Fic

Ranch Montan White

Por Mayra Exitosa

Capítulo 38

El abrazo

Por la mañana, el frío hacia que prendieran calentadores especiales en las caballerizas. Tom y Mine estaban abrazados en la sala, viendo jugar a Jimmy y a su hermanita, Niel salía buscando café caliente, Chay lo alcanzaba en la cocina, donde Petrita les aseguraba que lo llevaría al comedor. Lely salió sorprendiendo a sus dos hermanas,

- ¡Lely! ¡Lely!

- Chay, Mine… Candy y yo llegamos ayer por la tarde, solo que… el viaje, ya saben…

Un abrazo, la unidad de recordar a Pierre, sin decir nada, en ese sencillo acto se sintieron unidas de nuevo, con risillas de niñas se vieron a los ojos las tres, mientras Tom observaba como esta vez Lely, era de nuevo una White, recordó el día de la lectura del testamento y hasta sus juramentos, pero ver la mirada noble y hasta en cierto grado triste, lo hizo sentir el afecto que siempre tuvo por ella cuando era la joven rebelde de las White. Mine juguetona y acariciándole los brazos agregó,

- Te dijo Bezy que Chay y yo, estamos embarazadas y que tenemos casi las mismas fechas,

- ¡Siiiiii! Candy está muy emocionada, asegura que será madrina de ambas bebitas. Tom la escuchó, de inmediato comentó

- Chay, la maldición de tu abuela no incluye a mi bebe, no sé si sea una niña, pero si es un niño, te aseguro que no viajará a Escocia. Las tres se rieron al recordar que lo vistieron de Kilt. Niel sonriente se acercó y le plantó un beso en la frente, agregando

- Por mí, si es niña, mejor, porque quiero que sea como Chay. Mine lo empujó juguetona.

En eso salía Michael viendo como rodeaban todos a Lely. Pensaba en cómo les agradaría a sus padres, eran muy unidas, formaban una hermosa familia de buenas costumbres, lo mejor era una amante fantástica, lo mostrado hacía apenas unas horas en sus brazos, como ahora sabiéndose y viéndose en la claridad, que embonaban perfectamente sus cuerpos, que tal vez no fue igual que la primera noche juntos, pero definitivamente era espectacular, como ella era capaz de sacar lo mejor de él, su cuerpo listo para amarlo, una atracción que jamás había notado en nadie al hacer el amor, era como estar en el cielo al tenerla. Este feliz se unía a la conversación,

- ¡Lely ya me dijo que sí! que será mi novia, así que… paguen sus apuestas, que no me mando por un tubo como me dijeron. Lely sonrió al escuchar cómo hasta el tono de Tom imitaba Michael para jugar con ellos, ella lo vio sonriendo y agregó

- ¿Así que soy la violenta ahora? ¿De quién fue la idea de apostar? Michael sonriente contestó

- Niel dijo que jamás me aceptarías y la apuesta fue de Tom. Ambos sacaron sus carteras y le entregaron unos billetes a Michael, este se acercó al oído de Lely, susurró

- Agregaré regalos de Santa Claus para Jimmy y Jessy. Ella sonrió, el de inmediato le beso en los labios haciendo que sus hermanas le hicieran alboroto, ya no estaba Pierre, pero Michael estaba demostrando que la amaba, al menos frente a Mine y Chay, que se sonreían con miradas de complicidad. En el pasillo caminaba Candy y Albert, quien venía abrazándola y escuchando como estaban jugando a Lely y a Michael. Ella se introdujo a la conversación familiar,

- Que gusto escuchar sonrisas y felicidad en esta casa, caminando despacio con la mano de Albert tomada de la suya con sus dedos entrelazados. Un coro de asombro al ver la pancita voluminosa de Candy hizo que Tom se le brillaran las lágrimas, al no poder creer como se veía Candy. Niel sonreía travieso al verla caminar con el balón al frente.

