Capitulo 5

Fingiendo

Todos regresaban al rancho por la madrugada llegaba Tom como siempre, vio salir a John este le dijo

-Buen día Tom, ya le dije a Candy que tengo que cambiar esta maleta en el aeropuerto, al parecer se equivocaron me haría el favor de llevarme, Tom lo vio de pies a cabeza, dijo

-Ya le dijo a Candy muy bien pues vamos, en el camino kilómetros antes de salir a carretera, apago el motor y dijo

-Parece que se atoró algo en la llanta, ¿me ayuda?

-Si como no, el hombre lucía nervioso, se asomo a las llantas, Tom le dio a puño cerrado en la barbilla, después le siguió un buen rato hasta que lo dejo bien noqueado, Tom reviso la maleta y vio que traía su ropa y dinero, algunos objetos de decoración y alhajas. Sacó todo lo que creyó no era de él, lo puso en un costal vacío de heno, que traía tras el asiento trasero de la camioneta, luego subió al fulano y siguió camino al aeropuerto, este estaba reaccionando y Tom como si fuera un desvalido pidió una silla de ruedas, le puso su sombrero y lo llevó al andén de salidas internacionales, le dejo su maleta en un lado le bajo la cabeza como si estuviera durmiendo y volvió a tomar su sombrero.

Se regresó y Candy estaba molesta viendo que llegaba Tom

- Que te paso Tom eres un ejemplo para todos los nuevos integrantes del rancho y llegas tarde, este le entregó el costal, le respondió

- Fíjate que el fulano de Chay, me dijo que lo llevará a cambiar su maleta que estaba equivocada en el aeropuerto, como si no supiera leer yo la subí a la camioneta cuando la trajo, pero mira, te manda estos recuerditos al parecer no quería seguir aquí. Candy vio el contenido del costal y abrazó a Tom

- Mejor que un hermano Tom gracias, ayer estuvo muy extraño sentía que tramaba algo y ahora lo comprobaste. Tom sonrió y se fue a ver a los vaqueros con una sonrisa de oreja a oreja. Albert que vio a la distancia regresar a Candy con un costal de heno le dijo

-Cada que te regalan costales, abrazas a Tom. ¡Muy bueno! Y yo que pensé traerte rosas, ambos se rieron Candy le contó lo que hizo Tom a John y le mostró lo del costal donde Albert sonreía y comentó,

- Candy lo corriste porque lo mandaste a trabajar con Tom, se estaba escapando y se llevaba recuerditos de Montan White.

- Si son cosas de Chay, me preocupa y créeme lo presentía. Edward está muy seguro de querer casarse con Bezy, Terry igual, solo falta ver si Pierre piensa igual después del testamento.

- Candy crees que Pierre también se vaya.

- Albert, una bendición matrimonial te da seguridad de que realmente te quieren.

- Está bien Candy iré a hablar con el Padre hoy, para que nos de la bendición.

- ¡Albert! Ambos sonrieron y Candy agregó – Pierre duerme con Lely es pareja de ella.

- Ah sí es por eso, no hay problema yo también te acepto en mi habitación o ¿quieres en la tuya? Ambos saltaron las carcajadas por el tono juguetón con el que hablaba Albert que para decirle que realmente la quiere debe recibir la bendición nupcial, cuando Candy solo lo hacía para que vivieran en el sagrado matrimonio y no en la forma tan liberal en la que vivían sus hermanas.

Todos se acoplaban a las actividades del Rancho, Chay estaba deprimida, y Candy la forzó a trabajar para olvidar al fulano John que no merece a una White. Candy trabajaba ahora en la marcación de ganado y Albert en los caballos, Terry lo acompañaba para aprender, Edward sonreía la ver como ellos le mostraban que los caballos eran finos y este aprendía. Pierre no entendía bien las cosas pero obedecía a Tom y este alimentaba a los animales, serio sin decir nada, comía junto a todos pero se notaba distraído.

