Capitulo 2
Protegida
Salieron de desayunar se la llevo de compras cerca, cuidando siempre de ella, todo el tiempo ella no miraba a nadie, estaba un poco distraída en ocasiones seria, terminaron de hacer algunas compras, regresaron a casa
-Te noto seria, princesa.
-Dijiste que me vería el Doctor,
-Te está esperando, solo que ayer realizo algunos exámenes y se tardaron los resultados. Mientras la miraba con ternura Albert notaba que estaba triste.
-Porque te haces cargo de mí. William no sabía si decirle que cayó en el voladero de su propiedad y que la estaban escondiendo de las personas que la tenían secuestrada.
-Te molesta que me interese en ti
-No, pero temo que no te volveré a ver. Albert sonrió, ella estaba temiendo no volver a verlo.
- ¿Por qué piensas eso?
-Porque soy solo tu invitada, me lo dijiste
-Bueno ya te di un nombre, creo que no solo eres mi invitada,
- ¿Ah no?
-Que te parece ser mi amiga. Ella sonrió,
-Gracias.
Entraban a la casa y el doctor los esperaba, les dijo que los análisis que se le realizaron, tenían altas cantidades de somníferos, que fue así como la tenían cautiva, ella permaneció seria, dándose cuenta que había sido secuestrada, que la estaban protegiendo, también supo del voladero, fue ahí donde comenzó a llorar, asustada trataba de recordar, al llorar ella comentaba ver imágenes, y describía a las personas.
Un agente de FBI que estaba ahí de forma muy misteriosa, haciéndose pasar por ayudante del doctor apuntó todo, para luego mostrarle imágenes que ella corroboraba, fue entonces que el doctor comenzó a explicar detenidamente su situación.
-Señorita, debe saber que quedarse dormida es solo temporal, su cuerpo está reaccionando favorablemente, sus emociones la despiertan abruptamente de momento, pero esto no será permanente, el golpe es amnesia temporal, al ver las imágenes que describió me indica que es favorable, seré su doctor privado y vendré aquí si no es inconveniente para la familia, o realizaremos alguna cita. -Sr. Andrew si nos apoya en esto, correremos con todos los gastos este caso es delicado ya que no es bueno que ella sea expuesta.
-No hay ningún inconveniente, la casa está vigilada por los guardias, vi que ustedes tiene policías alrededor.
-Señorita, el es Fred Ollwen es del FBI lo que ahora le va a comentar solo usted y el señor Andrew serán los únicos a los que se les informará. En ese momento Fred, mostró de su pequeño computador imágenes y comenzó
-Señorita Keynes, su padre murió hace años, era un prestigioso hombre de negocios, su hermano John Keynes está desaparecido, su madre desapareció tres días después de usted, ella dejo una denuncia, donde la estaban persiguiendo y se escondería, suponemos que está buscando a su hijo, ella declaro que usted fue secuestrada, que si permanecía a la vista, la matarían para obtener dinero de su parte, por eso huyó, así sin el dinero no la matarían a usted. Según esta declaración, su madre desconfía de su administrador Leonard Thompson, pues al parecer está enamorado de usted, nosotros por nuestra parte investigamos a su primo Edward Goteen estuvo disgustado por la herencia de su abuelo y se cree también este participando en la desaparición de su hermano o la de usted, el vive en Europa, esta es su fotografía.
Un amigo suyo llamado Terrance Grandchester fue obligado a declarar su relación y este dijo que solo eran amigos, que usted lo había rechazado, sin embargo creemos que pudo ser despecho, no descartamos si está involucrado, pues no tiene otra pareja y estaba muy interesado en encontrarla.
Decidimos ocultarla para su protección, nos la llevaríamos pero el doctor no lo autoriza, debido a que sus emociones y su amnesia, pueden complicarse si se siente de nuevo el cambio del habito, notamos que el Sr. Andrew se ha ganado su confianza, con todo lo que está pasando, es en la única persona que usted puede confiar en este momento.
Candy estaba con su boca abierta asustada por todo lo que se enteraba, abría sus ojos, no dejaba de asombrarse, tomaba las fotos que veía una donde aparecían su padre, madre, hermano y ella, otra del primo, otra del administrador y de su amigo.
