Capitulo 7
Sencillez
Albert estaba muy aprensivo con Candy, la separaba y cuidaba de todos, ella lo notaba y se lo agradecía, pues temía equivocarse o decir algo mal, se mantenía muy seria con los demás mientras que con Albert ya tomaba más confianza, este llevaba junto con Andrea a comprar vestidos y cosas a Candy, donde no dejaba que Candy gastará en nada, todo lo cubría él.
Andrea la llevó a una estética y le despuntaban el cabello, y entraban a un spa juntas sonriendo conversando de todo, Andrea se sentía bien con ella sobre todo porque su Padre la apreciaba y ella quería descubrir cómo se ganaba a su Padre si ella no la conocía, pero Candy escuchaba más y hablaba poco haciendo que Andrea disfrutará de una amiga y no de alguien a quien indagar.
-Candy ¿amas a mi hermano?
- Si Andrea, lo aprecio mucho, pero tenemos poco de ser novios.
- Si pero mi Padre quiere que se case, y que le den nietos, así que la presión va a recaer en ti, pues Albert es el mayor.
- ¡Vaya! Lo que ignoras Andrea es que hace poco perdí a mi Padre, y no tengo cabeza para pensar ahora en casarme, sino en ver cómo voy a cuidar de mis hermanas y de mi hogar.
- Bueno en eso te puede ayudar mi hermano, esas actividades las hacen los hombres no las mujeres.
- Tal vez aquí, porque tienes dos hermanos, pero allá en Texas, solo habíamos mujeres y tenemos muchas responsabilidades.
- Bueno no hablemos de cosas tristes, la vida continua y mi padre quiere a como dé lugar casar a sus hijos, espero que pienses formalmente con mi hermano, porque él no es fácil que acepte a una mujer, aquí hubo muchas y ninguna fue su novia a la que trajera a casa y la conociéramos, se fue a América y llega con novia, que tienen allá que atraparon con facilidad a William para enviar a Anthony y esperando que no me envíen a mi también. Ambas sonrieron y Candy se quedó pensativa.
Realmente tenía poco de conocer a Albert pero ella no estaba siendo su novia para jugar sino en un plan a futuro y ese futuro que tan lejos lo veía Albert. Cerró sus ojos pensativa y vio la sonrisa de Albert y la vez que llegó con barba a su casa y como discutió con Tom, como tranquilizó al caballo y como deseaba en ese momento ocupar el lugar del caballo y que le susurrara a ella palabras tranquilas y tenerlo a su lado hizo un fuerte suspiro y Andrea sonrió efusivamente despertándola en el spa donde estaban haciendo que se ruborizará por completo.
- Vaya cuñada estas muy enamorada, definitivamente sé que si amas a mi hermano esa sonrisa lo dice todo. Candy se ruborizaba más como hacía ella para salirse de esa conversación.
- Andrea ¿No tienes novio? O algún pretendiente.
- No Candy, pero dime allá donde vives, ¿hay caballeros decentes?
- Ninguno como tu hermano, puedo jurarlo. Contestó sin pensar y se volvió a delatar, haciendo que Andrea sonriera
- Candy no eres como las demás, tu si eres una mujer sincera, pero no te preocupes conmigo, yo ya te acepte como mi cuñada, eres una hermana para mí, lo juro nadie ama como tú a mi hermano, siempre van tras su dinero o tras su posición social. Candy la vio a los ojos y ya no quería decir nada pero Andrea le agregó - Si te quedas sin decirme tus comentarios, me sentiré mal, eso significa que no confías en mi, estamos solas, amas a mi hermano y eso es bastante notorio, no tiene que darte pena, pena sería robar y que te pesquen, porque muchas roban maridos y novios de otras, pero si nadie se dan cuenta son unas hipócritas muy decentes.
- ¡Vaya! Eso quiere decir que aquí te roban al novio si te dejas
- Por supuesto Candy y a la novia también, eso es en todos lados, pero pobre del que intente robarle la novia a mi hermano, se las verá conmigo.