El trabajo y las vestimentas ya eran mejores, faltaban semanas para la lectura del testamento, y todos ya entendían el trabajo, había compañerismo y se respetaba a las White, todas montaban al atardecer jugando como niñas, lazándose unas a otras mientras los chicos las miraban, Tom traía una pajilla en la boca sonriendo por recordarlas jugando, y Romí era la más perseguida por Bezy y Lely, quienes dominaban la situación mientras que Candy ya tenía amarrada a Mine y a Chay, ganando Romí dio un revés y tumbo a Lely, lazando a Bezy haciendo que todos se rieran por como fingió debilidad y acabo con ellas. Candy dijo

-Romí, esa actuación te la enseño Terry, porque hasta yo me la creí, parecía que te iba a lazar Bezy y termino lazada por ti.

-Candy nunca subestimes a una White, te lo dijo siempre papá. En ese momento todas se quedaron en silencio, Romí era una White en el fondo, y se comportaba como una, aunque no lo aceptará, con ese comentario lo dejo claro. Mine se defendió

- Bueno ganaron en la revancha, tomando en cuenta que siempre les ganaba. Bezy respondió

-Mine, para en otra ponemos de premio a Tom y veras que si lazas a alguien con tal de que no te lo quiten dejando serios a los chicos, todas hicieron una sonrisa y Tom bajo la cabeza, recordando viejos tiempos, Mine siempre les ganaba por que no le quitaran a Tom.

Entraban a la casa y había un recado para Albert todos escucharon, este de inmediato llamó de larga distancia y no le respondían se marchaba y empacaba de inmediato, Candy le dijo a su hermana,

-Romí quiero saber de mi Tío William, ¿Puedes hacerte cargo?, prometo no tardar, Tom te ayudará en todo, no hay ingresos ni nada que se salga de orden, todo está liquidado y solo tenemos entregas pagadas hasta el testamento.

- Por supuesto Candy, pero no puedes ir vestida así, toma mi ropa haya no son vaqueros Candy. Albert ya estaba listo y Candy le tomó el brazo, este se sorprendió, pero si su Padre estaba mal el debía estar allá.

-Puedo acompañarte, también quiero ver a mi Tío William. Albert sonrió por la sorpresa, respondió

- Por supuesto Candy, a mi Padre le dará mucho gusto saber que mi novia me acompaña.

-Pero duermo en mi habitación. Ambos sonrieron, ella estaba dejando claro que no era como sus hermanas y este se reía por la aclaración.

En Montan quedaba claro que Romí y Terry estaban a cargo, sin embargo Tom y Mine eran quienes se preocupaban por que todo estuviera en orden, Chay volvía a encerrarse al ver que Candy no estaba para presionarla, hasta que Tom hablo con ella y le dijo como sucedieron las cosas, esta sacó el orgullo y volvió a las actividades con mayor intensidad.

En los aeropuertos, Albert no podía dejar de sonreír al conversar con Candy, se daba cuenta que no era una vaquera solamente, que había una mujer extraordinaria en ella y que ni todas las damas refinadas de la familia podían exigirle nada a ella.

Candy trataba de disimular su preocupación, pero al perder a su Padre y a dos de sus amigos William era el único que le quedaba, no era justo que también se adelantara en el camino y estaba segura que debía haber un mal entendido, porque de todos él era el más cuidadoso y su salud era inmejorable.

Mientras tanto en Escocia, William se fingía enfermo ignorando que le habían llamado a su hijo mayor, este estaba actuando para presionar a Anthony y a Andrea a que ya sentaran cabeza, que él no iba a estar eternamente junto a ellos y quería nietos.

-Hijo estoy preocupado, me voy a morir sin conocer a mi descendencia

- Padre por favor, no diga eso usted es un hombre fuerte, Elroy lloraba enternecida, ella comprendía lo que su hermano les pedía, y tenía que ayudarlo a completar esa meta.

-Anthony hijo, Andy es menor pero tanto tu como Albert ya debían haber pensado mejor las cosas.

