Fic

Ranch Montan

Por Mayra Exitosa

Capítulo 41

Ya se puede montar

Más que le hombre enamorado, hoy era el padre, ya no aquel que se preocupaba por verse bien para ella, sino el hombre que de una manera hermosa, la amaba. Sus ojos se iluminaron al verla, pero con ternura vio a su hijo y lo abrazo con un suspiro dándole pequeños besos en ambos costados de la quijada. Albert estaba enternecido, su padre hacía eso cuando era un niño, hoy lo volvió a hacer causándole ternura al pensar lo que debió sentir por el maldito atentado. Lo soltó despacio para volver a verla a ella, con quien su rostro cambio a una ternura infinita, besando su frente abrazándola con todo cuidado, notando que no podía evitar su abultado vientre, pensándolo soltaba sus lagrimas como un niño, ahí estaba su bebe, su pequeño nietecito que sin haber nacido había vivido apuros y su abuelo no estaba cerca para evitárselos. Quitaba los brazos de su espalda para doblar sus rodillas y casi sentarse en el suelo poniendo ambas manos en los costados del vientre de Candy y su mejilla enfrente, como si con ello abrazara al pequeño bulto que tanto deseaba proteger.

George de pie en la escalera vio a los niños, Jimmy sintió su mirada y giro para dar un grito

- ¡Papá! Jessica lo vio y corrieron ambos por la escalera para de un salto ambos lo abrazaban, Dorothy deteniéndose de la pared del pasillo observaba como los pequeños se abalanzaron a George. Jimmy levantó el rostro y con ternura al verla llorar, camino despacio hacia ella con su rostro preocupado por como ella debía estar al no saber lo que ellos habían pasado.

- ¡Mamita, ya estamos aquí! George y Jessica que ya estaba en sus brazos, la vieron llorar, de inmediato caminaron hacia ella, Jimmy la abrazaba de su cintura. George caminaba con ellos hacia la habitación para que no se alterara más y tomara un poco de calma.

En el recibidor, Albert ayudaba a su padre a ponerse de pie, ambos hombres con lagrimas en el rostro se limpiaban con pañuelos y pasaban al estudio, el lugar favorito de su padre, donde Albert abrazaba con cuidado a Candy y las personas que los observaban a distancia continuaban sus labores acomodando las maletas que ya habían tomado, pero se detuvieron en el grito de sorpresa.

En el avión Elroy suspiraba, su hermano le dio tantos consejos, pero sobre todo le comentó que gastara lo que fuera, que Ranch Montan se viera hermosa para los ojos de su nieto, que no permitiera que la publicidad volviera a mostrar el lugar sin haberlo mejorado, que eso solo denigraba el buen nombre, que recordara la decoración allá no era precisamente de lo mejor, era el lugar más sencillo de toda la faz de la tierra, pero ahí había encontrado el amor de su vida su primogénito y sufrió un atentado, por haber algo en esas tierras, tal vez había oro, o algo más valioso que a simple vista no se notará, le había mostrado el plan que los ingenieros llevarían y que ella era una Andrew, una mujer que podía dar órdenes, que podía hacer todo lo necesario para que la meta se llevara a cabo. Una sonrisa de satisfacción al saber que su hermano confiaba en ella, cuando estuviera en Ranch, apoyaría a su sobrina, la convencería de que todo debe ser mejor, incluyendo la etiqueta y el prestigio que siempre ha rodeado a los Andrew.

- En que piensas Elroy, estas tan ansiosa en sorprender a tus sobrinos que parecieras su madre.

- William Albert, siempre ha sido un hijo para mí, es el único que hace todo por mí, desde niño era muy obediente, educado, tranquilo y serio, tenía actitudes extrañas o más bien cosas que jamás había tenido mi hermano, el amaba a los animales, no le importaba oler a hierba, podía quedarse a la intemperie, sin que le afectara el frio de la noche, encontraba como abrigarse, siempre fue muy autosuficiente, pero al tratarse de su vida social, pide mi consejo, me hace cargo de todo, su boda por ejemplo, fue la confianza de que la hiciera a mi gusto, y no al de su mujer, ella al igual que él, me hicieron sentir que ambos eran mis hijos, que todo lo que yo decidiera estaba bien. Candy nunca se quejó, la viste en esos días, hasta una de sus hermanas sabía que mi sobrina deseaba que hiciera todo perfecto.

