Themaximus: ¡Hola! Ya he respondido varias de tus preguntas, pero, de nuevo, te respondo también por aquí por si alguien también se pregunta lo mismo… Lo primero es que trataré de manejar la historia de fondo sobre el clan Phoenix para mejorar su Lore, y además sí mejoraré las habilidades de Ravel, poniéndola de entrada un poquito más fuerte que Rías, aunque luego se vuelve más fuerte. Por otro lado, lo del Issei con el Boosted Gear pasará; pero ten en cuenta que al principio el arco va más por la idea de permitir un desarrollo en las relaciones de Issei con las chicas Gremory (sobre todo con Rías). Ya luego es que pasa todo el desmadre. En cuanto a los Gremory, pues sí. Aparecen cuando se da lo del Rating Game… Y lo de Rías sí trataré de desarrollarla mejor, aunque no es como si ya de una se vuelven novios en este arco. Más bien es como que ya empiezan a sentir mariposas en el estómago… Creo que eso es todo. Lo demás lo respondí por los PM… Como siempre, ¡muchas gracias por tus reviews! ¡Tanto empeño de tu parte no solo me motiva, sino que también hace que mi imaginación fluya (tener a alguien que me diga su opinión me ayuda bastante! ¡Espero que te guste este capítulo, que trae una sorpresita que imagino será de tu agrado!

E.T 2000: Hola. Me alegra que la historia te guste tanto como para decir que vale oro. También me alegra que te hallan gustado las peleas… Sobre lo de Raynare, pues… La verdad en mi opinión ella no emite el aura necesaria para ser un personaje trágico. En su lugar lo que yo traté de hacer fue explicar porque hacía lo que hacía según lo que dejaba ver el canon. Dar a entender que estaba obsesionada con conseguir un Sacred Gear para llamar la atención de Azazel me pareció lo más lógico. De nuevo, como ya dije, yo la llamo un personaje neurótico (o loco) más que uno trágico. Aunque de alguna manera, tampoco hacia sentir a uno que era malvada al 100%, ¿no crees?... Sobre lo de Hoshikami, pues… Es un poco obvio; pero de todas maneras no digo nada para evitar spoilers.

Bueno, reviews contestados. Ahora solo me queda decir que por favor perdonen cualquier posible error. Ya saben que soy medio ciego como Odín, y que por eso se me pasan las cosas incluso aunque leo esto como dies veces

Con eso dicho, ¡pasemos al capítulo!

Disclaimer: nada es mio, solo la trama.


Arco 02: La Aparición del Fénix Llameante

(O alternativamente: Flameante Princesa Azul del País Eternamente Congelado)

07: Preámbulo — ¡En el Bosque de los Familiares!


—¡Issei, baja a desayunar!

—¡Ya voy, mama! —gritó Issei, terminando de vestirse, para, a continuación, dirigirse hacia el comedor.

Y al momento de llegar, fue recibido por una escena bastante alegre.

—Ara, ara. Asia, si no puedes comer con palillos, podemos darte tenedores o cucharillas.

—Sí, Asia. No tienes porqué esforzarte tanto. Sabemos que la cultura japonesa es un poco difícil para los extranjeros.

—¡N-no, no, Isane-san, Gorou-san! ¡Y-yo sí puedo! ¡N-no tienen porqué preocuparse!

—Hazles caso, Asia. Te estás llenado a ti misma por completo de fideos. Lo mejor sería si comieras con los cubiertos que acostumbras a utilizar.

Viendo como Asia trataba de comer Ramen con palillos (sin éxito alguno) mientras sus padres y una Eve que se estaba portando de una manera tan amable que haría que los Demonios se preguntaran si era la misma persona que parecía dispuesta a volatizarlos con la mirada la miraban, Issei dio un suspiro.

Pero no un suspiro de cansancio o resignación, sino uno de esos suspiros que daba la gente cuando se encontraba en completa paz y armonía.

—«Me alegra que todo haya terminado bien»—pensó, alegre.

Había pasado una semana desde que Issei luchó contra Azkeel y rescató a Asia. Una semana desde que Aika fue resucitada por Rías, y una semana desde que Asia se quedó a vivir con Issei y su familia.

Al principio, todo había sido bastante confuso y difícil, sobre todo para Aika, quien no parecía comprender el alcance de lo sucedido y que al parecer no recordaba nada más allá de haber escapado de la nobleza Sitri con trucos bastante… bajos, por decirlo de alguna manera, y haber sido apaleada por aquella Ángel Caído de nombre Raynare.

Pero con el tiempo, toda sensación de confusión se fue atenuando. Aika estaba contenta por seguir viva incluso aunque tenía que servir a otra persona por toda la eternidad (según ella, poder aprender a usar magia compensaba cualquier pormenor, y además servir a Rías no sería una experiencia tan mala) así como porque Asia e Issei estuvieran sanos y salvos.

Por su parte, el caso de Asia fue un poco más sencillo; pero a la vez más complicado. Ella, aparte de tal vez alguno que otro trauma emocional causado por haber sido prácticamente torturada gracias al ritual de extracción de Sacred Gear, no había sufrido heridas tan graves, y por ende no se había visto en la necesidad de ser resucitada. Pero eso también le había ocasionado problemas, pues, tal como Eve, Sona y la propia Asia le habían informado, ella estaba en la misma categoría que un rebelde bajo el estándar de la iglesia, y al no tener ninguna afiliación ( Grigori aparentemente no estaba al tanto de su existencia) era posible que en cualquier momento aparecieran Exorcistas dispuestos a matarla o facciones que quisieran reclutarla (léase: secuestrarla) para obtener su Sacred Gear.

Issei estaba dispuesto a pelear contra cualquiera que tratara de hacerle algo a Asia; pero esta no había parecido muy feliz ante esa idea. Según ella, no quería causar más problemas ni que nadie volviera a salir lastimado por ella (le había dado una mirada triste a Aika mientras decía eso). Ella incluso había estado dispuesta a aceptar una proposición dada por Rías de convertirse en su alfil a cambio de protección en base a ese pensamiento.

Pero a la final, luego de una charla con Issei en que le este dijo que podía contar con él para lo que quisiera, había rechazado la oferta. Asia no odiaba a los Demonios ni los consideraba seres malvados a todos por igual; pero convertirse en un Demonio era algo que no le llamaba la atención. Ella amaba rezarle a Dios, usar rosarios, ir a la iglesia los domingos y leer la biblia al menos una vez al día. De convertirse en un Demonio, ella no podría hacer esas cosas sin miedo a terminar exorcizándose a sí misma. Incluso aunque servir a Rías no parecía algo tan malo, la Asia que tenía otras opciones prefería seguir conservando su naturaleza humana.

Había quedado la duda de que pasaría entonces con Asia, hasta que Eve, de una manera que a Issei le pareció algo rara, le había ofrecido a esta entrenamiento para poder auto-protegerse en vista de que Asia no quería ser una carga para Issei. Al mismo tiempo, le había dicho que podía quedarse viviendo con ellos, pues los padres de Issei no se molestarían por su precedencia.

Que Asia viviera en su casa no molestaba a Issei, pero el hecho de que hubiera sido Eve quien invitara a esta a su casa hacia preguntar a Issei quien era exactamente el que tenía más autoridad sobre la ya mencionada propiedad.

Pero dejando de lado eso, a la final, Asia, aunque dudó (de nuevo, no quería ser una carga), terminó aceptando la oferta, y fue presentada por Eve como una chica que había venido del extranjero bajo la premisa de una beca estudiantil que a la final había resultado ser una estafa con la intención de usarla como esclava, siendo que Eve e Issei la habían encontrado luego de que esta escapara de aquellos que la tenían cautiva, y la habían rescatado al llamar a la policía.

La verdad Issei pensó que hubiera sido más fácil haber hipnotizado a sus padres que contar una historia tan ridícula (aunque muy cercana a lo sucedido); pero a la final, como había sido Eve quien había dicho aquella historia (los padres de Issei respetaban bastante a Eve bajo su imagen de institutriz de conocimientos nivel Dios), sus padres habían aceptado la historia como verdadera y habían acogido a Asia con compasión, amor y ternura, llegando a encariñarse rápidamente con ella hasta al punto de empezar a tratarla como si fuera su propia hija.

Asia había estado notablemente conmovida ante su trato y respondió a su vez tratando a los padres de Issei como si fueran sus propios padres.

Y en cuanto a Eve, misteriosamente también se llevaba bastante bien con Asia, tratándola con la rectitud de una hermana mayor o una instructora, y ayudando a Asia en la misión de hacerse más fuerte y aprender a vivir en una cultura que le era tan extraña y ajena como lo era la cultura japonesa. Eve incluso había hecho que Asia fuera a la escuela con Issei con sus influencias, y había encantado el rosario de esta para que entendiera el japonés como si fuera italiano mientras aprendía poco a poco el idioma.

La verdad, Issei no había entendido porque Eve trataba tan bien a Asia. Es decir, ella no trataba tan mal a los humanos en general (con la excepción de los que obraban mal); pero ella no era precisamente... amable. Era más bien como una observadora distante que procuraba que todo saliera bien. A los únicos que Issei había visto que ella tratara con algo de cariño aparte de a sí mismo era a sus propios padres, razón por la que se extrañaba de su trato hacia Asia.

Pero Eve, quien había notado su extrañeza, le había aclarado sus dudas al decirle la razón de su actuar:

—Incluso aunque adora un insecto, su fe es una de las mejores que he visto en mi vida. No minimiza a nadie, no es dependiente en un nivel de pereza, y se esfuerza notablemente para mejorarse a sí misma y ser digna del objetivo de su adoración. Alguien como ella es digna de mi aprecio… De hecho, alguien como ella incluso es digna de la atención de Issei-sama.

Y la charla había terminado luego de que Eve murmurara algo acerca de hacer ver a Asia la luz y convertirla en una sacerdotisa que esparciera el «Isseismo» por todo el mundo.

Pero en fin, dejando de lado eso, la vida había sido bastante tranquila para Issei y Asia. Descontando el entrenamiento que Eve le imponía a Asia (que había empezado algo suave, aunque bastante pesado para la Asia humana), nada interesante y relevante había pasado.

—¿U-uh? —regresando al presente, Asia, bañada por completo en fideos, le dio una mirada curiosa a Issei, su rostro algo rojo por ser vista en aquel estado tan vergonzoso—. ¿Q-que hace ahí, Issei-san? S-siéntese a comer —tartamudeó, desviando la mirada.

—Asia tiene razón, Issei-sama —le dijo Eve—. Es necesario que proporcione a su cuerpo las proteínas necesarias para que de su máximo rendimiento. Por favor, siéntese a comer. Luego de esto tenemos que ir a la escuela… Aunque parece ser que Asia tendrá que volver a bañarse.

—Uh… —Asia bajó la cabeza con vergüenza ante esas palabras. Como ya se había dicho, su uniforme estaba completamente lleno de fideos.

Issei les dio una sonrisa a la dos, y, tratando de suprimir su diversión para evitarle más vergüenzas a Asia, se sentó a comer a continuación.


—¡Ohayo, Asia! —gritó Aika con felicidad, lanzándose a abrazar a Asia—. Ah, y ohayo a ti también, Issei —dijo luego con indiferencia, mirando a Issei.

—¿Sabes, Aika? Asia no te lo dice porque es muy amable; pero creo que te estás pasando con tu muestra de afectos. Por favor respeta un poco el espacio personal de Asia —le pidió Issei al ver como Aika le daba un abrazo de oso a una Asia que parecía no saber qué hacer.

—¡Mentira! —gritó Aika de manera acusadora—. ¡Mi Asia adora por completo mis abrazos! ¡Tú solo lo dices porque estas celoso al no poder darle estos abrazos debido a que estarías acosando sexualmente a Asia dado que eres un hombre!... ¡Díselo, Asia! —exclamó, acercando su rostro al de Asia, todavía abrazándola de una manera que hacía que los atributos de ambas chocaran entre sí—. ¡Dile que no te incomoda la forma en cómo te muestro mi afecto!

—U-uh… —la pobre Asia parecía no saber que decir.

Afortunadamente, la repentina aparición de cierta Fuka-Kaichou sacó a Asia del aprieto en el que estaba.

—¿De nuevo causando problemas, Kiryuu-san? —cuestionó Tsubaki, mirando con desaprobación a Aika—. ¿Es que acaso todo el tiempo que ha pasado con Gremory-san no ha ayudado a atenuar su comportamiento? ¿Seguirá en las mismas incluso luego de todo lo que le ha pasado?

—¿Y ahora qué es lo que hecho, Shinra-sempai? —cuestionó Aika con molestia—. Lo único que estoy haciendo es demostrarle a mi mejor amiga del mundo mundial cuanto la he extrañado luego del largo periodo de tiempo que nos hemos mantenido alejadas.

—«Pero si la viste apenas esta mañana…»—pensó Issei mientras le daba una mirada incrédula, recordando que Aika, como había estado haciendo todos los días desde que se enteró sobre lo sobrenatural, había ido a visitar a Asia y recibir instrucciones introductorias a la magia de una Eve que al parecer estaba dispuesta a ayudarla incluso aunque era un Demonio.

—El problema, Kiryuu-san, es tanto la forma en que muestra su afecto como el hecho de que este no es ni el lugar ni el momento adecuado para hacer esta clase de demostraciones —explicó Tsubaki—. Está alterando el orden público y causando una conmoción.

Seguidamente, Tsubaki miró a su alrededor… Se podía observar como todos los chicos que pasaban se quedaban mirando embobados a la Asia y Aika abrazadas, con algunos dándose contra las paredes al no prestar atención por donde iban y otros, como cierto pervertido de lentes y cierto pervertido que era calvo, gritaban cosas muy extrañas acerca de que el Yuri era vida y era amor.

—¡Consíganse unas novias! —les gritó Aika al ver eso, algo molesta, para luego decirle a Tsubaki: —. No es mi culpa que casi todos los chicos de esta academia sean unos pervertidos vírgenes sin remedio.

—Pero si es su culpa la forma en que actúa —puntuó Tsubaki—. Si bien el comportamiento de los chicos es deplorable y da ganas de irse a estudiar a otra escuela, usted también tiene la culpa debido a la manera en como actúa. Una dama debe de tener clase y tiene que saber tener rectitud y evitar alimentar los deseos de los hombres… Además, de lejos se nota que está incomodando a la pobre Argento-san.

—¡Usted solo dice eso porque está molesta porque Kiba-san no se da cuenta de sus sentimientos hacia él!

—¿Q-qué…? —ante aquel argumento que no venía para nada al caso, Tsubaki dio una mirada incrédula y se sonrojó como un tomate.

—«¿A Tsubaki-san le gusta Kiba? —pensó Issei con sorpresa, a su mente viniendo la imagen del caballero Gremory con el que últimamente (así como con todo el grupo Gremory) había estado empezando a profundizar lazos —. Eso no lo sabía»—se dijo.

[Pues claro que no lo ibas a saber —le respondió Draig—. Tú y ese chico rubio son aves del mismo plumaje]

—«¿?»—un signo de interrogación gigante apareció sobre la cabeza de Issei ante esas palabras.

Pero regresando a la realidad, Issei vio como Tsubaki y Aika, con Asia siendo agitada entre sus brazos como si fuera un gigantesco peluche, discutían airadamente entre sí.

—«Esto luce como para rato»—pensó Issei, para seguidamente agarrar una bolsa de basura que estaba por ahí e intercambiarla por la Asia que estaba atrapada entre los brazos de Aika sin que esta última se diera cuenta.

—U-uh… Muchas gracias, Issei-san —le dijo una agradecida, y ahora libre, Asia—. La verdad es que me hace feliz saber que soy tan importante para Aika; pero…

—No tienes que decir nada —le dijo, a la vez que le hacia señas para que se alejaran disimuladamente—. Es natural que te sientas incomoda ante su trato. Obviamente ella no lo hace con mala intención; pero tanta efusividad es un poco… difícil de asimilar. Sobre todo para alguien como tú que nunca ha tenido amigos.

Asia dio un pequeño asentimiento ante sus palabras, dándole a entender que había dado en el clavo.

—Pero, a pesar de todo, me alegra saber que cuento con una amiga que me quiera tanto como para hacer tales locuras —dijo ella en un susurro—. Y tampoco me molestaría si Issei-san también tratara de demostrarme su afecto…

—¿Dijiste algo?

—¡N-no! ¡N-nada! ¡N-no dije nada! —gritó Asia espontáneamente mientras se ponía roja como un tomate ante la mirada extrañada de Issei.

—A-ah… ¿Okey? —exclamó al ver eso —«Las mujeres son tan raras»—pensó distraídamente para sí mismo.

—Por cierto —añadió Issei, regresando su mirada hacia Asia—, ¿cómo te va con el entrenamiento?

Ante la pregunta, el rostro de Asia se iluminó y toda vergüenza fue olvidada.

—¡Me estoy esforzando mucho! —exclamó, sonriente—. ¡Eve-san es una muy buena maestra! Con su ayuda, he podido mejorar muchísimo con el uso del Twilight Healing en un corto periodo de tiempo, y además me ha estado enseñando a usar Magia Defensiva para formar Barreras Mágicas… Aunque mis Barreras todavía son algo endebles y no duran más de un ataque —al decir lo último, Asia dio un suspiro, algo desanimada.

—Ah. No te pongas así, Asia. Apenas y llevas una semana. Estoy seguro que con el tiempo tus barreras mejoraran —le dijo Issei con una sonrisa, antes de hacer una mueca de curiosidad y preguntar:—. Oye, ¿y no te ha enseñado otros tipos de magia? ¿Cómo para atacar, por ejemplo?

Ante la pregunta, Asia se desanimó aún más.

—Yo… yo no soy capaz de herir a nadie, Issei-san —dijo, sonando triste—. Incluso si sé que saldré herida si no peleo, no puedo evitar dudar. Mi voluntad tiembla ante el pensamiento de ver a alguien sufrir, y todo hechizo ofensivo que trato de usar fracasa miserablemente.

Al escuchar eso, Issei hizo una mueca. El que Asia no fuera capaz de atacar sin dudar era un gran problema. La magia era ante todo intención. Incluso si uno tenía un talento sin igual hacia ella, si carecía de la voluntad necesaria para ejercerla esta no funcionaria. Al dudar, Asia prácticamente estaba nulificando cualquier intento de aprender hechizos ofensivos.

Pero…

—No te puedo culpar —le dijo a Asia—. Hasta hace poco, vivías tranquilamente en una Iglesia mientras eras protegida, ¿no es así? Lo único que hacías era curar a las personas y rezar. Nunca te viste en la necesidad de tener que herir a alguien más para poder sobrevivir… Siendo tan bruscamente sacada de ese ambiente y metida en una vida en la que tienes que luchar como nunca lo has hecho… No es de extrañar que tiembles.

Seguidamente, a pesar de que por dentro pensaba que se estaba pasando, acarició la cabeza de Asia.

—No tienes por qué apresurarte a ti misma. Manejate a tu propio ritmo y solo usa Magia Defensiva mientras esperas a poder reunir la suficiente determinación —seguidamente, le dio una sonrisa —. Después de todo, ya te lo he dicho: puedes contar conmigo para lo que sea. Yo siempre trataré de protegerte.

—Issei-san… —la mirada de Asia se tornó llorosa ante esas palabras, y su rostro se ruborizó levemente. Por un momento, ella pareció estar dispuesta a decir algo…

Pero un repentino «¡Kya! ¿Por tengo una bolsa de basura entre los brazos? ¡¿Dónde está mi Asia-tan?!» seguido de un «¡ISSEI!» interrumpió lo que sea que fuera a decir.

—¡Rápido, Asia! —le dijo Issei a Asia—. ¡Aika ya se dio cuenta de que use mi Intercambio no Jutsu para dejarte libre! ¡Tenemos que correr hasta el salón o te abrazara atrozmente durante todas las clases!

Ante aquella terrible posibilidad, Asia tembló.

