Capitulo 8

Actriz

Ambos se tomaban del rostro ignorando que Rose ya no estaba ahí para verlos, Candy miraba a Albert en ese beso se sintió como jamás se había sentido en su vida. Albert por su parte no podía creerlo estaba perdidamente enamorado de ella, tanto que su corazón quería brincar de emoción, ambos suspiraron y sin decir nada, salieron al jardín donde él la abrazaba posesivo y ella sonreía de manera tímida por lo que había ocasionado ese beso en ella.

-Candy te gustaría pasear por los jardines debes tomar un poco de sol, no es bueno que estés todo el tiempo encerrada.

-Me encantaría. La ida de Catherine la hacía sentirse mucho mejor, el que Albert continuara tratándola con tanto amor, era porque con ello evitaban que trajeran a otra mujer, pues su hermana no creía que ella fuera su novia de verdad, pero mientras durara su amnesia temporal esto se estaba transformando en algo bastante agradable.

- Puedo ir por el auto y llevarte a donde quieras, pero temo por tu seguridad y prefiero que nos quedemos aquí, solo por eso Candy. Realmente todos sus conocidos estarían en domingo en los restaurant, lugares de paseo y de esparcimiento, para no toparse con ellos era mejor seguir cuidando a Candy no solo de los ladrones si no de nuevos pretendientes, pues según Tom, le comentó que Archie había terminado con su novia porque Candy fue la mejor de la fiesta según sus comentarios y ahora el lunes ya estaban listos para ir a preguntarle sus datos ¿y por qué no? quitársela como lo habían hecho con otras damas que supuestamente querían a Albert.

-Albert sabes bien que me parece genial que me escondas y me protejas, desde que estoy contigo es como he podido dormir bien, aunque no haya podido recordar a mi familia, siento que estoy con ella a tu lado. Albert sonrió la abrazó pensando que como ella no había ninguna mujer, todas buscaban todo el tiempo salir y pasear, visitar grandes museos y teatros, en cambio ella la pasaba feliz a su lado.

Candy pensaba que John no la dejaría jamás sola con Albert, que Terry ya estaría provocándole líos a Albert para que saliera del camino y que su madre le diría una lista de pros y contras sobre William Albert Andrew. Sonería al saber que no había nadie que le hiciera nada a Albert ahí, pues estaba en los jardines de su… casa y ella no recordaba nada, era tan placentero no recordar. Candy mostraba una sonrisa si ya había recordado todo era un hecho que ocultarlo sería la mejor actuación de su vida.

Albert suspiraba caminando, no recordaba haber caminado por los jardines desde que lo hacía con su madre, que Candy no recordara nada de su pasado era realmente muy bueno, que tuviera miedo y que se sintiera segura a su lado era lo mejor del mundo, que si tan solo ese maldito administrador, el mentado primito ese y el despechado de su amigo intentaban algo, los linchaba vivos si se acercaban a su hermosa novia. Albert caminaba tomado de la mano con una sonrisa en los labios viendo los jardines de la casa junto a su novia.

En el hospital no fue necesario quedarse a última hora y lo dieron de alta. Anita regresaba con Agustín sonriendo, nunca se imagino lo que esas pastillitas lograron en Agustín, si fue a dar al hospital era porque no lograba detenerlo, pasaron dos horas seguidas y era una verdadera máquina de placer ese Agustín, ella de solo recordarlo suspiraba, nunca se imagino que Agustín fuera más fogoso y candente que el patrón y su novia, su uniforme quedo inservible, ahora comprendía eso de las ropas rotas, nunca antes lo había pasado, ese uniforme de plano no resistió la pasión de Agustín. Con una sonrisa y muy preocupada preguntó

- ¿Se siente mejor Agustín? Este notaba su preocupación.

