Capítulo 21. Desconfianza
Entrada la noche cuando era momento de descansar, pese a que ya era tarde, tanto Jaejoong como Changmin fueron incapaces de dormir, para el primero, el reencuentro con el chico salvador de su otra personalidad resultaba en un inconveniente, sin embargo, aceptó que este le siguiera y ayudara en su venganza contra la organización de la que era esclavo.
En cambio, para el más alto la situación era muy diferente, por un lado, estaba muy feliz de por fin haberse reencontrado con el hombre que amaba y quería proteger, pero también, era extraño ver aquella familiar apariencia con una personalidad completamente distinta, sentía nostalgia y tristeza por la posibilidad de no volver a ver al chico lindo e inocente del que se había enamorado.
Después de una noche llena de dudas e inseguridades, temprano, antes de las 6 de la mañana, el singular par dejó aquella habitación de Hotel, pues no debían permanecer mucho tiempo en un solo sitio, así evitarían que los descubrieran.
Desayunaron algo en el primer mercado al que pudieron entrar y luego fueron hacia otra habitación de Hotel, ahí, Jaejoong sacó un teléfono celular que había robado y comenzó a revisar algunas cosas que para Changmin fueron incomprensibles.
Mientras el mayor de los dos trabajaba en ello, el más alto lo observaba fijamente, pensando en lo raro que era verle actuar así, incluso preguntándose, si hubiera conocido a este Jaejoong y no al otro ¿se habría enamorado? Después de todo, lo que acrecentó sus sentimientos por él, fue aquella personalidad inocente y el deseo de protegerlo
—Junto a él, siento que quien necesita protección soy yo —pensó Changmin desde el otro lado de la habitación
—Deja de mirarme tanto —dijo de pronto el otro, sacándolo de sus pensamientos
—¿Se dio cuenta?
Aunque en ningún momento en todo ese rato cruzaron miradas, para Jaejoong no fue difícil seguir todos y cada uno de los movimientos del menor, pese a no haber despegado su atención del teléfono
—Lo siento —expresó avergonzado, rascándose un poco la cabeza— ¿Puedo saber qué haces?
—Intento localizar una IP, usando un programa espía, pero no puedo encontrarla —respondió más para sí mismo que para el otro
—¿Puedo ayudar en algo?
—Necesito una computadora apropiada, este teléfono tiene muchos bloqueos —chasqueó la lengua luego de decirlo
—Tengo una en mi departamento, aunque no es muy nueva
—No me sirve, mejor roba una
—¿Ro… robar? —preguntó sorprendido
Jaejoong dejó de mirar el teléfono y volteó a verlo, molesto
—No estamos jugando a los detectives ¿me serás de ayuda o no? —cuestionó enojado, sorprendiendo aún más al otro
Hubo un silencio incómodo entre los dos, Changmin agachó la mirada, avergonzado, había pensado que acompañando a Jaejoong sería de ayuda, pero al parecer, no era así, se sintió inútil
—Olvídalo —dijo tras mirar al otro un instante, por alguna razón, se sintió culpable de hablarle así, aunque no entendía por qué— Lo haré yo
Dejó finalmente el celular y se puso de pie, agarró la chaqueta de cuero negro que había robado anteriormente y miró hacia el más alto
—No salgas, no abras la puerta a nadie ¿entendiste?
—Volverás ¿verdad? —inquirió preocupado, no quería que Jaejoong desapareciera de nuevo, aunque no era el mismo de siempre, aún lo amaba
—¿Por qué te involucras tanto? —preguntó por lo bajo. No hubo respuesta— Como sea, no temas, volveré —sonrió esta vez, pero no con amabilidad, era más bien una expresión de burla
La puerta se cerró tras su salida, Changmin suspiró profundo, armándose de paciencia, estaba seguro que tarde o temprano su relación con este nuevo y extraño Jaejoong mejoraría.
…
Desde su último triste desencuentro, Junsu no volvió a saber nada de Changmin, ya ni siquiera lo podía localizar en su departamento, se había ido y él no tenía ni idea de dónde pudiera estar, su amigo, o quizás ex amigo, no respondía sus llamadas, no contestaba sus mensajes, ignoraba sus emails, cualquier medio de contacto que usara, era rechazado
Aunque no tenía nada en su contra, Junsu sentía rechazo hacia Jaejoong, si antes su existencia no le era molesta, ahora pensaba que lo peor que pudo haberle pasado, fue que Changmin conociera a ese extraño hombre, no solo se enamoró de él, sino que se volvió su mundo, algo que nunca había visto en el otro, salvo en la adolescencia con Yunho, aunque en aquella ocasión, Changmin estaba ciego, ilusionado, quizás ni siquiera fue amor de verdad
Pero había algo en el brillo de los ojos de su amigo cuando miraba o hablaba de Jaejoong, nada que ver con su versión pasada, esta vez si estaba enamorado, Junsu sabía que Changmin haría cualquier cosa por Jaejoong, incluso meterse en problemas
—Eso debe ser, seguro lo está buscando, aunque su vida esté en peligro —concluyó tras pensar un poco
Él, al igual que lo hizo Changmin, vio las noticias sobre el asesinato de Siwon, así como el retrato hablado de la policía, no fue difícil adivinar que se trataba de Jaejoong, ese rostro hermoso tan privilegiado no se veía todos los días, aunque a Junsu le resultó casi increíble que Jaejoong pudiera hacer algo así, recordaba su inestabilidad mental, por lo que no parecía tan difícil de creer.
