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Ranch Montan White

Por Mayra Exitosa

Capítulo 24

Cambios de realidad

En Australia, Terry ya se había aprendido la secuencia cuando vio llegar a Susana, este aventó los papeles y apretó las quijadas, era cierto que Romí ya no estaba, pero esa mujer jamás estaría cerca de él, ella era capaz de dañar todo lo que tocaba, no solo por el supuesto amor que le tenía, sino por lograr lo que quería. Por fin lo vio, Susana había conquistado a uno de los productores, ahí estaba ella ajustándose al cuerpo del productor y Terry, ya nada tenía que decir, había firmado los papeles donde aceptaba hacer la película, ella sería la protagonista.

- Hola Terry, siento mucho lo de Romí. Susana con pucheros fingidos y sobreactuados comentaba a un Terry que le daba la espalda. Este giro y como si se tratara de un empleado repartidor, siguió leyendo sin responder. El director veía lo que sucedía, y ponía más atención.

- Vamos Terry querido, ahora actuaremos juntos, será un éxito rotundo, el mejor director de películas románticas.

- Susana, no es una película romántica, no has leído el libreto.

- Stamford solo trabaja con romance, porque crees que acepte.

- Bueno si tú lo dices, Terry sin verla notaba lo enfurecida que se quedaba, porque este la ignoraba notablemente.

Durante los días que llevaba, en su mente solo estaba ella, su rostro serio, observador, sin palabras, que más había pasado entre ellos que no podía recordar por completo, ella esperaba que dijera algo más, pensaba un Terry preocupado al ver el rostro de Andy en su mente, una y otra vez.

Por fin después de hacer las filmaciones en la zona elegida, cambiaban a las dramáticas del desierto, ahí una Susana se quejó amargamente de haber aceptado esa película, su tez estaba maltratándose por el exceso de sol. Terry todo el tiempo portaba un sombrero, ella no, ella hacia escenas bastante dramáticas, donde lo buscaba y no lo encontraba, quedo tirada en la arena, donde el polvo se metía entre sus senos y sus ropas rasgadas. Definitivamente estaba sufriendo, las escenas eran impactantes, pero como bien dijo Terry, no era un romance era un final melodramático todo el tiempo, solo una escena tenía un beso y ella fallecía en ese instante. Lo que es no leer los finales de los libretos pensaba un Terry con media sonrisa.

En Inglaterra, Annie emocionada por elegir diseños junto a Daisy, preguntándose donde estaba Candy. Al saber que Albert la había llevado a elegir las argollas matrimoniales, todos sonreían por el detalle de este.

- Mi primo siempre tan detallista, ¿Verdad Paty? Nosotros también elegimos juntos nuestros anillos.

- Si mi vida, fue muy original el diseño acorde a todo lo que elegimos, por eso son de oro blanco. Mostraba su argolla matrimonial a Annie. -¿Y Andy donde está?

- Salió a ver otros detalles, pero no la localice. Dijo que en cuanto se desocupara, nos llamaba.

Andy y Eleonor paseaban por todo Inglaterra, definitivamente ambas se llevaban de maravilla, Richard le llamó y esta le comentó que estaba con Andy de compras, a lo que emocionado le comentó de la unión de la zona hotelera. Así colgó la llamada, pero Eleonor siguió viendo a Andy no cortó la llamada seguía haciendo como que escuchaba el celular, mientras Andrea, sonreía con un hermoso diseño de gargantilla en zafiros. Eleonor se le ocurrió algo al momento y dijo en voz tenue

- No puede ser Richard, ¿Cómo que una recaída de Terry? Me iré a verlo. No podré dormir con la angustia de saber como esta.

Andrea, soltaba la gargantilla y la entregaba, giraba a ver a Eleonor seria, pensando en lo que había escuchado. Eleonor vio su rostro, definitivamente Andy sentía algo por Terry.

- ¿Terry está bien? Pregunto seria la joven Andrew

- No lo sé, tendré que dejarte Andy, me iré a Australia mañana mismo. Para mí, lo primero es mi hijo. Andrea quería decir algo, pero no pudo se quedo muda, tal como le pasaba cuando estaba frente a Terry cuando recordó y la olvido, pero ahora él le había dicho que nunca la olvidaría, eso significaba que la había recordado. Ella se quedo con un rostro angustiado, el cual en silencio gozaba suavemente Eleonor, pensando él no la obligó a nada, pero ella permitió que durmieran juntos.

En el trayecto, dejo en la boutique donde se encontraban las otras chicas, pero Andy ya no era la misma, su preocupación se incrementó, pensando que contaba con el teléfono de Eleonor y estaría al pendiente de saber sobre Terry.