Agustín con un brillo en sus ojos le respondía solo con una sonrisa pensaba, que no era muy bonita Anita, pero que bien aguantaba las sacudidas, es que se sentía el rey de todo el mundo y ella bien que lo aguanto, no solo eso… llamó a la ambulancia porque pensó que se había muerto, pero es que de esa manera quien no quiere morirse, el doctor le dijo que solo una pastillita y una vez máximo tres a la semana, que no sea bascoso que la dama quedará satisfecha con él, que no tema en que se vaya, que si tiene miedo de una buena vez se case y deje de andar provocándose problemas. Le dio el nombre de la pastilla que accidentalmente tomó y Agustín aprovechando que tenía todos sus gastos cubiertos la pidió para receta controlada.

Llegaban a la casa Agustín y Anita tenían el día libre, así que tomaban sus cosas y salían juntos.

Rosemary estaba en los ventanales suspirando jamás había visto a Albert enamorado, no que ella recordara, ni así con una sonrisa de tontuelo, lo miraba y sonreía era muy hermoso saberlo enamorado y correspondido, en cambio ella no era porque no se quería casar, sino porque en el fondo tampoco estaba segura de amarlo, cuando escuchó una llamada de una mujer con su ex novio y que este deseaba casarse por la fortuna ella se sintió muy desilusionada, en cambio Candy se ve tan enamorada, y mi hermano la ama de verdad. En cuanto tenga oportunidad veré si hay un avance para que se quede definitivamente con mi hermano y este le dé su lugar, como es posible que duerman juntos y no se hayan casado, eso no se había visto jamás, pero bueno así eran las parejas hoy en día.

En el avión viajaban Eleonor y Richard en un asiento de dos y en otro de tres viajaban los hermanitos con una chica en medio de ambos, muy apenada se sentía en la gloria, por un lado el joven Grandchester sonriendo de lado y por el otro el joven Keynes sonriendo abiertamente al verla que se tensaba Terry apretaba los labios y sonreía.

-Señorita si se siente incómoda mi amigo y yo podemos movernos de aquí, dijo Terrance con galanura y ella respondió

-No, para nada, estoy muy bien gracias, sonrió nerviosa y John noto que ahora solo lo volteaba a ver a Terre. Este agregó

-Bueno si se siente muy ajustada puedo cambiarle el lugar.

- ¿En serio? Me veo muy ajustada, tal vez sea mejor que me vaya en el pasillo. John sonrió, se cambio con ella, él se quedo en el medio sonriendo le había ganado a la chica a su hermanito Grandchester. Este sonrió por haber perdido ante John.

Todo el camino John y la señorita Patricia O`Brien conversaban animados, la joven iba a América para trabajar en el consorcio Andrew, junto a varios socios, John estaba muy interesado en la plática y Terry se alegraba de no ser quien la ganará pues los Andrew ya tenían mucho que ver con los Keynes, pero nada que ver con los Grandchester.

Dos hombres cuidaban de la seguridad de Eleonor y John, dichos caballeros pertenecían al FBI, un hombre Nicolás Mc Elton era el guardia de Richard y Rupert Halls era el guardia de Terry. Todos viajaban de manera sencilla por orden del FBI, así los Grandchester se unían a los Keynes y declaraban su situación sentimental. Pues el FBI ya estaba enterado del cambio de niños sin embargo se manejo de manera bastante discreta. Terry y Candy eran medios hermanos. Mientras John Keynes era hijo adoptivo sin darse cuenta ya no se aclaraban las cosas y el FBI guardaba en total hermetismo la información.

En las oficinas Andrew, llegaba un Albert suspirando y sonriente, jamás en su vida se imaginó que el celibato fuera agradable, aun teniendo a su novia en la cama admirarla y respetarla era definitivamente una agonía a la que no sabía por cuánto tiempo soportaría, pero si su memoria no regresaba al menos ya dormía en su cama.

Los que también notaban su felicidad eran Tom y Annie que tomaban una taza de café, donde Annie esperaba a que su jefe llegaráa, para dejarle todo en orden.