- Bueno, te tocó lo que a mí, tener solo un hijo. Pero mi nuera me dijo que hiciera lo que quisiera, que ella aceptaría, hasta irme a vivir con ellos, cuando has visto que apenas te conocen y ya te toman en cuenta de esa manera.

- Lo ves, son educadas, en el fondo solo les falto su madre, pero de que son obedientes y respetuosas, eso sí. Candy estaba casada desde meses atrás, guardo discreción como se lo pidieron, por eso no me lo habían anunciado, pero en cuanto lo supe, ella me trato como una madre, me dejo hacer su boda y ahora, mi hermano ha dicho que quiere verme en acción en Ranch Montan. Es un lugar muy vaquero y de hombres bravos, me advirtió, que para haber tenido un hombre solamente niñas, las crío como sus caballos, pero con todo el amor del mundo.

- A mí, Lely me agradó mucho, ella me comentó que tenía un novio que la había dejado, pero mi hijo me confirmó que jamás volvería con él. Que Lely era el amor de su vida. Esas fueron las palabras que por primera vez escuche de mi hijo y cuando ella me lo confirmó, sentí en su voz que ella estaba enamorada y feliz, creo que para decir que se casaría de inmediato, es suficiente.

- Lo ves, esas niñas solo les faltaba conocer a las personas adecuadas, un favor Marie, habla con Leonard y prepárense para estar en un lugar muy salvaje, las balas que vieron en la televisión fueron la defensa de su hogar, hay vaqueros como caballos en ese lugar más que nada.

- No te preocupes Elroy, un diamante siempre bien cubierto de piedra, y solo hasta que es pulido, resplandece.

En la casa, William abría regalos como niño, un hermoso reloj le llevaba Candy, mientras Albert le dio un sobre y un documento donde salía una medalla de oro puro antigua certificada, haciéndolo sonreír al parecer las coleccionaba.

Candy recordaba el pino gigantesco y colmado de luces dentro de la mansión, nada que ver con el de Ranch Montan ahora, suspirando preguntó

- ¿Y mi Tía?

- Camino a Ranch Montan, ella estará allá por algunos meses. La cara de Albert y Candy se encontraron asombrados. William con media sonrisa agregó - No sabían eh, ella iba a cuidarte hija, pero lleva también varias instrucciones para estar ahí. Saben, apenas salió y mis hijos se alborotaron como dices tú Candy, los Mackenzie habían solicitado una boda enorme en New York, ahora Anthony me ha dicho que legalmente se casaran este mes que viene aquí en Escocia, pero sin una palabra a su Tía Elroy, para que los Mackenzie no se sientan menos preciados, al parecer le temen a mi hermana, porque Elroy los puede hacer sentir menos. Imaginen que Eleonor Grandchester ya le comentó que Andrea de casarse sería en Inglaterra y bajo sus condiciones, en fin, me hicieron sentir a Elroy relegada, lloraba por todo, hasta que Los Mc Clean le dijeron que la necesitaban para casar a su hijo.

En ese momento, Albert levanto ambas cejas y Candy se mordió el labio inferior angustiada viéndolo, sin decir nada. William viendo su reloj continuaba hablando

- Pero dijo que lo que más la tiene feliz es ir a Ranch Montan, vio el proyecto y los planos, el hotel que se hará allá, ansiosa empacó con muchas ideas para adaptarse al lugar salvaje y de caballos pura sangre que vio en la pantalla. Será la primera vez en la vida de Elroy en ver un estilo campirano ¿no lo creen?

- Papá, ya tenemos quien se hará cargo de la decoración.

- Ella lo sabe, pero empacó tantas cosas, cuando le dije que todo allá era vaquero, desistió de llevar vestidos, compró ropa de montar, es obligado saber montar bien, si están en Ranch Montan y ella en sus buenos años, fue una muy buena amazona. Solo de imaginarla sin esas faltas rectas todo el tiempo, será un buen ambiente para mi hermana. Así al menos he notado que aquí mejoraron las cosas. Sonreía girando en sus dedos la moneda antigua observándola delicadamente.

