Capítulo 20. Dolorosos Recuerdos. Parte 2
Las fiestas en la Universidad eran siempre un acontecimiento que generaba altas expectativas, sobre todo las que eran organizadas por los alumnos más populares, y en este caso, también eran los más adinerados. Yunho era estudiante de último semestre y no dejaría pasar la oportunidad de hacer una fiesta en grande, pues sería la última porque se graduaría ese año
—Hola Junsu —se acercó Jung a su compañero luego que todos volvieron a los vestidores tras el entrenamiento
—¿Qué hay? —respondió poco amigable
—Sé que no somos amigos, pero hemos sido compañeros este año, me graduaré y ya no nos veremos, así que te invito a mi fiesta de cumpleaños —sonrió con aquel gesto hipócrita que solía hacer
Junsu lo miró con desconfianza, incluso si hacía esa justificación, era raro que lo invitara a él, siendo de tercer semestre, solo porque eran compañeros de equipo
—Claro, dime dónde y cuando
Yunho sonrió emocionado y sacó su teléfono, pidiéndole a Junsu el suyo, le mandó la invitación electrónica
—Puedes traer a tu novia o a quien quieras, una amiga linda, que sé yo, son todos bienvenidos —palmeó su hombro y se alejó sin hacer más comentarios
Junsu miró la invitación, era obvio que no iba a ir, pero no quiso negarse ante él y que luego le insistiera.
Durante el receso entre sus clases, Junsu se juntó con Changmin en el campus, solían sentarse bajo un árbol, charlaban mientras compartían un refrigerio, Shim traía con él un libro, el que leía cada vez que se quedaban sin tema de conversación
—Oye Kim —habló un chico que pasaba por ahí y que lo reconoció
El aludido volteó, era uno de sus compañeros de equipo de fútbol, a quien saludó amablemente, este se acercó a los amigos, Changmin estaba tan metido en su libro que ni siquiera lo saludó
—No puedo creer que Yunho te invitara a su fiesta, eres el único del equipo que no es su amigo al que invitó —dijo con sorpresa
Al oír eso, Changmin apartó la mirada del libro y miró a su amigo, este tenía una expresión de molestia bastante notoria
—Sí ¿verdad? Que loco —respondió incómodo, ya sabía la que le esperaba con su amigo
—Tienes que contarnos como son, dicen que realmente se gastan dinero en fiestas —expresó emocionado, como si fuese él el invitado— Me voy, nos vemos en el juego
—Adiós —se despidió de su compañero. Del otro lado sintió la mirada acusadora de Changmin— Iba a decírtelo
—Sí claro —ironizó, un poco molesto— Seguro ni pensabas ir
—Me cae mal
—Pero sabes que me gusta ¿ni siquiera por mí? —cuestionó enojado
—Es que no creo que sea para ti
—Junsu, soy feliz con solo verlo, no aspiro a ser uno de sus novios, anda, ve e invítame —suplicó a su amigo, este suspiró, resignado
—Está bien —entornó los ojos con fastidio, pero ver la sonrisa de Changmin lo hizo sentir mejor, después de todo, él no sonreía mucho, aunque fuese por alguien más, le gustaba verlo sonreír.
