pieza por unos momentos, Changmin lo observaba, no podía evitar sentir una enorme tristeza, si contado todo aquello sonaba horrible, no podía saber lo que sería haberlo vivido
—Justo ahora, no pareces una máquina, para mí no eres un fracaso, fuiste un éxito, por eso te temen, ni siquiera ellos pudieron lograr el control total sobre ti —explicó Changmin, de nuevo con un extraño optimismo que a Kim lo desconcertaba por completo
—Eres raro —murmuró, mirándolo de reojo
—Hey Jaejoong, ¿tienes hambre? —preguntó Shim al sentir que sus tripas gruñían, aquella frase trajo recuerdos para el aludido— Te traeré comida, para los dos —sonriendo se levantó de la cama— Espera aquí, no huyas
Changmin salió corriendo de la habitación, buscaría algo lo más cerca posible, mientras Jaejoong se quedó ahí, de pie mirando hacia la puerta. Sintió deseos de escapar, romper a la promesa de permitir que le ayudase, pero algo dentro de él se lo impidió, deseaba verlo, estar cerca de él, aquello lo estaba atormentando terriblemente.
¡Hola de nuevo! Espero les haya gustado este nuevo capítulo. Los próximos serán un vistazo a los pasados de Jaejoong y Changmin, luego continuará con el plot de la venganza del diamante negro. Gracias por seguir esta loca historia jeje.