En Ranch Montan, por fin Tom y Mine en helicóptero pasaban a Ranch Montan, ambos solo a ver que todo estuviera en orden, aprovechando que llevarían de regreso a los pequeños de Dorothy.

- ¿Y sabes mucho de caballos? Preguntaba Jimmy

- Un poco. Respondió apretando una sonrisa Tom, al ver como lo admiraba el pequeño que portaba un sombrero y chaleco, por sentir que Tom era un vaquero de verdad.

- ¿Y también lazas las vacas?

- Si. Agregó Tom admirando que el pequeño ya estaba instalado en Ranch Montan

Mine sonreía por como el pequeño estaba emocionado con Tom, se imaginaba a él con un hijo, sería así de bello. La pequeña Jessica la sacó de sus pensamientos preguntándole a ella.

- ¿Tu traes un bebe aquí? Tom giro bruscamente al ver como la pequeña le indicaba tocándose la pancita, a lo que él esperaba oír la respuesta.

- No, creo que todavía es muy pronto para traer un bebe, pero tal vez mande mi carta a la cigüeña. La pequeña abrió los ojos asombrada y agregó

- ¿La cigüeña lo pone en tu pancita? Tom soltó una carcajada, a lo que Mine se ruborizó por completo. Jessica era menor por dos años que su hermanito pero tenía unos alcances muy extrovertidos. Tom abrazó a Mine y le dijo al oído.

- Ni se te ocurra decirle que sí. A lo que Mine sonrió bajando el rostro. Tom se imaginaba a Jessica buscando una cigüeña para ver cuando se le acercaba a Mine y más se reía.

En el rancho George trabajaba de manera extenuante, todo lo quería a la perfección, mientras Anthony y Archie lo apoyaban por completo, no tenían ni una sola distracción de momento, Annie se había ido con Candy. Anthony cuando se trataba de administración, no había quien lo venciera, era un Andrew que demostraba sus dotes.

Chay y Niel gozaban de lo lindo su luna de miel, ya se conocían y se trataban como amigos a pesar de ser esposos, su manera de decirse las cosas de frente, no temer a un enfado y saber sacar sus puntos de vista, hacían que Niel apreciara cada día más a su bella pelirroja.

- No nos vamos a cuidar ¿Verdad Chay?

- Me pediste formar una familia, creo que no tiene caso cuidarme, si aun así no puedo dártela, te daré tu libertad sin condición alguna Niel.

- Eso jamás. Nosotros juntos aun que no me des hijos tu eres y serás mi mujer. Chay se quedo asombrada, se había cuidado tanto tiempo que no creía posible ser madre, pero llegando a su hogar, buscaría hacerse una revisión para que nada impidiera formar su hogar.

En Inglaterra, Albert estaba preocupado no había dicho aun lo de Pierre, se angustió tanto que apenas llegaron a un hospital, él de inmediato solicitaba un especialista y una revisión completa de su prometida. Candy se asustó, sabía que había estado un mes en un hospital y le habían realizado muchos estudios, pero el mareo pudo haber sido el champagne, ella no estaba acostumbrada a beber. Al realizar la revisión todo cambio,

- ¿Qué sucede doctor? ¿Qué le pasa a mi prometida? El doctor al escuchar prometida, levantó ambas cejas, agregó

- ¿Se piensan casar pronto? Esto angustió mucho más a Albert, no podía ser posible que Candy estuviera tan mal. El doctor al ver que Albert se ponía nervioso y pálido inmediato agregó

- Pues si es posible que sea lo más rápido, ella está embarazada. Candy soltó las quijadas, tenía razón ella no estaba teniendo sus cuentas, ya había sospechado eso, pero no había síntomas, la embarazada era Paty quien contaba con ocho semanas de embarazo. Candy bajo el rostro apenado. Albert soltó un suspiro de alivio, hizo la cabeza hacia atrás y sonrió feliz, se puso de pie, subió a Candy en sus brazos, bailando por el consultorio. Candy asombrada no podía creerlo y solo comentó

- ¡Mi tío me va a matar!

En ese momento Albert se detuvo en seco, la boda sería en meses, no podía llevar a Candy con su barriga prominente en esas fechas o cuanto tenían de plazo.

- ¿Cuánto tiempo tiene de embarazo? Preguntó de inmediato,

- Según lo que veo aquí, es un aproximado de doce semanas.