Llegó la noche de la fiesta, esta fue en la casa de Jung, sus padres no tuvieron objeción en dejar que la hiciese, ellos fueron de viaje, la familia tenía mucho dinero y en un futuro no muy lejano, Yunho sería el heredero de los negocios familiares, por eso aquello más bien era una mansión, con una enorme alberca, ahora llena de adolescentes
—Junsu, algún día debes hacer una fiesta así —expresó admirado Changmin, su amigo también tenía mucho dinero, pero él no era ostentoso— También eres popular
—Algunos me buscan solo por mi dinero, por eso eres mi único amigo de verdad —dijo con un poco de tristeza, porque la verdad deseaba que fueran algo más que eso
—Exacto, solo me necesitas a mí —bromeó, rodeándole los hombros con su brazo— Ay no puede ser —expresó con sorpresa tras eso, Yunho se dirigía hacia ellos
—Hola —saludó campante— Que bueno que viniste —dijo hacia Junsu, luego miró a Changmin, fingiendo sorpresa— Ah, tú de nuevo, perdón por el otro día, estaba distraído
—Está bien —sonrió nervioso— Junsu dijo que podía venir
—Claro, disfruten la fiesta por favor —trató de aparentar indiferencia hacia Shim, mirando principalmente a Junsu— Métanse a la alberca, no sean tímidos
—Gracias —respondió Kim, incómodo, su amigo en cambio estaba mudo, casi no podía hablar ante el otro
Yunho se dio media vuelta y comenzó a alejarse, luego se detuvo y regresó sobre sus pasos, mirando hacia su admirador
—Me temo que no me sé tu nombre
—Cha… Changmin —respondió nervioso
—Ok, Cha Changmin —habló en tono burlón— Mucho gusto —sonrió galantemente y se retiró ahora sí
—Hice el ridículo —lamentó decepcionado, tapándose la cara
—Llámame loco, pero yo sentí muy raro a Yunho contigo
—Lo dices porque te cae mal
—Sí, me cae mal, pero algo en él contigo no me agrada, y que me invitara a esta fiesta, no sé, no confío en él —confesó, aunque sabía que su amigo seguro se enojaría por eso
—Vamos por unas bebidas —ignoró aquello por completo, no quería pensar mal, pero Kim lo estaba haciendo dudar.
Avanzada la fiesta, muchos de los invitados se habían ido, otros estaban demasiado alcoholizados para estar conscientes, así que el número de personas charlando se había minimizado, además otros tantos habían encontrado pareja temporal ahí, unos se besuqueaban en la sala o áreas comunes de la casa y el gran jardín.
—En toda la noche no se le ha despegado —dijo con molestia Yunho a uno de sus amigos— Quítalo de mi camino, distráelo
—Solo porque tengo metido dinero en esto —respondió con fastidio, luego se acercó al par de amigos— Junsu, estaba pensando en la estrategia del próximo partido
—¿Ahorita? —inquirió confundido
—Sí vamos, es que no me puedo sacar la idea de mi cabeza y sabes que el equipo de Busan es fuerte, para nosotros es la última oportunidad de ganar las nacionales —suplicó fingiendo preocupación
—Está bien
—Aquí hay mucho ruido, sígueme —indicó con la cabeza
—Ve, espero aquí —respondió Changmin comprensivamente, luego se sentó en un lugar desocupado de la sala, cerca de él, un chico y una chica se besaban y manoseaban como si estuvieran solos ahí— Creo que mejor daré un paseo
Caminó hacia el jardín y salió, aspiró aire fresco y sonrió, caminando sin rumbo, admirándose de lo grande y bonita de la mansión. En la alberca aún había gente, pero algunos en parejas, abrazados o besándose, eso lo hizo pensar en que hace mucho no daba un beso, su último novio fue justo antes de entrar a la universidad, terminaron porque tuvo que mudarse al norte del país
Se detuvo a unos metros de la piscina y se sentó bajo un gran árbol, mirando arriba notó el mar de estrellas, sonrió asombrado
—¿Por qué estás aquí solo? ¿Mi fiesta es aburrida?