Albert escuchaba asombrado de lo que se enteraba, ahora la tenía que cuidar de un administrador enamorado, del primo molesto y del amigo despechado, se encontraba sola, sin su familia, ella lo ve como alguien que apenas conoce, pero no le suelta el brazo.
Salieron los hombres, dejando a Candy y a Albert solos en la sala en silencio.
-Candy tienes apetito, ella lo vio, soltó una de risas haciendo que Albert se uniera a ella.
-Que bueno que piensas en comer, pensé que me dirías que mejor me fuera.
-No, no te irás, tu hermano y tu madre no están, estás sola y esos hombres están sueltos, los que te secuestraron no fueron capturados por completo, no te dejare en ningún momento, la próxima semana llegan mi hermana y su amiga, sin embargo no deben saber nada de ti para que no se asusten y no compliquen las cosas, ya escuchaste a tu doctor y al detective, solo tú y yo sabemos esto, ahora veremos si aparecen esos tipos y si intentan hablar contigo o si te quieren hacer daño. Lo extraño es que tu madre desconfía solo de su administrador, pero el investigador hace su trabajo, esta tu primo y tu amigo en jaque, espero no estar en su lugar.
-Gracias Albert. Mientras pasaban a comer, Candy se acercaba para hablar bajito, le dijo
-Como me presento ante estas personas, como tu amiga, porque la mujer esa me mira feo, Salí de tu habitación sin zapatos.
-Diles que eres mi pareja.
-Oye vas rápido, no soy tu pareja
-Solo lo simularemos, así podrás quedarte en el sillón, si dicen algo, ya estas grande, no le des importancia,
-No me dijeron que edad tengo, pero supongo que no tengo diez.
- Te ves menor que mi hermana, pero ya eres mayor de edad, porque al salir a comprar, te dirigías a la gente con facilidad de tomar las cosas con mucha madurez.
-Bueno entonces somos pareja, pero me respetas.
-Por supuesto, mi hermana trae el plan de que me case, lleva meses trayendo amigas para lograr su objetivo, a ver si no la visitan todas un día de estos.
- ¿Como se llaman ellas?
- ¿importa?
- Si, porque si piensan que eres mi pareja, pensaran si hablaste de ellas conmigo, supongo que confiaras en mi.
-mmm Elizabeth, Leonor, Karen, Catherine, no se esas son las ultimas que han venido con mi hermana.
-Vaya pero bien que recuerdas sus nombres y el mío ni lo menciono ese doctor o el investigador.
-Creo que quieren que lo recuerdes, pero ya sabes para mi eres Candy, sobre todo cuando dudas y bajas la cabeza mordiendo tus labios.
-Eres muy observador, pero porque las personas de la casa te dicen William
-Me llamo William Albert Andrew, como quería saber de ti y no me decías tu nombre dije mi segundo nombre, pues así me llamaba mi madre y me llama mi hermana.
- ¿Por qué?
-Mi Padre se llamaba William Andrew. No soy como él.
-Bueno, vi la fotografía de mi Padre, si soy como él.
-Me refiero a su modo de ser Candy.
-Ahora si me llamaras Candy.
-Por supuesto y si sigues comportándote así, créeme no te lo cambiare.
-Bueno para mí serás Albert.
Pasaron los días, por el temor ella seguía durmiendo en el sillón, seguía batallando pero cada día era más fácil despertarla, pasaron los días, el doctor la visitaba, la amnesia seguía, pero el sueño se hacía más fácil.
Llegaba un auto con dos señoritas y muchas maletas sonrientes, Candy las veía y se escondió en el cuarto de Albert. Este había ido a trabajar, como las enfrentaría sin él ahí.
- ¡Hola Anita!, ya llegamos
-Ella es Catherine Bosworth, amiga de muchos años.
-Señorita Andrew, podemos hablar a solas, tengo que darle una información.
-Por supuesto Anita, -Permíteme Caté
-Pasa, no hay problema, la joven miraba la casa, todo tenía un gusto exquisito, vio unos cuadros preciosos, pero al ver a William, por dios le brillaron los ojos, era guapísimo ya no había nada del muchachito delgaducho que era, ahora estaba atractivo y muy bien dosificado, sonreía nerviosa, al pensar que Ros le presentaría a su hermano y ambos podían conquistarse, pensaba que lo dejaría que la conquistara, ella es alta, hermosa, con porte una modelo en todos los aspectos, su seguridad, la hacían pensar en hacerse la difícil ante William.
