Capitulo 10

Preocupada

Por la mañana Candy no podía borrar su sonrisa, durmió abrazada a Albert y no se propaso con ella, pero como deseaba que lo hiciera. Paty bajo y desayunaba con ellos, se unió a Albert y se iba con él. Albert se fue a la oficina, Candy lo despedía preocupada

-Rosemary ¿puedo hablar contigo?

- De lo que quieras Candy, también deseaba hablar contigo.

- Sabes… amo a tu hermano, y no quisiera que otra persona se a cercará a hacerle daño como pasó con Caté, ahora al saber que Paty… no la trajiste, me tranquiliza un poco, pero…

- ¿Estás celosa?

- ¿Se me nota?

- Si. Ambas sonrieron.

- Rose necesito tu ayuda.

- Lo que quieras cuñada. Por Paty no te preocupes, ella se va en dos semanas y viene a trabajar, Albert está enamorado de ti y mucho, jamás en mi vida lo había visto así, no tienes nada que temer.

- ¿De verdad? ¡Rose! Candy abrazó a Rose emocionada, al menos ella si la apreciaba e ignoraba lo de su amnesia y lo de todo el accidente.

- ¿A ti te preocupa algo más? Pregunto con cautela Ros.

- Si… Es que hoy viene mi familia y un amigo que siempre ha agotado, toda mi capacidad de paciencia y temo que le haga algo a Albert con tal de que no estemos juntos…

- ¿Cómo? ¿Tienes otro pretendiente? Aun sabiendo que ustedes duermen juntos.

- Bueno es que… aaahhh Rose tienes que ayudarme y tu eres hermosa, estoy segura que si…

- ¿Que estas intentando? ¿Qué conquiste a tu amigo?

- No lo sé Rose, no son piezas fáciles los que vienen… si es John por una parte y Terry por la otra

- ¡Que! ¿Tienes muchos pretendientes?

- No es eso… más bien me sobreprotegen Rose, compréndeme, por algo acudo a ti, sé que si intervienes puede irme un poco mejor y no atacarían a Albert.

- ¡Ah no! con mi hermano que no se metan, no lo conoces Candy… nadie se mete con él, es una fierecita enjaulada cuando se molesta… por algo no se ha casado cuñadita.

- ¿Es enojón? Yo no lo he visto molesto

- Digamos que sabe pelear por lo que quiere, los únicos que le han ganado un negocio son los Grandchester y le quitaron lo invicto, con ello le gane la apuesta se puede decir que el joven Grandchester me hizo un favor al quitarle lo invicto a mi hermano… desde entonces puedo viajar a donde sea con cargo a la cuenta familiar, las veces que quiera.

- ¡Que! La cara de Candy cambio a terror.

- Si… tú no sabes de negocios tal vez cuñadita, pero no te preocupes… Albert sabe demasiado como para que tenga a su lado a una igual a él…Sería un buen colmo, no pareces de esas personas que sepan llevar negocios importantes.

- ¿Negocios? Otra cosa Rose… es que no recuerdo bien a mi familia que digamos, lo que sucede es que tuve un accidente y no los recuerdo por completo. Albert me ha cuidado todo el tiempo, es mi novio y es a quien le tengo confianza, por eso estoy en su habitación, para que si necesito algo él me ayuda.

- No lo sabía, ¿tuviste un accidente? el no me dijo nada.

- Ni lo menciones Rose, si no es por Albert… yo no estaría aquí…

- ¡Cuñada, el amor hace milagros! como es tu novio pues el debe protegerte, pero no me ha contado nada

- No quiero que lo menciones, déjalo así como es Rose, por favor.

- Está bien, pero una condición

- ¿Cuál?

- ¿Si te vas a casar con mi hermano verdad?

- Bueno… ya me lo propuso Rose. En ese momento grito Rose y Candy sonrió emocionada por como Rose la abrazaba emocionada.

En la oficina, George acompañaba a Paty, Anthony y Stear la miraban pasar muy seria, ambos sonrieron de lado, Anthony dijo

- ¡Será mía!

- ¡Ni lo sueñes! es mi tipo, es más parece que trae un chip integrado con mi nombre, con permiso. Se acercó toco el hombro de George y comentó - George me haré cargo de todo, te llama Albert. Paty lo vio a los ojos, este le sonrió, ella no dijo nada lo miraba seria, hasta que se acercó muy cerca. Comentó

- Este es su equipo, esta es la clave. En ese momento Paty abrió los ojos asustada, estaba tan cerca que por Dios, si él era su equipo estaba bastante bien, pero no veía la clave. Hasta que Stear, ajustó un botón y agregó como puedes ver es todo tuyo. Paty abrió la boca asombrada, que le estaba diciendo que él era de ella.

