Capítulo cinco
Día a día, Sesshomaru observaba a Rin y su alegría contagiosa: la joven corría, trepaba sobre el dragón y ayudaba a Jaken en sus labores. El demonio creía que era una chica adorable y la sensación extraña en su interior no hacía más que aumentar, por lo que de momento no era capaz de encontrar una explicación lógica para ello.
-Rin, ¿eres feliz?
La chica se enfrentaba a otra larga noche en la que no podía conciliar el sueño y, aunque sujetaba fuertemente la mano de Sesshomaru, sentía una sensación de ansiedad a la que no lograba acostumbrarse.
-Sí lo soy, pero creo que seré más feliz una vez que me case con Kohaku...
Sesshomaru guardó un poco de silencio al tiempo que algo le dolió en su interior.
-¿Tanto lo quieres?
-Yo... ¡espero enamorarme de él pronto! Pero es un buen chico y de niña jugué algunas veces con él, así que creo que sí lo quiero. El amor es solo cuestión de tiempo...
Sesshomaru miró a Rin un par de minutos, pensando por un instante que ella era hermosa. Sus ojos a pesar de que brillaban con la luz de las estrellas, guardaban un deje de dolor y de pena y su mano sujetaba la suya de forma delicada pero decidida.
De pronto, Sesshomaru acarició suavemente la mejilla de Rin, quien le miró con los ojos abiertos.
-Por favor...- susurró Rin cerrando los ojos- no haga esto... yo... yo no quiero...
-Lo siento.
-Es que... no me gusta que me toquen- confesó Rin abriendo los ojos que se habían llenado de lágrimas-¿Puede dejar de hacerlo?... Por favor...
De inmediato el demonio dejó de tocar el rostro de la joven, preguntándose si había sido demasiado impertinente. Antes había acariciado su mejilla cuando estaba dormida, pero dedujo que hacerlo con ella plenamente consciente sería una experiencia diferente.
-Gracias...
Rin suspiró antes de darse la vuelta y acurrucarse para dormir. Estaba segura de que ningún hombre antes había tocado su rostro de aquella forma y, aunque la sensación era agradable y por un breve segundo sí le había gustado, no pudo evitar que la culpa la invadiera.
No se sentía asustada, pues sabía que Sesshomaru era muy amable y que había demostrado respetarla mucho, así que estaba segura de que él no le haría daño. Sin embargo, desde hace un tiempo, su cuerpo no era un lugar agradable.
Rin sentía mucha vergüenza, ya que, finalmente, ella no era más una joven pura e inocente. La habían tocado cuatro hombres diferentes y eso cambiaba mucho las cosas. Aunque día a día se esforzaba por sonreír y por encontrar motivos para agradecer encontrarse viva, aún sentía angustia.
-Yo...- Rin se dio la vuelta para mirar nuevamente al demonio a los ojos- ¿usted cree que pueda gustarle a mi prometido?
-Vas a gustarle, Rin.
-¿Por qué está tan seguro?
-Porque eres muy dulce y buena, es imposible que no le gustes.
-Pero... ¿Qué hago con lo que me pasó? Yo...- Rin había comenzado a llorar, por lo que tardó unos minutos en retomar el hilo de la conversación- ¡yo siento asco todo el tiempo! Es... horrible vivir en un cuerpo que ya no me gusta.
Sesshomaru inspiró un poco de aire, llenándose del aroma dulce de la chica. No sabía qué responder ante eso, porque no tenía idea de cómo se sentía estar en el lugar de Rin, pero estaba seguro de que no se arrepentía de haberla traído de vuelta a la vida. De lo único que se arrepentía era de no haber sido más rápido, de no haber sentido el aroma a sangre a tiempo, de no haber podido hacer nada para ayudarla, antes de que le hicieran tanto daño. Pero debía ser realista: si las cosas hubiesen sido así, habría ignorado las señales y jamás habría conocido a la chica.
-Tú eres más que lo que te hicieron, Rin- susurró el demonio dando un suave apretón en su mano-. Desde que te conozco haz demostrado ser una criatura dulce, responsable, amable y considerada. Si alguien no ve todas esas cualidades en ti, es porque no está viendo las cosas que de verdad importan.
Rin sonrió un pequeño instante.
-Le agradezco que siempre intente hacerme sentir mejor ¡Usted es muy bueno!
-Lo digo en serio.
-Yo también...- Rin sonrió antes de apoyar su mejilla sobre la mano del demonio- voy a intentar dormir un poco. Nos vemos mañana, que pase una buena noche.
Rin se acomodó y cerró sus ojos, mientras Sesshomaru la observó fijamente. En un punto, ella se durmió profundamente y él no pudo evitar preguntarse si algún día, ella iba a irse de su vida.