Tom le comentó que se veía hermosa, él la abrazó besándole la cabeza, mientras Niel le ponía la mano en el vientre curioso por ver como estaba tan grande hacia el frente y hasta se notaba el ombligo. Chay le dio un golpe juguetón al ver como apretaba los labios en sonrisas, por el ombligo que sobresalía de la prenda de vestir. Candy por su parte se sentía feliz comentando,

- Chicos tenemos que traer los regalos de mis vaqueros, ya no puedo salir de compras, así que Tom, ya sabes la cantidad, lo que siempre traigo y donde debes comprarlos, también hay que preparar algunos animales para la cena. Tal vez algunos cabritos o borregos, los harán a las brasas, todo debe estar listo para la noche buena. Recuerda que muchos se quedan aquí.

- Candy, tu marido me prohibió salir, además ya no hay dinero en la cuenta, al menos no para regalos. Y no vas a creerlo pero todos los vaqueros de Legan ya son de Ranch Montan. Albert apretó los labios, se fue hacia el escritorio, sacó unos documentos. Candy se acercó a él, este le entregó algunas tarjetas adicionales de su cuenta personal a ella, ahora como su esposa, luego salieron unos documentos y vio una tarjeta con el nombre de Tom.

- Esta es tuya cuñado, ahora eres el principal de Ranch Montan, ahí puedes hacer los gastos de rancho y se te bonificaran de inmediato a tu cuenta. Candy sonrió apenada. Albert agregó, - Si Candy se hubiera ido en los aviones privados con solo su nombre ella podía haber tomado los particulares, sin usar aviones de línea. Como dice mi hermano, ella es Andrew, este es tu nuevo pasaporte y tus nuevos documentos amor.

- Guárdalos mi cielo, no iré a ningún lado sin ti. Albert la beso efusivamente y sus hermanas hicieron burla de lo que había pasado. Imitaban la frase de Candy repetidas ocasiones las tres mientras ella solo miraba a los ojos a su amado, asegurándole que su promesa, era completamente cierta.

Con el desayuno, llegaba Bezy y Edward en un taxi del aeropuerto, antes del mediodía, se realizaron listas de faltantes, Michael quería comprar detalles de Navidad, lo mismo Niel, el caso es que todos se iban a salir, para dejar a las damas en casa. Para no correr riesgos se irían en varias camionetas y con los guardias de seguridad de Albert, dejando a cargo el rancho a los vaqueros y a las White.

A lo lejos en una camioneta obscura, un hombre con binoculares avisaba de la salida de varios vehículos, se notaban más, ya que ahora devolverían los vehículos de renta del aeropuerto, algunos choferes se daban a la tarea de aprovechar la salida para regresar en las camionetas de Ranch Montan.

En la sala principal, Lely comentaba que en Navidad le diría a Michael lo del embarazo, fue entonces que Chay y Mine se enteraban, que estaba también embarazada, sin embargo no se comentaba nada del parto doble pues Candy estaba distraída con los documentos en el escritorio, hasta que Bezy comentó,

- Solo falto yo de estar en cinta, a ver si en estos días me hago la prueba. Un grito de emoción entre ellas. Candy sonriendo dejo los papeles y se unió a la algarabía. Las charlas eran amenas pasaba un par de horas, la chimenea ardiendo, los pequeños jugando en la alfombra, hasta que los pequeños se iban a la cocina con Petrita, Fue entonces que algunas presumían haber comprado regalos con anticipación, a lo que los chicos de seguro no habían comprado nada.

Un escándalo se escuchó, varios gritos y disparos advirtieron problemas a las White. Mine se asustaba impresionada, de inmediato Lely la abrazaba. Bezy gritaba preguntando donde estaban las armas, Candy confirmaba que donde siempre y las balas igual, en el escritorio, en los cajones escondidas arriba, abría y sacaba de cada uno armas y balas, aventándoles a todas una. Lely molesta tomo un látigo de adorno de la pared. Chay tomo el par, un arco le aventaron a Bezy, las armas estaba cargadas, todas agregaban dos cargadores en medio del busto como si eso lo hicieran a diario.

Las ventanas se quebraron, Bezy gritó

- Candy, llévate a Mine y a los niños, suelten los caballos de inmediato vete por detrás y sube, no bajes hasta que vaya por ti. Candy abrió desmesuradamente los ojos. Bezy la vio sabía que la había asustado, no estaba Romí para fingir que todo estaría bien, se acercó rápido y con una sonrisa segura le dijo. – Te juro que no nos va a pasar nada malo, Mine está muy pálida, tu eres médica, corre ahora por tu bebe. ¡Hazlo!

