Capítulo 20. Dolorosos Recuerdos. Parte 4
Desde la terrible muerte de Taecyeon hasta ese momento, Jaejoong no supo cuánto tiempo pasó, no comía y apenas podía dormir, las pesadillas no lo dejaban tranquilo, si se quedaba dormido, no tardaba en soñar con el chico, lo veía morir una y otra vez, se estaba volviendo insoportable
Mientras sus captores apenas si lo notaban, dejaron de cambiarle las sábanas y la ropa, solo le llevaban comida y lo mantenían hidratado, lejos de eso, parecía que estaba en el olvido
Una noche, mientras la luna brillaba completa en el firmamento, Jaejoong permanecía en una esquina, mirando hacia la ventana, lucía abstraído, sin pensar en algo específico. De pronto su vista se nubló y se sintió somnoliento, hacía días que no dormía bien, así que se quedó dormido, profundamente
El sonido ensordecedor de un disparo y luego frente a él la cara destrozada de quien fue su compañero se apareció, sintió que se ahogaba y gritó con fuerza, alterado. Pero era un sueño
Despertó exhalando una bocanada de aire, sin notar el suelo bajo su cuerpo, el cual temblaba de pies a cabeza, la vívida imagen aún de su sueño le atormentaba y sintió deseos de llorar. Lo hizo con fuerza, hasta que se agotó, entonces pudo notar que estaba en otro sitio, ya no era la habitación donde estuvo con Taecyeon, era otra, mucho más pequeña
A diferencia de la anterior, esta no tenía ninguna cama, ni baño, apenas una letrina en la esquina; era oscura, no entraba la luz de fuera, se parecía a la primera que tuvo, donde pasó la mayor parte de sus años de vida. Además, pudo notar que en la pared frente a él había cadenas
—Tengo frío —pudo sentir la humedad del sitio, la ropa que traía era apenas suficiente para no congelarse
Pasaron horas y no hubo cambio alguno, la falta total de sonido era enloquecedora, sin luz ni aire, se sentía ahogar, además el hambre lo estaba consumiendo, en ese lugar no había comida
De repente, las luces faltantes se encendieron y sintió ardor en los ojos, tardó unos segundos en acostumbrarse. Instantes después, la puerta se abrió y entraron tres hombres, uno de ellos se acercó a Jaejoong y lo jaló con fuerza del brazo, para levantarlo
—Suéltame —exigió, enojado, pero el hombre lejos de obedecer, le dio un golpe en el estómago que lo dobló
Otro de los tipos se acercó y entre los dos lo llevaron hacia la pared con cadenas, aunque Kim intentó resistirse. Uno de ellos le quitó la camisa y el pantalón, dejándolo desnudo, luego lo ataron a los grilletes, los pies sobre el suelo, pero los tobillos amarrados, las muñecas también, dejándole los brazos extendidos arriba de sus hombros
—¿Qué está pasando? —pensó confundido, incapaz de preguntar, pues sabía que no tendría respuesta
Los hombres no dijeron nada, el tercero de ellos, caminó al otro lado del cuarto, donde Jaejoong vio que había una cajita y una cubeta con agua que antes no notó. El sujeto agarró ambos artefactos y se acercó a él, de frente
—¿Quién eres? —preguntó con voz áspera
—Kim Jaejoong —respondió al instante, extrañado por la pregunta
—Error, eres 37… ¿Quién eres?
—Kim Jaejoong —insistió, recordando las palabras de Taecyeon antes de ser asesinado
—Eres Treinta y siete —dijo el hombre con frialdad
—No es verdad —contestó enojado
El hombre no dijo nada, de la cubeta que traía en la mano le echó encima el contenido a Kim, mojándolo en el cuerpo, exceptuando el rostro
—Treinta y siete —repitió, con voz alta
—Soy Kim Jaejoong —reclamó también alzando la voz
Sin decir más, el hombre entregó la cajita a su compañero para que la sostuviera, la abrió y extrajo de ahí un aparato para generar toques eléctricos, pero Jaejoong no supo qué era
—Tú eres —comenzó a cargar el artefacto— Treinta y siete —dijo con enojo, tocando la piel del pecho de Kim con ambos tubitos
Al tener la piel mojada, el dolor fue insoportable, Jaejoong lanzó un grito de horror, las anteriores veces que lo maltrataron no dolieron tanto como aquello, sintió que su cuerpo perdía toda fuerza
—¿Quién eres? —volvió a preguntar de forma amenazante mientras cargaba los artefactos
—Kim Jaejoong —respondió dolorido, mirándolo a los ojos— Soy Jaejoong
—Error —de nueva cuenta, descargó las plaquitas sobre él
Repitió aquello cada vez que Jaejoong insistía en no ser llamado por un simple número, él tenía un nombre y una identidad, no se la iban a quitar.