Aquella, aunque muy pequeña, era una pista para comenzar, sabía que no contaría con la ayuda y apoyo de su padre, a su hermano no podía involucrarlo en algo así tampoco, además no tenía otros amigos, ni siquiera con su ex novio Yoochun quedaron como amigos. Estaba completamente solo en esto
—No tengo más remedio que hacerlo por mi cuenta, aunque… —pensó en silencio un tiempo— ¿Valdrá la pena? ¿Qué busco? ¿Qué ganaré?
Aturdido por el peso de sus culpas e inseguridades, Junsu se agarró con fuerza el cabello y agachó hasta tocar sus rodillas, estaba sentado en la sala de su casa. Sintió deseos de llorar, ni siquiera entendía por qué diantres estaba enamorado de Changmin, cuando creyó haberlo superado en su adolescencia.
Fueron novios durante un corto tiempo, pero en ese periodo, se dio cuenta que su intenso amor no era tan fuerte, por lo que fue fácil terminar, pero con el tiempo y la aparición de Jaejoong en sus vidas, todo cambió, ahora estaba perdido, amaba y deseaba a Changmin, lo quería para él y no dejaría que nadie lo apartara de su lado, así tuviera que abandonar sus principios.
Levantó el rostro y sonrió, sintiéndose perturbado, pero no había marcha atrás, una vez que tomaba decisiones así, continuaría hasta el final. Secó sus lágrimas y fue hacia su estudio, comprobó el dinero en efectivo que tenía disponible, verificó los fondos de sus tarjetas bancarias en la app de su teléfono, subió a su habitación por un poco de ropa, la que metió en una mochila, tomó las llaves de su automóvil y salió, ya no había marcha atrás.
…
Tal como lo prometió, Jaejoong volvió, al entrar en la habitación, Changmin notó que este traía en sus manos una computadora, envuelta en la chamarra que se había llevado puesta, en su otra mano, portaba una bolsa, en el interior había algo de comida, la que aventó sobre la mesita cerca de la cama
—Come, así puedo trabajar sin interrupciones —dijo sin dirigirle la mirada
—¿Tú no comerás?
—Más tarde —respondió de forma seca, encendiendo la portátil que robó
Changmin lo miró en silencio y agachó la mirada unos segundos, luego fue hacia la mesita y abrió la bolsa, sacó el empaque donde estaba la comida y vio el interior, su corazón se aceleró de inmediato, se trataba de Yakisoba, algo que él solía comprar seguido, porque su sabor le gustaba y era barato
—No hay ningún restaurante de comida japonesa cerca, entonces él… —pensó mientras miraba a Jaejoong con fascinación, él solo podría saber de eso si accedía a los recuerdos de su otro yo
Sintiéndose feliz, no dudó en sacar la comida y empezar a comer la ración que le tocaba, sonreía amplio, algo que no había hecho desde hace mucho. El otro por su parte, logró verlo de reojo, una extraña sensación de nostalgia lo invadió, pero también le hizo sentir incómodo
—Concéntrate en lo importante —regañó para sí, continuando con la instalación de los programas que necesitaba para lo que quería hacer
Una vez que terminó su comida, Changmin se dirigió a la cama que ambos compartían y se acostó ahí, sacó su teléfono y revisó sus mensajes, de nuevo un montón de ellos enviados por Junsu llenaban su historial, el cual borró sin leerlos, se sentía mal de ignorarlo, pero era mejor así
No solo su amistad estaba quebrada, sino que él no quería meter en problemas a Junsu, a pesar de todo, era muy importante en su vida y se lamentaría mucho si aquellos que iban tras Jaejoong le hacían daño también
Cuando se desocupó, miró hacia el otro extremo, ahí estaba Jaejoong, sentado en el suelo con la computadora entre las piernas cruzadas, se le veía muy concentrado
Aunque siempre era guapo, lucía en extremo atractivo con esa expresión de seriedad en el rostro, el aura de chico malo, su voz impositiva, todo su ser tan indomable a la vista. Changmin tragó saliva ¿en qué estaba pensando? Se encontraban en una situación de peligro y él no podía dejar de pensar en lo mucho que le gustaba ese hombre.