La voz de Yunho cerca de él lo hizo voltear, creyendo que quizás estaba alucinando, negó con la cabeza, sin emitir sonido alguno
—No estés ahí, vamos a caminar —estiró su mano hacia él y Shim la tomó sin dudar, parándose— Te mostraré mi colección de autos
Aun sin poder hablar, Changmin asintió, caminando a su lado, sintiéndose como en un sueño, Yunho era casi tan alto como él, su perfil era aún mucho más atractivo de cerca
—Y ¿tienes novia? —preguntó con naturalidad
—No, yo… yo soy gay —expuso, sintiéndose un poco cohibido, no le gustaba mucho hablar de su sexualidad
—Bueno, novio —corrigió, evitando reírse, para él resultaba más que obvio que era Gay, no dejaba de mirarlo con ojos de enamorado
—No de momento —lo miró de soslayo, Jung también lo miró, con menos discreción, rápidamente Shim miró hacia abajo, sin dejar de caminar
—Ya veo —respondió secamente. Se detuvieron unos metros después, Yunho abrió el pórtico donde estaban sus autos, eran al menos siete, se veían bastante costosos
—Wow —expresó asombrado, acercándose a un modelo Mercedes-Benz, admirándolo, era realmente hermoso— Debe ser asombroso conducirlo
—Este es mejor —indicó con la mano que lo siguiera, el otro así lo hizo, llegando hasta un Lamborghini, su última adquisición— Súbete
—¿Qué? No, es demasiado para mí
—No seas bobo —sacó de su pantalón la llave y quitó la alarma— Súbete —abrió la portezuela del copiloto, Shim obedeció, él se subió del otro lado
Con un dispositivo a distancia, Jung abrió la puerta del garaje del otro lado, el que daba a la calle, luego arrancó el coche, al primer segundo que tomaron la avenida, Changmin sintió la fuerza con que corría, eso lo emocionó
—¿Qué tal eh? —presumió con orgullo
—Es increíble —respondió Changmin anonadado, estaba muy emocionado, era su primera vez subiendo a un auto deportivo, aunque no lo conducía él, podía sentir la adrenalina
Anduvieron por alrededor de veinte minutos, hasta que Yunho tomó una ruta en específico, dirigiéndose a un bonito mirador, cerca de la torre Namsan, Shim tenía mucho sin ir por ahí. Detuvo el auto y miró hacia Changmin, este volteó a su vez, no entendía que hacían ahí
—¿Te gusta la vista?
—Es muy bonita —admitió, maravillado, las luces de la ciudad se veían claramente
—Ya no tartamudeas —observó sonriente, haciéndolo sonrojar— ¿Acaso me tienes miedo?
—No, claro que no —negó rápidamente
—Entonces… —quitándose el cinturón de seguridad, se inclinó hacia él, cerró los ojos y buscó sus labios, tomándolos enseguida
Changmin se paralizó por completo, incapaz de pensar con claridad, aquello debía ser un sueño, una burda fantasía, algo, lo que sea menos la realidad, eso era imposible, Jung Yunho estaba besándolo. Él también respondió, lento y tímido, apretando los puños a los lados de su cuerpo
Cuando el beso terminó y el mayor se apartó, Changmin abrió poco a poco los ojos, sintiéndose soñado, había sido el mejor beso de su vida, pero estaba muy confundido
—Te gusto ¿verdad? —preguntó con aires de grandeza, aunque Changmin no lo percibió así
—Sí —apartó la mirada, avergonzado, no tuvo más salida que aceptarlo— ¿Yo te gusto? O ¿Por qué me besaste? —inquirió nervioso, sentía que sudaba frío
—Eres lindo —admitió— Pero mejor dime ¿Qué tanto te gusto?
—¿Qué tanto? No entiendo —esta vez se animó a mirarlo
—Me refiero a esto —se acercó de nuevo, esta vez quitándole el cinturón de seguridad del copiloto, luego con un botón, inclinó el respaldo del asiento, acostándolo, junto con él, Changmin
No le dio tiempo a reaccionar, se pasó de ese lado y se acostó encima de él, besándole el cuello, Shim se puso nervioso, no esperaba que aquello estuviera pasando, fue aún más desconcertante sentir la mano de Yunho en su entrepierna, acariciándolo, luego queriendo meterse por debajo del pantalón
—No, basta —pidió, empujándolo con fuerza. Sus ojos se encontraron
—Te gusto, lo dijiste, no seas mojigato —expresó con arrogancia, sonriendo altanero, luego se agachó de nuevo y otra vez le besó el cuello
—Dije no —rechazó otra vez, empujó y luego abrió la puerta del auto, saliendo de ahí, molesto y asustado
—¡Maldición! Lo eché a perder —se lamentó, tomó aire en dos ocasiones y salió del coche, tras Changmin— Oye, perdóname —le dio alcance y le agarró el brazo, Shim volteó, su mirada de decepción preocupó a Yunho, seguro que su plan debía ser reescrito
—Tal vez estés acostumbrado a que todas las personas salten a tu cama, pero no soy así, no importa si me gustas mucho —manifestó, seguro de sí mismo, el otro se aguantó las ganas de reír, sí que era mojigato
—Lo sé, de verdad lo siento —agarró su otra mano— Déjame conocerte ¿sí? También me gustas —esta vez lo atrajo a él y abrazó— Iré a tu ritmo
—¿A mi ritmo? —inquirió confundido, Yunho lo soltó y miró a los ojos
—Mira, no puedo pedirte que seas mi novio oficialmente, mis papás no saben que también me gustan los hombres, pero salgamos, conozcámonos ¿Qué dices? —de forma amorosa le pasó cabellos tras la oreja
—¿De verdad te gusto? —confundido y aún sin creerlo, recibió de Jung una afirmación, aquello le hizo olvidar lo de momentos atrás
—Está bien —sonrió emocionado, era su sueño hecho realidad
—Volvamos —le tocó el mentón sutilmente y luego lo soltó
Regresaron al auto de Yunho, de regreso a la fiesta. Al llegar se separaron, Jung enseguida fue a platicar del avance con sus amigos, mientras que Changmin se llevó un regaño por parte de Junsu por haberse ido sin avisarle, cuando Shim le contó todo lo que pasó, omitiendo que se quiso propasar con él, Junsu se sintió triste, pero a la vez le preocupaba que estuvieran jugando con él.
