Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son propiedad de Masami Kurumada y Chimaki Kuori.


31) … vergonzoso cuando tu estómago hace ruido en un lugar en silencio.


El templo del silencio, el lugar de los exploradores de conocimiento, la fortaleza de los solitarios que no se molestan con eso. La biblioteca era el lugar donde lo único que se escuchaba eran los cambios de página, ocasionales murmullos o estornudos, además de tacones en el marmolado piso.

Mania pronto sería la encargada del lugar,. Su abuela la había entrenado para eso, la mujer, aún un poco más baja que su joven nieta, usaba grandes lentes, su cabello ya era por completo blanco, algo malhumorada y con la fuerza de treinta hombres juntos, era el terror de todos los que se atrasaban en sus entregas, ya ni hablar de quienes osaban abrir la boca para hablar entre uno los estantes de libros.

La joven había vivido conviviendo con el silencio gracias a que su abuela había sido la encargada de toda la vida del recinto, estaba tan habituada a él que podía pasar días sin decir ni una palabra y ya tenía experiencia gracias a su anterior trabajo en la biblioteca de la Universidad de Atenas como la segunda al mando; era perfecta para reemplazar a su abuela como la cabeza de la Biblioteca Central; y siendo la candidata debía de ser el ejemplo de rectitud y sobre todo de silencio.

Debía de serlo, la realidad era que no siempre todo podía estar bien controlado.

La directora de cultura del país, el gobernador de Atenas y varias personas importantes visitarían las instalaciones ese día. Llevaban semanas preparándose para ese lunes; un millonario haría entrega de dos copias antiguas y valiosas de dos escritos de época del gran William Shakespeare.

—Recuerda Mania, este es el templo del silencio, debemos de dar una buena imagen.

La chica se mantuvo en silencio toda la ceremonia, siguiendo las instrucciones de su abuela que se encargó de charlar con las importantes visitas, todo afuera de la biblioteca porque las charlas estaban prohibidas dentro. En su lugar, ella se mantuvo observando a toda la gente importante que asistió, haciendo especial énfasis en el millonario que ella estaba casi segura, había visto antes.

Al final de la ceremonia la directora de cultura ofreció hacer un recorrido por la biblioteca, hasta el lugar donde las donaciones serían lucidas, cosa que fue aceptada por todos a excepción de la encargada, que hizo una mueca antes de explicar las reglas en el santuario del silencio.

—Este lugar se rige bajo las normas más básicas de comportamiento, muestra regla principal es el silencio, tenemos cero tolerancia a los ruidos, así que les agradecería que todo el camino cumpliera con esa norma, las charlas pueden retomarse en el mostrador.

Dicho y hecho, la paz dentro de la biblioteca se mantuvo toda la visita, todos se mantuvieron en el más absoluto silencio, nada pretendió romperlo, nada excepto el estómago de Mania, que no había recibido alimento en todo el día.

La queja intestinal retumbó en todo el lugar; todos lo escucharon, incluso los que no estaban cerca. La joven rubia sólo pudo sonrojarse, no miraría al suelo avergonzada, mantendría la cabeza en alto y moriría de vergüenza frente a todos, en especial su abuela, que la miró con una ceja levantada porque ella había quebrantado la única regla de oro del lugar, junto a la que decía que los libros debían de ser apreciados y nadie podía cumplir sus extrañas fantasías en el lugar.

Los presentes la miraron serio, todos esperaron que algo rompiera el tenso y un tanto divertido silencio, la mayoría de las mujeres jóvenes sonrieron con burla, las mayores la miraron serias y los hombres sintieron un poco de pena por ella. Y entonces el millonario que llevaba todo el recorrido queriendo decir algo abrió la boca.

—¿El color naranja se llama así por la fruta, o la fruta se llama así por el color? Espero que sea la fruta, eso significaría que el color naranja no existía hasta que se descubrió la fruta… Hysminai, anota en mi agenda hacerme un espacio para mi investigación sobre eso.

Una vez que Mania pudo sentarse detrás del mostrador se permitió morir de vergüenza, en lo privado. Los nervios del evento la habían distraído demasiado, olvidó desayunar esa mañana y la mirada que le dió su abuela después de que todos se fueran le indicó que hablarían más tarde. Esa charla sería larga y terrible.

—¿Sabías que antes las zanahorias eran moradas? Debe ser por eso que el color naranja se llama naranja y no zanahoria, ¿me pregunto si las naranjas han tenido otros colores antes?

La voz del recién llegado más la bolsa de papel que dejó sobre el mostrador hicieron que se enderezara; toda la gente importante ya se había ido, pero el millonario estaba ahí, hablando sobre el color naranja y las frutas como si nada. Mania se mantuvo seria mientras él divagaba, viéndolo más de cerca pudo constante que en definitiva su rostro se le hacía familiar, del pasado, sentía que ya lo conocía desde antes de que ella siquiera comenzara a trabajar en las bibliotecas.

—¿Qué estás haciendo aquí? —lo interrumpió, si iba a burlarse lo correría del lugar, no importaba que fuera rico y acabara de hacer una increíble donación.

—Yo también estaba nervioso por estar frente a todas esas cámaras, pero eso no significa que no debamos de alimentarnos, además, me gustó la expresión que hizo la dueña y señora de este lugar, tan molesta, no he logrado ponerla así...

Mania dejó de escucharlo y se concentró en la bolsa que él acercó a ella mientras continuaba hablando; la abrió algo nerviosa, temiendo de nuevo que él se estuviera burlando de ella. Un leve sonrojo la dominó cuando notó que sólo se trataba de un simple sándwich y un paquete de galletas, cosa que su estómago agradeció.

De ahí en adelante trataría de no romper las reglas del sagrado recinto en el que había crecido; pronto sería la encargada del lugar, debía de poner el ejemplo.


Comentarios:

¡Gracias por leer!

Último día del mes y último relato. Por un momento creí que no podría terminar pero lo logré.

Un detalle sobre este personaje, Mania de Madness es una dryade que tomó la apariencia de Shoko cuando se enfrentó a ella; pero según tengo entendido, antes de ser una dryade fue una humana con otra apariencia. Para fines obvios de este universo, esta Manía conserva su forma humana, nada de parecerse a Shoko.

Espero que las historias fueran de su agrado... o no, eso tambien es válido.

De nuevo, y como siempre, gracias por leer!