-¿La chica sigue durmiendo?- al amanecer Jaken se acercó al notar que ella no se había despertado.
-Sí.
-Que inoportuna: ¡justo hoy creo que pasaremos cerca de la aldea de los exterminadores! Pensé que ella lo sabría y que estaría emocionada por reunirse con el famoso Kohaku.
-Cambiaremos el camino.
-¿Qué?- Jaken no lo entendía- ¿Por qué vamos a desviarnos del camino? ¡Es estúpido!... Quiero decir, usted claro que no es estúpido, porque usted es todo bello e inteligente, pero ¿por qué ahora no quiere llevar a Rin con su novio?
Una piedra aterrizó en la cabeza del diablillo, el que no pudo seguir preguntando porque se vio estrellado contra el suelo.
-Vamos a hacerle una visita a Inuyasha.
-Pero, pero, pero... antes me dijo que no quería volver a ver a su hermano.
-Cambié de opinión.
-¡No lo entiendo! ¡Se supone que estaremos muy cerca de la aldea de exterminadores! Pensé que quería llegar a aquel lugar por Rin.
-Rin no está lista para volver a una aldea y mucho menos para casarse.
Aquello no era cierto, en realidad era Sesshomaru el que no estaba listo para despedirse de la joven. No sabía por qué, pero había aprendido a disfrutar de su compañía y su alegría le resultaba muy placentera. No podía decirle adiós tan fácilmente, sobre todo si sabía que no podría volver a verla otra vez.
Sin embargo, Sesshomaru sabía que aquello no era correcto: no podía ignorar los sentimientos de la joven y era claro que iba a odiarlo por interponerse en su felicidad.
Rin comenzó a despertar cuando una mariposa se posó suavemente en su nariz, no pudo evitar sonreír aún con los ojos cerrados y abrirlos lentamente para no hacerse daño con la luz del sol.
-¡Buenos días!- exclamó viendo que Sesshomaru aún estaba a su lado.
-Buenos días.
-¡He dormido mucho!- Rin se incorporó de inmediato para arreglar un poco su cabello-¿Pasó usted una buena noche?
-Sí, estuvo bien.
-¡Me alegra mucho!
-Rin.
-¿Qué ocurre?
-Creo que es mejor que decidas por ti misma, pero quiero que sepas que si fuera por mí, yo no te dejaría ir tan fácilmente.
-¿De qué está hablando?- una ligera capa de rubor cubrió las mejillas de la joven al escuchar aquellas palabras, mientras se preguntaba si era posible haber escuchado mal.
-Lo que ocurre es que hoy pasaremos cerca de la aldea de exterminadores- confesó Sesshomaru- y... puedes ir con ellos a ver el tema de tu boda y esas cosas.
El semblante de Rin lucía confundido. La chica ya no era pura alegría como siempre que amanecía para un nuevo día, esta vez había comenzado a sentirse nerviosa y frunció el ceño antes de mirar al demonio a los ojos.
-Yo... no pensé que encontraríamos la aldea tan pronto...
-Yo tampoco creí que nos estábamos acercando a aquel lugar.
-Sé que... debo irme de su lado en algún momento- susurró Rin-, pero... no me siento preparada para casarme...
Los ojos de la chica se llenaron de lágrimas al tiempo que miraba a su alrededor, intentando encontrar algún tipo de respuesta.
-Yo... ¡soy tan tonta!- exclamó ella antes de que las lágrimas comenzaran a caer- He estado diciendo todos los días que me quiero casar con Kohaku y ahora que puedo ir a la aldea, descubro que en realidad no puedo hacerlo... yo... ¿por qué no me di cuenta antes? Es tan evidente que ni siquiera podré tener una noche de bodas sin ponerme a llorar... yo no puedo... ¡no puedo ni siquiera pensar en eso sin sentir náuseas!
-No te presiones a ti misma, Rin. Puedes quedarte con nosotros todo el tiempo que quieras- explicó el demonio- y cuando desees ir a la aldea, te llevaremos hasta allí, pero no te obligues a tí misma a hacer algo que no quieres.
-Muchas gracias.
Rin se levantó para poder lavarse al tiempo que Jaken comenzaba a elegir frutas para que ella comiera en el desayuno.
-¿Entonces ya no te vas a casar?- preguntó el diablito mientras ella comía, a lo que la joven negó con la cabeza- ¡Pues me alegro mucho! ¡Él no era bueno para ti!
-Habla como si lo conociera - Rin cruzó los brazos sobre el pecho-, ¿Cómo sabe que no es bueno para mí?