Candy se sobaba el vientre y Albert viéndola la imito igual agregando,

- Bueno Papá, Candy ya no viajara, nos quedaremos contigo hasta que nazca nuestro hijo, ese es nuestro regalo extra para ti. William dejo sus regalos en el escritorio y viéndolos sonreír confirmó

- Siguen sucediendo cosas buenas con haber enviado a Elroy a Ranch Montan. Candy le dio la memoria de computadora, en una pantalla Albert colocaba los videos de su nieto el ultimo en tercera dimensión confirmaba que era un varón, dejando impactado a William quien abrazaba a Candy por sus hombros al ver que Albert apenas había dejado de hacerlo.

- Entonces si será escocés, hija.

- Por supuesto, lo que usted me pida, se lo dije.

En una hermosa playa de arenas blancas y aguas turquesa, Lely en un hermoso bikini azul rey, tomaba el sol a un lado de Michael quien boca bajo bronceado y sonriente, pasaba su mano por el vientre de Lely, comentando

- Amor, ya es hora que entremos de nuevo al hotel, no quiero que te deshidrates.

- Me leíste el pensamiento. Vamos. Se sentó y estiro sus manos para que Michael las elevara con él, abrazándola regresaron a su habitación para entrar al yacusi.

- Donde quieres que vivamos Lely.

- ¿Dónde está tu trabajo principal?

- Bueno, en Irlanda tenemos las maquiladoras son muy grandes, me paso varios meses allá, en New York tengo varios socios de los negocios, muchos son diseñadores que solicitan telas exclusivas, en Francia tenemos algunos centros especializados en la moda, ahí también hay varios diseñadores que están asociados a las empresas de mi padre.

- ¿Por eso deseas que sea Francia?

- No, mi madre es francesa Lely, pero las maquiladoras más importantes están en Irlanda. Las pequeñas compañías y negocios extra son en otros lugares, pero tenemos quien se haga responsable mientras los siga frecuentando.

- Me gustaría ir a todos los lugares, cada que viajes, cuando desees ir solo, me dejas en Ranch con Candy.

- ¿En Ranch? Amor, ese lugar ahora estará en construcción hasta el mes de junio según vi los proyectos, la laguna ha sido el problema mayor hasta ahora, pero el diseño es muy ambicioso.

- Bueno ¿y me dejarás ahora en Ranch?

- Lely, en ninguna parte te dejaré. Irás a todos lados conmigo hasta que tu embarazo lo permita, te cuidaré personalmente si lo deseas Lely. Ella bajo el rostro coloco sus manos en su vientre y agregó

- Son nuestros, Michael. Ya no me importa donde estemos, solo estar con alguien cuando tenga a mis hijos.

- ¿Con alguien?

- Puede ser tu madre, así, si algo pasa, ella podía tomar a uno de mis bebes, protegerlo por mí.

- Sigues pensando en lo que sucedió.

- Cuando éramos niñas pasaba seguido lo que viste, el robo de caballos, las manadas de lobos, algún vaquero de mala entraña, no faltaba que, era tierra pesada, había dejado de pensar en eso en los años que estuve en Francia, pensaba en mi interior que Candy se había quedado sola y en ocasiones llamaba, pero mi padre levantaba el teléfono y colgaba de inmediato. Me hizo sentir una mujerzuela, que lo había humillado, dijo tantas cosas que las lleve por mucho tiempo en mis pensamientos. Cuando Albert leyó su carta, sentí que todo había sido una bobada. Me arrepentí tanto no haberme regresado por Candy, me la hubiera llevado conmigo, hasta pensé presentársela al hermano de…

- Vamos Lely, tu padre mencionó que no te merecía. Por lo que decía no le agradó alguien allá.

- Es que era muy estricto, había modelado durante algún tiempo, tenía una disciplina muy rigurosa y… esa disciplina…

- Te provocó anemia, malos cuidados y al final…

- Ya no hablemos de él, en su momento fue muy duro, pero me acostumbre...

- Ya no modelaras jamás, por mi puedes comer todo lo que desees, serás mi esposa gordita y feliz.

- No lo creas tanto, en ocasiones como mucho y mi cuerpo vuelve a estar delgado, ver mi vientre duro me da un placer enorme, siento que mis bebes serán unas hermosas pequeñas.

- Aposte a que serían varones, ya sabes, tú padre las bendijo y creo en él.