Luego de haber estado tanto tiempo ahí, Kim por fin logró lo que buscaba, robó las direcciones IP que deseaba, instaló los virus espías y programó los rebotes para que su señal se perdiera si era descubierto. Sonrió con triunfo, ya solo necesitaba robar la información que tenía en mente y listo, podía ir tras su próxima víctima, un pez en verdad gordo
Estiró todos los músculos y dejó la computadora sobre el suelo, después se levantó, miró en la cama a Changmin, este dormía tranquilamente. Jaejoong miró hacia la computadora, eran ya las 6 de la tarde y no había comido, así que fue hacia la mesita, el Yakisoba ya estaba frío, pero así lo comió, sin siquiera sentarse, permaneció de pie
—Este chico es tan raro —pensó mientras miraba a Changmin— No creo que haga esto sin esperar nada a cambio, nadie haría eso, en esta porquería de mundo, todos buscamos algo de beneficio
Convencido de sus palabras, aún no podía confiar en él, si recordaba el pasado, en alguna ocasión confió en alguien y fue traicionado, hasta Taecyeon que al final dio su vida por él, al inicio solo buscó su cariño y amistad por interés propio.
Terminó de comer sus tallarines y avanzó hacia la cama, de pie observó al salvador de su otro yo, lo miró de pies a cabeza, era alto, delgado y sin duda atractivo, su rostro daba una impresión de ternura y madurez a la vez, era extraño, no parecía tener malicia, pero seguro la tenía, por algo estaba ahí, poniendo en riesgo su vida
—Te lo quieres coger ¿cierto? —sonrió con desprecio— Eres como esos vejetes, buscando a chicos que no tienen idea de nada, para mancharlos y convertirlos en objetos sexuales, por eso te gusta el otro ¿verdad?
Aunque una parte de él quería creer que Changmin no era malo, no podía, se sentía conflictuado y bastante molesto. Frunció el entrecejo y comenzó a quitarse la ropa hasta quedar en nada, luego montó sobre Changmin y empezó a besarle el cuello
Poco a poco y debido al movimiento, el menor comenzó a abrir los ojos, al instante entendió lo que sucedía, Jaejoong estaba encima suyo y le besaba, aunque no sabía que estaba desnudo
—¿Qué… qué haces? —preguntó asustado, queriendo quitárselo de encima
—Cógeme —susurró cerca de su oreja, Changmin se estremeció al oírlo
—No, basta —pidió, asustándose más, Jaejoong era muy fuerte, no lo podía apartar
—Lo deseas, lo sé —dejó de besarlo y se levantó un poco para mirarlo, sonriendo de forma seductora, luego agudizó la voz— ¿O prefieres que actúe como él? Así podrás sentir que coges a un inocente
—No digas tonterías —regañó enojado, agarrándolo por los hombros se levantó un poco, entonces notó que estaba desnudo
No era la primera vez que veía su cuerpo con nada encima, sin embargo, se sentía diferente, ni siquiera tenía una erección, pero podía notar su intención amenazante, un aura de sexo que le marcaba, como si fuera tan necesario como pedir comida
—¡Deja de fingir! ¿Qué buscas de todo esto? —reclamó, sintiéndose sofocado
—Jaejoong cálmate —pidió, la tristeza comenzaba a invadirlo, podía ver en los ojos del otro angustia y desesperación, no entendía que alguien podía ser amable sin segundas intenciones y eso lo perturbaba
—Nadie da nada sin esperar a cambio algo ¿Qué quieres tú?
—Que seas libre —respondió sin pensarlo un segundo
Jaejoong escuchó aquello e inclinó un poco la cabeza, luego echó a reír, como si hubiese escuchado un buen chiste, Changmin se confundió, lo observó apartarse, dándole la espalda, no dejaba de reír
—¿Mi libertad? ¿En serio? —volteó hacia él, su mirada hilarante daba miedo— Entonces cuando todo esto acabe ¿te irás a la mierda y me dejarás en paz?
