¡Respuestas a los reviews!
Themaximus: Hola de nuevo. Me alegro que te haya gustado el capítulo. También me alegra que te haya gustado la escena de Eve y la misteriosa sensei de Issei, así como el extra de las aves inmortales. Respecto a tus preguntas, pues… Sí habrá más habilidades de Issei; pero eso ya sería en las partes de las peleas de él (que todavía están algo lejos). Y sobre Ravel y lo demás, pues lo siento, pero estoy algo ajetreado y este capítulo se alargó más de lo que esperaba, así que Ravel y compañía han quedado para dentro de dos capítulos aproximadamente. La verdad es que se suponía que serían para el próximo; pero como te dije la cosa se alargó con las introducciones y estoy algo ajetreado en estos momentos como para alargarlo más. Espero que no te decepcione y que de todos modos el capítulo te guste.
E.T. 2000: Hola. Primero que nada, muchas gracias por tu comentario respecto al extra. Por lo general me informó bastante para no hacer una locura sin por lo menos saber que estoy haciendo una locura, así que es genial que haya personas que reconozcan eso. Principalmente porque a veces me pregunto si escribir esos extras tiene algún sentido en primer lugar… En segundo lugar, tú mismo lo has dicho: tendrás que esperar para saber que pasa con Ravel. Y sobre el Rias VS Raiser, pues… pienso que en lugar de utilizar ñ esa batalla para hacerle puro hate como muchos le hacen es mejor si se usa para evolucionar los personajes de la nobleza Gremory… Por último, lo de la sensei lo cuento al final y para los Maous habrá que esperar un rato porque ahora andamos con entrenamiento.
Y eso es todo, amigos. ¡Hora del capítulo!
Disclaimer: nada es mío, solo la trama y los OCS.
Arco 02: La Aparición del Fénix Llameante
09: Días de Entrenamiento (Parte 01)
—¡Despierta, despierta! ¡No hay tiempo para ser perezosos! ¡Hay que ejercitar el cuerpo y el alma! ¡Debes despertar para que podamos darle cien mil vueltas a la manzana!
—«Esta vez fue una un poco rara»—se dijo Issei, despertándose y apagando el despertador con voz de chica. Aparentemente, la chica de hoy había sido una fanática del deporte.
—«¿O tal vez es una marimacha? —se preguntó, sintiendo como una sonrisa aparecía en su rostro al recordar repentinamente a una niña a la cual durante mucho tiempo trató como un niño. Como le pasaba cada cierto tiempo, no pudo evitar preguntarse que estaría haciendo ella o que sería de su vida.
—«Eve-sensei me dijo que su padre es un exorcista retirado de la iglesia —se dijo, recordando cómo una vez en el pasado Eve le había hablado de su «amigo Shidou» cuando vio una foto en la que este salía con su padre —. Lo más probable es que ella también sea una exorcista. Siempre fue bastante devota, al fin y al cabo; aunque eso nunca le impidió hacerse amigo de alguien como yo, que no tengo una creencia en particular… Haa—Issei no pudo evitar suspirar, de repente sintiéndose algo nostálgico —. Como odio a ese estúpido Culto del Dragon Rojo. Si no fuera por ellos podría tratar de viajar a Inglaterra y reencontrarme con ella luego de tantos años»
[Parece ser que alguien se ha enamorado de su marimacha amiga de la infancia] —dijo Ddraig de repente con un tono burlón.
—«N-nada de eso —le dijo Issei, sin poder evitar que su rostro se pusiera algo rojo —. Es solo que… ¿La extraño, sabes? Éramos inseparables y siempre hacíamos todo juntos. Ella era el único "amigo" que tenía»
[Sin contar que ella también tenía un Síndrome de Octavo Grado como tú] —le comentó Ddraig, haciendo que Issei diera una mueca divertida sin poder evitarlo. «Shidou», al igual que él, siempre había soñado con ser un héroe de la justicia y proteger al inocente, y siempre jugaba a fingir con él a que tenían súper-poderes.
—«Me pregunto qué pensaría ella de mi si supiera quien soy»—se preguntó Issei, sin poder evitar sentir por un momento un extraño temor. La figura del Sekiryuutei era muy polémica debido tanto a las acciones de Ddraig como a las de múltiples Sekiryuuteis del pasado. Si a eso se le sumaba que el Dios de la Biblia odiaba a los Dragones, no sería de extrañar si los exorcistas de la iglesia crecían con una imagen negativa acerca de aquellos que eran Sekiryuuteis.
Sabía que estaba siendo tonto; pero no podía evitar tener una ligera duda acerca de lo que pasaría si revelaba su verdadera identidad. Había pasado tanto tiempo ocultándola tan bien como podía que ya era como una segunda naturaleza para él. El pensar en exponerla le generaba ansiedad: ansiedad ante lo desconocido y ante el hecho de que aquellos que quería lo rechazaran.
[Tranquilo. Algo como eso no pasará —le dijo Ddraig, queriendo tranquilizarlo—. Esa chica marimacha también te tenía bastante aprecio por lo que vi en tus recuerdos. Ella no te juzgaría por mis errores del pasado o por lo que hizo el Rey de la Destrucción. Ella solo te juzgaría por lo que tú hicieras, y en ese sentido no hay nada malo que juzgar]
—«Pareces bastante seguro de lo que dices»—le comento Issei, ligeramente sorprendido.
[Tengo el poder de ver el futuro —le respondió Ddraig con orgullo —. ¡Lo he obtenido al ver todos estos mangas y comics! ¡Ahora puedo predecir con un 99,9% de precisión lo que harán las personas!]
—«¿Ah, sí? —le dijo Issei, conteniendo el repentino impulso de caerse de espaldas que lo invadió al escuchar a Ddraig —. Entonces, dime... ¿Qué va a pasar justo ahora?»
[¡Tu sensei o esa chica monja te llamaran y te pedirán que te apresures!] —contestó Ddraig, absolutamente confiado.
En ese momento, logró escucharse la voz de Asia a través de la puerta:
—¡Issei-san, Issei-san! ¡Apresúrese! ¡Debe estar listo para cuando Rías-san y el resto lleguen!
[¿Qué dije?] —cuestionó Ddraig con orgullo.
—«Solo acertaste porque Asia llama a mi puerta para despertarme todas las mañanas desde que se mudó»—le dijo Issei de manera plana, causando que Ddraig se desinflara.
[Al menos finge que obtuve poderes proféticos como Pitón] —se quejó Ddraig, sonando más como un niño bromista que como el Legendario Dragon Rojo que era conocido por devastar países enteros durante sus peleas.
Ignorando eso (ya estaba acostumbrado a que Ddraig tratara de pasar el tiempo diciendo tonterías), Issei se levantó de la cama con la intención de prepararse para un nuevo día, una pequeña sonrisa en su rostro al recordar las palabras de Ddraig.
Tal vez, el día en que su verdadera identidad se revelara no sería tan terrible como se lo imaginaba.
—¡Ohayo! —saludó Issei a sus padres, a Eve y a Asia, quienes estaban todos sentados en la mesa de la cocina, con sus padres sentados frente a frente y Asia e Eve sentadas juntas.
Y a continuación, sentándose en el espacio que había entre Eve y Asia mientras recibía los buenos días de todos, Issei dedicó una leve mirada al comedor y a la mesa, para luego dar un leve silbido de impresión.
—Vaya que este sitio fue ampliado —comentó en voz alta, viendo como el comedor ahora media el doble de lo que alguna vez había medido y que la mesa en la que estaba sentado lucia como si pudiera albergar al Club de lo Oculto y al Consejo Estudiantil al mismo tiempo con total tranquilidad.
—Es impresionante, ¿cierto? —le cuestionó Isane, su madre, con una sonrisa—. No solo ampliaron cada lugar de la casa, incluido el sótano y los armarios, sino que además nos dieron dos nuevas habitaciones y mejoraron todos nuestros muebles. Solo puedo agradecer el que tu padre se haya inscrito en ese concurso de remodelación de esas tales empresas Gomori.
—Aunque yo no recuerdo con exactitud el haberme inscrito en ningún concurso —murmuró Gorou, su padre, con leve confusión.
Issei no pudo evitar hacer una leve mueca por un momento al escucharlo. Tal y como Rías había prometido, la destrucción que Grayfia le había ocasionado a su casa había sido «compensada» con una remodelación gratis de las empresas que su familia tenía en el mundo humano. El problema había sido que en lugar de limitarse a arreglar su cuarto, los empleados de las empresas de la familia de Rías habían ampliado y mejorado toda la casa, al punto de duplicar los valores de esta como edificación. Su casa todavía era una casa de dos pisos; pero ahora era más como una casa de ricos que como la casa modesta que alguna vez había sido.
Siendo sinceros, Issei no tenía ningún problema con la ampliación porque sus padres tampoco lo tenían (su madre desde hace rato que había querido tirar varias cosas que eran, en sus propias palabras, «más viejas que su hijo»); pero no podía evitar sentir que el cambio había sido extremadamente brusco al punto de un despilfarro. De no ser porque sus padres eran un tanto receptivos a las situaciones extrañas (consecuencias de todas las veces que Eve los había hipnotizado), probablemente esto estarían cuestionándose con mayor profundidad todo lo que estaba pasando.
—«Y además, no entiendo porqué agregaron dos habitaciones extras de huéspedes»—se dijo, algo confundido, pues aparte de las habitaciones donde Eve y Asia dormían, ahora había dos nuevas (y enormes) habitaciones de invitados.
[A mí la respuesta me parece algo obvia] —se dijo Ddraig para sí mismo, pensando que el número de habitaciones añadidas era sospechosamente igual al número de Pactos Demoniacos que había hecho Issei recientemente.
Sin ser capaz de leer pensamientos, Issei solo pudo sentir más confusión al escuchar ese comentario.
¡DING DONG!
El repentino sonido del timbre hizo que Issei saliera de sus pensamientos.
—¡Yo abro! —dijo Asia, levantándose de su asiento con leve emoción—. ¡Deben ser Aika y el resto!
Y tal como Asia había teorizado, resultó que los que tocaron el timbre fueron Rías y su nobleza, nobleza que también abarcaba a Aika.
—Ohayo, padres de Hyodou-kun —saludó Rías, sonriendo de manera amistosa y respetuosa mientras entraba junto a su nobleza—. Sentimos venir de improvisto sin avisar; pero sucede que Eve-sensei nos citó para que nos reuniéramos en este lugar para luego dirigirnos a un sitio a hacer una actividad extracurricular. Esperamos no estar incordiándolos.
—Oh, no se preocupen —le respondió Isane, sacudiendo la mano en son de restar importancia—. Eve ya nos había dicho que iban a venir, así que no nos sorprende su visita ni tampoco nos molesta. De hecho, nos alegra que nuestro inadaptado y asocial hijo por fin esté haciendo amigos.
—¡Okaa-san! —gritó Issei al oírla, abochornado ante la parte de «inadaptado y asocial hijo», bochorno que solo creció al ver como Rías tapaba una sonrisa con su mano, como Akeno reía elegantemente mientras tapaba su mano como Rías, como Kiba sonreía (cosa que lo molestó más que la sonrisa de Rías por alguna razón) y como Aika le hacía gestos burlones sin que sus padres se diera cuenta.
—«Espera un momento… ¿No falta Toujou-san?»—se preguntó, confundido. Estaba seguro de que había visto entrar a Koneko junto con Rías y el resto.
Una observación rápida de su entorno respondió a su pregunta
—Dulces… —murmuró Koneko con sus ojos brillando, su mirada centrada en un pastel que Isane había decidido preparar esa mañana por capricho.
—Oh. ¿Quieres un poco? —cuestionó Isane con una sonrisa al darse cuenta de a donde miraba, solo para recibir un rápido asentimiento de Koneko.
—Es un pastel muy sabroso, madre de Hyodou-sempai —dijo Koneko una vez que mordió el pedazo de pastel que Isane la había entregado, sus mejillas rojas por el gusto
—Llámame Isane—le pidió Isane al oírla, para luego dirigirse hacia todos—. Ustedes también. Pueden llamarme Isane.
