fic
Ranch Montan White
Por Mayra Exitosa
Capitulo 35
Ella se fue
La fiesta se terminaba, sonrientes habían descubierto que los novios desaparecieron de la fiesta. William y Elroy se encargaban de pasar a sus familiares a sus habitaciones reservadas en el hotel mismo donde se llevo el festejo, sin embargo las White y sus esposos tenían planes de salir de viaje terminando la fiesta, los autos ya portaban sus equipajes.
El mismo George solicitó un permiso especial para viajar a América, pues había un plan personal a realizar. Tom y Mine se llevarían a los pequeños de Dorothy y ella se iría transbordando separándose en el trayecto a casarse de manera discreta, si era posible irse de luna de miel, George tenía tiempo sin salir de vacaciones y aprovecharía el viaje de Albert para darse su escapada, asegurando que Anthony se haría cargo de Ranch Montan en compañía de su hermosa novia quien contaba con la tarea de buscar a la hembra para la cruza de Diamante, el joven corcel de Candy.
William no podía estar más feliz, despedía a dos de las White como si fueran sus hijas, pues dos de ellas se habían adelantado sin aviso. Andrea también había desaparecido, Elroy aseguro que estaba agotada y se había retirado hacia unos minutos.
Los Grandchester padres se había retirado para viajar a Inglaterra, por la mañana se marcharían desde su mansión mientras, Terry tenía una reservación en el hotel, después de un descanso volvería a Australia para finalizar su película.
Albert al no encontrar a Candy se fue a las cámaras de vigilancia, encontrándose con varias sorpresas. La primera su esposa lo vio con Stephonie, vio su rostro y su coraje al retirarse, para no alcanzar a ver como utilizó toda su fuerza de voluntad y caballerosidad así hizo el rechazo de la mujer sin que su amada se diera cuenta.
Dentro del salón no pudo ver a donde se dirigió su esposa, pues las cámaras ya solo eran las del evento. Las hermanas de Candy ya se habían ido sin darse cuenta del problema, Albert estaba con preocupación al pensar en el dolor de Candy, de solo sentir su enfado y tratar de recordar lo que había respondido, pero no lograba hacerlo.
La cámara del estacionamiento tampoco brindaba imágenes de si Candy había salido del salón, así los guardias de Albert buscaban en las cámaras de los pasillos de las habitaciones, encontrándose con Terry quien era jalado de sus manos por Andrea, coqueteándole y tirando de él, sin saber a qué habitación habían entrado juntos, solo viendo besos apasionados, los cuales su hermana gozaba de su… amigo.
Otra de las cámaras vio a Anthony haciendo lo mismo con su nueva novia, la cual no dejó que entrara a la habitación, lo despidió entre suspiros y arrumacos. Archie pasaba lo mismo, pero este no salió de la habitación con su prometida, se quedaba con él, de todas las parejas, nunca vio a su esposa en ninguna de las habitaciones, sus cuñados salían sonrientes, abrigados y despidiéndose de todos, pero de Candy ni sus luces.
En una habitación una hermosa pareja se amaba con todo su ser, sería triste la despedida, pero el amor manifestado en ese momento era algo que Andrea había decidido regalar. Terry estaba muy feliz, no podía creerlo pero si se daban una oportunidad era porque ya había pasado antes, eso era una duda que no había aclarado en su mente. Hasta ese momento en el que el amor y el dolor se dieron cita. Una pausa dolorosa ante el rostro de la joven y una hermosa sorpresa ante Terry, quien al verla dormir sobre su pecho pensaba en el hombre que l secuestro de joven y no logro arrancar en ella su virtud, y en el durmiendo con ella y respetándola aun amándola tan desesperadamente como lo estaba sintiendo en ese momento.
Besos de angustia y de tristeza que buscaba sopesar con la entrega de su amor, Andrea amenguaba sus sentimientos ante la salida de Terry de esos días de escapadas y aventuras que habían vivido, hoy por fin se culminaban.