—¡Vamos! —le gritó Issei, para seguidamente correr y hacerle una seña para que lo siguiera, cosa que Asia hizo con una sonrisa disimulada.

—«Yo… Me alegra vivir esta clase de vida»—pensó Asia, sonriendo.


Ya varias horas después, una Aika enfurruñada se sentó en un mueble del Club de Investigación de lo Oculto mientras le daba una mirada molesta a Issei.

—No solo me quitaste a mi Asia-tan y me pusiste una bolsa de basura entre los brazos, sino que además por tu culpa Eve-sensei me regañó por entrar corriendo a clases —dijo, molesta.

—No debes echar la culpa de tus acciones a los demás, Aika —le regañó Eve, quien estaba sentada cerca de ella (se había vuelto la sensei encargada del Club de Investigación de lo Oculto para vigilar a Rías—. Haya pasado lo que haya pasado, no había motivos para que entraras tan bruscamente al salón de clases. Mereces la notificación que te puse en tu expediente.

Al escuchar esas palabras, Aika bajó la cabeza.

—«Pero ni Asia ni a Issei les pusiste nada en su expediente»—pensó, sin atreverse a expresar su pensamiento en voz alta.

—Aunque supongo que en realidad tengo que disculparme —exclamó Issei mientras hacia una mueca de disculpa—. Pude haber puesto otra cosa en tus brazos aparte de una bolsa de basura.

Ante esas palabras, la Aika que olía como basurero lo miró con mayor molestia.

—Ah. Supongo que verdaderamente eso es un problema —comentó Eve mientras fruncía el entre-cejo en una expresión de ligero asco, interrumpiendo cualquier posible comentario de Aika.

Seguidamente, Eve levantó su mano e hizo que una oleada de energía saliera dirigida hacia Aika. Por un momento, pareció que un montón de petalos de rosas salían desperdigados del cuerpo de Aika cuando aquel destello de energía impactó con su cuerpo.

—Increíble —comentó Aika al ver eso, sorprendida—. ¡Huelo como si me hubiera bañado en la mejor de las lociones! ¡¿Qué clase de técnica mágica milagrosa es esta?!

—Es un simple Hechizo de Limpieza —respondió Eve de manera sencilla.

—¡¿Podría enseñármelo?! ¡Así no tendría que volver a usar desodorante o perfume por el resto de mi vida! ¡¡Me ahorraría un montón de dinero!!

—Eh… —Issei hizo como que no acababa de escuchar lo que acababa de escuchar y dirigió su mirada hacia Rías—. ¿Para qué nos llamó, Rías-sempai?

Rías, quien estaba sentada frente a la ventana mirando de manera perdida el horizonte, no pareció escucharlo.

—¿Rías-sempai? —volvió a exclamar Issei, algo extrañado ante ese comportamiento. Por el poco tiempo que llevaba tratando a Rías, sabía que esta normalmente no era tan distraída.

De nuevo, Rías no pareció escucharlo.

—¡Bouchou! —gritó Akeno de manera improvista, adelantándose a cualquier posible grito de Issei

Ante el grito de Akeno, Rías dio un ligero salto y miró a todos lados con exaltación y confusión.

—¿Q-qué sucede? —preguntó.

Issei le dio una mirada confundida.

—«Eso es lo que yo quiero saber»—se dijo.

—Hyodou-kun estaba preguntando la razón de que nos haya reunido aquí —le explicó Akeno a Rías, un ligero destello de preocupación apareciendo en su rostro al mirar a su amiga.

—Ah. Es eso… —susurró Rías, sonando algo extraña en opinión de Issei.

Pero seguidamente, Rías, negando con la cabeza y haciendo que su usual expresión de elegancia/alegría volviera a su rostro, se dirigió hacia Issei.

—Veras, Hyodou-kun, la razón de que haya hecho que tú y Argento-san hayan venido aquí es porque…

Un «Toc. Toc» interrumpió sus palabras.

—Pase. Está abierta —exclamó Rías en dirección hacia la puerta.

Al escuchar eso, la persona que tocó la puerta —que resultó ser nada más y nada menos que Sona— pasó.

Pero ella no había venido sola. Al instante en que ella diera el primer paso en la habitación, toda su nobleza pasó junto con ella.

—Ah. Veo que Hyodou-kun y Argento-san ya están aquí —exclamó Sona, pareciendo satisfecha ante ese hecho.

Issei le dio una mirada sorprendida.

—¿Sona-sempai? ¿Qué hace usted y el resto de su nobleza aquí? —cuestionó, sorprendido. En la semana que llevaba de pasar el tiempo ayudando a Sona en el Consejo Estudiantil y pasando el tiempo con el grupo Gremory, habían sido casi nulas las ocasiones en que Sona había hecho una visita al Club de la Investigación de lo Oculto. Sumado a que venía con toda su nobleza, Issei tenía motivos de sobra para estar sorprendido.

—¿Todavía no se lo has explicado, Rías? —le cuestionó Sona a la mencionada al escuchar la pregunta de Issei.

Rías se cruzó de brazos.

—Llegaste justamente cuando iba a hacerlo.

Sona dio un suspiro ante esas palabras.

—Bueno, ya que estoy aquí, seré yo quien lo explique —exclamó, para seguidamente dirigirse hacia Issei—. Veras, Hyodou-kun, te hemos llamado aquí porque queremos que vayas con nosotras al Bosque de los Familiares.

—¿Al Bosque de los Familiares, dices? —repitió Issei, ligeramente sorprendido.

—¿Qué es el Bosque de los Familiares? —cuestionó Aika por su parte, mirando a todos en la habitación con confusión.

Sona pareció dispuesta a responder su pregunta; pero justamente en ese momento Eve decidió tomar la palabra.

—El Bosque de los Familiares, tal como indica su nombre, es un sector del Mundo Astral que se encuentra lleno de criaturas que los magos suelen contratar como familiares —explicó Eve, para luego, notando la expresión de confusión en la cara de Aika, añadir: —. El Mundo Astral es un mundo superpuesto con la dimensión en la que vivimos actualmente. Es básicamente una parte del mundo en donde viven seres fantásticos como Espíritus y Hadas. Tiene diversos sectores que están tan separados entre sí como lo puede estar un planeta de otro. Para que me entiendas mejor, basta con decirte que también es llamado como Otro Mundo o Limbo, y que sirve de puente para los diversos Inframundos de cada mitología…. Un Familiar, por otro lado, es un ser al que un mago o una criatura que use magia puede atar mediante un Contrato Mágico para que aparezca y lo ayude en las tareas de su elección.

—Ah. Entiendo —dijo Aika, asintiendo ante la explicación, para luego dirigirse hacia Sona y preguntar: —. ¿Por qué quiere que vayamos a esa clase de sitio, Sitri-sempai?

—¿Por qué mas va a ser, Kiryuu? —cuestionó Saji, entremetiéndose en la conversación, un poco de hostilidad estando presente en su tono—. Obviamente es para que podamos conseguir un Familiar.

Aika le dio una mirada molesta.

—¿Cómo siguen tus partes y tu trasero, Genshirou?

—Tú… —ante aquella pregunta, Saji enrojeció por completo, avergonzado y enojado a partes iguales.

—Ya basta, Saji —exclamó Sona de manera autoritaria al ver como Saji parecía dispuesto a reñir con Aika—. Que no se te olvide que si alguien tiene la culpa de lo que le pasó a Kiryuu-san, ese eres tú. La única tarea que pedí que tú y tus compañeras hicieran fue que vigilaran a una simple chica normal, y no fueron capaces de hacer algo tan simple como eso.

—P-pero, Kaichou —tartamudeó Saji—, ya se lo dije. ¡No fue mi culpa ni la de mis compañeras! ¡Momo, Ruruko y las demás habían salido un momento a vigilar la zona y revisar la academia, cuando Kiryuu-san vino y me golpeó con un frasco de cristal en la cabeza para luego darme varias veces seguidas con una escoba en la entrepierna!

—Eso no es excusa, Saji —dijo Sona, sin dar su brazo a torcer—. Recuerda que eres un Demonio, y como tal eres más resistente que un ser humano común.

—¡P-pero…!

—Sin peros —lo interrumpió Sona—. Comportante y guarda silencio. De lo contrario, tendré que volver a usar mi Sitris Secret Technique: One Thousand Infernal Spanks

—¡No! ¡Todo menos las One Thousand Infernal Spanks ! —gritó Saji con miedo mientras palidecía y se agarraba el trasero… Había pasado una semana desde que Sona lo había castigado dándole mil nalgadas imbuidas con poder mágico, y todavía seguía caminando raro y el trasero le dolía cada vez que se sentaba.

Viendo esa escena, Issei quiso reír; pero algo en su interior hizo que en su lugar sintiera pena y compasión por el pobre de Saji… No solo había sido golpeada en la entrepierna por Aika, sino que Sona lo había nalgueado con un nivel de fuerza capaz de aplastar la madera como si fuera plástico… Aparte que la extraña forma de caminar de Saji había hecho que corrieran rumores raros sobre su persona por toda la academia.

—«Siento pena por él. Incluso ahora Sona-sempai lo trata con un poco de crueldad»—pensó Issei.

[Yo más bien creo que te sientes así porque tu Visión Espiritual ha hecho que te des cuenta lo que te tocara afrontar en el futuro]

—«¿? —Issei dio una mirada confundida ante las palabras de Draig —. ¿A qué te refieres?»

[Nada —respondió Draig con algo de decepción y cansancio—. No dije nada]

—Pero aunque Saji lo dijo de manera extremadamente grosera, él tiene razón Kiryuu-san —continuó Sona, sacando a Issei de sus pensamientos—. Vamos al Bosque de los Familiares con la intención de conseguir familiares para los que todavía no lo tienen: tu, Saji y Asia… Y también Hyodou-kun si todavía no tiene un familiar —explicó

Issei alzó la mano al escuchar lo último.

—Sobre eso… Sucede que yo ya tengo un Familiar, Sona-sempai.

Sona no pareció especialmente sorprendida ante ese hecho, aunque si se vio algo intrigada.

—Era de suponerse. Si llevas tanto tiempo aprendiendo magia, no es de extrañar que tengas un Familiar —dijo, para luego ladear la cabeza con curiosidad—. Dicho esto… ¿Podrías mostrarme tu Familiar? Tengo curiosidad por saber qué clase de criatura contrataste.

Con algo de pena, Issei negó con la cabeza ante esa pregunta.

—No, no puedo. Está ocupado en otro sitio con otra persona, así que no puedo convocarlo —explicó, a su mente viniendo el recuerdo de como dejó a su pequeño amiguito en manos de una mujer que gustaba de llamarse su sensei a pesar de que lo único que hacia cuando entrenaba era golpearlo con una sombrilla con su súper-fuerza hasta dejarlo hecho papilla.

—«Pensando eso, me pregunto cómo se la estarán pasando por allá en Transilvania»—se dijo, antes de regresar a la realidad al escuchar la voz de Sona.

—Ya veo —dijo Sona, sonando algo decepcionada. Seguidamente, se le acercó mientras lucía un poco nerviosa y le susurró: —. Y supongo que Eve-san también tiene un Familiar, ¿cierto?

Issei le asintió disimuladamente.

—Sí, si lo tiene. Aunque como nunca lo convoca, no estoy seguro de que clase de ser puede ser.

Asintiendo ante esa respuesta, Sona se separó de Issei, sonrojándose un poco al notar como Tsubaki, Rías y Akeno la miraban con leve picardía.

—«¡No me miren así! ¡No hablamos nada en ese sentido! —les gritó en su mente, para luego dar un suspiro —. Qué más quisiera yo… Como odio que se me haga tan difícil expresar lo que siento en verdad…»

—Esperen —exclamó Aika por su parte, luciendo notablemente curiosa e intrigada—, ¿entonces todos menos Asia y yo tienen Familiares?

—Oye, no te olvides de mí —le dijo Saji a lo lejos con algo de molestia.

Aika lo ignoró por completo.

—Pues sí, Aika —le respondió Rías con una sonrisa (luego de re-encarnar a Aika había tomado la confianza suficiente para llamarla por su nombre y sin sufijo)—. Todos tenemos Familiares.

Tras decir eso, ella y todos los demás Demonios hicieron que una luz los cubriera, invocando a sus Familiares.

—Este es el mío —dijo Rías, mostrándole un murciélago—. Está emparentada con los Succubis, los Familiares de las Súcubos y los Íncubos, así que puede tomar la forma de una preciosa mujer si yo se lo pido.

—«Vaya, eso suena como la decepción de todo chico»—pensó Aika con una sonrisa, imaginándose a un chico pidiéndola una cita al Familiar de Rías, solo para que este revelara que era un murciélago.

—Este es el mío —exclamó Akeno, mostrándole un pequeño Oni que lucía como la encarnación de las pesadillas de un niño pequeño—. ¿No es una preciosura? —preguntó, sonriendo.

Tanto Issei, quien veía la escena en silencio, como Aika, quien tenía la cara en blanco, hicieron como que no escucharon la pregunta.

—Este es el mío —mencionó Koneko mientras lamia una paleta que Issei le había comprado a petición suya, mostrándole un gato blanco que era notablemente lindo y que estaba lamiendo su mano como imitando a su dueña—. Se llama Shiro —comentó.

—Este es el mío —dijo Kiba con una sonrisa, mostrándole un ave que lucía completamente normal.

—«No se porque esperaba otra cosa»—se dijo Aika. Por alguna razón, había imaginado a Kiba con otra cosa.

Seguidamente, pasó su mirada al grupo Sitri.

—¿Qué es eso? —preguntó, mirando a Sona, quien tenía un pequeño (y muy lindo) hombrecillo de piel azul que vestía solo con un traje de baño—. ¿Un Pitufo?

Sona lució ofendida ante la pregunta.

—Es un Blue Man of the Minch. Blue Man para abreviar —explicó.

Aika le dio una mirada en blanco.

—Para mí luce como un Pitufo —exclamó, viendo como el Blue Man hacia un baile notablemente gracioso en el hombro de Sona.

—¡Que no es un Pitufo! —gritó Sona con molestia, antes de dar un suspiro y calmarse—. Es un Espíritu del mar propio de Escocia. Puede respirar bajo el agua, es conocido por ser capaz de transformarse en animales como focas y peces, y tiene el poder de manipular las mareas y tormentas, aunque el rango de esto último depende exclusivamente de su propio poder. Es famoso porque cuando se encuentra en compañía de varios de sus congéneres, suele usar sus poderes para hundir barcos mientras canta, baila y se ríe ante los gritos de las personas que se ahogan.

La cara de Aika se volvió todo un poema al escuchar lo último.

—Ah… —exclamó, sin saber que decir—. S-supongo entonces que no es un Pitufo.

Sona pareció dispuesta a hacer que el Blue Man la ahogara al escucharla.

—¿Usted también tiene un Oni, Shinra-sempai? —le preguntó Aika a Tsubaki una vez que se recuperó de la impresión, viendo como la Fuka-Kaichou tenía otra criatura idéntica a la de Akeno en su hombro.

Tsubaki asintió.

—Tanto para Akeno-san como para mi hacer contratos con estas criaturas es algo… propio —explicó, pareciendo no querer dar mayor información.

Aika tampoco quiso indagar en el asunto.

—Bien —exclamó, ignorando por completo al resto de la nobleza Sitri—. ¿Qué estamos esperando entonces para ir a ese dichoso Bosque de los Familiares? ¡Estoy ansiosa por atrapar un Zapdos o un Articuno!

—Por alguna razón, me siento ofendida —le mencionó Tomoe a Reya, viendo como Aika pasó de ella y sus compañeras como si no existieran.

—Antes de eso, tenemos que hacer una cosa, Aika —dijo Rías con una sonrisa ante su entusiasmo.

—¿Qué? —cuestionó Aika.

—Decidir cuál de las dos noblezas será la que irá al Bosque de los Familiares.

Aika dio una mirada confundida al escuchar eso.

Notando su confusión, Akeno se apiadó de ella.

—Veras, Kiryuu-san, tal como dijo Eve-san —Akeno hizo una pequeña mueca de miedo al decir el nombre de Eve, temiendo molestarla y que esta decidiera espontáneamente tratar de matarla—, el Bosque de los Familiares existe en el Mundo Astral. Debido a eso, es muy difícil lograr ir allí por lo general. Nosotros los Demonios podemos ir con mayor facilidad porque hay un sector del Inframundo que está conectado al sitio; pero aun así el acceso es algo restringido, siendo que solo una nobleza puede ir durante la luna llena.

—Ah. Ya veo —exclamó Aika, entendiendo—. Eso quiere decir que no podemos ir todos, ¿no?

—Exacto, Aika —respondió Rías—. Es por eso que tenemos que decidir cuál de las dos noblezas será la que vaya al Bosque de los Familiares.

—Aunque Argento-san no tiene porqué sentirse preocupada —añadió Sona, dándole una mirada a la Asia que guardaba silencio mientras estaba sentada entre Eve e Issei—. Vaya quien vaya, hemos decidido que Argento-san irá de todas maneras con nosotras… Issei y Eve-san también puede venir con nosotras si lo desean. Dadas sus capacidades, la idea de conseguir otro Familiar no está precisamente de más —añadió, mirando ahora en dirección hacia Issei.

No queriendo despreciar su oferta, Issei asintió.

—Cuenta con eso —dijo, mirando de reojo a Asia. A lo mejor era por lo que pasó con Aika, pero no sentía la confianza suficiente como para dejar que Asia fuera al Bosque de los Familiares sin que él estuviera a su lado.

—Entonces —exclamó Aika, curiosa—, ¿cómo van a decidir quién va al Bosque de los Familiares?

Ante la pregunta, tanto Rías como Sona sonrieron.


—¡No me puedes vencer, Rías! ¡Mi Zona Sitri es impenetrable!

—¡Ja! ¡Eso es lo que tú crees, Sona! ¡Ante mis más de 100 estilos Madoukyuu , tu Zona Sitri no es nada!

—¿En serio están jugando tenis mientras referencian a Prince of Tenis? —cuestionó Issei con la cara en blanco.

—Así es como Bouchou y Kaichou siempre resuelven las cosas —le contestó Kiba con su usual sonrisa, aunque Issei pudo notar que una gota se resbalaba por su nuca.

—Ara, ara, Hyodou-kun. ¿Qué esperabas exactamente? —le cuestionó por su parte Akeno con una sonrisa, acercándosele.

—Er… Pensaba que Sona-sempai retaría a Rías-sempai a un juego de ajedrez, Himejima-sempai —admitió Issei, rascándose la nuca a la vez que trataba de no mirar tan fijamente como el trasero de Sona ocasionalmente quedaba al descubierto cuando esta saltaba debido a que su falda era muy corta o como los pechos de Rías rebotaban de una manera muy notable cada vez que esta daba un salto.

—«No entiendo porque todo luce tan erótico. ¡Es tenis!»—se dijo, a la vez que contenía sus impulsos… En momentos como ese, ser parte Dragón era más una maldición que una bendición.

—Normalmente, así sería como Kaichou trataría de vencer a Bouchou; pero como siempre termina ganando de esa manera, Bouchou se quejó y le dijo que era un pony de un solo truco, y que en cualquier otra cosa podría ganarle; que solo tenía que darle una oportunidad para demostrárselo —explicó Akeno.

—Ya veo —susurró Issei, decidiendo apartar la vista de la competición… Aquello parecía orquestado por el propio Rey Demonio Mara.

—Ufufufu —Akeno rió al notar su dilema—. ¿Qué pasa, Hyodou-kun? ¿El atuendo deportivo llama tus instintos más bajos? —cuestionó.

Seguidamente, ante el impacto de Issei, ella lo abrazó por detrás, presionando su muy —pero MUY— voluptuosa delantera en su espalda.

—«…»—el cerebro de Issei sufrió un cortocircuito ante eso.