—Y a mí me pueden llamar Gorou —dijo Gorou, sintiendo repentinamente que su esposa estaba disminuyendo su presencia.
—Entendido, Isane-san, Gorou-san —dijeron Rías y el resto, con Koneko pidiendo otro pedazo de pastel luego de hacerlo.
Isane sonrió al ver eso.
—Pero pasen y siéntense. Puedo prepararles algo rápidamente y entretenerlos con los álbumes de Issei cuando era más pequeño —dijo, ocasionando que Issei sintiera un pánico como nunca lo había sentido en toda su vida.
—¿Hyodou-kun de pequeño? —murmuró Rías, de repente sonrojándose y dando una mirada extremadamente rara, antes de sacudir la cabeza y regresar a la normalidad (cortesía de una mirada demoniaca de Eve) —. No. Lo siento, Isane-san; pero esta vez tenemos que rechazar su oferta. Tenemos varias cosas que hacer y estamos corto de tiempo.
—Pero quizás a la próxima sí pueda mostrarnos las fotos de Issei-kun —añadió Akeno de manera rápida, dándole una hermosa sonrisa a Issei al ver como este la miraba con leve molestia.
—Te tomo la palabra. A la próxima no pueden rechazar mi oferta —le dijo Isane con otra sonrisa.
—«Nota mental: no volver a permitir que Rías-sempai y su grupo vengan a casa mientras está Okaa-san»—se dijo Issei, sin poder evitar ponerse un poco pálido
—Bien —dijo Eve de repente, cambiando el tema al dar una mirada dura que puso nerviosos a los Demonios—. Entonces, si ya han terminado de presentarse, es momento de que partamos. Mientras más rápidos comencemos, más rápido terminará su sufrimiento.
—«¡¿No quiso decir entrenamiento?!»—pensaron los Demonios con alarma al escucharla, sintiendo como sus almas se escapaban de sus cuerpos en un vaticinio de lo que se les venía.
—Vaya. ¿Piensas marcharte sin mí?
—¡!
Al oír esa voz, todos los que estaban en la casa de Issei dieron una mirada sorprendida a su alrededor, en busca de la persona responsable de decir esas palabras, solo para sorprenderse aún más al ver de quien se trataba.
Era una niña, o al menos eso parecía. Ella era extraordinariamente hermosa, a un punto que podría considerarse que había sido creado por un ser divino o ser uno tal y como sucedía con Eve. Ella tenía un largo y hermoso pelo rubio platinado peinado en un estilo ondulado, una piel pálida tan blanca como la de un cadáver y unos ojos rojos tan hermosos como un par de rubíes, ojos que hacían juego con su vestido, el cual parecía salido de una película de princesas de la Edad Media, y su sombrilla carmesí, la cual estaba cerrada y era usada por ella como una especie de cetro.
Para resumir, lucia como una princesa labrada por las mejores manos. Era como una muñeca occidental del mejor calibre del mundo.
Pero su belleza, aunque impresionante, no era importante en la mente de los presentes comparada con otra cosa.
—«Esos rasgos… —pensó Rías, a su mente viniendo el recuerdo de cierto Alfil al que le gustaba mucho la ropa femenina —. ¿Un Vampiro de estirpe noble?»
—Hmp. Así que lograste llegar a tiempo —le dijo Eve a la misteriosa niña, haciendo una mueca un poco despreciativa—. Había pensado que estabas muy ocupada jugando con esa chiquilla para poder llegar a tiempo.
—Tardé un poco porque Elizabeth seguía insistiendo en querer venir; pero no he fallado con lo prometido. Estoy aquí, así que no tienes nada de lo que quejarte —le dijo la misteriosa niña a Eve, dándole una mirada un poco hostil. Seguidamente, dirigió su mirada hacia Issei y dijo: —. Ha pasado un tiempo, mocoso. Espero que no te hayas dormido en los laureles y hayas disminuido el ritmo de tu entrenamiento.
—No, no por supuesto que no —le dijo Issei con una sonrisa algo nerviosa, sobre todo al ver como el paraguas de la misteriosa niña era movido por un momento en son amenazante—, Elmenhilde-sensei
—¡¿Elmenhilde-sensei?! —cuestionaron los Demonios y Asia con sorpresa al escucharlo, con Rías y Asia sintiendo por alguna razón que el nombre «Elmenhilde» les sonaba de algo
—Hmp. De todas manera dentro de poco lo comprobaré por mí misma —dijo la ahora revelada como Elmenhilde mientras daba una mirada un poco belicosa, antes de dirigirse hacia los padres de Issei y sonreír elegantemente—. Mucho gusto en verlos de nuevo, Isane-san, Gorou-san. Lamento no haberlos visitado en un largo tiempo; pero ustedes saben cómo son las cosas cuando vives en un lugar tan lejano como Rumania.
—Oh, no se preocupe, Elmenhilde-san —dijo Isane, interrumpiendo a su esposo, quien había estado a punto de decir algo similar—. Entendemos que para alguien como usted debe ser muy difícil el poder visitar tan a menudo un país como Japón.
—«D-dijo justamente lo que iba a decir —pensó Gorou, sintiendo que verdaderamente su esposa estaba tratando de suprimir su presencia —. ¿S-seguirá molesta porque por accidente termine tocándole los pechos a mi compañera de trabajo?»—se preguntó con nerviosismo, recordando como ayer se había tropezado y caído encima de su muy amigable compañera, quien tenía una delantera exuberante, en frente de su esposa, quien había ido a llevarle el almuerzo a su trabajo.
—«Da lo mejor de ti, Otou-san»— alentó Issei en su mente al ver como su padre miraba con nerviosismo a su madre, ignorante de la razón de la incomodidad entre ambos.
—Le ofrecería algo de comer —continuó Isane, ignorando olímpicamente la mirada de su marido—; pero estoy al tanto de que usted solo puede comer carnes rojas debido a su constitución especial, carnes rojas que lamentablemente hoy no preparé.
—No se preocupe —contestó Elmenhilde con una sonrisa como de princesa—. De todas maneras no vine a comer. Vine fue a ayudar a esta bru… a ayudar a Eve a enseñarle a estos chicos acerca de Rumania —se corrigió apresuradamente, mas por guardar su imagen recta ante los mundanos que por la mirada mortal que Eve le estaba dando.
—Sí —dijo Issei de repente—. Porque justamente estamos haciendo una investigación acerca de los mitos de Rumania y otros pueblos europeos. Es un trabajo muy duro y extenso que nos tomará alrededor de diez días en los cuales estaremos viviendo en una casa en las montañas.
—Ya te dije que Eve me lo había dicho. No tienes porqué reafirmarlo —le comentó Isane con una mirada despreocupada, sin ver los cientos de fallos en lo que su hijo acababa de decirle.
—«Gracias a Great Red por los efectos colaterales de las repetidas hipnosis»—dijo Issei con un suspiro aliviado al ver eso.
—Ejem —tosió Eve repentinamente, sacando a Issei de sus pensamientos—. Si ya terminaste de parlotear, entonces será mejor que nos apresuremos. No tenemos tiempo que perder.
Elmenhilde resopló
—Hmp. Tienes razón. No hay tiempo que perder —dirigió su mirada a los padres de Issei—. Hasta la próxima, Isane-san, Gorou-san. Prometo que a la próxima me sentaré a charlar con ustedes y a ver los albúmenes del mocoso.
—«¡¿Usted también, Elmenhilde-sensei?! —pensó Issei al escuchar a su otra sensei —. ¡¿Qué tienen de bueno esos benditos albúmenes?!»—se preguntó, algo enojado.
[Algo que es muy atrayente para las shotaconas] —le contestó Ddraig de manera sencilla.
Fue solo una mirada de sus dos senseis lo que impidió a Issei contestarle a Ddraig.
—«Haa. Bien»—se dijo Issei, dando un suspiro para luego borrar los últimos minutos de su memoria y luego partir junto a sus senseis, Asia y el grupo Gremory.
Ya tiempo después, habiéndose aparecido mediante un Círculo Mágico en un campo cerca de la casa en las montañas de Rías, Issei dio un suspiro, incrédulo.
—Sigo sin poder creer que literalmente te hayan comprado una montaña y sus alrededores —murmuró, mirando a Rías, una gota de sudor resbalando por su nuca al ver como esta destruía apresuradamente varios carteles que decían: «¡Bienvenidos a la montaña Ría-tan!» con un montón de caritas sonrientes y dibujitos de lo que parecía ser una Chibi-Rias de niña.
Haciendo como si eso no hubiera pasado, Rías, aprovechando que Eve y Elmenhilde estaban hablando algo entre sí, hizo la pregunta que toda su nobleza (y Asia) se estaba haciendo:
—Hyodou-kun, ¿de dónde conoces a un Vampiro noble? —cuestionó, curiosa.
—Es una larga historia —le contestó Issei, poniendo sus brazos detrás de su nuca por un momento—. Basta con que te diga que es una de mis dos senseis… aunque la verdad no me enseña nada y lo único que hace es golpear…
Issei tuvo que interrumpir su oración al tener que esquivar un paraguas que se movía con la potencia de un misil. Como consecuencia de su esquivada, el paraguas atravesó un montón de árboles, destruyéndolos por completo, y destruyó una roca gigantesca hasta hacerla trocitos como si esta estuviera hecha de papel. Luego, para incredulidad de todos lo que estaban viendo eso, el paraguas desafió las leyes de la física y se extendió por si solo para luego flotar al estilo de Mary Popins hasta las manos de Elmenhilde, quien había sacado de algún lado otro paraguas aparte del que había lanzado para cubrirse.
—Mocoso, ¡¿qué no sabes que no debes cuestionar los métodos de tu maestra?!... —gruñó Elmenhilde, sonando más como una vieja cascarrabias que como la hermosa princesa occidental que aparentaba ser—. ¡Todo esto es tu culpa, vieja bruja! —gruñó luego con disgusto, dirigiendo su mirada molesta hacia Eve—. ¡Has estado malcriando a este niño en el tiempo que no lo he visto y has hecho que pierda todo los modales que tenía!
—Ara, ara —Eve sonrió elegantemente, aunque podía verse que estaba enojada al ver como miraba a Elmenhilde como si quisiera vaporizarla con la mirada—. Dices eso como si Issei-sama hubiera cometido una imprudencia cuando la verdad es que una sanguijuela como tú jamás podría soñar en pararse a mi lado como una verdadera instructora.
—Fu. ¿Quieres que te recuerde lo que esta «sanguijuela» puede hacer? —le dijo Elmenhilde en respuesta con otra sonrisa elegante, una oleada de poder mágico oscuro saliendo despedida de su cuerpo y causando que toda el área temblara
—Ara. Parece ser que alguien quiere recibir un exorcismo gratis —dijo Eve al aire, una oleada de poder mágico también saliendo despedida de su cuerpo.
—Eh… ¡Eve-sensei! —gritó Issei rápidamente, rezándole a todos los Dioses Dragones buenos (que no eran muchos) porque se calmara y no se peleara con Elmenhilde. No estaba seguro de que Japón pudiera resistir esa clase de asalto.
Por fortuna, escuchar a Issei hizo que Eve recordara que era lo que estaba haciendo en primer lugar en aquel sitio.
—Hmp. Tienes suerte. Tu exorcismo tendrá que ser propuesto para más tarde —dijo, mirando a Elmenhilde con desagrado por un momento, antes de dirigir su mirada hacia Issei e ignorarla por completo.
Elmenhilde sonrió al ver eso, sintiéndose también un poco aliviada al recuperar la cordura. Pelearse con Eve significaría tener que soltar todos sus limitadores, y de hacer eso no estaba segura de poder evitar matar a todos los que estaban cerca (incluido Issei) por accidente.
—«Y sería una verdadera desgracia matar a todos estos chiquillos sin enseñarles primero lo que es verdaderamente bueno»—pensó, dirigiendo una mirada sádica al grupo Gremory y Asia por un momento, causando que estos temblaran de manera inconsciente incluso sin notar su mirada.
Sonriendo un poco por un momento al ver eso, Elmenhilde centró su atención en Rías.