Stear sonrió al ver lo que había logrado estaba toda ruborizada, al menos le agradaba, y al parecer es una buena chica y socia, pues no viene por nadie en especial, así que…

- ¿Está hablando del equipo de cómputo? Dijo apuntando con un dedo hacia abajo y Stear sonrió de lado, bajo la vista y movió el dedo de Paty respondió

- Así es… ¿hay otro equipo que le interese? Paty se le quedo viendo a los ojos sin decir media palabra. Se quedaron viendo fijamente hasta que alguien tocó a la puerta y entró, era Archie quien sonrió al ver tan unido a su hermano con la joven, saludo muy sonriente.

- Buen día, ¿interrumpo? Paty lo vio seria sin decir nada. Stear los presentó

- Ella es la Ing. O`Brien nuestra nueva socia de Inglaterra, y él es mi hermano Archivald Cornwall, abogado y socio de la empresa.

- Mucho gusto.

- El gusto es mío. Archie noto la seriedad de Paty, se retiro dejando a su hermano con ella.

En la sala de juntas Albert la presentó de manera general y todos la recibían, Niel la miraba insinuante y ella no decía ni media palabra, Stear estaba a su lado y ella lo miraba de vez en cuando por el rabillo del ojo donde ambos coincidían y sonreían.

Ese día Stear la invitó a comer, le mostró la ciudad y la llevó de regreso a casa donde coincidía con varios autos en casa de Albert. Al entrar Paty subió para cambiarse, Candy no salía de su habitación. Anthony y Archie estaban ahí conversando con Rosemary quien les comentaba que esperaban a la familia de la novia de Albert y que ella estaba arreglándose.

En el hotel recibía una llamada y contestaba

- Si, Ollwen estaremos en la casa de los Andrew visitando a Elí, esperemos que todo esto no le afecte y que los Rockefeller sepan que no tuvimos nada que ver, al contrario sabes bien que fuimos dañados igual.

- Eleonor irá el gemelo de John, y vienen por él, no piensan que ya es mayor, solo lo recuperan y creen que no está en un nivel adecuado, espero no ofendan a los Keynes, porque Ely siempre ha sido muy orgullosa y puede reaccionar mal.

- Aprovecharemos que ella no nos recuerda Fred, así si reacciona, pues estaremos ahí para apoyarla, cosa que me duele más por John que se entere directamente por su familia, cuando se siente tan unido a Terry.

- Estaré presente, no te preocupes.

- Gracias Fred.

Albert entraba a la habitación, Candy ya estaba lista asomándose por el balcón, nerviosa porque hacía tanto que no veía a su familia, que hasta el mismo Terry había extrañado.

- Amor ¿Estás bien?

- ¡Albert! Candy corrió a sus brazos y este sonrió al sentirla tan unida a él, que suspiro sonriendo satisfecho, Candy era por mucho una chica excepcional, al menos lo hacía sentir tan bien desde que estaban juntos.

- Todo va a estar bien, celebraremos nuestro compromiso después y no te irás del país, no dejare que te alejen de mi Candy.

- Me llamó Eleonor Keynes, pero me encanta que me llames Candy.

- Pues para mi, eres Candy y eso es suficiente, eres el ángel que llegó una noche a robarme el sueño y desde entonces te has adueñado de ellos.

- ¿De verdad Albert? ¿Realmente me amas?

- Como nunca imagine enamórame de una mujer en mi vida, eres la única por la que mentiría, y ni creas que te dejaré ir,

- Soy mayor de edad Albert

- ¡Ah sí!… ¿y qué edad tiene mi princesa?

- Eso no se le pregunta a una dama Albert. Ambos soltaron las carcajadas y se abrazaron, después se besaron lentamente, tomando sus labios despacio y con pequeños mordiscos en ellos. Al final se refugió en su pecho escondiéndose. – Quisiera detener el tiempo aquí, en tus brazos y quedarme así, tan tranquila, me siento tan bien aquí contigo a solas, es el mejor lugar donde he estado. Albert suspiro la abrazo posesivo, cerró sus ojos y respondió

- No te preocupes por nada, para ti todo esto es tuyo incluyéndome, sabes que nos tienes aquí, y que nada malo va a pasar.

- Gracias Albert, con todo lo que hemos vivido en este tiempo, lo menos que deseo es irme de tu lado, pero si por algún detalle debo irme… piensa que siempre pensaré en ti mi amor.