…
Después de aquella vez teniendo sexo, le vinieron muchas más, el acto se volvió tan normal y cotidiano como comer o cuando estudiaban, a veces lo hacían más de una vez al día, generalmente Taecyeon era activo, pero también Jaejoong lo era algunas veces. Los días siguieron pasando, sus vidas no parecían tener un propósito específico, pero lo tenía, esos días de aparente paz, eran parte del programa para crear la próxima joya
—Debo felicitarte, ya conoces muchas más palabras —halagó un día Taecyeon tras terminar la clase de ese día— Aún tienes algunas faltas de ortografía, pero las trabajaremos
—Gracias —sonrió contento, lanzándose a sus brazos, luego le besó la mejilla con entusiasmo— Tengo hambre
—Veamos cuanta comida queda —caminó hacia el rincón donde solían poner la comida, luego que Kim lo soltara. Faltaban dos días para que les llevaran más y ya solo quedaba una ración— Comeremos poquito hoy ¿está bien? —preguntó mientras se giraba hacia él, viendo a Jaejoong desnudo al terminar de voltear, se había desnudado rápido
—Quiero tener sexo —dijo tranquilamente, como quien pide un caramelo, para Taecyeon no era raro la naturalidad con que Jaejoong veía el tema, nunca sintió vergüenza de su cuerpo desnudo tampoco
—¿No tenías hambre? —preguntó divertido, dejando la comida y volviendo hacia su novio, le sujetó el rostro con ambas manos y le dio un beso en la boca
—Después comemos —sonrió ampliamente, abrazándose a él, comenzó a tocarlo y besarle la piel, Taecyeon miró hacia el techo y suspiró, él no tenía ganas, pero siempre complacía a Jaejoong, salvo la primera vez, todas las demás, era Kim quien quería tener sexo
Continuó dándole besos hasta que se agachó frente a él, le sujetó el miembro y comenzó a lamerlo, luego lo chupó, había aprendido bien, Taecyeon le acarició el cabello, mirándolo. Sin hacerlo terminar, Jaejoong se levantó y fue a la cama, ahí se puso en cuatro, esperándolo
—No tardes —pidió, girando un poco la cabeza hacia atrás, viendo al otro dudar, pero luego de decirle eso, Taecyeon se subió también, hincado, comenzó a penetrarlo
Estaban solos, aparentemente, no había razón para dominarse sobre las expresiones de placer, los gemidos, el chocar de sus pieles, no había reglas ni excepciones, todo lo que quisieran y pudieran hacerse era permitido, a Jaejoong le gustaba sentirlo dentro, que tocara ese punto que hacía que explotara de placer, había aprendido gracias a Taecyeon sobre lo que era el orgasmo, la eyaculación, los gemidos, todo lo que antes desconocía, ahora lo sabía muy bien
Poco antes de terminar, Taecyeon se agachó hasta tocar su pecho con la espalda de Jaejoong, le agarró el pene con una mano y luego de comenzar a masturbarlo acercó su boca a la oreja de Kim, aprovechando sus gemidos para que su propia voz fuese opacada
—Saldremos de aquí —susurró lo más bajito posible, debido a sus sonidos, Jaejoong no preguntó— No digas nada, te explicaré en la clase
Finalmente terminó dentro de él, luego lo hizo terminar en su mano, los dos se acostaron en la cama, Jaejoong quiso preguntar, pero el mensaje fue claro, debía de esperar, pero la ilusión por salir de ahí comenzó a albergarlo de esperanza, quería seguir conociendo del mundo, pero fuera de esa habitación, junto al hombre que quería tanto.