Aquellos platones plateados que hacía mucho Candy compró y no se llevaron sus hermanas estaban ahí, Lely se puso uno entro del pantalón cubriéndose el vientre y le dio a las demás el suyo, vio como Candy y Mine salían. Bezy escribió en el celular a Edward "Amor, muchos disparos en Ranch Montan, Te amo"

Candy le grito a Petrita, ella aventaba alimentos en una caja de madera y la subía a un jeep, amarró a los niños en el asiento trasero y les daba su bendición, con una sonrisa de seguridad se iba para ocultarse en la cocina. Mine tomaba los medicamentos y las vitaminas, tomaba cobertores de cada habitación que se encontraban doblados para usarse sobre cada cama. En la habitación de Candy tomo la de ella y vio su bolso de vitaminas, corría con ellos y se subía al Jeep.

En las caballerizas los vaqueros obedecían a Candy quien gritaba, soltando todos los caballos incluyendo a Diamante e Isidora, este al verla relinchaba reconociéndola, eso le sirvió de idea, se quitó el gorro y subió al Jeep en el conductor, Mine estaba mal la vio muy pálida y no podía manejar, se colocó en el asiento del piloto, tomo el cinturón y grito llamando la atención de los caballos. Diamante la siguió a toda velocidad, haciendo que todos lo siguieran.

Candy se fue por el camino de tierra, el viento estaba helado eso no era bueno para los caballos, confiaba en el jeep al verlo casi nuevo y con gasolina, era el auto del ingeniero de la obra, que se había quedado en Ranch Montan. Jessy lloraba apretando sus ojos cada que escuchaba las balas, Jimmy no, estaba sujetando las cosas que llevaban y viendo como todos los caballos venían tras el jeep.

Candy aceleraba al oír disparos, lloraba pensando en sus hermanas. Mine la vio, le dio la mano, tocando la que llevaba en la palanca de cambios comentó

- Bezy juró que no pasaría nada malo, ella lo juró. Candy asintió ajustaba el pedal dando mayor velocidad al jeep.

En la casa, Chay sonreía, viendo como los vaqueros estaban bien armados, conto más de diez camionetas sitiando el frente de Ranch Montan, tomo el teléfono y escribió "Niel, tu hija está en problemas, si no vienes, te juro que no la verás después. Dile a Tom que Mine esta con Candy. TAT" Después gritaba

- ¡Bezy! Ya no te hagas tonta, a la cabeza una a una. Bezy sonrió, desde un vidrio quebrado tiro la primer flecha, pensaba "sin desperdiciar", atravesando a uno de los hombres en el cuello. Los vaqueros se asustaron al ver al hombre como caía hacia delante, como si se tratara de una película de indios y vaqueros, vieron hacia la puerta de la casa y estaba las tres mujeres con pistola en mano y una de ellas tenía un arco, ellos seguían disparando, a lo que uno grito

- ¡Cubran a las White! O yo mismo los mato. Como si con eso dieran la orden, los disparos se incrementaron, la casa lucía con todos los cristales quebrados, pero las camionetas al frente lucían como si estuvieran en el centro de la guerra, uno de los hombres aventaba bolas negras, y los vaqueros las devolvían apenas las recibían, estas explotaban, una de ellas hizo girar a una de las camionetas que sitiaba el frente. Lely gritó

- ¡A los tanques!

Los disparos se enfocaron en la entrada de la gasolina y donde la camioneta tenía su tanque, en las que se podían ver, las otras seguían estando unidas cubriéndose. Las bolas negras ya no eran lanzadas a los vaqueros, ahora fueron lanzadas a los cristales del segundo piso, pero no todas atinaban haciendo explosiones en la tierra frente a la casa, una caía dentro de una de las habitaciones. El que lanzaba una más, recibió una flecha en el pecho, haciendo que callera la bola cerca de ellos y otra camioneta recibía un impacto explosivo, esta se pegara a las demás.