Albert se sentó, y jaló a Candy a sus piernas sentándola sobre él, la abrazó de tal modo que su cabeza la acomodo en el hombro de ella mientras le acariciaba la espalda y uno de sus brazos. Ella comentó

- Albert, Paty tiene como ocho, y… creo que según mis cálculos deben ser once semanas las que tengo. Con cara de angustia Candy agregó - Podemos regresar a América y decirles que la boda la llevaremos a cabo después.

- Candy, tenemos un compromiso de casarnos antes de un año y quedan menos de nueve meses, lo mejor es que, como dice el doctor, nos apuremos.

- Albert, mi tío nos va a matar.

- El dijo que deseaba nietos.

- ¡Albert! Eso es después de la boda.

- Tranquila mi amor, arreglaremos esto, te lo prometo.

Candy lo abrazo del cuello su rostro era de pena y preocupación, cuando todas se enteraran, la vergüenza que le iba a dar, Andrea, Daisy y Annie, ya estaban muy apuntadas para ayudarla y estaban separando a Paty porque ella estaría con su embarazo prominente para las fechas.

El doctor al verlos preocupados para cambiarles el rostro agregó

- ¿Podemos ver que sexo tiene su bebe? Candy abrió desmesurada sus ojos y Albert igual, como que estaba un bebe completo, ambos no les caía la noticia, hasta que el doctor paso un aparato por el vientre mostrando a un bebe completo y pequeño, el doctor decía cuando medía el feto a lo que Albert lo comparaba con sus dedos. Este agregó - Es un niño.

Albert soltó los labios, buscando como sabía eso el médico, Candy lloraba en silencio pensando cuando su padre siempre deseo un varoncito en la familia, ahora ella llevaba uno en su vientre. Su amado giro el rostro para verla y noto que lloraba, a lo que este se dio a la tarea de besarle el rostro una y otra vez limpiando sus lágrimas.

- Candy por favor, arreglare esto, no llores amor. Ella lo abrazo y al oído le comentó,

- Perdona mi amor, Tengo que decirle al doctor. Este volteo para saber qué le diría. Candy agregó - Nosotros estamos casados legalmente, solo la boda religiosa es la que estamos programando. El doctor sonrió girando la cabeza de un lado a otro, el no le daba la importancia, era lo mismo estar casado o no, ver al padre, emocionado con cara de bobo, era lo que estaba gozando definitivamente, pues Albert buscaba en la pantalla donde averiguo que era hombrecito su bebe.

El doctor dio sus papeles a Albert y este los escondió, sin volver al departamento donde Andrea esperaba a Candy, se la llevó lejos de todo, tenía que planear algo de manera contundente, que no hubiera fallas. Candy no pasaría penas y angustias por su culpa, podía cambiar las cosas.

En Ranch Montan Mine le comentaba a George que ella daba clases, pues era maestra, solo que su cuñado no la dejo irse a trabajar, sino que la dejaría dentro de Ranch Montan junto a Tom.

- Sabe, la maestra dice que vana atrasados los pequeños y desea darles clases, puedo llegar a un acuerdo mejor si usted le da las clases de manera particular, así los pequeños no tendrían riesgos en ir y volver en el helicóptero. Dorothy escuchaba atenta en silencio y observaba el rostro sincero del administrador, pues así ya no vería a la maestra del pueblo, acaso no le gusto, se preguntaba Dorothy al pensar más en el bienestar de los pequeños, cuando vio Mine los avances de los niños, ella segura comentó

- Sr. Johnson, la maestra le mintió, estos pequeños van acorde a su edad, ambos leen, suman y restan, le pequeño le da sus libros a la niña y ella los ha leído y comprendido junto a su hermano, lo siento mucho, esa maestra no evalúo a los niños.

- Tiene razón apenas y los vio un par de horas y no les puso examen. Dijo serio George, a lo que Dorothy sonreía porque sus pequeños eran buenos a los ojos de la señora Mine, una de las White y ahora Sra. Stevens.

En Australia ya no estaba tranquilo un actor, para donde quiera que volteaba la imaginaba, si un par de ayudantes cabalgaban se la imaginó junto a Brad, pues con él la dejó. Después al terminar una semana de trabajo, con todo el profesionalismo que podía, buscaba adelantar escenas, por el buen clima, pero más que nada era para estar ocupado, pues las madrugadas, ya a Andy la había soñado y recordó muchas escenas de la etapa en la que vivió, como sus tiernos labios el con maestría sedujo y como sus caricias, ella respondió.

- Hola mamá ¿Cómo están?

- Muy bien hijo, ¿Qué milagro que llamas?

- Si adelante el trabajo lo más que pude y… ¿Todavía esta Candy en Inglaterra?