Continuó la tortura hasta que el chico se desmayó del dolor
—Basta —dijo uno de los hombres— Puedes matarlo, además la quemadura aún es tratable —determinó al ver la piel lastimada
—Se quebrará, tenemos permiso de infligir el daño necesario con el método que prefiramos —sonrió de forma sádica, amaba su trabajo.
…
Al día siguiente de su errática primera vez, Changmin despertó primero que Yunho, los rayos del sol ya estaban altos en el cielo. Con cuidado salió de la cama, sintiendo un agudo dolor en las piernas, pero también sintió una especie de calambre en el ano, se avergonzó al recordar lo que hizo la noche anterior, tuvo sexo con el hombre que amaba, pero no lo disfrutó en absoluto
Tristeza, decepción, arrepentimiento y coraje eran algunos de sus sentimientos en esos momentos. Entró en el baño y abrió la llave de agua, sintiendo que sus músculos se relajaban, lloró un poco mientras se bañaba y al tranquilizarse salió de la ducha, envuelto en una toalla, sin secarse el cabello
Entró en la habitación y ahí estaba Yunho, revisaba su teléfono, como enviando un mensaje, sonreía satisfecho
—Hola —saludó el menor, avanzando a la cama
Jung levantó la mirada y lo miró de pie, cerca de él, se veía terriblemente guapo, con el cabello mojado y alborotado, desnudo bajo una toalla amarrada a la cintura, Yunho lo observó con fascinación, era mucho más lindo que nunca
—Ven acá —dijo con voz dulce, Changmin se acercó con timidez
Shim se sentó en la cama, junto a Yunho, este aprovechó para colocar una mano en el nudo de la toalla, intentando quitarla, pero el otro no quiso, desvió la mirada, apenado
—Anoche lloraste, ¿ya estás bien? —cuestionó intrigado
—Perdón —sonrió avergonzado— Creí que eso quería, pero no puedo volver a hacerlo, perdóname
—¿Estás terminando conmigo? ¿Tú a mí? —cuestionó con el orgullo herido, pero el menor negó enseguida, mirándolo asustado
—Yo te amo Yunho, solo no quiero —apartó la mirada un instante— Que me penetres de nuevo
—¿Qué? —intentó no reírse— ¿Pretendes que seamos novios sin sexo?
—Dijiste que me quieres —volvió a mirarlo— Tal vez tú puedas
—Oh no —se negó rotundamente antes de oír la frase completa— Soy un alfa, yo domino, siempre —sonrió, colocándole una mano en el mentón
Aquella referencia le pareció bastante tonta a Changmin, pero no dijo nada, por primera vez pensó que quizás era cierto lo que dijo Junsu, que Yunho era un patán
—Si quieres que estemos juntos, eres tú quien debe entregarse —determinó decidido, se estiró hacia él y le dio un beso en la mejilla— Iré a bañarme, haz el desayuno —ordenó con amabilidad
Changmin lo miró marcharse y se sintió mal, lo amaba de verdad, pero ahora parecía mucho menos galán que días atrás, quizás porque ya había obtenido lo que quería, su cuerpo
—¿Está jugando conmigo? —se preguntó asustado, la sola posibilidad lo aterraba, su amor era sincero.