—Como veo que la curiosidad te mata a ti y a tus siervos, me presentaré, Princesa de la Ruina Carmesí —dijo, ocasionando que Rías se sorprendiera por un momento al ver que sabía su apodo (aunque probablemente debió imaginárselo)—. Soy la mejor sensei de este mocoso y la que le ha enseñado todo lo que sabe. Mi nombre es Elmenhilde, Elmenhilde Karnstein Dráculea, y seré quien los entrene junto a esta muñeca de basura.
El cerebro de Rías, Asia y todos los que sabían un poco sobre el mundo sobrenatural (excepto Issei y Eve) tardó unos minutos en asimilar lo que acababan de escuchar.
Y cuando lo hizo, todos ellos dieron un grito sorprendido, ignorando la pelea que se estaba volviendo a formar entre Eve y Elmenhilde debido a las palabras de la última.
— ¡¿Dráculea?! —gritaron, de repente sintiendo como los nervios los invadían.
—¿Cuál es el problema con que se apellide Dráculea? —cuestionó Aika, la novata del mundo sobrenatural, con confusión, sin entender porqué su Rey, sus compañeros y Asia lucían tan nerviosos.
—Cierto. No te hablado acerca de la Facción Vampírica —murmuró Rías con una mueca, sintiéndose como un Rey ineficiente. Como había estado tan preocupada por el asunto de Raiser había dejado un poco de lado la introducción de Aika al mundo sobrenatural.
Negó con la cabeza y borró su mueca de manera rápida luego de decir eso. Ciertamente había cometido un error; pero ya tenía una vez más su cabeza donde tenía que estar. No iba a volver a desatender sus deberes como Rey. No podía hacerlo si quería convertirse en la mejor en los Rating Games.
—Primero te explicaré que es un Vampiro —le dijo a Aika, alzando un dedo mientras se determinaba a no fallar más—. Los Vampiros son criaturas de origen maligno y maldito. Son un tipo especial de No-Muerto que puede aparearse con seres vivos al hacer un proceso semejante a la clonación o la incubación parasitaria y que goza de grandes poderes a cambio de ser débil a la luz del sol, la plata y todo aquello con el atributo sagrado. Existen muchos seres que entran en la categoría de Vampiro; pero los que conforman la Facción Vampírica son aquellos que surgieron debido a las acciones de Caín, Alucard Van Hellsing y Carmilla Mircalla.
—Caín es el hijo de Adán y Eva que es descrito en la Biblia —le explicó la devota Asia a Aika al ver como esta miraba con confusión para todos lados—. Asesinó a su hermano Abel por envidia y se comió su cadáver para ocultarlo del Padre Celestial, pero la Arcángel Raziel vio lo que hizo y se lo contó al Padre Celestial, razón por la que este lo maldijo a vagar por la tierra sin recibir ninguno de los privilegios de los seres humanos durante el resto de su vida.
—Realmente eso no suena como el castigo que se mereciera —dijo Aika al oír eso, sintiendo que el Dios Bíblico era demasiado amable para el bien de la humanidad.
—Sí es en cierta forma un castigo amable —asintió Rías al oírla—; pero también es algo bastante grave para un humano. Caín jamás podría estar junto a los humanos porque el Padre Celestial lo marcó en la frente con una cicatriz mágica que lo identificaba y hacia que todo el que se le cruzara en el camino supiera que no debían estar con él, y además cuando muriera no iba a ir ni al Cielo ni al Infierno. Iría a la parte del Mundo Astral (o Limbo) a donde van las almas que se dirigían a un Inframundo o lugar semejante y experimentaría la nada absoluta por toda la eternidad, incapaz de sentir nada que no fuera el vacío enloquecedor del Limbo.
—Visto así, no es un castigo tan amable como lo pensé en primer lugar —dijo Aika, palideciendo un poco.
—El problema fue que Caín no aceptó su castigo de buena manera —siguió explicando Rías—. Decidió que si no podría caminar al lado de la humanidad, entonces seria enemigo de esta, y que si al morir nunca obtendría la paz, entonces haría todo lo posible para jamás morir. Empezó a succionar la vitalidad de las personas al absorber su sangre para así incrementar su propia vitalidad y poder vivir durante mucho tiempo. Hizo cosas tan repulsivas que en la Biblia es descrito como el mismísimo Diablo, y como resultado su existencia se volvió una maldición andante inversa a los seres vivos: el Rey Vampiro, quien es el padre de todos los Vampiros.
—Eso también está descrito en la Biblia, aunque de una manera un tanto confusa por problemas de traducción —mencionó Asia, recordando con un poco de nostalgia las veces que iba a misa y recibía charlas del padre—. Se solía creer que los descendientes de Caín eran todas mujeres malvadas que llevaban a los hombres a la ruina y que los Nefilim eran los hijos que estas tuvieron con los descendientes de Seth.
—Las personas se confundieron; pero lo que eso quería decir era que los hijos de Caín solían convertir a los humanos en Vampiros o los secuestraban para dar a luz a Dhampiros, que son seres mitad Vampiro mitad humano —aportó Akeno a la conversación, mirando a la lejanía con sentimientos encontrados al escuchar la palabra « Nefilim»
—Y entonces venimos a como se formó la actual Facción de los Vampiros —tomó Rías el rumbo de la conversación, mirando un poco preocupada a Akeno—. Veras, la Facción de los Vampiros está dividida en dos fuerzas: la Facción Tepes, que es regida por hombres, y la Facción Carmilla, que es regida por mujeres. Dentro de cada una de estas, existen multitudes de familias como los Vladi y los Karnstein, familias que son gobernadas por los Tepes y las Carmilla de manera respectiva por cada bando.
—Los nombres se deben a que los Tepes descienden de Alucard Van Hellsing, anteriormente conocido como Vlad Tepes, y porque las Carmilla descienden de Carmilla Mircalla, anteriormente conocida como Elizabeth Bathory —se incluyó a si mismo Issei en la conversación, solo para recibir una mirada sorprendida de Aika—. ¿De qué te sorprendes? Obviamente que sé todo esto. Llevo mucho tiempo en el mundo sobrenatural, después de todo. Si no decía nada era porque no quería interrumpir a Rías-sempai.
—No sé cómo sentirme ante el hecho de que soy la más ignorante del grupo —dijo Aika al aire al ver eso, sintiéndose un poco deprimida al ver que incluso Asia e Issei, sus amigos, sabían más que ella.
—No te preocupes, Aika. La única razón por la que yo sé esto es porque los Vampiros son los enemigos de Dios junto a los Demonios y los Ángeles Caídos —le dijo Asia para consolarla, solo para dar una mirada nerviosa al ver que se le había olvidado decir «Padre Celestial» en lugar de Dios, ocasionando que todos los Demonios (Aika incluida) se estuvieran agarrando la cabeza, adoloridos.
—Okey. —exclamó Aika una vez que se recuperó del dolor de cabeza— Caín es el primer Vampiro y la Facción de los Vampiros se divide en Tepes regido por los hombres y Carmilla regida por los mujeres. Todo eso es súper genial y digno de una novela de fantasía; pero, ¿qué tiene que ver eso con que esa niña rubia se llame «Dráculea»?
—¿Cuál es el nombre del Vampiro más famoso? —le cuestionó Issei en respuesta.
—Drácula —respondió Aika de manera inmediata, solo para dar una mirada curiosa al notar algo —… Un momento. ¿El nombre no es extrañamente parecido a…?
—Sí. Es tal como lo piensas —le asintió Rías—. Dráculea es una palabra rumana que quiere decir «hijo del Drácul», con Drácul significando tanto «Diablo» como siendo el nombre que se le daba a los líderes de la Orden del Dragon de Luxemburgo que estaba conformada por la familia Bathory y la familia Tepes. Dentro de todos estos líderes, el padre de Vlad Tepes es el más conocido, y de ahí proviene el que se haya llamado a sí misma como Alucard cuando se volvió un Vampiro.
—Y Alucard, por si no es obvio, es Drácula al revés —comentó Issei, aunque Aika ya se había dado cuenta.
— «Hijo (malvado) del Diablo», con «Diablo» en este caso siendo Caín, quien volvió a Vlad Tepes y a Elizabeth Bathory en Vampiros: eso es lo que significa «Drácula». Nada más que un derivado de Caín —dijo Rías, rematando su explicación junto a las palabras de Issei.
—Pero, entonces… —Aika dio una mirada nerviosa por un momento hacia Elmenhilde, quien seguía discutiendo con elegancia de una manera aterradora con Eve, para luego mirar a Rías e Issei con duda—. Si ella se apellida Dráculea, que significa «Hijo del Diablo», ¿quiere decir que ella es…?
—No lo sabemos —contestó al instante su pregunta Rías, dándole una mirada a Issei por un momento en una forma de pregunta que fue contestada con una negación de cabeza que demostraba que él estaba igual que ella—; pero si sabemos que es lo que ella, que es conocida como Dráculea, representa. Ella es un Vampiro Ancestral anterior a la formación actual de la Facción de los Vampiros. Un personaje aterrador que derrotó a Alucard Van Hellsing y Carmilla Mircalla, los Vampiros más fuertes junto con Caín, y los selló en algún lugar que nadie conoce. Una mujer que se dice que ve entre las sombras lo que sucede con los Vampiros y que le arranca la cabeza a cualquiera de estos que se salga de control y deshonre el nombre de su raza. Ella es la Princesa Vampiro de la Luna Roja que se dice ejerce una fuerza superior a la de un Maou: La Dráculea.
—Jo, jo —dejando de discutir repentinamente con Eve, Elmenhilde dio una risa elegante—. Es bueno saber que mi nombre incluso causa temor en los niños de ahora. Seguramente estás muy informada, Princesa de la Ruina Carmesí
—Solo es lo que todo el mundo conoce, lady Dráculea —respondió Rías con cortesía, usando los modales que poseía como heredera de Gremory al temer que Elmenhilde tuviera un carácter parecido al de Eve—. No es nada por lo que tenga que alabarme… Ah, y por favor llámeme Rías.
—Te llamaré mocosa, entonces —le contestó Elmenhilde con una sonrisa que Rías no supo cómo tratar.
«¿Siempre es así?», le preguntó ella a Issei con la mirada mientras una gota resbalaba por su nuca, causando que este se encogiera de hombros.
—A veces es peor —le respondió este en un susurro, solo para tener que esquivar otro paraguas volador de manera rápida.
—¡Sin cuchicheos! —gritó Elmenhilde, atrapando el paraguas que regresó flotando hacia ella luego de que lo lanzara—. ¡Ya les he dado tiempo de que cuchicheen bastante! ¡Es hora de que por fin comience a hacer a aquello por lo que vine en primer lugar: entrenarlos!
—Entonces, lady Dráculea, ¿no bromeaba cuando dijo que nos entrenaría? —preguntó Rías con sorpresa y entusiasmo contenido. Entre ser entrenada por Eve, que había intimidado a la mismísima Grayfia, y Elmenhilde, que era uno de los Vampiros más fuerte, estaría sin duda alguna recibiendo un entrenamiento de clase alta. Si bien probablemente no lograra llegar a la categoría suprema por el tiempo tan corto que tenía para entrenar, estaba segura que ella y su nobleza obtendría un gran poder.
—«¡Derrotar a Raiser será pan comido!»—se dijo Rías con emoción infantil, antes de que un repentino sombrillazo a su espinilla la sacara de sus pensamientos—. ¡Ay! —gritó sin poder evitarlo, agarrándose la zona herida de manera rápida
—Primera lección: ¡no te distraigas! ¡Tienes que tener siempre la guardia en alto! —le dijo Elmenhilde, la responsable de golpear a Rías con una de sus sombrillas—. A menos que tu nivel de poder sea demasiado alto o que seas inmortal, bajar la guardia es una sentencia de muerte en un combate. ¡Tienes que estar en alerta permanente!
—Pero no estamos en un combate… —murmuró Rías sin poder evitarlo, lágrimas estando presente en sus ojos mientras se sobaba su adolorida espinilla.
Viéndola así, Issei tuvo el repentino impulso de querer consolarla; pero sintiendo que era un poco extraño (y también pensando que su atmosfera con Rías estaba demasiado rara como para hacer esa clase de cosas), contuvo ese impulso.
