—El momento ha llegado, chicos —exclamó Rías, determinada.

Ella y su nobleza estaban junto a Issei, Eve, Elmenhilde y Asia en el edificio que era la sede del Club de Investigación de lo Oculto. Estaban esperando a Grayfia, quien transportaría a Issei, sus dos senseis y Asia hacia el palco de espectadores; como el tiempo se sintió provechoso, Rías habia decido tomarse unos minutos para dar unas palabras de ánimo.

—No los quiero presionar. Pase lo que pase siempre seguirán siendo mis queridos siervos: mi familia —exclamó Rías, posando sus ojos por cada uno de los miembros de su nobleza—; ¡pero este juego no lo podemos perder! No se trata solo de mi futuro, también se trata del suyo. No es solo mi vida romántica lo que está juego, también lo está nuestro orgullo. Hemos entrenado duramente las últimas semanas para esta ocasión. Superamos límites que quizás en otra ocasión no hubiésemos podido superar. ¡No podemos perder! ¡Mostrémosle a Raiser que se equivoca si cree que solo porque somos unos novatos somos débiles!

—¡Hai, Bouchou! —gritó toda la nobleza Gremory al unísono.

—Hmn, pues bien, creo que también debería decir algo —dijo Elmenhilde de improvisto, atrayendo la atención de los Gremory—. Es algo simple y sencillo. Puse mi esfuerzo sobre ustedes, así que ahora tenemos responsabilidad mutua. Mi nombre caerá el lodo si son derrotados de una forma humillante. ¡Venzan a como dé lugar a ese pájaro asado que se hace llamar Phenex, o de lo contrario les mostraré algo que hará lucir a su Inframundo como el mismísimo Paraíso!

—¡Hai, Elmenhilde-sensei! —gritó la nobleza Gremory junto con Rías en esta ocasión, la cara de todos palideciendo.

—En cuanto a mí, no tengo mucho que decirles, insectos —expresó Eve, indiferente—. Solo recuerden que poder o inteligencia no son nada sin determinación. Si quieren vencer a esa rata alada autoproclamada como Phenex, deben darlo todo por el todo. Un escenario como el ser derrotados por confiados seria simplemente decepcionante. ¡Denlo todo y demuéstrenme que Issei-sama no se equivocó al pedirme que les entrenara! De lo contrario —añadió, sonriendo angelical pero siniestramente—, creo que tendré matarlos por hacerme perder mi tiempo.

—¡Eve-sensei! —regañó Issei. Pero por esa ocasión, Eve hizo como si no lo escuchara.

Por su parte, la nobleza Gremory exclamó:

—¡Hai, Eve-sensei!

Luego todos se quedaron mirando a Issei como diciéndole: «Tu turno»

Issei sudó ante eso.

—Er, pues… —Issei pensó por unos segundos—. He visto el esfuerzo de cada uno. He sentido la determinación que late por sus pechos. He escuchado los temores que desean superar —Dio una breve mirada a Akeno y Koneko—. He escuchado sus sueños —Miró a Rías. Luego miró a todos en general, y sonrió—. Simplemente no hay nada que decir. ¡Confió al 100% que van a vencer a ese tal Raiser y demostrar quienes son los que mandan!

La nobleza Gremory sonrió al oírlo, pero antes de que pudieran decir cualquier cosa, un Círculo Mágico apareció, y Grayfia surgió ante la vista de todo el mundo.

—Ojou-sama, joven señor, ha llegado la hora.

Tanto Issei como Rías asintieron.

—Una cosa —susurró Rías a Issei—, en el palco, quizás te encuentres con figuras de alto rango del Inframundo. Sé que no tengo que preocuparme, porque tú eres bastante cordial; pero evita hacer algo que los incordie. Los Demonios Nobles no son personajes con los que quieras estar en mala gracia.

Issei asintió.

—Trataré de no molestar a nadie.

Por supuesto, pensó Issei, no podía hacer promesas en el nombre de cualquiera de sus dos senseis.

Issei se dispuso entonces a acercarse hacia Grayfia, pero en ese momento fue interceptado por Akeno.

—Lo siento, Bouchou —dijo ella, dirigiéndose hacia la Rías que estaba a un lado de Issei—, ¿pero podría darme unos segundos con Hyodou-kun?

Extrañada y con una pisca de molestia en su interior, Rías asintió.

Akeno entonces le hizo señas a Issei para que se dirigieran a un rincón del edifico donde tuviesen más privacidad.

—Quería hablar contigo en privado —dijo ella, mirándolo a los ojos—. Decirte que he estado pensando en lo que me dijiste. Que comprendí que tienes razón. Pero…

Ella agachó la mirada

—Todavía soy demasiado débil. Incluso por Bouchou, incluso por mi hermana en todos menos la sangre, soy incapaz de combatir este miedo y este odio.

—Akeno-sempai…

—Por eso —exclamó Akeno, interrumpiéndolo mientras alzaba la mirada—, quiero que me des fuerzas. Tu fuerza

—¡!

Y antes de que Issei pudiese decir cualquier cosa, Akeno se quitó la cinta de su cabello, dejándolo al aire libre. Luego sacó otra cinta de su bolsillo y se la tendió a Issei, indicándole que quería que la ayudara a ponérsela.

Algo nervioso, Issei le hizo una coleta, rezando por no equivocarse y hacerle un nudo por accidente. Al mismo tiempo, no pudo evitar sentirse fascinado por lo bien que olía el pelo de Akeno y lo suave y terso que era.

—Esta coleta es un regalo de mi madre. Uno de los que más guardo con aprecio —explicó Akeno, volteándose y mirando su coleta, para luego asentirle con aprobación, cosa que lo hizo suspirar aliviado—. Cuando era niña, era algo miedosa y torpe, y me faltaba un poco de confianza en misma, dudando en cada paso de lo que hacía. Por eso ella me entregó esto. Me dijo que pensara en ella cada vez que la tuviera, y que, pasase lo que pasase, siempre contaría con su fuerza —Ella sonrió con nostalgia—. También una vez mi madre me dijo que el cabello era algo sagrado para una mujer, y que solo podía dejársele tocar a alguien de confianza. El que me pongas esta cinta… Creo que comprendes lo que pido, ¿no?

Issei, algo conmovido, le asintió.

Y luego ambos se abrazaron. Un simple abrazo de amigos en el que uno buscaba consuelo y el otro lo daba.

—Gracias —dijo Akeno, separándose—. Prometo no decepcionarte. ¡Con tu fuerza y la de Okaa-sama, demostraré de que es lo que está hecha la Sacerdotisa del Rayo!

Y con esas palabras, Akeno se fue.

Pero antes de que Issei pudiese irse, apareció Koneko.

—Yo, yo solo… —Ella enrojeció y agachó la cabeza tímidamente, pareciendo no saber que decir.

Issei suspiró, divertido. Luego la abrazó un poco más fraternalmente que con Akeno, ya que Koneko era más pequeña.

—Tranquila —dijo, acariciándole la cabeza—. Has trabajado duramente. Yo te he visto hacerlo. Tan solo confía en ti como yo lo hago.

Sintiéndose cálida, Koneko asintió, su cabeza entre el pecho de Issei.


—Cuando escuché palco, pensé en algo mucho más pequeño —comentó Issei con cara de palo al salir del Círculo Mágico conjurado por Grayfia. En lugar de algo parecido a los asientos de un estadio o la vista de un emperador en un coliseo romano, él, sus senseis y Asia estaban en un gigantesco y elegante salón que tenía enormes pantallas planas regadas por todos lados.

—Así son los Demonios, mocoso —habló Elmenhilde con tono indiferente—. Ostentosos, vanidosos y sin sentido alguno de la moderación. No esperes nada pequeño cuando se trate de ellos.

—Palabras muy ciertas, Dráculea-sama —comentó Grayfia, sin lucir molesta por las palabras de Elmenhilde. Ella mismo no lo dijo, pero la actitud de Elmenhilde en sí misma no era muy diferente a la de algunos de los Demonios Nobles que ella conocía.

—Issei-san, ¿cómo Grayfia-san conoce a Elmenhilde-sensei? —cuestionó Asia a Issei en un susurro.

Issei se encogió de hombros.

—No lo sé —contestó también en un susurro—. Sensei es súper famosa. Tal vez Grayfia-san simplemente la reconoció, o Rías-sempai le habló de ella.

Cualquier posible comentario de Asia fue interrumpido cuando una voz dijo:

—Ha pasado un tiempo, Hyodou-kun.

Volteándose, Issei se topó con un rostro familiar.

—¡Sona-sempai! —exclamó, para luego mirar a un lado y ver otro rostro familiar—. ¡Y también Tsubaki-sempai!

—Ohayo, Hyodou-kun —saludó Tsubaki. A un lado, Sona saludando a Grayfia.

—Los Lores Sitri lamentablemente no dispusieron de la disponibilidad de asistir, así que yo junto a mi Reina he venido como la representante de mi clan —la oyó Issei informar.

—Lord y Lady Gremory comprenderán sus palabras, y apreciaran el gesto de venir a darle apoyo a Ojou-sama —contestó Grayfia. Luego le dio una mirada a Issei y compañía—. Y si me disculpa, joven señor, debo reunirme con mis amos. Lo dejo a usted y sus acompañantes en manos de Sona-sama.

Y sin más, se fue, aunque Issei sintió que no tardaría mucho en volver a verla.

—Bien —dijo Sona, acercándose mientras hacia un esfuerzo monumental para ignorar a Eve y a la vez que una veta de curiosidad la invadía ante la presencia de Elmenhilde—, sígueme. Hay alguien a quien creo que te encantará conocer.

Curioso ante sus palabras, Issei le hizo unas señas a sus senseis y Asia, para que luego todos siguieran a Sona y Tsubaki, llegando en frente de tres personas sentadas en una mesa muy elegante.

La primera en que Issei se fijó (de una manera que internamente lo avergonzó) fue una chica. Bien dotada, rubia y de ojos azules, era una señorita elegante llena de una belleza digna de una modelo, la cual era resaltada por un traje morado que exponía su ombligo, sus hombros y parte de sus pechos.

El segundo en el que se fijó fue en un chico guapo y muy musculoso. Pero muy musculoso.

No era que fuese un monstruo de músculos, pero su figura tenía una definición que simplemente no se podía ignorar incluso oculta bajo un elegante traje negro. Bíceps, tríceps, hombros, pectorales, abdominales, muslos y pantorrillas: no había parte de su cuerpo que no estuviese entrenada. Incluso Issei, que había pasado por un entrenamiento infernal desde pequeño, no tenía tanta definición en sus músculos. Otra cosa que llamó la atención de Issei fue que, aunque su pelo era negro y sus ojos morados, algo en su rostro le recordó de alguna manera a Rías.

«¿Quizás sean familia?»—pensó.

Por último, su mirada se fijó en un sencillo anciano que entre la sensación femenina y el súper adolescente musculoso parecía poca cosa.

Y fue ahí cuando pasó:

Estremecimiento.

«E-esta sensación…»—pensó Issei, su piel poniéndose de gallina.

—Oh, que sorpresa —exclamó Elmenhilde de improvisto—. Pensar que un vejete de tal calibre saldría de su ancianato… Sin duda que este tal Rating Game o como sea que se llame debe ser mucho más importante de lo que había pensado.

Y antes de Issei o cualquier otro pudiese cuestionarle sus palabras, el anciano posó sus ojos carmesís sobre Elmenhilde.

Y luego se rió estruendosamente.

—Hakhakhak. ¿Pero qué es esto? ¿Mis ojos me engañan? ¡Un murciélago añejo ha salido de su cueva! ¡Sin duda que no me equivoqué al querer venir a ver el Rating Game de la niña pequeña de Vene-chan!

—Oh, así que se trata de eso —Elmenhilde sonrió, comprendiéndolo todo—. Pensar que esa chica sería tan importante como para que vinieses acá… ¡De haber sabido que era una de tus queridas descendientes, le habría dado un trato mucho más especial durante el entrenamiento que le di!

—Ejem —tosió el chico musculoso al lado del anciano—. Es una sorpresa verte tan animado, Oji-sama. ¿Se puede saber quién es esta chica?

—Esta chica, como la llamas, Sairoarg, es Elmenhilde Karstein Dráculea —contestó el anciano, sonriendo jocosamente—, una vieja chuchumeca con un complejo por la muñecas y el disfrazarse como el sueño húmedo de un lolicon.