Terminaron de desayunar y salieron a dar un paseo, idea de Changmin, que no se quería quedar en la cabaña, pues Yunho seguro buscaba que tuvieran intimidad de nuevo, él no quería
—Volvamos ya, el sol es fuerte —dijo Yunho fastidiado
—El aire es tan puro aquí —sonrió hacia él, luego le dio un beso en la boca— Me gusta estar contigo —lo abrazó con fuerza, tenía miedo de perderlo
—¿Ya pensaste mejor las cosas? ¿Te acostumbrarás? —preguntó al devolver el abrazo, luego bajó las manos y agarró las nalgas de Changmin
—Yunho —dijo apenado, alejándose luego— No lo sé
—Te daré un regalo —comentó cuando fue alejado— Te ayudará
—¿Regalo?
—El lunes te lo daré. Volvamos a Seúl —sabiendo que ese día no obtendría sexo de nuevo, ya no tenía sentido para él que se quedaran
Yunho agarró la mano de Changmin y volvieron a la cabaña, el menor se sintió mejor, Jung ya no estaba tan intenso y parecía amable de nuevo, pero no sabía que solo era porque estaba aburrido. Volvieron a la ciudad, Yunho detuvo el auto afuera de la casa de Changmin
—Te llamo —lo agarró por la barbilla y lo atrajo, despidiéndose con un beso profundo y húmero que dejó a Shim ensoñado
—Sí —sonrió tímido y luego bajó del auto
El mayor arrancó rápido casi desde el inicio, fastidiado, odiaba la miel, pero por alguna razón, Changmin le estaba gustando mucho, notaba que era guapo y tenía un cuerpo sexy, aún podía entretenerlo, más allá de la apuesta.
El lunes en la escuela, Changmin se vio con Junsu, al instante él notó que algo era diferente, su amigo lucía con un rostro más adusto, como si hubiese pasado por algo importante, se atrevió a preguntar y Shim no tuvo más remedio que contarle, que se acostó con Yunho. Oír eso para Junsu fue como recibir un baldazo de agua fría
—Así que él fue el primero —mencionó tratando de lucir feliz por él
—No imagino haberlo hecho con alguien más
—¿Te trató bien? —preguntó preocupado
—Mucho —mintió sonriendo, por lo que Junsu no dudó. Changmin no le contó que su experiencia como pasivo no fue agradable
—Estoy feliz por ti —lo agarró de las manos y luego le dio un abrazo
Cerca de ellos, se oyó alguien aclarándose la garganta, se soltaron y miraron ahí, era Yunho y se veía enojado, estaba celoso
—Ven —sin saludar a Junsu, agarró a Changmin de la mano y lo apartó de su amigo, aquello hizo enojar a Kim
Llegaron a los vestidores, no había nadie ahí, Yunho soltó a Shim
—No me gusta que te abrace, no lo diré de nuevo —amenazó como si tuviera dominio sobre él
—¿Estás celoso? —preguntó sonriendo, creyendo que aquello era un halago o algo parecido
—Eres mío —lo acercó a él y le dio un beso en la boca, Changmin asintió
—Soy tuyo —sonrió avergonzado— No lo abrazaré de nuevo
—Bien —dijo cínicamente— Te traje un regalo
Emocionado, Changmin recibió una caja de su novio, la abrió enseguida, pero lo que había dentro lo confundió, sonrojándose por completo. Su regalo era un dildo y un frasco de lubricante, miró a Yunho, molesto
—¿Esto? —preguntó apenado, cerrando la caja rápido
—¿No te gusta? —cuestionó un poco enojado— Te ayudará a acostumbrarte, yo no volveré a penetrarte hasta que estés listo
—Es vergonzoso —dijo con incomodidad— No lo usaré —extendió la caja hacia él, pero Yunho la empujó, esta cayó al suelo y el contenido afuera
—Bien, tú decidiste —con frialdad le dio la espalda y avanzó a la salida, pero Shim corrió tras él
—No quiero perderte —suplicó asustado
—¿Entonces? ¿Cómo seremos una pareja sin sexo? —preguntó alterado, casi gritando
—Dejaré que lo hagas —dijo sonrojado— No usaré esa cosa, nosotros podemos volver a estar juntos, seré pasivo —sonrió con timidez
—¿De verdad? —con el humor completamente cambiado, le sujetó las mejillas y lo miró a los ojos, Changmin asintió— Eres tan hermoso —susurró cerca de sus labios, luego lo besó