—¡El habito hace al maestro! —le respondió Elmenhilde a Rías, ignorante de los pensamientos de Issei—. El hecho de tener que entrar conscientemente en un estado de alerta es una debilidad. Lo mejor es que el cuerpo pueda reaccionar por si solo sin que la mente vea la necesidad de advertirle. ¡Para lograr eso debes tener los reflejos de un mosquito, y para obtener esos reflejos tienes que aprendes a esquivar mis ataques en todo momento como lo hace el mocoso!... ¡Todos ustedes tienen que hacerlo! —exclamó, desviando su mirada de Rías para ver a la nobleza de esta y Asia—. Ese será el primer objetivo de mi parte del entrenamiento: ¡mejorar los reflejos! Desde ahora en adelante tienen que pensar que están en zona de guerra… ¡¿Les queda claro?!
—¡Sí, lady Dráculea! —gritaron los Demonios y Asia.
—Con «Elmenhilde-sensei» basta —dijo Elmenhilde con una sonrisa elegante al escucharlos—. En esta situación, que usen ese apelativo es mucho más refrescante.
—¡Entendido, Elmenhilde-sensei! —respondieron los Demonios y Asia al oírla.
Satisfecha, Elmenhilde le dio una mirada a Issei.
—¡Y tú ni pienses que solo vas a vagabundear mientras entreno a estos chiquillos! —le dijo a Issei en son de regaño—. ¡No importe cuanto tiempo pase, todavía eres un mocoso ante mí! ¡Tú entrenamiento todavía continua!
—De todas maneras ya estaba pensando en entrenar —le dijo Issei, solo para tener que esquivar otro paraguas volador de potencia meteórica.
—¡No me contestes mientras te estoy regañando! —le grito Elmenhilde, usando una frase que parecía mas propia de una madre o una abuela que de una sensei.
—«¿En que nos vinimos a meter?»—se preguntaron los Demonios y Asia, viendo como sus alrededores se habían convertido en una zona de guerra en cuestión de minutos gracias a Elmenhilde.
—Ejem —tosió Eve, algo molesta al de repente perder presencia ante los ojos de Issei (y sobre todo, por perderla ante Elmenhilde)—. Es bueno ver que esta sanguijuela es tan efectiva como siempre; pero que no se les olvide que yo todavía sigo aquí, asquerosos insectos, Aika y Asia… Con eso dicho, te tengo una pregunta, insulsa alimaña —exclamó, mirando a Rías de una manera fría que hizo que esta se pusiera rígida—: ¿estos son todos los miembros con los que cuentas para ese dichoso Rating Game?
—B-bueno —tartamudeó Rías, un poco intimidada al recordar lo que Eve le hizo a su admirada Onee-sama—, también tengo otro Alfil; pero por ciertas razones él no puede participar en este Rating Game, así que si, estos son todos los miembros con los que cuento.
—¿Y no tienes a ningún otro candidato para unirse a esta nobleza, y por ende a este entrenamiento?
Al escucharla, Rías negó con la cabeza, solo para luego tener que dar una mirada curiosa al ver como Aika alzaba la mano mientras su rostro se iluminaba como si hubiera recordado algo.
—Sobre eso, Bouchou… —dijo Aika una vez que Rías le hizo una seña para dar a entender que la escuchaba—. Sucede que conozco a alguien que está interesado en unirse a tu nobleza y ayudarte en el Rating Game
—¿Ah, sí? —cuestionó Rías, sorprendida. No esperaba algo como eso.
—Sé que no debí hacerlo; pero… —Aika dio una mirada nerviosa—. Ayer le conté a una amiga que sabe del mundo sobrenatural lo que te estaba pasando, y ella de inmediato me dijo que quería ayudarte. Que si te parecía bien, ella aceptaba servirte por toda la eternidad mientras la ayudaras a luchar contra el mal y conocer a la Maou Leviatán.
—«Esas son unas peticiones bastante fáciles de cumplir»—pensó Rías. Cualquiera que tratara de matarla a ella o su nobleza sería una persona «mala» (terrorista) y para ella hacer que alguien conociera a la Maou Leviatán, que era la hermana de Sona, era pan comido—. Antes de poder decir cualquier cosa, necesito conocer a tu amiga —le dijo a Aika, saliendo de sus pensamientos—. Debo hablar con ella de frente para saber qué tipo de persona es para darme cuenta de si es apta para introducirse en un mundo de batallas.
—Bueno, yo pienso que es más que apta para el mundo de las batallas… —murmuró Aika, sintiendo que una gota de sudor resbalaba por su nuca al recordar como lucia su «amiga»—. Pero entiendo lo que dice. Ya mismo la llamo para que venga hacia aquí… ¿Puedo decirle que venga hacia aquí? —preguntó de repente, recordando que estaban en la propiedad privada de Rías.
Rías asintió.
—Lo mejor es que venga de una vez. Estamos cortos de tiempo al fin y al cabo.
Con esa confirmación dada, Aika agarró su teléfono celular y llamó a su «amiga»
—«¿Por qué tengo un mal presentimiento sobre esto?»—se preguntó Issei, viendo como Aika hablaba emocionadamente por teléfono.
—¡Listo! —gritó Aika, guardando su teléfono en un espacio dimensional (truco enseñado por Eve) para evitar por accidente destruirlo—. ¡Me acaba de decir que ahorita mismo vendrá!
Y como confirmando ese hecho, un Circulo Mágico de Tele-transportación de color azul apareció a unos cuantos metros de todos, brillando por un momento en un tono frio antes de explotar en cientos de copos de nieve que dieron forma a una especie de medio-ambiente de una nevada de flores de nieve mientras una figura surgía desde él.
Y cuando Issei vio la a figura de frente, no pudo evitar quedarse shockeado.
Era un hombre adulto que aparentaba estar a comienzos de la mediana edad. Un hombre adulto que tenía más músculos que él y cuyo rostro, aunque relativamente normal en términos de facciones, emitía un aire que haría que un ser inferior se hiciera en los pantalones. ¡Un hombre adulto que usaba un extremadamente lindo traje de chica mágica que apena y alcanzaba a cubrir su trasero y en cuya caballera negra y parte posterior eran visibles las dos orejas y una cola de un gato negro!
Y como si eso no fuera suficiente, el hombre adulto/chica mágica empezó a hacer una serie de poses extremadamente lindas.
—¡Desde la nevada sin fin, he venido para proteger el sueño de las doncellas y masacrar a todos los malvados en el nombre de la justicia, el amor y los helados-nyo —gritó él/ella/eso, terminando de hacer sus poses mientras se ponía en una posición como de bailarina de ballet al elevar su pierna izquierda y poner de punta la derecha mientras formaba un corazón con sus manos y les sonreía amistosamente (y con un instinto asesino sin fin) a todos, una explosión adicional de copos de nieve a sus espaldas añadiéndole un efecto dramático a sus palabras—. ¡Pretty-Pretty Snow Magicarl Girl Mll-tan reportándose al deber!-nyo
Todos con excepción de Aika se quedaron mirando al vacío por unos minutos al ver eso.
—«Yo… ¿Qué demonios es esto?»—se preguntó Issei, preguntándose si de algún modo había viajado a otra dimensión o si un Dios como Loki lo había encerrado en un mundo de pesadillas.
[¡GAHHH! ¡MIS OJOS!] —por su parte, Ddraig pareció haber quedado traumatizado.
—¡Muy bien, Mil-tan! —aplaudió Aika, sonriéndole con orgullo a su amiga—. ¡Tus presentaciones cada vez son mejores!
—¡A mí también me gustó! —gritó Asia, recuperándose del impacto de ver a Mil-tan—. ¡Si puedes, por favor hazlo otra vez!
—¡Con gusto!-nyo —gritó Mil-tan con una sonrisa, preparándose para volver a hacer su presentación cuando repentinamente Rías tosió.
—Ejem. Disculpa —dijo ella—. La verdad admito que tu presentación estuvo bastante buena; pero estamos algo cortos de tiempo y no podemos distraernos. Si viniste a entrevistarte conmigo, por favor ven y presentate.
—Oh, cierto-nyo —dijo Mil-tan mientras interrumpía su serie de poses, sin molestarse por las palabras de Rías—. ¿Dónde han quedado mis modales?-nyo —murmuró, antes de sonreírle a Rías—. ¡Yo soy la Pretty-Pretty Snow Magicarl Girl Mll-tan!-nyo ¡He venido para defender tu sueño de doncella de poder enamorarte libremente de un hombre que te valore de verdad!-nyo
—Ah —dijo Rías, sonriendo agradecida a pesar de que encontraba las palabras de Mil-tan un poco raras —. Aprecio tus palabras; pero debes entender que hay un protocolo que seguir. Antes de unirte a mi nobleza, tengo que hacerte una serie de preguntas por tu propio bienestar.
—¡Entiendo!-nyo ¡Seria un problema para ti si resultase ser que Mil-tan no es quien dice ser!-nyo —exclamó Mil-tan, asintiéndole a Rías sin ver nada malo en sus palabras —. ¡Pregunta lo que quieras, que Mil-tan no tienes tapujos oscuros y te responderá con sinceridad!-nyo
—Muy bien —dijo Rías, sonriendo al ver que Mil-tan era muy comprensiva—. Primera pregunta: ¿cuál es tu nombre?
—¡Mil-tan!-nyo
—Tu verdadero nombre. No tu alias como Chica Mágica —aclaró Rías.
Escuchar eso hizo que Mil-tan mirara a su alrededor por unos momentos, como viendo si había enemigos ocultos que pudieran revelarle su identidad secreta a los malvados, antes de asentir y decirle a Rías:
—¡El verdadero nombre de Mil-tan es Milcat Hasegawa!-nyo
—«¿"Milcat"? ¿Cómo en Mil y en cat (gato)? —se cuestionó Issei con incredulidad, todavía sin poder creer lo que estaba pasando—. ¿Es enserio?»
—Muy bien —dijo Rías con aire profesional—. Segunda pregunta: ¿tienes un tipo especial de ascendencia, o simplemente eres humano?
—¡Mil-tan es un hibrido!-nyo —contestó Mil-tan, sin ver problema en gritar tal hecho—. ¡La madre de Mil-tan es una hembra de Troll de hielo y su padre es un mago mitad Bakeneko!-nyo ¡Mil-tan es mitad Troll de hielo, un cuarto Bakeneko y un cuarto humano!-nyo
—«Eso explica muchas cosas»—se dijo Issei, viendo la constitución de Mil-tan y como este tenía orejas y cola de gato.
—Con que Troll de hielo y Bakeneko, ¿eh? —murmuró Rías, dándole una mirada preocupada por un momento a Koneko al ver como esta de repente miraba a Mil-tan de una manera un tanto extraña, antes de decidir que primero debía tratar con el asunto de Mil-tan antes de hablar con Koneko—. Muy bien, entiendo… Tercera pregunta: ¿tienes un Sacred Gear?
—No-nyo —dijo Mil-tan de manera sencilla.
—Entiendo —asintió Rías, sin encontrar el hecho problemático. Un Sacred Gear siempre era bienvenido; pero dado que Mil-tan tenía ascendencias bastante peculiares, el hecho tampoco era indispensable—. Cuarta pregunta: ¿qué tan fuerte eres?
—¡Muy fuerte!-nyo —exclamó Mil-tan con orgullo—. ¡Solo ponme un malvado en frente y te demostraré que tan fuerte soy!-nyo.
—Esa propuesta es bastante conveniente —dijo Eve, inmiscuyéndose en la conversación, solo para luego dirigirle una mirada analítica a Mil-tan y asentir para sí misma—. Muy conveniente, de hecho… ¡Insectos, Aika y Asia! —gritó repentinamente, dirigiéndose hacia la nobleza Gremory y Asia—, ¡enfréntense a Mil-tan y demuéstrenos a mí y a la sanguijuela que tengo al lado que tan fuetes son!
—¿Eh? —exclamaron Rías, su nobleza y Asia al oír eso, anonadados.