- Eso es imposible Andrea. Lo dijo con una seguridad. Andrea se sonrió efusivamente
- Así se habla cuñada. Con la seguridad de que tu amor nadie más lo conquistará, ahora si estoy segura que Albert no se equivocó al tenerte como novia. Sandy, Isabela y Camila, siempre quisieron el cariño de mi hermano, pero ninguna óyelo bien ninguna se lo ganaría, pues Albert siempre supo que esas damas no eran para él, muchas ya habían entregado su corazón y solo querían su fortuna. Pero la última vez que una mujer quiso casarse con él, Albert dijo que dejaba toda su herencia a nombre de Anthony y se pusieron de acuerdo ambos, sin avisarme me quede asustada, sin embargo Albert continuo y agregó, nos iremos a vivir los primeros cinco años de matrimonio a África y debiste ver la guerra que se armo con Carolina, anunció a los cuatro vientos que mi hermano estaba mal de la cabeza.
- Yo no tengo mucha fortuna, de hecho creo que no puedo competir con eso, además, de irme a África, mejor me llevo a tu hermano a vivir a Texas, si él no tiene dinero, no importa, el sabe trabajar muy bien y esta semana que estuvo conmigo apenas amanece y se va conmigo a arrear el ganado, a marcar y a domar a los caballos.
Andrea se quedó con los ojos muy abiertos y la boca suelta apenas pudo tomar aire y respondió
- ¿Tú haces eso? Candy se entristeció, tal vez ya no era la mujer adecuada para Albert y Andrea lo acababa de descubrir, bajo su mirada con tristeza y Andrea agregó
- Albert te conoce y el te eligió ambos son muy parecidos, sabías que Albert cuando era muy joven, se fue a África y a Brasil solo sin dinero.
- Si me lo contó.
- Ustedes son el uno para el otro. Cuando te vi en los brazos de mi Padre, y como le hablaste de verdad, el solo hacía eso cuando estaba con mi madre y solo ella lo trata como lo trataste tu, abrazándolo y mimándolo como mi madre lo hacía, hasta se apenaba y se cubría con la bata, parecía que había llegado su novia y no la de Albert, definitivamente yo no soy tan buena como tu Candy.
- ¿Buena? O sea que si soy adecuada para Albert
- Candy eso lo deciden ustedes, ¿Qué él no es adecuado para ti?
- El es perfecto. Andrea sonrió efusivamente y levantándose desnuda se cubrió con la toalla del spa se sentó frente a ella y agregó
- Tu eres perfecta para él, pase lo que pase no lo dejes nunca, sobre todo en mi fiesta muchas son muy insinuantes, no dejes que te humillen Candy, eres mejor que muchas, no eres hipócrita, eres sencilla y segura de ti misma. Me agradas mucho cuñada. Candy se levantó y Andrea la abrazó cariñosa.
En la mansión Cornwall Archie estaba bastante inquieto no había dormido bien y es que se la paso soñando con la novia de Albert la veía montando el corcel y su corazón se agitaba, el tenía una novia bastante delicada, apenas y se subió al corcel iba muy despacio y apenas y le soltaba la rienda al caballo, era aburrido ir a cabalgar con ella, mientras que observó a Albert como separaba a su novia de ellos y como ambos corrían bastante fuerte los corceles y las caderas de Candy como hacían su movimiento tan firme en el corcel por Dios, Albert tenía una mujer muy candente, y no lo dejaba tranquilo no la podía sacar del pensamiento.
Mientras que Ster comentaba con Paty
-Amor deberías ir a cabalgar más seguido con la novia de Albert, ella conoce algunas técnicas que nunca había visto.
- En serio. La vi toda despeinada, su cabello lo traía todo revuelto y rebelde, apenas y se le podía ver el rostro. Ster la vio y pensaba, el rostro es lo de menos como domaba el caballo debiste verlo por Dios, debes intentar eso, tal vez aprendas a domar un caballo y créeme me domarías a mi también.