—Si es lo que quieres sí —admitió, luego sonrió— Quiero estar contigo el resto de mi vida, pero si me quieres lejos una vez que nadie esté detrás de ti, entonces me alejaré
Sorprendido por la respuesta, Jaejoong se quedó sin palabras, pero su corazón latía acelerado, no entendía esa sensación, tampoco entendía a ese chico raro, no entendía lo que pasaba, nada, pero por primera vez en toda su vida una calidez le invadió
Volvió los pasos hacia la cama, se acercó a Changmin e intentó besarlo, pero este movió la cabeza hacia un lado para evitarlo
—¿No me deseas ni un poco? —preguntó con voz bajita
—Te deseo… —admitió, sonrojándose— Pero —volvió la cabeza para mirarlo— Quiero que ambos sintamos lo mismo —levantó la mano y le acarició la mejilla— Cuando quieras estar también conmigo, no porque creas que es lo que busco
Los ojos de Jaejoong brillaron y por un segundo, Changmin vio en ellos el rastro del otro, sintió deseos de llorar, lo extrañaba, mucho
—Quiero besarte —dijo en respuesta el mayor
El menor sintió sinceridad en aquellas palabras y asintió, tragó saliva y esperó a que Jaejoong se acercara más, entreabrieron sus labios al mismo tiempo y los juntaron, Changmin cerró los ojos al instante, pero el otro no, lo observó mientras se besaban, cerrándolos finalmente casi al terminar
Aquel beso fue lento y entregado, el más alto le acarició el rostro mientras lo tenía cerca, sintiendo su aliento y su calor, mientras Jaejoong se agarraba de las sábanas, ya que la posición que mantenía no era muy estable, sus puños se aferraban con fuerza
—¿Qué es esto? ¿Por qué me hace sentir así? —su cabeza estaba llena de dudas mientras aquellos labios suaves y dulces le besaban
No había otras intenciones, incluso Changmin usaba su lengua con cuidado, no deseaba mandar la señal equivocada. Su corazón latía de prisa, amaba a Jaejoong con intensidad y también lo deseaba, pero él siempre buscaría hacer lo correcto y sabía que ese camino era el adecuado
Se separaron poco a poco, Jaejoong fue el primero en abrir los ojos, miró a Changmin cuando este abrió los suyos, luego le sonrió, pero el mayor no respondió, simplemente le dio la espalda y comenzó a vestirse
—Debo terminar esto —expresó con frialdad, sin darle la cara
Ninguno de los dos habló sobre aquel beso, Changmin se sentía muy confundido, pero quizás era mejor así, Jaejoong necesitaba concentrarse en lo que sea que estaba haciendo.
…
Luego de haber salido de su casa y asegurarse que su padre no estaría en su mansión, Junsu fue nuevamente al inicio, donde antes no recibió la ayuda que buscaba. El empleado que le abrió no tardó en reconocerlo como el hijo de su patrón
—Joven Kim —llamó educadamente— Su padre no se encuentra
—¿Ah no? —fingió demencia— Solo necesito algo, puedo tomarlo yo
—¿Algo?
—Un documento, es algo familiar —respondió tratando de sonar natural
—Lo siento, pero no puedo dejarlo pasar a su estudio
—Es muy importante, por favor, dime ¿Cuánto necesitas? —sacó su cartera y la abrió, el empleado sonrió divertido
—Joven Kim, gano bastante dinero, su padre aquí nos da todo, no necesito nada —respondió con un toque de arrogancia
Junsu miró al joven de pies a cabeza, era demasiado guapo, igual que todos los que trabajaban ahí, además iba bien vestido, incluso con un toque provocativo, parecía más un amante que un empleado
—Por lo que intuyo, no necesita algo familiar ¿cierto? Sino algo que su padre no le daría por cuenta propia ¿es así?
Sorprendido por la gran intuición, Junsu se quedó completamente mudo, no sabía qué decir, no solo se topó con una enorme pared, sino que ahora corría el peligro de ser acusado con su papá, el resultado de eso no podía ser bueno
—¿Qué quieres a cambio?
—¿Qué busca? Joven Kim —contestó, sonriendo con cinismo
—Sé que mi padre está metido en negocios sucios, un amigo mío necesita ayuda y creo que son asuntos relacionados —explicó, a riesgo de empeorar la situación
El chico se puso serio, luego miró alrededor, no había otros empleados cerca, entonces empujó suavemente a Junsu del pecho y lo sacó de la casa, él tras suyo, cerrando la puerta
—Tu amigo ¿es como nosotros? —cuestionó por lo bajo
—¿Cómo ustedes?