—Por una vez estoy de acuerdo con esta bruja. Esa es la forma más conveniente de resolverlo todo —dijo Elmenhilde, dándole por un momento una mirada ponzoñosa a Eve que fue devuelta por la misma para luego mirar a Rías—. No solo te darás cuenta de que tan fuerte es el poder de Mil-tan como Chica Mágica, mocosa, sino que además nos demostraras a mí y a esta bruja que hay que mejorar exactamente con el entrenamiento. ¡No hay nada como una pelea para saber de lo que está hecho alguien!
—Pero… —murmuró Rías por un momento, antes de negar con la cabeza. Ella había ido a ese sitio a ser entrenada por Eve y Elmenhilde. No podía ni debía llevarle la contraria a sus senseis si quería mejorar.
Pensando eso, le dirigió una mirada de disculpa a Mil-tan.
—Espero que no te moleste que yo, mi nobleza y Argento-san nos enfrentemos a ti —le dijo.
—¡Descuida!-nyo —gritó Mil-tan con entusiasmo, luciendo emocionada al haber oído la palabra «pelea»—. ¡Como toda Chica Mágica, Mil-tan ama la pelea y la masacre como nada en el mundo!-nyo.
—«¡¿Pero de qué clase de Chica Mágica estás hablando tú?!»—se cuestionó impactado Issei al oír eso.
[Ya veo. ¡Así que así son las Chicas Mágicas en el mundo de ahora!] —exclamó Ddraig, aparentemente llegando a una conclusión rara por el trauma que estaba sufriendo.
—Muy bien —dijo Eve al oír eso, para luego hacer una seña con la mano y causar que cientos de mariposas surgieran de esta y flotaran a los alrededores hasta formar una gran barrera sobre el área—. Con esto podrán pelear sin miedo a demoler este campo o a que sus poderes sean avistados por un mundano —aclaró, dirigiéndole una mirada a los combatientes—. Ahora solo tienen que tomar formación y alejarse un poco de nosotros para que los pueda encerrar mejor en la barrera.
—¡Entendido! —gritaron todos los combatientes al oír eso (con Mil-tan agregando un «nyo» al final), para luego hacer lo que Eve les dijo y alejarse, ocasionado que esta disminuyera un poco el tamaño de la barrera hasta que ella, Elmenhilde e Issei quedaron por fuera de esta.
Issei asintió al ver todo eso. No importaba que tan fuerte fueran él, Elmenhilde o Eve, quedar en medio del fuego cruzado de una batalla no era algo bonito. Sobre todo tomando en cuenta que por alguna razón los ataques rebotaban cuando golpeaban a Eve.
—¡Pueden comenzar, mocosos! —gritó Elmenhilde, haciéndole señas a Rías y el resto para que comenzaran con la batalla.
Asintiendo al ver eso, Rías le hizo una seña a su nobleza, causando que esta empezara a atacar a Mil-tan.
El primer golpe fue dado por Kiba, quien formó una Espada Demoniaca con su Sacred Gear — Sword Birth —, para luego moverse velozmente en contra de Mil-tan con la intención de asestarle un golpe en la nuca con la parte sin filo de su espada a una velocidad que fue como si se tele-transportara.
Pero, para sorpresa de Kiba, contrario a recibir su ataque sorpresa sin poder reaccionar como lo esperaba, Mil-tan detuvo su golpe con la palma de su mano como si hubiera esperado su ataque, solo para luego darle un golpe y mandarlo a volar a sus espaldas hasta chocar con la barrera de una manera que generó un gran estruendo.
—¡Yuuto! —gritó Rías, preocupada, antes de hacerle señas a Akeno al mismo tiempo que concentraba su poder mágico, causando que ambas lanzaran al unísono una oleada de rayos (eléctricos en el caso de Akeno y de pura energía en el caso de Rías) en contra de Mil-tan, quien para sorpresa de ambas, dio un rugido, liberando una oleada de aura de su cuerpo que repelió sus rayos y se dirigió en contra de ambas en lo que era un claro ataque.
— ¡ Heart Barrier! —gritó Asia al ver eso, lanzando una oleada de energía curativa de su Sacred Gear hacia el lejano Kiba mientras se movía velozmente e invocaba una barrera alrededor de Rías y Akeno, barrera que, aunque fue destrozada por el ataque de Mil-tan, protegió a la Bouchou y la Fuka-Bouchou exitosamente.
Viendo eso, Mil-tan, contrario a lo que su apariencia indicaba, se movió como un rayo y se abalanzó sobre Asia, sabiendo que si la eliminaba se deshacía no solo de una sanadora sino de una defensa; pero fue recibida por una Koneko furiosa.
—¡Vengaré a Yuuto-sempai! —gritó, lanzando de manera rápida un golpe feroz al estómago de Mil-tan, quien recibió del ataque de frente y fue mandada a volar unos cuantos metros.
Pero, a pesar de que había sido mandada a volar, Mil-tan no lucia precisamente herida.
—¡Ese fue un buen golpe!-nyo —gritó Mil-tan mientras se levantaba velozmente del piso, prácticamente intacta—. ¡Tienes un buen material para ser una Chica Mágica!-nyo
Y gritando eso, Mil-tan concentró su aura en su puño y dio un golpe en contra del piso, liberando una oleada de energía que salió apresurada de manera veloz en contra de Koneko, quien hubiera recibido el ataque de frente de no ser porque Asia la salvó al crear una barrera alrededor de ella.
—¡Tú también tienes material de Chica Mágica!-nyo —le gritó Mil-tan a Asia, sonriendo mientras su puño se cubría de un aura azul—. ¡Pero lamentablemente te falta lo importante: capacidad de ataque!-nyo
Y tras de decir eso, Mil-tan dio un puñetazo al aire en dirección de Asia, generando algo que parecía como una especie de puñetazo volador de color azul que salió disparado en contra de esta.
— ¡ Pretty-Pretty Snow Impact! (¡Lindo-Lindo Impacto de Nieve!) —gritó Mil-tan, su ataque chocando en contra de una barrera que Asia formó de manera rápida, solo para ver con sorpresa como su barrera se cuarteaba como si estuviera hecha de cristal y como el Pretty-Pretty Snow Impact de Mil-tan la golpeaba de manera directa.
—¡Kyaaa! —gritó Asia, solo para luego caer al piso desmayada mientras sus piernas y sus brazos se volvían de hielo por un momento antes de simplemente explotar. El golpe de Mil-tan no solo había sido demasiado potente para ella, cuya constitución humana apenas y recién estaba empezando a ser entrenada, sino que además el efecto de congelación le había generado una especie de shock en el sistema nervioso.
Viendo eso, Eve asintió para sí misma y creó una oleada de mariposas que sacaron a Asia de la barrera de manera casi instantánea en un efecto que fue como si esta fuera tele-transportada, solo para luego posarla amablemente en el piso cerca de ella y empezar a curarla para que despertara.
Por otro lado, dentro de la barrera Aika dio un grito enojado en contra de Mil-tan.
—¡Ni aunque seas mi amiga te voy a perdonar lo que le hiciste a Asia, Mil-tan! —gritó, enojada, un Circulo Mágico apareciendo en frente de ella mientras lo hacía—. ¡Freezing Thrashing!
Y entonces, una oleada de carámbanos salió disparada en contra de Mil-tan, quien, para sorpresa de Aika, recibió el ataque de frente, resultando casi ilesa.
—¡Mil-tan es resistente a la Magia de Hielo, Aika-tan!-nyo —reveló Mil-tan, solo para luego dispararle un Pretty-Pretty Snow Impact a Aika y noquearla de un golpe.
—Con eso, las novatas quedan fueran de la cuestión —murmuró Elmenhilde, viendo como Eve sacaba a Aika de la barrera y la posaba junto a Asia, quien ya estaba empezando a despertar—. Ahora queda ver que puede hacer la Princesa de la Ruina Carmesí y sus siervos más antiguos.
Por su parte, dentro de la barrera Rías dio una mirada analítica de manera rápida hacia Mil-tan, repasando todo de lo que esta estaba demostrando ser capaz.
—«Tiene los reflejos suficientes como para reaccionar ante Kiba, la defensa más que necesaria para salir prácticamente ilesa de un golpe de Koneko y además tiene un poder de fuego que es semejante al mío o al de Akeno —se dijo, afilando la mirada —. En resumen: es una combatiente cuerpo a cuerpo todo-terreno. Una Torre más que perfecta, si lo digo yo misma»
Asintiendo para sí misma al ver eso, Rías decidió que, pasara lo que pasara, iba a incluir a Mil-tan en su nobleza.
—«¡Pero eso no quiere decir que acepte perder así como así!»—gritó en su mente. Si había algo que Rías no aceptaba fácilmente, era perder.
—¡Vamos, Akeno! —gritó, dirigiéndole una mirada llena de espíritu competitivo a su Reina—. ¡Demostrémosle nuestro poder como Onee-samas mágicas!
—Ara. Entendido —respondió Akeno, solo para luego proceder a elevarse por los aires junto a su Rey y empezar a disparar rayos de gran potencia al mismo tiempo que Rías, quien lanzaba bolas de poder mágico imbuidas con suficiente Poder de la Destrucción como para causar un gran daño a Mil-tan pero en una cantidad tan baja como para evitar vaporizar a esta.
Viendo eso, Mil-tan, para sorpresa de ambas, empezó a esquivar todos sus ataques como si bailara ballet con una gracia que parecía ridícula tomando en cuenta su constitución, causando que múltiples cráteres empezaran a llenar el campo de batalla debido a que los rayos y las esferas de energía impactaban con el suelo.
— ¡Ustedes son muy lentas!-nyo —gritó Mil-tan, para luego dar una gran pirueta y saltar por los aires para hacer el amago de dispararle un Pretty-Pretty Snow Impact a Akeno y Rías.
Pero las intenciones de Mil-tan no pudieron ser completadas, porque justo en ese momento una voz gritó:
— ¡Fire Sword: Fire Bullets! (¡Espada de Fuego: Balas de Fuego!)
Y entonces, en contra de Mil-tan cinco espadas cuyas cuchillas estaban hechas de fuego fueran lanzadas con una gran potencia.
Sin sentirse alarmada ante eso, Mil-tan rugió, liberando una oleada de aura que hizo que las espadas de fuego perdieran impulso y empezaran a caer hacia el piso.
Pero, para sorpresa de Mil-tan, ¡las espadas de fuego desafiaron la gravedad y se lanzaron en su contra como si estuviera teledirigidas por un poder superior, solo para clavarse en partes de su cuerpo y explotar!
BOOM.
Recibiendo una explosión de frente, Mil-tan cayó como un meteorito desde los aires hacia el suelo, donde fue recibida por una furica y malherida Koneko.
—¡Toma esto! —gritó ella, para luego golpear a Mil-tan con un árbol que había sacado de raíz como si ella fuera una gigantesca y muy rara pelota de beisbol, lanzándola en contra de la barrera en un gran estruendo.
—¡Y eso no es todo! —gritó Akeno mientras flotaba en los cielos, sonriendo de una manera que causaba escalofríos—. ¡Todavía falta lo mío!... ¡Resuena, trueno! ¡Ikazuchi!
Y tras escucharse ese grito, un gigantesco rayo que parecía capaz de destruir un edificio cayó sobre Mil-tan.
BOOOMMM.
—Yo… creo que fue demasiado —se dijo Rías un poco preocupada mientras deshacía la bola de energía mágica que había estado conjurando para lanzársela a Mil-tan—. Espero que no haya sufrido ningún tipo de daño fulminante —rezó, aunque no estaba segura a qué tipo de ser tenía que rezarle un Demonio. Si a Mil-tan le pasaba algo, entonces se quedaría sin una excelente Torre.
—«Aunque puedo revivirla»—pensó, sintiéndose un poco más aliviada aunque su culpabilidad no bajaba. Después de todo, ¿qué clase de Rey mataba por accidente a un candidato de su nobleza?
Pero Mil-tan desechó las preocupaciones de Rías de la forma más estrafalaria posible.
—¡Ese fue un combo increíble!-nyo —gritó Mil-tan con estrellas en sus ojos una vez que la cortina de humo producida por el Ikazuchi de Akeno se disipó, develando que el cuerpo de Mil-tan, aunque malherido y viendo su traje de Chica Mágica bastante dañado, todavía era capaz de dar pelea—. ¡Creo que es hora de que Mil-tan revele su máximo poder!-nyo
Y tras decir eso, Mil-tan se puso en una pose con el cuerpo abierto y empezó a gritar de una manera que parecía más propia de un cosplay de Dragon Ball que de un anime de Chicas Mágicas.