-Ya verás padre prometo poner todo mi empeño en ello y hasta le ganaré a Albert si no se apura en tener novia.

- Así se habla hijo

Anthony sonreía y al salir veía nerviosa a Andrea, la abrazaba cariñoso porque estaban preocupados, llegaba George quien conocía la situación y sabía de la salud excelente de William y sus seguras intensiones para sus hijos, pues al ir a América descubrió que solo él y Ron estaban sin nietos, mientras todos ya contaban con abundantes descendientes y alegraban sus días con niños y nuevos retoños, sin embargo al saber del fallecimiento de sus amigos, este ya no quería darle largas a las cosas, y comenzó por enviar a Albert a conocer a las hijas de Ron, mientras que la tía Elroy ya tenía listo el cumpleaños de Andrea y estaba seguro que ahí, vendrían todas las damas para ver a sus hijos, sin embargo estos entre mayor edad más exigentes se volvían.

Al salir sus hijos William tranquilizaba a Elroy y dijo

-Hermana de una u otra manera estos chicos tienen que sentar cabeza y con sincera preocupación Elroy respondía

-No te preocupes William eso ya se lo pediste a Anthony, con tal de ganarle a su hermano y quedar bien ante ti, estoy segura que para el cumpleaños de Andrea al menos tendrá una novia más estable.

-Gracias Elroy, si estuviera mi esposa aquí, ellos hace mucho que estuvieran bien casados, pero se preocupan por la familia, por su hermana y por mí, que ninguno piensa en formar la suya hasta estar seguros que nosotros ya no los ocupamos.

-Oh William, lo único que te pido es que no menosprecies la presencia de un buen médico y que te revisen bien, no quiero que te vayas antes que yo. Angustiada Elroy por William y este no quería decirle que él estaba bien, que solo estaba fingiendo para presionar un poco las cosas, al parecer su actuación hacía que Elroy lo creyera más que sus hijos y este le tomaba la mano y la besaba.

Días después llegaban en un auto Albert y Candy, donde él le tomaba de la mano, mientras los sirvientes bajaban sus cosas, para correr a la habitación de su Padre. Candy esperaba a fuera y dentro de la habitación estaba William, Anthony y Andrea en una segunda etapa de actuación con un medico contratado por George quien fingía revisarlo, para tranquilizar las cosas a Elroy.

Entraba Albert y dijo

- ¡Padre! William reaccionó, acababa de echar a perder la situación con Albert este no quería que le avisaran a él, pero Anthony al tomar en serio las cosas lo llamó. Andrea apenas lo vio, abrazó a Albert y Anthony seguido dijo

-Ha estado muy mal, pero el doctor en un rato nos dice si podrá estar en la fiesta de Andrea, el doctor al escucharlo respondió

-Por supuesto, este hombre necesita levantar ese ánimo que tiene por los suelos, Albert sonreía, regresaba a la puerta por Candy, le decía eso y ella sonreía, de inmediato entró, dijo

- ¡Viejillo rabo verde! Que susto me has dado. Elroy abrió los ojos al escuchar la expresión de Candy y los hermanos de Albert igual parecía que les habían arrojado agua helada en el rostro. Pero William hacía a un lado al doctor y tomaba su bata para cubrirse y tallarse la cabeza para aplacarse el cabello y ponerse de pie como si hubiese llegado su propia esposa. Candy corrió y lo abrazó, este enternecido le besaba el cabello

-Mi niña hermosa, estas aquí en Escocia, hija estos se abrazaron de tal manera como solo abrazaba a su esposa y ella lo llenaba de besos en su rostro agregó

- Eres un papelero Tío no sabes cómo hemos venido todo el camino corriendo por verte.

-De haberlo sabido antes me enfermaba para que vinieras a conocer Escocia Candy.