- Candy si, pero las demás…

Se hizo un silencio que Terry mantenía sin aliento, eso hizo que Eleonor, se divirtiera haciéndola de enlace, pues para Andy ella ya no estaba en Inglaterra y tenía ya más de treinta intentos de llamada a los que no le había contestado, ahora su hijo esperaba noticias y no sabía como responder.

- ¿Mamá estas ahí?

- Si hijo, Candy sigue aquí en Inglaterra.

- ¿Y las demás? Pregunto sin interés y suavizando su tono de voz para que no notará quien realmente deseaba saber.

- Pues la novia de uno de un atractivo joven dijo que tenía que ir con él, necesitaba preguntarle sobre algunos detalles para la boda, la otra joven no sé si se fue acompañándola o si se quedó

- ¿Qué otra joven mamá?

- Daisy Mackenzie, creo que se llama así, lo que sucede es que sus padres están aquí.

- ¿Y las demás?

- La otra es la esposa de Cronwall, esta embarazada, que bello, ya quisiera tener nietos, al menos me dijo que estaré invitada en los baby shower. Terry estaba desesperado, no le decía nada de Andy y se supone que es con la que se llevaba mejor su madre, porque no le decía nada de ella.

- ¡Ah! ¿Ya no venían más con Candy?

- Si Andrea, ella está en…

Otro largo silencio y Eleonor se cubría la boca al tratar de entender porque su hijo dejaba de respirar al esperar la respuesta.

- ¿Y?

- Te conté que su padre ya hizo socio mayoritario a tu padre

- Mamá ¿Esta o no en Inglaterra? Por fin lo había preguntado sonrió de forma muda y satisfecha Eleonor.

- ¿Quién hijo?

- Andrea, mamá quien más te falta por decirme.

- Por supuesto Andy esta aquí. Junto a Candy.

En Escocia una llamada inquietó a William, como que de emergencia fuera a Inglaterra, preocupado tomo el vuelo sin aviso, llegaba al hangar dejando sus compromisos del fin de semana con un par de amigos.

Albert se veía con él y lo llevaba en un auto, estos se quedaron en el hotel donde se hospedaba este y en el restaurant separados ambos conversaban.

- Padre, para cuando se fijo la fecha de la boda. William asustado al ver la seriedad de su hijo se preocupó, algo andaba mal y quería cancelar o anular.

- Háblame claro William. No voy a darte el divorcio de mi ahijada así de fácil.

- Papá, amo infinitamente a Candy, tanto que…estamos esperando un hijo.

El rostro de William era digno de cámara, como no la llevó Albert para mostrársela a Candy, ella permanecía en el mismo hotel preocupada, sin saber que ya estaba su tío ahí. Ella bajo al restaurant para almorzar a la hora que le había dicho Albert y al llegar no se percató que estaba acompañado hasta que llegó ahí. William vio a su niña, se levantó de su asiento y con lagrimas en los ojos, emocionado la abrazó y beso por todo el rostro.

- ¿Mi hija me va a dar mi primer nieto?

- ¡Tío! ¡Yo!

- Soy tan bendecido, desde el cielo tu padre debe estar haciendo fiesta con mi mujer y la suya.

- ¿No estás enfadado?

- ¿Enfadado? ¡Eso jamás! William me asustó al pensar que no habría boda, pero esto, lo pondremos en la balanza, ahora mismo acortamos la fecha, mi hija tendrá la boda que se merece y será sin que nadie sepa que un Andrew viene en camino.

Albert se puso tras la espalda de Candy y la abrazó recargando su rostro en su hombro, si algo sabía bien, era que su padre no lo tomaría a mal, sabía que ya estaban casados legalmente y su derecho a tener a Candy como su esposa lo podría exigir sin miramientos, pero era un secreto y ahora podría ser el momento oportuno que dejara de serlo.

William en pleno almuerzo sonriente llamaba y cambiaba todo dejando a muchos sorprendidos, pues la boda planeada en abril se llevaría a cabo en Octubre, el día era lo de menos, lo importante era que hicieran todos los cambios y adelantaran los tiempos, la boda sería pronto y era necesario comenzar enviando invitaciones y confirmando invitados, la lista sería más selecta al momento que sus socios tendrían compromisos, pero la boda era Escocesa, y en ese lugar, no había nada que no se pudiera dar.

Un piano tocaba melodías suaves y William se levantó para seguir con el teléfono informándole a Elroy de los cambios y los porque

- Si Elroy, acabamos de concretar el mejor negocio tu sobrino y yo, así que para que todo salga bien, y el este de regreso en lo programado lo conveniente es adelantar la boda.