—¿Sabes? Un chico educado que sabe cómo tratar a una dama es lindo, pero en el fondo lo que toda mujer quiere es sentirse deseada y halagada —susurró Akeno, su aliento soplando contra su oreja de una manera extremadamente erótica—. Ser sincero con tus deseos no es nada malo siempre que sea en el momento adecuado y con la dama adecuada… Una dama que sepa cómo hacer realidad todas tus fantasías —Akeno ronroneó al decir lo último.

El primer impulso de Issei fue dejarse llevar y mandar todo al diablo.

Pero, por fortuna (¿o por desgracia?), su lado humano le hizo ver la situación de manera realista.

—Vaya que te encanta burlarte de las personas. ¿No es así, Himejima-sempai? —le cuestionó, haciendo que su tono saliera confiado y tan burlón como el de Akeno—. Después de todo, para una chica que ni siquiera ha tomado de la mano a un chico, ¿no actúas inesperadamente erótica aunque en el fondo no sabes nada del mundo adulto?

—¡!

Detrás de su espalda, Akeno tembló. Sus pechos se estrujaron contra su espalda como consecuencia.

—«¡Mierda! ¡Lo está haciendo a propósito!»—gritó en su cerebro, rezando a Buda para que lo ayudara a alejarse de los malos deseos.

[Yo opino que simplemente le des lo que quiere. Estoy seguro que por cómo se porta que ella no se quejara]

—«¡Callate, Draig! ¡Las relaciones humanas no funcionan así!»—le gritó Issei a Draig en respuesta a las palabras de este. Sabia por el poco tiempo que llevaba de conocer a Akeno que está en realidad no era tan «experimentada» como quería darse a aparentar. En realidad, lo que pasaba era simplemente que a ella le encantaba burlarse de la gente y jugar bromas pesadas. Según Rías, «esa era su naturaleza como la sádica definitiva».

Después de todo, pensaba Issei, era imposible que Akeno quisiera estar con un chico como él al que apenas y acababa de conocer. Si actuaba así era solo porque quería burlarse de él.

Y como concordando con ese pensamiento, Akeno rió detrás de su espalda.

—Ara, ara, Hyodou-kun. Eres mucho más audaz y resistente de lo que pensaba. Cualquier otro hubiera aceptado mi oferta y hubiera quedado un poco… chamuscado —susurró, dando a entender que si hubiera tratado de sobrepasarse ella lo hubiera atacado con su magia—. Cualquiera diría por tu tono que tienes mucha experiencia de la que tengo yo.

Issei contuvo una mueca y un sonrojo ante aquella última frase… Siendo sincero, a las únicas chicas que había tomado de la mano eran su mamá y su sensei. De lo demás ni siquiera había que hablar.

—Supongo que por eso es que tan divertido jugar contigo —exclamó Akeno, separándose—. Es mucho más divertido cuando tu rival opone resistencia. Ufufufu.

—«Sin duda es una sádica»—pensó Issei con una gota de sudor al ver como ella reía.

—Por cierto, quiero que me llames Akeno —comentó—. Ya somos lo bastante cercanos como para dejar de llamarnos por nuestros apellidos, ¿no crees?... Por lo menos, yo me siento más cercana a ti que hace una semana.

Issei no pudo evitar darle la razón.

—Tienes razón, Himejima-sempai… Quiero decir, Akeno-sempai —se corrigió al notar como esta lo miraba con algo de reproche—. Ya no somos desconocidos. Podemos tratarnos con un poco más de soltura… Dicho eso, usted también puede llamarme Issei.

—Lo iba a hacer de todas maneras aunque no me dieras permiso —dijo Akeno, sonriendo traviesamente mientras se alejaba.

Y sin que Issei lo supiera, ella también sonreía mientras apreciaba el momento. Sin duda alguna, ella gustaba de burlarse de las personas; pero eso no quería decir que la forma en que estaba actuando fuera la forma en que actuaba ante todo el mundo.

Después de todo, luego de haber sufrido la desilusión y traición de manos de sus familiares, confiar en los demás era algo demasiado difícil. No se podía evitar si actuaba fría y hasta cruel con las personas.

Rías había tenido que lidiar con eso. Kiba, quien había sido el primer chico con el que Akeno había tratado, había tenido que lidiar con eso incluso más que Rías (Akeno recordaba con algo de pena que había sido extremadamente mala con el chico que ahora consideraba como un hermano menor cuando recién lo estaba conociendo). Hasta Koneko había tenido que lidiar con eso.

Pero Issei no había tenido que tratar con eso.

Y eso era por una razón muy sencilla: Akeno lo había observado de lejos cuando interactuaba con Aika, y no había podido evitar notar que parecía un poco distinto a los demás.

Tal vez fuera porque a fin de cuentas Akeno también poseía el don de la Visión Espiritual debido a la sangre de su familia materna, o tal vez fuera simplemente que Akeno ya se estaba cansando de ser tan fría y cruel; pero no pudo evitar actuar un poco más «amigable» de lo que normalmente era con un desconocido, incluso aunque realmente no había dado un trato especial.

A eso había que añadirle que Akeno no había podido evitar impresionarse ante el actuar de Issei durante la situación con Asia, y podía entenderse que luego de una semana tratara a Issei como a un… amigo. Un amigo al que amaba molestar.

Porque en el fondo de su mente, no se podía evitar que Akeno sintiera un poco de calidez ante «un caballero que rescataba a la doncella de los malvados cuervos»

—«Porque eso es lo que yo no tuve cuando lo necesite»—pensó, su expresión tornándose algo oscura al recordar aquellos trágicos días.

CRASH.

CRASH.

Al escuchar aquellos sonidos, Akeno salió de sus cavilaciones y miró el campo deportivo donde estaban jugado su rey y Sona.

Y al ver lo que veía, no pudo evitar abandonar su tristeza y nostalgia por un momento.

—«Ufufufu. Parece ser que Bouchou y Kaichou están en problemas»—se dijo, riendo.

Y mientras reía con una sonrisa, en el fondo de su mente no pudo evitar volver a pensar:

¿Qué hubiera pasado si alguien como Issei hubiera aparecido ante ella cuando ella estaba en la misma posición de Asia?

Renunció a ese pensamiento luego de unos segundos.


—Fue un empate —dijo Rías con un suspiro, mirando como su raqueta y la de Sona estaban tiradas en el piso totalmente destartaladas… Como Rías y Sona se emocionaron, ambas empezaron a usar sus poderes sobrenaturales durante el juego de tenis y destruyeron sus raquetas, dejando el juego sin ganador alguno.

—Lo peor de todo es que además Eve-san escribió en nuestros expedientes —suspiró Sona mientras contenía las ganas de llorar… Era la primera vez en toda su vida que obtenía una nota mala en su expediente.

Rías dio otro suspiro ante eso mientras también contenía las ganas de llorar. No porque fuera un ser sobrenatural y una heredera de una familia noble quería decir que podía actuar mal en la escuela o ser perezosa con sus notas. Aunque su Otou-sama y su Onii-sama probablemente la consentirían incluso si empezaba a andar desnuda por la calle mientras gritaba obscenidades y hacia actos lascivos, su Okaa-sama y Onee-sama eran un poco más… estrictas.

Por no decir que cuando vieran que tuvo un rayón en su expediente le darían un regaño que duraría como una hora… Y eso lo haría cada una por separado.

De solo pensar eso, Rías quiso llorar.

Y viendo eso, Issei no pudo evitar sentir algo de pena.

—¿No cree que pudo haber dejado pasar su actuar, Eve-sensei? —le preguntó a su sensei, quien estaba sentada con una compostura digna de una Yamato Nadeshiko a un mueble de distancia de él.

—Merecen lo que puse en sus expedientes y mucho más, Issei-sama. Tenga en cuenta que no solo expusieron el mundo sobrenatural a plena luz del día, sino que además destruyeron propiedad de la escuela al abollar las raquetas del club de tenis y hacer hoyos tanto en las paredes de la cancha como en el piso —le respondió Eve mientras miraba con frialdad a Rías y a Sona.

Issei no pudo evitar sentir que una gota de sudor resbalaba por su nuca al recordar como la cancha de tenis había quedado como un campo de guerra.

—Si. Tal vez tenga razón —murmuró, incluso aunque su lado adolescente sentía empatía por Rías y por Sona… Nadie merecía la experiencia infernal que era ser regañado por un familiar.

—Ejem —tosió Tsubaki, ajena a los pensamientos de Issei—. Sé que debe estar pasando por un momento difícil, Kaichou; pero… El tiempo es corto. Tenemos que decidir de una vez cual nobleza será la que vaya al Bosque de los Familiares.

—T-tienes razón —exclamó Sona en respuesta, recuperándose de su momentáneo estado de malestar. El tiempo era limitado. ¡No era el momento para lamentarse!

Seguidamente, dirigió su mirada hacia Rías.

—¡Tenemos que resolver esto de una vez, Rías!

Al escuchar aquello, Rías (aunque por dentro todavía se lamentaba de su terrible futuro) se llenó de determinación y se paró en frente de Sona.

—¡Tienes razón, Sona! —gritó—. ¡Por el bien de que Aika tenga un Familiar, tengo que vencerte rápidamente!

—¡Quisiste decir que por el bien de que Saji tenga un Familiar, yo tengo que vencerte rápidamente, ¿no?! —cuestionó Sona, dándole una mirada desafiante a Rías.

En respuesta, Rías la miró de manera desafiante. Rayos de rivalidad pura salieron disparados de sus ojos hacia los de Sona, quien respondió con sus propios rayos de rivalidad pura.

—¡Solo hay una manera de decidir esto! —gritó Rías, ardiendo en determinación.

Sona asintió, de acuerdo.

—¡Sí! —exclamó—. ¡Con un juego de baloncesto!

—«¿Eh?»—Rías contuvo una mirada de decepción al escuchar eso —. Yo estaba pensando más bien en un juego de futbol; pero bien, supongo que tendré que guardar lo que he aprendido del manual sagrado para otro momento»

Al pensar en eso último, Rías de manera disimulada guardó el «manual sagrado» que había estado a punto de sacar de una dimensión de bolsillo donde guardaba gran parte de sus cosas. Por un momento, fue posible atisbar que el «manual sagrado» lucia sospechosamente como un manga donde el título de «Captain Tsubasa» era visible.

—¡Bien! —le gritó a Sona, aunque por dentro se lamentaba no haber leído Kuroko no Basketball… Del baloncesto no sabía movimientos sobrenaturales… Tendría que inventárselos.

—¡Ya escucharon chicos! —gritaron tanto Rías como Sona al unísono, mirando sus respectivas noblezas—. ¡Hay que resolver esto en la cancha!

—«¿No sería más fácil un simple "piedra, papel o tijera"?»—se cuestionó Issei, sin expresar su pensamiento al ver como todos lucían extrañamente emocionados ante la idea de jugar baloncesto.

—Issei-san, Issei-san… —lo llamó Asia, jalando de una manga de su uniforme para llamar su atención—. ¿Qué es el baloncesto?

Issei casi se cae de espaldas ante esa pregunta.

—«¡¿En qué clase de iglesia estabas viviendo tú exactamente?!»—se cuestionó, mirando incrédulo a Asia, a quien Eve le estaba explicando con calma lo que era el baloncesto y como se jugaba


Ya en la cancha…

—¿Y Asia? —le cuestionó un Issei sentado en las gradas a una Eve que iba a servir de árbitro y que por lo tanto vestía un traje deportivo cuyas partes superiores e inferiores eran bastantes… ajustadas.

Eve le sonrió.

—Está preparándose —dijo de manera misteriosa.

Issei, quien trataba de concentrarse únicamente en su cara, quiso pedirle una mejor explicación, pero en ese momento. Asia llegó, y se atragantó con sus palabras.

¡Asia estaba vistiendo como una porrista!

Pero no como cualquier porrista. ¡Asia estaba vistiendo con un uniforme de porrita especialmente revelador! ¡Un uniforme de porrista de un lindo color blanco rosáceo cuya parte inferior consistía de una minifalda muy corta y cuya parte superior consistía en una mini-camisa que dejaba ver su estómago y que tenía un tremendo escote que dejaba ver que aunque Asia no era ni Rías ni Akeno, también tenía lo suyo!

—¿C-cómo m-me v-veo? —preguntó Asia con un tartamudeo mientras parecía querer contener las ganas de taparse, su cara estando totalmente roja.

Issei tragó saliva. De alguna manera, que actuara así mientras vestía con algo tan revelado daba a la situación una sensación más… pervertida.

—«¡No! ¡Fuera, impulsos de dragón!»—se gritó en su mente. ¡Una cosa era Akeno, y otra era la pura e inocente Asia!

—T-te ves muy… bien —exclamó, tragando saliva sin querer—. ¿P-pero no crees que eso es muy revelador? Si quieres vestirte como porrista, está bien; pero hay otras cosas que puedes usar.

Asia, quien lucía feliz ante su halago, negó con la cabeza mientras seguía pareciendo algo avergonzada.

—Este uniforme me lo preparó Aika —reveló—. L-la verdad es que si es algo vergonzoso; p-pero ella parecía especialmente feliz ante la idea de que yo llevara esto puesto. N-no puedo decepcionarla

Y tras decir, ella le dio una mirada algo cristalizada por la pena a Issei.

—¿A-acaso no te gusta, Issei-san? —preguntó de nuevo, luciendo algo triste.

Mientras maldecía a Aika dentro de su mente, Issei negó con la cabeza.

—N-no… Es solo que pensé estarías más cómoda vistiendo algo menos… atrevido.

Asia sonrió ante su respuesta.

Al ver eso, Issei no pudo evitar sonreír también. Había algo en Asia que le daba una sensación de paz y tranquilidad. Suponía que era como tener una hermana pequeña.

[¡Me muero, me muero! ¡No puedo creer lo que estoy escuchando!] —gritó Draig, sonando tan impactado como si alguien le hubiera dicho que la luna estaba hecha de queso.

Issei quiso preguntarle qué diablos le pasaba; pero, en ese momento, el juego de baloncesto comenzó, y los sonidos de contienda llamaron su atención.

—¡Rápido, Kiba! ¡Usa tu Pase Flash! —le gritó Rías a tu caballero, causando que este saliera disparado hacia la pelota con una velocidad impresionante, para luego lanzársela a Akeno.

Esta sonrió.

—¡Muy bien, Yuto-kun! —dijo, mientras se ponía en posición de lanzar—. ¡Ahora es momento de que yo brille! ¡ Lanzamiento Relámpago!

Al gritar eso, Akeno concentró su poder mágico en la pelota, causando que esta se rodeara de relámpagos, y la lanzó en dirección hacia el cesto del bando enemigo.

—¡¿Poder mágico de nuevo!? —gritó Issei con impacto al ver eso—. ¡¿Acaso quieren destrozar otra cancha?!

—Tranquilo, Issei-sama —le respondió Eve con tranquilidad—. Preví que algo como esto podría pasar, así que reforcé todo lo que hay en la cancha con hechizos para que resista el partido.

Ajena como podía estar a esa conversación, la relampagueante pelota de basquetbol cruzó por la cancha en dirección hacia el cesto del grupo de Sona, donde lució a punto de entrar en un tiro perfecto.

¡Hasta que Tsubaki le saltó en frente!

—¡No en mi guardia! —gritó—. ¡ Efecto Rebote del Espejo Shinra!

Al gritar eso, Tsubaki atrapó la pelota con sus manos de una manera impecable, solo para luego lanzarla hacia el cesto del grupo Gremory, la pelota todavía estando rodeando de rayos.

—¡Ni lo creas! —gritó Rías, para luego decirle a Koneko: —. ¡Vamos, Koneko! ¡Juega con entusiasmo y haré que Hyodou-kun te prepare decenas y decenas de dulces!

—«¡No hagas promesas por otras personas!»—gritó Issei en su mente, ya imaginándose estando atado a una cocina por un grillete mientras una hambrienta Koneko lo observaba fijamente.

Por su parte, Koneko, luciendo tan emocionada como su rostro inexpresivo podía darlo a entender, hizo caso a la orden de Rías y saltó hacia la pelota, atrapándola de manera impecable.

—¡Ja! ¡¿Qué te parece el poderoso Bloqueo de Koneko, Sona?! —le gritó Rías a Sona—. ¡Ella tiene la mejor defensa de mi grupo, así que ninguno de los integrantes de tu nobleza podrá quitarle la pelota!

—¡Eso es lo que tú crees! —grito Sona en respuesta.

Y al unísono con esa declaración, Ruruko se movió veloz y ágilmente en frente de Koneko, realizando un feroz pivoteo donde al final terminó robándole la pelota a Koneko y dejando a esta tirada en el piso con remolinos en los ojos.

—¡Admira y tiembla! —gritó Sona, sonando triunfante—. ¡El Pivoteo Veloz de Ruruko es el mejor de todos los pivoteos que existen! ¡Incluso se dice que rompe la escala de todos los pivoteos!

—¡Eso ni siquiera tiene sentido! —gritó Rías.

Sona ignoró por completo su comentario.

—¡Ahora, Momo y Saji! —gritó, dándole una mirada a los mencionados—. ¡ Formación de Ataque Momojiko!

Al escuchar eso, Momo y Saji se apresuraron, y llegaron hasta donde estaba Ruruko, quien hizo un veloz pase a Momo, quien luego le pasó la pelota a Saji, todo esto de una manera magistral que impidió tanto a Kiba como Akeno hacer cualquier cosa.

Pero Aika tenía una as bajo la manga.

—¡Ahora, Asia! —gritó.

—«¡¿Asia?!»—pensó todo el mundo, sin entender. ¡Asia no estaba jugando en ninguno de los dos equipos!

Asia, ignorante de eso, cumplió con la petición de Aika.

—¡Aika, Aika! ¡Ra, ra, ra! ¡Tú puedes, tu puedes; sé que vas a ganar! —porreó, de una manera bastante linda, había que aclarar.

Pero lo importante, según Aika, no era la porra, sino el hecho de que cuando Asia saltaba para porrear cada parte de su uniforme mostraba su cuerpo de una manera extraordinariamente erótica, siendo el que la inocente Asia estuviera haciendo algo tan indecente mientras no parecía darse cuenta de lo que hacía algo que generaba un efecto muy aterrador en la mente de todos los seres masculinos que eran testigos de aquella vista.

Issei, teniendo una voluntad de hierro, pudo controlarse. Saji, no teniendo la resistencia de Issei, cayó al piso víctima de un gigantesco sangrado nasal.

—¡¿Gen-chan?!/ ¡¿Saji-kun?! —gritaron al unísono Momo y Ruruko al ver eso, alarmadas.

Con gesto triunfante, Aika agarró la pelota de manos de un casi desmayado Saji.

—¡Contemplen la Formación Arkiryuu! —gritó, para entonces agarrar la pelota y lanzarla con gran fuerza hacia la entrepierna de Saji.

CRACK.

—¡Saji-kun! —gritó Momo, alarmada al ver (y escuchar) eso. Seguidamente, al ver a una Aika que reía malvadamente agarrar de nuevo la pelota mientras se aprovechaba que ella y Ruruko estaban concentradas en atender a Saji, le dio una mirada molesta a Eve—. ¡Arbitro, ¿qué está haciendo?! ¡Eso obviamente fue una falta!

Eve le dirigió una mirada fría que la hizo temblar de pies a cabeza.

—Yo no vi ninguna falta.

[¡Vaya! —le gritó Draig a Issei al ver eso—. ¡Tú sensei está mas comprada que un árbitro de un partido de futbol brasileño!]

—No queda más remedio, Momo —dijo Ruruko con una mirada apenada, ignorante del comentario de Draig, a la vez que se sonrojaba—. T-tendremos q-que a-aplicar de Magia Curativa m-manera d-directa a la z-zona h-herida.

—¿A la z-zona h-herida, d-dices? —cuestiono Momo, solo para luego mirar la entrepierna de un Saji que estaba desmayado y con espuma saliéndole por la boca, y sonrojarse como un tomate.

Seguidamente, sufrió un sangrado nasal masivo y terminó en el mismo estado que Saji.