…
Luego de lo sucedido en la fiesta, Yunho vio a escondidas a Changmin algunas veces, le hacía regalos simples, sin parecer ostentoso, también lo cortejaba mandándole mensajes de texto, en la escuela se veían poco, con el pretexto de que debían guardar las apariencias, pero la verdad es que así, Jung continuaba conquistando a otros y otras chicas sin que Shim lo notase
—Mira por dónde caminas, te vas a caer —regañó Junsu a su amigo, pues respondía un mensaje en su celular
—Espera, le respondo a Yunho —contestó feliz, poniendo una respuesta a una pregunta que le hizo y luego colocó un corazón— Ya —sonrió hacia él— No me mires así, sé que te cae mal
—Changmin, él te hace creer que tienen una relación, pero no te toma en serio, date cuenta —dijo esta vez sin condescendencias, estaba aguatándose desde que supuestamente estaban saliendo
—Eso no es cierto —contradijo molesto— Lo que pasa es que tienes envidia —espetó, nunca le había hablado así, pero estaba cansado que Junsu le insinuara que Yunho solo jugaba con él
—¿Envidia? No digas tonterías
—Porque tengo novio y tú no —explicó convencido— Y resulta que ese novio es Jung Yunho, a quien siempre amé en secreto
—¿Sabes qué? Vete al diablo —molesto le dio la espalda y se alejó
Changmin se sintió mal de decirle eso, pero la actitud de Junsu era muy extraña, entendía si no le gustaba o le caía mal Yunho, pero siempre que era el tema, había una mala vibra alrededor. El teléfono vibró en su mano y lo vio, era otro mensaje de Yunho, le decía que fuera a los vestidores
Obedeció, ansioso por verlo, nunca se encontraban en la escuela, pero esa vez sí, llegó casi corriendo, Jung estaba solo, se acababan de ir los últimos compañeros que quedaban
—¿Por qué me hablaste aquí? Tú nunca…
Sin dejarlo terminar, lo empujó sutilmente hacia el casillero y ahí lo arrinconó, dándole un beso, Shim lo respondió, al separarse miró a los lados, pero no había nadie, sonrió, sonrojado
—¿Eso por qué fue?
—Tenía ganas —mostró su sonrisa galante de siempre, luego le acarició la mejilla y le dio otro beso— ¿Hace cuánto nos vemos?
—Hoy son cinco días —respondió contento, la mirada aún le brillaba, como si todavía no terminara de creer lo que sucedía
—Mis papás aún no vuelven de su viaje ¿Por qué no duermes en mi casa este sábado? —propuso mientras le lanzaba una mirada perspicaz
—No estoy listo —respondió tímidamente— No me estás invitando a jugar Monopoly ¿verdad? —sonrió apenado
—Ay vamos, ni que fueras virgen —lo miró con duda, al no haber respuesta arqueó las cejas— Oh, eres virgen —expresó asombrado
—Soy anticuado, supongo —encogió los hombros— O no he tenido tiempo de pensar en eso por la escuela, no sé
—Ya veo —expresó incómodo— Pero entonces ¿no me deseas? Solo esperas besitos y abrazos, yo estoy acostumbrado al sexo
—Claro que te deseo —volvió a mirarlo con timidez— Pero no me siento listo, tampoco digo que nunca lo vamos hacer
—Pues no te tardes, hay muchas y muchos esperando, no hagas que me canse de ti —expresó tratando de sonar elocuente
—No, quiero estar contigo, no me dejes —pidió preocupado, sin darse cuenta que lo anterior fue una terrible forma de manipularlo
—Es que no te das cuenta de lo afortunado que eres, estoy dándote una oportunidad conmigo, solo aprovéchala ¿sí? —se acercó de nuevo y lo besó, apretando su cuerpo contra el otro sobre el casillero. Changmin correspondió al beso y se abrazó a él después, unos instantes
—Espérame unos días, te prometo que haremos el amor —dijo tras el beso, mirándolo con súplica, Yunho sonrió amplio
—Hacer el amor —repitió en su mente, sabía que Shim era mojigato, pero aquello iba más allá, era casi poético, le divertía— Está bien, solo porque me gustas mucho, eres tan tierno —le sujetó el mentón con una mano
—Gracias por ser tan comprensivo —comentó sintiéndose conmovido, mientras que Jung no podía creer lo ingenuo que era
—Te llamo luego, adiós —guiñó un ojo y se retiró fríamente de ahí
—Él me esperará —sonrió emocionado— Es tan lindo —convencido de que él era el afortunado, salió de la escuela feliz, no podía creer su gran suerte, el hombre que amaba lo deseaba y esperaría a que se sintiera listo para entregarse a él.
