Capitulo 3
Decencia
Llegaban a un pueblo muy pintoresco que pertenecía a las propiedades del Rancho Montan White, donde estaban todos los trabajadores en su día libre, algunos iban a vender y comprar, otros a bailar era un relax en toda la extensión de la palabra, cuando vieron llegar a Candy de inmediato apagaban la música, ella se sentía incómoda, inmediato sonrió suavemente y dijo
-Por favor continúen con lo que hacen incluyendo la música, mi Padre debe estar feliz junto a mi Madre escuchando las bellas melodías, así volvían a poner música y ella continuaba, habían cosas hermosas, piedritas decoradas, lo que le llamó la atención fue un hermoso huevo de avestruz con una imagen en tonos cafés de un paisaje de otro país, lo tomo en sus manos tocando el relieve del dibujo bellamente gravado en un huevo gigante verdadero, lo acariciaba sonriente y lo compró. Albert la observaba en silencio, guardando una sonrisa al ver lo detallista que era, tomaba el huevo sonriente celosa sin mostrárselo a Albert a quien juguetonamente se lo escondía, haciéndolo sonreír.
- ¿Candy te gusta Escocia?
- No lo sé nunca he salido de América, debe ser hermoso tu país. Albert tomó el huevo que compró y se lo mostró.
- Este castillo está en Escocia. Ella sonrió efusivamente dijo
- Es hermoso, me encantan los castillos, los paisajes, me gusta mucho los jardines y la belleza natural.
- Como tú. Candy sonrió, siempre tenía cosas agradables para ella, la hacía sentirse bien.
- Gracias, me refería los paisajes.
- Yo me refiero a ti.
- ¡Albert!
- Vamos no puedo decir algo bello sin que sientas no merecerlo.
- No estoy acostumbrada a recibir tantos halagos.
- Acostúmbrate, porque si aceptas ser mi novia, me gustaría decírtelos cada que estoy cerca de ti.
- Y te quedarás aquí.
- Te gustaría que nos quedáramos aquí. Candy sonrió y Albert agregó - Me gustaría que conocieras mi hogar, pero jamás te pediría que abandonaras el tuyo para seguirme, podemos estar en ambos.
- Suena bien.
- Eso es un sí.
- Conocer tu hogar, por supuesto. Albert se quedó serio y ella sonrió, agregó - Esta bien sería bueno darnos una oportunidad de ser novios. Albert la tomo de su cintura y la elevó sonriendo haciendo que todos la vieran apenada, la bajo y le dio un abrazo. Todos aplaudían por ver que algo pasaba en esa pareja apenándolos por completo.
Una señora sonriente dijo
- ¡Felicidades! Ambos sonrieron y solo dijeron
- Gracias. Al mismo tiempo.
Siguieron un rato más y encontró, unos hermosos platones de un material especial parecido a la plata llamado pewter, así compró cinco y los envolvieron en una hermosa envoltura de tela. De forma individual.
- ¿Y esos platones Candy?
- Para mis hermanas, para darles la bienvenida. Les compraría algo más personal pero ya no son uno, así que recibirán un platón por matrimonio. Albert sonrió.
En el aeropuerto Tom caminaba de un lado a otro nervioso y Guillermina lo miraba bajando su cabeza recordando cuando ambos eran jóvenes, ella hizo el amor muchas veces con Tom, con el descubrió ser mujer, ella se ruborizaba de acordarse como Candy los encontró desnudos en las caballerizas una ocasión a ambos, después de haber pasado horas completas amándose, y ella ahora venía con un ex novio que no quiso seguirla, que no la amaba. En el trasbordar le hablo la señora que limpia su departamento y le informó que Ben en cuanto ella se fue, sacó todas sus cosas y dijo que no iba a volver, a ella ya no le contestó las llamadas y sabía que la había abandonado.
-Tom sigues en el rancho
-Si Mine, y tu no trajiste pareja
- No, no tengo pareja soy maestra Tom donde me fui a estudiar no me fue muy bien y como no conseguí un buen trabajo me hice maestra de niños, me iba bien pero no tanto, debí volver hace un año, pero tenía miedo a Papá.
- ¿Por qué?
- Tom él piensa que termine mi carrera de Abogada y no fue así, estudie una técnica administrativa y termine de maestra
-Pensaba Mine, el ya no está y créeme te hubiera perdonado todo con tal de que estuvieras con él.
- Y tú Tom, ya te casaste
- No. Trabajo para tu… hermana Candy y no me quise ir de ahí, para mi Montan es mi hogar.
- No piensas hacer tu vida Tom, casarte tener hijos, no siempre puedes estar viviendo en Montan.
- No Mine, no vivo en Montan, tengo mi casa, mi camioneta, mi vida hecha, solo que no me casé, no ha llegado la indicada, tal vez me decida y busque a una ranchera como yo y me case.
- En todo Montan nunca habrá una mujer suficiente que te merezca Tom. Ambos se vieron a los ojos, Tom se acercó y la abrazo ella lloró amargamente, aspiraba el olor de Tom, y se refugiaba en su abrazo.