-Porque tú ni siquiera lo conoces bien, Rin ¿Qué es eso de que jugaste con él un día y ya es el amor de tu vida? - Jaken negó con la cabeza antes de acariciar el cabello de la muchacha- Tienes que ser más sensata, tú no habrías sido feliz con ese sujeto.
-¡Usted no sabe nada de amor!- Rin le dio un pequeño empujón al diablillo- Los demonios no se enamoran y casi no tienen sentimientos, ¿cómo va a dar consejos de amor si no es capaz de sentirlo?
-¡Oye, niña mal educada!- Jaken brincó para golpear a la chica en la frente- Para que lo sepas, yo tuve mucho éxito en el amor y sé mucho sobre esas cosas ¡más que tú! Además, yo sí tengo sentimientos.
-¿Por quién?- inquirió Rin mirándolo de reojo mientras se tocaba la frente- ¡El amo Sesshomaru no cuenta!
-¡Eres una...! ¡Claro que cuenta!- los ojos de Jaken comenzaron a brillar mientras pensaba en su amo- ¡Es tan bonito y especial! ¡¿Cómo puedes excluirlo así?!
-Bueno, pero no se enfade conmigo- Rin le acarició suavemente la cabeza-. Yo sé que él es muy importante para usted, pero no creo que sienta amor por él.
-Ustedes los humanos son muy raros.
-¿Por qué dice eso?
-Porque dices que nosotros no tenemos sentimientos, pero el amo bonito te trata muy bien- explicó Jaken mirando a la chica de reojo-: permite que te quedes y te deja dormir a su lado. Yo creo que le caes bien y eso implica sentimientos.
-¿Por qué ahora quiere hablar del señor Sesshomaru?- Rin frunció el ceño antes de agarrar con sus palillos un trozo de fruta- Hablar con usted es frustrante, porque todos los temas de conversación terminan siendo sobre el señor Sesshomaru. Yo sé que usted lo admira y respeta, pero ¿no sabe hablar de nada más?
-¡Mal educada! Por eso hoy día no te permito lavar la ropa del amo bonito, no te mereces tan importante y placentera tarea.
-Si usted puede encontrar diversión en lavar ropa, es mejor que lo haga solo... ¡Yo voy a darle un baño a Ah-Un!
Rin se levantó antes de que el diablillo pudiera decir algo y corrió hacia donde el dragón estaba recostado sobre la hierba.
-¡Ven, Ah-Un! - lo llamó a lo que él se levantó y corrió hacia donde ella estaba- ¿Quieres tomar un baño? ¡Es muy divertido y te hará muy bien!
El dragón asintió con una de sus cabezas y la siguió hacia el lago. Rin se subió el kimono un poco más arriba de su rodilla y comenzó a hacer espuma para lavar todo el cuerpo de la gran criatura.
-¡Vas a quedar tan bonito que vas a ser la envidia de todos los dragones del mundo!- exclamó Rin mientras Ah-Un le salpicaba un poco de agua- Pobre y lindo Ah-Un, el señor Jaken nunca le dio buenos baños, ¿verdad?... ¡Pero no te preocupes! Ahora vas a quedar súper limpio y perfumado...
-¡Riiiiin!- Jaken se trepó sobre el dragón para ser visto por la joven- Date prisa, ya nos tenemos que ir.
-¡Sí!
-¿Cuál es tu color favorito?
-Me gusta el amarillo, el rosa, el rojo, el naranja, el celeste, el...
-¡Oye, no te pregunté cuáles son los colores del arcoíris! Ye pregunté tu color favorito, ¿Por qué los nombras a todos?
-Porque todos me gustan.
-¿Sabes qué? Ya no importa- se quejó el diablillo- ¡Lo resolveré yo solo!
-¿Qué cosa?
-Es que el amo bonito me pidió que te diera otro kimono nuevo y, como el que tienes puesto lo elegí yo, él pensó que estaría bien si el nuevo lo eliges tú.
-¿Él dijo eso?
Rin sonrió un instante mientras miraba de reojo hacia donde Sesshomaru descansaba y no pudo evitar sentirse feliz porque él parecía quererla a pesar de lo mucho que lloraba y los muchos problemas que ella causaba.
-Sí, pero si no eliges un color, no podré comprarte nada.
-¡Traiga un kimono de color violeta! - exclamó Rin muy contenta- Quiero que combine con la lunita que tiene el señor Sesshomaru en la frente ¡Me imagino que se verá muy bonito!
-Si tú lo dices...
-¡Elija sabiamente, señor Jaken!
Hola!!!.Sé que esto es imperdonable pero cosas personales sucedieron, tuve una idea nueva para un fic, pero seguiré actualizando esta historia.Si lo siguen leyendo se los agradezco mucho!!!!Gracias por tanto! y nos vemos pronto