…
Al día siguiente que Taecyeon le dijo a Jaejoong que podrían salir de ahí, comenzó a explicarle algunas cosas de forma sutil, primero le habló de lo que eran las fotografías y los videos, le explicó que con una cámara, podías hacer tomas, todo aquello para enseñarle vocabulario
—Mira, escribiré aquí —con el dedo en el polvo anotó "Lo de aquí, no lo leas en voz alta", luego en la parte de debajo de eso escribió "Lo que escriba aquí es la lección oficial"
Aunque tenía la mente infantil, Jaejoong también era inteligente, comprendía lo que le estaba pidiendo, solo que no entendía el propósito
—Lee la frase —indicó, mirándolo de soslayo, esperando que no echara a perder el plan
—La fotografía del árbol es bonita —leyó tranquilamente, en la otra parte decía otra cosa muy diferente— Hay cámaras de video, ellos nos ven —leyó en su mente. Taecyeon borró aquello de inmediato
—Muy bien —sonrió con entusiasmo
La idea de Taecyeon desde el inicio fue enseñar a leer a Kim para aquel propósito, aunque fuera lento, debían trazar un plan para poder salir de ahí, la espera seguro valía la pena
—Ahora tú, forma una oración —pidió emocionado, borró todo, fingiendo que seguían con la lección, Kim entendió sin más explicación
—¿Cómo sabes que pueden vernos? —escribió en la parte donde debía leer en su mente, luego escribió otra frase en donde debía colocar la lección
—Estas semanas he ubicado sus cámaras —respondió donde debía
Cada vez que se hablaban así, escribían otra cosa también, para aparentar estar estudiando
—¿Cómo saldremos de aquí?
—Cuando nos cambien la ropa, escribiré los detalles después —escribió por último, borrándolo enseguida
—Me gustó la lección de hoy —dijo sonriente— Ojalá tuviera una cámara, te tomaría fotos
Emocionado por su futuro plan, Jaejoong se aventó a los brazos de Taecyeon y le repartió besos por todo el rostro
—Quiero tener sexo —comentó con naturalidad, Taecyeon suspiró
—Sí que te gusta —Kim asintió varias veces, contento
Aunque no le gustara del todo, sabía que no podía negarse, seguro a los hombres detrás de las cámaras les gustaba lo que podían ver cada día, lo cual sería una buena distracción para continuar con su plan.
…
Desde su pelea, el par de amigos no se había hablado, algunos días le sucedieron y una mañana se encontraron en el pasillo, Junsu quiso sacarle la vuelta, pero Changmin lo retuvo, pidiéndole que le hablara, fueron hacia la cafetería
—Fui muy malo contigo, quiero disculparme —comenzó Shim, mientras el otro lo observaba fijo— No pienso que tengas envidia, tú solo te preocupas por mí
—Que bueno que lo entiendas —sonrió aliviado, extrañaba a su amigo
—Pero entiéndeme, Yunho era solo un sueño para mí, ahora que se ha materializado, me hace muy feliz —explicó seriamente
—Ya no me meteré ni opinaré, tú sabrás con quién quieres estar —el menor asintió— Pero no me platiques nada de su relación, así nos evitaremos pelear, yo sigo creyendo que es un cretino
Aunque no le gustó que se refiriera así a su novio, Changmin no tuvo más remedio que aceptar eso, Junsu era su único y querido amigo, no quería perderlo, así que prefería guardarse todos los detalles de su noviazgo para él solo.
