Hola a todos! He aquí terminamos un año más. Tal vez en sus países ya festejaron el Año Nuevo y bueno, salud con jugo de naranja. Les deseo a todos y a cada uno un año que traiga para cada uno felicidad, amor, salud y para qué negarlo, algo más en las billeteras. Disfruten este año con sus seres queridos y quienes han sufrido una pérdida recuérdenlos con amor y cariño y no con tristeza, diviértanse, y hagan al fin ese curso o dedíquense a disfrutar de la vida más cada día. ¡Vivamos cada día como si fuese el primero! Ya puestos y sin más qué decir… COMENZAMOS!
…..
Sueño de Año Nuevo.
Capítulo único.
Aguardó pacientemente a que llegara. Pronto sería medianoche y no había rastro de él. El frío comenzó a poner roja su nariz y suspiró con pesar.
-No va a venir Tikki. Debí haberlo sabido.- le dijo a la kwami que se encogió en el cálido bolso.
-Lo siento tanto Marinette. No lo entiendo. Estaba segura que vendría.
-No es tu culpa. Yo también creí que él vendría… no debí hacerme ilusiones.
Había reunido todo su valor para darle esa carta y ahora él no vendría a verla en ese momento. La gente estaba por las calles esperando escoger los mejores lugares para ver los fuegos artificiales de ese Año Nuevo pero Marinette no tenía los ánimos para hacerlo, no con el corazón roto.
-Vamos Tikki. Hora de regresar a casa.
Caminó en sentido contrario de la multitud, incluso recibió un mensaje de Alya preguntándole dónde estaba y tuvo que decirle que se había sentido mal y que debía regresar a casa para evitar enfermarse. Se sentía demasiado deprimida para ver las brillantes y coloridas luces decorar el hermoso cielo nocturno. Miró su reloj una última vez, faltaban pocos minutos para el gran espectáculo al que le estaba dando la espalda. De repente, al pasar por un callejón, una sombra apareció de la nada y fue a sobre de ella.
-¡AAAAH!- cerró los ojos por instinto esperando lo peor. ¿Un ladrón? ¿Un akuma? ¿Un asesino? Casi gritó para transformarse más se dio cuenta que sus pies ya no estaban en el suelo. Al abrir los ojos vio que estaba en los brazos del héroe más grande de Paris.- ¡Chat Noir!- el felino le sonrió mientras seguía saltando hacia las azoteas y al fin aterrizó.
-Siento la tardanza, princess. Pero este gato no podía simplemente salir de la bolsa.- ella frunció el ceño y bajó de sus brazos molesta.
-¿Y por qué me secuestras de esta forma?
-No te enfades, pero es que quería algo más… privado para nosotros. Ya sabes, el héroe de Paris no puede verse por ahí como cualquier civil.
-¿Cómo cuando vas a ahogar tus penas en leche?- le recriminó todavía molesta y él le abrazó por detrás.
-Por favor, Marinette. Purrdóname.
-¡Jum!
-De verdad quería reunirme contigo. Tu carta… me cautivó por completo pero el punto de reunión que elegiste no era el más discreto que digamos.- por primera vez ella cedió un poco.
-¿De verdad… te cautivó?- él le sonrió y la giró para poder verse cara a cara.
-Cuando me entregaste tu carta debo admitir que estaba nervioso, pero cada verso que escribiste, cada pequeña palabra y punto hizo saltar mi corazón de la emoción sintiendo que por primera vez en mi vida mi corazón desbordar de amor y ternura.- confesó haciendo sonrojar a Marinette.
-Chat Noir… yo de verdad… te amo. No creas que esto es algún capricho. Amo tu forma de ser, la forma en la que me apoyas, la forma en la que intentas hacerme sonreír a pesar de tus malas bromas.
-¡Miauch! Eso fue un poco cruel.- ella rio a lo bajo y suspiró.
-A pesar de eso, quiero que sepas que de quien yo me enamoré fue del gran chico que eres, no el héroe que todos admiran.- tomó su mano, se sentía cálida con el tacto y él entrelazó sus dedos con los suyos, casi juntando su frente con la de ella, buscando su mirada.