—¡!

BOOM.

De repente, las miradas de todos se centraron en una sola esquina del lugar.

Y es que ante la vista de todos, Elmenhilde había dado una patada feroz que hizo estremecer todo el lugar en contra del rostro del anciano.

—«¡No han pasado ni diez minutos y ya nos mete en líos, Elmenhilde-sensei!»—se quejó Issei mientras lloraba cómicamente en su cabeza. ¡Iba a tener que huir y no iba a poder ver el partido de Rías, Akeno y el resto!

—¡Hakhakhak! ¡Siempre tan cascarrabias como siempre, ¿eh, Elm-chan?!

Al escuchar esas palabras, Issei se sorprendió.

Y se sorprendió aún más al ver como Elmenhilde gruñía y alejaba su pie del rostro del anciano, develando como el mencionado había salido ileso del ataque que acababa de sufrir.

«¡¿N-ni un rasguño?!»—gritó Issei en su mente, atónito. Sin importar cuanto se contuviese Elmenhilde, un golpe de ella molesta contenía la suficiente fuerza como para noquear a un Demonio de Clase Alta. Para que ese anciano no sufriese ni una sola herida…. ¡¿Exactamente quién demonios era?!

Por su parte, los Demonios tenían un tren de pensamiento inverso

«Para atreverse a golpearlo de esa manera… —pensó Sairoarg, el chico musculoso—. Como es de esperar de la llamada Dráculea. Me pregunto cómo sería tener un sparring contra ella»

«Dráculea —por su parte, Sona reflexionaba sobre lo que acababa de oír—. Acaso… ¿acaso se refiere a "esa Dráculea"? ¿Aquella que se dice ser la mujer vampiro más fuerte de la historia?»

—Esto… —Mirando al chico musculoso, la chica rubia y el anciano sonriente, Issei trató de hacer que la conversación no se desviase otra vez a los golpes—. ¿Puedo conocer sus nombres?

Ahí fue cuando Sona se recuperó

—Ejem. Disculpa, Hyodou-kun. Permíteme presentarlos —Señaló al chico musculoso y la chica rubia—. Este es Sairoarg Bael, el actual heredero del clan Bael; a su lado, está su reina, Kuisha Abaddon. Sairoarg, Kuisha, este es Hyodou Issei, el chico con el que Rías y yo hicimos un Pacto Demoniaco.

—Mucho gusto —exclamó Kuisha de manera cordial.

—Así que tú eres el que hizo un Pacto con mi prima, ¿eh? —comentó Sairoarg con una sonrisa, tendiéndole la mano a Issei para luego darle un feroz apretón en donde ninguno de los dos cedió terreno.

—¿Prima? —cuestionó Issei, conteniendo sus impulsos de Dragon que le exigían «demostrarle su superioridad a Sairoarg. ¡Pelearse con el heredero de un clan demoniaco solo porque sí sería literalmente llevarle la contraria a la promesa que le hizo a Rías!

—¿Rías no te lo ha comentado? —cuestionó Sona, extrañada—. Su madre, Lady Venelana, es originaria de la casa Bael. Ella es la medio hermana de Sartorius Bael, el actual jefe del clan Bael, quien también es el padre de Sairoarg.

—Oh, ahora que lo dices, Rías-sempai si me comentó que su madre era una de las Bael más poderosas: la legendaria Dama de la Extinción de Pelo Castaño

—Hakhakhak —el misterioso anciano rió al escuchar las palabras de Issei—. Como es de esperar de mi pequeña Vene-chan. ¡Incluso los mocosos humanos han oído hablar de su nombre!

—¿Vene-chan? —repitió Issei, incrédulo. Le echó una mirada a Sona que decía: «Por todos los Dioses Dragones, ¡¿quién es este anciano?!»

Sona tosió ante eso y puso un rostro regio.

—Y esta persona es Zekram Bael-sama, el venerable Demonio Ancestral Bael.

—¡¿?!

Issei se impactó al oír eso.

—Esto… —Asia dio una mirada tímida—. ¿Qué es un Demonio Ancestral?

—Son los primeros Demonios nacidos naturalmente en lugar de por medio de rituales malignos, los más semejantes a sus padres, los Demonios del Arts. Goetia —explicó Eve, quien había estado callada desde que llegaron al Inframundo. El lugar le disgustaba un montón—. En otras palabras, los ancestros del clan entero que porta su nombre.

—En específico, este vejete es el hijo de Bael, el Gran Rey del Inframundo, quien es el primero de todos los demonios—expuso Elmenhilde—. Uno de los pocos Demonios Ancestrales que sobrevivió a la Gran Guerra y que sigue activo en la sociedad demoniaca. El más fuerte de todos los Demonios Ancestrales, un Súper Demonio en toda ley.

—¡Hakhakhakhak! ¡Basta de halagos! ¡Van a hacer que este anciano se sonroje!—rió Zekram.

«Ahora comprendo esa sensación que sentí al principio —pensó Issei—. Este anciano es uno que podría caerse a puñetazos con un Dios Mayor y salir airoso. Su simple mirada podría vaporizarme si doy un movimiento en falso. El hecho de que luzca así de simple hace que su fuerza sea más impactante»

[No te confundas, compañero —dijo Ddraig—. Esto que ves no es simpleza, es control. Si andase a sus anchas, todos en la habitación morirían por asfixia debido a su inmensa aura. Esta forma que vemos solo muestra una migaja de su poder]

—¿Y cómo usted conoce a Zekram-sama, Elmenhilde-sensei? —cuestionó Asia una vez más, su curiosidad pudiendo más que el temor que le provocaba estar en el Inframundo rodeada de Demonios.

—Niña, cuando tienes tantos años como yo, es difícil que no conozcas a aquellos tan viejos como tú —contestó la Dráculea, antes de mirar a Zekram con disgusto salvaje, aunque también con un poco de emoción—. Sobre todo porque, a pesar de que ahora lo ves tan afable, este tipejo es un buscapleitos de lo peor. Varias veces fue a buscarme, y los dos terminamos pateándonos el culo de manera mutua.

—Hakhak. La regeneración de este murciélago chuchumeco es algo que incluso me trae problemas a mí —comentó Zekram, trayendo por alguna razón miradas de impacto entre los jóvenes Demonios.

—¿Y cuál es la razón de que alguien como usted se encuentre en un evento pequeño de este tipo? —cuestionó Issei, sonando tan respetuoso como pudo su orgullo permitírselo.

—Eso quizá pueda explicarlo yo —dijo una voz femenina.

Y cuando Issei buscó a la dueña, se encontró con algo impactante.

—«¡¿Rías?!»—se cuestionó.

Pero eso fue solo por un segundo, porque luego notó que, aunque chica era muy parecida a Rías —por no decir idéntica—, tenía sus diferencias, como que su pelo era de color castaño y era más corto, que tenía ojos morados en lugar de ojos verdi-azules y que (ejem) sus pechos eran ligeramente más grandes. Además de que portaba un hermoso vestido blanco con detalles negros. A sus costados, en adición, habían tres mujeres: una que lucía como de veinte años o más y las otras dos un par de adolescentes como de su edad.

La de veinte años, situada a la izquierda de la Rías de pelo castaño, era una sensual mujer rubia de ojos azules, cuyo rostro elegante en forma de corazón Issei sintió había visto en otro lado. Su cuerpo era largo y torneado, mostrando una sensual figura de reloj de arena cuya parte superior era altamente destacable. Usaba un sensual vestido de color rojo que dejaba sus hombros y gran parte de sus pechos expuestos incluso aunque la parte de atrás estaba conectada a su cuello por algo que hacia recordar a un collar de tela, el cual también estaba adornado por un collar de perlas. En la parte de sus brazos, su vestido portaba elegantes plumas negras que la hacían lucir distinguida. Era extremadamente bella

Por otro lado, las adolescentes a la derecha de la Rías de pelo castaño no se quedaban atrás en cuanto a belleza. Una tenia pelo verde y usaba lentes que ocultaban sus ojos rojos, y la otra era una rubia de ojos azules. La de pelo verde usaba un traje azul como de secretaria que ocultaba por completo su cuerpo; mientras, la rubia usaba un traje elegante cuya parte superior de color rojo exponía buena parte de sus voluptuosos pechos, y cuya parte inferior era de un color negro que hacia juego con una especie de bufanda que portaba, sus brazos ocultos por largos guantes trasparentes, su vestido adornados por detalles dorados iguales a sus aretes, y su pelo portando un lazo rojo.

Ambas eran distintas, con la de pelo verde recordándole a Issei de alguna manera a Sona en cuanto atmosfera; pero, a pesar de eso, hubo algo que hizo que Issei sintiera que eran semejantes.

—Lady Venelana —habló Sona de pronto, mirando a la Rías castaña—, cuanto tiempo sin verla.

—¿L-lady Venelana? —repitió Issei, incrédulo al oír a Sona—. ¡¿Esta Onee-sama es la madre de Rías?!

—Shhsss —mandó a callar Venelana—. Entiendo que mi apariencia sea sorprendente; pero ten un poco de moderación, chico. Estás bajo el ojo público.

Issei dio una mirada rápida al oír eso. Notó entonces que la escenita que su sensei había causado había hecho que todos los nobles a su alrededor los miraran de reojo.

—Dicho eso —sonrió Venelana, ocultando su boca con su mano—, es fascinante saber que todavía causo sensación en los jóvenes. ¡Jo, jo, jo!

Una gota de sudor resbaló por la nuca de todos.

—Ejem, Lady Venelana —tosió Sona. Sentía que había tosido muchísimo últimamente—, este es Hyodou Issei, el chico con el que yo y Rías hicimos un Pacto. Hyodou-kun, esta es Venelana Bael-sama, la Dama de la Extinción de Pelo Castaño y la madre de Rías.

—¿Así que este es el muchacho? —cuestionó Venelana, acercándose a Issei y mirándolo de arriba abajo de una manera que hizo que se sintiera nervioso y se pusiera recto de inmediato, igual que un soldado en frente de un general.

Luego, ante la expectante vista de todos, Venelana empezó a andar alrededor de Issei. Y en el momento menos esperado, le dio una nalgada, sacándole un «¡¿Ah?!» aturdido.

—Pareces bueno —asintió Venelana con aprobación, separándose de él—. Por una vez, mi tonta hija parece haber hecho algo inteligente.

—Oh, Vene, tú siempre tan traviesa —rió la mujer rubia—. Tan solo mira la cara con la que acabas de dejar a este pobre muchacho.

—Una no debe perder la vivacidad por nada del mundo, Ravena —respondió Venelana, sonriendo traviesamente—. Dejarse hundir por el trabajo de ama de casa es la perfecta receta para crear una mujer débil y desabrida.

—Sin embargo, tu vivacidad es demasiada —respondió Ravena, sonriendo—. ¿Qué diría tu marido ante lo que acabas de hacer?

—¡Hakhakahak! ¡Ese blandengue no es capaz ni de alzarle el tono de voz a mi Vene-chan! —se entrometió Zekram de repente, riendo—. ¡Sabe que ella lo vaporizaría si se pasa de listo!

—Oh, Oji-sama, que cosas dices —comentó Venelana con diversión mientras ponía sus manos en su mejillas. Lo peor es que no hizo intento alguno para negar las palabras de su ancestro.

—No les presten atención, muchachos —dijo Ravena de repente, sonriendo divertida mientras miraba a los jóvenes—. Así es Venelana. De un espíritu juvenil como el de ustedes, pero de una actitud dominante que es de temer en todo el Inframundo. Acostúmbrense, o pasaran muchos dolores de cabeza; sobre todo tú, muchacho —Miró a Issei en específico al decir lo último—. Hyodou Issei, ¿no?

—Si —asintió Issei con educación, ya saliendo de la sorpresa de la nalgada—. ¿Y usted es?

Ravena le sonrió.

—Mi nombre es Ravena, Ravena Phenex. Soy la actual matriarca del clan Phenex.

—¡! —Una mirada de sorpresa cruzó por el rostro de Issei —. Usted… ¿usted es la madre de…?

—Sí, ese chiquillo tonto de Raiser es mi hijo —asintió Ravena con una sonrisa cariñosa aunque exasperada—. De antemano me disculpo si has tenido alguna clase de problema con él. Mi esposo y yo estamos consciente de que Raiser no tiene la mejor de las actitudes.