—Te amo y quiero estar contigo —dijo con voz suave tras el beso— Debo ir a clase
Dándole un último beso, Changmin salió de los vestidores, Yunho sonrió triunfante, Shim era fácil de moldear, nunca antes estuvo con alguien tan manipulable como él y le gustaba. Instantes después entraron sus amigos, que habían visto salir a Shim, uno de ellos miró el dildo y lubricante en el suelo
—¿Y esto? —rio divertido
—Nada que te importe —respondió Jung molesto, juntó las cosas del suelo, guardó el lubricante en su pantalón y la caja con el consolador las tiró a la basura
—Nos dijiste que cayó, lo hicieron —dijo otro de los amigos— Y como fui quien más se acercó, gané —estiró la mano hacia los dos frente a él
—No pagaré hasta ver la prueba —respondió mirando hacia Yunho, el otro que tampoco ganó lo apoyó
—Ahí está —de la bolsa de su pantalón sacó su teléfono y buscó el video, lo reprodujo en parte para que vieran, pero lo pausó antes de que se terminara
—Vaya, sí que gime —se burló uno de ellos y los otros se rieron
—Cállate —ordenó Yunho enojado
—¿Ya te enamoraste amigo? —preguntó en burla otro de los amigos
Yunho le dirigió una mirada tan fría y seca que lo desconcertó, antes de lo que pensó, Jung lo agarró por el cuello y lo empujó hacia uno de los casilleros, mirándolo a los ojos
—Yo no me enamoro, nunca —determinó convencido— Pero solo yo puedo burlarme de él, es mío, en todos los sentidos —dio un último empujón y luego lo soltó
Los otros dos miraron serios a Yunho, jamás lo habían visto comportarse de aquella manera, además vieron salir a Changmin de ahí sonriendo, por lo que concluyeron que no lo terminó, aunque ya se lo había llevado a la cama y la apuesta estaba terminada
—Ya, cálmate —comentó nervioso, pero fingiendo. Se acomodó la ropa
—Bueno, páguenme —cambió el tema quien ganó, los otros obedecieron
—Mándanos el video, de recuerdo —insistió uno, pero Yunho lo observó de mala gana, era obvio que no lo haría
—Asunto muerto, comprobaron su punto, se moría por mí, me lo follé, así que se acabó —determinó decidido
—¿Seguirás con él? —cuestionó con curiosidad
—Hasta que me aburra —respondió convencido, pero había algo en sus palabras que no convencieron a los otros
Ninguno de los tres dijo algo, pero no le habían creído, así como estaba de irritable Yunho, era mejor no hacerlo enojar. Jung se marchó, dejando a sus amigos solos, al que agredió, no tardó en quejarse ante los demás
—Ese imbécil ¿cree que somos su basura? —cuestionó hacia ellos, estos no respondieron— Me la va a pagar —pensó sonriendo, si Yunho creía que podía humillarlo sin consecuencia, se había equivocado.
…
Despertó un día sintiéndose como flotando, el dolor era tanto que se desmayaba continuamente, pero poco a poco era como si su existencia misma estuviese desapareciendo, como si algo dentro de él estuviera muriendo, estaba perdiendo la capacidad para pensar y discernir. Sus captores no escatimaban en infligirle toda clase de torturas, ya ni siquiera suplicaba que pararan, simplemente gritaba, se estremecía o desmayaba, aunque trataba, cada vez le era más difícil mantener algo fijo en su mente
"No dejes que te quiebren"
Solía recordar lejanamente las palabras de una voz que comenzaba a perder sentido ¿o acaso realmente existió aquel hombre? El tiempo dejó de ser una percepción que pudiese contar, si habían pasado días, semanas o meses, no lo sabía
—Soy… Kim… Jaej… Treinta… y siete —musitó estando solo
Comenzó a convulsionar, estaba entrando en shock. No tardaron en entrar un grupo de hombres para auxiliarlo, lo desataron de los crueles grilletes, tenía la piel llena de laceraciones, estaba desnutrido y deshidratado, casi muriendo.
