Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son propiedad de Masami Kurumada.


19) ... vergonzoso cuando alguien te ve cantando.


Sólo tenía una misión, Frodi debía de comprar las frituras para ese fin de semana; sólo debía ir a la tienda, elegir las frituras de todos y llevarlas con Siegfried.

Para ejecutar su misión con éxito eligió pasar de una vez al centro comercial. El lugar estaba algo vacío, era temprano y casi nadie se dirigía a la sección de frituras, lo que era prefecto debido a que no tendría que pelear con alguien por sus alimentos o formarse en una larga fila para pagar.

Mientras se debatía entre las papas enchiladas o las muy enchiladas por los altavoces comenzó a sonar una de sus canciones clásicas.

—...Isolation is not good for me / Isolation, I don't want to / Sit on a lemon tree / I'm steppin' around in a desert of joy / Maybe anyhow I'll get another toy...

Fue imposible no cantar, esa canción la tarareaba desde su época en la escuela en Noruega, le traía buenos recuerdos.

Inició en voz baja, sólo para él, pero fue inevitable no ir subiendo el volumen conforme la canción avanzaba y llegaba a sus partes favoritas.

...I wonder how, I wonder why / Yesterday you told me 'bout the / Blue, blue sky / And all that I can see / Is just another yellow lemon tree...

La parte final era de las mejores, para cuando estaba llegando a ella ya se movía de un lado a otro del pasillo, cantando a todo pulmón con las bolsas de frituras como los espectadores de su espectacular concierto improvisado.

...And I wonder, wonder / I wonder how, I wonder why / Yesterday you told me 'bout the / Blue, blue sky / And all that I can see…

Justo cuando llegaba a la parte final se interrumpió. Al dar una increíble vuelta sobre su propio eje se percató de que arriba, al final del pasillo, estaba una cámara que apuntaba justo a dónde él estaba; pero eso no era lo peor, no, lo peor era que debajo de la cámara al inicio del pasillo también estaba Lyfia, que sostenía su propio carrito de compras y lo miraba con una sonrisa.

—Que extraño baile de apareamiento —dijo la enfermera—, agradece que soy yo y no un desconocido.

—No sé si eso sería mejor —balbuceó Frodi, desviando la vista para que Lyfia no mirara sus mejillas sonrojadas—, ¿qué estás haciendo aquí?

—Hilda olvidó comprar el alcohol, así que le dije que vendría, con suerte y me encontraría contigo, me alegra ver qué no me equivoqué.

Frodi agarró varias bolsas al azar y las aventó a su carrito.

—Vayamos por tu vino, apuesto a que por eso viniste.

—Sólo si me enseñas como hiciste esa vuelta, parecía algo complejo —Lyfia rió en voz baja, disfrutando de la expresión avergonzada de su amigo.

—Espero que la grabación de la cámara de seguridad no termine en YouTube —murmuró el peliazul avergonzado.

—Frodi… por supuesto que ahí estará, antes y deberías de agradecer que yo no te grabé porque justo en este momento cualquier persona en el mundo te vería.

Frodi rodó los ojos, aún sonrojado, conocía a Lyfia desde la niñez y sabía que ella no era maldosa, si lo hubiera grabado sólo se quedaría con el vídeo para burlarse de él cada que pudiera, como en ese momento. Sin duda sería un día largo y sólo esperaba que de verdad no existiera un video de él circulando en internet.