-Tío no vuelvas a asustarme así, la próxima vez me traeré un fuete y te daré unos buenos azotes para que no lo andes asustando a tu niña, lo que te hace falta es trabajo

-No hija, me faltan nietos estos al igual que tus hermanas, quieren que me muera sin conocer a mis nietos hija

-No digas eso Tío, no puedes andar presionando a nadie, no sabes con todo lo que nos hemos topado ahora que regresaron mis hermanas. En eso William tomo los hombros de Candy y dijo

- ¿Te han atacado esas ingratas hija?

- No tío, pero te aseguro que si mi Padre las hubiera visto llegar, se hubiese muerto en ese instante.

-Tanto así, ¿Que William mi hijo no te ayudó?

-Por supuesto Albert me ha ayudado mucho desde que lo enviaste, en ese momento Albert ya notaba que su padre estaba bastante bien, al ver la cara de los que estaban ahí, mientras Candy conversando directamente con él, cuando nadie lo hacía de ese modo tan particularmente confianzudo y sin importar el rango tan alto que William Andrew tenía en Escocia. William recordó su actuación tomó aire, y abrazando de la cintura a Candy la giró y dijo

-Hija ellos son mi familia, ella es Elroy mi hermana, Anthony mi hijo y Andrea mi pequeña. Ella sonrió apenada y dijo

- Un placer conocerlos. Albert notando la molestia en el rostro de su tía Elroy se acercó a Candy y dijo

-Papá Candy es mi novia. Ahora sí, todos no solo sorprendidos sino con la quijada suelta, pues Albert llegaba con novia loca desde América, mientras George orgulloso pensaba. Anthony no hay nadie que le gane a mi muchacho.

Andrea trato de componerse y se acercó para saludar a Candy, ella una hermosa rubia de ojos azul cielo y cabellos lisos extremadamente lacios, Anthony un joven bastante parecido a Albert pero con un poco de elegancia y más fino que Albert, que su sencillez lo demostraba al sonreír.

William abrazó de nuevo a Candy y dijo

-Mi niña será mi hija también, esa si es una maravillosa sorpresa Candy, tu si sabes curar a los enfermos. Candy enternecida al escuchar a su Tío William lo abrazaba y esta le dijo

-Si prometes que te curarás seré lo que tú quieras, pero no quiero volver a saber que estás enfermo porque te llevaré al rancho para que se te quite lo papelero. En ese momento George hizo cara de sentirse descubierto, pensó como sabía ella que eran puros papeles de William acaso lo había notado, era muy inteligente. Albert abrazó a su Padre y este feliz le dijo

- Papá qué bueno que nos hiciste venir a verte y saberte bien, el testamento se dará hasta dentro de algunas semanas y Candy necesitaba salir de allá. William asombrado respondió,

-Tan grave es el problema. Albert sonrió contestando,

- Candy puede con eso y más, pero es mejor que no esté sola. Candy al escucharlo lo abrazo de su cintura y este la beso en los labios dejando claro que era su novia. William dijo

- Bueno Candy al menos el doctor dijo que debo tener alegrías para levantar mi ánimo y estarás aquí para el cumpleaños de mi princesa Andrea, la dueña de mi corazón, esta al escucharlo suspiro enternecida y contestó

-Gracias Padre, ya me estaba poniendo celosa de mi cuñada por ser quien te levantó de un brinco de la cama y te hizo sentir mejor. William, se acercó a Andrea y la abrazó esta sonrió y tomo las manos de Candy para agregar- Bienvenida a tu hogar Candy, ya nos hacías falta en esta casa, Candy sonrió con ternura, al menos le recordaba a Bezy en lo físico pero al hablar era tan cariñosa como Mine.


Espero les este agradando tanto como a mi al escribirla... Gracias por sus comentarios y por aquellas que siguen esta historia, me agrada mucho poder escribir... pero me queda poco tiempo para leer y a mis amigas después se me pueden sentir... que van a pensar que no me interesan sus historias si son maravillosas, Gracias por leerme y por escribir también... yo aprecio mucho ambas cosas, y disfrute tanto esta semana de unos finales tan románticos, que me inspiraron a escribir más.

Dios las bendiga

Saludos

Mayra