—Tranquilícese —sonrió Issei. Lady Phenex no era pada nada como la había imaginado—. Yo no soy el que tiene problemas con su hijo.

Ravena sonrió con complicación ante sus palabras.

—Oh, por cierto —dijo ella de pronto, mirando a las chicas que estaban a su lado, pareciendo algo intimidadas ante la presencia de Zekram—. Estas chicas de aquí son Seekvaira Agares y Latía Astaroth. Normalmente son mucho más habladoras, pero supongo que mi vivacidad y la de Venelana las ha sacado un poco fuera de foco.

Las chicas parecieron reaccionar ante sus palabras.

—Seekvaira Agares —dijo la chica de pelo verde y lentes con calma fría—, la heredera del Archiduque Agares.

—Hola a todos, soy Latía Astaroth —sonrió la chica rubia con amabilidad—. El heredero del clan no pudo corresponder la invitación a este evento, así que yo he venido en su lugar.

—Ese Diodora… —Sona dio un suspiro—. Espero, Latía, que Diodora no se esté convirtiendo en un segundo Zephydor y no haya podido venir por un buen motivo.

—Tranquila, Sona —sonrió Latía—. Te aseguro que Diodora-nii-san tuvo buenos motivos para no poder asistir.

Tras decir todo eso, Latía le sonrió con cordialidad a Issei, como queriendo devolver la atención a su presentación; pero en cuanto sus ojos se posaron en una chica que se escondía con nerviosismo detrás de la espalda de Issei, la sorpresa la embargó.

—Ese rostro… —exclamó, acercándose de improvisto—. Tú… ¿De casualidad el nombre de esta chica es Asia Argento?

—¿M-me conoces? —preguntó Asia, sorprendida.

—¿Conocerte? —repitió Latía, para luego sonreír, emocionada—. ¡Pues claro que te conozco! ¡Eres la Santa Doncella de Italia! ¡Pensar que estarías aquí en el Inframundo de todos los lugares…! ¡Oh, sin duda que a Diodora-nii-san le encantara saber esto!

—Disculpa —dijo Issei, sonriendo nerviosamente con Asia detrás de su espalda—, pero estás asustando a Asia.

Latía se detuvo de improvisto al oír eso.

—Lo siento —dijo, apenada—. Pero no pude evitarlo. Esa chica detrás de tu espalda… ¡Si no fuera por ella, Diodora-nii no estaría con vida en estos momentos!

Le tomó unos segundos a Issei procesar lo que acababa de oír.

—Tratas de decir… ¿qué ese tal Diodora es el Demonio que Asia en el pasado curó?

Un sonido como de unos altavoces activándose cortó la respuesta de Latía.

—Luego podrán tener tiempo para hablar —dijo Seekvaira de improvisto—. Por ahora será mejor que todos nos sentemos. Parecer ser que el Rating Game está a punto de empezar.

Asintiendo ante sus palabras, todos se sentaron en la mesa junto a Sairoarg, Kuisha y Zekram, aunque Issei no pudo evitar notar que Latía echaba miradas emocionadas de vez en cuando a Asia.

—«Solo espero que esto no implique algún tipo de problema»—se dijo, para luego centrar su mirada en una de las pantallas planas.


Esto sucedió al mismo tiempo que Issei se reunía con Sona y el resto de los Demonios.

Cuando ahondaron en el Circulo Mágico creado por Grayfia, todos fueron asaltados por una luz gigante, que al disiparse mostró, de manera algo decepcionante, que aparentemente no habían ido a ningún lado.

—Nos han enviado a una Dimension de Bolsillo con un área en apariencia exactamente igual a la de la escuela a la que asistimos —explicó Rías para las confundidas Aika y Mil-tan.

Una voz se oyó justo en ese momento.

[Hola a todos. Soy Grayfia, una criada del clan Gremory]

—Vaya que trabajan rápido —comentó Aika. ¡Grayfia se acababa de ir y ya estaba haciendo de árbitro!

[Este Rating Game es de vital importancia para la Sociedad Demoniaca, así que muchos Demonios han sido invitados a verlo. Les daremos un tiempo para planear una estrategia, y luego sus acciones empezaran a ser trasmitidas en vivo. Por favor, actúen con cautela]

—Eso básicamente quiere decir que tratemos de evitar hacer cualquier cosa que los demás puedan usar para atacarnos luego —explicó Rías, con Aika entendiendo rápidamente. Era lo mismo que le pasaba a las figuras de las redes sociales.

[En el nombre de mi maestro, Sirzechs Lucifer, mantendré mis ojos en este juego actuando como el árbitro —continuó Grayfia—. Mediante el acuerdo entre Rías-sama y Raiser-sama, hemos creado este campo de batalla, una réplica de la escuela donde Rías-sama asiste: la Academia Kuou. El lugar donde los dos equipos fueron transportados será su base. La base de Rías-sama es la sala del club de ocultismo situada en el edificio de la vieja escuela. La base de Raiser-sama es el cuarto del consejo estudiantil, ubicada en el nuevo edificio. Para que los Peones utilicen la Promoción, deben ir a la base del enemigo. Durante el tiempo de preparación, no podrán tomarse medidas en contra del enemigo más allá de la generación de trampas y estrategia. Se les indicará cuando tal tiempo llegue a su fin. Ahora, preparen su estrategia y esperen la señal]

—Todo el mundo —dijo Akeno, paseándose para tenderle algo a todos—, por favor pónganse esto.

—Es un trasmisor-receptor de tipo auricular —explicó Rías, poniéndose el aparato en el oído—. Es uno de los muchos inventos de Belcebú-sama, así que resistirá mucho más que cualquier aparato mundano. En el campo de batalla, utilizaremos esto para comunicarnos.

Todos asintieron, comprendiendo.

Luego comenzaron armar su estrategia.

—Primero, debemos acabar con los Peones —dijo Rías—. Va a ser una molestia si todos se promueven a Reina.

Le hizo una señal a Kiba, y este extendió un mapa sobre una mesa. Acercándose, Aika notó que el mapa estaba dividido en cuadrillas como si fuera un tablero de ajedrez.

—Hay tres puntos centrales que conectan nuestra base y la del enemigo —explicó Rías, alzando su mano—: el campo escolar, el campo deportivo y el gimnasio. El campo escolar es demasiado abierto, así que tanto nosotros como el enemigo seremos un blanco fácil para el rival; queda desechado por lo tanto. Eso nos deja con el campo de deportes y el gimnasio.

—¿Por cuál pasaremos? —cuestionó Aika. Era ella, la única Peón, quien debía estar más atenta al detalle de pasar a la base enemiga.

—Los dos estarán fuertemente custodiados —contestó Rías—. El campo de deportes es espacioso, así que probablemente haya un Caballero custodiándolo. El gimnasio, por otro lado, es estrecho, así que las Torres son más recomendables. Imagino además que habrá Peones en ambos sitio. Lo mejor será que se separen, se encarguen de algunas de las dos rutas, y luego se reagrupen para realizar un asalto frontal a la base enemigo.

»En pocas palabras, esto es lo que haremos.

Rías empezó a contarles a todos su estrategia.

Y un rato después, trampas habiendo sido puestas, la campana de la escuela sonó, indicando el comienzo del partido.


[Koneko, Mil-tan, ustedes irán al gimnasio a combatir a la Torre enemiga y los peones. Aika, Kiba, ustedes vayan al campo deportivo y enfréntense al posible Caballero. Akeno, quedate en reserva y espera la señal]

[¡Entendido, Bouchou!]


—¿Esa es Aika? —cuestionó Asia en un susurro, emocionada, o al menos lo suficiente como para dejar de prestarle atención a la mirada de Latía.

—Sí —asintió Issei—. Y está junto a Kiba.

Le echo una mirada curiosa a Tsubaki al decir lo último, solo para sonreír al ver como la mencionada miraba atentamente la pantalla, embelesada y preocupada.

—Puedo imaginar lo que Rías está pensando —habló Sona de repente, mirando la pantalla fijamente—. Y aunque no es un mal movimiento, siento que está siendo ingenua.

—¿Por qué lo dice, sempai? —cuestionó Issei, desviando su mirada de Tsubaki.

—La estrategia de Raiser es predecible —habló Seekvaira—. Pero la respuesta de Rías también lo es. Deja espacio libre para crear una contramedida extra en base a un análisis ulterior.

—Un cebo, para decirlo sencillamente —continuó Sona—. Raiser, o mejor dicho, quien haya armado la estrategia que utiliza, planea usar la superioridad numérica a su favor y analizar lo que Rías puede hacer, para luego generar otra estrategia. Solo espero que ella esté consciente de eso.

—Confió en Rías-sempai —sonrió Issei, echándole una mirada a las calladas matriarcas por un momento, solo para luego centrar su atención en la pantalla—«¡Vamos, Aika, Kiba! ¡Demuestren de lo que son capaces!»


Corriendo por el área boscosa de la Academia Kuou, Aika, en compañía de Kiba, suspiró nerviosa. A pesar de cuan confiada trataba de aparentar estar, el hecho de estar en su primera gran batalla agitaba sus miedos. Era solo el recuerdo de la promesa que se había hecho aquella tarde cuando la Dragona Shirk moría por su impotencia lo que la daba fuerzas.

—«En el nombre de Rías-Bouchou, que ha sido tan amable conmigo y me ha dado una segunda vida, ¡no puedo dudar!»—pensó, afilando su mirada.

Fue cuando oyó a alguien decir:

—¡Prepárense para ser derrotados, sirvientes de Rías Gremory!

Y a continuación, Aika se encontró moviéndose tan rápido como pudo para esquivar una gigantesca bola de fuego.

BOOM.

—Hmn, por lo que veo tienes buenos reflejos —comentó con una sonrisa arrogante una chica de pelo castaño amarillento y traje europeo de sirvienta, solo para luego alzar su dedo índice como si fuera una pistola y dispararle una bola de fuego.

Pero esta vez, Aika estuvo preparada. Generó un Círculo Mágico, y liberó una tunda de viento helado, nulificando la bola de fuego de la sirvienta y generando una cortina de humo.

Y justo en medio de esa cortina de humo, alguien gritó:

—¡Gust! (¡Ráfaga!)

Y entonces, un mini-tornado salió dirigido en contra de Aika, la cortina de humo disipándose.

Aika se preparó una vez más para defenderse, pero Kiba se le adelantó al hacerle recordar que no estaba sola.

—¡Repression Calm! (¡Calma de Represion!) —gritó él, una espada apareciendo en su mano y haciendo que el mini-tornado empezara a disiparse al ser absorbido por la punta, hasta que Kiba se encontró teniendo en sus manos una espada cuya cuchilla era un mini-tornado.

Kiba luego hizo el amago de atacar a la responsable del mini-tornado, una chica de pelo castaño oscuro que también portaba un traje europeo de sirvienta, cuando una hermosa mujer de pelo verde azulado marino que usaba una especie de camisa/vestido con un gran escote y un mini-short lo atacó con una gran espada.

—¿Un Caballero? —exclamó Kiba, esquivando con facilidad el ataque de la mujer—. ¿No te presentarás como lo indica el código de honor?

—Lamentablemente, no soy ese tipo de Caballero —exclamó con indiferencia la mujer, antes de que la hoja de su espada ardiese en flamas y lanzase un corte en forma de media luna en contra de Kiba.

—¡Freezing Thrashing! —gritó Aika ante eso, liberando desde un Círculo Mágico una lluvia de carámbanos en contra de la medio luna de fuego, causando que ambos ataques se nulificaran y generaran otra nube de vapor, la cual Kiba disipó al liberar una ráfaga de viento desde la cuchilla de su Repression Calm en contra de la mujer Caballero, quien dio un salto veloz y aterrizó al lado de las dos sirvientas de antes.

Kiba se dispuso a lanzarse en contra de las tres, cuando oyó un ruido detrás de su espalda. Volteándose con rapidez, vio como Aika ahuyentaba a una chica de un traje extremadamente revelador consistente en un mini-sostén que apenas y tapaba sus senos y una mini-tanga, quien además tenía un collar con una gema en la frente y un peinado que recordaba a una piña

—Cuida tu espalda mejor a la próxima —aconsejó Aika, para luego dar un salto y aterrizar junto él, mirando seriamente por unos segundos a las cuatro mujeres que eran sus enemigos.