—¿Cómo sigue? —preguntó el jefe de la organización tras unos días cuando pudieron estabilizar a Kim
—Sus signos vitales están bien, está recuperándose, pero continúa en estado de coma, no sé si despertará, tememos algún daño cerebral
—Ya veo —aguzó la mirada, molesto— Tenía Fe en él —gruñó— Creí que sería nuestra próxima joya —entró en la sala, pues antes solo miraba tras el cristal, se acercó y le acarició el cabello— Mi hermoso, no me defraudes
Tras agacharse y darle un beso en la boca, salió de la habitación, dejando todo en manos del doctor.
Pasaron semanas, físicamente Jaejoong estaba recuperado, los tratamientos para sanar su piel habían terminado, solo su mente continuaba dormida. Un día abrió los ojos, pero permaneció como una estatua, sin moverse, lo revisaron y todo pasó como normal, llamaron al jefe y enseguida atendió el llamado
Entró el desagradable sujeto acompañado de otros dos, se acercó rápido a Jaejoong, sus pupilas estaban desorbitadas y permanecía inmóvil
—¿Qué le pasa? —preguntó al doctor
—No lo sé, todo está perfecto, su actividad cerebral es normal —lo revisó de nuevo, cuando alumbró sus ojos, Jaejoong giró la mirada hacia él
—Has vuelto —habló el jefe, acercándose le agarró el rostro y lo giró hacia él, Kim lo observó fijamente— ¿Quién eres?
—Treinta y siete —respondió con dificultad y voz áspera, aunque lo habían hidratado con algodón mojado, necesitaba más agua
—Está listo, inicien la fase tres —sonrió con emoción, admirando el cuerpo completo de Jaejoong, se relamió los labios, lo deseaba, pero aún tenía que esperar un poco más.
Luego de unos días de rehabilitación para fortalecer sus músculos atrofiados tras el coma que duró tres meses, internaron a Jaejoong como soldado en una base militar secreta, supuestamente abandonada, ahí comenzó con un horario riguroso, a las cinco de la mañana lo despertaban y obligaban a correr desnudo alrededor de un campo, aunque las bajas temperaturas le quemaban la piel
Lo alimentaban bien, también le daban ropa para distintas ocasiones. A media tarde lo hacían nadar en un lago, sufrió de hipotermia en varias ocasiones, pero tenía prohibido quejarse del dolor, de lo contrario, era acreedor a latigazos hasta que su piel se rompía y sangraba, solo en menos de diez ocasiones lo castigaron así, pues aprendió a soportar el dolor y cansancio
Lo entrenaron en el uso de armas y aprendió Tae Kwon Do, tiro con arco y otras disciplinas, todo aquello duró año y medio, su cuerpo ahora estaba en completa forma. En cuanto a su personalidad, no tenía alguna, parecía como una especie de robot, no sonreía y aprendió a dejar de llorar, su camino a convertirse en una máquina estaba casi terminado
—Levántate —ordenó el general que supervisaba su caso, Jaejoong obedeció, antes estaba acostado en su cama, leyendo uno de los libros que le permitían— Identifíquese
—Soldado Número treinta y siete, segunda fracción —respondió, mirando al frente y en una postura rígida
—Hoy tendrás una prueba, te espero en veinte en el salón principal —ordenó con frialdad
—Sí señor —contestó, tranquilo. El hombre se marchó
Jaejoong volvió a la cama y leyó una página más del libro, luego lo dejó a un lado y se preparó para ir al salón que le indicaron, antes de eso pasó al baño, tras terminar sus necesidades se miró en el espejo
Tras de él, vio una silueta conocida, pero algo difusa, su mente le jugaba una broma extraña, de pronto su piel se erizó y sintió una especie de aire cerca de su nuca
—Kim Jaejoong —sintió que susurraban cerca de él, pero no era su propia voz, era la de alguien más
—Taecyeon —respondió con voz casi inaudible, luego cerró los ojos con fuerza y al abrirlos se miró a sí mismo, él no sonreía, pero su reflejo sí— ¡Vete! —gritó aturdido, golpeando el espejo, este se quebró y su mano se cortó, pero no sintió dolor alguno
Luego de limpiar su herida se marchó como si nada, llegó a la sala indicada, ahí había un grupo de personas, identificó al General y al jefe de la organización, hizo el saludo militar