- ¡Michael!

- Lely, no puedo decirte a detalle, pero aquella noche, hiciste un milagro en mi, cambiaste todo, no solo por amarme de esa manera o dejarme amarte, sino que… todo cambio, no soy una persona que se deja influir por una noche de pasión, pero esa noche, esa noche no fue pasión Lely, fue amor, fue algo que no podía entender, tuve una novia hace tiempo, me desilusione por completo, me engañaba todo el tiempo, era perfecta ante mí y realmente la idealice. Cuando paso el tiroteo, sentí que si te perdía me moría, eso Lely jamás lo había sentido, no por tu embarazo amor, sino por ti, quiero que seas libre de elegir, que hagas lo que desees hacer y si estoy en tus planes, por favor considérame tuyo.

- ¡Michael! Amor, que hermoso lo dices, apenas y te vi al llegar de Ranch Montan, no sabía cómo encontrarte, tenía miedo, me hacía a la idea de tener a mis bebes sola, siempre dependí de otros para ser feliz, y… cuando te vi en la sala con los niños de Dorothy, fue como… como si alguien me dijera que eras solo para mí.

- Y así es Lely, no quiero que nada te ponga triste, quiero que sepas que buscaba hacer una familia y tú… lo hiciste todo, mi familia se va a molestar mucho, pero estuve escuchando por semanas como Candy se había empeñado en que todas fueran casadas y… Niel dijo que se casó en una semana, que él sería el más querido para Candy, porque se había casado con Chay. Le dan tanta importancia a la esposa de Albert, que cuando la vi con su vientre prominente y esa sonrisa sobrecogedora, protegida por ustedes cómo, si todas fueran su madre…

- Candy, perdió a mamá cuando era muy pequeña, perdió a Romí que era como su madre y, juro que si ella me dice que me necesita estaría a su lado, se hizo cargo de mi padre, del rancho y de todo… cubrió siempre nuestros errores, alzo lo poco que somos, siempre le dijo a todos que sus hermanas eran mejores que ella… ¿Lo comprendes? No la puedo desilusionar, es la bebita de todas. Me fui lejos… y ella se quedo a esperarnos… en todo caso, gracias a ella, estoy contigo. Un beso y la pareja en el yacusi, se amaba.

En Escocia… Albert y William se quedaron solos, con el viaje Candy se quedo dormida y la dejo en su habitación. Albert habló con su padre seriamente, de Anthony y de Andrea, de cómo fueron algunos detalles, la charla fue muy larga y delicada, horas que para ellos se hacían minutos, al final la cara de William lo decía todo, tenía que casar a Andrea de inmediato, un maldito rumor y ella saldría afectada, pero Terry, tenía que hablar con él, ya era tiempo de que su padre no interviniera.

El mayordomo anunció que Andy y Terry estaban llegando, a lo que Albert le dijo que por favor le dijera a Terry que lo esperaba en las caballerizas, este salió tranquilo separándose de su padre, los guardias se salieron, dejaron solo a Albert y a Terry, apenas se vieron, Terry noto que Albert estaba molesto. Pero decidido se acercó a este, le ofreció su mano, este la tomo y sin esperarlo agregó

- Nos debemos algo amigo, un golpe y ambos sonrieron de manera chueca, Terry estaba en el suelo. Albert esperaba más, pero Terry no se defendió por completo, solo evadió los golpes, ambos como niños entre la paja de una esquina del lugar caían a golpes. Terry cuidaba su rostro, al final ya no pudo cuidarlo. Albert recibió la respuesta que necesitaba y se calentaron los ánimos como era de esperarse, dos adultos envueltos en golpes, los puños fuertes de ambos y el golpe seco de las esquivadas, Terry ya no le quedo manera de protegerse el rostro y sangraba de su boca, al final cuando ya eran mucho el tiempo, entraba William con una sonrisa diciendo,

- Si siguen así, créanme me desharé de los dos y me quedare con las chicas. Se giro, dejando a los dos sentados en el suelo, ambos se vieron y sonriendo se levantaron cuidándose uno al otro para conversar civilizadamente.

Un caballerango les dio la rienda de los caballos, afuera estaba frío, pero esos dos traían algo entre manos, pues iban a montar. Viendo como los dos lucían golpes, abría expresivo los ojos, alejándose sin decir media palabra.