- No Candy, iré a donde sea por ti, de ser necesario hasta las mismas islas Malvinas, tu eres mi prometida y no te quiero lejos de mí. Candy se separó un poco lo vio a los ojos y esa mirada notaba también preocupación, Albert sabía algo que ella ignoraba y lo presentía, lo que fuera no debía saberlo para no estar enterada de las cosas y poder actuar al ver a su familia, la conocen muy bien como para fingir en ese momento y eso lo sabían ambos.

Llegaba la familia de Candy y los Andrew que estaba ahí, se quedaron helados al ver entrar a Terry y su Padre, sorprendidos vieron a Rose, quien se quedaba con la boca suelta al ver entrar a los jóvenes que Candy su cuñada le mencionó, el rubio y el castaño, ambos sonriendo confiados, pero lo que no esperaban pasaba en ese momento bajaba Patricia por las escaleras y reconoció a John

- ¡John!

- ¡Paty! Que gusto verla, no pensé encontrarla aquí, la saludo amistosamente con una sonrisa efusiva. Anthony y Archie vieron la cara de susto de Stear, ella amablemente los paso, y se encontraron frente a los Andrew en persona,

-Mira Stear el fue mi compañero de viaje en el avión que me trajo aquí, es John Keynes y dijo que había una posibilidad de verlo pero no pensé que fuera tan pronto. – John ellos son Stear, Anthony y Archie, ella es Rosemary Andrew la dueña de esta casa que me ha dado hospedaje temporal.

- Hola Señorita Rose, ella es mi madre Eleonor y nuestros amigos Richard y Terrance Grandchester. Rosemary tratando de ser cortes de inmediato saludaba

- Un placer y bienvenida Sra. Keynes, - había escuchado hablar de ustedes pero no los conocía personalmente, creo que mi cuñada me debe una. John asombrado preguntó

- ¿Su cuñada?

- ¡Oh perdón!, la prometida de mi hermano. Terry asombrado dijo

- ¡Prometida!

- Si miren ellos ya vienen. Albert y Candy aparecían tras de ellos y Candy al ver a su madre, no pudo evitar un brillo especial en sus ojos, Albert de inmediato le dijo

-Candy ella es tu madre, el es John tu hermano y el es Terry tu amigo y su Padre.

- Si. Dijo sin poder decir más los ojos de su madre tenían llanto contenido y los de ella hicieron lo mismo, en ese momento se escuchó tocar la puerta y volvía el mayordomo a abrir, para entrar Ollwen con los Rockefeller, que lucían serios un par de damas hermosas y un caballero llegaban entraban cuando Eleonor abrazaba efusivamente a Candy y ellas soltaban las lagrimas.

- Hija mía qué bueno que estás bien, al voltear a tras vio al hombre gemelo de John y este dijo

- ¿Usted? Si… fue usted la que me confundió con su hermano en Australia, que dijo que un Keynes valía mucho más que un Rockefeller eh! Fue usted la que se molestó y salió corriendo a buscar a su hermano y no volvió. Candy lo vio se acercó frente a él y dijo

- Un Keynes no tiene porque medirse con un Rockefeller es usted un imbécil. Fred Ollwen hizo una sonrisa efusiva y abrazó a Candy

-Así se defiende un Keynes. Todos en la sala observaban asustados por como Candy le grito y Paty dio un par de pasos hacia atrás, abrazándose a Stear al ver a un doble de John. Este abría los ojos asustado al ver a otro peleando con su hermanita, de inmediato corrió y lo empujo tomo a Candy y le dijo

-Tranquila Elí, este no es tu hermano soy yo. John ¿Qué broma es esta? Gritó John después de quitar a Candy de los brazos de Ollwen. Ella asustada y con lágrimas en los ojos tomo el rostro de John dijo

- Hermanito, perdóname, perdóname ese es un imbécil… no te merece yo soy tu hermana, ese no puede ser tu hermano, tu eres mi hermano, ¡eres mío!,¡ eres mío!. Candy lloraba abrazada de John. Terry se acercó y aclaró

-Elí… John fue cambiado en los cuneros de bebe, yo soy tu hermano. El es gemelo de él, no puedes decirle que no lo es… el no es nuestro hermano…

- ¡Tu! ¿Mi hermano eres tú? Archie le dio un codazo a Anthony esto se iba a poner bueno ahora resulta que Albert era cuñado de su contrincante en los negocios, ambos sorprendidos voltearon a ver a Stear y este estaba bien abrazado de Paty quien escuchaba toda la telenovela que se desarrollaba frente a ellos.