—Vamos —inclinó la cabeza con fastidio— Sabes que somos las mascotas de tu papá, todos aquí nos acostamos con él
Aunque Junsu lo suponía, escucharlo sonaba más repugnante de lo esperado, tragó saliva con disgusto, luego asintió
—Pese a todo, cuida de nosotros, es mejor ser la perra de uno que la de muchos —admitió, esta vez sonaba menos arrogante, Junsu sintió lástima
—Mi amigo no está en ese negocio, pero sí alguien a quien protege, lo único que quiero es que se aleje, corre peligro
—¿Sabes su nombre? El de quien protege
—Kim Jaejoong —respondió sin dudarlo, por la expresión del chico intuyó que no era algo bueno
—¿Diamante negro? —inquirió entre dientes, pero Junsu alcanzó a oír
El chico pareció temblar el solo oír ese nombre, a Junsu la piel se le erizó, tal como sospechaba, Jaejoong no era quien aparentaba ser
—Te sugiero que te alejes, incluso si eres hijo del señor Kim, ellos no dudarán en matarte —advirtió y el miedo se veía en sus ojos
—Por favor, dame más información
—Tampoco es que pueda ayudarte mucho, te dejaré entrar al estudio de tu padre, tienes quince minutos, distraeré a los chicos, saca la información que puedas y por favor, no me involucres —suplicó, Junsu asintió mientras sonreía, eso ya era algo
—Muchas gracias, de verdad —emocionado palmeó el hombro del chico
Luego que el empleado se cerciorara que no había moros en la costa, dejó entrar a Junsu hasta el despacho de su papá, luego se alejó para vigilar que nadie se acercara. Rápidamente, Kim no perdió el tiempo y buscó en el escritorio cualquier indicio de pista
Con su teléfono móvil, sacó algunas fotos de cosas que creyó le serían de ayuda, después las analizaría a profundidad, pero solo disponía de pocos minutos antes que le pidieran salirse de ahí. Esperaba que con eso, estuviera un par de pasos delante de Changmin, haría lo que fuese necesario para alejarlo del peligro que suponía Kim Jaejoong, o como lo llamó el otro chico, "diamante negro".
…
Mientras esperaba el resultado de toda su maniobra, Jaejoong se sentó en el suelo de la habitación, con la espalda apoyada en la pared, los brazos cruzados y la cabeza agachada, se quedó dormido un rato, mientras Changmin lo observaba desde la cama, tenía al menos media hora observándolo, incluso si no era el Jaejoong que conoció, dormido se veía tan tranquilo e indefenso
Changmin sonrió y cerró los ojos un instante, imaginando una vida junto a él, como una pareja normal, haciéndolo sentir un vuelco en el corazón, porque ese futuro parecía bastante imposible. Estuvo a punto de quedarse dormido
Un sonido proveniente de la computadora lo puso en alerta, en ese mismo instante, Jaejoong abrió los ojos y con gran instinto se dirigió al aparato, como si no hubiera estado antes dormido, lo colocó en medio de sus piernas y revisó, una sonrisa de autosuficiencia acompañó su rostro
—¿Buenas noticias? —preguntó el menor desde la cama
Jaejoong no respondió, solo cerró la computadora y se puso de pie
—Vámonos, debemos irnos de aquí
Changmin no preguntó, había urgencia en el tono de voz del otro, aunque él sabía que existían formas de no ser rastreados, no tenía conocimiento de qué tanto podía hacer el otro, así que simplemente obedeció
Agarraron lo poco que llevaban y salieron de ahí, la habitación estaba pagada para también ser usada esa noche, pero no importaba, encontrarían otro lugar
A sugerencia de Jaejoong, no usaban transporte público en absoluto, ya que en las estaciones y paradas de todos esos sitios podía haber cámaras que los siguieran, así que se movían a pie, usando en lo posible, las menos calles importantes o avenidas principales.
Mientras andaban por callejones que Changmin no sabía siquiera que existían, se atrevió a preguntar por lo que estaba sucediendo
—Robé información que me servirá para ir por un pez gordo —contestó con simpleza, sin dejar de andar
—¿Tu jefe?
—En absoluto, ese será el plato fuerte —sonrió, imaginando su gran victoria
Antes de salir de ese callejón, las luces de una sirena de policía pusieron a Kim en alerta, por lo que agarró a Changmin del hombro derecho y lo empujó hacia la pared
—Finge —susurró muy cerca de su oído, haciéndolo estremecer, luego ocultó su rostro entre el hombro y cuello de Changmin, besándolo
Entrecerrando los ojos, el menor intentó ver hacia afuera, dos hombres caminaban por ahí, parecía que habían dejado el auto estacionado y patrullaban las calles, cuando vio que se acercaban abrazó a Jaejoong por la espalda y fingió jadear
—Hey, ustedes dos —llamó uno de ellos, parecía molesto, el mayor permaneció en la misma posición, mientras Changmin dejó de abrazarlo y abrió los ojos
—O… oficial —fingió no haberlo visto antes
—Aquí no es lugar para eso, váyanse —regañó de mala gana, ni siquiera notó que la otra persona era hombre
—Sí, lo siento —respondió Changmin, agarró a Jaejoong por el hombro y lo cubrió con su pecho, avanzando hacia el otro lado, por el que iban antes
El policía los vio marcharse juntos, supuso que el chico trataba de ocultar la identidad de su novia y no les tomó importancia, así que se alejó
—Demonios —carraspeó Jaejoong— Tendremos que buscar otra ruta
Se deshizo del agarre de Changmin y miró hacia arriba, estaban en medio de dos edificios altos, había una escalera de incendios junto a uno de ellos, eran conjuntos departamentales
—¿Sabes llegar por otro camino? —a su pregunta el otro asintió— ¿Cómo? Siempre estuviste cautivo ¿no?