Albert comentó la situación y como ya en Ranch Montan las hermanas de Candy estaban casadas. Pero si estaba muy molesto de pensar en cómo sedujo a su hermana al grado de convivir con ella, cuando no había una relación ante los demás, fue ahí que confesó como se dieron las cosas entre Candy y él, como en poco tiempo tampoco estuvieron dispuestos a separarse, pero eran libres, en cambio Terry con la pérdida de memoria, había calentado los ánimos y cuando recordó no había como reparar nada, al saber que las cosas se habían dado entre su hermana y él, hubo un cierto engaño y decepción, pero ver feliz a Andrea era algo que valía la pena todos los rumores del mundo. La familia Andrew no era de ser intachable, pero se juraron cuidarse las espaldas lo mejor posible, tal vez había rumores de él y de Anthony sobre muchas conjeturas y noviazgos, pero supieron sacarlas adelante, hoy tratándose de Andrea, podían pagar las que debían, porque ya estar con un inglés era demasiado, pero ser actor y verla sufrir, no era lo pensado, pronosticar un divorcio en la familia, nadie lo quería y era el momento de valorar las cosas.

- Terry, no voy a dejar que te cases con Andrea.

- No estás en posición de elegir por ella. Albert.

- Entonces habla claro, me interesa su bienestar, no la quiero en toda esa vida de la actuación y estoy seguro completamente que ella tampoco lo querrá.

- No soy solo actor, Albert. No sé si lo sepas pero todo lo que estaba a nombre de los Mc Gregor ahora es mío, soy lo que se dice aquí, el socio mayor de los Andrew. Albert se quedo sin palabras, ahí estaba el truco pensaba, por fin salieron los planes grandes, era su socio mayor.

- ¿Y la actuación?

- Te refieres a que fingí no conocer a Andrea mientras estuve aquí.

- ¿Lo reconoces? Eh, me refería a tu carrera como actor, pero es bueno que hables de eso también, ya no me arrepiento de haber iniciado la pelea.

- Me hacía falta amigo, Anthony me ha tratado con desprecio suficiente, como para verte a ti en esa posición, sé que me vieron con Andrea y no soy un santo, pero la amo, ella lo sabe, si no le he dado el anillo de compromiso, era por querer hablar contigo antes, pero ya que estás aquí, aclarando las cosas puedo decirte que mi carrera de actor pasa a segundo término, lo más importante para mi es Andrea y lo será el resto de mi vida si ella acepta casarse conmigo.

Albert hizo media sonrisa, no se podía discutir eso, ahora ya estaban claras las cosas, dependía de Andrea si Terry volvía a ser actor y a estar cerca de ese mundo, ya nada estaba en sus manos, ahora era su hermana la que podía decir la última palabra y por lo que vio en el video, ya la había dicho.

- Regresemos, no quiero que Candy piense que estamos mal.

- ¿Con esos golpes? Candy tendrá mucho que pensar. Ambos sonrieron, entraron a la casa y Andrea estaba en la antesala viéndolos llegar, apenas vio a Albert y a Terry, esta se fue corriendo abrazó a Albert le acarició la mejilla, no le dijo nada. Vio como su hermano subió las escaleras, se quedo con Terry, y jalándolo a la habitación curaba sus heridas, con besos suaves esperando que Terry le dijera lo que había pasado, pero este con cierto poder al saber que le contaría lo sucedido, decidió no contarle hasta ver que tanto podía presionarlo.

Al entrar a la habitación Candy se daba un baño, este se fue con ella quitándose la ropa, ella lo vio asustada preguntó

- ¿Y esos golpes amor?

- Se me ocurrió domar un caballo, con tus métodos cariño.

- Ahí mi cielo, aprecio más tus habilidades para susurrar y esa mirada que encanta a los corceles.

- Te dije que no con todos funcionaba.

- Ya veo, quieres que te cure, al parecer te dio duro en los costados, ¿cómo fue eso?

- Bueno no se dejaba, pero al final ya se puede montar.

- Lo siento mi amor, yo no quiero correr riesgos, pero el padre de mi hijo tampoco los correrá, déjale los caballos a los empleados por un tiempo, no quiero que tu hijo, que al parecer va a estar bastante grandecito, requiera de tus brazos y no lo puedas elevar en ellos.