Algunos hombres se colaban por los costados escabulléndose a las caballerizas, ahí Chay y Lely demostraban su habilidad con el látigo, los vaqueros que las vieron disparaban cuando ellas ya los habían tumbado, haciéndoles la tarea más fácil. Chay reconoció a varios hombres de Legan, pero estaban disparando a los contrarios, uno de ellos la vio se quedaba sin balas, nerviosos pensando que sería regañado, ella sacó la escuadra, para que recargara el arma, este sonrió y agregó

- Ya estoy con los de Ranch Montan, señorita White.

- Lo sé, soy la Sra. Legan, lo reconocí… ahora prepárese a defenderse que esto no se ha terminado. El hombre sonrió, una mujer lo acababa de salvar y era una de las White. Doblo la rodilla y tras Chay disparó, esta dio un giro al ver cómo le dio en la cabeza, de inmediato comentó

- ¡Buena puntería vaquero!

Ahí, Chay y Lely aprovecharon para cerrar las caballerizas por completo, ya no había caballos, pero al menos ya no entraría ningún animal de los que disparaban, comentaba Chay. Los hombres se replegaban subiendo a los techos de la casa y de las caballerizas, dando desde ah mejores disparos. Esto por orden de Lely. Pues nadie sabía que ellas no podían subir, ni saltar, pero al menos cada que pasaban cerca, los vaqueros parecían tener mayor puntería y deseaban protegerlas.

Chay regreso al frente de la casa, un hombre sangraba y la observaba a los ojos, esta lo abrazó jalándolo hacia dentro, Bezy la vio y corrió para ayudarla, el hombre era grande y pesado.

El ruido en el pueblo anunciaba a tres camionetas del alguacil, este sorprendía a los hombres por la espalda, pero se defendieron rápido dejando a dos de ellos heridos y una de las camionetas se quedaba inclinada al no poderla controlar.

En la ciudad, los hombres ya terminaban de cargar y Edward recibía el mensaje, apenas leyó y gritando en alemán. ¡Mi mujer! Albert giro, como si el corazón se le detuviera, grito con él,

- ¡Vámonos!

Tom se asustaba, Niel agregó

- Están atacando Ranch Montan. Subió a la camioneta y sin esperar a nadie piso el acelerador olvidándose de todos. Tom se quedaba con cosas en los brazos, corrió subiéndose en la camioneta de Albert. Michael aventaba las cosas sin ver a la camioneta, asustado y subía en otra con los guardias, donde uno de ellos manejaba. Edward seguía a la misma velocidad a Niel, siguiendo los atajos que este tomaba.

Cuando entraban al camino del puente, vieron la casa, una de las habitaciones tenía fuego, las llamas se veían por la ventana, la nieve afuera no permitía que se quemara el techo, los cristales estaban rotos y las camionetas que sitiaban Ranch, estaban en fila pegadas unas a otras, lucían con las llantas desinfladas, llenas de balas, al igual las camionetas del alguacil. Entraban cruzando el puente de Ranch, Tom gritaba que detrás de los asientos había armas, los guardias le daban a Albert una pequeña escuadra, y lo cubrían. - ¡Candy! Dijo en un suspiro Albert, al ver la casa solo se imaginaba lo peor, no era fácil sobrevivir ahí dentro, ella caminaba muy despacio con el peso de su hijo.

Cuando ellos llegaron el fuego se fue apagando, tanto las balas como en el fuego de la casa. Los disparos de los guardias eran directos y certeros, mientras que los vaqueros solo disparaban y se cubrían.

Los guardias caminaban por delante y al que se movía de los hombres que vinieron a disparar, le daban un tiro de gracia, para poder dejar pasar a Albert y compañía que venían atrás. El alguacil estaba herido, uno de los guardias se encargaba de ellos. Niel corría hacia la casa. Chay con una sonrisa llena de sangre por todo su cuerpo, salió al verlo llegar, dejando impactados a los que la veían. Niel abrió los ojos enormes y ella comentó

- No es mía, Niel. Es de Walter el caporal. Niel la abrazaba subiéndola en sus brazos. Y al doblarla salía el platón de su vientre, donde Chay se lo quitaba para no lastimarse. Entraban a la casa, Albert buscaba y no veía a Candy, Tom corría a la cocina, vio a Petrita con un vaquero lleno de sangre en un brazo. La otra mujer curaba a alguien más, era uno de los hombres de la obra. Bezy sentada en el piso tras la puerta de la entrada, gritó

- Candy y Mine, se llevaron los caballos a tierra alta. Tom giró, vio a Bezy con un rosón en el brazo, Edward se arrodilló molesto revisándole la herida, ella comentó - No es nada, me descuide un poquito, al traer a Walter a la casa, con Chay.