En el aeropuerto internacional, varias parejas coincidían ahí, cambiándose para tomar su vuelo antes de la tormenta que se había pronosticado. En el baño de damas del aeropuerto dos de las White conversaban.
- Chay, creo que… estoy embarazada. Las dos gritaban y giraban felices mientras que otra de las White se escondía, mordiendo parte de su bolso para no gritar de alegría.
- Mine, cuando lleguemos a Texas, iremos al médico… verificaremos que sea verdad y… que ambas estamos esperando bebe. Otro grito y las dos White se abrazaban emocionadas. - Cuando regrese Candy, le diré que… sea la madrina de mi bebe, quiero que ella sepa que… su bebe tendrá primitos…
- Será la madrina de ambos Chay, porque apuesto que Tom, solo querrá a Candy como madrina del nuestro.
Después de una larga y emotiva conversación terminaban de cambiarse, dejando a Candy en llanto emocionada por lo que se había dado cuenta. Pensativa en todo lo que estaba pasando recordaba el rostro enamorado de su esposo, de todo lo que acaba de pasar, suspiraba tratando de no recordar cómo se sentía de dolida, por la respuesta que le dio a la mujer esa que casi se untaba a su esposo. Cuando se le pasará el coraje que sentía hablaría con él, si deseaba que esa relación fuera eterna como lo dijo, lo mejor era aclarar que las palabras se las lleva el viento, que la respuesta que le dio a esa mujer, era darle esperanzas de un engaño a su esposa en un futuro y que ella no estaba dispuesta a darle oportunidades de canitas al aire.
Fuera del baño se encontraban las cuatro White, con Dorothy, despidiéndose de nuevo, al acercase George y comentar que después de su boda se irían a Ranch Montan, Lely noto que el bolso del saco de George vibraba, ella sonriente con el pretexto de felicitarlo, lo abrazó y saco su celular. Después corrió al baño por la prisa repentina, ahí hablo con Candy, ambas leyeron el celular donde Albert suplicaba si sabía algo de Candy. Lely dejó el celular de George a Candy, aprovechando que los documentos de Albert estaban en el bolso de Candy, se los entregó a Lely para que los colocara en el bolso de George de nuevo. Salió y abrazando de nuevo a George comentó.
- George, todas las White siempre hemos pensado que entre más larga la luna de miel, más años dura la relación entre la pareja. Dorothy se avergonzó y bajo el rostro. A lo que George le respondió.
- Si Tom y Mine cuidan de nuestro hijos, con gusto Dorothy y yo, nos tomaremos en serio nuestro viaje de bodas. Jimmy que estaba medio dormido, escuchó y grito diciendo
- ¡Siiiiiiiiiiiiii! Ya voy a tener papá, mi mamá le dirá que no volveré a usar falda de cuadros. Todos soltaba risas. George doblaba sus piernas para abrazarlo y pedirle disculpas por el uso del kilt que le dio sin preguntarle. - Bueno si ya le decimos Papá, Jessy y yo, desde que nos dijo que quería a nuestra mamita. Todos en el salón piensan que somos sus hijos.
- ¿Y si quieres que sea tu Papá, Jimmy?
- Por supuesto, pero cuando sea grande seré como el señor Tom eh. Nada de falditas de nuevo. Con sonrisas tres parejas se retiraban dejando solo a Edward, Bezy y Lely, quienes tomarían otro vuelo. Al despedirse Chay le dijo al oído a Bezy,
- Cuando lleguen llámame, posiblemente Mine y yo las hagamos tías pronto. Bezy la abrazó y le respondió
- Tengo que decirte algo también… pero será después Chay, cuida Ranch Montan, dile a Mine y a Tom que no salgan de ahí.
Eso dejo bastante intrigada a Chay, lo cual comento en el vuelo de regreso a América con Mine y compartió la frase… las dos estaban muy extrañadas por lo que Bezy les comentó, no podían decir nada, hasta saber de qué se trataba, pero era algo malo. Bezy no atacaría a Candy, no, uniéndose a ellas.