- Prometo cuidarme mucho para él, pero aun más para ti. En ese momento la beso y sentándose en la bañera le besaba el hombro y acariciaba su vientre.

Terry y Andrea después de dejar a Terry que se cambiara y se pusiera ropa limpia, se fueron al estudio al encontrarse de nuevo en la escalera. William con una sonrisa abierta al ver a Terry con varios golpes en el rostro, agregó

- Hija, déjanos solos, este muchacho ahora será hijo mío, es justo que podamos hablar sin su otro padre aquí.

- Por supuesto Papá, con una sonrisa confiada, al escuchar a su padre, Andrea salió para dejarlos hablar, mientras veía entrar a Anthony y Daisy con una sonrisa.

- Albert y Candy, están aquí. Daisy hizo un grito de alegría. Anthony al verla tan feliz, la tomo de su cintura y giro con ella,

- Lo ves, ellos están bien. Confirmó Anthony, al parecer Daisy estaba preocupada por Candy y todo lo que habían visto en la televisión. Se sentaron a conversar y Andrea no quiso decir nada de los golpes entre Albert y Terry, solo se limitó a escuchar los planes de Anthony.

- Andy, hemos decidido casarnos legalmente aquí en Escocia, su madre está organizando un brindis y mi padre le ha dicho que elija el hotel de San Andrew, así que solo será legal… Andera con una sonrisa comentó

- Si, así comenzaron Albert y Candy, me imagino que la boda sigue con los planes en New York. Daisy respondió

- Mamá quería organizarlo todo, y con la señora Elroy no podía hacer mucho, pero Anthony le ha dicho que lo puede organizar todo ella aquí en Escocia y posiblemente nos casaremos el día de san Valentín. Pero no le digas a nadie?.

- Gracias por la confianza. Tía Elroy siempre hace eventos enormes, le encanta organizar todo, ella no tuvo hijos, pero con el evento de Albert y Candy, nos dimos cuenta que ella realizó todo casi sola, a su gusto, Candy lo aceptó, pero si hubiera estado la madre de Candy aquí, otro gusto sería, supongo. Daisy le respondió

- No lo creo, la madre de Candy era amiga de los Andrew, conoció a Elroy y a tu madre, según dijo mi mamá, la fiesta era pensando en la madre de Candy, el color favorito de todo fue igual a la boda de los White. Anthony y Andrea se quedaron serios, su Tía también era amiga de los White. Daisy continuó - Elroy conoció a su cuñada al mismo tiempo que a la madre de las White, eran amigas por sus novios. El novio de su Tía Elroy murió en un accidente, antes de casarse. ¿No lo sabían? Anthony bajo el rostro, nadie jamás había hablado de la vida de la Tía Elroy como ahora. Andrea se entristeció, solo movió la cabeza diciendo no. Mientras Anthony abrazaba con ternura a Daisy.

En el estudio Terry y William hablaron de negocios, de sus ambiciones, nunca de Andrea, fue ahí que Terry se sintió bien, al parecer era cierto lo que su padre opinaba de William, para él sus hijos eran los mejores socios del mundo, aun si perdía, el ganaba, porque la familia era su tesoro, William sirvió Whisky. Le dio unas palmadas en la espalda y al finalizar agregó

- No me importa lo que el mundo diga, pero afecta mucho en los intereses de la familia. Si te vas a casar con mi hija, piénsalo bien, no es por los bienes que se trataron ustedes, ni los planes de tu padre y los míos, solo te pido que ante pongas su matrimonio antes de tus pasatiempos.

- ¿Mis pasatiempos?

- Tu padre me dijo que la actuación era un hobbies para ti.

- La verdad, es que hable con Albert y si, para mi es importante mi familia, si Andrea considera un peligro para nuestro matrimonio, la actuación, si ella me lo pide, lo dejare, cabe mencionar que, no había ganado tanto dinero en otros negocios, como explotando ese hobbies, pero no dura mucho, soy accionista de la "Warner Brother" y hace poco invertí e Pixar y Disney, he doblado algunas voces, tal vez algún día un hijo mío vea esas películas como un hobbies.