- ¡Vaya! parece que pasaste un fin de semana muy agradable, y eso que un jardinero fue a dar al hospital y la Srita esa le gusta poner pastillas en los vasos de leche.

-Vamos Tom, que se haya ido fue lo mejor. Y que eso haya pasado resulto con beneficios a mi favor, mi novia está muy contenta, me siento feliz. Archie llegó por la espalda de Albert y agregó

-Entonces ella es feliz, perfecto, sería bueno ir a visitarla y que conociera a todos tus socios personalmente, Anthony y Ster reciben hoy a una dama de Inglaterra que viene a quedarse aquí, tu eres el único que tiene una hermana, sería bueno que la recibieras, al final es para ti que viene a trabajar.

-Lo dices por la Srita. O`Brien, es hija de un socio y no hay problema, ya Tom se hizo cargo de que la reciban y sus cosas las llevarán a mi casa, Rosemary y mi novia se harán cargo de recibirla como se merece. Además tengo una cita importante, la familia de mi novia va a estar cerca, es probable que nos visiten también. Tom sorprendido comentó

-Entonces va serio el noviazgo, porque Candy se ve que te ama Albert. Este sonrió efusivamente, si Candy no lo amaba sería muy buena actriz, pero de algo si estaba seguro de que el que estaba enamorado era él, y no todos los días te mandan un ángel de un voladero pensaba Albert. Archie viendo como estaba tan seguro comentó

-Definitivamente esta tarde pasaremos visita mi hermano y yo, queremos asegurarnos que la Srita. O`Brien este bien atendida. Albert le respondió

-No hay problema, avisare que irán y también le diré a Anthony para que vayan a conocerla, debe estar llegando y me imaginó que querrá descansar.

En la mansión Andrew un auto llegaba. Candy observaba que bajaba una dama, con muchas maletas, se hizo hacia atrás y se preocupó, que no se acababa de ir Caté, ahora viene otra mujer, como es posible, no que nos veíamos muy enamorados al parecer no lo cree todavía, ¡Oh Dios! y si se enteran que recuperé la memoria, no… no me quiero ir… si ya estoy contigo no me alejes de ti Albert por favor no lo hagas… pensaba Candy

-Bienvenida Srita. O`Bien, está usted en su casa,

- Gracias llámame Paty, mi departamento me lo entregarán en dos semanas y ya no les daré molestias

- Oh no es ninguna molestia Paty, soy Rose es un placer tenerte en casa, aquí vivimos mi hermano, su novia y yo.

- Muy bien, espero poder conocerlos más tarde, ahora iré a cambiarme, mucho gusto y mil gracias por todo Rose. El servicio llevaba las maletas y pasaba a su habitación. Más tarde llegaba Albert

-Hola Rose, ¿Dónde está Candy? hoy tenemos una cita. En eso bajaba Candy muy arreglada y hermosa, casual para salir.

-Aquí estoy Albert, ya estoy lista para ir contigo.

-Te ves hermosa, mi amor.

- Gracias mi cielo. Rose se quedaba con la boca abierta, ni siquiera la dejaron hablar. Ambos se salieron abrazados y subían al auto. En este, Candy lucía un poco preocupada irían a ver al doctor y el FBI estaría ahí.

-Albert tu hermana ya te trajo a otra mujer.

- ¿Cómo? Asustado Albert por haber traído una amiga Rose.

-Está mañana que saliste llegó una hermosa chica con muchas maletas y se me hace que todavía tu hermana no nos cree que seamos novios.

Albert se quedó mudo, Candy confundió a la Srita. O`Brien como otra nueva amiga de su hermana, suspiró, tomo a Candy por su rostro y le dijo

-Jamás aceptare a nadie, solo a ti Candy le tomó los labios y ella relajada se dejó llevar por el beso al saber que Albert no se iría con otra chica, que la prefería a ella aun con amnesia temporal. Candy tratando de calmarse suspiro diciendo su nombre cariñosamente,

- ¡Albert! Tomó aire y este la volvió a besar, mientras el chofer los llevaba al hospital. Al llegar ambos iban sonriendo, más practicas de besos eso era genial, para ambos eran reales, pero esas prácticas estaban haciendo que ambos se volvieran maestros de la actuación.