Ese día terminaron las clases, Changmin no recibió ni un solo mensaje de Yunho, creyendo que estaba ocupado no le tomó mucha importancia. Mientras que Junsu tuvo que retirarse antes por cuestiones familiares, a Changmin le tocó volver solo a casa, para tomar el transporte público debía salir por el estacionamiento trasero del campus
Dirigiéndose hacia la salida, vio el auto de Jung estacionado, sonrió, eso quería decir que continuaba en la Universidad, así que decidió caminar hasta allá y esperarlo, así le daría una sorpresa, pero la sorpresa se la llevó él, pues al llegar vio a Yunho dentro, pero no estaba solo, una chica se encontraba sobre él, los dos tenían ropa, pero ella llevaba una falda, y lo que pasaba debajo de ella era bastante obvio
Aturdido por lo que veía, Changmin dio dos pasos atrás y chocó con el auto estacionado justo al lado, aquel ruido hizo voltear a Yunho, encontrándose las miradas de ambos, Shim se dio media vuelta y se alejó
—Quítate —ordenó Jung de mala gana, empujando a la chica, saliéndose de ella y quitándose el condón, aunque no había terminado
—¿Qué te pasa idiota? —preguntó molesta y frustrada, pero Yunho la ignoró, acomodándose el pantalón
Sacó a la chica de turno de su auto y dejando la portezuela abierta fue tras Changmin, que no iba muy lejos, caminando por la banqueta rumbo a la parada de autobús, se limpiaba las lágrimas
—¡Changmin! —lo llamó mientras le daba alcance, pero este apresuró el paso, Yunho era rápido porque hacía mucho deporte, así que no le costó trabajo alcanzarlo
—Déjame, no me busques más
—Quiero explicarte —pidió, aparentando estar preocupado, pero su única preocupación era fallar en su objetivo de llevárselo a la cama
—¿Qué? Dirás que ella te obligó ¿o qué?
—Changmin, tú no has querido acostarte conmigo, yo solo fui débil, pero te juro que estaba pensando en ti —justificó de la forma más estúpida que le vino a la mente
—¿Esa es tu excusa? —frunció el entrecejo molesto— Dijiste que me esperarías, pero no pudiste aguantarte
—Ella no significa nada para mí, ni me sé su nombre —comentó como si aquello sonara menos canalla
—¿Y yo? ¿Significo algo para ti? —cuestionó con tristeza, pero al no encontrar una respuesta se dio media vuelta para alejarse
—Te quiero —mintió, como último recurso, no sabía que más hacer o decir que funcionara, aquello dio en el clavo, Changmin se detuvo y volteó de nuevo
—¿Debo creerte? —inquirió mirándolo con un brillo de esperanza en sus ojos, deseando que fuera verdad, que él también lo quisiera
—Claro que sí —se acercó a él y le sujetó el rostro— Te besaré en público como muestra de mi amor —tras decirlo hizo la acción, dándole un beso en la boca a Shim, este lo correspondió, luego sonrió contento
—Te amo Yunho —emocionado se abrazó a él, su corazón latía de prisa
—Ya cayó —pensó contento Jung— ¿Me perdonas?
—No vuelvas a acostarte con nadie —pidió avergonzado tras asentir— Quiero tener mi primera vez contigo —dijo por lo bajo, apenado— Hoy si quieres
—No quiero que pienses que te estoy obligando —acarició su mejilla— El sábado te llevaré de paseo, mis papás tienen una cabaña en el bosque
—Sí —expresó emocionado— Ese día serán tres semanas que estamos saliendo —sonrió, contento pero contrariado, aún no estaba del todo seguro en acostarse con Yunho, pero no quería perderlo, si lo dejaba esperando mucho tiempo, terminaría cansándose de él
—¿Lo ves? Casi un mes y te esperé, sin dejarte, aun así, dudaste de mi cariño, eso me entristece —comentó fingiendo estar decepcionado
—Perdóname, fui muy tonto —suplicó con tristeza, mientras Yunho reía para sus adentros, apenas podía creer que después de verlo con alguien más, Changmin incluso terminaría pidiéndole disculpas a él
—Claro que te perdono —le dio otro beso en la boca— Te llevo a casa en mi auto, ven —lo agarró de la mano y caminaron de vuelta al estacionamiento.