Candy con llanto salía del baño con ropa de Bezy puesta, Lely la abrazaba de nuevo, apoyándola.
- Mira Candy, tal vez sea una reacción exagerada de tu parte, pero ahora aprenderá mi cuñado que con una White, no se anda a medias tintas… esto que le paso, nos la cobraremos de forma sutil, ya si después quieres hablar con él y arreglar las cosas, lo harás, pero ahora lo primero es que te sientas bien. Bezy escuchaba, le ponía una chaqueta a Candy, cuando termino de hablar Lely. Ella comentó
- El plan estará así, Candy y tú se van a despedir a Pierre, recogen las cosas y dejan el hotel donde trabajaba Lely, toman el vuelo y las espero en Alemania, ahí me haré cargo de las dos. Lely, tienes que recordar que Pierre termino con su relación, que todo lo que te paso, no fue traición, fue un accidente. Y eso de que no te estabas cuidando, no te preocupes, si sales embarazada, Edward y yo te apoyaremos en todo.
Lely se abrazó a ellas y se soltaron sorpresivamente gritando porque el vientre de Candy se había quejado moviéndose entre ellas.
- En serio Candy, ese bebe es una White. Candy saltó a reír cuando Bezy bajo y beso muchas veces el vientre de Candy.
En el salón, Albert recibía un mensaje de George. Respondiéndole lo que este tenía preocupado. "William, tu esposa va a Ranch Montan, que pasó… como que le darás oportunidad a otra mujer antes que a tu esposa, de que se trata tu matrimonio"
Albert grito de alegría, por fin sabía algo de Candy, se había enojado. George le mando el mensaje para saber a dónde ir a buscarla. El problema es que sus papeles estaban en el bolso de ella, así que de inmediato mando a sus guardias a ir por los duplicados en las oficinas Andrew, ahí en Escocia, el jet que iría al caribe, cambiaba su vuelo a América. Al salir del hotel, se topó con Michael, quien desesperado le comento su situación.
Albert como buen amigo y viendo que Michael tenía buenas intenciones para su cuñada, le dio el dato del hotel donde trabajaba en Francia, con la promesa de que en cuanto lo aceptará, le diera un poco de tiempo, ya que Pierre estaba enfermo y había terminado con ella apenas unos meses atrás. - Mira Michael, si te acepta mi cuñada y ella te ama, te aseguro que serás mi socio en el proyecto Irlandés. Siempre y cuando mi cuñada te acepte.
- Albert, no necesito ser socio de nada, solo deseo que me acepte y nos conozcamos, definitivamente, estoy perdido… no sabes cómo le rogué que nos diéramos una oportunidad… yo… yo nunca me había sentido así en mi vida.
- Lo sé. Bueno amigo, mi esposa me espera, el plan era escapar… ella lo está logrando.
- Te veré pronto Albert, deséame suerte.
- Vamos Michael, estoy seguro que eres el elegido de Lely.
En Australia un desesperado Terry buscaba de todas las formas posibles terminar antes el rodaje de la película, apenas terminaban las grabaciones del día y como novio adolescente llamaba a Andrea.
- Hola mi amor, como estas…
- Esperando que termines esa película… ¡te extraño!
- También yo, no podrías escaparte y venir a Australia.
- Mis hermanos no están, me estoy haciendo cargo de los negocios en Escocia, Anthony esta en Ranch Montan y… ¿No te podrías escapar? Solo un fin de semana.
- Estoy adelantando las escenas, creo que terminaremos antes.
- Bueno buscaré una forma de escaparme para cuando termines.
- Te llamo después pequeña… me gustaría que pensarás en lo que te propuse.
- No es tan fácil… no quiero entorpecer los negocios de nuestros padres y… mis hermanos no saben nada de nuestra relación.
- Veré cómo puedo buscar una solución, no quiero estar lejos de ti. Te necesito Andy.