Michael veía hombres de pie y otros sentados, entraba y preguntaba por Lely, ella lo vio, traía un látigo en la mano y una pistola en la otra, con una sonrisa comentó

- Te dije que no me conoces Michael. Este giro y la abrazó estrechándola a su cuerpo. Se río al sentir el latón en medio de ambos, ella lo saco con cuidado, sobando su vientre. En su oído Michael preguntó,

- ¿Lely estás bien? Ella le respondió

- Se me rompió el zapato, hizo un puchero, como si fuera un pade con su niña acompañó su puchero con tristeza, doblándose para revisarla, al ver sangre en un pie. Edward comentaba que se llevaría a Bezy al hospital, que no la quería ahí. Michael quitaba el zapato y vio sangre en el pie de Lely, era una herida de vidrios, este la elevó en sus brazos y se unió a Edward. Chay comentó - Nosotros nos vamos con ustedes, giro viendo a Tom y agregó ellas se fueron hace horas, cuando todo comenzó, los niños iban con ellas en el jeep. Tom hizo una mueca de temor. Albert tomaba varias cosas, daba órdenes a sus hombres, se preparaba para ir por Candy, estaría helado arriba, eso era malo para los caballos, mucho más para dos mujeres embarazadas con niños.

En la montaña giraba el jeep hasta dentro de la bodega, Candy fue cerrando las ventanas y atrancándolas por si las seguían, los caballos llegaban agotados, entraban buscando refugio y descanso. Mine desamarraba a los niños, mientras que Candy apretaba unas palancas para revisar que el agua estuviera templada para los caballos. Poco a poco se obscurecía y seguía contando hasta ya no ver más corceles entrar, cerraba un poco la puerta y vigilaba. Mine respiraba agitada y comentó

- Candy, no se atreverán a subir.

- Eso espero, faltan dos caballos, a menos que no se hayan devuelto.

- Ven a descansar, me siento muy agotada y tú debes estarlo más.

Candy acomodaba las pacas aventándolas para poner las cobijas y que los niños tuvieran donde dormir. Había fruta en una caja de madera y agua, vio galletas, sonrió al pensar en Petrita.

- Mine nos hará falta calentar agua, necesitamos calor.

- Cierra bien y los caballos generaran calor dentro de la bodega. Acercaba los alimentos a los niños, estos se subían a la cama improvisada que les hizo y se tapaban. Candy hizo otra cerca de ellos y le hizo la seña a Mine para que se recostará. Sin rogarle ya entrecerraba los ojos agotada por el viaje apenas se recostó, se quedaba completamente dormida.

Candy no podía mover más pacas, se fue a una de las caballerizas para no jalar ni hacer fuerza, puso las colchas y se recostaba entre la paja seca que ya estaba ahí, cansada se cubría se quedaba dormida, sin ingerir alimentos, estaba muy agotada el rostro marcaba su preocupación, el cansancio la venció.

Tom y Albert, con dos guardias en una camioneta empacaron para subir a la montaña, donde se resguardaban los caballos en las lluvias, no en el invierno. Petrita les dio termos y cosas para calentar sin electricidad, Tom comentó con Albert

- Las vitaminas de Mine no estaban.

- Las de Candy tampoco, al menos sus cosas si llevaron

- El abrigo lo olvido. Debemos llegar pronto, si no subimos antes del anochecer, vamos a batallar para llegar, la nieve cae más por la noche.

- Vamos, Tom.

En el hospital curaban el pie de Lely y ella se daba cuenta que Michael era doctor, que no realizó especialidad por ayudar a su familia y se hizo cargo de sus empresas por su padre cuando este ya no pudo con la administración.