—Memoricé los mapas de la ciudad, incluidas sus líneas de metro y transporte público —contestó como si nada, Changmin se sorprendió de aquello, si que parecía un agente especial
—Eres sorprendente
Ante la adulación, Jaejoong no respondió algo
—¿Tienes condición física?
—¿Qué?
—Hoy dormiremos en el techo —señaló hacia la parte de arriba— Esa escalera parece llegar solo hasta el último departamento
—Sí, creo —respondió indeciso
—Entonces solo sígueme
Indicó con la mano que fuera tras él y Changmin obedeció, Jaejoong comenzó a subir por la escalera de incendios, el menor tras él, ambos tenían una mochila consigo. No hubo ningún problema hasta llegar al último departamento, que para fortuna de ambos, estaba deshabitado, así que no llamaron la atención
Con bastante agilidad, Jaejoong subió hasta arriba, dejó sus cosas en el piso y luego se asomó hacia el final de la escalera, ahí estaba Changmin, tratando de subir, pero no había una conexión continua, por lo que era difícil
—Sube tu pie ahí —señaló una cornisa, por la misma que el pasó
Aunque las piernas de Changmin eran largas, al momento de empujarse le resultaba difícil, ya que su peso era mayor al de Jaejoong y su agilidad menor, al primer intento casi cae, pero se agarró con fuerza para evitarlo
—Inténtalo de nuevo y dame tu mano —dijo con seriedad, se había puesto nervioso cuando casi lo ve caer, pero lo aparentó bastante bien, seguía luciendo frío y distante
Changmin obedeció, subió su pie derecho y se empujó con el izquierdo, mientras su mano izquierda se sujetó para no desequilibrarse al estirar la mano derecha, Jaejoong la sujetó y lo jaló con fuerza, logrando que pudiera subir, pero cayendo al suelo apenas lo hizo, quedando de bruces sobre Jaejoong
Se miraron en silencio unos momentos, el menor se alejó y comenzó a sacudirse la ropa al ponerse de pie, Jaejoong también se levantó, pero no se limpió en absoluto. Enseguida verificó el espacio donde estaban, había una puerta cerrada, la cual conectaba con el interior de los departamentos y como supuso, solo se abría desde dentro, había un pequeño cuarto lleno de artículos de limpieza, el que les serviría para dormir
—¿Dormiremos aquí de verdad? —preguntó Changmin confundido, jamás había dormido en un sitio tal
—He estado en lugares peores, no lloriquees —respondió Jaejoong
Changmin se giró hacia él y sonrió, eso a Kim lo confundió, no entendía por qué hacía aquella expresión
—¿Aquí no nos buscarán?
—No, solo esperemos que algún inquilino o empleado no note nuestra presencia aquí, pero solo estaremos una noche
Changmin sacó su teléfono celular, apenas eran las 8, pero ya comenzaba a sentirse el aire fresco, sobre todo a esa altura, sin embargo, no se quejó. Jaejoong volvió a sentarse en el suelo y sacó la computadora, sin wifi y apagando la geolocalización, no había posibilidad que los rastrearan ahí
—¿Puede ver? —preguntó Changmin curioso, Jaejoong levantó la cabeza y asintió, sin hablar
Emocionado, el menor se sentó junto a él y miró hacia la pantalla, decenas de ventanas emergentes se abrieron y cerraron ante ellos, pero Changmin no entendía nada
—¿Qué hace?
—Desfragmentando y uniendo pedazos de archivos, los que robé, el programa que uso introduce virus a través de fragmentos y hace que la información se quiebre, necesito hacer el proceso inverso para recuperar el estado original de los archivos y así sean legibles —respondió automáticamente
Changmin miró de reojo a Jaejoong, fascinado, no había entendido mucho, pero si entendió que pudo obtener lo que quería y solo estaba organizándolo, por así decirlo
—Tardará unos minutos
—¿No quieres descansar un poco?
—No —respondió seco— Gracias —continuó, esta vez sonando más amable
Hubo un momento de silencio, mientras el programa continuaba haciendo lo suyo, Changmin quería conversar, pero no sabía de qué, normalmente no era buen conversador, pero en esos momentos se sentía peor, Jaejoong le intimidaba
—¿Tienes familia? —preguntó Jaejoong de pronto, sorprendiendo al menor
—Padres y dos hermanas —respondió, aunque había un poco de tristeza en su tono— No nos hablamos, bueno —pausó unos segundos— He hablado con mi hermana menor, pero no mucho
—¿Por qué?