…
De forma paulatina y discreta, trazaron todo un plan entre aparentes clases de escritura, esperarían a que les llevaran la ropa, generalmente era solo un hombre el que lo hacía, a diferencia de cuando les llevaban comida, la cual la pasaban por la puertita inferior, con la ropa era distinto, porque también les cambiaban las sábanas
Es ahí donde aprovecharían, agarrarían una de las sábanas y para distraerlo, se la echarían encima para luego noquearlo. Taecyeon conocía un poco más las instalaciones afuera de ese cuarto, a diferencia de Jaejoong, lo habían trasladado en varias ocasiones
Era de noche, aún dormían juntos, desde que tenían aquella relación amorosa codependiente no habían vuelto a separar las camas, Jaejoong dormía tranquilamente, abrazado a Taecyeon, mientras él permanecía mirando al techo, desde ahí es que pudo ubicar la mayoría de las cámaras
Del otro lado, en los monitores no había alguien vigilando las veinticuatro horas, ya que era una habitación de cerrado hermético, era imposible escapar de ahí, los chicos además estaban lo suficientemente sometidos como para intentar algo. Las revisiones de las grabaciones las hacían por semana, así podían sustraer el material que solían vender a sus clientes
—Señor ¿hay algún problema? No es normal verlo aquí a esta hora —preguntó uno de los guardias de seguridad cuando descubrió a su jefe mirando los monitores de la habitación donde estaba Jaejoong
—Parece ser que ha llegado el momento de separarlos, 23 ya no nos sirve —dijo como si nada— 37 parece ver el sexo con naturalidad, así que ha cumplido con su función
—Entiendo, nosotros procederemos como nos indique
—Unos días más. Daré la orden de que vayan buscando comprador, ha sido obediente después de todo, no hay razón para liquidarlo —habló refiriéndose a Taecyeon
—Entiendo —respondió fríamente
—Mi hermoso Jaejoong, pronto serás mío —relamió sus labios sin discreción alguna al pensar aquello, el guardia ya se había marchado
A diferencia de los otros chicos, para él, Kim era especial, lo supo desde que lo vio por primera vez, era un niño traumado por ver morir a sus padres, pero aún así fue fuerte, tenía madera de ser un proyecto de éxito, antes de él, solo dos chicos más pudieron transformarse en el asesino perfecto, pero había pasado mucho tiempo y no habían podido repetir la fórmula, además que aquellos dos, finalmente se volvieron locos, así que los desecharon como basura
El desagradable hombre sacó su teléfono celular cuando recibió una llamada, la que contestó enseguida
—Más vale que sea importante
—Otros dos chicos están listos para ser transferidos a la fase dos, son los únicos que han sobrevivido con la fortaleza suficiente para continuar siendo prototipos —explicó con urgencia
—¿Qué pasó con el bloque quince?
—Tres murieron de una infección bacteriana, a dos los transfirieron a la primera fracción, cuatro de ellos no parecen mentalmente estables y el resto simplemente no sirve, serán sacrificados —informó como si de objetos se tratase, el otro hombre bufó, molesto
—Tanto dinero invertido para nada
—Señor, las subsidiarias en China y Japón reclaman que no se les ha cumplido el contrato. Uno de los chicos es chino pero el otro coreano
—Al coreano entrénenlo para Japón, no queremos perder a nuestros asociados —comentó con seriedad— Ya, procede, sabes qué hacer
—Sí señor —colgó tras eso
—Tú eres especial, mi pequeño —sonrió estirando la mano hacia el monitor, tocando la parte donde Jaejoong estaba acostado.
Gracias por seguir leyendo, espero les haya gustado este capítulo :)