—Mira a tu izquierda —indicó el lugar y volteó— Tienes un arsenal de armas que puedes utilizar, escoge una
Jaejoong caminó al sitio y agarró una especie de lanza, le gustó por ligera. El General hizo una seña y una puerta se abrió, por ella entró un hombre robusto, usaba también una lanza, la había tomado después que le dijeron que su oponente tendría una
—Solo quiero a uno con vida —ordenó fríamente
Kim no titubeó ni un instante y se puso en posición, hasta antes, solo había cazado algunos animales, en los entrenamientos nunca se le pidió asesinar a una persona. Ambos oponentes se estudiaron un poco antes de atacarse uno al otro, entre movimientos diestros y precisos estaban agotándose
El grupo de hombres miraba la escena, ansiando que terminara, fue el oponente de Kim quien hizo el primer movimiento para matar, Jaejoong lo esquivó aunque recibió una herida en la pierna que lo hizo caer de rodillas, el otro creyó que lo tenía y se acercó para darle el toque de gracia, pero Jaejoong se adelantó y con la lanza lo atravesó por el estómago, empujándose hacia delante se puso de pie, luego la retiró con fuerza de un solo movimiento, manchándose de sangre la cara sin siquiera parpadear
El jefe sonrió triunfante, aquel había sido el primer asesinato de muchos, desde entonces, cada día lo enfrentaban con alguien con la misma condición, solo uno debía de sobrevivir, ese siempre fue Kim.
Llegó el día que lo dieron de alta de la base y lo trasladaron a un pequeño departamento. Todo el edificio era del jefe, ahí tenía una habitación, cocina y baño, pero ningún acceso a tecnología, sin embargo, dos horas al día debía trasladarse a otro de los departamentos, ahí le enseñaban a usar una computadora y algunas clases básicas
En su pequeño hogar, tenía cientos de libros, todos ellos elegidos por sus captores con precisión, para que solo aprendiera de las cosas que ellos querían que supiera. Un día llegaron con un regalo, era una televisión, pero esta no transmitía ningún canal, no tenía cable, pero sí le dieron un reproductor de dvd
—Te manda el jefe esto —indicó uno de los hombres
—¿Qué es? —preguntó curioso
El hombre le explicó todo lo que era eso y cómo se usaba, además, le llevaron un lote de muchos discos, todos ellos con videos pornográficos, los que eran producidos por ellos mismos. Jaejoong no podía usar una computadora salvo cuando lo instruían en algo, aunque estaba muy sometido por ellos, no podían confiarle acceso al mundo exterior
—Es para que te entretengas, se llama pornografía —sonrió divertido— Vaya regalo ¿eh?
—¿Pornografía? —preguntó curioso, agarró uno de los discos y vio la portada, había tres chicos desnudos en ella
El sujeto colocó el dvd en el reproductor y lo reprodujo, adelantó a la parte donde se encontraban en pleno acto sexual
—Sexo —comentó Jaejoong— ¿Debo ver eso? —cuestionó con indiferencia
—Sí, cuando estés aburrido y ya sabes, tocarte —guiñó un ojo hacia él
—¿Tocarme? —cuestionó confundido
—Masturbarte —respondió divertido, señalando hacia su entrepierna
Jaejoong sabía lo que era eso, conocía la palabra y la acción, Taecyeon le había enseñado a hacerlo, sin embargo, nunca lo había hecho solo
—Después te enviarán otro regalo, algunos juguetes y te enseñarán a usarlos —sonrió perversamente, Kim solo lo miró con indiferencia— Me voy, diviértete
Palmeó su hombro y luego se marchó, Jaejoong miró todo aquello y lo apartó, buscó un libro y pasó el resto de la tarde leyendo. Tardó varios días en sentir curiosidad por los discos y comenzar a verlos, nunca en su vida vio otro tipo de película que aquellas
Como le dijo el hombre anterior, días después le llevaron juguetes y una hora al día le enseñaban su funcionalidad. Para Jaejoong era normal usarlos, el sexo, la desnudez, no sentía cohibición por nada de eso, se volvió parte de su día a día.
Hola y gracias por seguir leyendo, espero que este año esté lleno de cosas lindas para ustedes, agradezco mucho todo el apoyo que me dan. Nos leemos a la próxima entrega de este fanfic. Bye bye