—Mis padres nunca aceptaron que soy Homosexual —suspiró un poco— Menos después de aquel escándalo —recordó sus días en la Universidad, cuando se filtró su video sexual
—¿Ser homosexual es malo? —preguntó confundido, nunca había escuchado algo así, Changmin lo miró sorprendido, su expresión era como la de un niño
—Ya veo —susurró Changmin
El menor supuso que como toda su vida Jaejoong fue vendido a hombres, realmente nunca vio aquella realidad del mundo, la del rechazo a la homosexualidad, y aunque él si lo vivió, no se comparaba con el horror de toda una vida siendo prostituido
—La sociedad en su totalidad, aún no ve con buenos ojos que dos personas del mismo sexo tengan intimidad o se amen —respondió Changmin
Jaejoong no lograba entender del todo, pero ya no indagó más
—¿Qué escándalo pasó?
Rápidamente, Changmin recordó lo que Jaejoong le hizo a Yunho, así que se abstuvo de entrar en detalles, pues no quería poner en riesgo, sabía que Kim seria capaz de terminar su trabajo de asesinarlo
—Tuve un novio que grabó un video nuestro teniendo sexo, alguien lo divulgó —explicó brevemente— Abandoné la escuela y me alejé de todos, no pude con las burlas y sus señalamientos
Jaejoong miró fijamente a Changmin, no entendía mucho sobre el escándalo, pues él siempre fue observado y humillado durante el sexo, aunque no lo veía como algo bueno, para él era lo normal
—No quiero hablar de eso —comentó cabizbajo
Kim miró a Shim de reojo y no insistió. No sabía cómo era la vida de las personas fuera del negocio, sentía mucha curiosidad, sobre todo por este chico extraño que quería ayudarlo a conseguir su libertad, aparentemente sin buscar nada a cambio.
No volvieron a hablar en un rato, el proceso de recuperación de archivos estaba tardándose debido a la cantidad. Mientras esperaban, Changmin notó un cambio en la respiración de Jaejoong, lo observó y corroboró que se quedó dormido, ya que estuvo horas trabajando en el hackeo, no durmió de forma constante la noche anterior y solo dormitó por minutos en la tarde
Entrando en sueño profundo, perdió el control de su cuerpo y se inclinó hacia Changmin, apoyando su cabeza en el hombro del menor, este sonrió al verlo y con cuidado lo rodeó con su brazo, atrayéndolo suavemente, sintiendo su calor, la noche cada vez era más fría, poco a poco le ganó el sueño.
Los primeros rayos del sol cayeron sobre una parte de su rostro, la mejilla derecha se sintió caliente, abrió los ojos con lentitud, parecían alrededor de las 6 de la mañana, Jaejoong notó que estaba acostado en el suelo, sobre su costado izquierdo, bajo su cabeza como almohada, estaba la mochila de Changmin, además que la parte superior de su cuerpo cubierta con su chamarra de cuero, la parte inferior hasta los tobillos, con el suéter de Changmin
Enseguida, Kim miró alrededor, levantándose un poco, a un metro de él, estaba el más alto dormido, sentado con las piernas encogidas, sujetándose las rodillas con las manos y la cabeza oculta entre sus brazos, parecía bastante incómodo y además solo tenía su ropa normal, sin algún abrigo. Jaejoong sintió algo indescriptible, las dudas no tardaron en inundarlo ¿Por qué no buscaría ese chico su propia comodidad? Incluso si cada uno tenía con qué abrigarse estaba bien, pero él decidió darle ambos y quedarse con nada
–Idiota —musitó perplejo, agarró la chamarra del menor y se dirigió a él, colocándosela en la espalda y hombros. Aun estaba fresco el ambiente
Lo miró por unos segundos, mientras permanecía de cuclillas frente a él, algunas hebras de cabello caían sobre su rostro apacible. Jaejoong apartó un mechón de su frente y lo observó, su corazón comenzó a latir locamente, pero no era solo ese atractivo rostro, era el aura que desprendía, dormía con tanta confianza, como si el hecho de estar juntos fuera suficiente para sentirse a salvo. La calidez que lo invadió se transformó en culpa ¿realmente era correcta dejarlo ayudarle? Los hombres que lo buscaban no dudarían en matar a Changmin
De solo pensarlo, la ira lo inundó, si lo perdía a él, ya no tendría nada, pero ¿Por qué se sentía así? Él era un desconocido ¿o acaso era su otro yo el que clamaba su lugar en ese cuerpo tan lleno de cicatrices?