—Villent, Burent, Chiris y Shuriya —enumeró Ravena por orden de aparición, mirando fijamente la pantalla con algo parecido al orgullo—. Todas expertas en el ataque a rango medio-corto.

—Y por lo que veo —comentó Issei, también mirando fijamente la pantalla—, también en la Magia de Fuego y la Magia de Aire

—Oh, chico —Ravena sonrió—, y eso que aún no has visto nada


—¿Qué les parece si yo y Shuriya nos encargamos de la chica de lentes, y tú y Burent se encargan del chico guapo? —le cuestionó Villent, la sirvienta de pelo castaño-amarillento, a Chiris, la mujer caballero de pelo verde azulado.

—Me parece bien —asintió Chiris. Y luego se lanzó en contra de Kiba.

Sonriendo arrogantemente ante eso, Villent alzó su dedo índice al cielo, disparando una gran bola de fuego que luego se dividió en varias esferas, generando una lluvia de mini-meteoritos que salieron todos teledirigidos en contra de Aika.

La mencionada tomó rápidas medidas evasivas de inmediato, disparando una que otra ráfaga de hielo a las bolas de fuego que no podía esquivar.

—¡No te olvides de mí! —gritó con entusiasmo Shuriya, la chica con peinado de piña y atuendo revelador, antes de luego tirarse al piso y dar una rápida serie de volteretas hasta asestarle una patada a Aika en el estómago, sacándole al aire a la mencionada.

Mientras tanto, Kiba se encontraba teniendo un duelo de esgrima con Chiris.

—Tu técnica no es mala, pero te falta el espíritu de un verdadero Caballero —comentó él con una ligera sonrisa.

Chiris no contestó ante eso, limitándose a golpear su espada en contra la de Kiba. Luego, cuando Burent, la sirvienta de pelo castaño oscuro, liberó otra ráfaga de viento, ella dio un salto, tomando distancia, y luego liberó otra media luna de fuego, generando así una ráfaga de flamas ardientes que Kiba, confiado en las capacidades de absorción de aire de su Repression Calm, no esquivó y terminó recibiendo de lleno.


—Parece ser que los sirvientes de mi hijo van ganando —comentó Ravena como quien no quiere la cosa.

—Es muy temprano para decir esa clase de cosas —respondió Venelana sin siquiera mirarla, su mirada fija en la pantalla


Pero a pesar de haber recibido golpes poderosos de manera directa, tanto Kiba como Aika se levantaron con rapidez, sin lucir especialmente heridos.

«Esto no es nada comparado con los golpes de Elmenhilde-sensei»—pensaron al unísono, antes de reincorporarse a sus respectivas batallas.

—Hmn, por lo que veo, parece ser que tendré que ponerme ruda —comentó Villent, mirando a Aika con una sonrisa despectiva, solo para luego levantar sus manos y crear un águila de fuego de su mismo tamaño—. Cruel Phoenix (Cruel Fénix) —entonó, para que luego el ave de flamas saliera disparada en contra de Aika.

Viendo eso, Aika tomó una breve respiración. Con una rapidez difícil de procesar, se quitó los lentes y creo una daga de hielo en sus manos. Cerró sus ojos por un momento, en una postura extraña que hizo pensar a todos que se resignaba a su destino, y dijo en un susurro:

Shinsen (Muerte Espiritual)

Y entonces, abrió los ojos y con un rápido movimiento cortó al fénix de fuego.


—Hakhakhak. Que interesante —exclamó Zekram, sonriendo—. Esa chica cortó de manera precisa la conexión que mantenía unida la energía mágica del ataque de su enemigo, dispersándolo. Por lo que veo, tu hija parece haberse encontrado una sirvienta interesante, Vene-chan


Un jadeo escapó de los labios de Villent ante esa vista.

—¡Imposible! —exclamó.

Shuriya, sin embargo, no se permitió sorprenderse.

—¡Toma esto! —gritó, haciendo rápidas mímicas en frente de su cara, para que luego desde la gema en su frente un rayo láser saliese disparase contra Aika.

La Peón vio eso con calma.

Shinsen

Y el rayo láser fue cortado de un golpe.

Pero resultó ser solo una distracción de Shuriya, quien volvió a lanzarse al piso y con una rápida serie de volteretas tratar de asestarle una patada a Aika en la cabeza.

Pero la mencionada no estaba dispuesta a recibir un ataque así como así.

Shinsen —exclamó, asestando un rápido corte en la pierna de Shuriya


Esto pasó durante el entrenamiento de Aika con Eve.

—¿Qué es exactamente lo que recuerdas antes de ser resucitada? —cuestionó Eve.

Aika pensó por unos segundos.

—Recuerdo… recuerdo agarrar una espada y ser vapuleada por aquella Ángel Caído.

Eve alzó una ceja

—¿Algo más? —inquirió.

—No —negó Aika. Luego le echó una mirada curiosa a Eve—. ¿Debería recordar algo más?

Eve pareció meditar la pregunta durante unos instantes.

—No —dijo al final—. Pero quiero intentar algo contigo.

—A-algo bueno, ¿no? —tartamudeó Aika, imaginando que de repente Eve le ponía un ejercicio ultra difícil o algo por el estilo.

—Podría decirse que sí —respondió Eve de manera ominosa.

De inmediato, Aika quiso negarse. Pero sabía que no podía. Eve no le había preguntado «¿Puedo intentar algo contigo?», le había dicho que quería intentar algo con ella. Llevarle la contraria seria incurrir a su ira, y de suceder eso Aika si vería entonces el verdadero infierno.

—¿Qué debo hacer? —preguntó luego de unos segundos.

Eve movió un dedo e hizo que en el suelo alrededor de ella surgiese un Círculo Mágico.

—Solo quedarte parada ahí y resistir

—¿R-resistir? —repitió Aika, no gustándole para nada como sonaba eso.

Pero fue demasiado tarde.

—¡AHHHH! —gritó, rayos de mana puro surgiendo del Círculo Mágico y electrocutándola viva.

—Aguanta —dijo Eve con tono frio—. Esto es nada comparado con las cosas que podrían pasarte más adelante. Debes aprenderá a aguantar y mantener la cabeza alta. Repite después de mi: «El dolor no existe. Yo puedo contra todo»

Aika trató de hacerle caso, pero el dolor fue simplemente demasiado, y con lágrimas en los ojos terminó cayendo de rodillas en el piso.

—¿Eso es todo lo que puedes dar? —cuestionó Eve, mirándolo con desprecio—. Que decepción. Supongo que simplemente tendré que hacer que Asia tome tu lugar.

De repente, la imagen de la tierna y débil Asia siendo electrocutada viva asaltó la mente de Aika.

N-no….

—¿No? —repitió Eve, mirándola con dureza y frialdad—. ¡Entonces párate y haz lo que te digo!

—«Y-yo… —De manera temblorosa, Aika puso sus manos en el suelo, tratando de levantarse, pero el dolor de ser electrocutada viva fue simplemente demasiado y terminó cayendo de cara al piso—. N-nop-puedo…»

Lágrimas de impotencia resbalaron por los ojos de Aika.

—¿En serio eso es todo lo que puedes hacer? —le cuestionó una voz. Adolorida como estaba, Aika ni siquiera estaba seguro si se trataba de Eve o de su propia consciencia—. ¡¿De verdad es todo lo que puedes dar?! ¡¿Qué pasa con esa promesa que te hiciste?! ¡¿NO RECUERDAS ACASO LO QUE SENTISTE EN AQUEL ENTONCES?!

A la mente de Aika vino el «aquel entonces»: el momento en que la Dragona Shirk, a quien apenas y había conocido y quien merecía llevar una feliz vida con sus hijos, moría trágicamente, sacrificándose para protegerla a ella y a sus hijos. El momento en que no pudo hacer absolutamente nada por su total impotencia.

—¿Planeas dejar que se repita? —le cuestionó la voz—. ¿Qué otro inocente muera? ¿Qué tu familia muera? ¿Qué tus amigos mueran? ¡¿Qué aquellos a quien amas mueran?!

—«¡N-no

—¡Entonces, párate! —le ordenó la voz—. ¡Párate y demuestra de lo que estas hecha!

—Repite después de mi —dije Eve, su voz ahora siendo distinguible para Aika—: «El dolor no existe. Yo puedo contra todo»

Aika tomó una respiración profunda.

E-eld-dolor… —Levantó la cabeza del piso, y puso las manos en la tierra como soporte—…. N-noe-existe —Puso sus fuerzas en su manos, y se paró de manera temblorosa—…. Y-yo p-puedoc-contrat-todo.

—Bien —asintió Eve—. Ahora dilo sin temblar.

—El dolor —Aika tomó una respiración, conteniendo las ganas de gritar y las lágrimas que escapaban por sus ojos—… no existe… Yo puedo contra todo.

—¡Bien, ahora gritalo!

—¡El dolor no existe! —exclamó, parándose recta y mirando a Eve con determinación—. ¡Yo puedo contra todo!

—¡Una vez más!

—¡EL DOLOR NO EXISTE! ¡YO PUEDO CONTRA TODO!

Y con aquel grito, una oleada de energía salió disparada del cuerpo de Aika.

—Muy bien. Eso es justamente lo que estaba esperando —sonrió Eve, para luego hacer desaparecer el Circulo Mágico que había conjurado

Sudando mientras se agarraba la cabeza, Aika no pudo ni darse el tiempo de cuestionarle sus palabras.

—Tranquila —le dijo Eve, acercándose mientras alzaba su dedo índice y lo posaba en su frente—. Es natural lo que estas sintiendo. Solo trata de concentrarte en el flujo de energía alrededor de tu ojos.

Haciéndole caso, Aika cerró los ojos, sintiendo como «algo» en ellos desviaba su mana hacia ellos. Esforzándose, pudo lograr que ese «algo» dejara de hacerlo.

—¿P-por qué? —fue lo único que, adolorida, Aika alcanzó a exclamar.

—Los seres humanos son seres que solo pueden demostrar su verdadero potencial bajo presión —explicó Eve, sin mostrar ningún signo de arrepentimiento—. Si no hubiera hecho lo que acabo de hacer, quien sabe cuándo habrías obtenido acceso a eso.

—¿«E-eso»?

—Tu propio poder único. Aquello que hizo que tu valor de resurrección costase ocho Peones. Ni más ni menos que la posesión de


—«Ojos Místicos del grado más alto posible,—pensó Eve en el presente, viendo con calma la pantalla plana que mostraba el Rating Game—, la mezcla entre Ojos Místicos y Ojos Puros que solo se ven en un 0,000000001% de la población. Un ítem raro entre los ítems raros»


«Solo el entrenamiento demostraran de que lo son capaces —recordó Aika las palabras de Eve rápidamente—. Pero por lo que veo, con estos ojos puedes interactuar con las cosas intangibles como los conceptos, ¿no es así?... Pues bien. Esto es lo que podemos hacer por el momento»

Dando un rápido salto para evitar una oleada de flamas lanzadas por Villent, Aika observó con seriedad como Shuriya reaccionaba ante su ataque.

«El consumo de energía parece ser demasiado para tu cuerpo, y tu cerebro parece no ser capaz de manejar la descarga de información que obtienes al activarlos, así que esto es lo que harás —siguió recordando Aika—. Activalos por un instante, y luego desencadena un corte flash. Lo que resulte de eso, es algo que tú debes averiguar»

—¡M-mi pierna! —gritó Shuriya, cayendo de espaldas mientras miraba a Aika con una expresión sorprendida y aterrorizada—. ¡¿Qué hiciste con mi pierna?!

Destellos llegaron a la mente de Aika ante esa pregunta.

«La conexión entre las cosas… es difícil de ver, pero parece que se te da mejor que ver el resto de las cosas. Todo se trata de percepción, así que… ¿Qué te parece si imaginas líneas uniendo las cosas, y tratas de perforar precisamente eso?»

—Corté la línea mágica de tu pierna —dijo Aika con simpleza—. Y ahora cortaré el resto.


—Fascinante —exclamó Seekvaira, acomodándose los lentes—. Si no me equivoco, lo mismo que hizo con el Cruel Phoenix lo aplicó sobre el cuerpo de la Peón. El cortar la unión de la energía mágica de una parte del cuerpo, obligándola a dispersarse en el aire… ¡es algo sencillamente inaudito

—Hakhakhak. Como era de esperar de una de las chiquillas de Agares. Tienes unos buenos ojos ahí, niña —alabó Zekram, causando que un pequeño rubor cruzara por la cara de Seekvaira—. Pero eso no es todo. ¿Cierto, vieja murciélago?