—¡No, Momo! —gritó Ruruko al ver eso—. ¡Primero ayudame a curar a Gen-chan y luego te desmayas y fantaseás con cosas cochambrosas!

Por su parte, una Aika risueña (últimamente se estaba llevando muy mal con Saji) le lanzó la pelota a una Rías que parecía no saber que sentir ni pensar.

—¡Tome, Bouchou! —gritó Aika—. ¡Dejo todo en sus manos! ¡Gane, por favor!

Al escuchar eso, Rías pareció decidir que debía estar determinada.

—¡Cuenta con eso, Aika! —gritó Rías, atrapando la pelota.

Seguidamente, empezó a concentrar poder mágico en esta, llegando al punto de rodear la pelota con su Poder de la Destrucción.

—¡Esto es por tu Familiar, Aika! —gritó, rodeándose por completo de poder mágico de una forma que (pensó Issei) la hacía lucir como un personaje de manga shonen que estaba a punto de sufrir una transformación—. ¡Este es todo mi poder! ¡ Tiro Destructor de la Amorosa Princesa Gremory!

Y al decir eso, Rías lanzó la pelota en dirección hacia la cancha enemiga con una potencia que parecía digna de un mini-meteorito o una bala de cañón, la pelota estando rodeado con Poder de la Destrucción que tenía forma de un gigantesco corazón.

Pero Sona no iba a permitir que ese tiro diera en el blanco.

—¡Por Saji y la descendencia que ahora no podrá tener! —exclamó, determinada, saltando hasta quedar en frente de la pelota y atrapar esta con sus manos—. ¡Toma esto, Rías! ¡ Bala Acuática del Inteligente Sitri!

Y al decir eso, Sona lanzó la pelota hacia el cesto de Rías, la pelota estando rodeada ahora con la forma de una gigantesca bala de agua.

Pero, de repente, para sorpresa de Sona y todo el mundo, ¡la mitad de pelota pasó a estar rodeada de nuevo por el corazón del Tiro Destructor de la Amorosa Princesa Gremory de Rías, y empezó a moverse de vuelta hacia el cesto de Sona!

Pero Sona, no dando tregua incluso aunque estaba sorprendida, levantó su mano e hizo que la parte de la pelota que estaba rodeada por su Bala Acuática del Inteligente Sitri se dirigiera hacia el cesto de Rías, gesto que fue copiado por la heredera de los Gremory de manera inversa.

El resultado fue que tanto Rías como Sona, estando ambas rebosantes de mana, terminaron en una feroz contienda en donde quien cediera se vería recibiendo el ataque del enemigo.

—«¡¿Qué diablos?! —pensó Issei al ver eso —. ¡Esto de repente cambió de Súper Mario Basquetball a un videojuego de Dragon Ball!»

[Lo sé. Es hermoso, ¿verdad?] —preguntó Draig, sonando fascinado.

Por su parte, Sona y Rías forcejearon.

Y forcejearon.

Pero, al final, como era natural, solo una de las dos pudo triunfar.

Y esa fue…

—¡Siiii! —gritó Rías, emocionada, su Tiro Destructor de la Amorosa Princesa Gremory venciendo la Bala Acuática del Inteligente Sitri de Sona, y cayendo de manera perfecta en el cesto del grupo Gremory.

Eve sopló un silbato al ver eso.

—¡Punto para el grupo Gremory! —exclamó, a sus espaldas una pantalla gigante mostrando un «0 vs 1»

Sin poder evitarlo, Issei se cayó de espaldas al escuchar eso.

—«¡¿Todo eso y apenas un punto?!»—se cuestionó, asombrado. ¡Si las cosas iban a ser así, el partido de baloncesto iba a ser para rato!


Y tal como Issei predijo, el partido de baloncesto duró un buen rato. Nada más y nada menos que una hora y media de puros movimientos extraños de baloncesto dignos de un anime deportivo, para ser exactos.

Pero como es natural, todas las cosas tienen que llegar a su fin. Debido al hecho de que Saji y Momo estaban muy débiles (uno por recibir un pelotazo en los bajos y la otra por la falta de sangre), el equipo de Rías logró dominar la situación a la perfección, logrando un perfecto y magistral «1 VS 4».

Sobra decir que Sona recibió una total paliza.

Pero dejando de lado eso, como Rías ganó el juego, ella y su equipo fueron los que obtuvieron el derecho de ir al Bosque de los Familiares, siendo que estaban justamente preparando los círculos mágicos para ir al dichoso lugar.

Y es en ese momento en que nos ubicamos.

—«Guau. Este sitio es más grande de lo que me imaginaba»—pensó Issei mientras daba un suspiro, observando el inmenso y frondoso bosque con un ambiente como de cuentos de hadas en el que se encontraban.

—¡Este sitio es tan lindo…! —comentó Asia con una sonrisa, cautivada por el lugar.

—A mí no me parece tan lindo —murmuró Aika con una mueca de asco, viendo un gigantesco trozo de caca a unos diez metros de ella y los que la acompañaban.

Dirigió su mirada hacia Rías.

—¿Y bien, Bouchou? ¿Tenemos que meternos en la hierba y esperar tener un encuentro salvaje, o qué tenemos que hacer para encontrar un Familiar?

Rías sonrió, divertida (pues entendió la referencia).

—Nada de eso, Aika —contestó—. Simplemente tenemos que esperar a encontrarnos con el encargado de este lugar.

—¿El encargado de este lugar? —repitió, ladeando la cabeza.

—¡Ese soy yo! —gritó una voz repentinamente a sus espaldas y la de Asia.

—¡Kyaa! —gritaron ambas ante eso.

PUM.

—¡GAHH! ¡MIS FAMILIARBALLS! —gritó un hombre joven con gorra cuya una apariencia parecía extrañamente familiar para Issei, Aika y todos aquellas personas que pasaran una hora de su día viendo un anime o un manga, sus manos estando situadas en su entrepierna.

—¡No te apareces así detrás de dos damas! —gritó Aika, la responsable de que aquel hombre estuviera tirado en el piso (le dio una patada), con molestia.

—«Creo que Aika le está agarrando el gusto a eso de golpear en la entrepierna»— pensó Issei, mientras se alejaba un poco de su amiga. Su cuerpo podía ser extremadamente resistente debido al entrenamiento que le dio su sensei y al hecho de que era parte Dragon, pero recibir un golpe en ese sitio era un gran «¡no!» incluso aunque el golpe fuera dado por una chica cuyo poder físico no rozaba el suyo ni de chiste.

[Aunque siendo sinceros, si ese tipo hubiera aparecido así detrás de ti, probablemente le hubieras reventado el cráneo de un puñetazo] —comentó Draig.

Issei puso sus manos detrás de su nuca, sin decir nada ante eso. No era que fuera un loco que golpeara a todo el que se le acercara; simplemente es que no te aparecías sigilosamente atrás de un guerrero curtido por las batallas (o en el caso de Issei, por las palizas que le daban en su entrenamiento).

Pero dejando de lado eso, el misterioso hombre se reincorporó lentamente, una apenada Asia habiéndole lanzado un rayo curativo a su entrepierna a unos buenos metros de distancia de su persona (un truco que aprendió con ayuda de Eve)

—¡Mi nombre es Zatooji de la ciudad de Madara! —se presento el misterioso hombre, ahora conocido como Zatooji—. ¡Soy un demonio en entrenamiento que tiene el objetivo de convertirse en un Maestro de los Familiares!

—¿Zatooji? ¿En serio? —preguntó Issei, incrédulo, reparando repentinamente de donde le era tan familiar la apariencia de aquel hombre.

[¡Preguntale donde dejó a Pikachu, compañero! ¡Siempre he querido pelear con un compañero Mata-Dioses de su clase!] —le dijo Draig de manera bromista… O al menos, Issei quiso pensar que era una broma.

—¡Y también soy el encargado de este sitio! —añadió Zatooji, ignorando por completo el comentario de Issei.

—¿Este tipo con Poke-complejo de acosador es el encargado de este sitio? —le preguntó Aika a Rías, incrédula, estando todavía en parte molesta.

Rías asintió.

—Sí. Cuando se trata de Familiares, no hay nadie tan apasionado como Zatooji, así que los altos mandos lo pusieron como el encargado de este sitio.

—«Además que nadie más quería el puesto»—añadió Rías en su mente.

—¡Amo los Familiares! —gritó Zatooji de manera improvisa—. ¡Amo todo de ellos! ¡Su forma, su color, su lindura, la forma en que te electrocutan o envenenan cuando por accidente le pisas una parte de su cuerpo! ¡Todo! ¡Ame que me pusieran en este sitio apartado de todo ser humanoide no-Familiar por eso mismo! ¡No me importó que no pudiera tener una novia, ir a lugares con amigos o siquiera tener una vida normal! ¡PARA NADA QUE ME IMPORTO!

—«Ya veo…»—pensó Issei en su mente, sin saber que sentir ante el hecho de que Zatooji parecía a punto de llorar.

—Ejem… —tosió Rías para llamar la atención de Zatooji, luciendo también incomoda—. Necesitamos tu ayuda, Zatooji. Tengo dos personas que necesitan que los ayudes a encontrar un Familiar.

Zatooji volvió a la normalidad al escuchar eso.

—Oh, para una dama tan hermosa, encontrar un Familiar seria todo un honor —exclamó Zatooji, centrando su mirada sobre la Eve silenciosa que había estado observando todo mientras estaba cerca de Issei y Asia, aparentemente pensando que ella era de quien Rías le estaba hablando.

A continuación, Zatooji pareció querer acercársele para tratar de coquetear con ella: pero una mirada de Eve que lo hizo ver sus peores pesadillas hizo que cesara en el intento.

[¡La Intimidación de Eve baja el ataque de Zatooji!]

—«¡Ya basta, Draig! ¡Han sido suficientes referencias a Pokemon por el día de hoy!»—le gritó Issei a su compañero.

—Eh, Zatooji… Estas son las personas de las que te estaba hablando —exclamó Rías con nerviosismo, señalando a Aika y a Asia.

Zatooji frunció el ceño.

—¿La patea- familiarballs? —cuestionó, mirando a Aika.

Esta le dio una mirada mortal que decía: «O me das un Familiar, o voy hacer validez al nombre que me acabas de dar»

Zatooji ganó un ambiente profesional de manera repentina.

—¿Qué clase de Familiar quieren? —preguntó—. ¿Uno fuerte? ¿Uno veloz? ¿Uno resistente? ¿Uno que goce de cantar canciones para hacerlas dormir y luego pintarrajear en sus caras?

—A mi me gustaría uno lindo —exclamó Asia.

—Por mi parte, yo quisiera uno fuerte; aunque no me quejaría si también fuera lindo—dijo Aika, cruzándose de brazos.

—Oh, así que lindo y fuerte, ¿eh? —exclamó Zatooji, mientras asentía, pareciendo considerar aquello como una buena elección—. Veo que eres una chica ruda, así te recomiendo a un Familiar que también sea rudo. Normalmente te recomendaría a la más fuerte de los Reyes Dragones, la Dragona del Caos Tiamat, quien de casualidad tiene un nido en este sitio; pero aparentemente alguien ya la ha capturado.

—«¿Alguien hizo un contrato con Tiamat? —se preguntó Issei, mientras hacía como que no sentía el como Draig se estremecía ante el nombre de Tiamat —. Hmn. Quien haya hecho algo como eso debe ser una persona muy interesante y extraordinariamente fuerte. Me pregunto cómo lucirá…»

—¡Achuu! —estornudo Eve repentinamente.

—Salud, Eve-sensei —le dijo Issei.

—Gracias, Issei-sama —le respondió Eve con una sonrisa.

Issei sonrió ante eso.

—«Bueno, sea quien sea, probablemente lo conozca algún día. Alguien con el poder suficiente como para atar a la Dragona del Caos no puede pasar fácilmente desapercibido»—pensó, para luego volver a decirle salud a su sensei… Aparentemente, el ambiente del Bosque de los Familiares le daba alergia.

—Pero no tienen porqué preocuparse —dijo Zatooji mientras caminaba y les hacía señas para que lo siguieran—. Existen muchos más Dragones con nidos en este sitio. Por ejemplo, están el Gigantis Dragon Fafnir (también conocido como el Dragon de la Eterna Codicia), quien tiene una cueva donde guarda algunos de sus tesoros más preciados; la Dragona de la Ira Flameante Kiyohime, quien se la pasa a menudo cerca de unas aguas termales naturales que hay por aquí; y también está Veles, el Dragon de los Mil Trucos, quien tiene una pequeña cueva en este sitio que conecta hacia su Inframundo personal.

—Estoy escuchando muchos nombres que no conozco —dijo Aika con una mirada confusa.

Eve pareció tomar aquello como un comentario de ayuda dirigida hacia su persona.

—Fafnir, quien originalmente era un enano de nacimiento, es un Dragon Nórdico famoso por haber sido asesinado por Siegfried; aunque luego resucitó y también se enfrentó al héroe Sigurd, quien lo dejó con vida por…

—¿Resucitó? —exclamó Aika con confusión, interrumpiéndola.

—Los Dragones son seres hechos de pura energía —explicó Eve, sin parecer molesta por haber sido interrumpida—. En un sentido estricto, son similares a Espíritus de la más alta clase. Los de menor nivel no suelen ser una gran amenaza; pero los Dragones más poderosos (aquellos que son registrados en las distintas mitologías con nombres únicos) tienen una naturaleza que no difiere con un Espíritu Divino (esos insectos a los que llamas Dioses), siendo que varios incluso son tratados como tales o tienen un origen similar. Como tal al ver su cuerpo físico destruido simplemente ven su energía diseminada por el mundo durante un tiempo hasta que logran reagruparse, regenerar su cuerpo físico, y resucitar. La única manera de que un Dragon no resucite es comiéndose su núcleo conceptual (su corazón, aunque hay casos donde no tienen), poseyendo un nivel de poder abrumador donde se les pueda reducir a un estado tal donde les sea imposible resucitar o sellando su alma.

Aika asimiló esa información lentamente.

—Supongo que no debería sorprenderme —exclamó—. En todos los videojuegos del mundo los Dragones son los seres más fuertes.

Eve asintió.

—En el mundo sobrenatural sucede lo mismo. Aunque el poder varía de uno a otro, los Dragones de alto nivel son seres que se encuentran en su propia categoría. Aquellos que llevan la sangre de los Dragones son por ende existencias increíbles dignas de admiración.

Disimuladamente, Eve le echo una mirada a Issei. A leguas se notaba que quería decirle: «Como usted, Issei-sama»

—Bien, sensei. Ahora que sé que los Dragones son lo mejor de lo mejor, ¿podrías hablarme acerca de los Dragones que mencionó este tipo? —cuestionó Aika, señalando a un Zatooji que guardaba silencio, temiendo ofender a Eve y morir.

—Bueno, ya te hablé de Fafnir, así que dejame hablarte de los otros —respondió Eve, para luego decir: —. Kiyohime es una Dragona Oriental (japonesa, para ser precisos) que originalmente era una sacerdotisa proveniente de una casta noble de Onmiyojis. Es famosa en el folklore japonés por un relato en el que se cuenta como un hombre la sedujo cuando era una niña y le prometió que cuando fuera adulta se casaría con ella, causando que ella dedicara toda su vida a aprender a ser una buena esposa para ese momento. Fue así que cuando cumplió los dieciocho buscó al hombre por cielo, mar y tierra; pero sucedió que cuando lo encontró este negó cualquier promesa y le dijo que no la conocía y que estaba loca, ocasionándole tal furia que se convirtió en una Dragona, lo persiguió incasablemente por toda la provincia, y lo mató quemándolo vivo mientras estaba dentro de una campana de iglesia.

Aika le dedicó una mirada a Zatooji que decía: «¡¿Me estas pidiendo que haga un contrato con una yandere?!»

—Por otro lado —continuó hablando Eve—, Veles, un Dragon Indo-Europeo, es uno que originalmente era parte de los principales Dioses del panteón eslavo, siendo el rival del Dios del Trueno Perun. Es conocido principalmente porque, gracias a su naturaleza como Dragon, logró sobrevivir a la extinción de su panteón debido a la falta de fe, siendo el único Dios eslavo que continua con vida. Además, es famoso porque le encanta robar jovencitas para llevarlas al Inframundo, del cual es Dios Rey, y convertirlas en sus esposas. Las que más les gustan, según se dice, son las que están casadas.

—¡Primero una yandere y ahora un Dragon pervertido que goza de robar mujeres ajenas! —gritó Aika, señalando a Zatooji de manera acusadora—. ¡¿Exactamente cuál es tu problema?! ¡Esos no son Familiares que le recomiendas a una chica que recién está entrando al mundo sobrenatural! ¡Tienes que darme algo que esté a mi nivel!

—Algo a tu nivel, ¿eh? —exclamó Zatooji, luciendo algo molesto por aquel griterío—.¿Que te parece una de las Hydras que descienden de la original a la que se enfrentó Heracles…? ¡Era broma! —gritó, alarmado al ver como Aika parecía dispuesta a darle otra patada en la entrepierna—. ¡Tengo un catálogo más adecuado para ti y tu amiga!

Seguidamente, Zatooji los llevó a un lago, donde se encontraron a unos seres extremadamente musculosos que peleaban fieramente entre sí.

—Estas son Ondinas. Son Espíritus de agua expertos en el combate cuerpo a cuerpo. Cuando se aparean con humanos, tienen híbridos extremadamente hermosos y femeninos.

—Hmn. Lucen interesantes. Me recuerdan a una amiga que hice recientemente —exclamó Aika, viendo con interés a las musculosas Ondinas

—¡A mi también me gustan! —exclamó Asia, sonriente—. ¡Se ve que son todas unas guerreras y que tienen un corazón muy dulce!

—«¡Corazón dulce mi trasero! —gritó Issei en su mente —. ¡Estas cosas lucen como como la versión de la vida real de Hulk! ¡Si Asia y Aika las contratan lo más probable es que terminen embarazadas a la semana!»

Afortunadamente, Aika rechazó a las Ondinas porque primero quería ver las otras opciones, decisión que Asia siguió (aunque lucia triste por abandonar a las Ondinas, siendo que una incluso le puso nombre)

—Bueno, ya que no te gusta el agua, ¿qué tal un Slime? —exclamó Zatooji, señalándole una gigantesca masa gelatinosa de color verde-azulado—. Son inmunes a los daños físicos y resistentes al daño mágico. Además, pueden absorber líquidos para crecer de manera abrumadora, pudiendo algunos absorber lagos para volverse versiones gigantes de sí mismos… También les gusta comer ropa —añadió, apartándose rápidamente del Slime, quien se estaba comiendo su pantalón.

—Em… No sé. Suena muy fuerte; pero no me gustaría quedar desnuda en medio de un combate —exclamó Aika, luciendo indecisa—. ¿No tienes alguno que no coma ropa? ¿Uno que diga «No soy un Slime malo», por ejemplo?

—Ah. ¿Así que quieres un Rey Slime? —cuestionó Zatooji—. Lo siento, chica; pero el único ejemplar de Rey Slime que ha nacido en los últimos siglos se encuentra en la nobleza de la Maou Leviatán. A menos que de milagro te encuentres con un Rey Slime que recién acabe de nacer en este momento, no encontraras Slimes parlantes capaces de adoptar forma humana en este sitio.

—«Yo solo estaba pidiendo uno que no se comiera mi ropa»— pensó Aika, su cara en blanco.

—Pero como veo que tú y tu amiga son clientas difíciles, tengo una idea de un ser con el cual pueden realizar un contrato.

Tras decir eso, Zatooji los metió a una cueva y les mostró a unas niñas extremadamente hermosas que tenían lo que parecían ser alas de mariposas en sus espaldas, quienes dormían en el piso de manera apacible.

—¿Son Hadas? —exclamó Aika, sorprendida, al igual que Issei y la nobleza Gremory.

