Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son propiedad de Masami Kurumada y Chimaki Kuori.
25) ... incómodo en el que confundes a una persona con otra (el asunto con los hermanos gemelos).
Phobos y Harmonía se habían enamorado de las palabras de Deimos sobre uno de sus compañeros de carrera. Un hombre de su edad, gallardo, alto, de cabello largo y frondoso que tenía una expresión sería y voz fuerte, grave, muy masculina. Cómo no imaginar que el tal Saga debía de ser una versión real de uno de los dioses griegos. Y su imaginación no fue errada, Saga en realidad sí era un dios griego en vida. Los hermanos se habían envuelto en una competencia silenciosa que Deimos desconocía, una competencia por el famoso Saga.
Pero tenían otras actividades además de su competencia; no todo era competir por quién conquistaba a uno de los amigos de su hermano, hacer las compras era una de ellas.
Los hermanos hablaban de sus estudios, compartiendo algunos sucesos que les ocurrieron con el regreso a clases, cuando Phobos se detuvo, sorprendido y sostuvo a su hermana de los hombros para que ella le comprobara lo que él veía.
—Harmonia, ¿es Saga?
La joven rubia miró ilusionada hacía donde le señalaba su hermano.
—Es él.
Saga vestía un traje perfecto, ajustado a él, azul oscuro con una camisa azul claro que se ajustaba de forma exquisita a su perfecto torso; parecía estar saliendo de uno de los edificios, en ese momento se deshacía de su chaqueta y desajustaba su corbata.
Los hermanos se empujaron entre sí mientras corrían hacia donde estaba él, como un par de niños compitiendo por quién llegar primero. Tal vez era un año menor, pero Phobos era más fuerte y por lo tanto pudo llegar antes y sostener a Saga del brazo para detenerlo. Cómo en el año anterior, quiso acercarse y saludarlo con un beso en la mejilla, pero no contó con que el hombre moviera su brazo para que lo dejara de sostener y diera un paso atrás.
Phobos se quedó congelado en su lugar, no esperaba esa reacción tan adversa. Harmonía no tardó en pasar a su lado y darle una rápida sonrisa de burla antes de acercarse a Saga.
—Vaya, vaya, ¿no se suponía que Deimos estaría contigo? ¿Dónde lo dejaste? —preguntó ella, agarrándolo desprevenido y besando su mejilla.
—¿Quién?
Harmonía se quedó congelada un momento antes de que Phobos a su lado riera, no dispuesto a perder terreno frente a su hermana.
—Que divertido eres, Saga.
El hombre frente a ellos entonces movió la cabeza a un lado y se mantuvo serio.
—Yo no soy Saga.
Los hermanos se congelaron en su lugar, ahora que lo veían bien su cabello era diferente y su expresión era menos seria, un poco más relajada, incluso si él se mantenía neutral.
—¿Estás jugando con nosotros?
—Si de verdad fuera Saga no lo haría, él no tiene sentido del humor.
El sujeto sólo mostró el gafete que tenía guardado en el bolsillo de su camisa. Phobos y Harmonía se acercaron y miraron con atención el gafete, con el nombre bien puesto de Kanon Galanis.
—¿Eres su hermano o algo así? —preguntó Phobos, confundido.
—Sí, algo así —Kanon asintió, serio—, lo siento, esto es incómodo.
Dicho eso Kanon se dio la vuelta y continúo su camino; apenas en ese momento los hermanos se percataron de que estaba acompañado por una rubia que comenzó a reírse mientras caminaba a su lado. Harmonía se sonrojó, dándose cuenta del error que acababa de cometer, Phobos a su lado superó rápidamente la vergüenza y miró a Kanon irse. Tan parecido pero no era su objetivo.
—Ya no tendremos que pelear, hay uno para ti y uno para mi —dijo serio; debía de ver el lado positivo de ese pequeño momento vergonzoso.
—Saga es mío.
—¿Por qué no mejor te quedas con ese Kanon? Tiene menos trasero pero el rostro es el mismo.
—¿Por qué tú no mejor te quedas con él? Es un poco menos alto así que no se verán mal juntos.
Ambos comenzaron a pelear, esas cosas de confundir a otros le pasaban a todos, en especial si al parecer se trataba de gemelos, no valía la pena hacer un drama por ello.