—Parece que todas tus arrugas por fin están sirviendo de algo, anciano —respondió Elmenhilde, un tic de molestia cruzando por su rostro—. Tienes razón. No solo es un ataque que hace que la energía mágica se vea obligada a salir expulsada de su contenedor. También es un movimiento que inhabilita de manera temporal las conexiones sinápticas.

—Es decir —Una expresión asombrada cruzó por el rostro de Sona—, ¿la capacidad de anular los impulsos eléctricos que permiten al cuerpo moverse?

—Exacto —asintió Elmenhilde.

Sona no cupo en su asombro.

—«Y pensar que esa clase de habilidad seria poseída por la chica problema de la Academia… —se dijo, regresando sus ojos a la pantalla—. Tienes suerte, Rías. Lo que pareció ser una muestra de amabilidad ahora resulta ser un diamante en bruto»


—¡Ni pienses que te lo permitiré!

Y con esas palabras, Aika fue atacada por todos los flancos por una rápida ráfaga de rayos de fuego.

—Parecer ser que aún no lo entiendes —dijo ella, la mirada sombría—. ¡Ataques a distancia no funcionan en mi contra!... ¡Shinsen!

Y con un rápido juego de pies, ella volvió a crear una cuchilla de hielo en su mano derecho, y cortó los rayos que estaban destinados a golpearlo mientras realizaba rápidas maniobras evasivas para esquivar el resto hasta quedar en frente de una sorprendida Villent.

—¡Toma esto! —gritó, apuntando su cuchillo en contra del estómago de Villent—. ¡Shinsen!

Desde el otro lado del campo de batalla, Kiba también demostraba que el equipo Gremory no podía ser subestimado.

Levantándose del piso con heridas leves, alzó con rapidez su Repression Calm para volver a entablar un duelo de esgrima con Chiris al mismo tiempo que Burent disparaba a las distancia ráfagas de aire. Una estrategia que duró hasta que Burent de repente exclamó:

—¡Air Force! (¡Fuerza Aérea!)

Y entonces, un rayo de energía salió despedido de la mano de Burent.

Moviéndose con rapidez, Kiba logró evitarlo, solo para notar con sorpresa un detalle: él nunca había sido el objetivo. ¡El rayo había sido lanzado en contra de Chiris!

Pero, por desgracia para Kiba, el rayo no tenía propiedades ofensivas.

—¡Prepárate, Caballero Gremory! —exclamó Chiris, un aura verdosa rodeándola al mismo tiempo que su cuerpo era rodeado por lo que parecía ser intangible de aire—. ¡Ahora entenderás lo que representa el poder combinado de la Nobleza de Raiser Phenex!

Y al decir eso, se movió a una velocidad mucho más superior que la de hace unos segundos, y exclamó:

—¡FireGust! (¡Ráfaga de Fuego!)

Y entonces, el infierno se desató para Kiba. La espada de Chiris se rodeó en flamas, movimiento que había estado repitiendo mucho durante toda la batalla, solo para que la armadura de aire que le había aplicado el Air Force incrementara las propiedades del movimiento, y se desatase un mar de flamas en lugar de un corte ígneo con forma de media luna.

Lo que debería pasar estando tan cerca de aquel ataque, era simplemente obvio. Repression Calm solo podía absorber ataques de aire, así que Kiba solo podría recibirlo de frente y tratar de aguantar tanto como pudiese.

O al menos, eso era lo que pensaban Chiris y Burent.

—¡Flame Delete!

—¡¿Qué?! —jadearon la Caballero y la Peón, viendo como el mar de flamas empezaba a desaparecer y condensarse alrededor de una nueva espada presente en la mano izquierda de Kiba.


—No lo entiendo —exclamó Latía de pronto—. ¿Qué no el Sacred Gear de aquel chico era Repression Calm? ¿Cómo es posible que pueda también usar Flame Delete? ¿Acaso tiene dos Sacred Gears?

—Nada de eso —sonrió Venelana—. Yuuto-kun solo tiene un Sacred Gear. Uno de los Sacred Gears más poderosos del Tipo Creación en lo que respecta al uso de armas: Sword Birth (Nacimiento de Espadas)

—¡!

Latía se sorprendió.

—Pero, aun así… —dijo ella —. La capacidad de imitar las propiedades de otros Sacred Gears, así sean de bajo rango, es algo simplemente inaudito. No tengo registros de que en el pasado otro portador del Sword Birth haya logrado algo semejante.

—Oh, querida, como se nota que eres sobrina de Ajuka —río Venelana, poniendo su mano en su boca de forma elegante—. Pues tienes razón. Antiguamente el Sword Birth no podía imitar las propiedades de otros Sacred Gears… pero ese era el Sword Birth del pasado. Nosotros los Demonios siempre nos hemos caracterizado por el hecho de que nuestros poderes hacen uso de la imaginación: el hecho de saltarnos el proceso y simplemente obtener el resultado que deseamos. Ese chico que ves ahí… puede que no parezca la gran cosa, pero su afinidad con la espada no es como la de cualquier otro. Lo que ves no es más que la punta del iceberg. No por nada es el alumno de Souji-kun.

«¿"Souji-kun"? ¿Cómo en el Caballero Más Fuerte del Inframundo? —pensó Latía, aturdida, solo para que a su mente llegase la imagen de una persona, y sonriese de una forma elegante y misteriosa mientras veía la pantalla—. Ya veo. Así que él es de quien ella hablaba. Veamos entonces si las palabras de la Princesa Prodigio de la Espada no son en vano»


—Eso fue un buen movimiento —reconoció Kiba, para luego sonreír—. ¡Pero si eso es todo lo que pueden dar, entonces no tienen nada que hacer contra mí!

Y tras gritar eso, Kiba desapareció del campo de batalla.

—¿Qué día…?

Antes de que Chiris pudiese completar su oración, dos poderosos cortes surgieron a sus costados, rompiendo su Air Force y obligándola a caer de rodillas.

—¡Chiris! —exclamó Burent, alarmada.

Pero no tuvo tiempo de hacer nada más, porque justo en ese instante Kiba apareció ante ella, Repression Calm y Flame Delete siéndole apuntadas.


—Creo recordar que alguien dijo que los sirvientes de su hijo iban ganando —comentó Venelana con una sonrisa provocativa.

—Y yo creo recordar que alguien dijo que era muy temprano para decir esa clase de cosas —respondió Ravena sin dejarse llevar por la provocación, su mirada fija en la pantalla


Y entonces, tanto la daga de hielo de Aika como las espadas de Kiba…

… fueron detenidas por utensilios de limpieza.

—¿Eh? —exclamaron ambos, Aika viendo como un trapeador era usado en su contra y Kiba viendo como dos cepillos sanitarios detenían sus espadas.

—Pensar que me vería obligada a utilizar esto… —exclamó Villent, poniendo un rostro como si estuviera siendo obligada a liberar su carta de triunfo—. Mis maestras llorarían al verme; pero no se puede evitar. ¡Por el bien de Raiser-sama, te derrotaré con mi Hokijutsu (Estilo de la Escoba)!

—Es hora de que te lo demuestre —dijo Burent—, ¡el poder oculto contenido en mi Kurininguburahi (Estilo del Cepillo Sanitario)!

Y a continuación, ambos se lanzaron en contra de sus respectivos oponentes.


—¿Qué diablos? —exclamó Issei, una expresión de desconcierto llenando su rostro.

—Entiendo tu sorpresa, mocoso —dijo Elmenhilde—. ¡Pensar que en esta pelea habría miembros de la legendaria escuela del Kirakuriningusutairu (Estilo Asesino de Limpieza)!

—¿Eh? —Issei puso una expresión estúpida.

—Jo, jo —Ravena rió de manera arrogante—. Como era de esperar de la Dráculea. ¡Conoce incluso al arte secreto japonés que solo se le enseña a las maids de más alto nivel!... Pues si —Ravena asintió—, Villent y Burent pertenecen a las familias fundadoras del Kirakuriningusutairu. Y no solo eso, ¡ellas también estudiaron en la escuela Bakuhatsu Tekina de arreglo floral japonés y la escuela japonesa Chimei-Tekina-Kitchin de comida venenosa! ¡No hay nadie como ellos cuando se trata de los secretos tradicionales del cuidado japonés del hogar!

—«¡Que secretos tradicionales ni que ocho cuartos! ¡¿Qué diablos tiene que ver todo esto con Japón?!»—gritó Issei en su mente sin entender.

— Oh, vaya, no sabía que Japón tuviese esa clase de artes guerreras —comentó Sona.

—Sorprendente. Tal parece que en Japón hay más organizaciones que las Cinco Grandes Familias —mencionó Tsubaki con asombro.

—Japón sin duda es un lugar impresionante. Me pregunto cómo sería probar mis puños contra ese tal Kirakuriningusutairu —murmuró Sairoarg.

—Y yo que pensaba que no habría nada tan interesante como los mechas en Japón —dijo Seekvaira, sus ojos brillando de manera extraña.

Kirakuriningusutairu, Bakuhatsu Tekina, Chimei-Tekina-Kitchin —por su parte, Latía anotaba las nombres de la escuelas en un cuaderno. Quien sabe para qué.

—¡Hakhakhak! ¡Ese país Japón parece ser muy divertido!

—Issei-san, Issei-san. ¿Dónde quedan esas escuelas? ¡Q-quiero aprender las artes tradicionales de su nación!

—«¡No! ¡¿Tú también, Asia?!»—cuestionó Issei, llorando lágrimas de sangre. ¡El nombre de su patria estaba siendo distorsionado, y él no podía hacer nada para evitarlo!


—¡Toma esto!

Con ese grito, Villent empezó a usar su trapeador como si fuera un báculo, moviéndose con maestría con toda la intención de golpear a Aika. La mencionada, en consecuencia, respondió moviéndose también con agilidad, esquivando cada golpe.

—¡Firebolt! —rugió Villent una y otra vez al ver eso, disparándole a Aika varios rayos de fuego con su dedo índice mientras seguía maniobrando su escoba.

—Tonta —insultó Aika, consciente de que los insultos ayudaban a desconcentrar al rival, para luego usar su Shinsen y cortar los Firebolts, cerrando distancia con Villent mientras esquivaba los golpes de la escoba de la mencionada.

Pero justo cuando estaba a punto de asestar un golpe, Villent le tiró lo que parecía ser una guirnalda.

—¡¿Qué día…?!

Aika ni siquiera tuvo tiempo de sorprenderse, antes de que la guirnalda explotara espontáneamente.

Mientras tanto, Kiba tenía el duelo de esgrima más raro de su vida.

—¡Pelea, Caballero Gremory! —rugía Burent, chocando sus dos cepillos de baño en contra de la espada de Kiba. Lo normal hubiera sido que los cepillos de baños terminasen destruido, pero una fina capa de energía revelaba que Burent había usado su Air Force sobre los utensilios de limpieza para incrementar su durabilidad y capacidad ofensiva.

Y no solo eso. Moviéndose con agilidad y violencia, Burent desató una serie rápida de movimientos con su mano, liberando así un torrente de cortes de vacío con formas de media luna.

Viendo eso, Kiba alzó su Repression Calm, generando una especie de vortex de aire que se tragó los cortes en forma de media luna, nulificando el ataque de Burent mientras el poder de Repression Calm se expandía. Posteriormente, Kiba alzó a Flame Delete, desatando un mar de flamas en contra de Burent.

Viendo eso, Burent no temió, y, para sorpresa de Kiba, conjuró desde un Circulo Mágico un montón de platos de comidas, los cuales explotaron como bombas al chocar en contra de flamas en una escena que parecía salida de dibujos animados antiguos.

Pero Kiba no pudo pararse a analizar lo absurdo de la situación, porque al oler el humo generado por el choque de la comida y el mar de flamas se encontró tosiendo con agitación.

—«¡¿Veneno?!»—pensó, tapando su rostro mientras movía con rapidez a Repression Calm para generar una cortina de viento que dispersase la cortina de humo venenoso. Luego, dio un salto para tomar distancia, aterrizando justamente al lado de una Aika que se reincorporaba mientras se sacudía de su traje lo que parecían ser petalos.