Candy bajo el rostro coloco ambas manos en una mesita y Albert la abrazo por la espalda,

- Ven amor, no sabía que estas personas iban a venir, solo sabía que John no era tu hermano, y que Terry es medio hermano tuyo.

- ¿Medio hermano?

- Si, es Grandchester… eres la única Keynes.

- ¡Albert! Yo… no puedo… ya no puedo. Albert sintió que se desvanecía y la tomo en sus brazos, la paso al estudio y Eleonor se asustó. Rosemary corrió al estudio, llamaba al médico.

- Si necesito que venga con urgencia. Ollwen marcaba por el celular. Rosemary traía sales y algo para volver en si a su cuñada y a su madre.

- Vamos princesa, no que eras muy fuerte, dijo Rosemary mientras afuera John molesto veía a su gemelo y a las señoritas.

- ¿Habías discutido con ella antes?

- Me confundió contigo y le dije que me presentara a su hermano, te hemos buscado por años, y ella te escondió de mí.

- Soy su hermano, estaban en peligro, me necesitaban, ¿Qué esperabas?

- No eres su hermano eres nuestro hermano y ellas también nos necesitan a ambos, John vio a las mujeres que estaban asombradas, eran muy parecidas a ellos.

- Lo siento, lo siento tanto… debemos hablar, es que… todo esto me sorprendió, primero que no era un Keynes, que era un Grandchester, después un Rockefeller… a donde voy a parar.

- Toma, eres mi gemelo y no hay ningún error como puedes ver, ellas son nuestras hermanas, y si vinieron conmigo es porque no podían creer que estuvieras vivo, pensaban que era una trampa. John vio a Terry y le dijo irónicamente

- ¿Con que el mismo día eh? ¿Sabías esto? ¿Sabías de los Rockefeller?

-No John… yo no quería que fueras huérfano, que siguieras sintiéndote como mi familia, como desde niños… no sabía nada de esto. Ollwen se acercó

- John cuando te atacaron, lo descubrimos te robaron de niño y era fácil con un gemelo vivo para comprobarlo, pero te llevaron a Europa y te perdieron el rastro, ahora que robaron a mi sobrina, todo salió a la luz, tu padre, lo descubrió y por ello también murió.

- ¿Papá supo que no era su hijo?

- El se casó con Eleonor, sabiéndola que te esperaba y te dio su nombre. Pero nunca se imagino que hubo un cambio y Terry fue llevado a otra sala, mientras que te colocaron sin saber tu origen, pues te acababan de dejar en el orfanato y antes de tu registro te tomaron y te colocaron en el lugar de Terry. John bajo la mirada y dijo

- Con razón siempre quisiste más a Elí, Tío.

- No John, me acabo de enterar que no eres mi sobrino, tu padre jamás nos lo dijo. Pero Elí siempre fue muy parecida a nosotros los Keynes. Y ya la conoces, se peleo por ti con tu gemelo. ¿Cómo ves?

- Yo siempre la cuide tío, siempre… En ese momento Terry lo abrazo, sus hermanas estaban llorando por él, con ese amor debió estar a su lado, no al de Elí. Y es que el gemelo de John llamado Harold Rockefeller era serio, molesto y bastante duro en los negocios, mientras que su contraparte era John, tranquilo, sonriente, juguetón y sutil. Harold se acercó y dijo

- Lo siento se que para ti ella es tu hermana, pero mira, ellas también son tus hermanas y te pensaron muerto, imagina cuando les dije que Elí Keynes me confundió con su hermano, ellas trataron de buscarla y resulta que se escondió… y nada resultó que fue secuestrada, raptada, maltratada y hasta a punto de morir en un voladero.

John abrió los ojos, Terry agarró a Harold del cuello, mientras los Andrew se acercaron para detener a Terry que ya se había alterado, Terry grito

- ¿Qué has dicho? Que Elí cayó de un voladero, John busco a su madre, asustado y Fred que estaba ahí, lo detuvo.

- Ya cálmense, ella es muy hábil y gracias a Andrew ella está bien, al menos la cuida mejor que ustedes, John fue atacado antes, y Terry acusado por su desaparición todo para que dejaran sola a Elí y ella se quedo aquí… con su novio, ven que es más lista que ustedes, al menos dormida y maltratada escapo y vino aquí, mentía Fred para no hacer aclaraciones de Elí, de que ya era novia de Albert pero fue pura suerte o destino que fuera a dar ahí, pues el FBI la buscaban desesperados, ya que recibieron un mensaje de ella que estaba aquí en América, así fue que Fred dio con ella.

En eso llegaba un medico, entraba y Candy estaba sentada, mientras Albert la abrazaba y le daba tiernos besos en su cabeza.