Bajaban del auto y Albert la abrazaba para entrar a un privado y después un doctor la revisaba.

- ¿Ah recordado algo Srita Keynes?

- No. Mintió Candy, ella no quería irse del lado de Albert, menos ahora que llegaba otra nueva chica a la casa. Al escucharla Albert suspiraba aliviado, ella continuaría con él.

Candy para no delatarse tomó el brazo de Albert con miedo y se ajustó a él, recordando su comportamiento de antes de recordar. El doctor noto que todavía no pasaba nada y comentó

- Sr. Andrew, la familia de ella acaba de llegar sería bueno que la vieran, solo que ella está renuente a separarse de usted y no en su familia que ha olvidado, esto definitivamente es temporal, pero como ella me indicó el sueño ya paso y el cerebro está asimilando las cosas, será un transcurso de un mes más a lo mucho y ella recordará.

-Para mí no es ningún problema y si su familia desea ir a verla, solo espero que no le atrasen los avances que ella muestra. Ollwen salió de un costado y agregó

-Doctor déjenos solos por favor

- Si como no. El doctor salió dejando a Candy abrazada por Albert y Fred Ollwen habló con ellos a solas.

- Su madre y su hermano aunque no los recuerda ya están juntos, pasaron algunas cosas, ellos ahora están aquí en América, los Grandchester amigos de los Keynes vienen con su madre y su hermano John. Por una indiscreción su madre sabe que comparten su habitación Sr. Andrew. Candy trago saliva pensaba su madre la va a matar, sin querer se ajustó más a Albert y este la abrazo posesivo. Ollwen agregó

-Pero les hemos dicho que es ella la que solo confía en usted, que no deja que nadie se le acerque y que no recuerda a nadie ni su nombre. Lo cierto es que su madre lo considera un caballero y que responderá por su hija. Albert la abrazó más fuerte respondió

-Por supuesto Candy es una dama y con gusto responderé por ella, si su madre lo desea ella es mi novia y mi familia ya lo sabe.

- Si lo mismo dijo la Sra. Keynes a su hijo que ella se escondió con su novio. Además las fotos del compromiso Piquete salieron ayer apenas y toda la sociedad americana sabe que ustedes se presentaron como novios. Candy respiró un poco y se mareo Albert la abrazó

- ¿Te sientes bien mi amor?

- Si, creo que es mucha información para memorizar. Albert levantó una mano a Ollwen para no soltar a Candy después la sentó y él se colocó en cuclillas acercándole un vaso con agua,

- ¿Te sientes mejor mi amor? preguntaba Albert con muchas atenciones mientras Ollwen sonreía levantando ambas cejas, deduciendo que entre esos dos ya había más que un simple noviazgo y eso era bastante claro. Albert se levantó vio a Ollwen y dijo

-Dígale a la Sra. Keynes que su hija es mi novia, que respondo por ella, que si desea verla no abra ningún problema, solo le pido que le diga como ella no está completamente recuperada y no voy a permitir que nadie la dañe, ella confía en mí y usted sabe como la he protegido, no aceptare que se le acerque las tres personas que me dijo son sospechosas.

- Lo comprendo, de hecho el amigo que la quiere es Grandchester, y viene con ellos, pero ya se descartó su culpabilidad. El está con la familia y es amigo desde que nacieron.

-Muy bien, ¿Y de los otros dos? ¿Los secuestradores ya fueron atrapados?

- No, de los otros dos siguen sospechándose y de los secuestradores no se sabe nada aun por eso es que debemos extremar precauciones con ella.