—¡Muy bien, ambas ratas están juntas! —gritó Villent ante eso, sonriendo arrogantemente—. Ahora, Nobleza Phenex, ¡es hora de desatar toda nuestra ira y ganar este duelo en nombre de Raiser-sama!

Y con ese grito, Kiba y Aika se encontraron esquivando con sorpresa los ataques de una muy aporreada pero todavía consciente Chiris y de una Shuriya que se movía haciendo maromas sin utilizar la pierna que Aika había herido con su Shinsen

—¡Tomará mucho más que esto para derrotarnos! —gritaron la Peón y la Caballero al unísono, aterrizando junto a las Sirvientas tras fallar sus ataques.

—Somos cuatro contra dos —presumió Villent, rodeando su escoba de flamas, al mismo tiempo que Burent desataba una vez más su Air Force sobre Chiris y Shuriya, estando de cabeza, cargaba un rayo láser en la gema de su frente—. ¿Qué harán ahora, Grupo Gremory? ¡Están por completo acabados!

Al escuchar eso, Kiba y Aika…

… sonrieron.

—¿Qué es tan divertido? —frunció el ceño Burent. No podía comprender como, estando en una situación desesperada, alguien sonreía.

—El que piense que nos habíamos estado tomando esta pelea en serio —sonrió Aika, para que luego múltiples marcas aparecieran en su cuerpo y en el de Kiba.


—¡¿Qué…?! —Por primera vez, durante toda la pelea, Ravena perdió la clase y jadeó, totalmente sorprendida.

—Sí —Eve sonrió con presunción. Le gustaba el ver como un insecto demoniaco se aturdía por su trabajo—. Todo el tiempo estuvieron peleando usando sellos que reducían su capacidad de movimiento.


—Y ahora, todo termina —sonrió Aika, para luego dar un poderoso salto hasta llegar a lo más alto del cielo, ante el aturdimiento y confusión de las Phenex.

—¡¿Huyes, cobarde?! —rugió Villent, sacando sus alas demoniacas mientras se preparaba para volar y perseguir a Aika.

—No —susurro Kiba a sus espaldas, haciéndola sudar frio—. Solo está dándome espacio para atacar.

Y entonces, clavando sus dos espadas en el suelo, él gritó:

—¡Sword Birth!

Y las Phenex fueron apuñaladas por cientos de espadas que surgían del suelo.

—¡Y eso no es todo! —sonrió Aika, cayendo como un misil con la cabeza hacia las heridas Phenex, una daga de hielo apareciendo en su mano derecha—. ¡Tomen esto! ¡SHINSEN!

Y como una especie de destello azoláceo que atravesaba la claridad del cielo nocturno, Aika cortó a todas las integrantes del grupo Phenex que eran sus enemigas, aterrizando en cuclillas a unos metros de las mencionadas.

Luego, hubo un pequeño momento de tensión, antes de que se escuchase:

[Tres Peones y un Caballero de Raiser-sama se retiran]

Durante un instante, solo hubo silencio.


—Este desarrollo es… inesperado —comentó Ravena, recuperando la calma mientras ponía una expresión meditabunda. Ni Chiris, ni Shuriya, ni Burent o siquiera Villent eran las piezas más fuertes de su hijo; pero el hecho de que los miembros de la Nobleza Gremory hubiesen estado jugando todo el tiempo mientras peleaban contra ellas hablaba mucho del nivel de poder que tenían, lo cual ponía las cosas un poco feas para su hijo. Y aunque Ravena no podía decir que la idea de su hijo perdiendo le pareciese horrible (sabía que su hijo necesitaba una que otra lección de humildad), su orgullo como madre y matriarca del Clan Phoenix no podía evitar protestar ante la posible humillación de uno de los suyos.

—«Pero no debería apresurarme. Ni aquellas cuatro ni mi hija han entrado al juego»—se dijo, poniendo una expresión sombría por un momento al pensar en su hija. Rogaba a todos los Maous porque su condición no se agravase en medio del Rating Game. Algo tan tonto como un matrimonio arreglado no valía la vida de uno de sus bebés.

—Es sorprendente lo mucho que han progresado —comentó Sona a Issei, ignorante de los pensamientos de la matriarca Phenex.

—Sí —asintió Issei con una sonrisa, para luego hacer una mueca, viendo a sus dos senseis mirar con algo de molestia a Kiba y Aika a través de la pantalla—. Aunque todavía les falta mejorar mucho.

—Creo que puedo entender a lo que te refieres —expresó Sona, examinando a Kiba y Aika a través de la pantalla. Para haber podido acabar la pelea en un solo instante, habían resultado demasiado heridos. Sona podía entender la importancia de analizar el nivel y las capacidades enemigas, pero también pensaba que, teniendo en cuenta que había una gran diferencia de números entre los miembros de ambos bandos, lo mejor era guardar fuerzas. Así Aika y Kiba solo hubiesen gastado un 20% de su energía, era un error que podría cambiar todo el rumbo de la batalla. Sobre todo tomando en cuenta que el enemigo estaba usando una estrategia del tipo cebo.

—Solo queda ver como seguirá el juego de ahora en adelante —dijo Issei, echando una mirada a otra pantalla, donde dos Torres se dirigían a otra confrontación.


—Aika-sempai, Yuuto-sempai… —Koneko, escuchando el anuncio dado por Grayfia, apretó sus puños con determinación. Sus sempais acababan de demostrar de lo que la Nobleza de su Bouchou estaba compuesta. ¡Ella no podía ser menos!

—Ora, ora-nyo. Mil-tan está aburrida-nyo. Mil-tan se pregunta cuánto tiempo tomará llegar a ese tal gimnasio-nyo —habló Mil-tan, haciendo movimientos de ballet mientras corría junto a Koneko—. ¡Mil-tan ya quiere destrozar cráneos como una digna Chica Mágica!-nyo

—Silencio —calló Koneko, irritada. Para los otros miembros de la Nobleza Gremory, las palabras y la actitud de Mil-tan era divertidas, aunque a veces también un poco exageradas; pero para Koneko, siempre seria, eran tontas y desagradables. Tan desagradables como las orejas de gato que Mil-tan exponía; tan desagradables como la hermana monstruo en la que por nada del mundo quería pensar.

—Mil-tan guardará silencio-nyo —dijo Mil-tan, sonriendo sin prestarle atención a la molestia de Koneko.

Koneko trató de ignorarla y se concentró en su tarea. Bouchou le había pedido a ella (y a la otra Torre) el dirigirse al gimnasio y encargarse de los enemigos. Para ello, debieron usar la puerta opuesta, situada en la parte posterior del gimnasio, ya que la entrada principal estaba conectada al edificio de la escuela nueva, que era el territorio de Phenex. Por eso, y el hecho de tener que actuar con sigilo con alguien como Mil-tan, es que Koneko había tardado tanto en lograr lo que debía hacer.

—«Pero ya es hora»—se dijo Koneko, tocando la manija de la puerta trasera del gimnasio.

CRASH

—¡! ¡¿Por qué hiciste eso?! —gritó Koneko sin poder evitarlo, viendo como Mil-tan acababa de volar la puerta trasera del gimnasio de un puñetazo—. ¡La puerta estaba abierta!

—Oh-nyo —Mil-tan puso una expresión avergonzada—. Mil-tan no lo sabía-nyo. Mil-tan solo quería…

—¡Vaya, sirvientes de Rías Gremory, son mucho más escandalosos de lo que había imaginado!

Al oír la voz de una mujer, Koneko y Mil-tan se voltearon con rapidez, solo para ver a una mujer aterrizar en frente de ellos con las manos extendidas cual ave agraciada. Era una mujer —más bien una chica— de pelo negro, ojos verdes y un traje revelador que junto a sus características faciales daban a entender que tenía una ligera ascendencia china.

—Mi nombre es Shui, de la escuela del Qizhongji Fengge (Estilo de la Grulla). ¡En nombre de mi maestro, Raiser-sama, acabaré con ustedes!

Y diciendo eso, se lanzó en contra de Koneko.

Mil-tan se propuso a ayudarla, cuando dos niñas con trajes de educación física la atacaron con…

—¡¿Motosierras?!-nyo —gritó Mil-tan con sorpresa, esquivando con una gracia sorprendente a las dos chicas, para luego detener con su mano un golpe de un bastón dado por una chica de pelo azul y un traje rojo con una parte compuesta por lo que parecían ser vendas.


—Lo que viene a continuación, al parecer será un combate puramente cuerpo a cuerpo —expresó Seekvaira, acomodándose sus lentes.

—Oh, como era de esperar de la heredera de Agares. Tienes un buen ojo ahí —alagó Ravena—. Pues sí. Shui, Kira, Meru y Mira son combatientes muy centradas en el combate a corta distancia. Sobre todo Shui.

—Una usuaria del Qizhongji Fengge —observó Sairoarg.

—¿Qizhongji Fengge? —expresó Issei su confusión.

—Uno de los estilos del Wuqinxi (Juego de los Cinco Animales) chino —explicó Eve—. Según los chinos, cada persona en el mundo ha nacido con un espíritu semejante al de un animal, lo cual explica su forma de actuar. De esta manera, los movimientos que uno puede o no realizar están determinados por su espíritu animal. Los animales varían según la tradición, pero los originales son: el tigre veloz y saltarín, el ciervo manso y firme, el mono travieso y ágil, el oso corpulento y sereno, y la grácil grulla voladora. El Wuqinxi es simplemente una serie de estilos que permite desatar el potencial de tal espíritu animal al imitar sus movimientos.

—Suena muy parecido a Kung Fu Panda —susurró Issei sin poder evitarlo.

Elmenhilde, poseedora de súper audición, hizo como si no lo escuchara.

—Pero el Qizhongji Fengge, ¿eh? Esto quiere decir que será una pelea interesante. Nada como un felino para enfrentarse a un ave.

Y con esas palabras, todos regresaron su atención a la pantalla


Koneko recibió a Shui con la posición básica del kickboxing

—Hmp —bufó Shui, sus puños detenidos por los de Koneko, quien los había juntado de manera defensiva. Ella dio un salto luego de hacer eso, separándose de la Torre Gremory, y luego saltó una vez más con una potencia sideral, girando con gracia mientras caía de manera inclinada con la cabeza hacia abajo y las manos extendidas.

Koneko no era una guerrera tonta, así que tomó medidas evasivas desde el primer momento que discernió las intenciones de su rival, moviéndose hacia atrás para evitar recibir los puñetazos en picada de Shui. Debido a eso, Shui terminó quedando sin blanco alguno y apuntando directamente contra el suelo; pero en lugar de chocar de manera estrepitosa, lo que hizo Shui fue caer en una posición elegante, cual ave que hace un aterrizaje, para luego tomar el impulso y salir apresurada en contra de una sorprendida Koneko.

—Tsk —gruñó Koneko, deteniendo una patada de Shui con sus puños, solo para luego detener otra, y otra, y otra.


—Su contextura le jugará un problema —susurró Sairoarg.

Fue solo unos segundos después, notando las miradas de todo el mundo, que entendió que había hecho su comentario en un tono lo suficientemente audible.

—¿A qué se refiere, Sairoarg-sama? —murmuró Kuisha en representación de todos

—El Qizhongji Fengge replica la gracilidad de la grulla —respondió él—. Su vuelo es la base de todo: esquivar, tomar distancia, atacar o incluso defender. Todo gira en torno a eso. Por eso, a diferencia de otras artes, al parecer el uso de todo el cuerpo es de vital importancia.

»Y ahí la pequeña de pelo blanco tiene una desventaja. ¿Ves su cuerpo? Sus piernas, al igual que sus brazos, son mucho más cortas que las de su rival. Tendrá problemas siguiéndole el ritmo porque no puede abarcar la misma área de golpeo.

—Ja —Elmenhilde rió, llamando la atención de Sairoarg—. Dignas palabras de un descendiente del Demonio Ancestral más fuerte. Un análisis muy bueno que tienes ahí, muchacho; pero hay un pequeño detalle que no has tomado en cuenta.

—¿Cuál, Dráculea-sama?

—Que esa muchacha, como el resto de su equipo y los mocosos que tengo al lado, fue instruida por mi —reveló, trayendo jadeos asombrados de los más jóvenes y miradas analíticas de las Ladys y el Demonio Ancestral—. ¿Y adivina qué? ¡Yo también soy de contextura corta y perfectamente puedo patearle el culo incluso a un Gigante de diez metros!