- Mine ya llegaron tres de tus hermanas y debes ver que estiradas llegaron a la casa con sus parejas, ninguna me saludo y pensé que no lo harías tu.
-Tom ellas no te tuvieron como yo, ellas jamás me ganaron Tom. Yo siempre te gane.
- Sigues pensando que soy un premio.
- No, eres un gran trofeo.
- ¡Mine! Ambos sonrieron, en espera de Romí que venía de Inglaterra y si se tardaba lo que los demás en encontrar maletas eso iba a ser todo un buen reto sonreía Tom quien abrazaba con forma protectora a la que fue suya tantas veces y por mucho tiempo hasta que se fue.
- ¿Tuviste novio Mine?
- Si, pero ninguno era el bueno Tom. Siempre tuve mala suerte para el amor.
- Gracias por lo que me toca.
- Tom no eres mi novio
- Pero lo fui o al menos eso creí
- Tom, me fue mal en Europa y mi mala suerte en el amor fue en Europa, aquí solo Candy sabía que hubo algo entre nosotros.
- ¿Candy los sabía?
- Si cuando estábamos en los establos una ocasión ella estaba muy chica y se impresionó con nosotros Tom. En ese momento Tom se puso rojo por completo, varios años atrás, a él le atrajo Candy todo el tiempo y ella lo vio teniendo relaciones con su hermana.
- Ella me despertó antes que llegará mi Padre y nos descubriera Tom.
- Nunca me dijo nada.
- Era una niña Tom.
- Ya no lo es Mine, ya la verás.
- ¿Te gusta mi hermana Tom?
- No, solo es la mujer más hermosa de todo Montan White, no ves que todas sus hermanas la dejaron y ella fue la única que se quedo.
- Que malo fue Papá con ella, fue muy egoísta, debió dejarla ir, pero por no quedarse solo se quedo con su coyotita.
- Mine ella estudió, se preparó y es doctora de animales, es veterinaria y es la mejor y la única capaz de llevar la administración de Montan White.
En eso llegaba Romí y vio a Mine abrazada de Tom, que estaban conversando juntos, sintió el recuerdo de cuando ella se los ganó a sus hermanas y a ella, pensó, Terry es mucho más atractivo.
- ¡Mine! ¡Tom! Mine respondió y fue con ella
- Romí que gusto, se levantó y la abrazó, Tom seguía con el sombrero en las manos girándolo nerviosamente mientras vio un poco distinta a Romí, muy delgada, muy pálida y muy pintada para su gusto, sonreía y vio a Terry quien traía un carrito con maletas y dijo
- ¿No me hechas una mano amigo?
- Por supuesto, los estábamos esperando dijo Tom con una sonrisa al ver que al menos este no se le subieron los humos como a los otros, tenía cierta combinación con Romí, muy blanco, no era delgado era corpulento pero fino.
Se subieron a la camioneta equipada y Terry subía al frente dejando a ambas hermanas atrás, conversando un poco. Tom escuchaba como Romí le mostraba un anillo de compromiso pues ella era la prometida de Terry y se casarían pronto solo que con la muerte de su Padre, tendrían que esperar más tiempo.
Las White notoriamente se hicieron tiempo en volver, no querían la fiereza de su padre, pues todas habían mostrado en su juventud cierta necesidad de riendas para Ron, el tener hijas era protegerlas y cuidarlas, que fueran decentes, y estas tenían un espíritu muy salvaje guardado, sus hormonas despertaron y sencillamente se echaron a la suerte a Tom.
Mine al ganárselos, parecía haber adquirido un trofeo, pues ningún hombre le llenó el ojos lo suficiente para demostrar que ella lo amara, sin embargo en cuanto sintió el abrazo protector de Tom sonrió como hacía muchos años no lo hacía de esa manera, volvía a casa y con ese abrazó era haber vuelto de verdad.
Ronald al perder a su mujer se hizo muy duro, estricto y su madre había muerto un año antes que naciera Candy, en la niñez de Candy Romí fue quien la cuido siendo la mayor, pero en cuanto se hizo mujer, voló lejos parecía querer huir de Ron, pues era tan duro y Romí deseaba que la vieran que se dieran cuenta que era hermosa, cuando perdió a Tom al competir con sus hermanas, fue mucho peor, pues ahora buscaba en todo momento llamar un poco la atención que se dieran cuenta quien era ella, pues para su Padre fue como una empleada, y para Candy fue lo más cercano a una madre que tuvo.
En Montan entraban de regreso Albert y Candy viendo que Petrita estaba agotada, con charolas y charolas de platos vacíos.
-Petrita ¿qué pasa aquí?
- Sus hermanas ordenaron el desayuno a su habitación niña.
- ¡Que!
- Al parecer no pudieron dormir bien y no podían caminar tampoco, pues la única que se levanto arrastraba los pies.
Albert apretó los labios queriendo reír al escuchar la ocurrencia de Petrita, pero en ese momento salían dos de las White en short diminutos sonriendo.