—Parecido —respondió Zatooji en un susurro, sin querer despertar a las niñas—. Son nada más y nada menos que hembras de Trolls de montaña.

—«¡Eso no se parece en nada a un Hada!»—gritó Issei en su mente, impactado. ¡¿Primero las Ondinas eran físico-culturistas y ahora los Trolls eran niñas preciosas?! ¡¡¿En qué clase de mundo enfermo vivía?!!

[Lo que pasa, compañero, es que los Trolls descienden de las Hadas y seres de la clase de los Ogros, quienes son la versión europea de los Onis —explicó Draig —. Las hembras lucen como sus ancestros Hadas y los machos lucen como sus ancestros Ogros, siendo que las hembras por lo general no se aventuran fuera del Mundo Astral. Por esa razón es que los Trolls son conocidos como una raza extremadamente fea. Con algunas excepciones, los machos son los únicos que suelen aparecer en el mundo humano… Además, también sucede que…]

CRACK.

—L-lo siento —se disculpó Asia, quien por accidente había pisado y destrozado una roca pequeña y algo frágil.

Zatooji no pareció especialmente molesto por eso en un primer momento; pero, repentinamente, él (así como el resto de los que estaban ahí) escucharon lo que parecían ser rugidos, y tuvieron que desviar su atención de lo que había hecho Asia.

Y al hacerlo, vieron como las Trolls, aparentemente siendo todas de sueño ligero, se despertaban ante el sonido de aquella roca siendo destrozada.

Y las Trolls no parecían contentas por haber sido despertadas.

—¡ROOOOAAAARRRR! —rugieron todas de una manera que hacia juego a su nombre como Trolls.

Y entonces, ante el impacto de todos, las Trolls empezaron a transformarse:

Sus caras se volvieron similares a las de un cerdo; sus pieles se tornaron de un gris verdoso; pasaron a medir dos metros y a ganar una constitución que no tenía nada que envidiarle a las Ondinas; y, como detalle finales, las alas detrás de sus espaldas desaparecieron, siendo remplazadas por dos cuernos que salían a los costados de sus cabezas.

En conclusión, ahora las Trolls lucían como las personas se las imaginaban. Tal vez incluso peor.

—¡Oh, no! —exclamó Zatooji al ver eso, palideciendo.

—¿Qué sucede? —le preguntó Aika, también pálida—. ¿Por qué repentinamente pasaron de ser niñas hermosas a esperpentos de la naturaleza?

—¡Están en temporada de apareamiento! —le gritó Zatooji, aterrado—. ¡Algunas de ellas deben estar embarazadas y deben pensar que hemos venido a atacarlas! ¡Por eso han usado sus poderes para transformarse temporalmente en una forma más apta para la batalla! ¡Y además de eso! —añadió Zatooji mientras lucia todavía mas aterrado, su mirada centrada en como algunas Trolls parecían tener corazones en los ojos—. ¡Cómo están en celo, desean de manera automática a cualquier macho con el que se encuentren! ¡Y como están temerosas de ser atacadas, continuaran usando su forma de combate incluso durante el coito!

Al escuchar lo último, Issei y Kiba, únicos especímenes masculinos aparte de Zatooji, palidecieron.

—«¡¿Por qué no me advertiste de esto, Draig?!»—gritó Issei en su mente.

[¡Estaba a punto de decírtelo! —le gritó Draig en respuesta —. ¡Además, ¿cómo se supone que iba a saber que estaban en celo?! ¡Su temporada de apareamiento ocurre de manera aleatoria en un único mes del año!]

Issei no le dijo nada, preocupado en ver que iba a hacer continuación. La verdad es que no estaba tan preocupado por ser capaz de defenderse de las Trolls. No creía que ellas tuvieran el poder de un ser de clase suprema, después de todo.

El problema era que…

—«¡Están embarazadas!»—pensó Issei. ¡No podía golpear a una mujer embarazada! ¡No importaba que ellas fueran las que lo estuvieran atacando (al fin y al cabo él era el que estaba invadiendo su territorio)! ¡Atacar a una mujer embarazada era algo que atentaba contra todos sus valores!

—«¡Pero tampoco me puedo quedar paralizado!»—pensó, preocupado por un momento, antes de ver como su sensei le lanzaba a todas las Trolls un rayo de energía que hizo que todas quedaran convertidas en piedra.

—Guau. Eso mató el momento —exclamó Aika, ahora más tranquila.

—¿Las Trolls estarán bien incluso en esa forma? —le preguntó Asia a Eve, preocupada.

—Solo las encerré en una capa de piedra solidificada. En realidad están vivas e ilesas —reveló Eve con calma.

—«Como era de esperar de Eve-sensei. Siempre sabe que hacer»—pensó Issei mientras daba un suspiro, aliviado. Del dilema que se había salvado.

Pero de repente, la tranquila de Issei desapareció.

¡Porque de repente ante él y el resto del grupo Gremory aparecieron más Trolls hembras en sus formas de combate!

—¡ROOOOAAAARRRR! —rugieron las Trolls, aparentemente sabedoras de que acababan de atacar a sus congéneres.

Seguidamente, las Trolls hicieron que las palmas de sus manos brillaran y dieron un feroz golpe a la tierra, ocasionando un mini-terremoto que sacudió toda la cueva.

—¡¿ Magia de Tierra?! —exclamó Rías, luciendo ahora también alarmada.

Y es que aunque el ataque en realidad no les causaba mucho daño de manera directa, la naturaleza del lugar en el que estaban era algo que había que tomar en cuenta: estando dentro de una cueva, que ocurriera un terremoto era algo bastante grave.

Y tal y como Rías y el resto supusieron, no solo el techo de la cueva empezó a derrumbárseles encima, sino que el piso se cuarteo y se abrieron túneles en la tierra que llenaban hacia un lugar ominosamente misterioso.

Afortunadamente, Issei, Eve, Zatooji (quien, había que recordar, era un Demonio), Rías y los miembros de la nobleza de esta última eran capaces de usar métodos mágicos para flotar y evitar caer al vacío.

Pero entonces tanto Issei como Rías notaron un detalle.

—¡Aika/Asia! —gritaron ambos al unísono.

Aika, la novata en el mundo sobrenatural, no sabía cómo volar, y Asia, humana por naturaleza, tampoco era capaz de ello.

Por ende, ambas cayeron dentro de uno de los túneles que se formaron como consecuencia de la Magia de Tierra de las Trolls, cayendo al vacío.

—¡KYAAAAAA! —gritaron ambas al unísono, abrazándose por el miedo.

Y eso fue lo último que Issei y los demás supieron de ellas.

—Agh. ¿Qué pasó?

Confundida, Aika dio una mirada a sus alrededores, solo para notarse en un claro, Asia estando tirada en el piso a un metro de distancia de ella.

—«¿Por qué…?»

Por un momento, Aika se cuestionó la razón de su ubicación actual.

Pero luego, a su mente vino lo sucedido.

—«Cierto. Esas Trolls crearon un terremoto y nos lanzaron a un túnel —pensó, acercándose a Asia para despertarla —. Luego de eso Asia formó una Barrera alrededor de nosotras, y… No recuerdo más nada; pero supongo que el túnel nos mandó al exterior de la cueva o algo así »

—¿Aika? —preguntó Asia, despertándose por obra de su toque—. ¿Qué haces en mi habitación? Los padres de Issei-san podrían molestarse.

Le tomó unos minutos a Asia darse cuenta que no estaba en la habitación que tenía en la casa de Issei.

—Donde… ¿Dónde estamos? —le cuestionó Asia, luciendo confundida.

—No lo sé —le contestó Aika—. Creo que caímos fuera de la cueva, o algo así. Realmente no estoy muy segura de donde estamos.

Asia lució preocupada ante eso.

—Entonces… ¿Estamos perdidas? —cuestionó.

Estando también preocupada, Aika asintió.

—Eso creo.

—¿Qué hacemos entonces? —cuestionó Asia.

Aika dio una mirada algo indecisa.

—Yo… Creo que deberíamos caminar un poco a ver si nos encontramos con el resto de los muchachos.

Asia, aunque pareciendo algo dudosa (la propia Aika no estaba realmente seguro de su plan de acción) asintió.

—¿En qué dirección caminos? —cuestionó Asia, mirando a todos lados.

—Dejame ver —le contestó Aika—. De tin, marin, de do, pingue…

Aika terminó señalando el norte.

—¡Por ahí! —exclamó.

—Ah —Asia la miró con una gota de sudor resbalándosele por la nuca—. B-bueno —dijo, sin ver otra alternativa.

Asi, Asia y Aika se embarcaron en un viaje con el objetivo de reencontrarse con Issei y compañía.

Unos cuantos minutos después, su viaje fue interrumpido por una feroz escena: unos enormes perros negros con cuernos en la cabeza estaban atacando a lo que parecía ser a un gigantesco lagarto.

Les tomó un minuto a ambas darse cuenta que el «lagarto» en realidad era un Dragon.

Y les tomó otro minuto el darse cuenta que el Dragón estaba defendiendo ferozmente lo que parecían ser unos huevos.

—¡Está protegiendo a sus crias! —gritó Asia, preocupada—. ¡Y está perdiendo! —añadió, viendo como los perros negros estaban ganando terreno en su lucha contra el Dragón.

—¡Tenemos que hacer algo! —gritó Aika, sin poder contenerse —. ¡No sé cómo es la biología de ls seres sobrenaturales o lo que sean esos perros; pero algo me dice que no quieren esos huevos para nada bueno! ¡No podemos dejar que derroten al Dragon! ¡Tenemos que ayudarlo!

Asia asintió, de acuerdo.

Y tras decir eso, ambas se lanzaron a ayudar al Dragon.

—¡Ey, ustedes! ¡Déjenlo en paz! —gritó Aika, para luego, viendo que los perros negros no le hacían caso, atacar —. Bien. ¡Ustedes lo pidieron! ¡ Freezing Thrashing! (¡Tunda Helada!)

Al gritar eso, Aika levantó su mano, ocasionando que un círculo mágico apareciera en frente de esta, círculo del cual múltiples carámbanos de hielos salieron disparados en dirección hacia los perros negros.

SLASH.

—¡ROAARR! —rugieron los perros, varios carámbanos atravesando sus cuerpos, un líquido negruzco (sangre, aparentemente) siendo despedido por sus heridas.

—«Las lecciones de magia con Eve-sensei y Bouchou así como la peleas de entrenamiento con mi amiga están funcionando»—pensó Aika con una sonrisa, viendo como los perros negros lucían bastante heridos.

Pero desafortunadamente, siendo una novata en las peleas, cometió el error más común de todos: se confió.

—¡ROAARR! —rugieron los perros, lanzándose en contra de Aika aunque se estaban desangrando.

Esta, estando sorprendida y además no siendo muy fuerte en el ámbito físico, no pudo hacer más nada que mirar eso con sorpresa y miedo.

Pero afortunadamente, Asia estaba ahí para ayudarla.

¡ Hearth Barrier! (¡Barrera del Corazón!) —gritó Asia, una cúpula de energía blanca formándose alrededor de ella y Aika, cúpula que causó que los perros negros rebotaran en la dirección por la que habían venido, sin causarles daño alguno.

¡ Freezing Thrashing! —gritó entonces Aika de nueva cuenta, lanzando otra marejada de carámbanos de hielo hacia los perros negros, rematándolos esta vez de manera exitosa—. Vaya, Asia. Esa barrera tuya es extremadamente resistente —comentó Aika luego de atacar a los perros, centrando su mirada con sorpresa en una Asia que también lucia sorprendida.

—La verdad no sé qué decir. En los entrenamientos no aguantaba ni un golpe de Eve-san —exclamó Asia, luciendo también sorprendida.

Aika abrió la boca, dispuesta a responder ese comentario.

Pero una voz la interrumpió.

¡¿Quiénes son ustedes?! —les gritó el Dragón que ayudaron, su voz femenina delatando que en realidad era una Dragona.

—¡Tranquila! ¡No venimos a hacerte nada! —exclamó Aika, algo nerviosa. No todos los días te topabas con un lagarto gigante que era capaz de hablar—. ¡Solo pasábamos por ahí y quisimos ayudarte! ¡No nos gustan los seres que se comen a las crias! ¡Eso es todo!

—¡Si! ¡No podíamos dejar que dañaran a tus bebes! —dijo Asia, también algo nerviosa.

La Dragona los miró con desconfianza por unos momentos, antes de asentir.

Tienen suerte de que uno de mis poderes sea el detectar las emociones. Si no fuera por eso, no les creería una historia tan conveniente y me las comería —exclamó, de una manera bastante tretica, por cierto.

Aika contuvo un temblor.

—¿No crees que estas siendo muy agresiva con aquellas que te ayudaron a salvar a tus bebes?

La Dragona la miró con desprecio.

Yo no les pedí su ayuda. Yo sola podía proteger a mis niños —dijo con orgullo, antes de soltar un pequeño quejido.

—¿Qué pasa? —le cuestiono Asia, preocupada.

—Esos… esos malditos del clan Fang me hirieron en la pata izquierda —murmuró la Dragona, pareciendo más como que estaba hablando consigo misma que como si estuviera respondiéndole a Asia.

A esta eso no le importó.

—¡Dejame ayudarte! —dijo, para luego acercarse a la Dragona y usar el poder curativo del Twilight Healing sobre su gigantesca pata.

Por un momento, la Dragona la miró con hostilidad, como pensando que la quería atacar; pero luego, probablemente al notar que la luz la estaba curando, su mirada se suavizó y se tornó un poco más amigable.

—Tienes un truco bastante bueno ahí, niña —dijo, dándole una mirada de aprobación a su pata ya no herida por un momento para luego mirar a Asia—. Dime, ¿cómo te llamas?... ¿Cómo se llaman las dos? —se corrigió a lo último, viendo a Aika.

—Asia/Aika —respondieron las dos al unísono.

—Hmp. Pues bien, Asia y Aika. Mucho gusto en conocerlas. Yo soy SHRIIIIIIIIIIRRRRRKKKKKKKKK… Pero ustedes pueden llamarme Shirk —aclaró a lo último, viendo como Asia y Aika la miraban sin saber que decir.

—Eh… Mucho gusto, Shirk —respondió Aika luego de unos momentos, recuperándose de la impresión de escuchar el nombre de Shirk—. Esto, disculpa la molestia, pero… ¿De casualidad no sabrás como llegar a una cueva donde duermen unas Trolls hembras en celo? Es que vinimos con unos amigos y luego nos perdimos por cosas de la vida —explicó, un poco apenada. Sabía que Shirk debía estar ocupada salvaguardando la vida de sus bebes.

—Hmn. Una cueva con Trolls hembras en celo, ¿dices? —cuestionó Shirk, solo para recibir un asentimiento—. Pues si no me equivoco, esa cueva está justamente por ahí —dijo, señalando una montaña que parecía estar a unos dos kilómetros de distancia.

—¡¿Cómo demonios terminamos tan lejos?! —cuestionó Aika en voz alta sin poder evitarlo, sorprendida.

Afortunadamente, Shirk lució más divertida que ofendida por su arrebato.

Supongo que cayeron en un túnel, ¿cierto?

—¿Cómo lo supiste, Shirk-san? —le pregunto Asia, sorprendida.

Es que en este lugar los túneles son especiales —le explicó Shirk—. . Como este sitio es un mundo que no se guia por las leyes que rigen en otros lares, las aberturas como las entradas de cuevas, madrigueras o túneles son en realidad portales a otro plano. Es bastante común que termines en un punto muy distinto a tu ubicación anterior si te aventuras en un túnel sin cuidado alguno. A veces hasta puedes terminar en algún Inframundo.

Aika y Asia se estremecieron al escuchar lo último.

—Creo que tuvimos suerte —le dijo Aika a Asia, quien le asintió.

—Si quieren, puedo llevarlas ahí —les sugirió Shirk.

Aika la miró con sorpresa

—¿Harías eso por nosotras? —cuestionó—. ¿No estás muy ocupada cuidando a tus bebes?

—Nah. Mis bebes estarán más a salvo si vuelo que si me quedo en este sitio. El clan Fang ya descubrió que este es mi nido —explicó Shirk.

—¿Clan Fang? —preguntó Asia, luciendo tan confundida como lo estaba Aika.

—Esos malditos perros carnívoros —aclaró Shirk, gruñendo con disgusto —. Son hadas caníbales que aparecen cuando una persona está próxima a morir para así poder comerse su cadáver. Por lo general no comen otra cosa que no sean muertos; pero como en este sitio la mayoría de los seres tenemos una larga esperanza de vida y es muy difícil encontrar cadáveres, entonces van por la segunda cosa que les parece más sabrosa: seres no-natos.

Asia puso sus manos en su boca, impactada, gesto que fue copiado por Aika.

—¡Eso es horrible! —dijo Asia, luciendo muy consternada.

—¡Esas cosas son unas plagas! —por su parte, Aika expresó su impacto con disgusto.

—Sí, sí lo son —dijo Shirk, de acuerdo con la declaración de Aika —. Son unas totales aberraciones de la naturaleza y también son los parias de este sitio. Yo por lo general puedo despacharlos con facilidad cuando vienen a comerse mis bebes; pero últimamente me han estado atacando sin parar y no me han dejado ni respirar, así que no pude evitar languidecer por el cansancio durante unos segundos, permitiendo que me hirieran.

—Menos mal que estuvimos ahí para ayudarte —comentó Aika.

Shirk gruñó, pareciendo algo molesta, antes de asentir a regañadientes.

—Sí. Si no fuera por ustedes probablemente esos bastardos hubieran saltado mis defensas y se hubieran comido a mis tres bebes —dijo, señalando a los tres huevos que estaban en el nido que había estado defendiendo— … Pero mejor dejemos de hablar de esos malditos perros, que ya me están dando ganas de quemar algo —pidió, causando que Asia y Aika se pusieran algo nerviosas. Sobre todo al ver como las fosos nasales de Shirk humeaban—. Móntense en mi espalda de una vez, que las llevaré volando a donde sus amigos —ordenó, señalando su espalda con sus garras.

—¿Pero y tus bebés? —volvió a preguntar Aika—. Yo no veo que tú tengas una bolsa como los canguros o asientos en tu espalda como los aviones. Tus bebés podrían caerse si tu vuelas con ellos y no puedes dejarlos aquí. Sería un suicidio.

¿Pero qué dices, chica? —le preguntó Shirk, extrañada—. ¿Qué acaso no es obvio lo que vamos a hacer? Tú y tu amiga van a cargar a mis bebés mientras vuelan en mi espalda —aclaró.

—¿C-confías tanto en nosotras como para dejar que agarremos a tus bebés? —pregunto Asia, luciendo conmovida.

No —negó Shirk— . Simplemente confió en que sepan que si les hacen algo a mis bebés la muerte se quedará corta comparada con lo que les haré.

Asia siguió luciendo conmovida a pesar de escuchar aquello.

No pierdan el tiempo —les ordenó Shirk—. Agarren a mis bebés y móntense en mi espalda antes de que me arrepienta de querer ayudarlas y mes la coma.

Sin dilatación, Aika y Asia le hicieron caso. Cada uno agarró un huevo entre sus manos y se sentaron juntas entre si sobre la espalda de Shirk para que el tercero quedara entre el regazo de ambas. Además, solo por si las moscas, Asia creo a petición de Aika una barrera mágica alrededor de ambas para evitar salir volando por los aires.

Al ver eso, Shirk asintió en aprobación, y alzó vuelo en dirección hacia la montaña que les había señalado, su vuelo lento para el estándar sobrenatural pero también extremadamente seguro

Y por un rato, Aika y Asia simplemente estuvieron calladas, ambas admirando los huevos de Shirk, que eran tan grandes como una pelota de básquet y de un color blanco con marcas que variaban de color por cada huevo, un huevo teniendo marcas amarillas, otro marcas azules y el último marcas rojas.

Pero a la final, Aika, no pudiendo soportar el silencio, habló.