- Y yo a ti. Andrea suspiraba la noche de la boda de su hermano, cuando por fin se entregó a Terry, como cuido de ella para que no sufriera y como se protegieron para no tener un embarazo prematuro. La noche más feliz, y la más triste porque fue la última que estuvo con él, antes de partir.
Pasaban los días, en Francia, Candy y Lely estuvieron en el sepelio de Pierre, se despidieron del hotel mandando las cosas de Lely por paquetería rumbo a Ranch Montan. El equipaje era menor para no trasladarse con todo a Alemania, ahí Bezy las ocultaría a las dos.
- Mira Jean, entrégale este sobre a mi cuñado William Albert Andrew, si pregunta por mí.
- Por supuesto Madame. Que tenga buen viaje. Va para…
- América. Voy a Texas, con mi hermana Candy.
En el aeropuerto, Lely sufrió un mareo. Candy lo notó y se asustó.
- Tranquila Lely, no has comido bien, toma, estas son mis vitaminas, sé que son de embarazo, pero también te darán fuerza, este es ácido fólico y estas son vitaminas, debes estar débil, casi no te he visto comer bien.
- Gracias Candy, cuando estemos en Alemania, iremos a revisar tu embarazo y me revisare también, veras que estoy bien. Debe ser un poco de anemia, siempre la he padecido.
- Le diré al doctor que te inyecte hierro, veras que pronto te pondrás bien. Todo esto pasa por algo, después de la partida de Romí, la vida no está para desperdiciarse yo… extraño mucho a Albert y… cuando lo vuelva a ver, después de decirle sus cinco verdades… te juro que… no dejare que ninguna mujerzuela vuelva a acercársele de esa manera.
- Así se habla Candy, Albert debe estar esperándote en Ranch Montan.
- Si… pero sabes… con barriga y luna de miel, como que… no está muy relajado, mejor esperamos a que nazca mi bebe y… me robo a mi marido.
- Bueno, entonces cuidare a tu bebe cuando decidas robártelo.
- Si. Solo una White puede saber cuidar bien a mi bebe.
- Candy… si no me hubiera ido, me hubiese gustado mucho, haber cuidado de ti.
- Lo estás haciendo ahora Lely, sabes mi padre, las hubiera recibido a todas con el mismo amor que a mí, se ablando mucho después de que todas se fueron, ya no era el mismo, se la pasaba pensando en ustedes la mayor parte del tiempo, viendo la casa donde viviste con Pierre, nada ambiciosa, muy sencilla y elegante, se ve que hay amor de familia, su hermano te abrazaba y te adoraba tanto.
- Estaban muy agradecidos por todo lo que Albert y tú hicieron por mi Pierre.
- Fue solo Albert, Lely. El tomo solo la decisión de ayudar a mis hermanas, de pagarles los viáticos y viajes de bodas, el me lo dijo después de que ya lo estaba haciendo.
- ¿En serio? Es un buen hombre, por favor Candy, no se lo dejes a otra, pelea por él.
- Créeme, estuve a punto de ir y jalarla del peinado, pero… y si me daba un golpe y le hacía daño a mi bebe… No Lely, mejor que piense más mi esposo, si se deja acercar tanto a otra mujer, porque la próxima vez, tomo el rastrillo de las borregas y rapo a la que toque lo que es mío. Lely soltó una carcajada, agregó
- Me leíste el pensamiento, recuerda Candy, si le pegan a una, le pegan a todas y créeme chiquita, juro que si no la rapas tú, lo haré yo. Abrazadas se quedaron durmiendo el viaje.
En Texas, una llamada entre Chay y Bezy, ponía en alerta a la más fiera de las White, al enterarse de todo, Bezy le comentaba que Candy solo le estaba dando una lección a su esposo, que lo dejo plantado para que a la otra piense mejor las cosas, pero que ya regresaría a hablar con él, solo que su embrazo la tenía débil, también comentó que Edward acababa de hacer un negocio importante y se irían de forma permanente a Chicago donde estaba la matriz principal. Que Edward estaba buscando comprar una casa, y como era alemán, la estaba comprando a nombre de Bezy, por ser norteamericana.