Pero Koneko no se mantuvo todo el tiempo a la defensiva.

—¡Toma esto! —gritó, atrapando la pierna de Shui con sus manos, para luego asestarle dos rápidas patadas y mandarla a volar.

Mientras tanto, Mil-tan bailaba. Porque en vez de pelear, lo que estaba haciendo era hacer movimientos extremadamente ridículos de ballet para esquivar los ataques con motosierra de las dos gemelas de pelo verde.

—¡Déjate cortar, Oni-chan! —gritó Meru, una de las gemelas.

—¡Permíteme que te ofrezcamos a nuestro ídolo Jason-sempai!—gritó Kira, otra de las gemelas.

—¡Mil-tan no sabe quién es ese Jason, pero Mil-tan no piensa dejar que la corten-nyo! —respondió Mil-tan, sin parar nunca de bailar, para la irritación de Mira, quien no podía acercársele por miedo a terminar cortada por accidente por Meru y Kira.

—¡Deja de moverte! —gruñó Mira, agarrando su Bo para tratar de golpear a Mil-tan en una pierna, intento que Mil-tan rechazó con la cómica combinación de una patada y la pirueta de una bailarina.

De regreso con Koneko, la mencionada se encontró viendo como Shui se reincorporaba con agites que recordaban a un polluelo sacudiéndose las gotas de agua.

—Debo admitirlo, sierva de Rías Gremory, eres un rival fuerte —alagó, para luego poner una expresión agresiva—. Pero a menudo entreno con alguien mucho más fuerte que tú y yo juntas. ¡SI eso es todo lo que puedes hacer, estás perdida!

Y con esas palabras, Shui se volvió a lanzar en contra de Koneko.

Pero una pequeña diferencia: sus puños y piernas estaban rodeados de aire.

—¡¡¿?!!

Alarmada, Koneko se alejó tan rápido como pudo, tratando de evitar tener un contacto directo con su rival; pero lamentablemente el haber rodeado sus piernas de poder mágico asociado al viento le había concedido a Shui una velocidad asombrosa, permitiéndole abrumarla.

—¡Toma esto! —rugió Shui, haciendo una especie de pirueta, para luego hacer unos gestos que recordaban a un ave posando y desatar una especie de doble golpe karateca con sus manos que habían estado extendidas como si fueran alas—. ¡Qǐzhòngjī de Pāidǎ! (¡Aleteo de la Grulla!)

Y con esas palabras, Koneko fue mandada a volar.

—¡Toujou-chan!-nyo —gritó Mil-tan al ver eso, preocupada.

—¡No te distraigas, Oni-chan…! —empezó a decir Meru

—¡O te cortaremos! —completó Kira, antes de que ella y su hermana rodearan las hojas de sus motosierras con fuego y desataran un montón de cortes ígneos en contra de Mil-tan.

Mira sonrió ante eso.

—¡Bien! ¡No me voy a quedar atrás!

Tras decir eso, alzó su bastón, y conjurando un círculo mágico en la punta de arma, desató con un poderoso movimiento un gigantesco vendaval.

—¡Swapwind! (¡Viento de Cambio!) —gritó, el vendaval fusionándose con los cortes ígneos desatados por las gemelas, y transformándose en un tornado cortante de fuego que al chocar contra Mil-tan desató una gigantesco explosión que hizo estremecer todo el gimnasio.

Las hermanas empezaron a cantar victoria, cuándo pasó…

—¡Han sido unas niñas muy malas!-nyo

—¡¿?! —Las Peones se asombraron. ¡¿Seguía en pie después del ataque?!

El disipar de la cortina de humo develó que no solo Mil-tan seguía en pie, ¡sino que además estaba intacta!

—¡Manchar el traje de una Onee-chan es un castigo aun peor que el de robar las almas de los habitantes de una ciudad para despertar al jefe final!-nyo —aseveró Mil-tan con seriedad. Si uno hacia un ligero zoom sobre ella, podría ver que su traje estaba lleno de hollín—. ¡Este crimen no puede quedar impune! ¡Es hora de que Mil-tan se vuelva…!

Mil-tan empezó a hacer una coreografía exageradamente larga mientras su cuerpo brillaba en corrientes de poder mágico que sacudieron todo el gimnasio.

—¡Serious Mil-tan! —gritó, el brillo de su cuerpo esfumándose para develarla de puntillas en una pose moe en la que sus manos formaba un corazón sobre su pecho, su ropa de Magicarl Girl habiendo sido remplazada por un extraño atuendo que parecía la combinación de una guerrera mágica y una bailarina de Ballet. —¡Ahora si voy en serio!

Y como para respaldar esa afirmación, el cuerpo de Mil-tan brilló, y cientos de símbolos aparecieron y desaparecieron

Y entonces, como un flash, Mil-tan desapareció.

—¡!

Mira trató de ponerse en guardia, pero fue demasiado tarde.

—¡Trae acá!-nyo —gritó Mil-tan arrebatándole su Bo a Mira de un golpe para luego darle una poderosa patada que la mandó a volar contra la pared con un sonido estrepitoso.

—¡Mira-Onee-chan! —gritaron preocupadas las gemelas, para luego mirar a Mil-tan con rabia y alzar sus motosierras en llamas—. ¡Pagarás por eso! ¡Te vamos a cortar!

—Ni lo piensen-nyo —negó Mil-tan, para luego desatar una briza helada y volver las motosierras de las gemelas paletas de hielos, las cuales luego se partieron en miles de fragmentos, para el horror de las gemelas.

—Ahora-nyo —dijo Mil-tan, apareciendo detrás de las gemelas, un aura oscura cubriendo su cuerpo—. ¡Onee-chan las castigará en el nombre del amor, la justicia y los helados!-nyo.

Y entonces, alzó el Bo que le había robado a Mira y gritó:

—¡Pretty-Pretty RearbreakerSpanks! (¡Lindas-Lindas Nalgadas Destrozaculos!)

[Las siguientes imágenes irrumpen los códigos de conducta moral del compromiso de la familia Gremory y la familia Phenex, siendo un contenido que puede llegar a herir la sensibilidad de varias personas. Por lo tanto, serán censuradas]

En el salón de invitados, todos se quedaron mirando con cara de palo ese mensaje.

—Nunca creí que esto pasaría al colocar un filtro de censura —comentó Ravena con la cara en blanco.

—Yo tampoco, querida —secundó Venelana, sonriendo con confusión en su mirada.

—¡Hakhakhak! —Por su parte, Zekram reía como si hubieran adelantado la Navidad—. ¡Sorprendente! ¡Esa guerrera sin duda que es alucinante! ¿Me recuerdas qué fue lo que dijo que era, Sairoarg?

—Una Magicarl Girl, Oji-sama —contestó Sairoarg ante la pregunta—. Es algo como lo que hace Leviatán-sama.

—¡Hakhakhak! ¡Maravilloso! —río Zekram una vez más, emocionado—. ¡Suena como algo verdaderamente divertido! ¡Creo que yo también debería volverme una «Magicarl Girl»!

De repente, a le mente de todos vino la imagen de Zekram en un ajustado atuendo de Magicarl Girl haciendo piruetas y gestos moes mientras decía frases súper lindas.

De inmediato, la cara de todos se puso blanca como la leche.

Excepto la de dos personas.

—¡Jo, jo, jo! ¡Oji-sama, que ocurrencias! ¡Si hace eso yo como representante de los Gremory tendré que volverme una «Magicarl Woman»!

—¡Como era de esperar de Oji-sama! ¡Si espero lograr algo, creo que de aquí en adelante voy a tener que prestarle más atención a los géneros súper sentais de lo que hablaba Rías!

«Como me lo imaginé —pensó Elmenhilde con la mirada en la blanco—. Los descendientes de este vejete comparten su falta de sentido común»


De regreso al gimnasio, una vez pasada la censura, pudo observarse a Meru y a Kira llorando y moqueando mientras estaban en posición fetal y se agarraban sus respectivos traseros.

—¡Y no lo vuelvan a hacer!-nyo —terminó Mil-tan su largo, conmovedor y súper épico discurso, ignorante de que nadie en la audiencia la había escuchado.

Ella se preparó entonces para saltar en contra de Shui y ayudar a Koneko, hasta que escuchó un sonido, y sonrió.

—Parece ser que no necesitas ayuda, Toujou-chan-nyo

Y como para reafirmar ese hecho, Koneko se reincorporó ante Shui, ligeros raspones adornando su cuerpo, pero estando mayormente ilesa.

—Vuelvo a reafirmarlo. Eres un rival fuerte, sierva de Rías Gremory —exclamó Shui al ver eso, para luego volverse a colocar en posición ofensiva—. ¡Pero no lo suficiente como para ganarme!

Los brazos, manos, piernas y pies de Shui destellaron con un tono plateado, resultado de la fina pizca de aire hecha a base de mana (poder mágico) con la que había reforzado su cuerpo. El cuerpo de la Torre Phenex aprovechó una vez más tal reforzamiento al dotarla de una fuerza sin igual en las piernas que le permitió correr en contra de Koneko a una velocidad que la hacía lucir como un ave que atravesaba el cielo.

—¡Qǐzhòngjī de Pāidǎ! —gritó Shui. Sus manos rápidamente hicieron un gesto como el de un ave a punto de tomar vuelo, la fina capa de aire alrededor de ellas agudizándose, y luego salieron disparadas de nueva en contra de Koneko en lo que parecía ser un doble golpe karateka.

Pero esta vez, ¡Koneko estaba preparada!

—¡Hya! —gritó, sus puños rodeándose de flamas y chocando contra las de Shui.

—¡¿Qué?!

Atónita ante ese inesperado giro de los acontecimientos, Shui no pudo frenar su ataque, y su Qǐzhòngjī de Pāidǎse volvió en su contra cuando el aire en sus manos entró en contacto con el fuego de Koneko, generando así una combustión que generó una explosión que mandó a volar a Shui, heridas de quemadura presentándose en sus manos.

—Conque Magia de Fuego, ¿eh? —observó Shui, su expresión calmada mientras veía sus heridas—. Es inesperado, pero al mismo tiempo favorecedor. ¡Porque mi maestro es el inmortal Phenex, maestro del aire y el fuego!

Y diciendo eso, Shui se volvió a lanzar en contra de Koneko.

La mencionada abrió con calma una postura defensiva ante eso, su cuerpo rodeado de una pequeña aura de flamas. Una vez que Shui estuvo cerca de su posición, desplegó dos golpes de nueva cuenta en contra de las manos de Shui, esperando generar otra vez una explosión.

Shui al ver eso afianzó su expresión, la capa de aire en sus manos volviéndose de repente más espesa mientras las de sus piernas desaparecían, y, ante la mirada sorprendida de Koneko, ¡cortó la capa de flamas que rodeaba los puños de su rival!

El gesto, sin embargo, le costó a Shui el mantener la capa de aire en sus manos, por lo que Koneko recibió fue simplemente la fuerza pura de su rival, que no era nada despreciable.

Separándose ambas de un mutuo salto, que recordaba a un ave y a un gato de manera respectiva, las dos Torres se miraron a los ojos por unos segundos, antes de volver a rodear sus cuerpos de sus respectivas capas de energía mágica elemental, para luego enfrascarse en un rápido intercambio mortal de golpes, donde la velocidad era la máxima prioridad. Si Shui lograba moverse más rápido, podría cortar el aura de Koneko, golpeándola sin defensa alguna, y si Koneko lograba moverse más rápido, el aura de Shui explotaría, hiriéndola: eso ambas lo sabían, por lo que se movían como si sus vidas estuvieran en juego.

Ninguna lograba conectar un golpe directo. O esquivaban, o desviaban ataques unas vez que sus auras decaían. Era un hermoso baile mortal que parecía que nunca tendría final.

Pero lo tuvo.

—¡Hya! —rugió Koneko, golpeando a Shui en el pecho, mandándola a volar mientras se desataba una pequeña explosión con ella en el epicentro.


—En medio de su intercambio, se deshizo de los limitadores que tenía, incrementando su velocidad de una manera que confundió a Shui, permitiéndola herirla —explicó Ravena con rostro inexpresivo, ganándose la mirada asombrada de los jóvenes Demonios y la arrogante de Elmenhilde.