Paty vio a la cara de su esposo y abrió los ojos, estaba con su pensamiento en otra parte definitivamente era la novia de Albert la que lo tenía así. Más tarde comentaba con Annie la sugerencia y esta le respondió
- Que extraño, Archie dijo algo sobre aprender a domar un caballo. Pensé que él iba a tomar clases para domar caballos, pero eso puede provocar abortos en el futuro, pues hay personas que no llegan a tener familia por ese tipo de ejercicios tan agresivos.
Albert estaba en las oficinas y salía corriendo para ir por su hermana y su novia que estaban en la estética, podía dejar ir al chofer, pero él quería ir a verla, estaba bastante inquieto parecía que era la primera novia que tenía, se daba habilidades para dejar todo listo y salir antes. Anthony lo observaba como se apresuraba en todo y terminaba.
- ¿Cuál es la prisa Albert?
- Tengo un compromiso Anthony, lo bueno es que tu estas a cargo de esto, con permiso.
- Todo por Candy. Ayer hable con mi padre y no me negué a ir, mira quien resultó beneficiado, ahora traes novia y pareces un adolescente nervioso.
- ¿Te molesta Anthony?
- No, ella no es mi tipo Albert, por mucho que dome caballos, el tono en el que llegó saludando me dice que no tiene muchos estudios y no está preparada que digamos, creo que la estas cubriendo para que nadie se dé cuenta de que tal vez solo tubo estudios básicos, pues se quedo con su Padre y al parecer son las hermanas las que están mejor preparadas que ella. Papa está muy feliz porque la quiere de nuera y juró a su amigo protegerla, como ya se lo estas cumpliendo, pues sigues siendo el favorito de mi Padre.
- Anthony, no me gusta como piensas acerca de mi novia, ella es veterinaria y salvo a tu corcel Dominó, gracias a ella no se murió al ingerir un alimento contaminado que le provocó un cólico, ella le administró los medicamentos y lo atendió ayer por la mañana. De todas sus hermanas soy el mayor, y ella de todas es la mejor, sabes porque… porque me quiere sin nada de lujos, me quiere a mí, no a mi apellido ni a mi fortuna, ella es la mujer que quiero para que sea mi esposa, me alegra que no sea tu tipo, pero si está muy bien preparada para ser mi esposa. Y que yo sepa mi padre jamás me ha tratado como su favorito, por el contrario, según todos los que nos rodean es a ti a quien le toco ser mucho muy suave y considerado. Con permiso.
Albert se retiro dejando a Anthony y George estaba en los archiveros escuchó todo con media sonrisa recordaba a Candy, y que esa niña definitivamente era el tipo de chica para su protegido, pues gracias a Albert, George conservaba un estatus único, Albert siempre lo tomaba muy en cuenta lo respetaba como a un amigo, no como a un empleado de confianza, mientras que Anthony era muy fino y conservador, dominaba mucho la administración y hacía sentir a George que no lo necesitaba.
- Joven Anthony estos son los archivos de los contratos que tenemos que revisar.
- Yo lo haré George, puedes retirarte.
- Con permiso Joven Anthony. Salía sonriente George para ir rumbo a su oficina.
En el pueblo Chay llevaba las cosas para subirlas a la camioneta cuando se topó con Niel, este la observaba y notaba que era muy hermosa, pelirroja pero sobre todo un cuerpazo muy estilizado, Niel suspiraba al saber que tenía novio, Chay llevaba un par de bolsas y casi se le caían este corrió y le ayudó
-Permítame señorita. Como es que no la acompañó su novio, para que no cargue tantas cosas.
- Era solo mi amigo, y ya se fue, además no le pedí su ayuda Niel
- Usted es Chay, ¿No es así?
- Si, y usted es al que mi cuñado puso en su lugar y mi hermana le dejo muy claro que no se queda con una White.