-Señorita Ros, su hermano tiene a su novia en casa, ella duerme en su habitación, lleva mucho aquí, cuando llegue el lunes, ella estaba saliendo con él de su habitación, sin zapatos, pasean todo el tiempo en los jardines, se esconden, se bañan juntos, usted me comprende, no debe decirle que le conté esto, pero como su plan era que se casara, el decidió un fin de semana traer a su novia de planta, o eso creo, porque ellos comen solos, ¡en la cocina!
- ¿Anita ella es bonita?
-Pues sí, mucho.
- ¿Ah sí? Entonces va en serio
- Muy en serio, nunca había tenido a alguien todo el tiempo con él, ella no habla con nadie, solo con él, como que la tiene protegida, es que debe ser muy extraño lo que le cuento… pero creo que entre ellos son unos atrevidos o salvajes.
- ¿Cómo?
- Su hermano la dejo sin ropa y sin zapatos, un día tomo un vestido suyo para que saliera y me dijo que se le habían perdido sus zapatos, se me hace que en sus jueguitos los aventaron por la ventana, le dije al Daniel que los buscará, me dijo que los lanzaron lejos, porque no los encontraban.
- ¡En serio! ¡Albert! Ahora comprendo, todo el tiempo trayéndole amigas dulces y a él le gustan las atrevidas y fogosas. Lo importante es que ya piensa casarse y si la trajo a casa es bueno, así la conozco y nos hacemos amigas. En ese momento abrazó a Anita emocionada, porque por fin Albert traía a su novia a casa, ahora comprendía que no quería a las demás porque le daba su lugar a su novia, y ella no la conocía. -Anita debemos ser cuidadosas, traje a mi amiga Caté, para que conociera a William, pero si se molesta su novia se ira y no puedo ofender a Caté, así que protégela y dile que la queremos en esta casa, que no se vaya nunca.
-Por supuesto Srita. Ros, ella no habla con nadie, apenas entró usted y se subió a la habitación de su hermano.
-Vaya, Albert sí que es precavido, le ha de haber avisado de mis intensiones, pero me voy a ganar a mi cuñada, tu atiende a Caté, le dices que fui a mi habitación, acomódala en la habitación del fondo, para que no esté cerca de Albert.
-Si señorita vaya usted, me encargo de su amiga.
Rose, se separó y subió a buscar a la novia de Albert, esta no abría así que entró y la vio sentada en el sillón.
-Hola soy Rose, ya sé que eres la novia de mi hermano, que no te ha presentado conmigo, soy Ros su hermana. En ese momento ella extendió su mano, ella sonrió y le dio la mano muy cortes, le contestó.
-Mucho gusto Ros, tu hermano te quiere mucho.
-Lo sé, pero no me tiene la suficiente confianza para decirme que tenía novia, yo de tonta trayendo amigas, lo siento…
-Soy Candy, la novia de tu hermano.
- ¡Candy! , es hermoso, tus padres deben quererte mucho, poner un nombre tan sencillo, a la vez tan significativo.
-Gracias Ros.
-Bueno te dejo, solo quería que supieras que estoy muy contenta de que estés aquí. Soltando un suspiro agrego –Ahora haber como le hago para no hacer sentir mal a Caté
-Ella es Catherine.
-Si, te lo mencionó Albert.
-Si. Bajo la cabeza apenada.
-Realmente lo siento Candy, mi hermano ya es mayor, no quiero que se quede solo, no quería casarme y pensar en dejarlo sin nadie a su lado.
-Lo comprendo Ros, no tienes que justificarte, te agradezco que quieras mucho a tu hermano.
-La agradecida debo ser yo al verte aquí a su lado, me haces sentir tan feliz, Gracias Candy, en ese momento Ros se bajo al sillón, le dio un tierno y delicado abrazo de aceptación. Candy estaba conmovida, no sabía qué hacer, solo sonrió un poco. Ros se salió, despidiéndose con la mano en pequeños movimientos diciendo adiós y sonriendo.