Viendo eso, Mil-tan se acercó a Koneko.

—¡Increíble pelea, Toujou-chan!-nyo —felicitó.

Koneko simplemente le cabeceó de manera afirmativa, sin expresión.

Fue en ese momento en que ambas escucharon algo con sus respectivos auriculares, causando que procedieran a retirarse.

—¡¿A dónde van, siervas de Rías Gremory?! —gritó Shui, tosiendo mientras trataba de reincorporarse al colocar una mano en el piso como punto de apoyo—. ¡Aún sigo en pie! ¡Mira, Kira, Meru y yo aún no hemos sido retiradas! ¡¡El combate aún no ha terminado!!

—Ara, ara. Eso es lo que tú crees.

—¡!

—¡!

—¡!

—¡!

Y antes de que cualquiera de las integrantes de la nobleza Phenex pudiera hacer algo, el gimnasio fue destrozado por completo por un gigantesco rayo.

Esta historia continuará


Extra: En el Siguiente Capítulo….

(Ravena y Venelana)

—Por el Maou. Qué final tan anticlimático. ¿No crees, Vene-chan?

—Cierto, querida. Seguramente todos los lectores de la novela y fanáticos del anime sabrían que eso iban a pasar, ¡pero de seguro que no esperaban que el capítulo terminara justamente en ese punto!

—Ara, ara. Vene-chan, ¡no rompas la cuarta pared! ¡El autor fue muy estricto con nosotras respecto a lo que debíamos hacer!

—Jo, jo, jo. Como digas, querida… Vayamos entonces a lo que vinimos.

—Bien. ¡Pues aquí voy! Como pudieron ver, ha sido un capitulo lleno de sorpresas y batallas emocionantes; pero las cosas apenas están por comenzar.

—¡Si, querida, exactamente! ¡El Rating Game apenas y acaba de iniciar! ¡En el siguiente capítulo se vienen muchas más cosas sorprendentes!

—Kiba tiene un duelo de espadas con una poderosa rival llena de artefactos y trucos.

—Koneko y Mil-tan tienen un duelo mortal con un feroz tigre. ¡Un duelo donde todo puede terminar «con un solo golpe»!... ¡Jo, jo, jo! Suena tan emocionante…

—Aika se enfrenta a la maestra del aire y el fuego y a una alfil Phenex llena de estrategias… Haa. Espero que a mi Ravel-chan no le pase nada mientras pelea…

—¡Akeno y Yubelluna tienen su mortal y afamado duelo! ¡¿Podrá Akeno sobreponerse a sus traumas y vencer a su tramposa rival, o estará destinada a perder como en el canon?!

—¡Vene-chan, que no rompas la cuarta pared! ¡Además, es mi Yube-chan de quien estás hablando! ¡No la llames tramposa!

—Jo, jo, jo… No te sulfures queridas. Para que veas que solo bromeaba, te dejare anunciar el plato fuerte

—Bien… ¡Y para completar, mi Raiser y Rías tienen un duelo del todo por el todo!

—«¡El rey también es una pieza del ajedrez! ¡En el nombre del Duque Gremory y mi nobleza, te derrotaré aquí y ahora con todas mis fuerzas!»… Haa. Cuanto crecen los pequeños. ¡Haz orgullosa a tu Okaa-sama y dale una paliza brutal, Rías!

—¡Por el Maou! ¡Se supone que no tenemos favoritismos, Vene-chan!

—¡Todo eso y más en el próximo capítulo!

—Geez. No tienes remedio

(Fin de la Sesión)


Referencias a conceptos mencionados en el capítulo

Bael: El Gran Rey del Inframundo y Heredero Legitimo de Lucifer: el Primero de Todos los Señores Demonios. Se dice que está basado en Bel, un aspecto (forma) del Dios Marduk como Rey Supremo de los Dioses. En la antigüedad, fue adorado por los caneanos como un Dios Demonio del Panteón Fenicio, estando fuertemente asociado con la Diosa Asera, con que se decía tenía una relación amorosa. Varios aspectos de su persona son un misterio

Demonio Ancestral: El Fundador del Pilar Demoniaco. Es la denominación dada a los Demonios que son hijos de los Señores Demonios Originales, habiendo nacido por actos reproductivos en lugar de por rituales demoniacos. Tienen una fuerza sin igual, pudiendo cambiar el rumbo de cualquier batalla de presentarse. Zekram Bael es el primero y más fuerte de todos ellos, siendo un Súper Demonio con la capacidad de igualar a un Dios Jefe. La mayoría de los Demonios Ancestrales perecieron en la Gran Guerra del Inframundo, o se encuentran aprisionados debido a sus acciones en contra del gobierno actual. Hasta el momento, los únicos Demonios Ancestrales cuya presencia se ha confirmado en el ojo público son Zekram Bael, Demonio Ancestral Bael, y Runeas Gremory, Demonio Ancestral Gremory

Kirakuriningusutairu: Una letal escuela de origen japonés que enseña a como limpiar adecuadamente y a usar los utensilios de limpieza para masacrar a los rivales. Sus miembros (posiciones) estrellas son las Cuatro Bestias Divinas de la Limpieza.

Bakuhatsu Tekina: Una letal escuela de origen japonés que enseña a cómo hacer arreglos adecuados y a usarlos para masacrar a los rivales. Sus miembros (posiciones) estrellas son los Cuatro Reyes Demonios de las Flores.

Chimei-Tekina-Kitchin: Una letal escuela de origen japonés que enseña a como cocinar adecuadamente y a usar tal comida para masacrar a los rivales. Sus miembros (posiciones) estrellas son las Cuatro Princesas Sacerdotisas de la Comida.


Tecnicas, poderes y habilidades….

Kiba

Repression Calm (Calma de Represión): O la Espada de Viento Tranquilo. Es una Espada Demoníaca que absorbe el viento creando un vórtice de vacío. Parece ser en adición un tipo de Sacred Gear de bajo rango.

Flame Delete (Eliminallamas): O la Espada Congelación de Llamas. Es una Espada Demoníaca cuyo pomo de hielo devora llamas y las utiliza para formar una hoja como medio de ataque. Parece ser en adición un tipo de Sacred Gear de bajo rango.

Sword Birth (Nacimiento de Espadas): o el Creador de Espadas. Es un Sacred Gear de Tipo Creación que cuenta con la capacidad de crear numerosas Espadas Demoníacas de diferentes atributos de acuerdo con la voluntad del usuario. Las capacidades de las espadas varían de acuerdo al portador, pero no hay registro alguno de un poseedor que haya logrado crear una Espada Demoniaca de la talla de un arma legendaria como Gram, la Espada Demoniaca más poderosa. Este Sacred Gear también se puede usar para crear innumerables espadas demoníacas desde cualquier superficie a cierta distancia del usuario, las cuales pueden usarse para inmovilizar a los oponentes. El usuario también puede crear múltiplos de la misma espada e incluso pasarlos entre personas no portadoras del Sacred Gear para que puedan manejarlos. Yuuto Kiba, su actual portador, también demuestra la capacidad de imitar las habilidades y cualidades de otros Sacred Gears relacionados con las espadas.

Aika

Ojos Místicos de ¿?: Los Ojos Misticos de Aika, cuya función y nombre exacto aun no han sido develados. Hasta los momentos, solo se sabe que Aika puede desatar su técnica Shinsen con ellos, y que parecen ser una mezcla de Ojos Misticos y Ojos Puros.

Shinsen (Muerte Espiritual): Una técnica flash en que Aika ve «la conexión espiritual entre las cosas», para luego cortarla de manera rápida. En seres vivos, tiene la función de innabilitar la conexión entre el cerebro y el musculo cortado y la capacidad de concentrar mana en el miembro herido

Mil-tan

Pretty-Pretty Rearbreaker Spanks (Lindas-Lindas Nalgadas Destrozaculos): Un poderoso movimiento donde Mil-tan le da brutales nalgadas a sus rivales. Debe censurarse si se usa en medios de comunicación.

Villent

Cruel Phoenix (Cruel Fénix): Movimiento ofensivo de Magia de Fuego. Villent crea un ave de fuego que vuela y choca contra su rival con una potencia increíble

Hokijutsu (Estilo de la Escoba): Poderoso y magnifico estilo donde se usa una escoba como arma. Es enseñado por la escuela Kirakuriningusutairu

Firebolt (Rayo de Fuego): Movimiento ofensivo de Magia de Fuego. Villent carga una pequeña esfera de fuego en su dedo, y desata una especie de veloz rayo láser ígneo. Puede usarse en rápida sucesión o con varios dedos a la vez.

Burent

Air Force (Fuerza Aérea): Movimiento de soporte de la Magia de Aire. Burent cubre a alguien (o a si misma) con una capa de aire, incrementando sus capacidades.

Gust (Rafaga): Movimiento ofensivo de Magia de Aire. Burent libera un poderoso vendaval cortante en contra de su rival

Gust Fire (Ráfaga de Fuego): Movimiento colaborativo entre el Gust de Burent y un ataque de fuego. Es un poderoso vendaval cortante de fuego.

Kurininguburahi (Estilo del Cepillo Sanitario): Poderoso y magnifico estilo donde se usan cepillos sanitarios como armas. Es enseñado por la escuela Kirakuriningusutairu

Shui

Qizhongji Fengge (Estilo de la Grulla): Uno de los estilos del Wuqinxi. Es el estilo de la grulla basado en el vuelo (movimientos aéreos y en picada), la gracilidad y el uso completo del cuerpo. Shui solo es capaz de usar el nivel básico del estilo.

Qǐzhòngjī de Pāidǎ (Aleteo de la Grulla): Poderoso ataque donde Shui concentra sus puños de Magia de Aire y desata un poderoso doble golpe de karate. La técnica, según Shui, está incompleta debido a que ella aun no llega al nivel requerido del QizhongjiFengge

Mira

Swapwind (Viento de Cambio): Movimiento de soporte de Magia de Aire. Mira desata un vendaval que se fusiona con la Magia de Fuego de sus rivales, generando así un vórtice ígneo.


Nota de Autor

¡BUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEENAS!

¡Ha sido un largo tiempo, ¿no?! Creo que debería disculparme. Recibí uno que otro PM preguntando sí había cancelado la historia y pidiéndome que publicara un anuncio respecto a eso.

Pues bien. No publiqué un anuncio y los hice sufrir mucho tiempo, pero aquí está la verdad: ¡esta historia no ha sido cancelada! Mientras sea capaz de hacerlo, la continuaré. De darse el caso y ya no pueda continuar, lo informaré. ¡Del resto quédense tranquilos, porque RAGM-0802 tarda pero llega!

En otro anuncio, voy a hacer publicidad. Está historia tiene un gaiden navideños que por razones personales estaré terminando dentro de poco. Se llama «El Dragón de la Creación: Crónicas Navideñas». Tiene mucho detalles interesantes y la hice con mucho amor, así que me gustaría que le dieran el mismo apoyo que le han dado esto.

Y yendonos fuera de los fanfics, abrí otra cuenta aquí en Wattpad donde he estado publicando historias originales. Dentro de estas, les pido que le echen un vistazo a «La novia djinn» y «Amor y psique». No puedo dar muchos detalles, pero si les gusta cómo escribo estoy seguro que estás historias les encantará.

(Agregen antes de story)

Link de «La novia djinn»:

https/story/306002323

Link de «Amor y psique»:

https/story/307741435

Con eso dicho...

¿Qué les pareció el capítulo?

¿Les gustó los comentarios de la gente en el V.I.P?

¿Les gustó el flashback de Aika?

¿Qué les parecieron las batallas?

¿Se esperaban a toda esa gente?

¿Qué fue lo que más le sorprendió/llamó la atención?

¿Les gustó el extra con diálogos de Ravena y Venelana?

Y con eso dicho, ¡nos vemos! ¡Dentro de poco estaré actualizando el gaiden que prometí terminar!

RAGM-0208 fuera

P.D: La referencia de la apariencia de Ravena va en el próximo capítulo

P.D2: Llevo como dos horas peleando con Fanfiction para que retenga los formatos de negritas y cursiva de manera adecuada. La verdad ya se me acabó la paciencia. Voy a publicar el capítulo, luzca como luzca, y luego cuando tenga tiempo (y ganas) lo editaré a ver si no me vuelve a trollear. Espero que no les moleste