—Oye, Shirk. Una pregunta. ¿Dónde está el papa de estos huevos? —preguntó—. ¿Por qué no te ayuda a protegerlos y a luchar contra los del clan Fang?

Ya sabes cómo son los machos. Te dejan con crias y luego se van a aparearse con otra Dragona —le contestó Shirk—. Yo soy lo único que estos huevos tienen. No tengo pareja y la verdad ya no tengo ganas de tenerla. Los machos son unos estúpidos que siempre están comparando entre sí quien ha estado con más Dragonas.

—Entonces eres una madre soltera —expresó Aika con admiración. Shirk no solo defendía a sus niños de los malvados perros del clan Fang, sino que además los cuidaba sola y sin la ayuda de ningún macho. ¡Era la máxima representación de una madre soltera! ¡Ella sin duda era toda una heroína!

Puedes llamarlo de esa manera si quieres —le dijo Shirk con indiferencia.

Aika abrió la boca, dispuesta a decirle cuanto la admiraba y que le gustaría ser como ella cuando fuera más grande.

Pero, de repente…

BOOOMMM.

—¡¿Qué fue eso?! —preguntó Aika, alarmada, viendo como a unos metros de donde habían estado volando ocurría una explosión, solo una rápida maniobra de Shirk evitando que la explosión le diera de lleno.

¡Kuu! ¡Ese maldito nos encontró! —gruño Shirk, rabiosa, a la vez que volaba velozmente para evitar lo que parecían ser esferas gigantes de energía oscura.

—¡¿Quién nos encontró, Shirk-san?! —preguntó Asia, también alarmada, sus manos extendiéndose de manera instintiva para proteger a los bebés de Shirk, gesto que fue copiado por Aika.

¡Uno de los jefes del clan Fang! ¡Cruncher! —le contestó Shirk, sin dejar de maniobrar para evitar las bolas de energía.

—¿Cruncher? —repitió Aika, incrédula—. ¿Qué clase de nombre es Cruncher?

Shirk no pudo contestarle.

Porque justo en ese momento, una bola de energía oscura dio de lleno en contra de Shirk, moviéndose tan rápido que esta fue incapaz de evitar el ataque.

BOOOMMM.

—¡Kyaaaa! —gritaron Asia y Aika de manera instintiva mientras Shirk caía en caída libra, la primera reforzando de manera instintiva su Hearth Barrier con la intención de protegerse a sí misma, a Aika y a los huevos de Shirk.

¡Kuu! —gritó Shirk, herida, antes de darle una mirada a las Aika y Asia que estaban sobre su espalda mientras protegían sus huevos de manera instintiva, y tomar una decisión.

PUUUMMM.

Ese fue el sonido que hizo Shirk al caer sobre varios árboles que perforaron la herida ocasionada por la explosión de la bola de energía oscura.

Ese fue el sonido que hizo el cuerpo de Shirk cuando esta decidió usarse a sí misma como colchón para Asia, Aika y sus huevos, absorbiendo toda la fuerza del impacto por sí misma.

Y eso fue algo de lo que tanto Asia como Aika se dieron cuenta con rapidez.

—¡Shirk! —gritaron ambas con preocupación, Asia haciendo movimientos rápidos con la intención de curarla.

Pero una voz la interrumpió.

—¡Ja! ¡¿Qué te parece eso, Dragona de mierda?! ¡¿Creías que podías escapar del poder del clan Fang?! ¡Pues ahí tienes las consecuencias!

Al escuchar aquellos insultos, tanto Aika como Asia desviaron la mirada con rapidez.

Y al hacerlo, dieron con un enorme perro negro cornudo igual a los perros que ya habían visto antes, con la diferencia de que este media unos colosales cinco metros de altura y era tan grueso como una casa.

—¡¿Tu eres Cruncher?! —le cuestionó Aika.

—¿Oh? ¿Un humano? —el perro negro dio una exclamación de interés al ver a Aika— … No. Espera, son dos humanos —se corrigió, viendo ahora a Asia, para luego sonreír—. ¡Qué bien! ¡Me he llevado el premio gordo! ¡Hace décadas que no como carne humana! ¡Sin duda que seré la envidia de todos en el clan Fang cuando sepan de esto!

—¡Respondeme! ¡¿Tú eres Cruncher?! —volvió a preguntar Aika, furiosa al ser ignorada.

El perro la miró con diversión.

—Vaya. El bocadillo sabe mi nombre

—¡¿Por qué haces todo esto?! —le cuestionó Asia, llorosa, sus manos centrándose sobre una herida Shirk para tratar de curar sus heridas con su Twilight Healing , cosa que, para su consternación, no parecía ser capaz de hacer—. ¡¿Qué te han hecho Shirk y sus bebés?! ¡¿Por qué tú y tu gente los persiguen con tanta insistencia?!

—¿Qué porque los persigo, preguntas? —repitió Cruncher, para luego sonreír y dar una carcajada —. ¿Es que acaso no es obvio? ¡Los persiguió porque quiero! ¡¿Qué otra razón tengo que tener para hacerlo?!

Ante esas palabras, tanto Aika como Asia le dieron una mirada de incredulidad.

Pero la segunda desvió la mirada de inmediato, preocupada al ver que las heridas de Shirk no sanaban.

—¡¿P-por qué no se curan?! —cuestionó Asia, llorosa e incrédula. ¡En toda su vida, su Twilight Healing jamás había fallado en curar una herida!

Cruncher rió al ver su expresión de angustia.

—¡Es inútil! —exclamó —. ¡La energía que emite mi cuerpo es un gigantesco conducto de Maldiciones! ¡Las heridas que provoco son eternas y no se curan con métodos mágicos o mundanos! ¡La única manera que existe para que esa Dragona de mierda se cure es que me asesines, y eso simplemente es imposible!

—¡Gracias por el innecesariamente revelador monologo de súper villano! —gritó una furiosa Aika, alzando su mano en su dirección mientras que un círculo mágico se le formaba en frente—. ¡Ahora muere! ¡ Freezing Thrashing!

Al gritar eso, Aika hizo que una nube de carámbanos saliera disparada en dirección hacia Cruncher.

Pero, contrario a lo que Aika esperaba, Cruncher vio esa ataque con aburrimiento. Con indiferencia, él simplemente agitó su cabeza, sus dos cuernos brillando con una especie de energía oscura, y dio un cabezazo en contra el Freezing Thrashing de Aika, destruyendo todo los carámbanos de un golpe y quedando por ende ileso.

Aika miró eso con incredulidad.

—¡ ¿Es que no has escuchado lo que dije?! ¡Soy uno de los líderes del clan Fang! ¡Mi poder está por encima del de un demonio de clase alta! ¡Es imposible que una chiquilla como tú me asesine! —gritó Cruncher con orgullo, antes de darle una sonrisa sádica—. Ahora, como tú dijiste, ¡por favor muere! ¡Estoy ansioso por deleitarme con tus huesos!

Y al momento siguiente de gritar eso, Cruncher abrió su boca y les lanzó una gigantesca esfera de energía oscura a Aika y Asia.

Y estas, al ver eso, solo hicieron lo primero que se les ocurrió: trataron de protegerse a sí mismas y a los huevos de Shirk, con Asia formando su Hearth Barrier alrededor de ambas para poder protegerse.

Cruncher sonrió al ver eso.

—¡Es inútil! —gritó—. ¡Una barrera tan endeble no podrá resistir mi ataque!

Y al momento siguiente en que dijera eso, su esfera de energía oscura dio de lleno contra su objetivo, causando que un gigantesco «¡BOOOMMM!» se escuchara.

Pero para sorpresa de Cruncher, no fueron Aika ni Asia quienes recibieron su ataque.

—¡¿Shirk-san?! —gritó Asia, sorprendida, su mirada centrada en la Shirk que se había usado como escudo ante el ataque.

Sangrando mientras chispas oscuras la cubrían, Shirk le dedicó una mirada de reojo. Solo una palabra escapó de sus labios:

—¡Huyan!

—¿Qué…? —exclamó Aika con confusión—. ¡¿Cómo que huyamos?! ¡¿Qué pasa contigo?! ¡¿Qué pasa con tus bebés?!

¡Huye con mis niños! —aclaró Shirk, centrando su mirada sobre Cruncher—. ¡Por mí no te preocupes! ¡Soy una Dragona y sé cuidarme! ¡La prioridad absoluta son ellos, así que huye mientras yo entretengo a este tipo! ¡Y-yo luego me reuno con ustedes!

—¡Mentirosa! —gritó Aika, sintiendo como unas lágrimas de impotencia se derramaban por su mejilla—. ¡Con tantas heridas no te puedes enfrentar a nadie! ¡Si te quedas aquí luego no vas a salir con vida!

¿Crees que no sé eso? —le cuestionó Shirk, luciendo cansada—. ¡ Obviamente que lo sé! ¡Solo estaba tratando de no sonar patética!

Y sin decir más nada, Shirk se abalanzó sobre Cruncher con la intención de ganar tiempo.

Pero este desprecio sus actos de un simple movimiento.

PUMM.

—¡KUU! —gritó Shirk, siendo mandada a volar por Cruncher de un cabezazo, las heridas en su cuerpo resintiéndose.

—¡Dragona estúpida! —exclamó Cruncher con desprecio —. ¡¿Es que acaso no te das cuenta de tu propia situación?! ¡No solo estas llenas de heridas malditas, sino que además tu poder mágico y resistencia están casi en cero! ¡Yo mismo me encargué de ello al mandarte día y noche a mis siervos para que te cansaran por el bien de este momento!

¿M-mandaste a todas esas alimañas solamente para cansarme? —cuestionó Shirk con la misma incredulidad que sentían Aika y Asia, las heridas en su cuerpo causando que se tambaleara sobre sus cuatro patas.

¡Por supuesto! ¡¿Acaso crees que soy tan estúpido como para pelear con una Fairy Dragon adulta sin una estrategia?! —cuestiono Cruncher mientras sonreía, acercándose lentamente hacia Shirk —. ¡Obviamente sabía que te despacharías a todos esos alcornoques de un simple coletazo! ¡Si te lo mandes fue simplemente porque sabía que ni siquiera un Dragon puede salir airosos de pelear sin descanso durante una semana!

—¡Cobarde! —gritó Aika a lo lejos, queriendo llamar la atención de Cruncher y evitar que este matase a Shirk—. ¡Eres un cobarde! ¡No eres capaz de enfrentarte a Shirk de frente, así que enviaste a tu propia gente a morir como si fuera carne de cañón! ¡¿Es que acaso no tienes sentimientos?! ¡¡¿No te importa ni tu propia raza?!!

Niña, ¿no lo sabias? —le cuestionó Cruncher, dándole una mirada de lastima por un momento, antes de volver a centrar su mirada sobre Shirk de manera depredadora—. En este mundo solo sobreviven lo fuertes. Los débiles mueren como la basura que son. Esa es una regla inamovible. Es natural que haya jugado todas mis cartas en ese sentido. ¡La estupidez también es una forma de debilidad! ¡Para matar a tu rival hay que usar todos los trucos que tengas! ¡Algo como el orgullo de un guerrero es algo que no sirve de nada cuando está siendo comido como un trozo inservible de comida!

Dio un paso en dirección hacia Shirk luego de decir eso.

¡Una imagen vale más que mil palabras! ¡Mataré a esta Dragona para que entendías de lo que te estoy hablando!

Y tras decir eso, Cruncher se dirigió en contra de Shirk.

Y justamente en ese momento, una hermosa niña de pelo negro y orejas puntiagudas como de elfo salió de los matorrales.

—«Otro fracaso. Igual que pasó con Tiamat, Veles y Kiyohime, no logree encontrar a Fafnir»—pensaba ella, la indiferencia estando presente en su tono incluso aunque aparentemente lo que sea que estuviera haciendo no le había salido como esperaba —. Quien diría que sería tan difícil para una Diosa Dragona formar un ejército compuesto de Dragones…»

¡Muere!

Los pensamientos de la niña fueron interrumpidos cuando de repente escuchó un grito

—«¿Hmn?»—sin que ninguna emoción pareciera atravesar su rostro, la niña miró a sus alrededores.

Y al hacerlo, vio como un gigantesco perro negro se abalanzaba sobre un gigantesco lagarto.

—«¿Una pelea? —se preguntó ella, viendo esa escena con indiferencia —. Hmp. Que ruidoso y molesto. Por esto es que quiero regresar a mi hogar. Todo este mundo de conflicto es una total molestia»

Y pensando eso, la niña apartó la mirada de aquella escena, sin sentir ninguna clase de empatía.

Pero entonces, un recuerdo vino a su mente:

—Un verdadero Dios protege, no destruye.

—«Hmn —la niña dio una cabezada analítica, antes de simplemente asentir para sí misma —. Supongo que el que una Diosa Dragona proteja a un Dragon es algo que él hubiera encontrado correcto»

Y pensando eso, la niña se apareció en frente del enorme perro negro y detuvo su ataque…

… con un simple dedo.

—¡ ¿Qué…?! —Cruncher no pudo evitar gritar en shock ante eso.

Y no fue el único, tanto Shirk como Aika y Asia vieron aquel inesperado desarrollo con total confusión y sorpresa.

—Adiós, perro —fue lo único que dijo la niña, antes de mover su dedo y, de manera sencilla, mandar a Cruncher a volar mediante una gigantesca onda de presión generada por este.

¡GAHH! —Cruncher trató de oponer resistencia; pero la onda de presión a la final fue demasiado para él y salió disparado en dirección hacia los matorrales de donde había venido la niña, un brutal «¡PUMM!» provocado por su impacto delatando que había sido mandado a volar con una fuerza absurda (sobre todo tomando en cuenta que Cruncher media cinco metros y tenía una constitución similar a la de una casa)

La niña miró en dirección de unas sorprendidas Aika, Asia y Shirk luego de hacer eso.

—¿Están bien? —les cuestionó, algo indiferente.

Recibió un absoluto silencio como respuesta.

—Tomaré eso como un sí —murmuró la niña, antes de canalizar su poder para proceder a tele-trasportarse. Ya no tenía nada que hacer en el Bosque de los Familiares. Los Dragones que estaba buscando al parecer estaban en otros lugares… Además, ya quería llegar a su cuartel y poder dejar de usar su «forma de incognito». Su forma de niña le daba comezón.

Pero un rugido de un herido (pero todavía vivo) Cruncher la interrumpió.

¡¿Quién demonios eres?! —le gritó, molesto—. ¡¿Cómo osas atravesarte en el camino del gran Cruncher?!

—«Que ruidoso —pensó la niña con molestia —. Supongo que debí haber usado dos millonésimas partes de mi poder en lugar de solo una»—se dijo, un poco fastidiada. Por eso las peleas le molestaban. Siempre tenía que andar conteniéndose por miedo a destruir continentes (o hasta el mundo) por accidente.

¡¿Te atreves a ignorarme?! —rugió Cruncher, molesto, para luego abrir su boca y preparar una esfera de energía—. ¡No voy a permitir que una maldita niña se crea superior a mí! ¡Toma esto! ¡ Dark Shoot (Disparo Oscuro)!

Y tras decir eso, Cruncher lanzó la esfera de energía en dirección hacia la niña.

Esta miró eso con una indiferencia que rozaba el desprecio.

—«Eso no me haría ningún daño; pero si lo recibo de frente mi vestido podría llenarse de polvo»—se dijo la niña, antes de decidir que debía evitar que aquel ataque la tocara.

Y a continuación, le dio una mirada al ataque, generando una inmensa presión de energía que causó que la esfera de mana oscuro se desintegrara.

¡¿Qué?! —Cruncher no cabía en su sorpresa. ¡¿Su mejor ataque había sido destruido por aquella niña de una simple mirada?!

Pero la niña no le dio tiempo ni de pensar en lo que había pensado.

—Eres extremadamente irritante —exclamó la niña, viéndolo con fastidio—. Muere de una vez y deja de causar tanto ruido.

Y a continuación, la imagen de aquella niña pareció parpadear por un breve momento, antes de que volviera a la normalidad.

Y a continuación, Cruncher explotó en cientos de pedazos.

La niña miró eso con mayor irritación.

—«Debí usar más poder y vaporizar sus átomos. Ahora mi vestido está sucio»—se dijo, viendo que ahora su vestido estaba lleno de la sangre negra de Cruncher, la cual se había desparramado por todos lados cuando este explotó en cientos de pedazos.

Por su parte, los cerebros de Aika y Asia habían comenzado un proceso de reinicio ante aquella escena, proceso que probablemente hubiera durado mucho tiempo de no ser porque Shirk dio un gemido lastimero.

—¡Shirk/Shirk-san! —gritaron ambas, acercándosele rápidamente, con Asia tratando de usar su Twilight Healing para curarla.

Pero Shirk negó con la cabeza ante sus esfuerzos.

Es inútil —dijo en un susurro, a la vez que escupía sangre—. Ese maldito perro tenía razón. Hace tiempo que había superado mis límites. Incluso aunque la Maldición ha desaparecido, estoy demasiado débil y mis heridas son demasiadas. Mi muerte es algo irremediable.

—¡No digas eso! —le gritó Aika con lágrimas en los ojos, siendo testigo por primera vez en su vida de lo que era perder a alguien gracias a la impotencia—. ¡Te vas a poner mejor y vas a ver tus hijos nacer! ¡Los veras crecer y los ayudarás a que sean Dragones tan rudos como su mamá!

—¡Sí, Shirk-san! —dijo Asia, también llorando. Jamás había perdido a un «paciente». Su Twilight Healing , que era tanto una maldición como una bendición para ella, jamás le había fallado—. ¡Ya verás que te vas a poner mejor! ¡Eres una Dragona! ¡En la Iglesia me dijeron que los Dragones eran indestructibles y que podían destruir naciones! ¡Tú de seguro que también puedes hacer eso!

Siento decepcionarte, chica. Pero yo no soy ese tipo de Dragona —dijo Shirk, volviendo a escupir sangre.

Seguidamente, levantó su mirada al cielo.

Si los Dioses fueran benevolentes, probablemente me salvarían.

La palabra «Dioses» hizo que la mirada de la niña pasara de su vestido sucio a la moribunda Shirk.

Pero a pesar de que se hacía llamar «Diosa Dragona» y de que por ende ver a un Dragon muriendo debería haberle ocasionado tristeza, la mirada de la niña siguió mostrando tanto sentimiento como cuando veía su vestido sucio… No. Mejor dicho: aquella chica miraba a Shirk incluso con menos sentimiento que el que le daba a las prendas que llevaba puesta.

No había regocijo en su mirada. No había tristeza o empatía. No existía nada que dijera que ella fuera un ser cruel; pero tampoco existía nada que hiciera pensar que ella fuera amable. Infinitamente indiferente: así era como lucia ella. Como si la escena de alguien muriendo fuera algo tan irremediablemente común que ya a ella no le generaba ningún tipo de sensación.

—«Aunque quisiera, no podría curarla»—pensó la niña. Ella no era como ese bastardo rojo que se había apoderado de su hogar y lo había vuelto un sitio «ruidoso». Ella tenía poder de sobra para torcer el mundo a sus pies; pero nunca había tenido el interés de dominar artes y aprovechar ese poder de maneras muchos más complejos. Ella no era una «sabia» que había dominado las artes y que podía dispersar la frontera de la realidad y la ilusión (sueño). Ella solo era alguien con un poder… infinito. Alguien que no tenía la necesidad de aprender a usar Magia Curativa (ella simplemente se regeneraría de manera automática de cualquier herida).

¿Qué si podía aprender a usarla? ¿Qué si podía tratar de siquiera usar una forma muy mala pero efectiva con su poder? ¿Qué si podía hacer otra cosa para curar a aquella Dragona?

Tal vez, pero…

—«¿Por qué debería hacerlo?»

Eso era lo que se preguntaba la niña.

La gente moría. Las plantas morían. Las estrellas se extinguían. Incluso el universo en algún momento iba a morir. La muerte era inevitable para todos excepto ella (que era infinita).

¿Por qué debería evitar el curso natural de las cosas?