—¡GAAAAAAAAAHHHHHHHHH!
Y entonces, para sorpresa de todos, el cuerpo de Mil-tan emitió un brillo misterioso que llenó por completo el campo de batalla, encegueciendo a todos.
—¡Transformación completada!-nyo —se escuchó la voz de Mil-tan, el brillo misterioso empezando a volverse cada vez más y más nítido—. ¡Tiemblen, malvados!-nyo ¡Ahora ante ustedes está Serious Mil-tan (Mil-tan Seria) !-nyo
Y entonces, la cortina de luz se disipó, ¡revelando que Mil-tan ahora vestía con una especie de traje femenino de ballet que era trasparente en cierta medida y que contaba con montón de detalles como si fuera un traje muy poco ortodoxo de Chica Mágica!
[¡MIS OJOS!] —volvió a gritar Ddraig, dando a pensar que el modo Serious Mil-tan le había causado daño fulminante al cerebro.
Y no era el único, porque tanto Issei como Kiba, quien había sido el responsable de dispararle las espadas de fuego a Mil-tan, sintieron que sus cerebros se hacían puré ante esa… visión.
Y lamentablemente para Kiba, Mil-tan no iba a desaprovechar esa oportunidad para vengarse.
—¡Ahora si voy enserio, chico guapo-kun!-nyo —gritó, para luego moverse a una velocidad que para los Demonios fue como si se tele-transportara (Issei, Eve y el Elmenhilde vieron su movimiento claramente) y aparecer en frente de Kiba, para luego agarrarlo como si fuera un muñeco de plástico y golpearlo contra el piso repetidamente como si fuera una especie de mazo.
—¡Yuuto-sempai! —grito Koneko, preocupada. Aunque no lo demostraba, consideraba a Kiba como un hermano mayor y se preocupaba bastante por el bienestar de este.
Pero Mil-tan le recordó que tenía que preocuparse más por sí misma.
—¡Ha llegado la hora de la venganza, peliblanca-chan!-nyo —gritó Mil-tan, para luego agarrar a Kiba, imbuirlo en su aura, y golpear a Koneko como si ella fuera una pelota y Kiba un bate de beisbol—. ¡Pretty-Pretty Handsome Boy Impact! (¡Lindo-Lindo Impacto de Chico Guapo!)
Recibiendo ese golpe extremadamente poderoso, Koneko fue mandada a volar en contra de la barrera con un gran impacto que generó una cortina de humo, la cual al develarse mostró que había quedado desmayada por el ataque de Mil-tan.
—Va uno —dijo Eve, sacando a Koneko de la barrera para tirarla al piso como si fuera un saco de papas y luego dejarla ahí sin el hacer más mínimo amago de curarla incluso aunque Issei le estaba dirigiendo una mirada muy insistente.
—«Gracias a Great Red que Asia ya despertó»—pensó Issei ya con su cerebro recuperado, viendo como la mencionada ex-monja estaba despierta y procedía a curar a la desmayada Koneko para que tratara de despertar.
Por su parte, dentro de la barrera Rías dio un grito preocupado al ver lo que había pasado con los dos siervos que eran como hermanos pequeños para ella.
—¡Yuuto! ¡Koneko! —gritó, solo para darle una mirada enojada a Mil-tan—. ¡Esto no se va a quedar así! ¡Nadie daña de esa manera a mis lindos siervos!
—¡Lo mismo digo! —gritó Akeno, también enojada. Ella también veía a Kiba y a Koneko como los hermanos pequeños que nunca había tenido.
A continuación, ambas procedieron a cargar todo su poder como seres de clase alta.
Pero Mil-tan las interrumpió.
— ¡Pretty-Pretty Handsome Boy Shot! (¡Lindo-Lindo Disparo de Chico Guapo!) —gritó, agarrando a Kiba y lanzándolo como un proyectil imbuido de aura hacia la Rías y la Akeno que flotaban en el cielo, derribándolas y además haciendo que el extremadamente malherido Kiba chocara contra la barrera y fuera sacado de esta por Eve al estar desmayado.
—¡Ay, Dios! —gritó la sanadora Asia al acercarse a Kiba, sin prestar atención a como le causaba más dolor a este y las demás Demonios. ¡Kiba lucia como si un camión le hubiera pasado encima! —. ¡Resiste, Kiba-san! —exclamó, procediendo a usar su Twilight Healing como nunca lo había tenido que usar en toda la vida.
—«En momentos como este me gustaría poder usar Magia Curativa »—pensó Issei, mirando a su demolido amigo también con preocupación. Como odiaba ser un «bruto» sin talento mágico para nada que no fuera hacer explotar cosas.
Pero de nuevo en la barrera, Serious Mil-tan todavía no había terminado su asalto.
—¡Es momento de que acabe con esto!-nyo —gritó, alzándose por los aires de un gigantesco salto hasta casi tocar los limites superiores de la barrera (que eran extremadamente altos)—. ¡Prepárense!-nyo ¡Este ataque va con todo mi poder!-nyo…
Diciendo eso, Mil-tan empezó a liberar y liberar aura hasta que parecía algo así como un mini-sol de aura, para luego ponerse en una posición en la que quedaba con su cabeza apuntando hacia el suelo y alzar su puño, concentrando toda su aura en este, y caer como un meteorito en contra de Rías y Akeno, quienes apenas y estaban reincorporándose.
— ¡Pretty-Pretty Smash! (¡Lindo-Lindo Smash!)
BOOOOOOMMMMM.
Ese fue el sonido que se escuchó cuando Mil-tan destrozo los Círculos Mágicos Defensivos que Rías y Akeno habían conjurado para defenderse e impactó contra estas como un meteorito, generando un cráter colosal que levantó una cortina de humo así como un terremoto que sacudió todo el campo de batalla.
—Con eso, la pelea termina —murmuró Issei con una mueca, viendo como Eve sacaba a unas extremadamente desmayadas y malheridas Akeno y Rías y a una victoriosa, aunque algo lastimada, Mil-tan.
—¡Yey!-nyo —gritó Mil-tan, haciendo un montón de piruetas como baile de la victoria— ¡La Pretty-Pretty Snow Magicarl Girl Mll-tan demostró una vez más el poder de las Chicas Mágicas!-nyo
—«No quiero saber qué fue lo que hizo en las otra ocasiones»—pensó Issei con una mirada en blanco al escuchar la parte de «una vez más», viendo como Mil-tan había destrozado por completo el campo de batalla dentro de la barrera.
—G-gran trabajo, Mil-tan —le dijo una adolorida Rías, levantándose mientras trataba de ocultar como sentía que su orgullo había sido destrozado en pedazos—. Sin duda has demostrado ser más que digna de estar en mi nobleza.
—¿Entonces convertirás a Mil-tan en un Demonio?-nyo —cuestionó Mil-tan, ladeando la cabeza de una manera que debería resultar linda pero que en su caso era aterradora.
Ante la pregunta, Rías asintió.
—Solo apartémonos un poco para que pueda re-encarnarte
Asintiendo al escuchar eso, Mil-tan ayudó a una todavía adolorida Rías a caminar y se dirigió junto con está a unos metros de distancia. Ya entonces Rías sacó conjuró su pieza restante de Torre y, ante la mirada expectante de Mil-tan, envió la pieza hacia el pecho de la Chica Mágica.
—«Espero que con esto baste»—se dijo, algo preocupada. Mil-tan había demostrado ser ridículamente fuerte, así que no sería de extrañar si la pieza de Torre no bastaba.
Pero para su sorpresa y alivio, la pieza de Torre entró sin problemas en el pecho de Mil-tan.
—Mil-tan se siente rara-nyo —dijo Mil-tan, abriendo y cerrando su mano mientras la miraba como si fuera la primera vez que reparaba en esta.
—Al principio el cambio es un poco difícil. Ya luego te acostumbraras —le explicó Rías.
Asintiendo al oírla, Mil-tan le dirigió una mirada curiosa a Rías.
—¿Y ahora qué?-nyo
—Ahora regresan para que la bruja y yo empecemos a hablar acerca de su combate —dijo Elmenhilde repentinamente, apareciéndose detrás de las espaldas de ambas, causando que tanto Rías como Mil-tan soltaran unos «¡Kya!» y que Mil-tan le lanzara un puñetazo a la cara, puñetazo que Elmenhilde desvío con un simple dedo.
—Tienes buenos reflejos —dijo, mirando a Mil-tan con aprobación.
Recuperándose de la sorpresa, Rías hizo caso a lo que Elmenhilde le había dicho y regresó a donde estaban Issei y el resto junto con Mil-tan.
Y ahí Eve y Elmenhilde empezaron a dar sus opiniones acerca de lo que habían visto en el combate.
—Estuvieron pésimo —dijo Eve de manera fría, mirando en específico a Rías y los miembros más antiguos de la nobleza de esta—. Tan terrible que simplemente no tengo palabras para describirlo. Sencillamente es sorprendente que Asia y Aika, que apenas y han empezado a entrenar, se desempeñaran casi al mismo nivel que ustedes.
—La bruja tiene razón —dijo Elmenhilde por su parte, causando que Eve le diera una mala mirada—. Su sincronización no solo dejó mucho que desear para un equipo que lleva años de conocerse, sino que la forma de combatir de cada uno estuvo llena de un montón de huecos. Una cosa son estas dos mocosas —señaló a Aika y a Asia al decir esto—, que apenas y están a empezando, pero otra muy distinta es que ustedes, que deben llevar años en el mundo sobrenatural, hayan peleado como pelearon.
—No creo que los hayamos hecho tan malo —dijo Rías mientras se cruzaba de brazos, un poco ofendida
—¿Ah, no? —le dijo Eve, mirándola de una manera que la hizo estremecerse—. ¿Entonces cómo tú llamas el que Mil-tan los haya vencido de un puñetazo a cada uno?
Rías, así como el resto de su nobleza, desvió la mirada con vergüenza.
—Es que Mil-tan es muy fuerte —se excusó, sintiendo como la herida en su orgullo ardía al decir esas palabras.
—En parte tienes razón —asintió Elmenhilde, solo para luego darle una mirada fría—. Pero tampoco es excusa. Mil-tan tampoco es extraordinariamente fuerte. Después de todo, si es tan superior a ti, ¿por qué pudiste incluirlo en tu nobleza?
Rías parpadeó al oír eso.
—Yo…
—Yo misma te responderé —la interrumpió Elmenhilde—. Fue porque Mil-tan tan solo tiene el doble de valores físicos de un Demonio de clase alta. No llega a la categoría suprema, y la única razón por la que los venció tan absurdamente es porque a diferencia de ustedes su método de pelea no tiene puntos débiles remarcables.
—¿Puntos débiles remarcables? —cuestionó Rías, con su nobleza haciendo esa misma pregunta.
—Tú combate cuerpo a cuerpo es nulo —le señaló Eve, haciendo que hiciera una mueca al reconocer que tenía razón—. El rubio es extremadamente frágil y depende demasiado de abrumar a su oponente con su velocidad. La niña de pelo blanco es demasiado lenta y no tiene capacidades destacables. Y finalmente…
Eve le dio una mirada a Akeno.
—Tú eres la peor de todas —dijo con frialdad—. La niña de pelo blanco también comete el mismo error que tu; pero lo de ella no es tan vital porque es simplemente una habilidad extra. Tú, por otro lado, no solo reduces el poder de tus propios ataques al evitar usar conscientemente esa reserva de energía extra que posees, sino que además tampoco aprovechas todo tu poder. Se supone que tus estadísticas son la combinación de poder mágico, velocidad y defensa; pero tú solo destacas por poder mágico. Poder mágico que no usas al 100%.
Akeno guardó silencio al oír todo eso, internamente aceptando la parte de no aprovechar los atributos de Torre y de Caballero que le concedía su posición como Reina; pero negándose a escuchar la parte acerca de ese «ese poder»
—Mil-tan es fuerte, veloz y tiene mucha habilidad mágica —dijo Elmenhilde, haciendo que Mil-tan hiciera una disimulada seña de victoria ante su halago—. Todavía puede mejorar en gran medida; pero solo es cosa de pelear y pelear. Lo de ustedes literalmente es corregirlos por completo. Es simplemente ridículo que hayan dado casi el mismo nivel de pelea que las novatas.