-Yo de quién me enamoré fue de la chica dulce, detallista y de gran corazón que tengo frente a mí. La que de verdad puede verme como soy.
-Y tú de verdad puedes verme también…- musitó a lo bajo a sabiendas que él la escucharía.
-Siempre. Me basta con mirar tus ojos.
-Chat…
El sonido de campanadas se escuchó a lo lejos, la cuenta regresiva estaba a punto de comenzar.
-¿Estás lista para recibir este año nuevo conmigo?- ella asintió y los dos miraron en dirección a la Torre Eiffel.
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Sus manos apretaron más su agarre y sus mejillas estaban calientes.
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Chat Noir se volvió a Marinette que le miró confundida unos momentos.
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Él la sujetó del hombro y acortó poco a poco la distancia entre ambos.
3
Marinette cerró los ojos sintiendo su corazón latir como loco en su pecho.
2
Sus alientos tocaron los labios del otro. Nada más importaba, sólo ese momento.
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Sus confesiones salieron al mismo tiempo.
-Te amo Chat Noir.
-Te amo Marinette.
Los fuegos artificiales iluminaron el oscuro cielo de Paris y el sonido explosivo los envolvió por completo.
Marinette despertó en su cama escuchando el atronador sonido de los fuegos artificiales. Se había quedado dormida debido a la fiebre que tenía por su resfriado. Respiró profundo una y otra vez con la vista en el techo y Tikki la miró preocupada.
-Marinette, ¿qué tienes? ¿Te sientes mal?
-No, es que… tuve un sueño extraño.- pasó su mano por su rostro cuyas mejillas estaban rojas. La kwami sonrió sin notar lo que le pasaba a esta.
-Bueno, dicen que lo que sueñas en la víspera de Año Nuevo se cumplirá este año.
-¿Qué?- preguntó incrédula a sus palabra y recordó que Alya le había dicho algo similar.- Ugh, olvídalo, no quiero saber.
-¿Y qué soñaste? ¿Fue algo bonito?
-Eh… nada, yo, no lo recuerdo.- dijo dándola la espalda a Tikki que le miró confundida.
Los kwamis estaban en el balcón mirando el espectáculo de fuegos artificiales. Tikki se unió a ellos y ante una mirada de duda de Sass esta le hizo una señal de que Marinette estaba bien.
-¡Lamento la demora!- gritó Plagg que llegaba a la mitad del espectáculo.
-Plagg, ¿qué te detuvo tanto?- preguntó Trixx.
-Mi chico tuvo una especie de sueño raro por el agotamiento. Ni idea, pero no podía irme sin decirle a dónde iba y el muy ingrato no despertaba.
-Justo hace unos momentos Marinette tuvo un sueño también.- dijo Tikki.
-Pues yo espero poder al fin soñar con esa montaña de aperitivos y quesos que tanto llevo soñando por ver.
-Tú siempre piensas con el estómago, calcetín apestoso.
-Pero aun así me quieres, mi azucarillo.
-¡Plagg!- el kwami de la destrucción rio aunque se preguntó qué fue lo que soñó su portador, ya que no paraba de decir el nombre de la guardiana y tenía las mejillas sonrojadas. ¡Bah! Fuese lo que fuese su muchacho se veía bien y feliz mientras soñaba, y todos sabían que lo que se soñaba en Año Nuevo siempre terminaba por cumplirse, así que si aquello lo hacía feliz no debía de preocuparse.
-Quesillo… queso y aperitivos.- musitó para sí mismo juntando sus manos en un ruego no tan silencioso.
-Y que Tikki le dé un besito.- se burló Kaalki y todos los kwamis se rieron ante el sonrojado kwami de la destrucción.
-¡Ven acá caballo de feria que te voy a despeinar la crin!- todos se rieron ante el espectáculo y Tikki rio también, aunque esa noche ambos kwamis también tendrían sus propios sueños y ese beso podría ser una realidad en ese nuevo año.
….
Y… espero que les haya gustado! Gracias a todos por leer! Dejen review! Nada de tomatazos! Acepto bebidas de temporada, dulces y quesos, y sin más qué decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y FELIZ AÑO NUEVO!