- Bueno, las tierras no son mujeres, usted es mucho muy bonita para ser evaluada como una White.
- No se haga el tonto Niel, sabe que soy una White, deme acá, gracias por ayudarme, en otra deje que se me caigan las cosas y ríase o búrlese, eso sería más fácil viniendo de un Legan
- No me ponga el letrero de malo, porque desee las tierras mejores, no las quiero robar, las quería comprar, pero definitivamente usted no tiene precio Srita White, con permiso. Mine y Tom llegaban sonriendo, veían que Niel le había ayudado a Chay y Tom le dijo
- ¿Te molesto?
- No al contrario, me ayudo.
- Bueno viniendo de él, es extraño pero siempre quiso casarse con la mayor para adquirir las tierras e intento muchas veces comprárselas a tu hermana y a tu Padre, tiene mucho dinero, es de los más ricos de por aquí, al parecer mostró mucha decencia al ayudarte Chay, cuidado y quiere conquistarte.
- Te burlas de mi Tom.
- No, eso nunca Chay, pero ándate con cuidado, porque si le gustaste hay muchas que lo han querido atrapar y el es muy frío, solo le interesa conservar su posición y sus tierras incrementar es bastante insistente, solo que Candy jamás cayó porque tu Padre no lo dejaba acercarse a ella.
- El quiere a Candy
- No Chay él quiere comprar las tierras a como dé lugar, y eso lo veremos con la herencia, ustedes sabrán lo que harán con ellas. Algo si te puedo asegurar si ustedes fueran dueñas de una parte de tierras él, las compraría al doble de su valor.
Chay se quedo pensando, pero recordaba que las tierras estaban endeudadas y se perderían si no salían adelante, recordaba como toda su fortuna la gastó en su vida de lujos y en su novio y sus excesos, ahora no tenía mucho, que parte podía ella dar para quitar la deuda de las tierras, si solo tenía muy poco apenas para sobrevivir, veía a Mine sonriendo con Tom y pensaba que ella podía casarse con Tom si este se lo proponía, total ya habían sido novios en la juventud, pero ella donde quedaría, en que trabajaría en Texas, tenía que buscar trabajo si algo dominaba era negociar, pero en que negociaría si no tenía nada, Candy ya tenía novio y contaba con una profesión.
- Hacen bonita pareja Tom, acaso vas a casarte con mi hermana, porque si mi padre supiera que fuiste el primero en su vida, te hubiese casado con Mine, pero ella ahora es mayor, lo cierto es que si Candy o Romí se enteran, vas a estar en aprietos por no proponerle algo serio a nuestra hermanita.
Tom se quedo con la boca suelta vio a Mine quien estaba apenada y bajaba la cabeza y este respondió
- Ella sabe que cuando lo desee sería mi esposa Chay, pero no soy un hombre de su nivel para pretender soñar con una White. Manejaba serio al sentir que Mine podía ofenderse, y Chay respondió
- Vamos Tom, Mine jamás ha visto a otro hombre como te ve a ti, qué nivel necesitas para que sea tu mujer si bien que la hiciste tuya y todas las White lo saben, solo te advierto mi Padre puede venir a cobrártelas sonando el fuete por las noches y Mine soltó una carcajada nerviosa, haciendo que Tom sonriera. Este agregó
- Las que le tenían miedo a Ron White fueron sus hijas. Llegaban al rancho los trabajadores se acercaban a bajar las cosas y Tom jaló a Mine a las caballerizas, donde ella asustada lo miraba
-Mine ¿te casarías con un hombre como yo? Mine lo vio a los ojos y notaba como Tom tenía sus ojos brillosos por como Chay lo había retado frente a ella, y esta le respondió
- Por supuesto que si Tom, eres mucho mejor hombre que cualquiera que hubiese en toda Europa. Tom sonrió la abrazó y tomo sus labios ajustándola con él, Mine respondía al beso efusivo de Tom y este la estrechaba con su cuerpo.