—Concéntrate —se reclamó en silencio, apartándose rápido del chico aquel, no podía permitirse el sentir todas esas cosas, tenía que continuar con su plan
Avanzó hacia la computadora, para su desgracia, se quedó sin batería debido a que después de terminar los procesos, permaneció encendida hasta que se apagó por completo
—Maldición, necesito cargarla
Guardó el aparato electrónico y todo lo demás que había sacado, colgó la mochila al hombro y miró a Changmin, lo mejor sería marcharse sin él, continuar solo y así no involucrar a un inocente. Decidido, avanzó hacia la orilla del techo, donde estaría cerca la escalera de incendios, pero antes de llegar, escuchó al otro llamándole
—¿Dónde vas? —preguntó somnoliento
—A partir de hoy, no nos volvamos a ver, deja de buscarme —dijo fríamente, pero le temblaba el puño que apretaba con fuerza
Changmin terminó de despertar de golpe, se levantó del piso y sin juntar la chamarra que cayó al ponerse de pie, solo fue por su mochila y corrió hacia Jaejoong, deteniéndose a unos pasos, Kim le daba la espalda
—No te acerques —ordenó cuando lo escuchó acercarse
—Pero acordamos que me dejarías acompañarte
—Eso dije —admitió intentando sonar indiferente— Antes de darme cuenta que no me sirves, solo me retrasas —expresó con crueldad, aunque esa no era la razón, solo quería mantenerlo a salvo
—Haré lo que me pidas, si hay que robar, robaré, si hay que seguir escalando edificios privados lo haré, si quieres que mate, entonces…
—No digas tonterías —interrumpió al instante— Deja de portarte como un niño obstinado, esta gente no es humana, son monstruos —volteó finalmente hacia él, la furia reflejada en sus ojos se mezclaba con el brillo de contener el llanto
Changmin no supo interpretar aquella mirada, la expresión de su rostro, pero sabía que no lo abandonaría, así arriesgara su vida, solo hasta que fuera libre, si después de eso sus caminos se bifurcaban, lo aceptaría sin chistar, pero no mientras supiera que esos tipos iban tras él para hacerlo su mascota, tal como había pasado toda su vida
—Regresa a tu casa, digamos adiós ahora —habló con un tono de voz más bajo, tranquilo, quizás así, ese chico extraño dejaría de insistir, con una despedida pacífica
En respuesta, Changmin dio al frente los pasos que le separaban de Jaejoong, le sujetó el rostro con ambas manos y lo besó en la boca, cerrando los ojos al instante, Kim se quedó perplejo, no había esperado aquello, por lo que sus pupilas se dilataron y su cabeza se vació por completo, ya no pudo pensar en nada más, tan solo en sentir la calidez de aquella boca
Correspondió el beso, como si todas las palabras dichas se las hubiera llevado el viento, cuando acabaron, Changmin lo sujetó de la nuca con una mano y pegó su frente a la contraria, aún con los ojos cerrados
—Te amo Jaejoong, no me importa si eres un asesino a sueldo, o un chico asustado e inocente. Me siento vivo cuando estoy contigo, por eso, aunque mi vida esté en riesgo, prefiero eso a estar sin ti
—Changmin, eres en verdad idiota —respondió con la voz quebrada, sonriendo, ese chico le resultaba tan extraño como fascinante, de nuevo traspasaba su barrera y le hacía sentir que deseaba dejarlo a su lado
—Ni siquiera yo sé porqué no me importa arriesgar mi vida por ti, pero sé que valdrá la pena —dijo convencido, apartándose un poco para poder observarlo
Se miraron el uno al otro, Changmin soltó la nuca contraria y le acarició una mejilla, sus ojos brillaban con devoción, sentía que finalmente pudo pasar la primera capa que Jaejoong formó como su coraza, la mirada que este le correspondía era tan pura y brillante
—¿Me dejarás seguirte?
—Haz lo que quieras —usando el dorso de su mano, apartó la de Changmin que le acariciaba y le dio la espalda
Aunque intentó ser frío, no pudo tratarlo con desprecio, el menor no vio la expresión del rostro contrario, pero notó sus intenciones, aquel era un rotundo Sí, podía seguirlo
El más alto sonrió, acomodó mejor su mochila y se colocó junto a Jaejoong, lo miró de reojo, una pequeña curvatura en sus labios mostraba a Kim satisfecho con aquella decisión. Ambos partieron de ahí, buscarían un nuevo hospedaje temporal donde pudiera Jaejoong terminar lo que había comenzado.
¡Hola! He vuelto con otro capítulo, como les avisé en un anuncio de mi cuenta de Wattpad, escribiré este fanfic hasta terminarlo (ya falta poco), así que los demás entran en hiatus, pero no se preocupen que si tendrán final. Gracias por seguir mis historias, dejen comentarios, me gustaría saber qué les parece como va avanzando la trama, cuídense y no enfermen, hasta la próxima