Y además…

—«Este mundo tan ruidoso —se dijo la niña, recuerdos llegando a su mente —, es uno que muerde la mano que lo alimenta. Un mundo sin sentido. Un mundo que no importa si termina siendo destruido para que así yo pueda regresar a mi hogar»

Porque la niña, que una vez había sido mucho más vaciá de lo que era ahora, había visto lo que le pasaba a los «héroes»

Ella no quería ser un héroe.

(Pero entonces, ¿por qué se metió en ese combate? ¿Qué fue lo que la motivó?)

A ella no le importaban las personas.

(Entonces, ¿por qué seguía ahí?)

Ella ya no sentía nada. Era tan vaciá como lo fue en un principio.

(Y entonces, ¿qué era «eso» que le generaba cambios en sus expresiones?)

Ella no iba a salvar a esa Dragona.

Y tampoco era como si Shirk estuviera contemplando esa posibilidad.

—Pero los Dioses no son benevolentes —continuó Shirk —. Son seres crueles e insondables. Criaturas que de un momento cambian de amables a malvadas dependiendo de su estado de ánimo y de las circunstancias. Yo no seré salvada. Nadie va a salvarme.

Shirk volvió a escupir sangre.

—Pero mis bebés si pueden salvarse —dijo, mirando los huevos que tanto Aika como Asia habían protegido con sus vidas —. Ustedes pueden agarrar a mis bebés y cuidarlos hasta que nazcan. Pueden tomarlos como sus Familiares y convertirlos en sus compañeros de batalla cuando vengan al mundo. Pueden… pueden hacer lo que yo no puedo hacer por ellos.

Shirk cerró los ojos luego de decir eso, ignorando los gritos de Asia y Aika que seguían insistiendo en que ella debía vivir.

Eso… eso es lo único que les pido.

Y a continuación, Shirk murió, su cuerpo dispersándose en motas de luz.

Aika y Asia explotaron en llanto al ver eso.

Pero, siendo testigos de las últimas palabras de Shirk, ambas se controlaron tan bien como pudieron y centraron su mirada en los huevos.

—Vamos a cuidarlos como si fuéramos sus mamás —le dijo Aika a Asia, secándose las lágrimas de los ojos.

Asia, tan llorosa como ella, asintió.

—Vamos a convertirlos en Dragones de los que Shirk-san se sienta orgullosa.

Y a continuación, ambas se dispusieron a agarrar los huevos.

Y fue en ese momento que la niña se dirigió hacia ellos.

—Ustedes no pueden cuidar esos huevos —les dijo, sonando tan indiferente como si estuviera diciendo que el cielo era azul—. Los huevos de Dragones necesitan un suministro constante del mana de un Dragón para poder desarrollarse. Sin algo como eso, los huevos mueren de manera automática en cuestión de horas; minutos, en los casos más terribles. Ustedes, que no son Dragones, no pueden cuidar esos huevos.

Aika la miró con molestia.

—¿Quién diablos eres tú? —le cuestionó, sin importarle el hecho de que aquella niña era mucho más fuerte que ella—. Apareces de repente, nos salvas y ahora nos dice que dejemos a esos huevos aquí porque según tú no podemos cuidarlos…. ¡¿Quién diablos te crees?! ¡¿Cuál es tu objetivo?!

—Si las salvé fue por un capricho, nada más que eso —exclamó la niña, sin parecer molesta ante al griterío de Aika—. Y si te digo esto también es por un capricho. Hagas lo que hagas no puedes salvar a esos huevos. Dejarlos ahí sería lo mejor. Lo que aquella Dragona te dijo fue una estupidez. Los que no son Dragones no pueden cuidar huevos de Dragones.

—¡¿Y-y qué?! —gritó una llorosa Asia, para sorpresa de Aika—. ¡¿Q-qué si no podemos cuidarlos?! ¡V-vamos a buscar a un Dragon que nos ayude! ¡V-vamos a pedir la ayuda de nuestros amigos para cuidarlos! ¡V-vamos a mover cielo, mar y tierra; pero no vamos a dejar que los hijos de Shirk mueran! ¡Vamos a hacer que vivan y los vamos a cuidar tal y como su madre no los pidió!

—¿Por qué? —preguntó la niña, luciendo verdaderamente curiosa.

—¡Porque no está mal ayudar a las personas! —le contestó una llorosa Asia—. ¡Porque no está mal preocuparse por los demás! ¡Porque creo sinceramente que si puedo hacer algo por los demás, tengo que hacerlo! ¡Porque esa es la enseñanza que me ha dado el Dios en que creo!

Algo de sorpresa se deslizó por un momento en la mirada de la niña al escuchar aquellas palabras.

—Una vez conocí a alguien como tú —dijo ella, su expresión de repente tornándose sombría—. Él era bondadoso y amable de una manera que yo todavía no puedo entender. Se preocupaba por todos, buscaba proteger a todos y quería ayudar a todos.

Ella le dio una mirada que no concordaba con su figura de niña a Asia.

—¿Y sabes lo que pasó con él? —preguntó, solo para luego añadir sin esperar respuesta:—. Pues ni yo lo sé; pero de algo estoy segura. Tratando de ayudar a los demás, terminó siendo lastimado y al final nada cambio en este mundo tan ruidoso… Dime, dices que no está mal preocuparse por otros y ayudar a los demás; ¿pero acaso cuando ayudas a los demás estos luego se preocupan por ti? ¿Acaso luego de todo no terminas siendo lastimada de alguna manera?

—¡!

Asia guardó silencio al escuchar eso.

Lo que aquella niña decía sonaban como palabras confusas; pero Asia las entendía claramente. Y era debido a una sencilla razón: cuando amablemente ayudó a un Demonio, solo la amabilidad guiando su corazón, terminó siendo despreciada y herida a más no poder. Tratando de ser amable, termino siendo tratada como si fuera el villano.

Y Asia sabía que ella no única ni especial. Jeanne DArc murió porque una santa que solo se preocupaba por los demás y que obtenía milagros solo a través de la devoción era una existencia incompresible que merecía ser llamada como «bruja» por los reyes que temían perder su poder. Arthur Pendragón murió porque un rey perfecto que buscaba una utopía sin preocuparse por sí mismo era algo tan ridículo e incompresible que ni sus propios caballeros pudieron entenderlo. Héroe por héroe, persona por persona; el héroe siempre tenía un final trágico.

El cruel era exaltado y el amable era ridiculizado: ese era el mundo en que Asia vivía.

Pero, aun así…

—Incluso si nadie se preocupa por mí, no está mal querer preocuparme por los demás —dijo Asia—. Si porque me miran con odio los miro con odio, entonces nada cambiara. Si me vengo, entonces solo luego alguien vendrá a vengarse. Para mí, curar, rezar y tener fe en que todo será mejor son los métodos con los que vivo. Los métodos que uso para poder seguir adelante... No puedo decir que no sienta miedo o dolor cuando soy herida —añadió, luciendo triste mientras recordaba por lo que había pasado, antes de que su mirada se iluminara—. ¡Pero ahora entiendo que en este mundo por cada persona mala hay dos buenas!.. ¡Y-yo fui salvada incluso cuando pensé que nadie vendría; incluso cuando grité que no quería que me salvaran! ¡Alguien vino por mí y me demostró que mi bondad también tiene recompensa; que cuando sonría habrá alguien que me devolverá la sonrisa!

Le dio una mirada determinada a aquella niña.

—Y por eso, te lo vuelvo a decir: ¡no está mal ayudar a otros! —gritó, determinada—. ¡Shirk-san sacrificó su vida para que nosotros pudiéramos vivir y así cuidar sus huevos! ¡Lo mínimo que puedo hacer es mover cielo y tierra para asegurarme que sus niños puedan nacer y recibir la gracia que es la vida dada por el Señor!

La niña hizo una expresión cavilaba ante sus palabras.

—Ya veo… —dijo, mechones de su pelo ensombreciendo su mirada.

Seguidamente, apuntó con la palma de su mano a los huevos de Shirk, una gigantesca masa de energía formándose en el dichoso miembro.

Asia y Aika miraron eso con alarma

—¡¿Qué estás…?!

Ignorándolas, la niña disparó la esfera de energía en contra de los huevos de Shirk, dando esta de lleno en contra de los mencionados objetos

Pero en lugar de que los huevos explotaran en una ráfaga sangrienta de energía, estos absorbieron la esfera de energía como si fuera algo simplemente natural.

—Le he dado parte de mi poder a esos huevos —explicó, dirigiendo su mirada hacia unas asombradas Aika y Asia—. Mi mana es tan denso que esa simple esfera de energía bastará para que esos huevos sobrevivan hasta el momento en que tengan que nacer; aunque te recomiendo que de todas maneras busques a un Dragon para que los incube de manera normal. Así no corres riesgos de que nazcan desnutridos si por casualidad sucede que la energía que usé fue simplemente insuficiente.

Asia la miró asombrada

—¿Por qué…?

—Simplemente lo hice por capricho —le dijo la niña con indiferencia—. Porque quiero ver lo que te pasará al final si sigues ese camino tan estúpido que me hace recordar tanto a lo que haría él… Y es por eso que también…

De repente, con un abrir y cerrar de ojos, la niña apareció en frente de la cara de Asia, siendo que luego procedió a tocar su cara con su mano brillando, causando que Asia brillara por completo por un momento como una gigantesca lámpara.

Luego de hacer eso, la niña reapareció en otro abrir y cerrar de ojos en el mismo lugar donde había estado en la misma posición en la que había estado.

—Te he dado mi bendición —explicó—. Ahora tienes una afinidad anti-natural con los Dragones. Tu sola presencia hace que los Dragones que estén aliados contigo sientan que sus fuerzas se incrementan y tienes un carisma sobrenatural con esto que rozas el lavado cerebral.

Asia la miró con incredulidad al escuchar todo eso.

—¿Q-que yo qué…?

—¡Eso es tan genial, Asia! —le gritó una Aika emocionada, a pesar de que por dentro estaba más confundida que la propia Asia—. ¡Has sufrido un Power Up! ¡Ahora sin duda te puedes convertir en una chica mágica! ¡La Prety-Prety Dragon Maiden, para ser precisos!

Asia, a pesar de estar supremamente confundida, le dio a Aika una sonrisa al escuchar aquellas palabras.

Pero su sonrisa desapareció al ver como aquella misteriosa niña parecía dispuesta a marcharse.

—¡Espera! —le gritó, interrumpiendo su partida—. T-tú… Usted, ¿cómo se llama usted?

La niña dio una mirada pensativa ante esas palabras.

—Nombre, ¿eh? —murmuro, antes de asentir con la cabeza y darle una mirada a Asia—. Phis. Por el momento puedes llamarme Phis, Asia.

Asia abrió la boca, sorprendida al ver que aquella misteriosa niña de alguna manera sabia su nombre (le tomó unos minutos recordar que Aika acababa de gritar su nombre)

Pero no pudo decir nada, porque Phis, pareciendo darse por satisfecha con su presentación, simplemente desapareció en un brillo ominoso, su figura pareciendo de alguna manera tornarse más adulta mientras desaparecía.

Asia y Aika compartieron una mirada al ver eso.

—¿Qué es exactamente lo que acaba de pasar? —le preguntó Aika a Asia.

Esta negó con la cabeza, luciendo tan confundida como ella.

—No lo sé; pero… —Asia dirigió su mirada hacia los huevos de Shirk, que de alguna manera lucían más brillantes luego de que Phis les hubiera dado su energía—. Ahora somos mamás de tres futuros Dragones.

Aika dio una sonrisa al escuchar eso.

—Daenerys debe estar muriéndose de la envidia en estos momentos —dijo, solo para recibir una mirada confundida de Asia.

—¿Quién es Daenerys? —le preguntó esta.

—Olvidalo —le dijo Aika en respuesta, una gota de sudor resbalándosele por la nuca. Se le había olvidado que Asia no sabía de la cultura popular.

A continuación, dio una mirada a sus alrededores.

—¿Ahora como regresamos con el resto del grupo?

Ante la pregunta, Asia lucio de repente nerviosa. Shirk, quien las iba a llevar volando hacia la cueva, había muerto. ¿Ahora como llegaban a esa montaña que estaba tan lejos? ¿Lograrían llegar a tiempo antes de que Issei y el resto tuvieran que regresar al mundo humano?

Afortunadamente, todas las preocupaciones de tanto Asia como Aika desaparecieron una vez que escucharon el grito de una voz muy familiar.

—¡Asia! ¡Aika! ¡¿Están bien?! —les preguntó Issei, llegando en compañía de Eve, Zatooji, Rías y la nobleza de esta.

—¡Issei-san! —le gritó Asia, aliviada. ¡No se iba a quedar atrapada de por vida en aquel extraño y aterrador lugar!—. ¡¿C-como lograste encontrarnos?!

—Escuchamos las explosiones y pensamos que a lo mejor eran ustedes —le contestó Eve en lugar de Issei, quien estaba dando una mirada analítica al lugar.

—¿Qué pasó aquí? —les preguntó a Asia y a Aika. Por como lucia el lugar, una gran pelea había sucedido.

Asia y Aika le explicaron absolutamente todo lo que pasó, desde su encuentro con Shirk hasta como aquella misteriosa niña había desaparecido luego de darle su «bendición» a Asia.

Issei dio una mirada incrédula al escuchar todo eso.

—«¿B-bendición? ¿Phis? —se repitió, sintiéndose palidecer de repente —. Draig, ¿esa niña era…?»

[N-no, compañero. N-no puede ser. Ella es una mujer adulta con características muy distintas —le contestó Draig de manera tambaleante, sin sonar muy seguro—. Además, ¿qué tendría que hacer ella en el Bosque de los Familiares? S-simplemente no puede ser]

Issei no supo que contestar a aquello.

En su lugar, prefirió concentrarse en lo que estaba sucediendo.

—Entonces, ¿dices que ese perro negro…? —Issei guardó silencio por un momento al ser corregido por Zatooji, quien decía que aquel perro negro se llamaba «Barghest» —… ¿que ese Barghest mató a una Dragona, y que esta como última voluntad les pidió que cuidaran a sus bebes?

Tanto Asia como Aika asintieron.

Issei puso sus brazos detrás de su cabeza, dándole una mirada a los dichosos huevos por un momento antes de tomar una decisión.

—Supongo que entonces tendré que ayudarlas —dijo, sabiendo que lo que iba a decir a continuación sería una revelación que generaría revuelo.

—¿Cómo por qué tendrías tú que ayudarnos? —le cuestionó Aika, mas confundida que hostil.

Issei se rascó la mejilla.

—Sucede que yo soy parte Dragon —explicó, solo para hacer una mueca al escuchar un gigantesco «¡¿Qué?!» de parte de todos menos Eve y Zatooji, quien no conocía a Issei de nada.

A continuación, Issei fue asaltado por todos en busca de respuestas, con Aika diciendo que ahora entendía porque las medidas de Issei eran dignas de un caballo (comentario que fue ignorado por todos menos por una Akeno que exclamó un: «Ara, ara. ¿Es eso cierto?» con interés)

—«Creo que esta va para rato»—se dijo Issei mientras daba una mirada cansada. Aparentemente, faltaba mucho para que ese día terminara.


Y tal como Issei predijo, le tomó mucho tiempo explicarles a todos que por razones de la vida su corazón era el de un Dragón y que como tal su energía mágica era el de uno.

Luego de eso sucedió que todos regresaron al mundo humano, con Zatooji dándole a Asia y a Aika una bolsa/nido mágico en la cual pudieran meter tranquilinamente a los huevos y un manual de «Como Entrenar y Criar a tu Dragón»

Aika y Asia luego acordaron que la segunda seria quien se quedara con los huevos (pues tenía más margen de maniobra con Issei, aquel que debía suministrar su mana, viviendo con ella) y que la primera los cuidaría y aportaría su ayuda cada vez que los visitara.

Luego de eso sucedió que Issei le dio su mana a los tres huevos y los dejó con Asia, quien los puso en una cuna que Eve le hizo con magia y se echó a dormir con un ojo abierto, alerta a la más minina necesidad de sus «hijos»

Pensar eso hizo que Issei se sintiera extraño. Tener «hijos» a los dieciséis era algo que lo hacía sentir raro.

[Además que eres el primer hombre que va a tener hijos mientras es virgen] —le comentó Draig de manera burlona.

Issei prefirió ignorar su comentario.

—«Además, está lo de esa niña… »—pensó, recordando cómo según lo que le contaron Aika y Asia aquella chica Phis, quien aparentemente era una Dragona, le había dado a los huevos parte de su poder y le había dado a Asia su «bendición» (la cual, notó Issei después, si existía porque de alguna manera se sentía más fuerte al lado de Asia y más dispuesto a hacer lo que esta le pidiera)

TOC. TOC.

—«¿Hmn?—ante ese repentino ruido, Issei dio una mirada confusa a sus alrededores —. ¿Qué es ese ruido?»

TOC. TOC. TOC. TOC.

—«¿Viene de la ventana?»—se preguntó, algo confuso. Sobre todo porque él dormía en la planta alta de la casa. Quien sea que estuviera tocando debía estar montado en la pared como el Hombre Araña.

¡PUM! ¡PUM!

[Sea quien sea, será mejor que abras. A este ritmo va a tumbar la ventana] —le aconsejó Draig.

Como pensaba lo mismo, Issei rápidamente le hizo caso y abrió la ventana.

Y al hacerlo, una familiar pelirroja de sensual figura saltó hasta quedar dentro de su cuarto, las alas de murciélago que poseía al ser un Demonio estando extendidas atrás de su espalda.

—¿Rías-sempai? —exclamó Issei, sorprendido. ¿Qué hacia Rías golpeteando su ventana a altas horas de la noche?

[¿Será un asalto nocturno? —cuestionó Draig —. ¡¿Acaso te ha llegado la hora y por fin dejaras de ser virgen?!]

De nueva cuenta, Issei ignoró a Draig por completo.

—¿Qué hace aquí, Rías-sempai? —le cuestionó a Rías, quien estaba guardando sus alas de Demonio—. ¿Por qué estaba volando a las fueras de mi cuarto y golpeteando mi ventana?

—Quise aparecerme aquí mediante un círculo mágico; pero todos mis intentos fueron rechazados —explicó Rías.

—Ah. Eso es porque Eve-sensei puso barreras de protección alrededor de la vivienda —le aclaró Issei, poniéndose una mano detrás de la nuca, sintiéndose de alguna manera apenado—… Pero para llegar al punto de volar y golpetear mi ventana… ¿Qué es eso tan importante que vino a hacer aquí?

Por un momento, un pequeño rubor apareció en el rostro de Rías.

—Pensé que tenía más tiempo —murmuró—. Se suponía que tenía oportunidad hasta que me graduara… e incluso cuando esa posibilidad fue descartada, pensé que tendría al menos un mes para prepararme…

—¿Eh? —Issei dio una mirada confundida, sin entender nada—. ¿De qué está hablando, Rías-sempai?

—Yuuto me rechazaría por completo. Me ve como una hermana mayor… Y además, creo que tiene interés en alguien más —siguió murmurando Rías, ignorando su confusión—. Tu eres el único chico que conozco de manera cercana aparte de él, así que eres mi única opción… y además…

—«Tal vez, si es con un chico tan amable como tú no importara incluso si este es un intento desesperado sin amor»—pensó.

—No estoy entendiendo nada, Rías-sempai —le dijo Issei, todavía mas confundido.

—Perdona. Supongo que es natural que no entiendas nada —le dijo Rías mientras le daba una sonrisa de disculpa. Issei no pudo evitar pensar que su sonrisa lucia demasiado forzada incluso para una simple sonrisa de disculpa—. Para que me entiendas mejor, seré clara y te diré sin rodeos lo que necesito de ti…

Repentinamente, Rías acercó su cuerpo al de Issei a un punto en donde sus senos chocaban contra el pecho de Issei.

—¡Por favor toma mi virginidad, Hyodou-kun!