- Sabes Bezy, no sé porque se tardan tanto en casarse. Mira lo que le pasó a Lely.
- Arreglare eso ahora que este Candy y Lely conmigo, me las llevare pronto, solo quiero que, cuides mucho a Mine.
- Ya nos confirmaron a las dos, tenemos el mismo tiempo de embarazo. Un grito se hizo eco y Bezy lloraba, ella ya no se estaba cuidando y sus hermanas estaban embarazadas.
- Voy a ser la tía más consentidora de todas las bebitas White que me den.
- Crees que la maldición de la abuela, nos alcance a todas.
- Si. Pero no es una maldición Chay, o que, ese Niel quiere machos.
- No, no es eso, solo que… no creo que tenga tanto poder la abuela.
- Ojala que no, pero si son niños… has pensado que no serán las White… sino… ¿Un Legan? ¿Un Andrew? O hasta un ¿Stevens?
- Tienes razón Bezy, vente pronto a Chicago, también Niel ha tenido muchos problemas, me dijo que venderá todas las tierras, un enemigo de su padre, ha estado amenazándolo y ahora hasta guardias de seguridad tenemos.
- Busca tierras y negocios en el norte Chay, ahí te apoyare en todo.
- Gracias Bezy, buscaré llevarme a Mine, le diré a Tom que se independice.
- Candy puede con Ranch, nosotras estaremos cerca.
Anthony estaba asombrado su hermano estaba ahí, ocultándose de su padre, sin su esposa. Tom estaba inquieto, Candy no estaba con su marido, algo estaba pasando. Niel llegaba a Ranch Montan.
- ¿Albert, tu aquí?
- Si Niel surgió un problema, Candy está bien, pero tuve que venir a Ranch Montan.
- Me alegra verte, tengo una propuesta que puede interesarte.
Pasaron al despacho, Anthony y Tom entraron con ellos, debían saber que estaba ocurriendo. Niel comentó del hombre que estaba amenazando sus bienes, al grado que devolvió el ganado asegurándoles que todo era de Ranch Montan, así no se desquitarían con el ganado, pues Ranch Montan tenía vaqueros muy violentos. Todos temían a la furia de las White. Al final la propuesta esa vender todas las tierras de Niel a Albert, este asombrado por el negocio que le estaba surgiendo en ese momento y asegurando respetarlo por ser de la familia, acepto de inmediato, poniendo todo a nombre de William Albert Andrew. Días después…
- ¿Qué harás ahora Niel?
- Chay, ahora está buscando tierras y negocios en el norte, le tengo fe, aunque ha estado muy extraña conmigo, sabes… ya no quiere dormir conmigo, lleva varias semanas así, todo esto fue… después de la despedida de soltero tuya. Tom se asustó. Anthony preguntó
- Pero ¿Por qué? ¿Qué hiciste?
- No sé, esa noche llegue me di un baño y en la mañana, ya estaba durmiendo en el sofá… así a estado desde entonces, como si apestara o como si no soportará estar cerca de mí.
- ¿Qué? Todos al unísono respondieron asombrados, algo estaba mal y Niel estaba pasándola feísimo. Una camioneta llegaba y bajaba Chay, seria y medio molesta.
- Hola amor, ya vine, los trámites ya están hechos, conseguí tierras en venta en Chicago. Vio a todos que la observaban, sin decir nada y esta agregó - No se hagan los que no saben nada, bien que han estado cubriendo a mi cuñadito perfecto, ¿Dónde está Mine? Ella salió y comentó
- ¿De qué hablas Chay? ¿Que se están haciendo ellos?
- Sabías que Candy dejo a Albert porque el señor en plena boda le estaba dando oportunidades a una changa alargada. En ese momento Anthony, Tom y Niel abrieron los ojos enormes y giraron a ver a Albert quien ahora portaba barba y bigote, una mirada triste. No había sabido nada de su esposa. No podía mandarla investigar sin que su padre se enterará pues George estaba de viaje de bodas y había sido plantado. Albert respondió
- Fue un mal entendido. ¿Dónde está Candy, Chay?