—Y hablando de eso… —dijo Eve, para luego mirar a Aika y Asia—. Con ustedes no hay mucho que decir. Hicieron lo mejor que pudieron; pero prácticamente hay que trabajar en todo. Nada sorprendente tomando en cuenta que apenas llevan una semana de entrenamiento.
—Me siento un poco fuera de lugar —le comentó Aika a Asia, sintiendo que no recibía la misma atención que los demás.
—Por eso es que haremos lo siguiente —continuó Eve, ahora mirando a todos en general—: la sanguijuela y yo nos turnaremos en entrenar a cada uno. Ella los entrenará en la parte física y yo los entrenaré en lo que respecta en la parte mágica y mental… Esto último sobre todo contigo —le dijo a Rías—. Eres el líder de este grupo, así que tu toma de decisiones debe ser impecable. Una guerra no solo se gana por el poder de los soldados, sino que también depende de la destreza estratégica del comandante. Tal vez si hubieras liderado mejor a tus siervos, Mil-tan no los hubiera destrozado tan brutalmente como lo hizo.
Rías disimuló lo más que pudo la herida que causaba en su orgullo el escuchar esas palabras. Ella sabía que lo que Eve decía era verdad. No era buena en el combate físico, no era tan diestra como su hermano ni tampoco era tan inteligente como Sona. Ella solo era ella: «la talentosa heredera de los Gremory» que ni contando con ventaja numérica era capaz de vencer a alguien que estaba luchando para unirse a su nobleza.
Trató de evitar entristecerse ante ese pensamiento; pero le fue casi imposible. No solo tenía la situación con Raiser a la vuelta de la esquina, sino que también su sueño de ser la campeona de los Rating Games se veía cada vez más y más lejano…
—Lo harás mejor luego del entrenamiento —le dijo Issei, haciéndola dar un ligero brinco al poner una mano sobre su hombro, exaltándola—. No tienes porqué ponerte tan triste. No tienes experiencia en batallas y tampoco has tenido la guia adecuada. No es como si tuvieras que haber nacido sabiéndolo todo. Las cosas se logran con trabajo duro.
—«Las cosas se logran con trabajo duro»—repitió Rías en su mente de manera reflexiva.
Esas palabras deberían ser ajenas para ella, que había nacido con talento; pero no lo eran. Escuchar esas palabras hacia que recordara a cierto primo suyo que, habiendo nacido sin nada, estaba a punto de tocar el nivel de poder de un Maou.
¿Cómo podía ser tan tonta? No importaba si no era su hermano o si no era Sona. No importaba si su talento no era el suficiente. Lo que importaba era la voluntad: tener la capacidad para hacer que ese talento valiera por mil.
Pensándolo bien, su hermano había pasado por una guerra y Sona jugaba ajedrez todos los días. No era como si hubieran obtenido todo de un sentón. De hecho, tal vez hasta su ídolo, Diahuser Belial, había tenido que trabajar duro para obtener lo que deseaba.
—Tienes razón —le dijo a Issei, sonriéndolo en agradecimiento—. Creo que esas palabras ya las sabia; pero nunca les di importancia. ¡Desde ahora trabajaré duro y seré un Rey digno!
Escuchándola, Issei sonrió, solo para alejarse rápidamente de ella al caer en cuenta de que alguna forma el espacio personal de ambos estaba a punto de volverse uno.
—¿Ya me escucharon? —le preguntó Rías a sus siervos, tal vez no dándose cuenta de cómo sus cuerpos casi se tocaban como cuando habían estado en su cuarto, tal vez no importándole—. ¡Tenemos que dar todo de nosotros en este entrenamiento! ¡Esto no es solo por Raiser, sino también por lo que vendrá más adelante en el futuro! ¡Para ser la mejor de todas las noblezas, tenemos que dar todo de nosotros! ¡Este es nuestro primer paso, así que tenemos que darlo con el pie derecho! ¡¿Están de acuerdo!?
—¡Si! —gritaron todos los miembros de su nobleza (Aika incluida), solo para luego expresarse de manera individual.
—¡Seré la mejor de todos los Peones, Bouchou! ¡Ya lo verá! —prometió Aika, su tono más de desafío que de promesa.
—¡Mejorare todas mis fallas y me convertiré en el mejor de los Caballeros, Bouchou! —prometió Kiba, a la vez que pensaba en cierta persona que había crecido bajo la tutela de su mismo sensei y se decía que no iba a quedarse atrás. ¡Incluso aunque «esa persona» era un prodigio de prodigios, él no iba a quedarse atrás!
—Daré todo de mí, Bouchou —dijo Koneko, emocionada; pero al mismo tiempo conflictivo. Había sido derrotada como una novata por uno que llevaba con orgullo los rasgos que ella tanto trataba de ocultar. Acaso… ¿acaso eso quería decir…?
—Digo lo mismo, Bouchou —dijo Akeno, sonriendo; pero a la vez ocultando lo que sentía. El conflicto interno que ese «no estás usando tu poder» le había provocado. Los sentimientos de culpa que sentía por no dar todo por su mejor amiga y los sentimientos de repulsión y odio que sentía hacia la sangre que corría por su venas y que la había llevado a la desgracia tanto a ella como a la persona que más había amado en el mundo.
—¡Mil-tan también promete convertirse en una Chica Mágica sin par, líder-san!-nyo —prometió Mil-tan, el hielo de la determinación deslizándose por todo su cuerpo.
—Mil-tan, ¡para! ¡Estás bajando la temperatura! —gritó Aika, sintiéndose estremecer al ver como el campo de entrenamiento se convertía lentamente en un lugar invernal
—¡Lo siento!-nyo —se disculpó Mil-tan, conteniendo el hielo de la determinación.
Ignorando esa escena (ya se estaba acostumbrado a la Chica Mágica fuera de serie), Issei también dio palabras determinadas.
—¡Yo tampoco me quedaré atrás! —dijo, solo para luego sudar un poco al ver como la atención de todo el mundo pasaba rápidamente hacia él—. ¡Mientras ustedes entrenan, yo también entrenaré y me hare más fuerte! ¡Todavía me falta mucho para ser verdaderamente alguien en este mundo tan loco, así que no voy a soltar la toalla!
—«Sobre todo porque de alguna manera presiento que se viene algo grande»—pensó, acordándose de Azkeel. Todavía no había quedado claro si este había estado trabajando solo o si alguien (un miembro de Grigori, para ser más específicos) lo había estado apoyando.
—¡Y-yo tampoco me voy a quedar atrás! —tartamudeó Asia con determinación, su tartamudeo en parte por el frio y en parte porque no estaba acostumbrada a ser el centro de atención—. ¡Daré todo de mí en este entrenamiento!
Y es que en la pelea contra Mil-tan, Asia había reflexionado algo que pesaba en su mente desde lo sucedido con Shirk:
Para proteger a alguien, a veces también había que dañar a alguien.
Era algo que causaba conflicto en su corazón; algo que hería ese sentimiento de «no quiero ver a nadie lastimado» que su corazón repetía con tanta insistencia.
Pero, recordar las palabras de Cruncher, el como Shirk había muerto dejando a tres niños sin madre y el cómo casi moría de no ser por la intervención casual de una completa desconocida era algo que pesaba más en su corazón.
Primero fue Shirk. ¿Quién vendría luego?
—«¡Nadie! —se juró a si misma —. ¡En el nombre de Shirk-san, prometo dar todo de mi para evitar que alguien más vuelva a morir en frente de mí!»
¡Porque haría todo lo que pudiera para poder pelear adecuadamente!
—¡Es bueno verlos tan determinados! —gritó Elmenhilde, sonriendo—. ¡Creo entonces que ya podemos comenzar con la primera etapa del entrenamiento!
—¿Cuál etapa? —preguntó Rías, conteniendo su emoción. ¡Fuera lo que fuera, lo iba a enfrentar con la frente en alto!
—La etapa básica del entrenamiento de reflejos —contestó Elmenhilde, sonriendo de una manera que generaba escalofríos—. Es una etapa con un objetivo muy sencillo: ¡deben sobrevivir!
—¡¿S-Sobrevivir?! —cuestionaron los Gremory y Asia, solo para palidecer al ver como Elmenhilde agarraba su sombrilla como preparándose para soltar otro sombrillazo atómico.
—¡Sí! ¡Sobrevivir! —asintió Elmenhilde, sonriendo como un lobo—. ¡Les daré dos minutos de ventaja para que corran, y luego los perseguiré! ¡Si logran mantenerse con vida, pueden darse por bien hechos! ¡¿No es algo muy sencillo de entender?!
La nobleza Gremory (y Asia) se quedó paralizada al escuchar eso.
—Uno, dos, tres, cuatro… —contó Elmenhilde.
—«¡Va en serio!»—pensaron con alarma, para luego mirarse entre sí y comenzar la graciosa huida.
Sonriendo al ver como se alejaba, Elmenhilde contó hasta llegar a 120, y luego se movió como un misil en contra del fugitivo grupo Gremory.
Gritos de dolor pudieron escucharse rápidamente luego de eso.
—«Vaya —pensó Issei, sintiéndose de repente afortunadamente —. Menos mal que a mí no me toca ese tipo de entrenamiento»
—Ara, ara, Issei-sama. Su expresión me hace entender que tiene un malentendido —dijo Eve, sonriendo divertida—. Usted dijo que entrenaría, así que también vamos a darle el mismo tratamiento de los viejos tiempos. La sanguijuela está ahora ocupada; pero yo tengo una manera de solucionarlo.
Diciendo eso, Eve hizo un rápido movimiento con su mano, causando que desde un Circulo Mágico cinco gigantescos Golems de rocas de cinco metros de altura surgieran.
—Espíritus Elementales de Tierra con cuerpos físicos de alto nivel —explicó Eve, con su sonrisa volviéndose cada vez más peligrosa en opinión de Issei—. Son especialmente diestros en absorber el mana de la tierra para regenerarse, así que no importa cuánto los golpee, ellos siempre se volverán a poner de pie.
—«Eso no es tan malo»—pensó Issei, dando una sonrisa por un momento. Luchar contra cinco gigantesco muñecos de entrenamiento era pan comido comparado con jugar al gato y el ratón con su otra sensei.
—Pero como sé que para usted esto es pan comido, y que como cuando las cosas son «pan comido» entonces no hay mejora, añadiré un extra a este entrenamiento —dijo Eve, haciendo que Issei tuviera un mal presentimiento—. Mientras usted pelea con los Elementales, deberá esquivar mis ataques.
—¿E-esquivar…? —tartamudeó Issei, sintiéndose de repente de nuevo como aquel niño que era perseguido brutalmente por su sensei Vampiro sin que pudiera hacer nada para evitarlo.
—Sí. Esquivar —reafirmó Eve, para luego alzar su mano y conjurar una esfera de energía que parecía contener el suficiente poder como para derribar una montaña—. Y será mejor que comencemos desde ahora. ¡No puedo permitir que esa sanguijuela termine antes que yo!
Y diciendo eso, los gigantescos Elementales de Tierra con formas de Golem se movieron de una manera tan veloz que no concordaba con su tamaño y Eve empezó a lanzarle rayos laser a Issei desde las palmas de su mano.
—«¡Esto no era lo que pensaba cuando decía que iba a entrenar! —se gritó Issei, moviéndose ágilmente para evitar ser aplastado por un Elemental y dando un salto para evitar un rayo láser que salió disparado hacia el cielo, generando una explosión monumental.
—Como era de esperar de usted, Issei-sama ¡Lo está haciendo muy bien! —alabó Eve, solo para luego volver a sonreír—. ¡Creo entonces que puedo usar un poco más de poder!
Y diciendo eso, Eve hizo que múltiples Círculos Mágicos aparecieran y rodearán a Issei por todos los ángulos posibles.
—«Odio mi vida»—se dijo Issei, solo para luego ser envuelto en una gigantesca explosión.