- Si Lely, soy doctor, pero no vivo de ello, mi familia tenía otros planes y tuve que desistir por el bien de los míos. Ella temía que una de las enfermeras comentara sobre el embarazo y si tensionaba la pensar en ello. Una enfermera preguntó

- Señorita ¿Es alérgica o padece de una enfermedad?

- Estoy embarazada de casi diez semanas. Michael se asombrado, ahora comprendía, porque estaba tan tensa, no dijo nada, solo la abrazó por la espalda esperando que la enfermera terminara de revisarla.

El brazo de Bezy fue suturado y al hacer preguntas, esta comentó que había una posibilidad, mismo que Edward comprendió, le hicieron una prueba en sangre y le dijeron que en efecto estaba embarazada, que no tomara ciertos medicamentos, que usarían otros para que no sufriera infección.

Varios vaqueros estaban ahí, todos atendidos, con los guardias de Albert vigilando. La casa se quedaba custodiada, mientras llegaban hombres de otros condados recogiendo cuerpos, pues los heridos fueron llevados en las camionetas, incluyendo al alguacil.

En la montaña la nieve comenzaba a caer con mayor fuerza, se tuvo que dejar la camioneta y continuar caminando. La bodega estaba cerrada y serena, Tom tocaba la puerta y nadie abría, se subió para forzar una de las ventanas y vio como todo estaba tranquilo y en cobijas estaba Mine, este entró cayendo sobre las pacas que lo amortiguaban, abría la puerta para que entraran los tres y cerro de nuevo, volvió a cerrar la ventana y la luz que alimentaba de forma solar la bodega era muy tenue, podía ver a Mine cubierta y los niños, pero no a Candy.

Uno de los guardias que revisaba alzo la voz y comentó

- Señor, aquí. Albert se acercó y en una caballeriza con su puertita abierta estaba Candy recostada en la paja. Al verla dormir por fin sonreía, la agonía de no saber cómo se encontraba lo tenía fatigado. Ella estaba abrazada a los cobertores y sus manos cuidaban su vientre. El comentó

- Busquen acomodarse y cierren bien, hay que vigilar por si alguien siguió a los caballos.

- Hay dos afuera señor.

- Déjenlos entrar. Abrió la puerta y pasaron a dos caballos que llevaban en el lomo nieve, estos eran llamados por Tom, los guiaba y cerraban por completo. Tom limpiaba a los dos caballos y los acomodaba en lugar seco, en donde estaban los demás acomodados, una de las lonas de lana, se las colocaba en el lomo a cada uno y estos doblaban las patas dejándose caer para descansar sobre el piso de paja seca donde todos dormían.

Albert se quitaba la chaqueta notando que Candy no estaba con ropa de frio, se acomodó por su espalda, y la cubrió reconociendo los cobertores de la casa, abrazándola cariñoso y con cuidado besaba su cabello frío, la cubría con su chaqueta y las cobijas ajustándola con él.

En el hospital ya no salían las White, Niel pedía que se quedaran en observación. Michael se quedaba sentado agotado por el estrés, Lely se sentó con cuidado cerca de él, levantó su pie en el sillón y comentó

- Michael, recuerdas la noche que pasamos juntos. Este sonrió y respondió

- Si sabes cómo levantarme el ánimo. Por supuesto que la recuerdo.

- No nos cuidamos, ni nos protegimos esa noche. Michael giro a ver el rostro preocupado de ella. Este se levantó y doblo las piernas frente a ella. - Quede embarazada, tenía mucho miedo de decírtelo… porque sé que… a nadie le gusta esa clase de sorpresas, pero a mí sí me gustó… no te voy a obligar a nada Michael.

- ¡Lely! Esto es una hermosa noticia, si a ti te gusta, a mí, me encanta la idea, ¿Voy a ser padre?

- ¿No estas molesto?

- Molesta debías estar tú, ¿Qué síntomas tienes? ¿Ya te revisó un médico? ¿Está bien el bebe?

- Si, están muy bien.

- ¿Están?

- Si, son dos.


Gracias por continuar leyendo este fic, por sus comentarios y sus observaciones, un abrazo a la distancia... camino al final... siempre algo puede cambiar... Con mi sincero aprecio a aquellas amigas que siguen de cerca este fic...

Mayra Exitosa