Notas

Razas

Blue Man of the Minch ( Blue Men en plural): Son seres propios del folklore escandinavo. De apariencia extrañamente adorable, son malévolos Espíritus del mar que aman ahogar a las personas que viajan en barcos. Su apariencia sirvió como diseño para las criaturas ficticias conocidas como Pitufos.

Dragón: Ser sobrenatural registrado en todas las mitologías. Es una entidad hecha de energía pura que pueda nacer por múltiples circunstancias, aunque lo más común es que nazcan con un método de incubación desde un huevo. Los Dragones de más alto nivel existen en el mismo nivel que Espíritus Divinos (Dioses), y puede ser que en algunos casos no exista una verdadera diferencia entre uno y otro, aunque como tal tan solo existe un Dios Dragón. Como un dato curioso, a través de ciertos tipos de rituales o procesos (uno de los más famosos el comerse muchos corazones de Dragones) o al sentir una gran cantidad de emociones negativas que generen una maldición (el caso del enano Fafnir y la sacerdotisa Kiyohime siendo buenos ejemplos) es posible que un organismo se convierta en un Dragón.

Ondina: Ser de la mitología nórdica/germánica. Es un Espíritu femenino de agua con un gran poder físico. Sus descendientes por alguna razón misteriosa lucen extremadamente hermosos y femeninos, siendo esta la razón de que la raza sea tratada como una raza muy hermosa.

Slime: Un ser especial que es muy conocido por los pueblos europeos. Es una criatura con masa gelatinosa que nace a través de la acumulación de energía mágica del ambiente. Son extremadamente resistentes a la magia y son inmunes a los daños físicos, aunque no son realmente seres muy fuertes y carecen de inteligencia alguna. Por alguna razón, aman comer ropa como nada en el mundo.

Rey Slime: Un tipo especial de Slime que es considerado como una leyenda. Nace de una acumulación masiva de energía mágica, llegando a tener un nivel de existencia similar al de un Dragón de alto nivel. Se destaca porque su forma presenta un color dorado distinto al clásico verde de su contraparte normal, y porque es capaz de hablar y adoptar cualquier forma que desee a gusto y disgusto. Altamente resistente a todo daño, y capaz de absorber energía mágica y de auto-regenerarse a gran velocidad, es un ser terrible y casi inmortal que solo puede ser derrotado a través de técnicas de sellado o un poder abrumador capaz de eliminar cada partícula de su cuerpo de la faz de la tierra. Aparentemente, la Maou Leviatan tiene al único ejemplar visto en los últimos milenios dentro de su nobleza.

Hada: Ser que es propio del folklore celta, si bien el nombre resuena por cada rincón del mundo. Es un tipo de Espíritu que se divide a su vez en múltiples variantes o tipos, aunque como tal el nombre «Hada» suele evocar la imagen de los Espíritus Elementales que son encarnaciones del planeta (La Dama del Lago, La Reina de las Nieves y Jack Frost siendo buenos ejemplos). Es muy difícil englobar todas las características de estos seres debido a la gran variedad de tipos que existen; pero es posible decir que el rasgo principal de estos seres es que en su gran mayoría suelen derivarse de la imaginación de los seres humanos —tal como gran parte de los Dioses— o simplemente vienen a surgir como sub-producto de un ser divino. En la mitología celta se engloba una lista de seres llamados Aes Sídhe (que quiere decir «Gente de las Hadas»), y se dice de estos que vienen a ser los Ángeles Caídos de los Dioses Celtas. Como dato curioso, cabe destacar que las Hadas de más alto rango muestran el mismo nivel de autoridad sobre el mundo que en un ser de la categoría Dios, y que, a pesar de lo que se suele pensar, estos seres tienen una mentalidad que para los seres humanos es tan ajena como la de un alienígena (aunque algunas pueden actuar como humanos).

Oni: Un tipo de Youkai —monstruo japonés— que se denomina como Demonio ( Daimon). Se caracterizan por una constitución aguerrida que goza de fuerza extrema, tener uno o dos cuernos saliendo de sus cabezas y tener la capacidad natural de emitir energía mágica (mana) del tipo fuego. Los machos por lo general son relativamente feos (aunque algunos pueden ser tan o más guapos que los humanos); pero las hembras muestran un aspecto extrañamente seductor y voluptuoso que es extremadamente atrayente. Son especialmente conocidos porque tanto los machos como las hembras gozan de secuestrar seres humanos para satisfaces sus necedades básicas, ya sea comiéndoselos o usándolos como objetos sexuales. Son extremadamente crueles y perversos por naturaleza, pero respetan la fuerza ante todo y están dispuestos a bajar la cabeza ante un Onmiyoji que demuestre el suficiente poder. También existen Onis pequeños semejantes a los Diablillos. Los Onis más famosos son Momotaro, Shuten Douji e Ibaraki Douji.

Ogro: La versión europea de los Onis. Presentan las mismas características que los seres ya mencionados (súper fuerza, cuernos, aspecto feo en machos y aspecto seductor en hembras…), con la excepción de que los Ogros están relacionados con el elemento agua en lugar del elemento fuego de los Onis. Son tan perversos como los Onis, aunque demuestran un mayor entendimiento de la fuerza y pueden llegar a convivir con razas como las Hadas. Estos monstruos son especialmente conocidos por ser los progenitores de los Trolls escandinavos y los Orcos celtas, siendo a veces confundidos y tratados como si fueran lo mismo.

Troll: Ser propio de Escandinavia. Es una criatura especial que surgió a través del mestizaje de Ogros, Hadas, Gigantes de Fuego (Muspels) y Gigantes de Hielo (Jotuns). Los machos presentan la misma apariencia de sus ancestros Ogros y las hembras muestran un aspecto mixto entre el porte seductor de las Ogresas (hembras de Ogro) y el porte angelical de las hadas (esta regla se continua aplicando a los híbridos). Tienen la capacidad de cambiar de forma a voluntad y también pueden usar magia de manera innata. Debido a su sangre extremadamente variada, los Trolls muestran distintas características dependiendo del ambiente en donde vivan, clasificándose en Trolls de montaña y/o bosque (tierra), Trolls de rio (agua), Trolls de escarcha (hielo) y Trolls de volcán (fuego). Son extremadamente agresivos con los seres humanos y los Elfos.

Orco: Ser propio del folklore celta. Es una criatura especial que surgió a través del mestizaje de Ogros, Hadas y Gigantes Fomorianos, quienes son seres divinos asociados con el mar y la muerte. Siguen en el mismo patrón de características de sus primos los Trolls, pero se diferencian fácilmente debido a que los Orcos son mucho más civilizados e inteligentes, careciendo de la necesidad de secuestrar humanos y no teniendo una especial animosidad a los seres humanos y los Elfos. Sin embargo, los Orco no son amables por naturaleza, y no les importara ningún ser que no demuestre una fuerza superior a la suya. Estos seres están clasificados como parte de los Aes Sídhe.

Fairy Dragon: Un tipo muy raro de Dragon. Es un Dragon que tiene ascendencia de Hada. La raza cuenta con poderes misteriosos que varían de individuo a individuo como resultado. Shirk, por ejemplo, podía detectar emociones en un rango de cien metros alrededor de su cuerpo.

Barghest: Uno de los Aes Sídhe. Es un hada caníbal similar al Grimm o al Cu Sith que se manifiesta frente a las personas que están a punto de morir bajo la forma de un gran perro negro. La diferencia central entre los seres ya mencionados es que el Barghest solo aparece para comer los cadáveres de las personas muertas, y que su apetito voraz está lleno de tal crueldad que es capaz de comer seres no-natos y perseguir ferozmente a aquellos que desea comer. El Barghest puede adoptar forma humana (aunque no es muy dado a hacerlo), solo unos cuernos en su cabeza y un cuerpo voluminoso delatando su verdadera identidad como un ser no-humano.

Técnicas

Aika

Freezing Thrashing (Tunda Helada): Técnica mágica ofensiva del elemento hielo. Aika crea un círculo mágico del cual dispara una serie de carámbanos que causan daño penetrante a los objetivos.

Asia

Hearth Barrier (Barrera del Corazón): Técnica mágica defensiva. Es una barrera de energía mágica con la forma de una cúpula de luz. Su nombre viene a representa la voluntad de Asia de querer poder protegerse a sí misma y a sus amigos. Su poder depende exclusivamente del conteo de energía mágica de Asia comparado con el del ataque del rival.

Cruncher

Emisión de Energía Maldita: Un Barghest es un ser profano que goza de comer cadáveres y criaturas no-natas. Como resultado, los cuerpos de los Barghest son conductos gigantescos de Maldiciones. Debido a eso, los ataques de los Barghest tienen el efecto de ser incurables siempre y cuando el Barghest que haya hecho las heridas siga con vida.

Dark Shot (Disparo Oscuro): Técnica mágica ofensiva del elemento oscuridad. Cruncher hace uso de su Emisión de Energía Maldita y prepara una esfera de oscuridad en sus fauces, la cual luego dispara hacia su oponente con la potencia de un cañón. Los daños causados por el ataque no se curan por ningún método mientras Cruncher siga con vida como resultado de que se está haciendo uso de la Emisión de Energía Maldita.


Extra: El Advenimiento de una Chica Mágica Fuera de Serie — ¡La Chica Mágica Mil-tan!


Ser un Demonio era una experiencia algo extraña para Aika.

Si de por si la idea de que el mundo sobrenatural existía era extraño, el que supuestamente hubiera sido resucitada por su sempai, a quien ahora tenía que servir por toda la eternidad, solo hacía que la cosa fuera aún más rara.

Pero Aika no se quejaba. Estaba viva. Podía vivir como siempre con su amigo Issei y su amiga Asia. Incluso aunque ya no era una humana, su vida no había sufrido tantas modificaciones.

Además, Aika podía «ver» que Rías no era una mala persona. Tal vez algo infantil, codiciosa y arrogante; pero no era mala en la base. Ella nunca haría que hiciera algo que pudiera atentar contra su propio bien.

En resumen, ser un Demonio para Aika no era tan malo (¡podía aprender magia!); aunque eso no quería decir que al principio no hubiera estado confundida.

Pero ahora estaba bien. Luego de que gritara con confusión durante el primer día de su nueva vida se había calmado.

Pero aun así, ser un Demonio para Aika era algo extraño.

Y la razón principal era muy sencilla: los trabajos que tenía que hacer como Demonio.

Aparentemente, habían humanos normales que invocaban a Demonios para que estos cumplieran sus deseos a cambio de entregarles algo (que no tenía que ser su alma necesariamente). Como Aika ahora era un Demonio, ella también era invocada a menudo por gente para que le cumpliera sus deseos.

Y en la semana que Aika llevaba de ser un Demonio, le habían tocado clientes muy raros.

Hubo uno que era amante de Yuki Nagato y que quería que vistiera como ella en remplazo de Koneko. También hubo un caso en donde tuvo actuar como cupido para dos chicos samuráis amantes de la era Sengoku.

Pero sin duda, el caso más extraño era el siguiente:

Repentinamente, Aika apareció en medio de una sala. Era una sala muy normal.

Fue entonces que una voz la llamó, y una voz que no era muy normal:

—¿Oh? Demonio-san es inesperadamente linda-nyo.

Aika parpadeó. Aquella voz parecía el epitome de la virilidad masculina; pero había dicho «nyo» con la dulzura de una amorosa y linda señorita.

Eso no era muy normal; pero, pensó Aika, no tenía nada de malo. Los chicos samuráis terminaban sus frases con «Degozaru», después de todo.

Fue entonces cuando Aika vio a su contratista.

Era un hombre de mediana edad cuyo cuerpo masculino eran tan musculoso que haría un físico-culturista ardiera en admiración y envidia.

Un hombre de mediana edad cuyo cuerpo en extremo musculoso estaba cubierto por el traje de una linda chica mágica que apenas y alcanzaba a cubrir su trasero.

Un musculoso hombre de mediana edad cuyo vestido de chica mágica era coronado por unas orejas y cola de gato.

¡Un hombre cuyo rostro estaba lleno de tanta agresividad que haría que un vikingo saliera corriendo por su mamá; pero que tenías unos ojos tan dulces como los de una inocente niña de primaria!

¡Era una chica mágica atrapada en el cuerpo de un hombre extremadamente varonil!

Y es que, «vio» Aika con sorpresa, ¡su alma era tan pura como la de su amiga Asia! ¡Aquella chica con cuerpo de hombre viril tenía la amabilidad de un Ángel incluso aunque lucia como un Ogro o un Troll!

¿Era de extrañar que Aika se hubiera quedado mirando con la boca abierta aquella chica mágica fuera de serie?

—¿Demonio-san?-nyo.

Aika sacudió su cabeza al escuchar eso. No podía ser grosera con su contratista. Sus acciones reflejaban el nombre de su sempai, quien amablemente la había resucitado. ¡No podía ser grosera!

—Soy un Demonio que sirve al Duque Gremory. He venido a cumplir su deseo —dijo, tal como su sempai le había enseñado—. Por favor, dígame, ¿en qué puedo ayudarle?

La chica mágica fuera de serie le sonrío. Su rostro emitía un ambiente que haría que un hombre adulto se hiciera en los pantalones; pero sus ojos eran tan adorables como podrían ser los de una niña como Koneko.

—¡Mil-tan quiere que la ayudes en su tarea de convertirse en una verdadera chica mágica!-nyo

—«¿Mil-tan?»—se preguntoo Aika, antes de sacudir la cabeza y darle una mirada confusa a «Mll-tan»—. Y… ¿Cómo puedo ayudarte en eso? ¿Necesitas que te de poderes o algo así? —le cuestionó algo, confundida.

Mil-tan negó con la cabeza.

—¡No, no!-nyo ¡Mil-tan ya sabe magia!-nyo —aclaró, mostrándole un musculoso brazo cuyo puño emitía un aire helado que Aika supuso era Magia de Hielo—. ¡Lo que Mil-tan quiere es otra cosa!-nyo

—¿Qué cosa?

—¡Mil-tan quiere que le digas al Maou que Mil-tan le declara la guerra!-nyo —exclamó Mil-tan con seriedad.

Aika parpadeó.

—¿Estas segura? —preguntó—. Que yo sepa, el Maou es un ser aterrador que puede derribar ciudades como si fueran castillos de naipes.

—¡No importa! ¡Mil-tan está preparada para todo!-nyo

—Además —añadió Aika—, no es un Maou. Son cuatro.

Mil-tan retrocedió al escuchar eso.

—¿C-cuatro?-nyo —repitió, palideciendo—. ¡Mil-tan no puede luchar contra tantos Maous!-nyo ¡Mil-tan solo tiene dos puños!-nyo

—Aparte que según he oído la Maou Leviatán es una chica mágica que lucha por la justicia, el amor y los helados —le comentó Aika.

Una expresión de impacto cruzó el rostro de Mil-tan.

—¡¿Una Maou es una chica mágica?!-nyo —exclamó, para luego caer al piso, derrotada—. ¡No hay manera!-nyo ¡Si los Maous son buenos, Mil-tan no tiene razón de ser!-nyo ¡¡Sin enemigos que masacrar brutalmente Mil-tan no puede convertirse en una verdadera chica mágica!!-nyo

Mil-tan empezó a llorar luego de decir eso.

Aika la miró con algo de pena.

—Vamos, no tienes que ponerte así —le dijo, dándole palmaditas en la espalda—. Todavía hay un montón de enemigos que puedes masacrar cruelmente.

—¿En serio?-nyo —le dijo Mil-tan, secándose los mocos con la manga de su traje de chica mágica.

—Sí —asintió Aika—. Por ejemplo, están los Ángeles Caídos y los Exorcistas Errantes. Esos tipos son seres malvados que secuestraron a una amiga y que hicieron que yo terminara muriendo. De no ser porque mi otro amigo rescató a mi amiga e hizo que mi ama me resucitara, no estaría aquí contigo.

—¡Eso es horrible!-nyo —expresó Mil-tan, consternada—. ¡Esos Ángeles Caídos y Exorcistas Errantes suenan como todos unos bastardos que toda chica mágica debería masacrar cruelmente!-nyo... ¡Por favor cuéntame mas!-nyo —le suplicó a Aika.

Esta le sonrió con gusto.

—¿Quieres que veamos un anime mientras lo hacemos? —dijo, para luego conjurar unos CDS con un hechizo que le enseñó su sempai Akeno—. Mi ama me dio estos CDS. Contienen las aventuras como chica mágica de la Maou Leviatan.

Las orejas de gato de Mil-tan se sacudieron con emoción al escuchar eso.

—¡Claro!-nyo —exclamó, estrellas estando presentes en sus ojos—. ¡Mil-tan quiere conocer a su nueva ídolo!-nyo

—«¿Ya es tu ídolo?»—se preguntó Aika, antes de sacudir la cabeza—. Bueno, vamos. ¡Este anime no se va a ver solo!

—¡Si!-nyo —le dijo Mil-tan, emocionada—… ¡Y por cierto, hablame más de ese amigo tuyo!-nyo ¡Suena como un Héroe de la Justicia al que Mil-tan puede convertir en su nuevo ídolo masculino!-nyo

Y así fue como una amistad muy extraña surgió.

Una amistad que presagiaba el nacimiento de una chica mágica fuera de serie

El Fin.


Hola a todos. Muchas gracias por leer.

Este capítulo, como pueden ver, toma la trama de los familiares. Técnicamente es un capítulo de relleno; pero a la vez no lo es porque un fanfic con relleno es una cosa ilógica. No pasa nada muy importante, pero si saltan esto es muy probable que queden bien confundidos.

Principalmente este capítulo trata de explicar lo que ha pasado con Asia y Aika, así como están llevando sus nuevas vidas. También hubo un poco de Akeno, porque Akeno simplemente me encanta. Originalmente también había Rías y Koneko; pero ambas quedaron para más adelante.

Ahora, quiero decir que a diferencia del arco anterior, en este me concentraré un poco más en las relaciones al principio. Lo hago porque en futuros arcos luego hay pura pelea durante varios capítulos seguidos, así que quiero aprovechar los momentos de paz cuanto se pueda.

Dicho esto, no pienso que el capítulo sea aburrido. De hecho, lo encuentro bastante divertido, siendo que además nos llevamos una sorpresa con ese último momento al final.

Sobre eso, quiero decir que durante el inicio de algunos arcos trataré de meter a personajes que aparecen tardíamente. No todos aparecen tipo cameo o en un capítulo de relleno (esta trama solo la usé porque era interesante). Otros sí tienen una mejor presentación.

Ahora, quiero decirles también que le dí un Familiar a Sona ya que no estoy al tanto de sí ella tiene uno o en el canon (que debe tenerlo, pero no sé cuál es). No crean que por lo que dijo es súper fuerte. Yo me imagino que para destruir un barco hacen falta como diez o veinte, aunque también pueden existir algunos que lo hacen por si solos. Siendo sinceros, yo solo lo metí porque tenía la información a la mano y la imagen mental de Sona con un Pitufo fue algo que simplemente me mató (XD).

Del juego de basket no digo nada. Simplemente fueron 2mil palabras de pura estupidez.

Y finalmente, al llegar al bosque pasan varias cosas interesantes. Vemos que hay dos nuevos dragones (que hay más, pero los otros no se ven en el Bosque de los Familiares) y a unas cuantas criaturas nuevas, dos de ellas dando referencias importantes. Aparte, vemos a ya saben quién y pasa lo que pasó.

Solo quiero decirles que esos huevos son importantes. De ahí saldrán cosas bastante… interesantes.

Ah, y el extra no es sólo un meme. También es importante para la trama en un sentido que no se pueden imaginar (aunque sí, también es meme XD).

Con eso dicho, les pregunto:

¿Qué les pareció el capítulo?

Y me voy. En el siguiente, como pueden ver, ya empieza la trama de Raiser. Esperemos a ver qué sorpresas y cambios nos trae.

¡Hasta la próxima!

¡RAGM-0802 fuera!