- ¡William! Esto no puede ser, faltan mucho detalles.

- Sabes que no bromeo Elroy, Candy y Andrea están en Inglaterra, el vestido está listo, ahora te toca demostrar porque eres una Andrew.

La llamada cortaba dejando a Elroy asombrada y con el orgullo herido, claro que era una Andrew y podría lograrlo, eso estaba seguro, así ella tomaba el teléfono y mandaba llamar a todas sus amigas, con una emergencia de niveles especiales, un negocio enorme estaba en puerta y su hermano hace eso por el bien de la familia.

William cortaba y al girar para ver a Candy, ella estaba en la pequeña pista bailando con su hijo de forma romántica, donde Albert la tranquilizaba, pues su mayor temor ya estaba enfrentado y con eso, estaba tan emocionada que no podía dejar de llorar, con tiernos besos y estrechándola a su cuerpo en el baile suave de la melodía de un piano, ambos se consolaban de lo que estaban viviendo.

En Ranch Montan una mujer molesta por fin había bajado el río y estaba que echaba chispas, llegaba la maestra digno de un show, elegante y bien vestida arriesgándose al cruzar el río, porque los pequeños de Ranch Montan ya no volvieron a clases.

- Buenos días, traigo u documento de relego por los estudios solicitados de los pequeños que fueron a inscribir hace una semana. George escuchaba en la sala y notaba a Mine firme y molesta al darse cuenta que esa era la maestra.

- Si soy la maestra particular de los pequeños, ya no serán requeridos sus servicios, ellos están muy avanzados, necesitan subir de grados y no ser menospreciados.

- ¿Perdón? Yo… nunca menosprecie a los menores

- Pues mis alumnos ya están tomando clases y hemos decidido…

- ¿Usted no puede decidir nada señorita?

- Usted menos. Grito molesta Mine, agregó - largo de Ranch Montan, soy Minerva White y usted ni nadie me va a alzar la voz a mí, es usted una incompetente, y no voy a permitir que venga con aires de grandeza a mi rancho.

- ¡Perdone usted! ¡No sabía!

Con la voz elevada, muchos vaqueros salieron y el que pronto llegó fue Tom, que al escucharla con molestia, este se sumo a su esposa y fue tras ella, viendo a la maestra, quiso comprender lo que pasaba, pero la firmeza de Mine acababa de despertar, su White interior estaba enfadada y a la misma Candy pudo recordar en ella.

- Maestra, lo mejor es que se vaya, mi esposa no acepta que nadie eleve la voz frente a ella

-¿Tu esposa Tom?

- Si, mi esposa. Le pido que se marche ahora, porque cuando una White da una orden, todos los vaqueros se apuran en cumplirla y como puede ver. La maestra giro y más de ocho hombres la observaban y uno de ellos, ya tenía la puerta de su camioneta abierta.

Apenas subió preocupada y asustada, salió como pudo y aun con un poco de agua que llevaba el río, se atravesó sin precaución alguna y salió forzando la camioneta.

Tom por su parte, abrazaba a Mine, mientras que esta se desconocía por haberse molestado, bajo su rostro y lo escondió en el pecho de Tom. Archie y Anthony sonreían por el porche de la casa y Anthony comentó

- Mine, acabas de correr a la enamorada de George. Todos los vaqueros comentan que la maestra puso sus ojos en nuestro valioso administrador y estaba esperando que fuera al pueblo, pero como George todo lo ordena a la distancia, creo que la susodicha se dejo venir.

Mine se puso a reír, se separó del pecho de Tom y vio a George, esta se disculpo y este agregó

- Me comentaron los vaqueros que es muy especial la dama, que tuviera cuidado, cuando le alzó la voz a usted, pensé que tenía que intervenir, pero el agradecido soy yo, de tener a la mejor maestra en Ranch Montan.

Mine sonrió y sin esperarlo la cabeza le dolió, Tom la abrazó, se la llevó a la cocina, el grito que le dio a la mujer esa, altero los nervios de su bella Mine, y eso que no se topó con Chay, para que la lazara y la sacara de Ranch Montan por gritarle a una White. Dijo Tom, a lo que todos reían, no solo por el comentario, sino como salió corriendo de Ranch Montan.


Gracias por continuar leyendo y comentando, espero les este gustando la historia, no les devuelvo comentarios por el poco tiempo que me queda de momento, pero a quienes me envían mensajes les respondo con todo gusto, muchas gracias por todo, espero terminarla pronto y continuar las demás pendientes y si también estoy escribiendo El secreto de las castas... al mismo tiempo

Un abrazo a al distancia

Mayra Exitosa