BOOOOOOMMMMMMM
Parecía ser que Issei, Asia, Rías y el resto del grupo Gremory iba a estar bastante ocupado durante un buen rato.
Fin del Capítulo 09
Referencias a personajes, conceptos y cosas nombradas en el capítulo, así como ampliaciones de la información…
Caín: Uno de los dos hijos más famosos de Adán y Eva. Mató a su hermano Abel por envidia y como consecuencia fue maldecido por Dios para no gozar de los privilegios de los seres humanos. Hizo cientos de acciones repulsivas en contra de la humanidad debido a ello y se terminó convirtiendo en el padre/creador de los Vampiros: el Rey Vampiro. Lo que ha sucedido con él es un misterio, aunque se sabe que está «fuera de circulación»
Drácul : Palabra rumana que significa «diablo» y que es usada por los Vampiros y demás seres sobrenaturales para referirse a Caín. La palabra también puede traducirse como «Dragón» o «experto en algo», siendo usada como tal por los líderes de la Orden del Dragón de Luxemburgo como una especie de título honorifico, aunque este último uso ya no es utilizado.
La Orden del Dragón de Luxemburgo: Orden sobrenatural que fue fundada por el rey Segismundo I de Luxemburgo. Es una organización sobrenatural cuyas operaciones son tan famosas que han quedado registrada en la historia humana bajo un contexto mundano. La orden está conformada por una serie de familias nobles de origen humano que supuestamente descienden de un origen compartido como «hijos del Dragon», aunque no se sabe con exactitud a qué Dragon se refieren. El objetivo de la organización es salvaguardar el orgullo humano, y como tal son encargados de proteger a la humanidad de los lejanos países de Europa de las manos de los seres sobrenaturales, sobre todo de los Vampiros y los Hombres Lobos. Los Van Hellsing, los Haker y los Bathory pertenecen a esta orden.
Clan Tepes: Un clan que actualmente se hace llamar bajo el nombre Haker. Son los descendientes de Adrián Fahrenheit Tepes, hijo de Vlad III —el «Príncipe Empalador»— Tepes, quien a su vez es descendiente de una larga estirpe real. Son una de las familias nobles con mayor influencia dentro de la Orden del Dragon de Luxemburgo y sus miembros son uno de los mejores caza-Vampiros de toda Rumania. La razón de que se hagan llamar Haker es para diferenciarse del clan de Vampiros Tepes, siendo Haker el apellido de la madre de Adrián Fahrenheit Tepes, quien también era la esposa de Vlad Tepes: Beatriz Haker.
Vlad Tepes: El héroe más grande de Transilvania que es conocido ampliamente como el «Príncipe Empalador». Príncipe de Valaquia, fue un héroe sin igual que asesinó a su corrupto padre, quien usaba a la Orden del Dragon de la que era líder para causas malignas, por el bien de su nación. Fue a la guerra contra sus propios hermanos, quienes eran seguidores de los ideales de su padre, y defendió a su nación aun contra de toda esperanza a través del puro intelecto de tácticas de guerrilla. Sin embargo, hubo un momento en donde su hermano menor ejerció presión sobre Valaquia a través del apoyo del imperio Otomano y llegó casi a conseguir el dominio de la nación, momento en que, por métodos desconocidos, Vlad se convirtió en un Vampiro y asesinó al ejercito de su hermano que había logrado acabar con la vida de su esposa durante su invasión y que amenazaba con acabar de la vida de su hijo de tan solo cinco año. Luego de eso «Vlad Tepes» desapareció de la historia y nació el «Conde Drácula» que más tarde fue llamado como Alucard van Hellsing.
Drácula (o Conde Drácula): Una derivación de la palabra Dráculea que se traduce como «hijo (malvado) del Drácul», en un sentido de «haber nacido gracias a Caín». Es también el nombre con que Vlad Tepes fue llamado por un tiempo luego de convertirse en un Vampiro a través de un pacto desconocido con Caín.
Alucard Van Hellsing: el Conde Drácula que fue sometido por el hijo de los Van Hellsing: Abraham Van Hellsing. Según los registros, Abraham lo convirtió en su sirviente a través de un hechizo desconocido y la ayuda de Mina Haker, quien era la re-encarnación de Beatriz Haker, y lo usó para proteger a los seres humanos de las fuerzas sobrenaturales hasta el día de su muerte, momento en que selló a Alucard para que no pudiera causarle daño a nadie. Sin embargo, Alucard logró escapar de alguna manera de su prisión y empezó a causar estragos en el mundo, siendo solo la mano de la Dráculea lo que puso a fin a su reinado del terror. Es en adición el fundador de la facción de Vampiros Tepes
Clan Bathory: Uno de los clanes de mayor influencia dentro de la Orden del Dragón de Luxemburgo. Extremadamente diestros en la magia, es un clan de valores estrictos cuyo valor de la justica es frio y carente de emociones, siendo los hijos entrenados con la mentalidad de asesinar a su propio padre si este «se sale del camino». Visto desde una perspectiva, es un clan justiciero que hace todo por el bien de la humanidad, incluido tomar prestada la fuerza de seres no-humanos. Visto desde otra perspectiva, son máquinas sanguinarias carentes de emociones. Son especialmente conocidos por haber tenido posesión del Blasón del Dragón, que es un collar místico que tiene grabado el escudo de armas de los Bathory (tres dientes de jabalí de plata sobre un campo de gules) que dota a su portador de la «fuerza de un Dragón» y que guarda los recuerdos de sus portadores dentro de él como una forma de trasmitir conocimientos a la próximas generaciones
Elizabeth Bathory: La famosa «Condesa Sangrienta». Fue una de las hijas más queridas y talentosas del clan Bathory, llegando a ser considerada como una «prodigio de prodigios». Fue condecorada a una temprana edad como líder del clan Bathory y enviada a vivir al milenario castillo Čachtice que era una de las principales fortalezas del clan Bathory, con Ferenc Nádasdy —un caballero noble perteneciente a una de las familia de menor prestigio de la Orden del Dragón de Luxemburgo que era extremadamente fuerte, al punto de ser llamado el «Caballero Negro de Hungría»— sirviendo como su guardaespaldas y segundo al mando mientras que al mismo tiempo era su futuro prometido. Por un tiempo lideró el clan Bathory y llevó a este a una edad de oro; pero un día, por circunstancias que no quedan muy claras, asesinó a un montón de jovencitas para «evitar envejecer», causando que su prometido Ferenc la encarcelara, siendo incapaz de matarla como dictaba el protocolo. Ella vivió encerrada por mucho tiempo en una jaula de oro hasta que Ferenc fue asesinado por los miembros del clan Bathory debido a «traicionar el orgullo de su clan» al «no matar a una traidora a la sangre». Luego de eso, fue asesinada a sangre fría incluso aunque era una adolescente, con sus «horrendos gritos» escuchándose por todos lados… Se dice que [de alguna manera] su espíritu vengativo se transformó en la condesa Carmilla y se volvió un enemigo de la humanidad y su clan.
Condesa Carmilla (o Carmilla Mircalla): La Elizabeth Bathory que se volvió un Vampiro a través de métodos desconocidos (supuestamente relacionados con Caín) luego de su muerte. Es una mujer vampiro anterior al Conde Drácula y cuya crueldad es ciento de veces superior a la de este, siendo también la fundadora/progenitora de la facción Carmilla. Aterrorizó a la humanidad durante mucho tiempo, siendo especialmente conocido el hecho en el cual usurpó los dominios y el nombre de una condesa llamada Mircalla, quien pertenecía a una familia de la Orden del Dragón de Luxemburgo, simplemente porque «me pareció divertido». Su reinado del terror llegó a su fin cuando fue sellada en algún lugar por la mano de la Dráculea.
La Dráculea: La misteriosa Princesa Vampiro de la Luna Roja: Elmenhilde Karnstein Dráculea. Es una mujer Vampiro extremadamente antigua y cuya fuerza sin paragón se dice es superior a la de un Maou. Selló a Alucard y Carmilla en algún lugar luego de derrotar a cada uno en una batalla de proporciones colosales. Se dice que supervisa las acciones de la Facción Vampiro y que le arranca la cabeza a cualquiera que deshonre el orgullo de su raza. El nombre «Dráculea» significa en rumano «hijo del Drácul (que es Caín)» y es el origen del nombre «Drácula»… Dicho eso, acerca de lo que el nombre Dráculea da a entender la Princesa Vampiro de la Luna Roja no ha dado ninguna información al respecto, así que decir cualquier cosa solo sería especular.
Troll de Hielo : Sub-tipo de Troll que vive en lugares fríos. Poseen la capacidad de controlar la Magia de Hielo de manera innata y son resistentes a los ataques basados en el elemento hielo.
Bakeneko : Un tipo de Youkai gato. Los hombres son extremadamente fornidos y las mujeres (Nekomusunes) extremadamente hermosas, aunque ambos gozan de una fuerza inhumana. Existen a su vez varios sub-tipos de Bakeneko.
Nekomata : Un tipo de Bakeneko que es el equivalente del Zorro de Nueve Colas de los Bakeneko. Es un Youkai mítico que tiene de dos a siete colas dependiendo de su nivel espiritual y que goza de la capacidad de controlar el Chi/KI de manera automática. Existen a su vez varios tipos de Nekomata.
Nekoshou: La especie más fuerte de los Youkai gato que es a su vez un sub-tipo de Nekomata. Mientras que los Nekomata simplemente nacen con la capacidad innata de controlar su fuerza vital, los Nekoshou llevan su habilidad innata a otro nivel al ser capaces de usar el Senjutsu y el Youjutsu de manera innata, aunque el entrenamiento es requerido para controlar tales capacidades de manera adecuada. Otro rasgo distintivo de los Nekoshou es que mientras un Nekomata solo puede llegar a ostentar una máximo de siete colas gatunas un Nekoshou pueden llegar a obtener nueve colas de manera semejante al milenario Kyūbi no Kitsune. La especie se encuentra casi extinta en la actualidad, habiendo solo tres supervivientes femeninos dentro de los cuales se encuentra la milenaria Matatabi que lidera a todos los Youkai gato.
Gotokoneko : Un sub-tipo de Nekomata. Es casi igual a la mencionada raza, solo que cuenta con la capacidad innata de controlar el fuego.
Notas de Autor
Hola a todos. Muchas gracias por leer.
Lo primero que quiero hacer es disculparme por la demora. Este capítulo se suponía que debía salir mucho antes; pero problemas de mi vida hicieron que tuviera dificultades para escribir. Es tan así que este capítulo fue dividido en dos partes (originalmente abarcabamos todo el entrenamiento en este capítulo) para así poder adelantar la fecha de publicación.
En fin, solo quería comentarles eso y aclarar unas cosas
Primero, los créditos de la idea de usar a Elmehilde y a Mil-tan como los usé son de Themaximus. Él fue quien dio todo el pilar de la idea y yo lo único que hice fue avanzar desde ahí.
Lo segundo es que la idea de Elmehilde va de la mano con la del personaje Evangeline A.K. McDowell de la serie Mahou Sensei Negima! Algunas cosas son distintas; pero el enfoque es el mismo. Ella básicamente pasa de ser un personaje secundario a ser un pilar central de la historia con una gran aura de poder y misterio (y si, al igual que Evangeline, ella también cuenta con un secreto respecto a su edad y su apariencia).
Luego está que la idea de Vlad Tepes y Alucard está basada en parte en una película en que explican la relación (no recuerdo el nombre de la peli), en parte en Van Hellsing y Castlevania, y en parte aspectos de la vida real. Mientras que de Elizabeth simplemente tomé parte del Lore de la versión de Fate y lo mezclé con alguna cosas de la vida real e ideas mías.
En cuanto a Mil-tan, pues no hay nada que decir. Él/ella habla bastante, tanto que medio se robó el foco junto con Elmehilde.
En fin, eso es todo. Tan solo dejo las preguntas y me voy (cualquier duda me escriben un Review)
¿Qué les pareció el capítulo?
¿Qué parte les gustó más?
¿Se rieron con Mil-tan?
Y eso es todo. Hasta la próxima.
P.D: De una les digo que el próximo capítulo será más largo.