- Van a desayunar en la cama, ¿Cuándo les dijeron que este es un motel de cuarta? ¿Quién se creen ustedes para vestir así? salir por toda la casa en ropa interior.
- ¡Cállate! Ignorante es un short dijo Bezy
- A mi ni tu ni nadie me calla en esta casa, alzó la voz Candy y con eso salía Chay quien traía una mini falda y en la puerta estaban entrando los del aeropuerto. Escuchen bien porque voy a hablar fuerte y claro, aquí no es un motel, ya bastante es que traigan a sus parejas a su cama sin una maldita acta de matrimonio que diga la decencia en la que nacieron, y quede claro, no hay dinero para nadie , las cuentas están cerradas hasta la lectura del testamento, por lo tanto sus parejas se van a servirle a Tom y se van a reportar con él, no hay desayunos en la habitación, y nadie sale en calzones de su habitación, si no se respetan a sí mismas, al menos me va a respetar a mí. ¡Maldito ejemplo!
Tu Bezy, fuiste a estudiar Administración y según tu conversación terminaste una técnica en costura, y tu Lely de doctora no hay nada ahora eres una enfermera y tu Chay tanto mandarte a relaciones internacionales y según sé estuviste atendiendo negocios sin carrera, saben cuánto fue nuestro sacrificio, no, no lo saben solo soy una ignorante que no distingue un short de un calzón solo lo compara.
Y que quede claro, aquí todos creen que ustedes están casadas, que son decentes y que son las White, y si no lo son yo misma les demostrare que es ser una White, ¡maldita sea! Ronald White murió hace unos días pero que quede claro que esta es su casa y aquí la única que sabe que es ser una White soy yo, y ustedes tres van a tener que demostrarme a mí que es ser una White porque según mi Padre ustedes son las más preparadas y el mejor orgullo de esta casa, así que Romí se va avergonzar de la clase de White en las que se convirtieron sus hermanas y si cuando ella llegue sale igual de calzonuda que ustedes óiganlo bien sé usar un fuete mejor que nadie y si he de domarlas en esta casa ¡lo haré!
¡Y ahora a vestirse maldita sea!
Esto último lo dijo aun más fuerte y las tres con susto se fueron corriendo.
Candy se fue sin ver atrás a la cocina y alzaba la voz a Petrita y Chelito molesta por haber tratado a sus hermanas como si fuera un hotel su casa, que esas mujeres son una White y si se les olvidó como son las White a ellas las van a tratar como me tratan a ella, si no ayudan en esta casa no sirven.
Romí tenía lagrimas en su cara y Mine igual, Candy fue la única que estuvo con su Padre y la única que es igual a él, las tres que salieron corriendo por el pasillo de las recamaras se devolvieron a cambiarse mientras que Romí y Mine pasaban a la sala donde Albert estaba serio unido a una barra de vinos donde dejo los platones que compró a sus hermanas. Y cuidaba le huevo que Candy dejó en la mesita al llegar y ver a sus hermanas medio desnudas y a Petrita con las charolas.
Candy salió de la cocina después de haber amonestado a los empleados que ahí se encontraban, vio en la sala a sus hermanas, Romí se irguió por completo y abrazó a Candy.
-Perdóname pequeña, por haberte dejado toda la carga, no quería estar aquí, lo siento.
Mine se unió al abrazo y dijo
- También deje de ser una White Candy, lo siento mucho no termine la carrera soy maestra. Romí dijo, ninguna era tan inteligente como mi niña Candy, ni yo fui tan buena lo siento tanto Candy, esta le tomo el rostro con ambas manos y le dio pequeños besos. Candy le respondió a Romí
- Te ves muy delgada, y luego me dicen que soy la única así, pero ya se a quien me parezco, si por más que como nunca subo de peso, me imagino que tu tampoco. Romí sonrió le respondió
- Yo si subo de peso Candy, pero trabaje todo el tiempo como modelo profesional y me fue bien, no quería volver a ver a Papá, y no vine por el testamento vine a verte a ti, porque te deje muy chiquita e indefensa con él, sabía que a ti no te trataría mal, eras su bebe, su coyotita, no debía tratarte duro.
- él las amaba a todas, nos quedamos sin nada porque a ustedes no les faltara nunca algo, depositaba todas sus ganancias en ustedes y estuvimos a punto de perderlo todo. Mine bajaba la cabeza apenada dijo
-Lo siento mucho Candy. Candy se repuso un poco tomó aire y dirigiéndose a Terry dijo
- Solo tú vienes con quien, este sonrió de medio lado y respondió
- Soy el prometido de Romí, y en efecto vino a verte a ti.
-Soy White, Candy White y ya conociste a Tom Stevens, el te dirá lo que hay que hacer. Bienvenido Terry, si te casas con Romí serás el hermano mayor que nunca tuve y que solo Tom pudo serlo todo este tiempo. Y dando un giro sonrió a Albert quien cuidaba el huevo en las manos, ella fue con él, le tomo el huevo sonriendo agregó - El es Albert mi novio.