- Lo sé, supe por tu padre que invertiste tus ganancias para sacar a Mc Gregor, no somos muy redituables ahora, pero ser socio de los Andrew, no te obligará jamás a hacer nada indebido, nos gusta las cosas bien hechas, aun con las frivolidades que nos rodea y esperemos que jamás te demos una vergüenza innecesaria.

- Espero corresponderles igual, esperaba hablar con Albert para pedirle matrimonio a su hermana, ya habiendo aclarado las cosas, siendo que tenemos permiso del noviazgo de su parte, espero que no le ocasione ningún problema.

- Si llegan problemas, los solucionaremos hijo. Pero necesitaremos de ti para lograrlo. Terry le dio su mano, la cara gozaba de dos pequeños parchecitos blancos deteniendo una abertura cerca de su boca, Albert se había excedido, pero por lo que habían hablado antes William y su hijo, sabía que Terry se los ganó a pulso. Ya siendo de la familia apostaría que al igual que Albert y Anthony, se tratarían con Terry. Ambos hombres salieron del estudio encontrándose con Daisy Andrea y Anthony. Este último se puso de pie como un resorte al ver a Terry con golpes.

- ¿Qué te paso? Dijo asombrado Anthony, no era su ángel de la guarda, pero lo había visto temprano y por cómo estaban los golpes, eso acababa de pasar. Albert y Candy bajaban despacio la escalera. Albert no traía marcas en el rostro, pero si golpes en el cuerpo. Candy al ver a Terry de espaldas lo llamó

- ¡Terry! Este giro para sorprender a Candy con algunos golpes en su bella cara.

- ¿Qué te paso?

- Nada importante preciosa, dijo Terry sonriendo, acercándose a Candy, esta lo abrazo y Terry jugaba con ella tocándole el ombligo que sobre salía de su vientre.

- Con que nada importante eh. Dijo Candy viendo a Albert, agregó - pero ya se puede montar… Albert. Este soltó una carcajada sobándose los golpes que le dolían. Anthony estaba literalmente con la boca abierta, abrazo a Albert y este al igual correspondió a la angustia que pasaron por lo sucedido en Ranch Montan.

Más tarde viendo los horarios, Candy llamo a Ranch, Tom respondía asustado.

- ¿Candy qué pasa? Mine se despertó al pensar en algo grave. Mientras que Tom escuchaba a detalle todo lo informado. Puso el alta voz, Mine y el ponían atención.

- No digan nada de la boda de Michael y Lely, hagan los que no saben nada, Tía Elroy puede hacer lo que le guste en Ranch, al parecer se va a quedar ahí varios meses. Mine aprovéchala, si contrata personal, o decide algo, dile que haga lo que desee, no te opongas, al final, ella fue con instrucciones de mi Tío. - Tom tu sigue con los mismo planes, ella es una dama y no dejara que Mine haga ningún esfuerzo, la cuidará más de lo que crees, posiblemente contrate un doctor para tenerlo de planta si ve a Mine mal, no te alteres ellos así son, muy precavidos.

- Bueno Candy eso me agrada de ella, pero no usaremos falda en Ranch Montan eh.

- No, ella también sabe montar, por favor cuídala como si fuera tu madre Tom.

- Si ella cuida a Mine como me lo dices, dalo por hecho. Mine sonrió al pensar a Tom con su madre, el no tenía familia, desde niño se quedó en Ranch Montan y nunca le falto un padre, o una familia, el siempre considero a los White como la suya.


Tal vez no merezca la pena y no cuente con tantos comentarios este fic, pero al menos me doy el gusto de poder aprovechar para acercar el final lo más pronto posible sin pensar en lo que escribieron hace tiempo, ""como que de repente te fuiste muy rápido y le falto al finalizar el fic""" estoy tratando de poner todo mi empeño en escribir como veo la historia en mi mente, cabe mencionarles y aclararles que nunca he sido escritora, que estoy practicando para hacerlo mejor y que antes no editaba tanto ni gozo del tiempo suficiente para hacerlo... sin embargo le doy gracias a ustedes por comentar mis fallas, y lo bueno de cada capítulo, creo que si me lo dicen es más fácil escribir y mejorar. Un abrazo a la distancia... es el fic más largo que he escrito y deseo ver el final pronto.

Con todo mi cariño, dedicado a ustedes que trabajan y se dan tiempo para leerme

Mayra Exitosa