- Si lo supiera, no te lo diría… Y ya que tienes a mi maridito de cómplice tuyo, pues te lo regalo… total si bien que se solapan entre ustedes. Mine se hizo a un lado de Chay y la abrazó para tranquilizarla, agregando
- Tom ¿Cómo pudiste? Ahora estas con él, y mi hermana sufriendo. Tom abrió los ojos aún más, de inmediato, dio un derechazo a Albert, a quien tumbo por sorpresa haciendo que todos los vaqueros se acercaran llamándose unos a otros y los guardias de los Andrew sacaron las armas apuntándole a Tom, donde Mine dio un grito y se desmayó.
Petrita y los niños asustados, llevaban sales a Mine. Albert ordenaba que bajaran las armas, y le daba un golpe a uno de sus guardias por apuntarle a su familia. Tom lloraba abrazando a Mine. Niel de rodillas abrazaba a Chay quien sentada en el piso gritaba llorando por haber asustado a Mine.
- Llamen a un médico, mi hermanita está embarazada… por favor, si le pasa algo me muero. Chay se sentía mal, ella no era de llanto pero ver a Mine así la aturdió, le temblaban sus manos y sus labios. Tom estaba tan asustado por ver que no reaccionaba su Mine, que no escuchó bien a Chay. Anthony moviendo a todos a sus labores, que no pasaba nada malo, pero al ver a Chay, nadie se movía. Uno de ellos gritó
- Dinos Tom, ¿Qué hacemos? Ignorando a Albert y a Anthony.
- Tranquilos, todo bien, vayan a trabajar, mi esposa ya está respirando, váyanse ahora.
Minutos eternos, llegaba un doctor revisaba a Mine, todo estaba bien, se había asustado solamente, necesitaba descansar y ya estaba tomando sus vitaminas, en el salón donde todo el suceso pasaba, Mine al sentarse pidió que revisarán a Chay. Niel se puso nervioso. Mine agregó
- Ya Niel, mi hermana ha estado muy nerviosa, tenemos dos meses de embarazo las dos, solo que ella le da asco todo, el olor fuerte de cualquier cosa la marea.
- ¿Las dos? Dijo Tom en un hilo de voz. Mine agregó,
- Tom, toma esa caja que está ahí, era para decirte que vas a ser papá. Tom alcanzó una cajita y al abrirla estaban un par de botitas vaqueras, muy pequeñas para su bebe. Tom la abrazó, besándole la frente sin querer soltarla. Niel se olía el perfume y la loción se quitaba la chaqueta y la aventaba para acercarse a Chay, está llorando lo abrazó y le dijo
- Verdad que no estas con ese. Indicando a Albert.
- Chay, dijo que fue un mal entendido, pensé que ya no me querías y no deseabas estar cerca de mí.
- ¡Ahí Niel! Como crees, si tengo un contrato por diez años y una acta de matrimonio extra.
Petrita curaba la boca de Albert con un hielo y comentó
- Si les temían cuando chiquillas, ahora les tendrán más miedo cuando están embarazadas, ahora díganme, donde está mi niña Candy, que no ven que ella es más sensible que ustedes, la que debe estar pasándola mal es ella, no empeoren las cosas.
Gracias por continuar leyendo tratare de terminarla lo antes posible.. ya me faltan menos la meta seria subir diez mas para este año... por supuesto terminando las que están pendientes... llegan: Los Chicos de Candy, El hombre que me hizo daño, La hija del administrador, Mi amigo... el hombre que amo, Mi dulce señorita White... y otras que ya están comenzadas y que desean convertirse en sus favoritas... un abrazo a todas aquellas personas que hacen un comentario y dejan en ello su interés por continuar los fics... Gracias
Un Abrazo a la distancia
Mayra Exitosa
Feliz 2015
